Héroes Crepusculares de Hyrule

Capítulo 20

Me tardé un poco más de lo que esperaba, pero los templos requieren su tiempo, ¿no?

La mayoría de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a la historia del videojuego "The Legend of Zelda Twilight Princess".

Esta es la primera parte del Templo del Bosque :-)…


Templo del bosque - Bosque de Farone

Después de encender en llamas una tela de araña para entrar al templo, Link y Mercy cruzaron un corto y oscuro pasillo. Al final del tramo entraron a una sala poco iluminada por unas cuantas antorchas, rodeada por unos troncos recubiertos de moho tan altos que no se podían ver sus copas. Daba la impresión de que se encontraban dentro de un árbol.

En cada una de las cuatro esquinas estaba situado un tótem alto, aunque no tan alto como los árboles, y encima de cada tótem había un jarrón.

Enredaderas colgaban de los troncos, cubriendo gran parte de las "paredes" de la estancia. Unas cuantas arañas caminaban libremente entre las plantas y la demás vegetación, aunque no se acercaban a menos de un metro a unos arbustos bajitos, esparcidos estratégicamente.

- ¿Cuántas semillas tenemos?- preguntó Mercy, mirando con recelo a las arañas mientras Link preparaba la cuerda de la resortera.

- 20- respondió Link, terminando de colocar la cuerda elástica en ambos extremos de la pequeña arma-. Son todas las que tenía Sera; espero que no se nos terminen.

- Oh, se nos van a terminar, eso te lo aseguro- dijo Mercy mirando en las cuatro direcciones que le ofrecía el lugar-. Tan sólo aquí hay siete arañas. Necesitamos conseguir más.

- ¿De dónde?

- De ahí- contestó Mercy, apuntando hacia los sospechosos arbustos-. Son Deku Babas.

- Ajá…

- Son como plantas carnívoras, pero tienen una coraza que protege su cabeza, así que sólo hay que cortarlas y romper la cáscara.

Link guardó la resortera en la bolsa de Mercy y desenfundó su espada. Se acercó sigilosamente a una de las Deku Babas y esperó a que se levantara.

- Creo que esa está muerta- declaró Link, acercándose un poco más a la inmóvil planta.

- Si te acercas demasiado, te vas a arrepentir- advirtió Mercy, desenfundando ambas dagas en caso de necesitarlas.

Link se dio la vuelta y apretó los labios al encararse con la Deku Baba, ahora completamente erguida. Antes de que Link pudiera atacarla, la planta lanzó sus colmillos hacia él.

- ¡Abre los ojos, Link!- exclamó Mercy.

Link obedeció y dio un respingo al ver a Mercy enfrente de él, bloqueando los ataques de la Deku Baba con sus dagas gemelas.

- No te quedes ahí parado, ¡córtala!

Link sacudió su cabeza, volviendo a la realidad, y se dirigió a la parte trasera del monstruo; sostuvo su espada con fuerza y de con un solo movimiento cortó el tallo. La Deku Baba se orscureció al instante y cayó al suelo.

- Perfecto- opinó Mercy, aplastando la cabeza de la Deku Baba con el pequeño tacón de su bota. Una vez que la coraza cedió, juntos extrajeron las semillas.

- ¿No te lastimaste?- preguntó a Link, examinándolo.

- No, estoy bien. Sigamos con las demás.


- De acuerdo, ahora tenemos 80 semillas… ¿Cómo podemos bajar esos jarrones?- preguntó Mercy, mirando con el ceño fruncido hacia la cima de un tótem.

- Si le das un caderazo como el que me diste ayer, se caerá- propuso Link, dando un golpe con la pierna al tótem. Éste se pandeó y el jarrón se deslizó hasta caer de la superficie en la que se encontraba. Al romperse, apareció una rupia azul entre los escombros.

- Sólo son cinco rupias- dijo Link, desanimado.

- El dinero nunca sobra, Link. Además, tenemos otros tres jarrones que romper. Tú encárgate de las arañas y yo de las rupias.

- Muy bien.

- Por cierto, por allá hay un par de Bokoblins custodiando una jaula: no estaría mal que echáramos un vistazo.

Al terminar con las arañas y los jarrones, treparon por las enredaderas y se posicionaron sobre los Bokoblins. Dentro de la jaula se hallaba la misma monita que había guiado por equivocación a Talo por el bosque, incluso tenía la misma flor detrás de la oreja.

Link desenfundó su espada mientras se sostenía con ambas piernas y una mano, y Mercy sólo desenfundó un de sus dagas. En cuanto los Bokoblins se posicionaros debajo, saltaron sobre ellos y los eliminaron en seguida con su propio peso. Link liberó a la mona con un giro. Ésta subió una enredadera y les indicó que la siguieran. Subieron por la misma enredadera y abrieron una puerta, que era en realidad una gran roca circular corrediza.

La puerta los llevó hacia otra habitación, la cual conectaba con otras tres puertas y tenía en el centro una plataforma de madera con una antorcha en cada esquina.

- ¿Qué es eso de allá?- preguntó Link, apuntando a una enorme araña que caminaba tranquilamente por la plataforma. Era más grande que ellos dos juntos.

- Es una Skulltula- contestó Mercy-."Son arañas de tamaño inconmensurable que habitan en lugares oscuros y discretos. En su espalda tienen una marca con la forma de un cráneo, y muchas veces atacan a las demás criaturas al dejarse caer desde el techo."- recitó.

- ¿Cómo matas una de esas?

- No recuerdo muy bien, déjame buscarlo- dijo Mercy, buscando en su libro viejo.

- ¿Recitas perfectamente su descripción como si fueras un diccionario vivo, pero no recuerdas cómo se matan?- se quejó Midna, mostrando su forma tridimensional.

- Regresa a mi sombra, Midna- ordenó Mercy.

- ¿Qué se supone que significa eso?

- Mira, aquí está- anunció Mercy, ignorando por completo a Midna y mostrando el libro a Link. Cuando recordó que Link no sabía leer, regresó rápidamente el libro hacia sí misma-. "El abdomen es la parte más blanda, al igual que el área entre sus dos colmillos más prominentes". Podemos apuñalarla en la garganta.

Continuaron caminando detrás de la mona hasta que se acercaron más a la Skulltula y la mona los esperó abajo. La araña era bastante intimidante, con dos colmillos chicos y dos grandes, ocho patas largas y puntiagudas al final, y una horripilante marca de cráneo de color gris.

- Mantenla alejada- sugirió Mercy.

- ¿Y cómo vamos a matarla?

- A la araña no, Link- negó con fastidio-. A Maude.

- … ¿le pusiste un nombre?

- Pues sí, ¿cómo esperabas que la llamara?

- No esperaba que le pusieras un nombre-

- ¡Cuidado!

En ese momento, la Skulltula se acercó para morder a Link, pero él aprovechó la apertura entre los dos colmillos y empujó su espada hacia adelante. La araña gimió con dolor y levantó sus cuatro patas delanteras.

- Mantenla ahí- ordenó Mercy.

Mercy hizo una "x" con los filos de sus dagas, se acercó por debajo y luego las separó, cortando en dos el abdomen de la araña. Ésta dobló todas sus extremidades y cayó al piso, muerta. Link empujó el cadáver fuera de la plataforma, ya que ocupaba demasiado espacio.

- Ya aplastaron al insecto, ¿ahora qué?- preguntó Midna con impaciencia.

- Si este lugar es sagrado, de seguro tiene trampas activadas por magia.

- Magia, claro…

- Midna, si no vas a ayudar-

- Ten cuidado con tu boca, Mercy: estás en un lugar oscuro, y las sombras aquí son grandes.- amenazó Midna.

- Muy cierto. Link, hazme un favor y enciende las antorchas.

Link encendió la lámpara con dos rocas pequeñas, chocándolas hasta crear una chispa. Después hizo lo que Mercy pidió y encendió las demás antorchas también.

- No volveré a amenazarte- refunfuñó Midna con enfado, reduciendo su tamaño a una pequeña sombra al lado de Mercy.

El suelo comenzó a temblar fuertemente y, unos segundos después, aparecieron unas escaleras que guiaban a la puerta paralela a la que habían utilizado para entrar. Mercy miró a su sombra con expresión altanera, y escuchó cómo la pequeña figura negra bufaba.

Maude tomó la delantera, olisqueó el aire y, tras confirmar el aroma que estaba buscando, les indicó que se apresuraran y la siguieran. Antes de llegar a la puerta, algo llamó la atención de Midna.

- Acérquense allá- pidió. Mercy, quien ahora era la responsable de trasladar a Midna, se acercó al objeto y lo examinó.

- Es un cofre- afirmó Mercy. Midna utilizó la sombra que proyectaba el resto del cuerpo de Mercy y se escabulló por la cerradura.

- Aquí hay un pergamino… Es un mapa- confirmó.

Mercy pidió a las diosas que el cofre no estuviera cerrado, y posicionó sus manos para abrirlo. Midna salió por la cerradura y se fusionó con la sombra de Mercy. Ésta levantó la parte superior, sacó el mapa del fondo y volvió a cerrar con cuidado. Extendió el pergamino y Link se asomó por encima de su hombro.

- ¿Todo eso es el templo?

- Eso parece- suspiró Mercy.

- Entonces, comencemos.

Maude los condujo de nuevo a la puerta, y en seguida salieron al aire libre. Un largo y viejo puente se extendía ante ellos, y al lado derecho había pequeños puentes que giraban con el viento. Maude comenzó a correr por el puente, y un mono blanco apareció en el otro extremo. En su mano izquierda sostenía un extraño boomerang, el cual apuntó hacia a ella para atacarla. Maude regresó corriendo, pero el mono cortó las cuerdas que sostenían el puente; éste se derrumbó.

- Pobre Maude- lamentó Link.

- No, está ahí- dijo Mercy, aliviada.

Maude había trepado por los restos del puente y ahora corría hacia ellos.

- Tendremos que encontrar otra manera de llegar hasta allá- dijo Mercy, mirando el mapa-. Casi todo está por allá.

- ¿Cómo lo sabes? No tienes ninguna brújula.

- Pero entramos por aquí- contestó, señalando un pequeño pasillo situado debajo de todo-. Es la única entrada que da al exterior del templo.

Regresaron por la puerta y volvieron a consultar el mapa. Por el momento sólo tenían dos opciones, derecha o izquierda, pero ahora no había ninguna escalera mágica que les abriera paso a las puertas.

- Están atascados- se quejó Midna.

- No olvides que estás atascada con nosotros- replicó Mercy con todo desafiante, sin apartar los ojos del mapa-. No encuentro ningún otro camino, son estos dos- apuntó a ambas puertas- o ninguno.

- ¡Maude!- llamó Link. Para su sorpresa, la mona sí se acercó a él-. Maude, necesitamos que nos lleves a esa puerta- apuntó a su derecha-, y a esa- apuntó a su izquierda.

El animal olisqueó de nuevo el aire y pareció reconocer algo. Siguió olisqueando por todos lados hasta que se detuvo frente a la puerta derecha. Subió por una tabla de madera hasta llegar a la cuerda que pendía de ella; caminó por la misma y se detuvo en el medio, moviendo sus manos hacia ella.

- Quiere que saltemos- concluyó Link.

- Sí- sopló Mercy-. Midna, ¿puedes seguir mi sombra aunque no esté en el suelo?

- Sí, ¿por qué preguntas?- se inquietó.

- Porque voy a saltar, y la luz podría lastimarte.

Antes de que alguno de los dos pudiera objetar, Mercy se alejó para coger velocidad. Después, corrió hacia el límite de la plataforma y saltó a las manos de Maude, quien la balanceó antes de soltarla. Link apretó los labios, desesperado, hasta que Mercy tocó el suelo.

- ¡No vuelvas a hacer eso!- la riñeron Link y Midna, mientras Maude frotaba sus manos para recibir a Link después.

- ¡No dijiste cuándo ibas a saltar! ¿Acaso estás loca?- exclamó Midna, mostrándose frente a ella.

- Mercy, no puedo hacer esto del "Héroe del Tiempo" yo solo- dijo Link, intentando controlar su respiración-. No hagas cosas como esa, o al menos no sin que antes lo acordemos.

- Perdón- se disculpó Mercy con sinceridad-, pero ya hemos perdido mucho tiempo. Además, fue bastante divertido.

- Sí estás loca- murmuró Midna, regresando a su sombra, y Link notó cómo el dolor cruzó los ojos de Mercy.

- Bueno, voy a saltar- intervino Link, nervioso. Mercy sonrió y dio un paso a la derecha.

- Muy bien. Aquí te espero.

Link siguió el mismo procedimiento que Mercy y saltó hacia Maude, quien lo llevó hasta el otro lado. Juntos abrieron la puerta y consultaron el mapa.

- Ahí hay un callejón sin salida- observó Link, apuntándolo-. ¿Vamos?

- Después de ti- asintió Mercy.

- ¿Qué es eso?- preguntó Link, apuntando a un insecto redondo, del tamaño de una gallina sin contar sus largas y delgadas patas.

- Es un Bombling- explicó Mercy-. En su estómago ocurre un proceso químico que transforma lo que come en pólvora.

- Con eso se hacen las bombas…

- Exacto- concedió-. Si lo golpeas, tiene un mecanismo de defensa que hace que explote- miró detrás del insecto y luego al mapa-, y creo que necesitamos explotar las rocas detrás de él; en el mapa parece mucho más largo el camino.

Link lanzó una semilla al Bombling con la resortera y éste explotó unos segundos después, derrumbando las rocas consigo. El camino se extendía unos cuantos metros más. Al final había muchos jarrones, y uno de ellos se movía. Link volvió a utilizar la resortera y del jarrón salió una criatura verdaderamente extraña: tenía la cabeza de un humano, aunque más pequeña y calva, y el resto del cuerpo de un pollo. Mercy y Link lo miraron con confusión y asco.

- Pobrecito, está horrible- dijo Mercy, afligida.

- ¡Uff! ¡Por fin fuera!- exclamó el animal. Link y Mercy dieron un brinco. El ave los miró, y ellos aguantaron la respiración-. El trasero se me había quedado atascado y no podía salir. ¡Gracias por su ayuda!

- Ah… ¿por nada?

- Estaba buscando unas cosas… ¿Ustedes están también aquí en quehaceres? ¿Les importa que vayamos juntos?

- Este… bueno… es que-

- Parezco una vieja inservible, pero sé hacer muchas cosas.

- Oh, no, yo no quise-

- Puedo teletransportarlos fuera de aquí cuando quieran- Esto llamó mucho la atención de ambos-. No piensen que voy a ser una carga para ustedes, ¿eh?

- Por supuesto que no- respondió Mercy cortésmente.

- Por cierto, soy Ooccoo, y éste es mi hijo, Ooccoo Jr.- se presentó, y una cabeza igual a la suya apareció debajo de ella-. Vamos, hijo, no seas tímido-. La cabeza sonrió a su madre y dos alas, parecidas a las de un mosquito, se agitaron para ayudarlo a volar. Link suprimió un grito, y Mercy forzó una pequeña sonrisa.

- Yo soy Mercy.

- Link.

- Un placer- dijo Ooccoo-. Espero que no les moleste que vaya en sus bolsa- abrió la bolsa y ambos entraron antes de que Link les ordenara lo contrario.

- ‛Ya qué'- vocalizó a Mercy, y ella le dirigió una mirada cómplice.

Caminaron en la dirección contraria y llegaron a un área inundada, con unos cuantos trozos de madera acomodados para formar un camino. El lugar nuevo tenía una puerta al Oeste y una al Norte. Maude los guió a la puerta derecha y esperó a que la abrieran.

- Tiene un candado- dijo Mercy, inspeccionando el objeto.

- No creo que funcione, la puerta es una roca.

Intentaron mover la piedra, pero no lograron deslizarla ni un poco.

- No, creo que sí sirve- jadeó Mercy, después de varios intentos de abrirla.

Maude miró hacia la puerta y la olfateó, descolsolada.

- ¿Entonces qué hacemos?

- Por allá hay otra puerta- dijo Midna-. Tal vez allá está la llave.

Cruzaron la puerta, pero Maude no los acompañó. Después del incidente con el puente no quería volver a salir. Afuera había uno de esos puentes de viento, así que tenían que esperar que el viento cambiara su curso para pasar. Tras cruzar una puerta justo después del puente encontraron otro puente de viento, el cual estaba inmóvil por la falta de corrientes de aire dentro de esa habitación, y un nuevo cofre.

- Es una llave- confirmó Midna, fusionándose con la sombra de Link mientras Mercy cubría la antorcha que iluminaba ese espacio. Link abrió el cofre y tomó la llave. Era muy grande, y estaba descuidada, vieja y oxidada.

- Espero que sí sea ésta- suspiró, cerrando el cofre.

- Bueno, hay que regresar- anunció Mercy-. Ese puente no se va a mover pronto.

Regresaron a la habitación en la que Maude los estaba esperando y abrieron la puerta bajo llave. En la parte Sur de la habitación había una pequeña área de madera antes de unos barrotes de metal oxidado.

- ¿Qué habrá detrás de los barrotes?

- No lo sé, pero mejor continuemos por esta puerta; Maude se está impacientando- opinó Link.

La nueva habitación circular comenzaba con una escalera adherida a la pared que formaba un medio círculo en su descenso. Un espacio se había caído, y las dos mitades de la escalera estaban unidas por un deplorable puente. Maude corrió por las escaleras y saltó al suelo antes de llegar al final del puente. En el centro de la habitación estaba situado un tótem con una jaula en la cima. Adentro de la jaula se encontraba un pequeño mono, claramente aterrado.

- ¿Crees que el puente se caiga?- preguntó Link.

- Espero que no se caiga-contestó Mercy-. Aun así, no crucemos juntos.

Primero cruzó Mercy, y el puente se derrumbó en cuanto Link llegó a la otra parte de la escalera. Terminaron de bajar las escaleras y juntos derribaron la jaula. Ahora Maude y el otro mono les aplaudían y les guiaban el camino de regreso, como si no supieran cuál era.

- ¿Qué nombre le ponemos?- preguntó Mercy, refiriéndose al mono nuevo.

- … ¿"Kikit"? No lo sé.

- Probemos- dijo Mercy-. ¡Kikit!

El mono se giró para mirarlos y se acercó corriendo.

- ¡Ja! Qué bien.

- ¿Cómo vamos a regresar, si ahora no hay puente?

Antes de que Mercy pudiera contestar, Maude y Kikit treparon por las cuerdas que antes sostenían el puente y se colocaron ligeramente separados uno de otro. Maude les hizo las mismas señas que había hecho para que saltaran.

- Voy a saltar, ¿de acuerdo?- avisó Mercy con sarcasmo. Link rodó los ojos y la empujó hacia los monos. La balancearon hasta que estuvo segura en el suelo-. Te toca- Link hizo lo mismo y llegó al lado de Mercy sin problemas. Ya estaban por irse, siguiendo a los dos monos, cuando toda una manada de Bokoblins salió de entre los arbustos y corrieron hacia ellos. Desenfundaron sus espadas y colocaron a los monos detrás de ellos.

La pelea no fue sencilla, y en cuanto parecía que estaban por terminar aparecían más monstruos. Link utilizaba al escudo para detener ataques hacia ambos, y Mercy los apuñalaba por debajo del brazo de Link. Cada vez que un Bokoblin se acercaba demasiado se veían obligados a retroceder para continuar protegiendo a los monos, pero eso permitía que comenzaran a acorralarlos.

Los pocos rayos de sol que entraban a través de las ramas de los árboles comenzaban a extinguirse mientras ellos luchaban contra los monstruos restantes. Habían salido de esta con vida, pero no completamente invictos.

- Link, deja de arrastrar monstruos muertos y escúchame- ordenó Mercy, por quinta vez ese día. Link siguió ignorándola-. Link, no gastes más energía. Es lo que más necesitamos en este momento- Link bufó y siguió empujando un monstruos hasta que cayó al piso de abajo.

- Link, Mercy tiene razón; siéntate un rato- dijo Midna, siguiendo la sombra de Link.

- No- se limitó a decir. Midna saltó de su sombra a la de Mercy, quien estaba sentada en el suelo, con la espalda recargada en la pared y las piernas extendidas.

- Link-

- ¿Quieres dejarme en paz?- gruñó. Mercy lo miró con indiferencia.

- No, no quiero.

- ¿Y ahora por qué?

- Porque no me voy a dar por vencida hasta que aceptes descansar… y que me dejes curar tu hombro con la poción roja- añadió, apuntando el hombro izquierdo de Link.

- No necesito que lo hagas. Estoy bien, no duele- otro monstruo cayó al suelo.

- No quieres que lo sane, pero sí lo necesitas.

- ¿Cuántas veces tengo que decir "no" para que dejes de hablar?

- No voy a tomar ninguno de tus "nos" como respuesta.

Link volvió a gruñir y se sentó pesadamente junto a Mercy. Mercy se acomodó hasta quedar en una posición acuclillada frente a Link. Sacó el frasco con la poción roja de su bolsa, se quitó el gorro verde y remojó la punta en el líquido.

- ¿Qué haces?- preguntó Link. Mercy lo ignoró y exprimió la poción sobre su hombro. Link siseó.

- ¿No dijiste que no te dolía?- dijo Mercy con sorna. Link miró hacia otro lado mientras el tejido de su hombro comenzaba a reconstruirse.

- ¿No era más fácil que la bebiera?- preguntó, apretando los dientes por el dolor.

- Tendrías que beberla toda para que hiciera efecto- respondió, comprobando que su hombro hubiera terminado de sanar correctamente. Una vez que el hombro parecía intacto, volvió a colocar su gorro sobre su cabeza y se sentó nuevamente, con la espalda recargada en la pared.

Permanecieron un momento en silencio, mirando hacia los arbustos, mientras los monos dejaban de temblar gradualmente. Después de un rato, Kikit lanzó un bostezo y ambos animales se durmieron en el suelo.

- … gracias- dijo Link al fin.

- ¿Por?

- Por obligarme a descansar.

- Ah, por eso. No es nada.

- Y… por sanar mi hombro.

- Ajá, también: por nada.

- Ahora tú eres la que está molesta- dijo divertido.

- Cansada- corrigió. Bostezó, y Link hizo lo mismo.

- Los dos- concedió Link.

- Deberíamos dormir- dijo Mercy, llevando sus rodillas al pecho y descansando la cabeza sobre ellas-. Buenas noches.

Link también se acurrucó contra la pared y cerró los ojos.

- Descansa.