Hoooolaa! espero que estén muy bien, les traigo un nuevo capitulo. Gracias por sus Reviews algunos no los conteste y lo siento pero no tengo mucho tiempo aún así los agradezco mucho.
Los dejo para que lo disfruten :D Nada me pertenece, sólo los errores.
Capítulo 3: Subasta
El día de la subasta llegó y Blaine podía oír los murmullos de cientos de voces a través de la pared de la sala de preparación donde estaba esperando. Había dos docenas de ellos siendo vendidos hoy. Blaine era el único no paseando, inquieto o volviéndose loco de alguna manera. Había aceptado su destino, no había nada que pudiera cambiarlo y tan horrible como se sentía, tan aterrado estaba de lo que le pasaría cuando deje este compuesto, no había sentido hacer un espectáculo de ello. Pasaría incluso si gritaba, lloraba y regaba.
No podía cambiar su destino.
El primer chico fue llamado y lloró con forme los entrenadores tomaban su ropa reemplazaban el collar de choques con uno pesado de cuero, cadenas adheridas a este. Lo arrastraron, sollozando, afuera de la habitación y hacía el salón donde sería subastado.
Sebastian estaba ejecutando la subasta y Blaine vagamente podía oír su voz al presentar al esclavo. Sacudió de su información y comenzó la subasta en cincuenta mil dólares. El chico no era puro así que no valía tanto.
Blaine podía escuchar las voces luchando y finalmente fue vendido en ochenta y cinco mil dólares.
Los números disminuyeron, Sebastian vendiendo portadores "impuros" primero. Todos ellos fueron vendidos por menos de noventa mil dólares. Blaine era el primero de los vírgenes en ser llamado a la subasta.
Hizo una mueca cuando el collar grueso de cuero irritaba su cuello donde había recibido un par de choques eléctricos. Permitió que lo llevaran al salón de compradores, evitando contacto visual con ninguno de ellos. Prácticamente podía sentir sus miradas lascivas que se vio obligado de voltearse mientras Sebastian recitó sus datos.
Luego lo obligaron a arrodillarse y fue encadenado a un poste para que no pudiera moverse.
"Este es puro, virgen intacto sólo apenas dieciséis años así que está en su mejor memento," apuntó. "Su fertilidad es más de noventa y cinco por ciento y su genética es muy prometedora. Un espécimen perfecto si me permiten decirlo. Entrenado por mí parte, por supuesto, por lo que seguirá cualquiera y toda orden sin protestar. Puede que ni siquiera tengan que castigarlo a menos que en serio simplemente quieran."
Blaine gimió un poco ante la idea de ser herido aún incluso si obedecía todas las órdenes.
Algunos de compradores rieron.
"Comenzaremos la oferta en cien mil dólares," Sebastian dijo. "Para todos los aficionados cien mil dólares."
Un hombre llamo y Sebastian continuó Blaine hizo una mueca cada vez que el precio subía. Estaba subiendo increíblemente alto y pudo sentir la tención creciendo en la sala, gritos cada vez más fuertes de varios hombres peleando por él.
Supongo que soy una propiedad caliente, Blaine pensó con tristeza, molesto de que Sebastian había tenido razón. Él va a tener su cien por ciento de beneficio después de todo.
"¡Un millón!"Alguien gritó sobre los demás postores yendo arriba de trescientos mil. Hubo silencio por un momento.
"¿Disculpe?" Sebastian se atragantó, una mezcla de satisfacción y impresión en su tono.
"Un millón de dólares," La voz repitió. "Alzó la oferta."
"Bien, estamos en un millón de dólares ahora amigos, la oferta superior en un millón de dólares," Sebastian dijo, su voz más lenta que antes. "¿Tengo algún tomador en un millón cien?"
Hubo silencio por un momento y luego uno de los otros hombres que habían estado luchando gritó su aceptación. Ninguno de los otros se unió.
Hubo un suspiro.
"Está bien, uno punto cinco millones de dólares," dijo. "Puedo ir más alto que tú, créeme amigo."
"¿Quieres aumentar la oferta?"
Blaine finalmente levantó la vista. Sebastian lucía positivamente alegre mientras miraba a un hombre de unos cuarenta y tantos años sentado en la primera fila que parecía muy indeciso. Estaba mirando de vuelta a donde un hombre con un implacable traje negro estaba, con una sonrisa satisfecha en su rostro.
Blaine lo miró. Era más joven que el hombre de la primera fila y su rostro parecía más amable. Esperaba que el viejo, de apariencia espeluznante no alzara la oferta. Si tenía que elegir él quería le hombre bien vestido quien no era mayor que Dios.
"No," el tipo raro finalmente suspiró, agachando la cabeza en señal de derrota.
"¡Vendido al postor uno- cero- tres!" dijo Sebastian, golpeando un martillo con alegría. "No se preocupen todavía tenemos un montón de portadores virginales a la venta hoy. Caballero si quiere tomar al esclavo en la sala de ventas para prepararlo para llevárselo y Sr… Jones vaya a través y firme el contrato."
Blaine fue desencadenado y conducido hacia otra habitación, el hombre, Sr jones siguiéndolo. Blaine miró hacia atrás y vio que sus ojos no estaban barriendo con hambre sobre su cuerpo sino por el complejo de interés.
"Sr Jones, tome asiento," el entrenador impulso. Blaine oyó al siguiente portador ser introducido antes de cerrar la puerta, bloqueando el ruido de la subasta. El entrenador deliberadamente miró a Blaine hasta que se arrodilló junto a la silla donde el Sr. Jones estaba sentado.
"Por favor, llámeme Carmichael, Sr jones me hace sentir tan viejo," bromeó el hombre. El entrenador sonrió.
"Carmichael, este es el contrato de venta de un portador," el entrenador explicó. "Las condiciones de la venta y la propiedad se explican aquí al fondo. Necesitas firmar varias copias. Nosotros nos quedamos con dos y tú una. Ahora si lo deseas que vaya por algunas de las-"
"Oh, no es necesario, es un regalo," explicó Carmichael agitando su mano. Saco las tres pilas de papeles hacia él y firmó cada un broche de oro.
"Oh, ya veo. Bueno, necesitara estos también." Le entregó otra serie de papales. "El propietario debe firmar estos y enviarlos de vuelta a nosotros así nosotros sabremos donde el esclavo se encuentra y a quien debemos contactar. Por favor dale la copia del contrato de igual forma, si no le molesta. Él necesita entender las condiciones."
Blaine estaba tratando de entender lo que estaba pasando pero su corazón latía dolorosamente.
¿Era un regalo? ¿Así que este hombre no era su maestro? ¿Qué tal si el hombre al que estaba siendo regalado era peor de lo que este individuo ha sido? Era un pensamiento aterrador. Ni siquiera sabía cómo lucía su maestro.
Ellos continuaron discutiendo algunas cosas y Carmichael finalmente entrego un cheque por un millón y medio de dólares (Valgo uno punto cinco millones… Cristo…) y se levanto, sacudiendo manos con el entrenador.
"Un placer hacer negocios contigo Carmichael, por favor, si alguna vez estas de nuevo en el mercado…"
"Por supuesto, sé dónde encontrarte." Carmichael, estaba e pie, sonriendo. "Ahora, se mencionó que sería sedado para el viaje…"
"Oh sí, ven aquí." El entrenador le hizo una seña a Blaine quien se congelo. No había tenido que ser pinchado desde que ellos tomaron una muestra de sangre cuando lo trajeron aquí. No quería otra aguja. Trató de retroceder pero estaba encadenado lo que sólo se acurruco en una bola y gimió cuando le inyectaron algo.
En cuestión de minutos su visión se estaba difuminando y finalmente perdió el conocimiento.
El entrenador y Carmichael esperaron hasta que estaba inconsciente antes de llevarlo afuera al caro choche del abogado y hombre de negocios. Blaine fue encadenado al asiento trasero y una manta fue puesta sobre él.
"¿Para quién es el regalo?" el entrenador se preguntó. "Eso es un montón de dinero para un regalo."
"Sí, bueno, estoy en un negocio por mí que no es particularmente popular," Carmichael explicó. "Ese nuevo Congresista Burt Hummel está tratando de cerrarlo y perderé billones de dólares. Creo que su hijo puede apreciar un regalo de este tipo y me ayudara a congraciarme con el Congresista Hummel."
"Inteligente." El entrenador se volteo y sostuvo su mano una vez más. Carmichael la estrecho con una sonrisa.
"Hasta la próxima," comentó y se metió en su coche, escribiendo la dirección del Congresista en el GPS. Echo un vistazo hacia atrás al chico inconsciente en el asiento trasero. Sí, ese hijo gay del hombre sin duda… apreciaría semejante juguete. Sin duda se ganaría el favor con el Congresista.
Carmichael Jones era conocido también por estar el tráfico de esclavos, al igual que esos hombres, pero los rumores indicaban que era la toma de niños de países sobre poblados o de tercer mundo y los que usaban para mano de obra, sexo, actividades del hogar, o en realidad de cualquier cosa que sus compradores quieren. El tráfico de esclavos portadores era el único comercio de esclavos legal en todo EU pero en algunos estados, Ohio siendo uno de ellos, su forma de comercio de esclavos había sido legalizado. El Congresista Hummel estaba intentando hacerlo ilegal una vez más. Dando a su hijo un criador tan magnífico como éste los haría ver como… beneficiosa, el tráfico de esclavos podría ser. Estaba seguro de ello.
"Tengo un infierno de un buen en juego , muchacho," Carmichael reflexionó con forme comenzó a manejar. "Será mejor que no eches a perder."
Bueno Blaine ya fue vendido y a muy alto precio wow lo vale es hermoso. Ya la espera termina para los que me dicen "Ya quiero que aparezca Kurt" en el siguiente capítulo ya aparece :3 nos leemos la próxima semana. :D
