Capitulo 6 "Esto te va a doler mas a ti que a mi"
Tommy y Rengar comenzaron a pelear primero usando el estilo Chicago (ósea cuerpo a cuerpo) pero al no haber un claro vencedor comienzan a usar sus armas, cada uno con su machete y cuchillas respectivamente, sin embargo Rengar tenía más fuerza y pudo romper el bloqueo de Tommy el cual se levanto rápidamente. Rengar comenzó a moverse entre la maleza mientras Tommy lo buscaba usando sus oídos agudos…
-¿Dónde estás?...- Pensaba Tommy mientras escuchaba los distintos ruidos emergentes de la jungla.
Todo parecía estar vacio hasta que… -ALLÍ ESTAS!- Y Tommy disparó su arma dándole a algo.
Rengar gritó de dolor y se rebeló que el disparo dio en uno de sus hombros, pero el cazador no se rindió y le lanzo una boleadora directamente a los pies del guerrillero.
-No jodas- Tommy trato de cortar las cuerdas con su machete pero ya era demasiado tarde porque Rengar ya estaba por sobre él.
-Ah… tienes un corazón de guerrero… creo que me lo quedare!- Rengar rio maliciosamente y comenzó a cortarle lentamente el pecho con su machete, por otra parte Tommy lo único que hacía era gritar de dolor ya que nunca le había pasado algo así, sin embargo algo así que Rengar detuviera su brutal tortura.
-Matar… devorar… adaptarse…- Se escuchó una voz extraña a lo lejos pero que parecía acercarse. Tommy aprovechó el descuido de Rengar y le disparo en un ojo.
-AGGHHHH! Mi ojo!- Rengar se quitó de Tommy y se tomó su ojo, sin embargo no se dio cuenta de que Tommy le había disparado en el ojo que ya había perdido en su combate con Kha'Zix por lo que no habría mucha perdida si se consideraba la herida. Por otra parte Tommy se escapó rápidamente del cazador y de la otra amenaza que rondaba por la jungla. Tenía que volver porque tenía unas heridas graves, pero un hospital no sería conveniente, podría traer sospechas, el guerrillero necesitaba ayuda de alguien ¿Pero quién?.
Más tarde…
Tommy le estaba lanzando piedritas a la ventana de una casa mientras gritaba de forma silenciosa. -Lila! Lila!-
Lila abrió la ventana de su casa mientras daba un ligero bostezo. -¿Qué sucede?... Tommy? Que haces aquí? Son las dos de la mañana!-
Tommy se le acerco -Necesito… tu ayuda, creo que estoy herido.- El guerrillero comenzó a toser sangre lo que asusto a su amiga.
-Vale entra- Y Tommy entró por la ventana directo a la habitación de Lila donde se recostó en su cama mientras Lila buscaba un botiquín que tenía guardado.
-Vamos a ver tus heridas Tommy…- Ella le levantó la camiseta y vio que Tommy tenía una horrible herida que parecía un enorme tajo de color rojo. Ella al ver esto se llevó las manos a la boca. -Tommy! ¡¿Qué te paso?!-
-Fui a Kumungu a buscar veneno y me puse a pelear con un león, Rengar creo que se llamaba- Tommy habló entre jadeos, las heridas lo estaban afectando.
-Oh no, mis padres siempre me dijeron que él era muy peligroso! ¿Por qué te pusiste a pelear contra él?- Lila parecía estar enfadada por las decisiones de Tommy.
-Bueno, pensé que sería un buen combate, sin embargo, casi me patean el trasero.- Tommy estaba un poco avergonzado, nunca había sido derrotado de esa forma.
-Vale, quédate quieto.- Lila tomó un paño con alcohol y lo puso lentamente sobre la herida de Tommy, pero este comenzó a gritar.
-Tommy por favor cálmate, sabes que esto es por tu bien.- Lila sonaba preocupada por su amigo (y AP) por lo que Tommy optó por aguantar el dolor y dejar que el alcohol desinfectara sus heridas.
Luego de unos minutos las heridas de Tommy ya estaban limpias y Lila lo vendó lentamente. Tommy se quedó allí por un rato hasta que el agotamiento hizo que se quedara dormido en la cama de Lila y ella al verlo sintió ternura por lo que no quiso despertarlo y se acurruco cuidadosamente a su lado, quedándose dormida en poco tiempo.
Por la mañana…
Lila se despertó y se levantó para ver que Tommy estaba de pie junto a ella con una mirada excéntrica de esas que solía tener.
-Tommy?- Dijo ella confundida al verlo levantado.
-Sabes Lila? Tengo algo que decirte…- Y el guerrillero se acerco lentamente.
-¿Qué pasa Tommy?- Lila comenzó a sentirse algo nerviosa.
Tommy se acerco aún más. -Bueno… tu y yo siempre hemos sido amigos, pero yo pienso que solo por ti, cada minuto que transcurre en mi vida vale la pena, si puedo mirarte y escuchar tu voz. Eres lo más valioso que tengo. En pocas palabras, te amo Lila…- Y Tommy le sonrió.
-Tommy, yo… yo también te amo!- Lila se enrojeció ya que Tommy la besó al instante. Ella por su parte respondió al beso aunque Tommy demostraba ser más dominante. Luego Lila se sintió algo caliente y comenzó a desvestirse.
Tommy le guiño un ojo. -Mmm… tan pronto nena?-
Lila lo tomó y lo tiro encima de ella. -O me lo haces o yo misma te obligare.-
Tommy no necesito ser obligado una segunda vez por lo que se desnudo rápidamente y pero luego se detuvo. -Oye Lila, no tengo ninguna protección y…-
-Me importa un bledo! Quiero hacerlo ahora!- Lila sonaba molesta y Tommy saltó a la acción.
Tommy y Lila hicieron el amor durante 15 minutos llenos de acción y placer hasta que se agotaron y se tomaron una pausa, mientras estaban acostados en la cama, Lila se acurruco en el pecho de Tommy y dijo -Es como un sueño hecho realidad.-
Tommy se rio. -Es porque si es un sueño-
De vuelta a la realidad…
-¿Qué?- Y Lila abrió los ojos y vio a Tommy aún durmiendo a su lado, al parecer todo había sido un sueño lo que la desilusiono bastante. Su agitación también hizo que Tommy lentamente se despertara, estaba mejor pero aún así sus heridas le dolían bastante.
-Oye Lila ¿Estás bien? Te ves algo agitada.- Dijo Tommy con suavidad.
Lila se dio cuenta de que estaba sudando y asintió. -Si Tommy, estoy bien.-
Tommy miró a su alrededor y recordó que no estaba en su casa. -Oye Lila ¿Me quedé dormido en tu cama?-
Lila le respondió rápidamente. -Sí, te veías muy cansado y yo… no quise molestarte.-
Tommy le sonrió. -Gracias Lila, no debiste tomarte tantas molestias.- Luego el guerrillero se levantó de la cama y se puso sus botas.
-¿Te vas?- Preguntó Lila.
-Sí, tengo que avisarle a mi madre y atar unos cuantos cabos sueltos, luego me iré.- Tommy comenzó a caminar hacia la puerta principal seguido por Lila. Antes de irse Tommy la volvió a mirar y ella estaba mirando el suelo, tratando de evitar el contacto visual.
-Bueno… supongo que esto es una despedida no?- Dijo Tommy titubeando en algunas palabras.
-Si… ten cuidado Tommy, que tengas suerte buscando a Teemo.- Y ella tras dudarlo un par de veces le dio un pequeño beso en la mejilla.
Tommy levantó una ceja y sonrió. -Lo tendré, espero que mi viejo este bien, no quisiera que le pase lo mismo que le paso al tuyo. Pero bueno… supongo que estaremos en contacto.- Tommy estaba a punto de irse pero Lila lo detuvo.
-Tommy espera!- Dijo ella.
-Qué pasa?- Tommy estaba confundido.
Lila entró a su casa y rápidamente volvió con una especie de collar que tenía un amuleto. Ella se lo puso en el cuello mientras hablaba. -Mi madre me dio esto cuando cumplí los 18, dijo que protegería a cualquiera que lo llevara, quiero que lo conserves…-
Tommy miró el amuleto y luego le sonrió. -Está bien Lila, lo llevare para no olvidarte mientras este de viaje. Muchas gracias por esto y también por ayudarme con mis heridas.- Y Tommy la envolvió en un fuerte abrazo al que ella alegremente correspondió.
-Adiós…- Dijo Tommy.
-Adiós…- Respondió ella.
Sin decir más el guerrillero se fue caminando, tenía que despedirse de su madre y atender unos últimos asuntillos, ya que esto solo sería el comienzo de algo grande… muy grande…
"Carajo, si ese gato casi me mató me imagino que habrán cosas más fuertes que él por el mundo! Que emoción, por fin tendré peleas de verdad! Y… quien sabe? A lo mejor hay alguna que otra chica por allí. Si me lo preguntas, siempre he querido saber que se siente hacerlo con una chica alta."
-Tommy
