Héroes Crepusculares de Hyrule

Capítulo 22

La mayoría de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a la historia del videojuego "The Legend of Zelda Twilight Princess".

Tercera (y última) parte del templo del bosque :-)


Bosque de Farone

- ¿Así?

- No, al revés.

- … ¿así?

- Mm-hm, así.

- De acuerdo, ¿cuál sigue?

- La "zeta".

- ¿Y después de esa?

- Ya no hay- dijo Mercy, buscando una letra "zeta" en su libro para que Link la mirara.

- ¿Es la última?

- Sí- dijo Mercy, ocultando el texto con una mano-. Escríbela

Link trazó la letra con el ceño fruncido, tratando de no olvidar cómo se veía. Esperó alguna corrección de Mercy pero, como no hubo ninguna, continuó con la minúscula.

- ¿Está bien así?

- Sí, así está bien. La "zeta" tiene el mismo sonido que la "ese" en todas las variantes del español, excepto en el castellano. Sólo se escriben algunas palabras con la "zeta", como zapato, zanahoria… Ahora escribe tu nombre- Link la miró, horrorizado-. Sólo junta las letras por el sonido- explicó Mercy-. Sí sabes cuál es cuál.

- No sé juntar letras.

- No se requiere mucha ciencia para escribir tu nombre, te lo aseguro.

Link fijó su vista en el papel y en los garabatos que había dibujado previamente. ‛Vamos, puedes hacer esto' se dio ánimos. Buscó entre su alfabeto cada letra que le parecía correcta. Cuando terminó, entregó la libreta a Mercy, quién examinó su trabajo.

- Mmm…

- ¿"Mmm"?

- Es que- dijo Mercy, con el ceño fruncido y llevándose una mano a la sien-, creo que tu nombre termina con "ka", no con "ce".

- ¿Cómo lo sabes?

- Por el letrero que estaba frente a tu casa, pero todo lo demás está bien.

Algo se movió dentro del bolso de Mercy. Lo abrieron y Ooccoo Jr. revoloteó sobre sus cabezas.

- Otro día te muestro cómo juntar letras- ofreció Mercy, guardando la libreta, el lápiz y el libro en la bolsa.

Siguieron a Ooccoo Jr. por el bosque hasta llegar a la puerta del Templo del Bosque. La criatura describió rápidamente un espiral alrededor de ellos y desaparecieron.


Templo del Bosque - Bosque de Farone

Volvieron a la sala en la que Ooccoo los esperaba. Midna salió de la bolsa de Mercy, mientras que Ooccoo y Ooccoo Jr. entraron en la misma.

- ¿Qué hacemos con el boomerang?- preguntó Link, antes de que el boomerang se elevara en el aire y se acercara a ellos.

- Me han liberado de mi cautiverio. Por favor, tomen éste boomerang para que los guarde y ayude en su camino; en él reside todo mi poder.

Dicho esto, descendió de nuevo al suelo y una esfera de luz salió del artefacto y atravesó la puerta, aún con barrotes, que conectaba con el exterior. Al verla salir se percataron de dos hélices inmóviles localizados justo sobre la salida. Link tomó el boomerang y se lo entregó a Mercy.

- Tienes mejor puntería que yo.

- Eso no es verdad: tú usas la resortera- dijo Mercy, lanzando el boomerang hacia las hélices. Esto provocó que se activara un mecanismo que levantó los barrotes.

- ¿Cómo vamos a llevarlo? Definitivamente no hay espacio suficiente para esto en tu bolsa.

- No hemos intentado con las alforjas- puntualizó Mercy, girando su torso para abrir una de las bolsas.

- Ahí no cabe ni medio cacahuate, Mercy.

- Nos las dio un espíritu mágico; por lo tanto, son mágicas, ¿no? Como todo lo demás en este lugar- dijo Mercy, forzando uno de los extremos de boomerang en la alforja. Como lo sospechó, el boomerang entró sin problema. Link se quedó atónito al sentir un pequeño peso nuevo en su propia alforja. Abrió la bolsa que parecía que acababa de llenarse y sacó el boomerang.

- ¿Aún está en tu alforja?- preguntó Link. Mercy inspeccionó la bolsa que había utilizado.

- No. Parece que están conectadas.

Link volvió a guardar el boomerang y salieron para encontrarse de nuevo con los monos, quienes los recibieron con abrazos y empujones. En lugar de volver a cruzar con ayuda de los monos dieron un ligero rodeo, utilizando el boomerang para mover las hélices de los postes de los puentes sin necesidad de esperar a que el viento lo hiciera por ellos.

Volvieron a la sala central, entraron a la habitación de la izquierda con los cuatro postes e intentaron abrir los barrotes detrás de éstos moviendo las hélices, pero algo se los impedía.

- ¿Habrá otra manera de abrirlos?

- No lo creo. Si hay alguna manera, debe ser ésta.

- Pero ya lo intentamos muchas veces: uno, dos, tres o los cuatro postes juntos, pero no funciona.

- Hmm… intenta hacer el mismo círculo pero hacia el otro lado, de izquierda a derecha.

El nuevo plan sí funcionó, y los barrotes de madera se desplazaron hacia arriba, revelando un reducido espacio con solamente una llave dentro. Era diferente a todas las demás llaves que habían encontrado, pues tenía un rubí en la empuñadura y, en lugar de ser de cobre oxidado, era de plata con adornos de oro.

Ahora que tenían la llave podían entrar a la habitación que abarcaba aproximadamente la mitad del mapa. La puerta de esta nueva sala era mucho más grande que las demás, y el candado que la mantenía cerrada era verdaderamente espeluznante.

- ¿Están listos?- preguntó Midna desde la sombra de Link. Ahora estaban los tres solos, los monos los dejaron desde el cuarto del centro. Para afirmar a su pregunta, Link deslizó la llave con cuidado y ésta y el candado desaparecieron. Ambos abrieron la puerta y entraron con cautela.

Había unos cuantos Bomblings aquí y allá, y una tercera parte de la sala estaba ocupada por un charco de ácido verdoso que despedía un fuerte hedor. En cuanto se acercaron al borde, aparecieron dos Grandes Babas en el centro del charco.

- ¿Cómo vamos a acercarnos?- preguntó Link, desenfundando la espada y tomando su escudo.

- No tenemos que acercarnos- puntualizó Mercy, sacando el boomerang de su alforja. Lo lanzó hacia un Bombling y, con la inercia que llevaba, la improvisada bomba explotó frente a una de las Babas, matándola. Link atrapó el boomerang y repitió lo que Mercy había hecho con la otro Gran Baba.

De pronto, una planta aún más grande que una Gran Baba surgió del charco de ácido. Al mirar a su alrededor, se dieron cuenta de que los Bomblings se había escondido al aparecer la planta.

- ¿Qué es eso?- preguntó Link, alarmado.

- No lo sé.

- ¿Cómo que no lo sabes?- 'Ahora sí que estamos fritos' pensó Link con amargura.

- No recuerdo haberla leíd... ¡Espera! Se encontraba en el segundo libro- dijo, enfundando sus dagas y sacando un libro de su morral.

- No creo que este sea el mejor momento para leer, Mercy.

- Créeme, lo necesitamos.

La planta, de una forma u otra, chapoteaba dentro del charco haciendo que el ácido se desbordara y salpicara peligrosamente cerca de ellos. Más de una vez Link tuvo que protegerse a sí mismo y a Mercy con el escudo.

- Aqui esta- anuncio a Mercy con un grito de triunfo-: Diababa.

- ¿Cómo la matas?- apremió Link.

- Paciencia…- bufó Mercy, buscando entre las páginas una respuesta. La planta estaba forzando sus raíces, creciendo en anchura y estatura a cada minuto. El color abandonó el rostro de Mercy-. Aquí dice que tiene un ojo en la punta de la lengua.

- Qué asco- dijo Midna con una mueca que, por supuesto, ninguno de los dos hylians pudo ver.

- ¿Un ojo? ¿Y como vamos a llegar hasta él?- gritó Link dirigiéndose a Mercy.

- Link, no siempre voy a tener respuestas para todo- dijo Mercy al borde del llanto. Link lo comprendió al instante: estaba tan asustada y desesperada como él.

- ...¿Crees que el boomerang llegue hasta allá?

- Podemos intentar…- respondió Mercy, guardando el libro y desenfundando las dagas.

El boomerang sí que alcanzaba, pero cada vez que se acercaba a la cabeza de la planta está cerraba las fauces escondiendo la lengua y, con ella, el ojo. Intentaron aturdirla con la resortera, pero con cada golpe Diababa se molestaba más y se volvía más agresiva. Cuando intentaron huir, el candado horroroso apareció de nuevo, cerrándoles el paso. Diababa habría crecido lo suficiente como para devorarlos en menos de una hora.

- Entonces, esto es todo- dijo Midna.

- Eso parece- respondió Mercy.

- Bueno, en ese caso…- Midna salió de la sombra de Link y adoptó su figura tridimensional; se colocó entre los dos muchachos y les tomó de la mano- Fue un placer.

Mercy y Link le dedicaron una dolida sonrisa y le dieron un ligero apretoncito en la mano que les había tomado.

- Lo mismo digo- dijeron ambos, dejando correr las lágrimas.

Dirigieron la mirada hacia Diababa, quien estaba muy ocupada alargando el cuello hacia ellos. Faltaban tan solo unos metros…

- ¿Es en serio?- preguntó Midna, carcajeándose. Ambos la miraron, confundidos.

- ¿De qué hablas?

- Miren hacia allá- apuntó hacia un remoto lugar en la pared-. Ese mono ha estado intentando llamar su atención desde hace horas.

Miraron hacia donde ella les apuntaba y vieron al simio blanco saludandolos. Después, levantó un brazo del cual colgaba un Bomblig. Sin pensar dos veces, Mercy se secó las lágrimas, lanzo el boomerang a la bomba y espero a que esta diera en el blanco. Diababa rugió cuando la bomba explotó sobre su cabeza y se desplomó en el suelo, con la lengua de fuera. Link corrió hacia el ojo y lo cortó; después, Mercy utilizó un golpe de gracia.

Diababa se convirtió en un montón de polvo, y de las paredes salieron cientos de monos, los cuales aplaudieron a sus héroes. Antes de que la estampida de monos los aplastara, la luz del espíritu del Bosque de Farone los envolvió y desaparecieron de ahí..