Derecho de Autor:

Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto.

SINOPSIS:

Oyes al doctor decir eso que no imaginabas que diría. Te preguntas qué hiciste mal… Y ahora, estás ahí, sintiendo el agua calar en tu cuerpo… Ése eres tú.

A mis Amigos, en el Día del Amigo.

Y muy especialmente, a mi primera amiga, a quien jamás olvidaré… Te quiero.

Holograma

Diario 5

InGeniería

"Alguien construyó la mecánica que llamamos anatomía. Pero el tiempo desgasta y oxida los cables rojos y azules…"

Las baldosas eran frías, y el dolor seguía corriendo en mi cuerpo. Estoy bajando los brazos. Estoy… hundiéndome en un mundo desconocido.

"¡Sasuke!"

Esa voz, creo que ya la escuché. Pero no recuerdo de quién es. ¿De quién es la voz?

Escuché unos pasos acelerados.

"¡Idiota!"

¿Quién me habla? ¿Quién me está levantando?

La oscuridad irrumpió en mi conciencia. No veía nada… Perdí el contacto con la realidad.

Y ya no supe qué sucedió.

"Sasuke…" Alguien me llamaba.

¿Aún vivo? Me volvieron a conectar… ¿Dónde estoy?

Sentí que esa persona me tocaba la frente y luego se alejaba de mí.

"¿Cómo lo encontraste?" Escuché la voz que me devolvió a la vida.

No sé si era el final y si era el final, estoy feliz de haber escuchado esta voz.

"En realidad, fue mi primo. Estaba en casa cuando él llegó con Sasuke en brazos. Según él, Sasuke estaba tirado en la calle, a cinco cuadras de mi casa, por eso lo trajo aquí. Cambia esa cara, tu hermano no está mal. Pero no ha dejado balbucear 'lo siento, mamá', dijo cosas extrañas… y en medio de esas rarezas, hasta se acordó de ti"

"…"

Debo despertar.

Cuando abrí los ojos, noté que no estaba en mi habitación. Miré en dirección hacia el corredor de la casa, pude oír los murmullos de dos personas ¿eran las voces de mi sueño? Pronto sentí unas pisadas que se acercaban. Me asusté un poco, ¿y si había sido capturado por un depravado?

Observé sin pestañar la entrada de la sala en que me habían dejado. La primera persona que me miró era un pelirrojo al que conocía, mas por conocerlo no me tranquilicé… Sin embargo, el alivio llegó ver a mi hermano mayor detrás de él.

Sasori ni se fijó en mí. Murmuró algo que no oí.

―A la derecha, segunda puerta, puedes dormir ahí. El baño está allá ―Sasori señaló hacia atrás, y caminó hacia las escaleras que, supuse, daban a su habitación―. Buenas noches, ah… Itachi, no en mi casa ―dijo en un tono sombrío.

―Casi olvidaba que habías hecho votos, Sasori ―respondió mi hermano.

―Hahaha… No soy Kisame ―murmuró para seguir subiendo los peldaños.

No comprendí ni una palabra de lo que decían, tampoco me interesaba. Me acomodé en el sillón en que estaba recostado e Itachi se acercó.

He mirado por demasiado tiempo sus jeans negros, me entretuve ahí, y despacio fui subiendo mis ojos. Sus brazos estaban cruzados y no había felicidad en su rostro.

Así que… Intenté escapar de ti… Y no lo conseguí, hermano mayor.

Debo regresar a casa, no quiero estar cerca de ti… Tiré la manta que cubría mi cuerpo y estaba por levantarme.

―No tienes que esforzarte, Sasuke ―me advirtió.

Su voz preocupada… Escondidamente, su voz afectada por mí. Todos se compadecían de mi enfermedad… y tú…

― ¿Cuándo te importe? ―le grité.

Los ojos de Itachi, escandalizados, se abrieron de sobremanera. No me mires así. ¿Te doy lástima? ¿Es lástima? ¿Es lástima lo que te hace correr por mí? Y aún sin saber lo jodido que estoy… Y aún sin saber que puedo morir en cualquier instante…

Me estaba mareado con mi sufrimiento. Mis ojos se fueron recubriendo de agua. ¿Voy a llorar delante de ti? Me juré que no lo haría…

Sin contestarme, sin mirarme, Itachi dobló la cabeza. ¿Me ignora? Hermano mayor… No te enojes… Yo no quiero que sufras, no me ignores. Itachi marcó un número con su celular. ¿Qué hacía? Me confunden las cosas que hace. En verdad… No le interesa nada de lo que me pase… Entonces ¿por qué, esa noche, me hizo creer que le importaba…? ¿Por qué me alimentó de esperanzas…?

"Una persona como tú, es lo mejor que pudo pasarle a alguien como yo" Era mentira… Fue una despiadada mentira.

―Hola, mamá ¿Kisame te dijo que Sasuke y yo salimos? ―Ella contestó e Itachi escuchó―. Sí, estamos en la casa del tío. Es que Sasuke quería consultar la biblioteca de Izuna, aquí hay material como para hacer una tesis de ciencias políticas.

¿Itachi llamó a casa?

― ¿Qué? No, Sasuke se quedó dormido ―afirmó y en ningún momento me miró―. Perfecto, hasta luego.

Estaba asombrado por la facilidad de mi hermano para inventar excusas en cuestión de segundos. Igual de insincero que siempre, él engañó a mamá.

―Le mentiste a mamá. ¿Por qué me trajiste a la casa de Akasuna No? ―pregunté enfurecido.

― ¿Qué yo te traje? ―Fue como un grito de regaño. No… yo me…― ¿Quieres que le diga a mamá que te encontraron desmayado en la calle? Si eso quieres… ―suspiró y me dio la impresión de que jugaba.

¿Me desvanecí en la calle? Sin embargo, yo nunca entendería a mi hermano mayor. Porque estuve alejado de él… Por mucho tiempo estuve distanciado de él. La mayoría de las veces éramos dos desconocidos que compartían la mesa de la cena. Dos comensales, que solamente comían en la mesa, a la misma hora, todos los días.

No sabía nada de él, ni entendí que no jugaba, porque él estaba disgustado. Itachi tomó el celular, su advertencia era cierta. ¡No! Me abalancé, sin pensarlo, a su brazo. Itachi me controló fácilmente, con dos movimientos logró doblar mi cuerpo y mi espalda estaba pegada contra su pecho. Él me abrazó por detrás y oprimió mi estómago.

―No… ―gemí, y mi voz sonaba como un lastimoso "Por favor, por favor no le digas"

Miré desesperado el celular entre sus manos entrelazadas en mi estómago.

―No ―coreó mi hermano mayor en mi oreja. Con una voz suave que nunca oí en él.

Jadeé al sentir sus labios en mi piel, me olvidé del celular y gemí por el calor que corría en interior. Estiré las manos que me sujetaban, quería zafarme de su agarre. También moví mis piernas, sin lograr otra cosa que restregar mi cuerpo contra el de Itachi. Hacia arriba, quise deslizar mi cuerpo. Hacia abajo, traté de escabullirme de presión. De un costado a otro, nada funcionó. Mientras me resistía a su implacable estrujón, sentí que el pecho de Itachi subía y bajaba de una forma extraña, y su respiración era ronca. Yo luchaba… ¿y él disfrutaba de mi debilidad? Pero no me entretuve pensando en ello, yo quería liberarme.

―Por favor, no llames a mamá ―rogué finalmente porque acepté que Itachi era mucho más fuerte.

Itachi se rió de mí. Él presionó mi cintura hacia atrás y sentí algo redondo contra mis nalgas. Él respiró fuerte y se quedó un rato callado, yo no podía moverme. Así que tuve que esperar.

―Como gustes ―dijo Itachi, tras unos minutos.

En ese instante, Itachi soltó el celular, pero no quitó sus brazos de mi estómago.

Suspiré aliviado. Ojala todo hubiera quedado ahí, como una tonta mentira secreta entre hermanos.

No fue así, en el minuto siguiente Itachi me levantó con sus brazos.

― ¿Qué estás haciendo? Bájame o lo vas a lamentar ― amenacé.

Esto es estúpido. Me siento bien… No necesito que me lleve como a una novia. Me retorcí entre sus brazos, mas Itachi no me soltó. Él presionó mis rodillas y yo solté un quejido.

Itachi volvió a reírse. Sólo viendo, su rostro divertido, un extraño calor subió a mis mejillas, yo incliné mi cabeza para que Itachi no me viera.

No me gusta… Sentirme tan vulnerable.

"Ya estoy enamorado" Lo que me confesó una noche, resurgió en mi mente.

¿Por qué recordaba esas palabras? ¿Era el momento para recordar algo íntimo de Itachi?

Bajé mucho más la cabeza, y me apoyé en el pecho de Itachi para esconderme de su mirada.

―A pesar de todo, en el fondo solamente eres un niño. Pero me alegra ser el único que puede decírtelo ―afirmó Itachi.

Mi corazón golpeó aún más fuerte. Itachi emprendió la caminata conmigo en brazos. Quería decirle algo, pero tenía un nudo en la garganta y dejé de quejarme, en ese pequeño pasaje de la sala al dormitorio que Sasori nos ofreció. Al llegar al cuarto Itachi me puso en la cama y encendió las luces.

― ¿Qué vas a estudiar? ―preguntó Itachi, mientras se quitaba los zapatos, los míos se habrán quedado al pie del sillón, puesto que solo estaba con las medias.

―Ingeniería ―contesté de inmediato.

¿Por qué ingeniería? No tenía caso pensar en una carrera, era inútil y me aferré al sueño de papá. Aunque ni debería pensar en ingeniería como mi carrera, porque quizá ni pise la universidad… Dentro de mí, está la muerta.

Itachi se subió a la cama. Me observó por un instante, luego, sin aviso, puso todo su cuerpo sobre el mío. Con las dos manos, sujetó mi rostro y sentí su respiración tan cerca.

―Ni lo pensaste, pero no te pregunté qué quiere papá, quiero saber qué quieres hacer tú ―me retó Itachi y acercó su boca a la mía.

No pude moverme, tampoco pude respirar. Él tocó mi mejilla, lo único que hice fue mirar sus ojos. Estaban en ellos, el mismo brillo de la noche en que durmió conmigo. Abrí mi boca pero realmente no se me ocurrió nada… Me quedé sin aire. Mi corazón estaba expuesto de nuevo y debido a la misma persona: Itachi.

―Quiero dormir y volver a despertarme ―aseveré lo más claro que pude.

Ahora que lo pienso… era mi deseo… Dormir en paz y despertarme sin dolores. Itachi tocó mi frente y se acomodó del otro lado de la cama.

Mi corazón seguía inquieto, dando súbitos latidos que me confundían. Pero, había algo que sabía, estaba feliz de que Itachi estuviera a mi lado.

―Gracias por venir por mí ―murmuré bajo.

Puse mi mano en su pecho y me incliné para besar su mejilla, no sé si él se movió o fui yo que erré mi objetivo… Pero en vez de besar la mejilla de mi hermano, toqué la mitad de sus labios. ¿Fue un beso? Ninguno se preocupó por separarse… Los ojos de Itachi no parecían conmocionados, por el contrario estaban serenos. Tocando parte de su boca, otra vez sentí una punzada… pero no era un dolor horrible. Solo tal vez nerviosismo.

Me separé de mi hermano, acalorándome un poco. Por suerte, pude esconder mi cara con mis cabellos y rápido me refugié en el cuello de Itachi. Lo abracé con la fuerza que aún tenía y él me contuvo en sus abrazos.

Seguía afectado por el repentino calor, pero en un momento de la noche cerré los ojos.

Gracias a Itachi… Pude soñar y me olvidé de mi enfermedad, por una noche, fui feliz.

Pasaron seis días desde que me desmayé en la calle. No me he sentido bien, pero al menos soy capaz de soportar los dolores. Hoy después de clases me dirigí al Club de Tenis. En los vestuarios me cambié el uniforme por el conjunto de tenis. Guardé mi mochila en mi casillero, y me llevé la raqueta. Cuando me acerqué al campo, vi que Lee estaba trotando junto a Tenten. Gai estiraba los brazos de Neji, no me sorprendió que Neji ya estuviera distendiéndose, él se tomaba en serio todo lo referente a los torneos.

―Sasuke, únete a Lee y Tenten. Neji llegó más temprano que ustedes, voy a practicar con él, mientras terminan el calentamiento ―dictaminó Gai.

Neji no me miró, sujetando su raqueta, caminó hacia una de las canchas.

Comencé a trotar al lado de mis compañeros. Lee me saludó, y comentó que Tenten armó una dieta para el equipo y los cuatro debíamos seguirla para estar en forma.

Unos minutos después, estábamos trabajando en equipo. Gai nos ordenó a Neji y a mí, que juguemos con nuestra mano menos hábil. Tomé la raqueta con la mano derecha, mientras que Neji cambió a izquierda. No lo hicimos mal, pero nuestras devoluciones no eran tan fuertes como las que hacíamos con nuestra mano adiestrada. Por eso, Gai dijo que lo mejor era tratar de darle fuerza al golpe.

Tenten y Lee estaban jugando un single. Gai quería lograr en ellos más dinamismo, y les mandó a correr por todas las pelotas, incluso las pérdidas.

No me costó devolver los golpes de Neji, porque esta vez, él usaba su mano menos potente. Hoy… estaba a salvo… de ser débil. El entrenamiento pasó sin que me sintiera cansado, Gai nos llamó y nos juntamos en una esquina.

―Chicos, han mejorado mucho, pero no se descuiden. Neji, Sasuke, necesito que usen las dos manos en el partido, sé por qué se los digo. Los rivales estudian a sus contrincantes, y no me extrañaría que ellos supieran que eres zurdo, Sasuke, o que tú manejas la derecha, Neji. Quiero que los sorprendan. En cuanto a ustedes ―El profesor miró al dueto ―, quiero que se muevan como malabaristas.

Tras las palabras de Gai, Tenten repartió el menú que diagramó para cada uno. Neji dijo que tenía a un nutricionista abocado en su nutrición y no tomó la dieta de la chica, yo acepté el papel que ella me dio. Lee para animar a Tenten cogió su dieta y la de Neji, aseguró que haría las dos. Yo pensé que estaba delirando otra vez, sin embargo, Tenten se río.

― ¡Falta un mes! ―soltó Tenten―. No se nos va escapar ¡Vamos a patearles el trasero a nuestros rivales, Lee! ¡Los haremos llorar como bebitos!

― ¡Ése es el poder de la juventud! ―Gai-sensei estaba igual de animado que Lee y Tenten. Parecía uno compañero más del equipo.

―Tenemos a Neji en el equipo ―Tenten amplió su sonrisa.

― ¡Sasuke es nuestro as! ―adicionó Lee.

―Y estamos nosotros Lee, los mejores dobles del colegio y vamos a demostrarles a todos que somos la mejor pareja de Japón ―gritó más fuerte Tenten―. ¡Está decidido, si ganamos, les conseguiré un novia para cada uno, chicos!

"¿Una novia?" Gai se río. Lee no estaba interesado, yo sabía que había una persona en su corazón. Después de todo, aunque Naruto no quisiera darse por enterado, Lee también había mirado con ojos más que amistosos a Sakura Haruno. En cuanto a Neji, él había puesto la mira en el tenis. Nada quitaría de su cabeza el objetivo que tenía en mente.

―No tienes que darnos un incentivo, es obvio que vamos a ganar. Además ya tenemos el premio, mi padre arregló un partido con el mejor equipo juvenil de Corea ―informó serio Hyuuga―. Sólo debemos ganar este torneo y volaremos en el verano a Seúl.

Tenten resopló por la apatía de Neji, ella se enojaba siempre que él recriminaba sus ideas. Gai puso una mano en la cabeza de ella, y Tenten ocultó su disgusto con una sonrisa. Las chicas que conozco son comprensivas, me alegra que Tenten sea nuestra compañera.

Lee, al contrario de Tenten, dio muchos saltos. Hubiera abrazado a Neji, si él se lo hubiera permitido. Lee Estaba feliz con la posibilidad de viajar.

― ¡Genial! ¡Corea! ¡Yo no conozco Corea! ¡Qué bien, iremos a Corea! Nos ahorraremos bastante dinero, porque contamos con un traductor en el equipo. No me voy a despegar ni un momento de ti, Sasuke ¡Vas a traducirme todo! ―dijo Lee y me miró.

Y me miró…

Me miró pensando que sería de gran ayuda en el Futuro… Pensando que podría traducir todas las frases, todos los anuncios, todos los diálogos, todos los menús.

En el futuro…

―Antes debemos concentrarnos en la primera etapa del torneo nacional, Lee ―dije, no quería imaginar. No quería seguir pensando en lo que vendría.

― ¡Oh! ― Lee apretó los puños y sus ojos destellaron de energía.

¿Por qué las cosas que digo, lo animan aún más? ¿Por qué mis palabras le dan fuerzas? Lee recogió su bolso, estrechó mi mano, se despidió de nosotros y se fue hablando con el profesor.

― ¿Oí bien? ¿El gran Sasuke Uchiha admite abiertamente que no va ganar? ―No había otra cosa que ironía detrás de mi espalda.

Neji metió su raqueta en la funda. Me di la vuelta para mirarlo.

―No me rendiré… ―No voy a dejar que mi enfermedad me quiebre, voy a pelear hasta el final ―, y deja de creer que has visto el futuro ―elevé mi voz.

Él colocó la raqueta en su hombro.

―Sasuke, no necesito ver el futuro… Para pronosticar que serás nuestro Talón de Aquiles ―expuso Hyuuga.

Sentí al viento golpear mi cara. Tenía razón… Me negaba a creerlo, pero creo que tiene razón… Neji caminó hacia la salida. Me quedé viéndolo alejarse… El viento seguía soplando contra mi rostro, y yo permanecí de pie… Todavía de pie, sintiendo el viento contra mi piel y las palabras de Neji que me hacían ver la miseria en la que vivo.

―No le hagas caso, Neji no quiere perder y se está esforzando mucho para no ser vencido ―comentó Tenten, puso una mano sobre mi hombro―. Me asusté al verte desmayado, Gai me contó que no dormiste bien… Yo sé que te estás esforzando con las materias del colegio y tus cursos privados, pero recuerda que esto es un equipo, te necesitamos con las luces prendidas para el Torneo. Sasuke, tienes que seguir la dieta que te hice. No me interesa lo que diga Neji, somos un equipo y todos los miembros deben estar bien.

Ella me estaba mirando, yo noté su mirada durante el entrenamiento. Así que ella estaba…

―No tienes que preocuparte, estaba agotado porque no dormí ―Soy un perfecto encubridor. De nuevo trasladé la culpa de mi cansancio al insomnio―. Hoy no lo hice mal ¿eh? ―sugerí, esbozando una mueca triunfante.

Estoy convencido de que vio como hice que Neji sudara en el partido que tuvimos. A pesar de que las intenciones de Tenten son buenas, no quiero su compasión. Recuerdo que antes de desmayarme la oí gritar, si no quiero la lástima de mi mejor amigo, menos quiero la compasión de mi compañera de equipo.

―Nada mal ―contestó Tenten feliz. La engañé―. Nos vemos mañana.

Se despidió y se fue coreando una canción. Una canción con final feliz… Una canción sin tristeza ¿Por qué a las chicas les encanta las canciones con un final feliz?

Levanté mi raqueta y la puse en la funda. Pensé en volver a casa… Pero me quedé un rato sentado en una banca de la cancha. Aún no era tarde, a lo lejos podía ver al grupo de béisbol en medio de un partido. Todavía había tiempo…

Para jugar…

Para gritar…

Para vivir…

Estoy consciente de lo que me sucede. Cada día… despierto más débil. ¿Podré llegar en condiciones para el torneo? ¿Seré el escollo que vaticinó Neji?

No quiero… No quiero ser una carga. ¡No voy a ser una carga!

Extraje mi raqueta del estuche, jalé el cesto de pelotas hacia la línea de fondo "Con o sin ti" Miré la red "Con o sin ti" Comencé a realizar saques. "Con o sin ti" Puedes pensar lo que quieras… ¡Neji, van a ganar conmigo, no sin mí! ¡Yo estaré ahí!

― ¡ELLA NO ME VA VENCER! ―vociferé, el dolor que me rodeaba fue expulsado con ese grito.

Una tras otra golpeé las pelotas. No me estaba sintiendo bien, mis ojos se nublaron. Me estaba agitando, pero ignoré el dolor. Las pelotas estaban dispersas en la cancha, yo seguí realizando saques… No con fuerza… Ya ni tenía fuerzas, todos mis saques eran alimentados por mi dolor… El dolor de saber que no puedo hacer nada.

La fuerza iba abandonándome, pero mi obstinación crecía a medida que la fuerza se iba de mi cuerpo. Mi desesperación jugó en mi contra, sentí un agudo dolor en el estómago. De inmediato puse mi mano libre allí, como si con aquella acción pudiera detener el malestar. Sentí una punzada en la cabeza… Más fuerte que la que me tomó desprevenido en la calle. Una segunda punzada me acató, terminé por soltar mi raqueta.

Estaba llegando la noche para mí…

No puedo soportarlo… Yo… Necesito un soporte.

"No tienes que esforzarte, Sasuke" ¿Y por qué pensaba en ti, hermano?

Doblé mis piernas, en cualquier momento me caería.

"No tienes que esforzarte, Sasuke"

―Qué me está pasando… ―gemí y molí mis dientes.

"¿El gran Sasuke Uchiha admite abiertamente que no va ganar?"

No puedo perder… Pero las fuerzas me abandonan. Justo cuando iba a dejarme vencer, una mano tocó mi brazo.

― ¿Te sientes bien? ―preguntó Sakura.

La sorpresa casi me hizo caer de espalda. ¿Por qué no la sentí venir? ¿Cómo no me di cuenta que ella estaba cerca?

Despacio controlé mi respiración, traté de enderezarme. Mientras lo hacía ella se puso a juntar las pelotas que había golpeado. Yo sabía que lo hacía para no incomodarme, ella me vio cansando y por eso reunía las pelotas, para dejar que recupere el aliento. Sakura Haruno… la chica que sonríe a todos, sé que no somos amigos pero ¿Tú vas a seguir sonriendo cuando me haya ido?

Ella arrastró la cesta de pelotas hacia una esquina y vino a encararme. Ella iba a regañarme como lo hacía con Lee. Yo no soy Rock Lee.

―Necesito entrenar. No voy a descansar ―alegué antes de que dijera algo.

Sakura frunció el ceño. No importa que tan mal me sienta, éste será mi último Torneo Intercolegial. Mi última batalla.

―Igual de terco que Naruto ―comentó ella.

Miré desesperado a la raqueta que estaba en el suelo. Hice un esfuerzo por reunir mi energía y la concentré en mis brazos para coger la raqueta, pero Sakura la tomó por mí. Ella tocó mi raqueta, yo estiré mi mano para arrebatársela y Sakura llevó su brazo hacia atrás.

―Tú entrenas para el boxeo, y sabes que esto no se trata de lo cansado que te sientas… No puedo dejar que me venzan ―afirmé. Es más que una competencia de tenis.

Di tres pasos en dirección a ella, necesito mi raqueta para seguir entrenando. Sakura se río y alzó el brazo con la raqueta. Estaba jugando conmigo y pretendía que le sacara la raqueta a la fuerza. Yo sujeté la muñeca de mi compañera de clases e intenté dominarla. Pero Sakura era fuerte, por alguna razón ella era la actual ganadora del boxeo intercolegial. Ella sonrió complacida al ver que no podía rescatar mi raqueta. En ese forcejeó de manos, el dolor que me atravesó, reapareció. Volví a sentirme agotado.

Tengo que recuperar mi raqueta… Porque no sé cuánto tiempo duraré.

El dolor seguía avanzando, mi cara estaba cerca del rostro de Sakura y ella mantenía los ojos en nuestras manos que peleaban por el preciado objeto que ella me quitó.

Voy a perder…

Mi rostro tocó la mejilla de Sakura… Sus cabellos restregaron mi piel… El dolor aumentaba rápidamente, una pesadez se apoderó de mi cuerpo y me recliné en el cuello de Sakura… Tocando su piel con mis labios y respirando agitado en ella.

Se quedó quieta, me agarré de su brazo izquierdo para no caerme. Cuando ella tiró mi raqueta al piso, comprendí que no quería continuar el juego.

―Eres lindo. Pero no siento lo mismo por ti, Sasuke ―expresó Sakura. Lo sabía, porque de amarme, ella habría aprovechado mi debilidad para abrazarme.

Y gracias a Dios se confundió. Sin embargo ¿piensa que tengo sentimientos por ella? No es eso… Traté de apartarme, pero no podía separarme y respiré sobre su cuello. Me estaba perdiendo… Me estaba durmiendo. Me estaba durmiendo en el hombro de Sakura.

Estaba usando su cuerpo como un bastón. Algo de lo que agarrarme.

Repentinamente ella me sujetó de mis hombros y me alejó de su cuerpo.

―Hay una persona que estuvo conmigo, es la que me anima ―me aclaró y sentí que sus manos destrozaban mis huesos… Ella es fuerte―. Esa persona se convirtió en alguien muy especial. Yo creo que estoy enamorada de Lee, no te lo esperabas ¿eh? ―dijo con una sonrisa y me soltó.

Casi grité… Es verdad, Sakura Haruno es fuerte, sin embargo esta enfermedad es más poderosa que ella. Apreté mis dientes, no quería caerme. No quería gritar de dolor frente a Sakura.

El dolor me hace débil.

El dolor quiere tirarme al piso.

Me tapé la cara, el dolor no paraba.

―Sakura… no te vayas ―gemí, mas ella ya me había dado la espalda.

Necesito… tu ayuda.

―No voy a decir nada, olvídate de mí. Vencerás, no te preocupes por eso ―fue lo que dijo, sin mirarme, antes de alejarse.

―No será así… ―lancé con mi último aliento y caí bruscamente en el suelo.

No responde… Mi cuerpo no responde. Esta ridícula ingeniería humana que los doctores llaman cuerpo, no responde.

No hay salvación, no hay nada que pueda darme paz. Pero no permitiré que ella me lleve sin haber terminado lo que me propuse. Pase lo que pase… Estaré en el Torneo.

Con las uñas arañé el césped, era insoportable el dolor. No podía respirar… Otra vez, me estaba quedando sin aire… "Serénate, serénate." Todavía puedes hacerlo, Sasuke.

"Algo anda mal en mí, despierto con este intenso dolor… y no puedo dormir… Mientras lloro, tú duermes. Con mis manos tapo mi boca, porque no quiero que te desveles por mí"

Meses después…

No paraban de llorar. Nadie paraba de llorar.

Gai le había dicho a Tenten que Neji no tardaría en llegar, por eso ella esperaba que el equipo de tenis estuviera completo para que todos juntos pudieran despedirse de Sasuke. Sin quererlo, Tenten comenzó a llorar y Gai la abrazó.

Lee avistó caras conocidas, como también desconocidas para él, entre familiares, amigos y compañeros. Izuna y Madara acompañaban a Fugaku en el dolor, Mikoto estaba rodeada por sus amigas y sus padres. Pero ni la mamá ni el papá de Sasuke pretendían ser consolados.

En una esquina, Lee vio al hermano mayor de Sasuke conversando con dos personas. Uno de ellos, un joven rubio, hizo un movimiento para abrazarlo, Itachi retrocedió y se alejó. Entonces Lee movió sus ojos hacia el féretro de Sasuke, allí estaba ella hablándole al muerto. Lee decidió acompañar a su novia.

―Está bien, Sakura ―Lee intentó calmarla.

Ella no escuchó a Lee. El pesar era picante. Ella no se sentía bien. Ella recordó que se preocupó cuando vio a Sasuke cansado, Lee le había contado del desmayo que sufrió en una clase de Tenis y ella quería decirle a Sasuke que se tomara las cosas con calma. Esa vez, Sasuke respiraba agitado, inesperadamente Sasuke se apoyó en su hombro. Sakura pensó que Sasuke estaba interesado en ella y lo empujó.

― ¡¿Por qué fui tan idiota? ―chilló Sakura―. ¡Te estabas muriendo en mi hombro… y yo no te lo presté!

El llanto se apoderó de ella, Naruto miró a Sakura y amagó con sacar un pañuelo para ella. Pero entonces vio que Lee abrazó a Sakura. Naruto se quedó con el pañuelo y vio a Sakura aferrarse a su novio.

"Marcando tu número, tengo el deseo de volver a escuchar tu voz… Si te llamo, ¿me atenderás…? La contestadora me responde, me dice que el número no existe… Necesito volver a oírte, pero la contestadora me dice que no estás… Pero yo debo decirte, que lo siento y que necesito que me perdones."

Continuará…

He pensado en el amor de Lee por Sakura y me conmueve, como también el amor de Naruto por ella. En el fanfic preferí hacer una mención de LeeSaku, quizá en algún momento me anime a hacer un fanfic LeeSaku.

La escena final se la dediqué a Sakura y Lee, porque no pude encajar a Konan en la historia. Mi primera intención era darle espacio a Konan, pero haciéndolo debía abruptamente unir a Itachi con Sasuke... Y sería precipitado.

Itachi se está acercando Sasuke… ¿y Holograma se va trasformando en un ItaSasu? ¿Qué puedo decir? Hay una persona que está cambiando mi perspectiva de la vida… y le está dando color. En Argentina el 20 de julio celebramos el Día del Amigo, este diario lo escribí esta tarde y habrá sido ese el motivo de que Holograma sufra una metamorfosis.

Espero sacar rápido el siguiente diario, si no termino ahora… Jamás lo haré. Me despido, Feliz Día! Volveré pronto con algún oneshot o una actualización!

ItaSasu es sinónimo de Amor Verdadero

Oyasumi, Mata Ashita.