,Derecho de Autor:

Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto.

SINOPSIS:

Oyes al doctor decir eso que no imaginabas que diría. Te preguntas qué hiciste mal… Y ahora, estás ahí, sintiendo el agua calar en tu cuerpo… Ése eres tú.

Todo es doloroso, al mismo tiempo no lo es…

Porque no cambiaría el dolor de esta vida, por el reflejo de una vida Perfecta (Holograma)

HologrAma

Diario 7

RupturA

"Te duele y lo intentas… usas hasta la mísera reversa de energía para no caer, como si el dolor que estás sintiendo no fuera más que una pesadilla de la que acabas de despertar… porque no quieres romperte… frente a sus ojos"

Era un día demasiado hermoso para ser real. Durante la tarde anterior había llovido, como era de imaginarse, el cielo y el sol concertaron un día sin ninguna nube y con un calor de primavera… Nada podía salir mal en un día tan hermoso, eso creí:

―Te quedará precioso ―aseguró mi abuela.

―Para ser de mujer… ―solté no del todo convencido con la ropa que tenía frente a mí. Más bien, para nada dispuesto a sufrir una humillación pública.

―Es unisex, bebé ―contestó ella.

¡Vaya forma de animarme! ¡Me veré como chica, pero no demasiado! ¡Unisex! No estaba convencido. ¿Por qué tengo tan buena suerte? Mi kimono azul con imperceptibles bordados fue arruinado por una manchita de café. ¿El causante de tamaño desastre? Mi hermano derramó el nefasto líquido sobre la manga, en cuanto me senté a desayunar y ya listo para salir de casa. Lógicamente, mi hermano lamentó tanto el descuido que se ofreció a llamar a Deidara para que viniera con un kimono, y el rubio hiperactivo apareció en cinco minutos. ¡Qué rapidez! Trajo dos kimono, uno blanco con mariposas estampadas y el otro celeste con un bordado de flores naranjadas y blancas.

¡Cuántas opciones me daban! ¡Es que Sasuke Uchiha no va a ponerse estas ropas! ¡Uchiha Sasuke, mejor alumno y jugador de tenis, no va a vestirse de chica! Aunque… Si no hay otro kimono ¿De jeans y camisa iré?

―Los padrinos tienen que estar presentables, por lo menos no es rosa… ―Ella me leyó y tocó una de las prendas―. Me gusta ésta, es celeste, naranjada y blanca.

Esa regla con la que convivía. Aunque moría por romper esa regla, esta vez no quería hacerlo. Debía estar presentable en la ceremonia. No… no por mí, tampoco por papá… por un pequeño que no tenía culpa alguna de mi(s) desgracia(s).

Y es increíble que me esté preparando para una fiesta… que hoy me esté avergonzando anticipadamente, por los dos kimono que eran mi única salvación y tenga a mi enfermedad olvidada… Todo parece común. Soy un chico que se debate entre ir a una ceremonia como una madrina (con kimono) o como un padrino desaliñado (vestido de jeans).

―Lo sé… ¿unisex? ―dije, con duda y tomé el kimono celeste que ella escogió. ¡Bastante esfuerzo hice!

Cualquiera puede imaginarse lo que pasó. Me vestí con el kimono de Deidara, mi abuela me peinó – era evidente que disfrutó arreglándome-, mientras que yo soltaba un y mil suspiros… pero ya no de fastidio. Tenía que tener una actitud positiva. Era domingo y asistiría a una ceremonia.

Hoy es un día festivo… Hoy nadie quiere lágrimas…

Hoy eliges ponerte el mejor vestido… para bailar hasta que te duelan los pies.

Es tu primer y último Vals…

Y quieres dedicárselo… (a "Él")

En el santuario me encontré con ellos. La feliz pareja Konan y Pein, junto a sus hijas y el recién nacido. Sasori, que se presentó como el sobrino de Pein, y Deidara otro amigo de mi hermano mayor. Me mantuve a unos metros de ellos, Sasori me miraba con intensidad, quizá era porque llevaba un kimono que Deidara habría usado. ¡Maldición, como si no fuera suficiente la humillación a la que estoy some…!

―Es hermoso, lo que mis ojos ven ―esa voz que perfectamente conocía, habló sobre mi oreja izquierda.

Y me encogí al sentir su repentina respiración sobre mí. ¿Por qué tiene que aparecer… sin levantar ruido alguno, de la nada y tomándome siempre por sorpresa? ¿Y por qué siempre soy al que asalta… y al que roba el aliento? ¿Es qué tiene una especie de manía por tomarme con la guardia baja?

Y eso que dijo… "es Hermoso…" Otra vez sentí el calor en mis mejillas, y debido a la misma persona… Que me viene Hechizando.

―Me refiero a tu Kimono ―De la sorpresa, pase al enojo. Itachi… ¿tenía la necesidad cotidiana de hacerme pasar del asombro a la furia?―. Pero… sin ella, no tengo la menor dudada de que… serías irresistible, otouto.

Corrección, pretendía joderme la existencia con comentarios que me hacían… sentir… indefenso –me desarmaba-, que luego me enfurecían –me atacaba- y finalmente me derrumbaban por completo, es que el enojo desaparecía y de nuevo estaba sonrojándome.

Traté de tranquilizarme un poco, ¿qué hacía en el santuario? Itachi había salido, luego de arruinar mi ropa. Estaba enojado con mi hermano mayor por lo de la última vez (la cita que no fue), y no le avisé a dónde iba. De todos modos, no creo que nadie le haya informado, las personas con las que me reuní eran amigos de Itachi y ellos estaban esperando por él:

―Qué bueno, llegó el otro Natsukeoya ―anunció Pein.

¿El otro…? ¿Escuché bien? ¿Yo tengo que estar con él…? Me centré en Konan, que sonreía como haciéndose la desentendida, por eso decidí preguntar:

―Qué es eso del… otro Natsukeoya, creí que era el único ―Traté de disimular la ira en mi voz, pero…

¡Cómo me hacía esto! ¡¿Estaba loca o qué?! ¿Y justo tenía que ser él?

―Es que… Verás, yo te había elegido desde un comienzo, pero Pein estaba tan feliz con la llegada del varón que le pidió a Itachi que le otorgara un nombre al niño. Él propuso que le pusiéramos "Suke" y como tú me dijiste que Sora sería un buen nombre… Yo no pude hacer nada y creímos que lo mejor era llamar al niño "Soranosuke" (Nota 1 y 2) ―se defendió con esas palabras que serían aceptables, si su voz no distara de lamentar lo ocurrido. Es que seguía sonriendo, ¿realmente estaba apenada? ― ¿No te harás a un lado o sí?

"Soranosuke"

¿Hacerme a un… lado? Tenía la oportunidad de presentar, como padrino, ante los dioses al varón ansiado por Pein y Konan, compartiendo ese vínculo junto a mi hermano mayor.

―El líder escogió a Itachi mucho antes del nacimiento del niño, era un deseo de la secundaria ―agregó Kakuzu.

―Era un capricho de la adolescencia ―concertó Sasori, tenía la misma firmeza que Itachi.

Si mi hermano mayor era el favorito, qué mierda hacía yo en este enredo. ¿Es que soy un extraño que no merece trato alguno? Desde un comienzo no debí meterme en la vida de estas personas ¿cómo es que me involucre en el círculo de Itachi? Estaba por abrir la boca para reconocer que en verdad no tenía nadaque hacer allí, entre esas personas a las que conocía el nombre… Pero con la que jamás me relacioné, más una pregunta detuvo mi respiración:

― ¿Quieres que renuncie?

Era Itachi.

"Yo… no quiero… estar sin ti"

Mi corazón gritó anticipadamente.

Estaba detrás de mí. Yo apreté mi mano a la altura de mi corazón.

― ¿Qué estás diciendo, Itachi? Yo no quiero a uno, los quiero a los dos como padrinos de mi hijo―exigió Konan, elevando la voz para hacerse escuchar, definitivamente era una mujer distinta.

―Y yo ―se unió Pein.

Pero Itachi ignoró a sus amigos y giró mi cuerpo como si fuera una muñeca, colocó sus manos sobre mis hombros. Su mirada… Esta vez era mucho más rojiza. Intensamente profunda.

― ¿Quieres que renuncie? ―Volvió a repetir.

Mi boca se secó. Es que… no quería estar de entrometido entre el sueño de Pein e Itachi, pese a que el mismo Pein dijo compartir las ideas de Konan. Y no era solo eso, acepté ser el padrino del bebé por insistencia de Konan, aún con todo lo que me pasaba… Sabía que mucho no iba a poder darle al pequeño, que en meses perdería a su padrino… Y ahora con lo del segundo… Me parece acertado que Itachi sea el único padrino del niño, ¿para qué ser padrino… por un corto tiempo?

Sin embargo esa pregunta… Mi mundo giraba con esa simple pregunta, se detenía para dejar tras de sí un honda desolación. ¿Quieres que renuncie?

Me derrumba con palabras sencillas.

"Yo… Quiero que me sigas esperando… Porque haré todo, para ver tu rostro una vez…

Un millón de veces más"

Siento que no quiero caer delante ti y deseo tanto caminar a tu lado.

― ¿Quieres que renuncie? ―renovó la pregunta, con más fuerza… Yo aún no había contestado.

Y de repente… Era el centro de todas las miradas. Yo sabía que deseaba estar junto a mi hermano mayor… También sabía que lo mejor era olvidar ese deseo. Mi cuerpo temblaba… de nervios. Mi corazón saltaba… Pese a saber que lo mejor era que no estuviéramos juntos… Yo decidí hacer lo que me haría bien, aunque el disfrute fuera corto:

―No… Está bien, acepto estar contigo ―solté con un nudo en la garganta.

Kisame, que recién se acercaba al grupo –se había retrasado-, comenzó a aplaudir y el resto lo secundó en la alegría. Ese gesto me congeló… ¿Me querían con ellos? ¿Es que entendí mal la situación de hace rato? ¿Será que ellos… no pretendían incomodarme, solo querían impedir que Itachi se hiciera a un lado? Entonces solo era yo el que hacía drama, Sasori y Kakuzu al hacer sus comentarios no buscaban hacerme desistir, por el contrario querían torcer mi enojo y hacer que aceptara el deseo de Pein y Konan.

―Felicidades, Líder. Después de dos intentos sus espermato… ¡Au! ―exclamó el también retrasado hombre de cabellos gris, creo que su nombre era Hidan.

―Realmente, Hidan, siempre tienes que abrir esa boca ―Kakuzu levantó su mano de la cabeza de Hidan y éste gruñó.

Mientras ingresamos al santuario, noté que solo los padres del pequeño, Itachi y yo estábamos vestidos con la indumentaria formal. El kimono de Konan era lila y el de Pein azul, el de mi hermano era negro con algunos bordados en celeste. Los otros estaban de camisa y pantalón, salvo Tobi que traía puesta una remera que decía "I love Muffins", un pantalón corto y zapatillas covers (100% juvenil). Durante la ceremonia que presenciamos, solo estuve pendiente del pequeño que Konan mantenía contra su pecho. Casi al final, noté que la chica con la que había dialogado hace casi un mes, ayudaba al sacerdote en el ritual. La misma chica que me había tranquilizado.

―Los días tristes van precedidos, de otros coloridos… El amor no está tan lejos como crees ―Ella me susurró al oído al pasar. Merece puntos por hacer tal declaración, ninguna chica hasta ahora… Había tenido esa osadía―. El Amor… quizá no se ve, pero se siente… y es para "Siempre".

"Felicidades padrinos, amen al niño como si fuera propio. Recuerden son los segundos padres del pequeño. Porque el lazo que han creado es para siempre" Nos gritó a nosotros, Itachi se acercó a ella y puso como doce monedas en el pequeño cuenco de ofrendas que ella tenía en la mano derecha. Una ofrenda exagerada, eso creí. Además… ¿era una sacerdotisa o una versión sintoísta de Cupido? Konan imitó a Itachi, y regaló un par de monedas, Pein fue bastante generoso y los demás siguieron al "Líder". En cuanto a mí, estaba algo contrariado con sus declaraciones… No recuerdo haber visto un bautismo tan… ¿emotivo? y dudoso terminé por dar dos monedas a la enérgica chica, que era como una versión femenina de Naruto.

Pasada la ceremonia, todo era felicidad, tomé al pequeño en mis brazos y me incliné para verlo mejor. Su cabello era como el de su padre, aunque un poco más oscuro y los ojos definitivamente eran iguales a él. No pude encontrar algún rastro de herencia materna, todo era gen de Pein. Habría que esperar para ver si tenía algo de su madre, el tiempo nos dirá…

El tiempo…

El tiempo…

Ahijado… ¿Yo… podré acompañarte en tu… primer año de vida?

¡Flash!

― ¡FOTO! ―gritaron Deidara y Tobi como chiquillos y logrando sacarme del trance. Me acaban de fotografiar, y estoy seguro que me avergonzaré más tarde o ahora…

―Itachi-san, mira qué mono salió tu hermano menor, parece una joven madre con el bebé―El rubio corrió hacia mi hermano y le mostró la pantalla de la cámara. Itachi se reclinó para observar.

― ¿Qué acabas de decir, rapunzel tuerta? ― ¿Por qué tiene que abochornarme con Itachi-niisan?

Estaba tan encrespado que había dicho lo primero que se me vino a la mente, no estoy seguro de si era lo que pensaba de Deidara. De repente todos pasaron a poner los ojos sobre los míos, y me pareció que estaban indignados con mi actitud. Esas miradas largas me reprendían, y sabía qué era lo que debía hacer. Siempre que cometía un error debía inclinarme para ser perdonado.

"¿Entiendes la magnitud del daño? ¿Entiendes que no fue adecuado el comentario? Si eres mi hijo, debes hacerlo. Agáchate, Sasuke" Recuerdo que mi padre me retó por haber utilizado una ironía en ocasión de un congreso de ingenieros, al que asistimos por invitación del abuelo. El hombre al que había deshonrado era un destacado ingeniero de Corea del Norte. Mi padre me obligó disculparme en japonés y koreano, fue humillante. Sin embargo no me quejé, fue aprisionado y los reclamos eran inexistentes.

No estaba obligado a disculparme, es decir el rubio se lo tenía merecido. Estoy seguro que, de estar aquí, mi padre estaría de acuerdo –después de todo para él las disculpas se brindaban a personas superiores y de clase alta -. ¿Entonces porqué tenía la necesidad de hacerlo? ¿Qué fuerza me empujaba a excusarme? "Jamás te inclines ante un inferior" me decía papá… Pero yo… Esta vez quería hacerlo… Este tiempo, este momento junto a ellos misteriosamente era agradable. Cuando estaba por inclinarme. El primero que río fue Kakuzu, seguido de Kisame.

―No hagas berrinche, te lo merecías. Tampoco me gusta que me fotografíen sin mi consentimiento―aseguró Sasori y Deidara dijo "Ufa". Todos volvieron a reírse.

Me quedé quieto ¿Qué es lo que pasa con ellos? ¿No les molesta lo que dije? Así era, ellos siguieron conversando como si nada hubiera pasado, como si lo de recién fuera algo normal en sus vidas… Para mí no lo era, es distinto a lo que estoy acostumbrado. Había medido mis palabras desde siempre, y al sobrepasarme tenía que pedir perdón… Pero ellos me decían, con esa actitud, que no era necesario.

Es que Deidara tampoco estaba molesto conmigo, estaba más entusiasmado con seguir su carrera de fotógrafo. El rubio tenía la cámara que le había arrebatado a Sasori y Tobi tomó la cámara de las hijas de Konan, ellas no lloraron aunque estaban quejándose con Kakuzu.

Al siguiente momento, Deidara y Tobi corrieron hacia Itachi para rogar por una foto. Mi hermano no era aficionado a los recuerdos, se negaba a que le sacaron fotos. Estaba tan serio, y era seguro que nada conseguirían de él. Pierden su tiempo… Por más escenita que hicieran, Itachi no cedería.

Tobi se habrá rendido de rogarle a Itachi, ahora conversaba con Konan. Yo aún tenía al bebé en mis brazos, era tranquilo y me extrañaba que estuviera despierto sin llorar. Por lo que sabía los bebés no permanecían callados por más de media hora, haciendo la vida imposible de un padre y entorpecían el sueño de cualquiera, me alegra que mi ahijado se deje cuidar.

―Debe tener hambre ―Konan, había dejado a Tobi atrás, sin decir nada más, quitó al bebé de mis brazos y se fue a una banca con él.

Tobi se posicionó frente a mí, ¿otra foto? ¿Eso quería? Ya me había mostrado huraño… Ellos, por encima de sus "Locuras", eran agradables. El día era hermoso, era el bautismo de mi ahijado. Tenía que hacer una tregua con ellos, que me trataban… tan bien. Podía permitir que me siguieran fotografiando, ladeé la cabeza levemente y fui cerrando los ojos, entonces sentí un cosquilleo en mi cuello, unos brazos que se enroscaron en mi cintura, un cuerpo que se pegaba por detrás, entreabrí mis ojos y con la mano derecha traté de tomar a ese alguien me había agarrado, pero lo siguiente fue una sensación de labios sobre mi mejilla izquierda.

Era un sentimiento que tenía la impresión de haber sentido antes, como esa vez que accidentalmente besé la mitad de la boca de Itachi. Un calor corrió por mi cuerpo y sentí como un resplandor alrededor de mi corazón. Aquellos labios sobre mi mejilla enrojecida, conocía esos labios… que me amansaban

―Nii… san… ―Fue débil mi voz, porque al sentir sus labios… sobre mi piel, todo era arcoíris... Colores vivos nos envolvían, me cegaba por completo… porque a su alrededor había un resplandor intenso.

¡Flash! ¡Flash! ¡Flash!

El efusivo contacto, desestabilizó todo el control de mi cuerpo. Más fuerte que cualquier otra fuerza, casi fui derribado por esa fuerza… Pero esos fuertes brazos me retuvieron, fue tal la precisión que ejerció sobre mi cintura… que iba resbalando mis manos hacia esas pinzas, para que me permitiera respirar.

―Niisan… ―Y otra vez, mi voz se trasforma en un tonto suspiro… Yo estaba tan confundido por todas esas emociones, pero… en verdad, no me desagradaba. Porque yo…

¡Flash!

Estaba prendido de ese momento, Itachi junto a mí… "Tú y yo"

―Misión cumplida: ¡FOTO cute de los padrinos! ―exclamaron los dos fotógrafos.

Aquel grito terminó por despertarme ¿Cómo…? ¿Qué demonios…?

―Ustedes qué… ―De nuevo, estaba tan enojado, o sea qué mierda hicieron. ¡Me fotografiaron por segunda vez, en… situación… íntima…! Esa no era la idea, que tomen imágenes íntimas de Itachi y yo… ¿íntimas?

Itachi quitó sus labios de mi mejilla y me soltó. Agaché la mirada, tratando de repensar lo que había pasado. Podía pensar un millón de años… y seguiría sin entender nada. ¿Cómo es que reaccionó diferente frente a la cercanía de mi hermano mayor? Tendría que resolver el misterio antes de partir, será lo último que resuelva, hermano mayor. Ahora es mejor disfrutar y olvidar el tema de las fotografías bochornosas.

―De verdad, aún no comprendo qué le viste a la niñita ―dijo Kisame, que veía al rubio abrazar con amor a la cámara que según él "Tomó la mejor foto del año"

―Su culo ―respondió seco Sasori.

―Ejem… ―se aclaró Pein y miró duramente al otro pelirrojo―. Respeta al Santuario y a mis hijos.

El grupo volvió reír, salvo Deidara que estaba colorado por las dos palabras de Sasori. Seguía sin entenderlos, eran tan diferentes entre ellos ¿cómo es que se llevaban bien?

¿Cómo es que yo… estoy con ellos?

Tobi era ahorcado por Deidara, supongo que habrá dicho otra tontería. Pein se había puesto nervioso por un comentario de Hidan, Kisame estaba peleando con Zetsu, que había sacado un pescado de la fuente de agua para comérselo. Sasori estaba ocupado con sus primas, al parecer Konan lo había obligado a entretener a las niñas y él tenía una expresión cómica, como la de un niño que no quiere tomar sopa. Mi hermano mayor se tomaba la cabeza al ver lo que hacían sus amigos… Y era… Era…

Shh… No puedo, no debo.

¿Por qué estoy riendo…?

Sh… No…

¿Por qué… si nunca me hicieron reír los payasos… ellos… ellos… me incitan… a… a…?

Sh… Hahaha…

"También son cálidos… Aquellos que, por encima de los prejuicios, te aceptan como eres.

Amigos… Aquellos que te hacen reír"

―Otouto-chan acaba de reír, Sempai ―chilló Tobi.

Deidara soltó el cuello de Tobi, mientras yo seguía riendo.

―Es como dijo Itachi, tu sonrisa es más hermosa cuando es natural ―observó Konan.

"Amigos… quienes aman tu naturalidad"

Esos comentarios que hacen, todos aprecian tu naturalidad, tus risas, tus enojos, tus caprichos… ¿Tu humanidad?

―Foto grupal ―exigió Kisame―. ¡Usted, sí usted…! ¡Tome la foto! ―También demandó a un joven que pasaba por allí, éste corrió asustado por la apariencia del Kisame.

Mientras yo seguía riendo… ¡Pobre Kisame! Es que al menos hubiera pedido amablemente el favor. Ajeno a sus modales, Kisame siguió asaltando a la gente, que huía despavorida.

―Programé la cámara para que nos tome la foto, prepárense ―Tobi corrió hacia una banca para programar la cámara.

Los demás se juntaron, Pein y Konan, que sostenía al bebé, se abrazaron. Kisame iba ensanchando su sonrisa con dientes afilados, Zetsu se posicionó detrás por ser más alto al igual que Kakuzu y Kisame. Las niñas se pusieron al lado de sus padres, Itachi me guió al lado de Konan… Es que seguía riendo como para moverme por mi cuenta, luego Itachi pasó una mano por mi cintura y me obligó a inclinarme un poco en su pecho. Hidan se posicionó junto a Itachi. Sasori y Deidara estaban a la izquierda de Pein, el rubio puso una mano sobre una de las niñas. En cuanto a Tobi… Corría hacia nosotros, para entrar en el Recuerdo…

"Seré parte de un Recuerdo"

Tobi se lanzó hacia nosotros, para mí en ese momento sólo importaba el cercano "Flash", susurramos "Fru-Fru" Una palabra infantil, que fue elegida por Tobi. Itachi se apegó un poco más a mí, mientras que yo sonreía sin razón alguna. Me era imposible borrar ese extraño bienestar que fluía por mi cuerpo.

Mientras salíamos del santuario, pensé en lo que había vivido… En lo que habíamos vivido. "Porque el lazo que han creado es para siempre" Estaríamos unidos por un ahijado en común… Como si yo fuera suyo, como si tú fueras mío…

Padrinos… Tú y yo unimos por el hijo de Konan.

Cambié de opinión y la idea de una unión para toda la vida, no me mortificaba como al principio.

Una unión para toda la vida… Una vida junto a ti.

―El bebé se llama Soranosuke, porque tú le escogiste "Sora" y yo "Suke" ¿Quieres saber por qué, SaSUKE? ―recitó fuertemente las cuatro últimas letras.

Mi corazón comenzó a latir "Suke". Era demasiado claro y yo corrí la vista de su mirada.

―Tu cara me dice que no sabías nada, y es extraño pensé que te lo habían dicho―Hablaba como si todo fuera gracioso. Además, ¿él estaba al tanto de la elección de dos padrinos? ―. A partir de ahora… donde sea que esté, tú estarás conmigo.

Una sonrisa apareció en su rostro, yo traté de devolver la sonrisa… Pero sentí que no podía. Estaba demasiado cansado como para compartir esa felicidad. Intenté mantener abiertos mis ojos, más éstos se cerraban contra mi voluntad.

― ¿Cansado? ―sugirió sobre mi oído.

Sin esperar una respuesta, él me tomó en sus brazos. No tenía las fuerzas para pelear con él, cedí al trato que me brindaba. Tampoco me interesaba que Konan estuviera aplaudiendo por la exhibición de modales principescos de Itachi, que Tobi y Deidara se acercaran con la maldita cámara de fotos detrás de su espalda, descaradamente y encima creyendo que no lo veía y luego ese sonidito del botoncito que sacaba las fotos. ¿Qué mal me harían otras cinco fotos calurosas? Ya eliminaría esas fotos… Sí.

La noche anterior apenas dormí tres horas, los brazos de Itachi eran acogedores… y me hacían sentir a salvo. Dormir… eso me haría bien.

Cuando desperté, estaba recostado en un sofá. No reconocí de quien era la casa, entonces Hidan se acercó y dijo que estábamos en la "madriguera del Líder". ¿No será casa? Le corregí, a lo que él rió para repetir "Madriguera". Los amigos de mi hermano son extraños.

¿Por qué en la casa de Pein? Los padres organizaron una fiesta por el bautismo del niño. Decoraron el jardín con un arco de globos, servilletas, platos… el pastel, todo era de color azul por el bebé.

En ningún momento, Pein dejó de buscar a su hijo, que era pasado de mano en mano por la tropa de amigos. Las niñas estaban jugando con los globos, mientras Konan atendía a los invitados. Ella cada tanto se acercaba a mí, para preguntar si quería tomar algo. Pein hacía lo mismo con Itachi. La pareja estaba enfocada en atendernos. Porque, claro, éramos los padrinos de Soranosuke.

―Quiero que brindemos ―Konan estaba sonriendo―.Tengo cuatro amores. Dos lindas niñas, un esposo… y a Soranosuke. Estoy feliz de que tu corazonada fuera correcta, Sasuke.

Aún recuerdo cuando ese día en el hospital, un médico salió y comunicó que Konan dio a luz a un varón. Pein sin creerlo, preguntó si no había un error. Había llegado al hospital con un bolso cargado de ropa color fucsia, y prefirió esperar para ver a su hijo. Solo en ese momento, en que pudo verlo… se convenció de que fue un milagro y que debía pensar en un nombre perfecto para su hijo ("Nanao" era el nombre que Konan y Pein eligieron para la niña). Tuvimos que esperar a que Konan estuviera consiente para conocer el nombre del niño, y me sorprendí cuando en forma privada me pidió un nombre… Yo… solo pude decir "Sora"… Lo demás, fue revelado por Konan.

―Acompañaste a Konan durante el parto, tal como lo hubiera hecho Itachi. Eres mi familia. Brindo por los padrinos ―Pein levantó la copa, y bebió de ésta.

―Je siéntete querido Sasuke, a nosotros nunca nos llamó familia ―dijo por lo bajo Kisame.

Luego del brindis, Zetsu anunció que íbamos a comenzar con el karaoke. Enseguida se armó el revuelo con algunos que se oponían al juego. La primera valiente fue la madre de Soranosuke. Hizo una mala versión de "true colors", ella se reía con su desafinación. Al terminar fue aplaudida, seguramente fue su valentía porque el siguiente en saltar al escenario fue el dúo Deidara-Tobi con la canción "Butterfly" del anime "Digimon", muy cómica y bastante descoordinada. Cuando terminaron, ellos se rieron de sí mismos.

―Qué cante, qué cante ―era el coro que hacían Deidara y Hidan, y señalaban a Kisame.

Él tomó el micrófono para aturdir a todos los presentes con su versión de "The Look" de Roxette". También me preguntaron si quería cantar, pero definitivamente no lo haría…

―La idea es hacer algo no tan malo para ganar ―dijo para sí mismo Itachi, asombrando a sus propios amigos, quienes al igual que yo, sabían que Itachi difícilmente se prestaba a jugar karaoke (por no decir que jamás lo hizo).

Superada la primera impresión, Kisame le abucheó al igual que Konan, y Deidara que se perdió con las palabras de Itachi primero preguntó a Sasori, si entendió bien que Itachi estaba diciendo que cantó mal.

―Y a la vez… entonar lo que pueda gustar… llegando a cautivar sin que fuera necesaria la compresión ―Seguía mi hermano, sin hablarle a nadie, pero… ¿por qué sus ojos se clavaron sobre los míos, como pidiéndome que comprendiera todo lo que trataba de decir?

Itachi le ordenó a Hidan que se moviera del mando, conectó su celular al equipo y en dos minutos un suave sonido era emitido por los estéreos. Tratamos de agudizar el oído para descifrar la canción a la que mi hermano pondría la voz… pero estábamos por aceptar que no la conocíamos, hasta que Itachi comenzó a cantar en un idioma extraño… y con una lentitud que nos dejó sin aliento a más de uno.

Kisame me pellizcó del hombro, yo negué con la cabeza. Estaba tan perturbado como Kisame con la canción ¿Kan slalu…qué? No es coreano ni ruso. Agudicé al máximo mi sentido de la audición, que resultó ser en vano. Aunque no comprendía ni una palabra de ese poema… Presentía que había una declaración, todas las canciones realizan declaraciones… y otras veces afirmaciones. Pero tenía el férreo presentimiento de que había un mensaje… que Itachi estaba enviándome…

Es que no podía estar sacando conclusiones una tras otra falsa. Las facciones de su rostro estaban desprovistas del completa vacío… Había un ligero sentimiento en éstas, que se acentuaron una vez que miré directamente a sus ojos…

Y él continúo entonando palabras en un habla anónima…

Lo hacía maravillosamente, sé que no puedo aseverar que ha dominado el acento del idioma… ¡Pero, no soy el único que ha caído con esta genuina interpretación de este poema! Deidara y Hidan tenían la boca abierta de la sorpresa, Konan sonreía y tanto Pein como Sasori estaban azorados ante el evidente talento de Itachi…

Yo… Continuaba observando sus ojos negros, y sentí, con más fuerza, que estaba siendo absorbido por una fuerza celestial.

Todo lo que nos rodeaba… fue deshaciéndose en pequeñas partículas.

Dejé de pensar… y fui fundiéndome en un mundo quimérico… Sin bajar los parpados me vi sentado en una nube junto a Itachi, que cantaba mientras sostenía mi mano sobre su pecho.

¿Es un sueño?... ¿Me habré dormido?...

Moví uno de mis pies… No había un suelo, flotaban sobre el aire.

¿Es Real?

Si es un sueño… Es mi sueño, y yo quiero seguir soñando. Itachi continuaba cantando con lentitud, en un lenguaje desconocido.

Toda la magia terminó con las últimas palabras:

Kau… pelimilik hatiku (3)

Itachi no parpadeó y su boca estaba sutilmente abierta…

"Como si estuvieras suspirando… por alguien…"

¿De dónde derivan estos instantes apolillados por el paso del tiempo? ¿Por qué tengo la sensación de que en algún punto del pasado hemos vivido este momento? Que tus ojos brillaron con esa hermosa calidez… y esta canción contiene un significado que me llega al corazón… ¿Realmente hay un mensaje en tu canción…?

Tú suspiraste… Ya suspiraste… hace un par de años…

Pero por qué dijiste "estoy enamorado…"… Y luego cantas… Y me miras con una intensidad que podría derretirme, confundiéndome más de lo que estoy…

¿Qué cantó? Yo… Tengo que saber… qué dijo…

Estuve ensimismado en mi mundo, con un y mil confusiones sobre mi hermano mayor, hasta que sentí el frio en mi mejilla. Itachi había abandonado el mini escenario y colocó su vaso con gaseosa fría sobre mi cara, al verlo yo me mordí la boca.

―Eso se oyó triste… pero bello a la vez ―afirmó Konan.

― ¡Tienes qué decirnos qué demonios cantaste, sino es trampa! ―ordenó un histérico Deidara.

Como Itachi no quiso contarnos sobre la canción, Pein dio por terminado el karaoke. Yo preferí sentarme en una de las sillas, estaba bastante acalorado después del recital de mi hermano mayor y claro que no tenía la intención de preguntar… si esa canción me la estaba dedicando… Todo el tiempo, estuvo enfocado en mí… Como si estuviéramos solos… ¡Todo es tan extraño!

―De la escala del uno al diez, ¿cómo estuve… Sasuke? ― Itachi se sentó en una silla vacía que estaba a mi derecha.

"Perfecto"

― ¡Terrible! ―exclamé, con un tono penoso, que no era tan malicioso como me hubiera gustado.

¿No es solo mi corazón? ¿Incluso mi voz va a traicionar? Él echó la cabeza hacia atrás, y comenzó a reír.

―Estás enojado por nuestro encuentro cancelado ―indicó, olvidando aquello de su actuación… y su calificación.

Pero… ¿Qué demonios decía? ¡No solo era el peor cantor! ¡Si no también la peor cita del año!

― ¿Cancelado…? ¿No será que me dejaste plantado?

Quería demostrarle que me había tomado "tan enserio" su invitación y que estaba "dolido", y terminé desquitándome con una amarga pregunta que realmente demostraba mi disgusto.

Una emoción que no controlé.

―Mmmm… ¿Estás enojado conmigo? ―Habló simulando una inocencia, que no era convincente.

¿Y… Desde cuándo él tenía esa faceta de inocencia?

―Idiota, quién no estaría enojado, si tienes un cita y luego…

―Entonces, te morías por salir conmigo ―reveló sin discreción y tocando mi mejilla.

Con un bofetón quité su mano de mi cara ¡Qué disparate! ¡Salir con él! Qué poca modestia, no soy una loca que haría cualquier tontería por un poco atención de un chico caliente. Caliente.

― ¡Mejor olvídalo! No tienes que darme explicaciones.

¡Dios! ¡Qué dije! Todavía tenía una voz resentida.

― No iba a dártelas ―se sinceró Itachi.

¿Se estaba burlando de mí? Esa fue la gota que rebalsó el vaso. Olvidando por completo mi decisión de "No mostrarme afectado por ese desplante", dirigí un puñetazo hacia Itachi Uchiha. Así es, iba a cobrarme ésta. Lástima que no sucediera como tenía planeado. Él aprisionó mi mano y tiró de ella para hacerme descansar en su pecho.

―Quiero otro encuentro contigo, el próximo sábado después de tus clases particulares.

Él no lamentaba nada, y encima me pedía otra cita. ¿Qué quería hacer conmigo? ¿Darme ilusiones como Kimimaro-sensei? ¿Armar una película en que nosotros seríamos los protagonistas… construir el libreto, dramatizar por horas… Y después, darme la espalda ¿Era acaso su entretenimiento, era su forma de diversión?

―Iré a la casa de un amigo a ver una película ―Traté de apartarme de su cuerpo, y él presionó mi cintura.

Insiste, no acepta que las respuestas sean contrarias a sus deseos. Naruto es perseverante. En cambio, Itachi… Tú eres caprichoso, y no te das cuenta hasta qué punto.

―Volverás a esperar por mí ―De nuevo me obligaba a ceder.

Y yo…

Sus ojos se clavaron sobre los míos, mi piel fue recorrida por un estremecimiento helado, que corrió desde mi garganta hasta el estómago y allí se formó un nudo. Contra mi voluntad, mi boca formó un imperceptible "Sí". Lo hice, fui doblegado por él… Podía rechazar tantas invitaciones, para asistir a fiestas privadas, para bailar con una chica… y él era el único que siempre conseguiría una respuesta positiva de mí. Sin demasiada precisión, acepté darle una ¿segunda oportunidad?

Y yo… soy manipulado por ti.

La semana entera mi mente fue invadida por imágenes de prendas ¿qué usaría el sábado? Él me obligó a salir, yo no tenía que preocuparme por cómo vestirme. No… No era una cita. ¿Qué era entonces? ¿Por qué querría verme? ¿Me iba a presentar a la rubia? No es posible… ¿o sí?

"¿Celoso?"

¡Al diablo! Tomé una camiseta blanca y unos jeans, fui a mis clases de los sábados. A las cuatro y cuarto estaba en el parque en donde se supondría tendríamos la primer… Lo que sea.

Me senté en una banca y me entretuve con las personas que pasaban.

Quisiera decir que nos vimos, que nos divertimos. Pero el día de nuestro encuentro, él no apareció. Dije que no esperaría por nadie más, que no volvería a tener Esperanzas… Sin embargo, esperé una hora y media por él…

"Volvió a fallarme… y yo no podía seguir con sus juegos…

No me atraparía de nuevo… "

La semana siguiente, seguí con mi cronograma diario. Continué con mis clases y las prácticas de tenis, fui a casa de Naruto para terminar un trabajo práctico y rendí el primer examen de alemán. No hablé con Itachi, desde que bautizamos a Soranosuke. Aunque nos veíamos en algún momento del día, como durante la hora de la cena… No volvimos a hablarnos.

El torneo de tenis había iniciado hace dos semanas, ganamos nuestro segundo encuentro. Hice lo posible para liquidar en el menor tiempo mi partido, lo que logré al costo de terminar agotado. Por eso me negué a ir a la casa de Lee a festejar el nuevo triunfo.

En cuanto llegue a casa, comí algo liviano, no por necesitarlo sino para garantizar mi vitalidad en la siguiente mañana. Después me fui a mi habitación, revisé mi correo electrónico y encontré miles de anuncios sobre raquetas, unos cuántos sobre novedades en libros, uno de mi abuelo comentándome que pronto habría un congreso de ingeniería en Matsuyama, las invitaciones de amigos para unirse a determinada red social… y la sorpresa más grata, el tenista al que admiro anunció que podría visitar Japón en unos meses… Leí dos veces la noticia que me fue reenviada por Rock Lee.

¡Increíble! Fue la mejor noticia del año para mí. Irremediablemente, imaginé cómo sería estar ahí, en uno de los palcos… Mi cerebro comenzó a idear la forma de conseguir la entrada, sin importar el cómo, yo estaría allí… A metros de mi inspiración deportiva.

¿Hablo como una persona cegada por el fanatismo? No lo sobreestimo, un periodista nos convenció (a los apasionados por el tenis) de que ver Roger Federer jugar, es una de las cosas que uno debería hacer antes de morir...

¿Antes de Morir?

La alegría que invadió mi cuerpo, lentamente se desvaneció. ¿Por qué ahora? ¿Por qué no después? ¿Por qué esta enfermedad se apega a mí, justo cuánto tenga la oportunidad de cumplir uno de mis sueños?

No me haría bien desvelarme, antes de que comenzara a hundir en las interminables preguntas, me acosté para tratar de dormir.

Algo me despertó. Un dolor atravesaba mi cuerpo y me paralicé, no podía respirar. Abrí la boca para absorber el oxigeno necesario para mi existencia, no podía… Otra vez, estaba debilitándome.

Yo sabía que no todos los días serían maravillosos… Porque si ayer pude disfrutar, hoy… estoy sufriendo.

Mi vista volvía a turbarse y yo comprendía a qué se debía…

Eran la una de la noche, me acosté temprano y desperté con un dolor que me hizo retorcer en la cama, me di la vuelta… rodeé unos centímetros, deseando que desapareciera el dolor que tenía en las entrañas. Pero el dolor no puede disolverse como si fuera azúcar en el agua. Más es ese padecimiento… que te hace mover de un lado al otro, que por ser insoportable te maneja. Como si hubieras consumido veneno… que corre por todas las tuberías de tu cuerpo (arterias y venas), que va infectando lo que encuentra a su paso (órganos), que deteriora tus movimientos (funciones vitales).

Traté de pensar en otra cosa que no fuera mi dolor. Era inútil,la atención solo se concentra en una parte… en el cuerpo. Y es imposible que te centres en otra cosa, cuando esa horrible sensación te ataca por completa.

Es doloroso.

― ¿Sasuke…? ―Él me llamó detrás de la puerta.

Dejé de retorcerme, ¿qué hacía él fuera de la cama? ¿Qué fue lo que interrumpió su sueño?

―Niisan… yo estoy… ―Y mi respiración se cortó, no podía hablar.

"Yo estoy viviendo una Pesadilla"

Traté de recuperar mi voz para continuar, pero ni tenía el aire para seguir… existiendo.

"Tú detrás de la puerta…

Y yo… Soportando este dolor"

― ¿Te sientes bien? Creo que te escuché gritar ―Seguía parado frente a mi habitación. Su tono no había cambiado, aunque era mucho más firme que hace un rato, como si ya supiera que algo andaba mal. Es que él…

"Sigues teniendo esa habilidad… para detectar mis Temores"

Abrí la boca… Lo preocupé mucho más, se notaba la inquietud que tenía por mí. ¿Es que ni siquiera soy capaz de controlar mis gritos? ¿Es que siempre verás mis tropiezos? ¿Por qué tienes que ser… tú? ¿Por qué te das cuenta de… todo? ¿Tan malo soy con las mentiras…? ¿O es que tú eres… inmune a mis verdades inventadas?

¿Por qué sólo…tú?... ¿Por qué no Naruto? Hace tiempo que no compartimos un tiempo como hermanos… ¿Por qué… sigues apareciendo cuando el Dolor me atraviesa?

Y la pregunta que no quería oír fue susurrada. La pregunta de la quiero escapar… "¿Te sientes bien?" es pronunciada por la persona que desgraciadamente me conoce, que si digo que estoy bien… es posible que no me crea. Es demasiado hábil para detectar las (mis) mentiras. ¿Cómo hacer para que te alejes, sin que lo notes? Sé que ocultar el dolor que me ha despertado, no servirá con él. Por eso yo…

― ¡No entres…! Yo tengo clases los sábados y apenas unas horas para estar con mis amigos… Naruto, tenía que ver esa película con él y tú… ¡Tú! No quiero verte, tú sabes que… no tengo… tiempo y me hiciste… me hiciste esperarte… Por última vez.

―Sasuke… ―La forma en que recitó mi nombre, cargaba con una profunda aflicción.

Aún seguía parado en el pasillo. No iba a irse, yo tenía que continuar. Sólo había una forma de hacer que se marchara.

― ¡Te odio, Itachi! ―grité alterado.

Era la única manera de impedir que me viera, por mucho que me doliera decir aquellas palabras, tuve que hacerlo.

Escuché una suave inhalación de él, y luego sus pasos que abandonaban mi puerta.

Tapé mi boca con las sábanas, para ocultar cualquier sonido de agonía.

Sé que es inevitable… Si sigo cayendo frente a tus ojos, sé que terminarás por descubrirlo…

Por eso yo haré todo para que no veas… La debilidad que hay en mí.

Y si decir que te odio, es lo único que te disuade de acercarte… Entonces tendré que decírtelo hasta que me muera.

+++Voy Cerrando mis ojos… Los voy Cerrando…+++

Esta mañana aún se comentaba que Gaara escupió sobre la cara de Neji mientras limpiaban el aula de química. El tema seguía siendo el favorito de las horas libres. Ellos vivían echándose chispas desde primaria, por ser personas distintas chocaban con frecuencia. Era una relación parecida a la yo tenía con el propio Gaara, aunque Neji observaba mucho más de reojo a Gaara y amaba la disciplina desde su infancia, no como yo que fui moldeado tras la "Rebeldía de mi hermano mayor".

―Tres días de suspensión, valió la pena por intoxicar al otro Falso del colegio ―Gaara estaba limpiando la pizarra.

Me imaginaba que esa fue su pena, no lo había visto en estos días.

― ¿Hablas conmigo? ―respondí. Él y yo quedamos como encargados de la limpieza del aula.

Y no dijo nada, resopló un poco. ¿Ahora busca hablarme?

Gaara tarareaba una canción y cada tanto parecía mirarme. ¿Esperaba que dijera alguna cosa? Terminamos bastante rápido la limpieza, y me da pena decir que él hizo casi todo el trabajo. Me tenía sorprendido, vi sus movimientos acertados y con una precisión que dejarían maravillado al propio Gai-sensei. ¿Y si él…?

Agarré una pelota que, sin saber por qué, siempre tenía en la mochila y toqué el hombro de mi compañero. Luego deposité la esfera verde manzana en sus manos.

― ¿Quieres intentar? ¿Qué dices? Si ganas, haré lo que me digas ―Hice la propuesta que en estos días surgió en mi mente.

Me dio una sonrisa. Imitó mi movimiento, él también sacó algo de su mochila y después lo puso en mi mano.

―Probarías uno de éstos ―dijo Gaara, dando un efecto de pregunta a sus palabras.

"¿Estamos jugando el mismo juego?"

― ¿Te echas para atrás? ―solté con arrogancia, sin bajar la vista. Ya sabía que

Me miró serio. Le cayó mal mi provocación.

―Aquí sólo hay un cobarde ―respondió con una rabia que escondía con su seriedad―. ¿Estarías dispuesto a fumar?

―Hn. Lo que quieras. En caso de que pierdas, ya veremos… ―Usé el suspenso como un arma, para que me temiera.

Mi táctica funcionó:

―Hecho, prepárate para mandarte todo el paquete.

El colegio estaba vacío, decidimos ir a una cancha pública de la ciudad. Le presté una de mis raquetas, y le entregué mi uniforme para que estuviera más cómodo. Esperaba que no aceptara, pero fue al probador a cambiarse. Le cedí el saque y también aceptó. Realmente… es extraño. Bueno a decir verdad, todo es raro. Que él y yo estemos juntos en una pista.

Sin embargo… Es lo que quería.

Conociéndolo, me pareció que lo mejor era dejar que cometiera los errores por sí mismo, no le expliqué cómo jugar y me centré en sus reacciones. Gai decía que el talento se refleja sin necesidad de clase, preferí ver si tenía la chispa que buscaba para mi equipo.

Fui ganando cada punto, él era un amateur y está era su primer clase, por ello use la mano derecha. Traté de ser suave, porque mi idea no era vapulearlo… como dije iba a medir a Gaara. Esa era la razón del desafío, por eso me sorprendió que supiera agarrar la raqueta.

―Yo discutí con él... y lo desafié a una pelea… Es una muñeca, al igual que tú… y creí que podría destrozarla. No sabía que Hyuuga practicaba defensa personal. Después de perder, me hizo jurar que no fumaría en el colegio. Nunca fui buen cumplidor y le escupí en la cara, al menos valió la pena ver su cara humillada.

Nadie lo sabía. Solo nosotros, los del club de tenis. Neji nació en una familia que tenía un dojo propio y estaba bastante entrenado como para derribar sin esfuerzo a un boxeador.

¿Por qué contaba sobre su pelea con Neji?

Gaara se esforzaba por alcanzar cada pelota, no lo hacía mal y era un buen observador, porque fue acoplando sus movimientos con solo verme jugar. Tenía mucha energía, y eso que su dieta consistía en comida chatarra, era rápido aún cuando ni se calentaba en correr en las clases de gimnasia.

Él era habilidoso.

Lo era. Creo que lo encontré.

―Sabes… qué es lo que más odié de ti ―preguntó Gaara, y respondió con mucha fuerza al golpe―. No peleaste por el profesor.

¿Lo sabías? ¿Cómo es que una persona con la que ni me saludaba, conocía el secreto que cerré bajo llave y sepulté en algún rincón empolvado de mi memoria? Era mío, un cariño que no me atreví a soltar y que hace unos días extirpe de mis preocupaciones. Ya no era parte de mí, renuncié a él y no lamentaba esta pérdida.

"Esperé que un Milagro… cambiara lo que nunca jamás se dio

Y aunque siguiera esperando, las campanas no doblarían por nosotros."

¿Por qué no defendí aquel sentimiento y acepté su despedida? Lo necesitaba tanto. Era el único con el que conversé de mi vida privada, al único que permití acercarse… Después de Itachi…

Itachi…

Itachi…

¿Después de Itachi?

Kimimaro-sensei fue el segundo… ¿Eso quiere decir que el primero en mi vida fue…?

Esto no…

―Yo… preferí esperar hasta el último segundo, tal vez debí decir que lo necesitaba. Opté por el silencio, la decisión de quedarse le correspondía a él.

"Lo único que contaba era él… No yo. Eso lo comprendí y acepté con naturalidad… Por encima de lo que estaba sintiendo."

―Vaya forma de admitir que eres cobarde.

Otra vez él envió con fuerza la pelota. Estaba enojado por algo que no le correspondía.

―No tengo nada que lamentar, si fui Cobarde… Eso no importa, cerré esa historia ―respondí, tras marcar un nuevo punto―. Lo he decidido. El pasado no se reescribe, Gaara. Ahora mismo estoy luchando y voy a jugar… hasta el final.

"¿Practicas algún deporte? Si así es, tienes que dejarlo. Esas actividades producen un mayor desgaste y no es aconsejable gastar tu poca fuerza" El consejo del doctor era comprensible, pero estos días con mis compañeros… y el desafío que teníamos por delante ¿despedirme… del tenis?

¡NO!

Yo lo había decido hace unos días, cuando jugué con todas mis fuerzas con Neji y me desmayé.

"La valentía tiene su cuota de Imprudencia. Yo Renuncio a la ausencia de Dolor por Mi Tenis"

― ¿No, será "hasta la final"? ―contradijo Gaara.

"¿La final del torneo?" Yo… antes de que esta enfermedad tocara a mi puerta, iba por todo: por la coronación intercolegial, regional y la nacional. No solo por un partido o dos… Sin embargo, una final y el posterior viaje a Corea, son inciertos. ¿Cuándo me paralizaré? ¿Cuándo mi cuerpo dirá basta de levantar la raqueta? Pero aún con esta enfermedad a cuestas, yo voy a jugar "Hasta el (mi) final"... Reí frente a un Gaara extrañado.

No es por la victoria, en un tiempo la coronación fue un objetivo. Todo ha cambiado… Es porque disfruto cada minuto que estoy corriendo en las canchas de tenis.

"Yo… lo amo, amo este deporte que al principio odié por todo ese conjunto de reglas que tenía, y no quiero desprenderme de lo que me hace bien… Moriré jugando, así no tendré nada que lamentar. A donde sea que vaya… No habrá remordimientos"

+++Voy Cerrando mis ojos… Los voy Cerrando…+++

Después del partido de un set con Gaara, tomé una decisión. Él tenía la vitalidad que yo estaba perdiendo, era rápido y estaba convencido de que con un entrenamiento apropiado sería un jugador de singles. Si lo quería en el grupo tenía que mover las cuerdas por mi cuenta, dado que si dependiera de él no se acercaría ni un centímetro al entrenador (Gai) menos al capitán (Neji).

Los suplentes del Club de tenis eran aficionados. Estos días, antes de mi enfrentamiento con Gaara, los observé con el mayor cuidado. Pero lo que buscas, no siempre cae en la palma de la mano. Eso lo comprobé al analizar a los chicos que no eran titulares. Tras la fracasada búsqueda en casa (en el Club), decidí mirar hacia afuera… Y cuando noté que Gaara no hacía movimientos innecesarios al limpiar el aula, pensé que ese movimiento quizá podría tenerlo en el tenis. No perdería nada, si le realizaba una prueba. Por eso lo desafié… Y a pesar de mi cómoda victoria, ni lo festejé. Estaba contento porque encontré lo que ya me parecía difícil de encontrar. No un jugador de tenis, sino alguien con una habilidad y que podría amar el deporte con una pasión similar a la mía.

Esta mañana hablé con el entrenador, y propuse que se abriera una nueva inscripción. Él me dijo que el Club estaba completo, y yo le respondí que si queríamos ganar necesitábamos otro titular, "un distinto". Gai conocía a sus alumnos mejor que yo, y sabía que en el Club no había ninguno que tuviera "la chispa de la juventud" que los cuatro titulares teníamos. Por ello, tomó mi solicitud y me informó que el chico que había visto, debía presentarse en una semana para que él le hiciera las pruebas.

En la tarde volví a jugar contra Neji, me costó entrar en ritmo, pero una vez que me conecté hice que corriera por toda la cancha. Me tomé un descanso de media hora para recuperar fuerzas y decidí buscar a Gaara. Lo encontré en la azote.

―Una semana. A las siete de la mañana, Gai-sensei te hará la prueba ―me apoyé en la misma baranda que él.

― ¿Te lo pedí? ―repuso Gaara, que no me miraba.

Noté que observaba a Neji en las canchas. Él se había quedado practicando contra un compañero, y por lo que veía Neji estaba divirtiéndose con el pobre que aceptó jugar un set.

―También perdiste contra mí.

Gaara desvió la cara hacia el patio, porque se vio descubierto. Él había sido derrotado, yo estaba cobrando mi recompensa.

―Ya sabes que no iré… ―No estaba enojado, y su voz era tranquila.

―No soy el único que se engaña a sí mismo ―Era mi carta del triunfo y la tiré sobre la mesa.

"Esa noche pudiste abandonarme, cuando me encontraste tirado en la calle. En cambio, gritaste y preferiste ayudarme. En el callejón quisiste protegerme, negando que nos conociéramos y volviste a gritar por mí, para que te dejara y solo corriera… Temiste que algo me sucediera. Finalmente aceptaste mi reto, a pesar que sabías que no podías ganarme. Durante el partido hablaste sueltamente… Y es porque tú no quieres estar solo."

― No podías ganarme en mi terreno, sin embargo aceptaste el desafío, Gaara.

Sus ojos se abrieron, él resopló. Hice lo que estuvo a mi alcance, depende de él seguir aislado o empezar a darle un sentido a sus habilidades.

Esperé por mi amigo, que aún seguía practicando boxeo. Cuando nos reunimos, su estómago gruñó. Fuimos a comer, escuché todos sus chistes… y traté de entenderlos. Le presté toda la atención que antes le negué.

Regresé a las siete y cuarenta de la tarde, algunos de los amigos de Itachi estaban en casa. Ellos me saludaron y luego mi hermano mayor se acercó a mí. Me iba a retar por mi retraso y luego iba a interrogarme, es más que obvio.

―Nuestros padres fueron a visitar a la abuela ―comunicó mi hermano.

No me dijo nada más. ¿Solo eso? Él se acomodó junto a Sasori y Kisame. Estaba… ¿Ignorándome? No quería que me pregunte, pero también me dolió que no lo hiciera.

Ellos estaban comiendo pizza. Naruto me invitó un ramen, yo no tenía hambre. Pero como no había forma de que tuviera este dato, creí que Itachi me insistiría para que comiera… No sucedió. Él seguía pasando de mí… y yo…

Yo definitivamente… quería que me hablara, necesitaba tanto que me dijera cualquier cosa.

Y quería disculparme… quería decirle que no lo odiaba. Pero no podía permitir que estuviera a mí alrededor, notando todo lo que me pasa. No quería que lo supiera y luego tuviera pena de mí. Él especialmente… Eso no.

No quería que viera cómo me rompía.

―Veremos "A Walk to Remember" (4), un amor de colegio ―anunció Deidara.

¡Qué cursi!

―Yo traje los pañuelos, sempai! ―Tobi me alcanzó uno.

Estaba anunciada una lluvia torrencial e Itachi advirtió que no era prudente salir. Él no me miró, aún así quise creer que me lo decía a mí. Me quedé con ellos, me senté con Tobi y Deidara. La película resultó ser la típica historia entre el chico popular y la chica tímida. La historia se iba cerrando, con un final azucarado que se presentía, él se enamoró de ella y solo faltaba que los amigos acepten esa relación.

Todo era demasiado predecible. Y entonces…

"Estoy enferma. Tengo leucemia" declaró ella y su cara brillaba… mucho más, con un dolor que conocía y esos ojos eran los mismos que veía al mirarme en el espejo.

Era idéntico a lo que yo sentía.

"¿Por qué no me lo dijiste?" Él estaba enojado… porque ella se lo decía, justo ahí cuando estaban divirtiéndose, cuando ya se había enamorado de ella.

"El doctor dijo que continuara con mi vida normal… Y yo, no quería que nadie sintiera pena por mí". Exclamó la chica en un sollozo. Unas palabras más se dijeron y él pasó del enojo por la verdad oculta, a la angustia por el dolor que sentía de perderla.

Presioné fuerte el pañuelo, con el que jugué durante la película. Mis labios se fueron abriendo y sentí un dolor atravesarme por completo. Respiré de forma entrecortada, y sentí que todo daba vueltas, mientras seguía viendo la película… Centrándome en los ojos llorosos de ella.

―Siempre lloro cuando la veo ―se confesaba Deidara.

Y hoy esta tonta película, con una trama completamente simple… Te hace temblar, te hace vivir el mismo horror de encontrar el amor y tener que despedirte de él.

―Sempai, dicen que los enfermos de leucemia mueren horrible, yo no quisiera morir así―Tobi se limpió con las mangas, ya había empapado su pañuelo.

"Ni yo…" Necesitaba respirar, yo no podía seguir viendo esa película. Me levanté despacio, quería correr… lejos y escapar de mi situación. Huir de nuevo, lo más lejos que pudiera. Tobi y Deidara estaban concentrados como para notar que dejaba el living.

¿Por qué vinieron con esta película? Había tantas que podíamos ver… Reírnos con una comedia, asustarnos con una de suspenso, empalagarnos con un final tonto y cursi. Y no, tenía que ser de una historia de Amor… y esa enfermedad, que vive conmigo.

Nunca una película había logrado sacarme un sentimiento… Hasta hoy.

En el jardín los arboles bailaban y el viento arrastraba las hojas. No me había animado a caminar en un día de tormenta, en las veces que la lluvia me atrapaba en las calles, yo entraba a la primera tienda que veía y me quedaba allí hasta que el temporal aminorara. Era extremadamente precavido de las enfermedades.

Y en esta nueva lluvia…

Ya no era necesario esconderme, bajo las alas de un techo.

"En el análisis de sangre salió que es leucemia"

Tenía que hacerle frente.

Siempre miré la lluvia desde mi Refugio, y más de una vez me pregunté cómo sería sentir la lluvia sobre mí. Me veía a mí, bañándome con el agua que caía de un cielo gris.

Y esta vez no había necesidad de ser cuidadosos… ¿qué otra enfermedad vendrá por mí?

Cerré los ojos, dejé mi calzado en el corredor y pisé el pasto. Era áspero, era una sensación hermosa. Avancé unos pasos, ráfagas tiraban de mis cabellos… Mi débil cuerpo era empujado por ese vehemente soplido natural…

Estaba herido… Terriblemente herido.

"Ya nada podía lastimarme."

Los temidos relámpagos iluminaban el jardín, pronto el agua comenzó a caer del cielo. Mantuve mis ojos cerrados y seguí escuchando los truenos que me asustaron tantas veces, cuando era un niño.

Temblaba pero ya no como antes, estos truenos… no pueden vencerme.

Sin pensar, encontré en mi memoria, un Recuerdo… de mis Miedos. De cuando tenía siete años.

Temblaba de pies a cabeza, traté de superar el terror que me provocaba esa tempestad que se desataba afuera de mi habitación. Era tan horrible… Mamá no estaba en casa y no podía buscar refugio en mi padre, él detestaba las debilidades y no me daría consuelo en una noche tenebrosa. Por eso tapé mis oídos para no escuchar nada y dormir. Pero era inútil autoimponer seguridad en mi cuerpo… Yo estaba muriendo de Miedo…

Si sólo…

Si sólo… pudiera capturar mis Miedos…

Si… no estuviera solo…

Yo… no puedo acostumbrarme a la Soledad…

Estoy aquí… ―Esa voz tenía precisión y seguridad.

¿Era inmenso el espanto que no lo escuché entrar y levantar las cubiertas de mi cama? Cuando creí fallecer del miedo, apareció aquel calor, que me rodeó con sus brazos y al que me lancé sin ninguna duda. Es que ya no quería seguir fingiendo que era Fuerte, solo quería aferrarme a los brazos de mi protector… Hermano Mayor.

Niisan… Yo… traté… no soy valiente, como tú ―confesé la dolorosa verdad, que intenté vencer mis Miedos como papá quería… Pero no podía. Yo era tan débil.

Yo no puedo Crecer… a tu misma velocidad, yo soy… un Desastre.

Yo… quiero imitar tu fuerza, pero… soy demasiado débil…

Él escuchó mi lamento, mientras continuaba temblando ya totalmente agarrado a su cuerpo… él tomó mi rostro con su mano y luego mientras nos veíamos a los ojos, él golpeó mi frente con sus dos dedos. Tras ese pequeño gesto, hizo una confesión inesperada:

Otouto… No importa cuántas veces sea, siempre estaré para ti… Sólo para ti ―En sus palabras había una promesa, él habló con una seriedad que me dejó sin aliento.

Lo abracé con todas mis fuerzas, para que estuviera conmigo el mayor tiempo posible.

En ese tiempo… Lo tenía… a él.

Abrí mis ojos.

Un bramido se oye, es el trueno que solía asustarme y la oscuridad desaparece por breves segundos… Son relámpagos que me permiten ver.

Ese sombrío cielo que antes te asustaba… Hoy no puede dañarte.

Eres capaz de percibir los detalles que antes se te escaparon, estás cerca de perder todo y quieres quedarte con todos los olores, todas las imágenes, todos los sabores, todas las texturas y todos los ruidos… Y no puedes temerle a lo que pronto extrañarás.

Los desagradables, los atrayentes… quieres sentir todo.

El cielo vuelve a rugir ferozmente. Ruidos que te hacían temblar…

Hoy no te asustan… Perdieron esa capacidad de paralizarte.

Porque vas a perderlo todo, no puedes seguir temiendo.

Porque son demasiadas las cosas que quieres explorar, no puedes palpitar…

Había tantas cosas por conocer, un centenar por sentir y una vida para vivirlas. Una vida que no tienes para gozarlas.

Es este sentimiento el que hoy te hace llorar… Miedo a dormir para siempre.

¿Por qué yo?...

El momento era terrible, al siguiente segundo caería otra vez.

Y el agua está cayendo… Continúa cayendo.

Cae…

Cae…

Cae… Sobre tu piel.

Levantas el rostro hacia la oscuridad de la noche, sientes el golpe del agua en tu rostro.

Lentamente te vas mojando, el agua es fría…

Pero en tus ojos sientes que el agua es caliente… y se vuelve tibia al descender por tu mejilla… y se convierte en fría al seguir bajando…

Es tan raro… que solo allí sientas la calidez de la lluvia.

Y es que deseas tanto evitar las lágrimas.

Es verdad, no quieres llorar… Has llorado por tanto tiempo que se te hace imposible verte envuelto en un nuevo llanto, y sin embargo la tibieza del agua se filtra por una gotera que tú ni pudiste sellar a tiempo… Y el goteo… Y el goteo cala dentro de ti… Lo sientes… Lo vas sintiendo. Esta lluvia es diluvio… Te entumeces, tiemblas y el frío traspasa las barreras del alma.

Tus ropas han sido mojadas…

Pero sigues allí, en medio de la lluvia.

Solía mirar la lluvia desde un lugar seguro y a la espera de que se detuviera.

Y ahora estás aquí… Sintiendo al agua caer sobre tu cuerpo…

"Y no es Irreal, a cada instante te dice que está contigo… matándote."

+++Meses después…+++

Las canchas de tenis estaban vacías, un pelirrojo practicaba con la máquina lanza pelotas. Un chico de cabellos castaños, que vestía un uniforme de colegio, ingresó al área de práctica, parecía agitado y sus ojos estaban perdidos, no… no tenía nada bueno para comunicar. Así lo entendió Gaara, que continúo golpeando las pelotas con más fuerza… mucho más fuerza que antes. Ya no con dedicación, envío las pelotas a todas las direcciones, perdió la concentración con la llegada de Neji. Cuando terminó con esa tarea, Gaara respiró también agitado…Ese día había faltado a clases, porque quería mejorar cuanto antes, faltaba poco para el siguiente partido y no quería depender de "él" (Uchiha Sasuke). Más cuando Itachi había sido claro hace un par de días en que de ningún modo permitiría que Sasuke jugara, hasta que estuviera descansado. Es que la resistencia de Sasuke, no era la misma e Itachi hizo que Sasuke desistiera de las prácticas, al menos por algún tiempo. Sasuke no estaba feliz con la decisión de su hermano mayor, pero terminó aceptando.

Gaara conocía bastante a Neji como para saber que él no estaría en horas de clases en las pistas de tenis. El capitán del equipo de tenis se acercó a Gaara y contó la negranoticia. Al pelirrojo se le resbaló la raqueta, empujó a Neji contra las rejas y pidió que lo repitiera, no estaba permitido hacer ese tipo de bromas y jugar con las personas. No podía venir y decir sin más que Sasuke… El pelirrojo presionó a Neji con toda la fuerza, éste se sobresaltó por el ataque de Gaara.

Luego lentamente… Ante el silencio sepulcral de Neji, fue soltándolo.

¿Acaso… era verdad?

―La directora suspendió las clases, lo están velando en su casa. Él realmente… estaba mal… No era una simple enfermedad ―articuló el capitán del equipo de tenis.

Neji solo agachó la cabeza y el dolor que también sentía fue manifestado con una lágrima que, en toda esa carrera que había realizado desde el colegio, escondió desde el preciso instante en que se enteró. Gaara, al ver su rostro, terminó por derrumbarse, cayó de rodillas sobre el césped y lanzó un grito al cielo. Por supuesto había notado un débil brillo en Sasuke, pero quería creer en las palabras que él decía: "Es estrés" "es fiebre" "es insomnio". Fueran tantas las pequeñas enfermedades con las que Sasuke se envolvió ¡¿Qué mierda tenía?! ¡¿Qué era?!

Un sentimiento olvidado, resurgió en el pecho de Gaara. Hace bastante que no lo sentía, un espantoso Dolor que crecía con cada maldito segundo que iba pasando. Comenzó a respirar agitado y sus hombros se sacudían. Una lágrima corrió por su ojo izquierdo, y el delineado de sus ojos tembló con el agua. Cuando finalmente pudo controlar su respiración, Gaara metió las manos en sus bolsillos en busca de su veneno… aquel veneno que Sasuke tantas veces le advierto que debía olvidar.

―Así que… murió ―Logró decir, aún sin asimilarlo del todo.

Y era duro, toda aquella Realidad dolía a pesar de que Neji había escuchado como cien veces esa verdad, entre el murmullo del colegio. Seguía lastimándolo.

El calor veraniego era el contrincante con el que debían luchar los alumnos del Colegio Konoha, incluso aquellos entusiastas como Rock Lee. Por eso él no se sorprendió de que su compañera estuviera lanzando pelotas con un ritmo perezoso. Y Lee no esperaba, que con una potente saque, ella le arrancara la raqueta de las manos.

Neji escuchó el ruido de la pelota golpeando contra las rejas, sus ojos se brillaron de excitación y tomó la botella de agua que fue a buscar para refrescarse.

Al instante ella continuó a la ofensiva, Lee se compuso del sorpresivo ataque y regresó con suavidad el nuevo saque, que Tenten se apresuró en convertir en un punto a su favor.

¡Jojo… Ahora si da gusto practicar! ―exclamó Tenten.

Tenten parecía mirar hacia un costado, Neji siguió el punto de interés de ella… y se encontró con Gai, que estaba acompañado de un hombre alto de cabellos blancos, amarrados con ligereza.

A Lee le daba igual que el nuevo profesor estuviera mirando el entrenamiento, pero el capitán no compartía esa idea y decidido se acercó a los mayores.

No puede haber en el campo de entrenamiento, persona ajena al Club de Tenis, profesor Kaguya ―dijo con acritud Neji.

El entrenamiento de Uzumaki Naruto ha de ser interesante. Te veré en clase, capitán ―Kimimaro habló, antes de que Gai respondiera por él.

Neji en ningún momento quitó su frígida mirada de Kimimaro, hasta que él se dirigió hacia el estadio de Basquetbol, siendo despedido a los gritos por Gai. Recién ahí Neji, volvió con su equipo. Tenten suspiró muy alto, con la intención de que su disgusto llegara a oídos de Neji.

Fue bueno mientras duro ―pronunció la chica sin quitar su sonrisa de boba por la llegada del "sexy profe de historia".

Y sí… ―susurró Sasuke.

El peliazu caminó hasta Gai y tomó la botella de agua que Kimimaro dejó en la banca, en que se encontraba sentado. Sasuke agachó la cabeza y se tiró todo el contenido de la botella en la nuca, había una sonrisa en su rostro, que estaba siendo ocultada con sus cabellos mojados.

¡Hasta, Sasuke tiene calor! ―Rió divertida Tenten―. Neji, quedan quince minutos, ¿podemos irnos?

Sin notar lo que decía la chica, Neji volvió a mirar a Sasuke, estaba seguro de haberle visto sonriendo… Pero otra vez, estaba totalmente serio ¿Fue una imaginación de verano? Era un espejismo… ver sonreír a Sasuke. Definitivamente aquello no era otra cosa que algo imposible.

―Kaguya Kimimaro lo está esperando ―Fue el único comentario que Neji tenía.

Neji había notado el interés de Sasuke por el Kimimaro que hace dos años, en extrañas circunstancias, había renunciado al cargo de docente en Konoha. Pero aún cuando Sasuke era el único que era capaz de detener al profesor, él no lo hizo y Kimimaro se marchó, dejando a un Sasuke en soledad (y al acecho del corrector Fugaku Uchiha). Neji no había sido ajeno, al cambio de Sasuke en los días posteriores a la renuncia del profesor. Era como si su –pequeña e imperceptible- sonrisa estuviera desapareciendo. Y terminó por desvanecerse… Pero con los extraños tropiezos y la continúa agitación en la práctica, la sonrisa perdida fue reapareciendo… Reaparecía extrañamente, junto al decaimiento de Sasuke. Un misterio al que Neji no había prestado atención y sólo ahora pasaba a notarlo.

―Quizá alumno y profesor se reencuentren… Pero creo que Sasuke no estaba ansiando verlo―La mención de aquel hombre, terminó por sacar a Gaara de estancada depresión.

Él sabía que Kimimaro fue la admiración de la primera etapa de la adolescencia de Sasuke, si para Neji era evidente la mirada de Sasuke sobre el profesor… Para Gaara lo era aún más. Por eso se decepcionó al ver que Sasuke no hizo ningún movimiento por detener a aquella persona que adoraba en silencio. Consideró "Cobarde" a su compañero de clases, que no se las jugó y prefirió continuar normalmente con su vida. Gaara pensó que Sasuke se arrancó el corazón, para continuar siendo la imagen de la perfección: un chico que sobresalía en los exámenes, en deportes y que era el modelo de hijo con el que cualquier padre soñaba, el príncipe por el que cada niña suspiraba. Le daba asco, ver a un cobarde que no peleó por diagramar su vida y que por el contrario se trasformó en un Programa manipulado por Fugaku Uchiha. Una proyección de un Ideal.

Más esa percepción original había cambiado, conoció al Sasuke que fue demostrando valor. Porque ahora lo veía claramente, Sasuke estaba manteniéndose de pie y se levantaba… Una, dos, tres veces… A pesar de su cansancio, que día a día fue consumiendo sus energías. No era una simple enfermedad… y él no fue débil, porque Sasuke jugó cada partido como si fuera el último.

Neji abrió la boca. ¿Qué no era Kimimaro-sensei la persona especial de Sasuke?

― ¿Qué estás…?

―Ahora… Sólo déjame recordar a mi primer amigo ―pidió Gaara. Caminó hacia un cesto y arrojó la caja con cinco cigarros.

"Hoy comenzamos una vida sin ti, te aseguro que es el último… que fumaré, Sasuke. Porque yo apreciaré la vida, que tu perdiste"

Era tortuoso. Ya casi todos se habían despedido, y él aún no aparecía ¿es que no vendría a despedir a un compañero?

― ¿Aún no llega? ―volvió a gemir Tenten.

Los ojos de la muchacha estaban rojos. Había llorado igual que todas las chicas y seguía llorando, estimulada por el dolor general de los presentes.

¿Cuántas llamadas le habían hecho? ¿Qué hacía el capitán que no llegaba? ¡Estaba haciendo sufrir a sus compañeros, hacia llorar a una pobre chica! ¡Y Gai no se lo permitiría! ¡Lo haría correr de por vida!

― ¿Qué es lo que te retrasa? ¿Dónde demonios estás? ―reclamó Gai. No había ni una gota de ánimo en sus palabras, estaba enfurecido con su alumno.

Del otro lado del teléfono se escuchaban respiraciones que Gai conocía, era la agitación que producía una carrera. Neji corría.

―Yo sé… Que no he sido el mejor compañero, pero quería hacer algo como el capitán del grupo… Sólo esperen un minuto, estamos llegando.

Y la llamada se cortó. Gai guardó su teléfono celular. ¿Estamos? ¿Neji venía acompañado? ¿A quién traía? ¿Acaso no había exigido que solo estuvieran los miembros del equipo en la despedida? Quizá llegaba con una compañera de clase, que no sabía donde vivía Sasuke. Seguro era eso.

―Neji-buchou… ―Lee recibió con un alivio a Hyuuga.

El equipo de tenis quería despedirse de Sasuke, solo ellos como el grupo del que formó parte el tenista zurdo. Lee había dejado a su novia con Naruto por pedido expreso de Gai, por eso no entendía que hacía Gaara allí. Al parecer vino con Neji, pero eso no le dispensaba de marcharse. Lee estaba por exigir la retirada del pelirrojo.

―Somos cuatro… Sabaku No Gaara irá con nosotros a Corea del Sur―anunció Neji, porque era el lugar e instante exacto para decirlo.

Grande fue la sorpresa del resto, ¿Gaara era el reemplazo de Sasuke Uchiha? ¿Aquel muchacho que no se acomodaba a las normas del colegio? Gaara también recibió un choque por la noticia. Pero el efecto fue instantáneo… Porque ansiaba estar en ese grupo, con las personas que Sasuke Uchiha quiso estar…

―Te equivocas ―se atrevió a decir el nuevo integrante.

"―Esa fuerza que tienes, tu agilidad… ¿No sería más útil usar esa habilidad en un deporte? ―Sasuke golpeó la pelota.

Ambos jugaban con emoción. Tras una hora, la victoria estaba decidida y ellos lo sabían.

¿Me estás proponiendo que me una al cretino de Neji y a ti? ―Gaara devolvió con un globo.

Sasuke sonrió y corrió por el punto, que Gaara creyó ganado. Sasuke saltó y con un smash colocó la pelota sobre la línea de fondo de su rival, fue tan rápido que no dio tiempo para un contrataque. El pelirrojo tiró la raqueta, advirtiendo el resultado del desafío. El partido había terminado con un contundente 6-2 a favor de Sasuke.

Te estoy proponiendo que cierras la boca de Neji y la mía ―Sasuke se había acercado a Gaara.

Sabaku no Gaara miró a Sasuke. No había ninguna muestra de vanidad, todo lo contrario era como si el mejor jugador del torneo deseara que Gaara fuera mejor que él. ¿Por qué? ¿Quería más competencia en el grupo? ¿Con qué finalidad? El grupo estaba armado y dudaba que Neji aceptara su ingreso.

Tú… ¿eres sincero? ―El principiante no pudo ocultar su asombro."

Neji, Lee y Gai pusieron atención en lo dicho por el pelirrojo. Tenten se calló por un momento.

―Te equivocas, somos cinco. No importa a dónde él vaya, seremos cinco en Corea, capitán ―corrigió Gaara por segunda vez en el día. "No era competencia… querías que el grupo siguiera existiendo después de tu último partido".

―Somos cinco ―repitió Neji Hyuuga―. Cuatro en la tierra y uno en el Cielo.

A Tenten volvieron a vibrarle los labios y se arrojó al hombro del chico más cercano… que resultó ser Gaara. Si ese abrazo hubiera sido anterior al cambio, Gaara hubiera empujado con rabia a la chica. Fue corto el tiempo que pudo compartir con Sasuke, pero valió la pena y esos días fueron más de lo que cualquier persona pude ofrecerle. Por eso dejó a Tenten llorar sobre él, porque ahora éste era su grupo… el lugar al que pertenecía. No era un lugar vacío el que estaba ocupando… Era el lugar que Sasuke le hizo, Gaara era el quinto titular del Club de tennis.

"Personas iban y venían en calles iluminadas… La sensación de soledad parecía perseguirme. Entre todas esas figuras sin rostro, alguien se iba acercando… Creo recordar sus ojos… Negros.

Y a pesar de que tu sonrisa se ha perdido, me enseñaste que las amistades no estaban tan lejos.

Y hoy estás conmigo… por siempre junto a mí."

CONTINUARÁ…

Notas:

1. Soranosuke: Es el nombre del hijo de Pein y Konan. Por lo que dice Sasuke es un retrato de Pein (Hidan ¿Viste que Pein es Mucho más Sorprendente de lo que crees?). Su nombre lleva la palabra Cielo (Sora), que fue elegida por Sasuke y "Suke" adicionada por Itachi, nosotras imaginamos por qué y el "No" es de Konan. Es el ahijado de los hermanos Uchiha.

2. Bautismo japonés: Existen dos ceremonias que componen el bautismo nipón.

Omiyamairi: Se lleva al niño, después de un mes de nacido, a un santuario sintoísta para agradecer a las deidades por su nacimiento y orar por su bienestar mientras que un sacerdote cita el nombre del bebé y de sus parientes para luego hacer un ritual.

Oshichiya: que se traduce a "siete noches", los padres otorgan un nombre al recién nacido. Nombrar un padrino y/o madrina Natsukeoya es lo que se estila en esta ceremonia. Natsukeoya es "El padre que pone el nombre". El Oshichiya consiste en escribir el nombre (y otros datos) del recién nacido en un papel (Meimeishi), que posteriormente es colocado en el altar religioso (kamidana) o en un lugar especial de la casa (Tokonoma).

3. Kau… pemilik hatiku: "Eres el dueño de mi corazón". En el karaoke Itachi canta "Pelimik Hati (Dueño/a del Corazón)" de "Armada", la creatividad del Uchiha mayor salta a la luz… Porque tuvo la difícil tarea de buscar una canción en un idioma que no fuera conocido por Sasuke. ¡La música es de Indonesia! Y aunque Sasuke no entiende ni jota de indonesio… le ha gustado.

4. A Walk to Remember: Una película romántica del año 2002. Trata sobre un chico problemático que se enamora de la hija del reverendo, ella tiene poco tiempo de vida. Véanla, hay un 99% de probabilidades que el final de esa película sea el final de Holograma, la verdad es que desde el capítulo 2… Cuando Sasuke lamenta no haberse enamorado, pensé en un desenlace así, luego cuando vi "A Walk…", fue como ver el último capítulo de Holograma.

Dada la notica del mes pasado, es esencial que esta autora se expida con algún comentario. Hace tiempo que dejé de leer el manga, este año (y especialmente tras la muerte del zombi Itachi) me limité a hojearlo. En su momento afirmé que "Tsumi/Tau no lee Obras Irracionales" (La Metamorfosis de Orochimaru por ejemplo, fue un completo disparate. Resulta que todos eran Buenos, salvo "Madre"… Vaya), pese a mantenerme firme… cambié de parecer. Alguien me dijo que terminar de leer el manga era una cuenta pendiente, precisamente porque de allí nació el ItaSasu y lo que es más nuestra amistad (La Relación de Autora-Lectoras/es de fanfic ItaSasu). Esa fue la razón de que cediera a medias, ya no leía, pero al menos echaba una vista (hojear). ¿El final? Tenía la Esperanza de que fuera un Final Creíble, aunque la razón me decía que habría un Final por demás Forzado… Y lo fue. En fin, nunca fui el tipo de persona que acepta los Finales Forzados (Soy fanática de El retrato de Dorian Gray, El beso de la Mujer Araña y otros) y siempre amaré el Final Convincente, aquel que irremediablemente me guie hacia ese final… y no uno que tenga no una, sino millones de vueltas de tuerca. Por ello, para mí Naruto terminó en el capítulo 698, con esa especie de, odio decirlo, final entre Sasuke y Naruto (que por encima de todo, es mucho más verosímil y sensato que la siguiente página).

Tsu… Siempre creerá en el Amor Verdadero de los hermanos Uchiha y hubo más de este sentimiento en todo el manga, que en dos páginas secas. Yo Nunca Jamás me enlistaré en esa "Creencia" (El "Supuesto final de la serie")… Así que, seguiré creyendo en lo Real, y no en la ilusión de algo Irreal, bajo el imperio del producto del fanatismo (qué es más que obvio que ese final fue creado a diestra y siniestra de un hiperfanatismo).

Ahora sí, a lo trascendental: ¿Quién era K? ¡Solo KokoroNoIro dio una respuesta! Hmp! La verdad, en ningún momento pensé en Kakashi como el sensei, sino en: Kimimaro Kaguya. Es más de la edad de Sasuke y tiene más el perfil del Profesor Recatado e Inalcanzable. Justo el perfil que quería, para representar a alguien importante en mi vida.

Itachi volvió a invitar a Sasuke. Konan se las ingenió para juntar a este par… No, Konan claro que no pudiste evitarlo ¡Yo te creo! Y Pein, gracias por ser dominado XD. Ahora risas aparte, pobre Sasuke se siente mal por haberle gritado a Itachi.

Pero Sasuke ha hecho algo más en este diario, ha conseguido un "reemplazo" para el lugar que dejará vacío. Y Gaara le ha reconocido como su Primer Amigo. De más está decir que el cierre fue para Gaara y Neji (compañeros del Club de Tenis). El siguiente creo que será para Kisame, Sasori y Deidara (por ser los amigos Itachi).

¿Con qué canciones escribí el diario 7? How to save a life por The Fray (por Gaara que perdió a su primer amigo) y everything de Alanis Morissette, coloque un link en mi profile, por si quieren conocer la fuente de la inspiración.

Vean la película de Deidara. Trataré de escribir en los próximos días.

"ItaSasu es sinónimo de Amor Verdadero"

(Por encima de lo que diga el… ¿manga 669- 700? Y lo escribo con signos de interrogación, porque aún me niego a creer que semejante barbaridad haya sido obra del pincel de Kishimoto).

Oyasumi Mata, Ashita