Disclaimer: Esta obra no es mía, es de Laura Gallego García, solo la estoy adaptando a los personajes de Naruto, que tampoco me pertenecen, sino a Masashi Kishimoto, sino el final de Naruto habría sido muy diferente. Espero que les guste y dejen sus reviews. Las personalidades se adaptan más a RTN.


Epílogo

A luz de la mañana se derramaba sobre la cama creando una aureola blanca en torno a la cabeza de Tsunade. Los cabellos castaños del ángel, húmedos a causa del esfuerzo, cubrían la almohada como un suave manto. Estaba agotada, exhausta más bien, pero sonreía. Junto a ella, Madara la contemplaba con una expresión indescifrable.

Entre los dos había un pequeño bulto envuelto en una manta cálida y suave. Aún no había abierto los ojos al mundo que acababa de recibirla, pero ya manoteaba vigorosamente, ansiosa por explorarlo.

—Es una niña —susurró Tsunade, emocionada.

—Es tan pequeña —comentó Madara—. Tan frágil.

—Es tu primera hija humana —dijo el ángel—. Es natural que notes la diferencia.

El bebé bostezó. Ambos sonrieron.

—Me gustaría llamarla Hinata —dijo Tsunade.

—¿Hinata? —se extrañó Madara—. ¿Como la hija de Azazel?

—En su memoria, sí. En recuerdo de la primera hija del equilibrio. Además — añadió—, Azazel eligió muy bien el nombre. En el lenguaje humano al que pertenece, Hinata significa «lugar soleado».

—Muy bien, pues —aceptó el demonio tras unos instantes de reflexión—. La llamaremos Hinata.

Alargó el dedo índice para acariciar la carita de la pequeña. Ella arrugó la nariz y abrió un poco los ojos.

Aún era pronto para asegurarlo, pero a Madara le pareció que tenían un color peculiar.

Violáceos como una perla, tal vez.

Fin