HOLA, ESTOY DE VUELTA :D jajaj sí, después unas semanas puedo volver a publicar y espero que no vuelva a tardarme tanto para actualizar, no tienen idea de lo desesperada que estaba porque no podía continuar con la traducción. En Fin los dejo para que disfruten este lindo capítulo.
Nada me pertenece, lo único mío son los errores. Traducción Autorizada.
Capítulo 10: Navidad.
Conforme las vacaciones se acercaban, la nieve se asentaba en el suelo varios días a la semana, y el Club Glee fue obligado a cantar villancicos, hubo un gran cambio en Blaine. Kurt estaba confundido porque pensó que la Navidad lo podía poner triste ya que no estaría con su familia pero fue lo contrario. Aún estuvo nervioso por algunos días después de su episodio pero luego volvió a la normalidad, incluso fue con Kurt cuando Rachel tuvo una crisis de guardarropa, y afronto su locura, para salir de la casa y conocer gente nueva – que le importaba, paso mayor parte del tiempo hablando con los padres de Rachel y no soportando a la propia chica pero Kurt estaba tan, tan orgulloso de él (incluso tuvo que detener a Rachel de realizar la balada de inspiración que había preparado para Blaine).
Wes y algunos otros Warblers – Nick, Jeff, Trent, Thad y David – pasaban por lo menos una vez a la semana para pasar el rato con Blaine. Estuvieron decepcionados cuando él se negó a cantar con ellos pero con mucho tacto no tocaron el tema de nuevo luego de una mirada dura de Kurt cuando Trent trato de presionar el asunto. Todos estaban un poco incómodos al principio porque Blaine estaba usando su collar cuando lo vieron por primera vez pero cuando recordó que aún estaba puesto se lo quito, explicando que solo lo usaba cuando la tutora o la consejera estaban ahí (o si dejaba la casa lo que sólo había sucedido una vez hasta ahora).
Ellos estando cerca le servía para traer más del viejo Blaine, lo cual Kurt amaba. Había estado preocupado al inicio de que Blaine no lo quisiera cerca cuando sus amigos estuvieran ahí pero cuando trató de irse de la habitación para darles privacidad Blaine agarró su mano lo jalo de regreso al lado de él, declarando que quería que Kurt conociera a sus amigos y que sus amigos conocieran a Kurt ya que todos eran importantes para él. Kurt sintió sonrojándose pero decidió quedarse y en el proceso aprendía más de cómo era Blaine antes de ser vendido.
Y eso los llevó a una conversación sobre el baile de Sadie Hawkins en la Víspera de Navidad, acurrucados juntos en la cama de Kurt viendo la versión de Disney de Un Cuento de Navidad.
"Realmente lo siento por Scrooge," Blaine suspiro con tristeza. "O en realidad, McScrooge en esta versión. Es un producto de su entorno."
"Yo también," Kurt estuvo de acuerdo. "Pero luego me recuerda a la Entrenadora Sue y como que retrocedo un poco."
Blaine se rió ligeramente. "Cuando hablas de ella me recuerda al maestro que ahuyentó a los chicos que nos estaban golpeando a mi cita y a mí después del baile."
Kurt bajo hacia Blaine con interés. Su cabeza se encontraba cómodamente en el hombro de Kurt, los ojos fijos en la pantalla de la televisión.
"¿Te das cuenta que esta es la primera vez que me has dicho algo de tu pasado cuando no estás medio dormido?" Kurt preguntó.
"Sí, lo se." Blaine lo miró con una sonrisa. "Me di cuenta que lo estaba haciendo peor, nunca hablar de nada. Quiero que sepas todo lo que hay que saber de mi, considerando que vas a ser parte de mi vida por el resto de ella."
"No suenas muy feliz por eso."
Blaine se rió en voz baja pero sus palabras hicieron a Kurt fruncir el ceño, sus pensamientos van a NYADA de nuevo. Necesitaba hablar con su papá de esto. Definitivamente nunca va a llevar a Blaine a Nueva York… pero NYADA y Broadway eran sus sueños, bueno dos de sus sueños, pero aún así sus sueños. ¿Cómo se suponía que tenga a Blaine y sus sueños? Nunca iba a vender a Blaine pero tampoco quería renunciar a NYADA.
"Lo siento. Me alegro de pertenecerte," Blaine sonrió. Kurt miró hacia abajo y alzó la mano, rozando sus dedos sobre el collar de Blaine. Estaba contantemente olvidando quitárselo y siempre hacía latir un poco más rápido el corazón de Kurt al verlo, lo que sabía que era estúpido pero no podía evitarlo. "Me alegro. Y realmente quiero que conozcas todo sobre mí."
"Quiero que tu también conozcas todo de mí," Kurt estuvo de acuerdo. "Pero, si no te importa, vamos a hablar de Sadie Hawkins después de que la Navidad haya terminado. No quiero echar a perder tu primera Navidad con nosotros."
"De acuerdo," Blaine asintió, acomodándose de nuevo en Kurt correctamente. "Tienes razón. Es un poco oscuro para traerlo ahora."
"¿Está bien?"
"Por supuesto que sí."
"Dime de alguna otra cosa en su lugar. Algo alegre que no sepa de ti."
"Muy bien, déjame pensarlo." Blaine jugaba con el dobladillo de la camisa de Kurt. "No me gustan los pepinillos."
Kurt soltó una risa. "¿En serio? Cosas de comida sé la mayoría, Blaine. Te he estado alimentando por mes y medio."
"Está bien, está bien. Tengo cosquillas en mi vientre bajo y mis pies son bastantes sensibles también."
Kurt sonrió y Blaine lo sintió quieto, inclinando su cabeza por un gesto de preocupación.
"Probablemente no deberías de haber divulgado semejante información valiosa, Blaine Warbler," Kurt sonrió. Blaine sonrió a medias al apodo por el que pidió ser llamado. No quería usar Anderson y sentía incomodo usando Hummel así que Finn sugirió llamarlo Warbler. Blaine acepto fácilmente, disfrutando el sonido de la forma en que los nombres funcionaban juntos.
"Um… ¿Por qué?" Blaine preguntó y sus ojos se abrieron cuando Kurt se movió. Gritó y fue a escapar, pero Kurt lo agarró por la cintura, lo volteo y le hizo coquillas en el estómago. Blaine se echo a reír y se retorcía, tratando de lograr que Kurt lo liberara.
"¡Al-al-alto!" Blaine reía. "¡Déjame ir! ¡Me rindo!"
Kurt sonrió y se relajo, todavía fijándolo en la cama y encontrando sus cálidos ojos dorados, mucho más brillantes que la primera vez que Kurt los había visto. La tristeza y el dolor aún estaba ahí pero en momentos como este estaban enmascarados por los destellos de alegría que significaban que Blaine se estaba sintiendo como sí mismo y relajado y, tal vez sólo un poco, feliz.
"Entonces, ¿Qué debería hacer contigo ahora que te has rendido a mí?" Kurt se pregunto.
"Bueno, ya soy tu esclavo así que tendrás que idear algo más."
Kurt se quedó inmóvil y lentamente se levanto de Blaine, sentándose a un lado y mirando a la TV. El rostro de Blaine se llenó con preocupación y se sentó, enderezando su ropa y arrastrándose más cerca de Kurt quien lo sacudió cuando lo tocó.
No quería herir los sentimientos de Blaine pero eso simplemente fue… por unos pocos momentos habían sido Kurt y Blaine y el hecho de que Kurt legalmente poseyera al chico menor no había estado en su mente probablemente por primera vez desde que había recibido a Blaine como un regalo. Blaine no era un esclavo, él era un buen amigo, un buen, hermoso, encantador amigo, que estaba viendo películas de Navidad con Kurt y haciéndolo sentir feliz y cómodo.
Luego él tenía que ir y romper el hechizo por bromear con el lugar más doloroso entre ellos.
"¿Kurt?" Blaine dudó y extendió su mano de nuevo. "¿Hice algo mal?"
"Yo… no importa." Kurt le lanzó una muy falsa sonrisa y Blaine frunció el ceño con tristeza.
"Sabes, pasaste semanas diciéndome que fuera abierto contigo, que te dejara entrar para que pudieras ayudarme," Blaine le recordó, "Eso va a ambos sentidos, Kurt. Ambos estamos en esta situación en diferentes formas y ambos estamos tratando con nuestros propios problemas con esto. Háblame. Tal vez puedo ayudar."
"Es que… no me gusta que me recuerden," Kurt murmuró, deseando desahogarse. "Cuando actúas como un esclavo o lo tocas el tema tan casualmente como ahora me recuerda que estas aquí porque alguien te compró para que te usara para sexo y embarazarte. Que de hecho no eres mi amigo y que tu entrenamiento te hirió tanto que sientes como que tienes que actuar de esta forma conmigo, todo cariñoso y feliz porque piensas que yo quiero que lo seas y que te castigare si no lo haces. Yo solo-"
"¡Hey, whoa, alto!" Blaine presionó dos dedos en la boca de Kurt para lograr que dejara de hablar. Kurt tragó, sonrojándose ante el íntimo contacto. "¿Desde cuándo puedes decidir cómo me siento?"
"Yo… no… yo sólo…" Kurt alejó la mano de Blaine. "Sólo lo sé, de acuerdo. Podrías pensar que en verdad te gusta ser mi amigo pero es parte de tu Entrenamiento el quererme cerca, para sentirte seguro conmigo."
"Está bien, está bien, eso podría ser parte de eso, de hecho probablemente lo es," Blaine estuvo de acuerdo. "Pasé unas cuantas semanas reconciliándome con el hecho de que sería el esclavo sexual de alguien. Me estaba poniendo en la forma para que no me doliera tanto, de esa manera pensaría que realmente me gustaba y sería un 'buen chico' como Sebastian solía llamarme."
Blaine se estremeció pero sus paredes no se desvanecieron como lo habían hecho hace unas semanas.
"Así que, sí, tal vez al principio fui a ti por consuelo porque eras mi Maestro, pero ya no eres Maestro, eres Kurt, y me gusta ser tu amigo," Blaine murmuró, con ojos dorando suave y fundido con toques de esmeralda. "Realmente me gustas y me haces sentir seguro. Sé que nunca me lastimaras y nunca me harás hacer ninguna de las cosas que estarías bien en tu derecho de hacer. Si mañana de repente me ordenaras que chupara tu pene tendría que hacerlo, sin quejarme porque soy tuyo, pero sé que nunca harías eso y es por lo que confío en ti y por lo que me siento seguro contigo. ¿Lo entiendes?"
Kurt asintió lentamente, aún preocupado.
"Quiero decir, entiendo por qué yo tocando el tema del hecho que eres mi dueño hiere tus sentimientos. Y me gustaría que me hubieras dicho pero supongo que si me hubieras dicho algo antes probablemente hubiera estado de acuerdo contigo y empeorado pero ahora… ahora sé diferente, ahora me entiendo un poco mejor. Te conozco y tú me conoces y nos conozco. Lo tomo el tema casualmente de esa forma porque evitando el problema lo hace empeorar pero bromeando con ello parece más ligero para mí. Lo lamento."
Kurt suspiró. "No lo lamentes. Lo entiendo perfectamente. Disculpa, me asuste contigo. Me ha estado carcomiendo desde que llegaste aquí. Sabía que no podías estar tan cómodo conmigo así de rápido."
"Cierto. Pero ahora te conozco. Definitivamente estoy cómodo. Yo, no la persona esclava que está en mi cabeza, la voz dudosa que trata de convencerme que eres simplemente como el resto. Esta volviéndose más silenciosa ahora porque la estoy ahogando. Conozco mejor."
Kurt sonrió y le tendió un brazo. Blaine se acomodo a su lado de nuevo y se recostaron en las almohadas. Kurt comenzó a acariciar el collar otra vez.
¿Por qué estas usando esto?" Preguntó.
"Me gusta. Es una especie de sustituto para cuando no estás aquí," Blaine admitió, ruborizándose profundamente. "¿Por qué? ¿Te molesta?"
"No… me…" Kurt frunció el ceño, sin querer admitir que la vista de Blaine en el collar nombrándolo como propiedad de Kurt era algo que ponía imágenes increíblemente inapropiadas en su mente. "Me gusta," Finalmente dijo. "Te queda bien."
Blaine sonrió felizmente y volteo su cabeza, besando el lado de la garganta de Kurt. Kurt se estremeció al contacto y miró hacia Blaine con sorpresa. Esa era la primera vez que Blaine lo había besado, en cualquier lugar. Kurt siempre estaba dándole a Blaine besos en su cabello, frente o sienes cuando necesitaba consuelo pero Blaine nunca había correspondido. Kurt estaba sorprendido por la prisa en el pequeño besito que le dio y apretó su brazo alrededor de Blaine un poco posesivamente tratando de escapar de los peligrosos caminos en los que su mente estaba viajando.
La mañana de Navidad encontró a los chicos sentados viendo la nieve caer afuera por la ventana del cuarto de Kurt, pintando el vecindario en una gruesa capa de crujiente, hielo frio.
"Esto significa chocolate junto al fuego," Kurt dijo vertiginosamente. Blaine sonrió ligeramente, apoyándose en la base de la ventana con una expresión sombría. "¿Blaine? Sé que es duro, Navidad su tu familia-"
"¿Qué? No. Usualmente pasaba Navidad sin ellos cada dos años," Blaine encogió los hombros. "No. Estoy triste porque este se supone que es tiempo de perdonar pero estaría loco si alguna vez los perdono por lo que me hicieron. Sólo me siento mal por eso."
Kurt le si un pequeño sonido de entendimiento y frotó el hombro de Blaine.
"Vamos, vayamos a hacer un comienzo en el desayuno de navidad y para entonces todos deberían estar levantados y abriremos los regalos," Kurt decidió. Agarró la mano de Blaine y tiró de él. Trabajaron bien juntos en la cocina. Kurt estaba sorprendido. Apenas tuvieron que hablar para comunicar lo que querían y gravitaban alrededor de ellos con tanta facilidad que ni una vez chocaron contra el otro mientras se movían en la preparación de coissants, tostadas francesas, panqueques, ensalada de fruta y tocino.
Para la hora en que Finn finalmente encorvado entro a la cocina y por fin comenzaron a comer Blaine ya estaba olvidando su sentimiento de falta de insensibilidad y esperaba con ganas pasar este día con su nueva familia. S mucho mejor familia. Y el chico hermoso sosteniendo su mano y trazando letras al azar en su palma bajo la mesa, haciendo al corazón de Blaine acelerarse más rápido.
Cuando llegaron a los regalos Blaine estaba gratamente sorprendido por los regalos que le habían dado. Un hermoso reloj de bolsillo que le recordaba el que solía poseer (Finn había mencionado a su mamá que Blaine tenía uno que perteneció a su abuelo pero por supuesto ya no lo tenía). Blaine estaba conmovido por su consideración en ese aspecto y los sorprendió a todos al abrazarlos, la primera vez que ha abrazado a Finn o a Burt, antes de retirarse de regreso al lado de Kurt donde estaba felizmente acomodado, prácticamente ronroneando su felicidad cada vez que Kurt pasaba los dedos por su collar. Blaine estaba comenzando a darse cuenta que era un acto intencional. No podía entender porque Kurt lo estaba haciendo pero lo hacía sentir amado cada vez.
También le dieron una chaqueta de cuero y algunos libros más que él amaba leer y perdió sus propias copias. Los Warblers habían mandado CDs y películas que solía tener y no podía esperar para agradecerles por tratar de regresarle su vida a la normalidad en cada forma que ellos pudieran.
Blaine notó que no tenía aún un regalo de Kurt pero Kurt estaba pensando por delante de ellos y se inclinó para susurrar en su oído, haciendo a Blaine estremecerse.
"Mi regalo es un poco especial, te lo daré más tarde," Murmuró. Blaine asintió.
"Tengo un regalo para ti también," contesto. "Más tarde."
Kurt sonrió con interés y asintió. Esperaron hasta que la desenvoltura de regalos fue terminado y luego Blaine tomo las manos de Kurt, dirigiéndolo hacia el estudio donde el piano estaba localizado y los sentó en el asiento.
"Quería darte algo extra especial," Blaine explicó. "Pero no sabía qué. Quiero decir no es como que puedo comprar nada. Pero luego me di cuenta que el mejor regalo para alguien tan generoso y amoroso como tú sería saber que has ayudado a alguien."
Kurt levantó sus cejas burlonamente. "En realidad, el mejor regalo para alguien como yo es un Marc Jacobs o un Alexander McQueen pero estoy divagando."
Blaine se echó a reír. "Está bien, bueno el segundo mejor entonces. Querías escucharme cantar ¿Cierto? Nadie más lo ha hecho aún. Así que, esto es para ti."
Blaine tomo una respiración honda y comenzó la melodía de una canción navideña y Kurt sonrió, reconociéndola.
Have yourself a merry little christmas,
Let your hart be light.
From now on,
Our trubles will be out of sight.
Kurt se inclinó más cerca de Blaine. Esta canción era perfecta, hermosa. Y la voz de Blaine. Era tan apasionada como lo había sido en los vídeos de Youtube pero ahora había una nueva y cruda emoción en ella que no había estado ahí antes. Era tanto desgarradora como hermosa.
Blaine siguió cantando, derramando todo de él en la canción. Cuando termino inclinó su cabeza en el hombro de Kurt, apoyándose en él con una pequeña sonrisa.
"Feliz Navidad, Kurt," susurró.
"Feliz Navidad, Blaine," Kurt contestó. "Esto es para ti."
Sacó un libro encuadernado en cuero y se lo pasó a Blaine. "Los chicos quería que dijera que esto era de todos nosotros pero fue mi idea así que realmente es solo de mí aunque ellos me dieron todas las fotografías."
Blaine abrió el libro y las lágrimas empañaron sus ojos y tuvo que parpadear para desaparecerlas y centrase en las docenas de fotografías de los Warblers y algunas de él y Cooper. No había ninguna de sus padres, por lo que estaba agradecido, y Kurt ni siquiera tuvo que ser avisado de no ponerlos.
"También esto," Kurt agregó, dejando caer una hoja de papel doblada encima de la pagina que Blaine había abierto. La miro con curiosidad y la desdobló, frunciendo el ceño ante los números. "Es el número del agente de Cooper. Aparentemente no puedes obtener su número personal pero su agente te contactara si te considera conveniente."
Blaine miró a Kurt con un corazón apretado. "¿Por qué…?"
"Wes me dijo que Cooper no estaba cerca mucho pero a veces simplemente lo necesitabas," Kurt se encogió de hombros. "Pensé, que cuando estés listo, te gustaría tener al menos un miembro de tu familia en tu vida, alguien quien ya te acepte y estoy seguro te seguirá aceptando a pesar de tus circunstancias."
"Kurt… yo… las fotos, el número de Coop… no sé qué decir… estoy…" Blaine frotó las lagrimas de sus ojos y enterró su cara en el cuello de Kurt, aspirando su olor y sintiéndose contento cuando sus brazos lo envolvieron. "Gracias, por todo."
"No hay de qué, cariño," Kurt murmuró en su cabello.
Se quedaron sentados juntos por un poco más de tiempo y comenzaron a cantar canciones juntos, tomando turnos para tocarlas en el piano. Fue divertido y disfrutaron escuchando sus voces fusionándose, subiendo y bajando por las notas, tejiendo una perfecta armonía. Continuaron esto hasta que Carole los llamo para el almuerzo navideño.
"Tenemos esta tradición que la mamá de Kurt empezó, Blaine," Burt comenzó. "Dado que la Navidad es sobre amor, perdón y la familia nosotros hablamos de las personas que amamos y perdonamos cualquier cosa que hayan hecho. También, nos podemos disculpar por cualquier ofensa que hayamos causado a alguien en la familia."
"Suena bien," Blaine sonrió.
"Yo voy primero," Finn decidió. "Amo a todos ustedes, tanto, estoy tan contento que seamos una familia. Kurt, lamento lo del top en el que derrame salsa en la cena de la semana pasada, sé que era caro."
Blaine se rio hasta que Kurt le dio un codazo y le sonrió disculpándose.
"Al igual que Finn, amo nuestra familia y quiero decir que los perdono chicos por constantemente pelear," Carole bromeo. Kurt y Finn intercambiaron sonrisas sabiendo que ella sólo estaba bromeando.
"Amo a mis chicos," Burt dijo. "Y a mi hermosa esposa. Y adoro tener a otro gran, joven en nuestra casa. Y pido disculpas por no estar por aquí tanto como quisieran."
"Está bien," Kurt dijo y Finn y Blaine asintieron su acuerdo. "Estamos tan orgullosos de ti Papá, de todo lo que has estado haciendo en el Congreso. De acuerdo, amo a todos y cada uno de ustedes con todo mi corazón, soy tan afortunado de tener esta familia." Agarró la mano de Blaine y la sostuvo sonriéndole. "Y lo siento, Blaine, por todo lo que has pasado y espero que seas feliz aquí. Eres parte de nuestra familia también."
Blaine sonrió. "No hay nada por lo que deberías lamentarte. Estoy tan agradecido de haberlos encontrado. Tan afortunado. Estoy agradecido de estar aquí. Y… yo… quiero disculparme-"
"Ni si quiera lo pienses," Carole interrumpió. "No eres una carga Blaine. ¿No nos escuchaste? Eres familia. Estamos felices de tenerte aquí."
Blaine sonrió y asintió, su corazón hinchado con amor.
"¡Muy bien, vamos a comer!" Kurt decidió, liberando la mano de Blaine, haciendo punzar su corazón por la perdida.
Blaine estaba sentado frente al fuego esa noche, tan lleno de toda la comida de ese día, lleno hasta el borde con el amor de la gente a su alrededor y queriendo que el día no termine nunca. Miró hacia arriba con sorpresa y sonrió cuando Kurt dejó dos tazas de chocolate caliente y envolvía en una enorme manta de lana alrededor de los dos mientras miraban la nieve caer afuera con la luz de las farolas. Era tarde y todo el mundo estaba en la cama, así que ellos eran los únicos dos levantados.
"¿Entonces, ¿Estas pensando en llamar a Cooper?" Kurt preguntó.
"No estoy seguro," Blaine suspiró. "Es como con los chicos pero… peor. Quiero decir, ellos me conocían tan bien y ya me habían visto en un mal momento así que al final no tenía nada de qué preocuparme. Pero… ni siquiera he hablado con Coop en meses. ¿Qué tal si él no quiere conocerme? ¿Qué si piensa que los portadores son supuestamente para ser esclavos como un montón de gente piensa?"
"Nunca lo sabrás hasta que lo intentes," Kurt se encogió, tomando de su chocolate caliente. Blaine levanto el suyo e hizo un sonido de sorpresa. Había un sabor a menta en el chocolate.
"¿Qué es esto exactamente?"
"Choco-menta, chocolate caliente," Kurt sonrió. "Derretí chocolate con menta en la cacerola con la leche para obtener ese sabor. Funciona con chocolate con caramelo también."
Blaine sonrió. "Es perfecto."
"Gracias por cantarme hoy," Kurt murmuró mientas se acurrucaban juntos. "Significó mucho."
"Me alegro." Blaine lo miró y estudio su perfil, iluminado por la luz parpadeante del fuego. Era tan hermoso que casi le dolía a Blaine verlo. La forma en que sus pestañas de desplegaban por los huecos debajo de sus ojos, la forma en que sus ojos brillaban cuando sonreía. La forma en que sus mejillas de porcelana y la nariz se ponían rosas cuando salieron y tuvieron una batalla de bolas de nueve con Finn esa tarde y se acurruco en los brazos de Blaine para calentarse.
Él era hermoso y perfecto y Blaine nunca quería dejarlo fuera de su vista. Maestro o no, seguiría a Kurt hasta el fin de la Tierra. Y tenía una excusa para estar siempre cerca de él ya que le pertenece a Kurt. Siempre tendría a Kurt de alguna manera.
Le dolió a Blaine saber, después de la confesión de Kurt la noche anterior, que nunca creería o devolvería los sentimientos de Blaine pero no podía evitarlo.
Estaba enamorado de se Maestro.
¿Que les pareció? Blaine ya aceptó sus sentimientos por Kurt, ¿Qué tal con los regalos y las palabras que le dieron a Blaine? En serio que amo a los Hudmel todos son tan buenos. Bueno cuíense mucho nos leemos la próxima semana, bye :D
