Nuevo capítulo de mi dueño, espero se encuentren muy bien y muchas gracias por sus reviews chicos, aquí respondo:

Naruko ninja Z: Muchas gracias, claro que seguiré, espero te siga gustando la historia

Katari hikari chan: jajaja lo sé, creo que estoy empeñado a que las cosas malas le sucedan a Hipo, o.o no entiendo porque si Hipo me cae tan bien.

Corazon de Nephilim: muchas gracias, sí esperemos todo salga bien para Hipo, saludos y gracias por seguir leyendo

Patatata: jajaja gracias, Jack el vendido y chico malcriado, jeje afortunadamente no es así, gracias por seguir leyendo.

Comenzamos:

Capítulo 3

Es mí decisión

Jack estaba muy feliz de poder compartir un día con Hipo, ese niño se le hacía bastante lindo e inocente, le quería, debía admitirlo, le quería a pesar de apenas conocerlo. Nada podía arruinar esa felicidad, llegó a la habitación de su padre, tocó y se le indicó que podía entrar.

–Hola papá, milagro que estás aquí –comentó Jack con una sonrisa.

–Hola Jack, sólo vine a decirte algo importante, pero, ¿por qué estás tan feliz? –preguntó su padre Norte al verlo.

–Nada, bueno a decir verdad sí, me estoy divirtiendo bastante con Hipo –comentó Jack.

–Ya veo, así que te diviertes con el chico que compraste, ya me lo habían comentado, ¿no crees que si quieres amigos deberías buscarlos en vez de… comprarlos? –opinó Norte.

–Hipo fue un caso especial, no te preocupes, ¿de qué querías hablarme? –Jack se sentó en un sillón para ver a su padre.

–Bueno a decir verdad, tu madre y yo ayer en la noche tuvimos una charla con el conde Dracul, ¿lo recuerdas?

–Claro que lo recuerdo, el tipo gótico extraño dueño de la industria gothall –comentó Jack recordando a aquel hombre alto y pálido con una sonrisa que le hacía lucir como si fuera un murciélago.

–Bueno, no sé si sepas que él tiene una hija llamada Mavis, la has de recordar –comentó Norte.

–¿La niña que le encantaba patearme y decirme copo de nieve? Claro que la recuerdo, la detesto –Comentó Jack recordando a aquella chica gótica que se divertía en molestarlo.

–Bueno, ella ha cambiado y su padre y nosotros decidimos que para hacer crecer nuestras compañías es necesario ser familia y… decidimos casarlos, felicidades, oficialmente estás comprometido con la hija del conde Dracul –sonrió Norte.

Jack por el contrario se quedó pasmado ante esa idea, idearon un matrimonio sin considerar siquiera su opinión.

–¡Ni se les ocurra que me voy a casar con ella! –exclamó Jack–. ¡Yo no la amo, no permitiré eso!

–Jack, comprendo tu opinión, mañana haremos una fiesta en honor a su compromiso, ahí la podrás conocer y…

–¡Ni se te ocurra!, yo no me casaré con ella y punto –mencionó Jack levantándose del sillón completamente enfurecido.

–Jack, es nuestra decisión, ya está hecha, no podemos echarnos para atrás –comentó Norte–. Está decidido, te casarás con ella.

–¡No permitiré que se salgan con la suya!, te deseo suerte intentándolo. –comentó Jack para así salirse de la habitación de su padre azotando la puerta.

Era lo mismo de siempre, sus padres decidían por él, no les importaba que ya fuera mayor de edad, siempre decidían por él, no se casaría con Mavis, no la amaba para eso, él quería casarse por amor y sabía que una boda arreglada no sería así, se fue muy molesto, recordó a Hipo y se percató que probablemente Hipo lo ha de estar esperando donde mismo, Jack fue rápido al estudio y al entrar vio a Hipo que estaba acostado en el suelo jugando con sus pies.

–¿Qué haces? –preguntó Jack creyendo que se trataba de un infante.

–Estaba aburrido, amo –comentó Hipo sentándose–. ¿Cómo le fue?

–Prefiero no hablar de eso –Jack se acercó a Hipo para sentarse a su lado.

–De acuerdo –comentó Hipo para que después viniera un silencio incómodo, Hipo miraba al suelo, empezó a jugar con sus dedos.

Jack no lo pensó, puso su brazo en los hombros del castaño y después le abrazó con fuerza, Hipo no sabía que le sucedía a Jack, pero se dejó ya que no quería desobedecer al peli blanco y muy en el fondo le gustaba que Jack le abrazara.

–Hipo, quiero que te quedes siempre conmigo, ¿entendido? –preguntó Jack.

–Sí amo –respondió el oji verde.

–Y deja de decirme amo por favor, sólo dime por mi nombre.

–Yo, no sé qué decir, no me siento a su nivel para llamarlo por su nombre –mencionó Hipo.

Jack recostó con cuidado a Hipo en el suelo para tenerlo debajo de él, Hipo se asustó un poco por esa actitud, Jack se dedicó a mirarle sin despegar su vista del cuerpo del castaño, Hipo por el contrario no sabía que ocurría.

–Amo… ¿le ocu…

–Di mi nombre –pidió Jack con cariño.

Hipo le miró sin entender por qué ese pedido, observó su reflejo en los ojos de Jack, aquellos ojos azules que le gustaron mucho.

–Ja… Jack –dijo al fin y se percató que el peli blanco sonrió al escuchar su nombre de los labios de Hipo.

El oji azul observó los labios de Hipo, quería tocarlos, lentamente se agachó para estar poco a poco muy cerca de Hipo sin importarle invadir su espacio personal, Hipo no sabía que pensar y en un segundo, ambos labios se unieron, Jack le besó, Hipo abrió sus ojos tanto como pudo ante esa sorpresa, Jack le estaba besando, sintió sus labios cálidos y cerró sus ojos para así responderle, le había gustado, el peli blanco hizo el beso más fuerte, provocó con ayuda de su lengua que Hipo abriera un poco su boca y así invadir a Hipo saboreando su boca y lengua, Hipo se dejó hacer, le gustaba mucho sentir a Jack y el otro se sentía en la gloria por besar a Hipo, con eso olvidó completamente su problema actual.

¿Qué les pareció? Nos leemos pronto chicos.