Día 2: Guitar Lessons
(Lecciones de guitarra)
Desde la primera vez que Kagami escuchó a Luka tocar la guitarra le fascinó tanto en experimentar todo ese tipo de diferentes acordes.
La japonesa comenzó a ver tutoriales a través de su computadora o móvil de como tocar la guitarra, pero, a decir verdad había algo que diferenciaban las notas de Luka con los tutoriales. La chica no sabía que era aquello que le agradaba escuchar más las notas de Luka que los que escuchaba por el internet. Es por esa razón que ella le preguntó a Luka a través de su hermana Juleka si podía darle algunas lecciones de guitarra sólo por querer escucharlo tocar ese instrumento.
Al principio Luka le sorprendió eso, jamás se le había ocurrido en hacer clases de guitarra, pero al saber que la amiga de su hermana y de Marinette estaba interesada por aprender a tocar la guitarra Luka se sintió complacido en ayudarla.
Las clases se llevarían al cabo de lunes, miércoles y jueves a las 5:30 p.m.
Ya que los martes y viernes eran las lecciones de esgrima de la chica.
Era un miércoles por la tarde y Kagami se fue al hogar de los Couffine siendo acompañada por la hermana menor de Luka.
Luka esperaba a Kagami en el living con dos guitarras, al momento de escuchar la puerta de su hogar abrirse el corazón del muchacho latía a mil por hora creando sinfonías que nunca antes había escuchado.
– Siéntate como en tu casa Kagami. – dijo Juleka a su compañera.
– Gracias Couffine-chan. – agradeció la chica al momento en que Kagami vio a Luka esperándola ella lo saludo. – Buenas tardes, Couffine-kun.
– Hola Kagami. ¿Lista para tus lecciones de guitarra? – preguntó él mientras le extendía a la japonesa una de las guitarras.
– Sí. – afirmó ella.
La chica se dirigió hacia el mayor de los Couffine y miró aquella guitarra que le extendía el muchacho. Al momento de tomar el instrumento Kagami rozó con la punta de sus dedos con los de Luka, una descarga eléctrica invisible les recorrió a ambos jóvenes todo su cuerpo causando en ellos emociones nunca antes sentidas, bueno a excepción de Luka pero él aun no descubría que era aquello que lo hacía sentir así… sólo lo demostraba a través de canciones que él mismo escribía.
– Bien… umm… ¿Comenzamos?
– Sí.
Kagami tomó asiento y Luka comenzó a explicarle a ella cada nota y acorde, cómo se utilizaban, en dónde se podían colocar, entre otras cosas. Cada vez que el Couffine tocaba algún acorde la Tsuguri lo repetía de la misma manera.
Fue en ese momento cuando Luka hizo aquello que tanto Kagami quería escuchar toda esa tarde en sus lecciones.
Escuchar al guitarrista tocar finalmente.
Ella lo miró con admiración en secreto mientras escuchaba atentamente como aquellas cuerdas eran deslizadas y tocadas cuidadosa y gentilmente por los dedos del Couffine. Aun ella no sabía que era aquello que hacia diferente a Luka para que la hiciera sentir así… tranquila y con una paz que nunca antes había sentido en su corta vida.
Y lo que Luka no sabía es que Kagami aprovecharía siempre en escucharlo bajo esa excusa de tener esas lecciones de guitarra.
