Hola a todos nuevamente, creí que nunca podría terminar este capítulo, me cuesta mucho pensar como Draco, pero bueno, después de mucho escribir y borrar aquí comienza a ponerse buena la historia, creo que desde aquí ya todo se va hacer más intenso. En los próximos capítulos va salir mucho más Theodore espero que me digan que opinan de este personaje.
Toka Espero te guste
CAPITULO IX BESOS
Recuerdo correr con todas mis fuerzas, ya no podía esperar más, había pasado varios días junto a Ronald en la enfermería. Harry me había dicho una y otra vez que Malfoy tenía que ver en lo que le paso y esa vez no lo pude objetar.
Mientras corría por los pasillos, pensaba en Kathy Bell, en lo errático que se había comportado cuando mencione el tema, yo estaba tan angustiada por lo que había visto, quería contarle y sacar de mi cabeza todas las conjeturas de Potter, pero él solo me grito lo tonta que era por arriesgarme tanto acercándome a un objeto maldito. Era tan evidente, como no pude ver el panorama completo en su momento.
Era la hora indicada, hacia días que no había regresado. Por un momento sentí miedo, miedo a que él ya no me dejara entrar, si era así eso lo acusaría más, empuje la puerta, mis manos temblaban, eran tanta mi confusión, comencé a caminar lentamente por los pasillos tratando de tranquilizarme y pensar con la cabeza fría, o al menos eso creía que hacía.
Ahí se encontraba él, con su corbata desecha y sus cabellos alborotados. Rápidamente percibió mi presencia y me miro mientras se acomodaba sus cabellos con la mano.
―Por fin la comadreja te dejo salir― Su mirada llena de coraje fue un detonante para mí.
―¡Porque lo hiciste!― comencé a golpear su pecho con todas mis fuerzas, quería respuestas, quería que me dijera la verdad. ― ¡Casi lo matas!
―Tan importante es para ti― detuvo mis golpes aprisionando fuertemente mis muñecas, obligándome a mirarlo a los ojos, recuerdo no poder verlo tan claramente como quisiera debido al llanto ―que dejaste de venir.
―¡SI! ― La frialdad de su mirada me congelo por un momento ―Él es muy importante para mí― Me erguí lo más que pude para estar a su altura, mi orgullo evitaba que mostrara lo intimidada que me sentía.
―Entonces vete con él, no tienes nada que hacer aquí― Arrastro las palabras muy cerca de mi oído, mientras apretaba con más fuerza mis muñecas.
―Si regresare a su lado, pero primero dime porque lo hiciste― Lo mire desafiante, necesitaba respuestas y no me iría de ahí sin obtenerlas.
―¿Porque estas tan segura que yo fui el culpable?― Su sonrisa malvada quería confundirme.
―Porque tú fuiste el culpable del hechizo que casi mata a Kathy Bell.
―¡Que has dicho! ― De un momento a otro él ya se encontraba sobre mí, su respiración acelerada se encontraba en perfecta sincronía con la mía. ―¡Grenger!― me llamo de una forma tan fría que me dolió más que su varita enterrada en mi garganta ―Si estas tan segura, porque no has ido corriendo con Dumbledore― Él se encontraba totalmente fuera de sí, tuve que poner todo mi esfuerzo en hacer movimientos lentos para poder alcanzar mi varita, cuando estaba a punto de hechizarlo, su peso me imposibilito, dejándome totalmente indefensa ante él. Recuerdo que al mirar sus ojos temí por un momento que me matara, o peor aún, que me desmemorizará.
―Por qué primero quería darte la oportunidad de explicarte― Tenía miedo, pero no iba permitir que él lo notara. Por un momento el temblor de su cuerpo me desconcertó, después me indigno al escuchar la fuerte carcajada que soltó ―¡Grenger!, ¡Grenger! ―apretó aun con más fuerza su varita contra mi garganta ―Crees que por que dejo que invadas mi espacio por unos minutos al día, yo Draco Malfoy te debo algo ― Causo más presión sobre mí con su cuerpo, quería hacerme daño. ―Es una lástima, pero la próxima vez no fallare ― Quería golpearlo, hechizarlo, pero en cambio lo bese, depositando en ese beso toda mi frustración, mis deseos reprimidos.
Ahora que lo pienso fue muy gracioso ya que Draco no había esperado ese movimiento de mi parte, tardo tanto en contestar mi beso que por un momento creí que me estaba rechazando; cuando estaba a punto de retirarme derrotada y humillada, él me respondió con una intensidad, que por un momento me abrumo, entre beso y beso lentamente fue aflojando su agarre para emprender un camino de caricias que amenazaban con hacerme perder la cordura. Cuando liberó mis brazos los puse sobre su espalda, no pude evitarlo, lo fui recorriendo hasta llegar a sus cabellos, quería cumplir uno de mis caprichos antes de que él me odiara por lo que haría, así que enrede mis dedos entre sus finas hebras, eran tan suaves, tan brillantes, tan hermoso; por un momento quise olvidar todo lo que había detrás y solo dejarme llevar y fundirme entre sus brazos.
Pero no podía hacerlo porque mi curiosidad, mi sentido de responsabilidad y justicia en ese tiempo me lo impedían, así que con brusquedad lo gire utilizando todas mis fuerzas para dejarlo en la misma posición en la que yo me encontraba ―Pero que… ― Chillo, al sentir sobre su cuello la punta de mi varita.
― ¿Porque intentaste matar a Ron? ―Draco no pudo ocultarse en la indiferencia, el fuego de sus ojos lo delataba totalmente, se sintió muy humillado.
―¡Perra! ― Intento buscar su varita, pero se encontraba ya muy lejos de él ― Eres una hipócrita, una mustia, santurrona― Su furia iba aumentando, lo entendía pero no permitiría que me hablara de esa manera.
―No te pases Malfoy.
―Te duele que te diga la verdad― puso una de sus manos sobre mis piernas y la apretó. Furiosa comencé a cortar con el brillo de mi varita su piel haciéndolo sangrar ―Ahora planeas torturarme, sangre sucia― Me dolió tanto que me volviera hablar así ―Que diría Potter o tú adorada comadreja si supieran que seduces hombres para sacarles información ― No pude evitar ruborizarme.
―Yo…
―¿Ahora que harás Grenger?― Me atrajo hacia él con todas sus fuerzas y me beso, aunque podía sentir su ira, no pude resistirme y me rendí ante ese beso. Solté el agarre de mi varita y acaricie sus cabellos, de un momento a otro él ya se encontraba sentado y yo aún a horcajadas sobre él me pegaba más y más a su cuerpo, había despertado el deseo y la lujuria y lo único que deseaba era sentir su piel, así que comencé a quitarle su túnica mientras el acariciaba mi espalda por debajo de mi blusa. ― Quieres una confesión antes de que te lo meta Grenger― Había aprisionado mis manos antes de que desabrochar el ultimo botón de su camisa.
―¡¿Qué?! ― Recuerdo que me encontraba tan excitada que me consto entender sus palabras.
―O prefieres que te diga que yo fui el culpable después de que te tome― Su cara giro totalmente con el golpe que le di.
Humillada me cubrí como pude mi pecho desnudo, no recuerdo en que momento él había desabrochado mi blusa y mi sostén. Tome mi varita dispuesta a cobrarme la ofensa, pero él ni se inmuto, solo escupió la sangre acumulada en su boca por el golpe que le propine ―Púdrete Malfoy ― pase dignamente junto a él y salí de la sala sin mirar atrás.
Después de ese incidente había decidido permanecer a lado de Ronald que no paraba de llamarme, causándome bastantes conflictos internos y también con la tonta de Lavender. En ese entonces Potter me llevaba a la enfermería todo lo necesario para que yo estuviera cómoda, Dumbledore me había dado permiso para faltar a clases cosa que yo agradecía enormemente porque necesitaba tanto pensar, estar sola, no verlo.
―Ahora eres la enfermera personal de la Comadreja― Se encontraba recargado sobre la puerta con la corbata desabrochada y el pelo revuelto, parecía que llevaba días sin dormir.
―No tienes nada que hacer aquí Malfoy―Inconscientemente apreté mi varia, no sabía que esperar cuando comenzó a caminar hacia la cama donde estaba yo junto a Ronald.
―¿Por qué no has ido?― Se acomodó los cabellos tratando de controlarse.
Esa pregunta me descoloco por un momento, no podía creer su desfachatez ―Tú no eres de preguntas tontas― No pude evitarlo y tome la mano de Ronald, quería ver cuál era su reacción ―Así que dime, ¿qué haces aquí? ―Draco en ese momento solo se centraba en mi mano enlazada con la flácida mano de Ronald
―Suéltalo.
―No― lo apreté con más fuerza, quería lastimarlo de alguna manera, aun me dolía su humillación―El me necesita― Acaricie suavemente su pecosa mejilla. Si Draco no se hubiera adueñado de mi corazón, yo hubiera sido muy feliz al escuchar las suplicas de Ronald para que permaneciera a su lado.
Con brusquedad me alejo de Ronald todo lo posible ―Escúchame bien Grenger, tú…
―¡Yo que!― Me solté de su agarre ―¿Qué me vas a decir?―Me erguí todo lo que pude para quedar a su altura, aunque no lo logre ― Que no puedo estar cerca de Ron, que tú me lo prohíbes― Sé que mi varita dispuesta a expulsarlo de la enfermería, ya no quería verlo más― Malfoy, Malfoy, crees que porque te bese, tienes algún derecho sobre mí― Me costó tanto decirlo, yo era una inexperta en temas amorosos y sexuales, pero no era tonta y sabía lo que Draco pretendía y yo no lo iba permitir, no dejaría que me humillara más.
―¡Hermione! ―Al escuchar la voz de Ronald me tape la boca asustada, temía que él hubiera escuchado mi conversación con Draco. ―¡Hermione! ― comenzó a mover su mano tratando de encontrarme, intente acercarme pero Draco no me lo permitió.
―Olvídalo Grenger― Me tomo fuertemente del brazo y juntos desaparecimos.
Mareada me recargue en la pared del oscuro pasillo ―¿Cómo lo hiciste? ―Me costó un poco enfocarlo.
―Es un secreto― Me susurro al oído causándome escalofríos ―Ahora aclararemos las cosas― Se acercó tanto a mí que me impidió moverme ―Primero ― Me tomo de la barbilla y me beso, trate de zafarme, estaba tan enojada con él, así que intente golpearlo pero él me lo impidió.
―Crees que después de cómo me insultaste, voy a caer rendida a tus pies con un beso― Me apretó la barbilla con un poco más de fuerza.
―Con uno, no, pero con dos―Me beso nuevamente.
―Escucha Malfoy
―Escucha tú Grenger, durante todo este tiempo hemos hecho las cosas a tu antojo, pero ya no más― Me dificulto el movimiento al recargar su cuerpo sobre mí ―Desde ahora esta relación la llevaremos a mi modo― Me beso nuevamente, aunque yo intente objetar, decidí dejarme llevar por sus caricias.
Continuara…
Debí mantenerla lejos de mi vida, ella era peligrosa para mí y mi familia, pero soy egoísta, mientras pueda tendré todo. Ella tomara mi mano y no la de él más inútil de todos los Weasley, Yo seré quien bese esos labios, yo seré el dueño de sus pensamientos y deseos.
Seguramente Theo no me hubiera dado el mismo consejo si supiera quien es ella, pero ahora ya no importa, porque ella es mía y ni Potter, ni mucho menos Weasley lo podrán evitar.
