Día 5: Music

(Música)

– ¿Qué música te gusta escuchar Kagami? – preguntó Luka mientras descansaba después de una larga practica con su amiga.

– ¿Por qué la pregunta? – respondió ella con otra pregunta.

– Curiosidad.

– Escucho solamente hogaku.

Luka la miro confundido que hasta le preguntó.

– ¿Hogaku? ¿Qué es eso?

– Por su traducción se le conoce como música tradicional. – dijo Kagami mientras descansaba en la banca.

– Algo así como la música clásica. – Luka la miró curioso.

– Algo parecido. ¿Qué hay de ti? – ella lo miró atenta mientras que su mirada mostraba curiosidad por el chico. – ¿Qué tipo de música te gusta escuchar?

– Rock and Roll, heavy metal, Rock clásico, y si te digo más la lista será más larga de lo que pareces. – mencionó con una sonrisa divertida el guitarrista.

– ¿Y en esa lista se encuentra la música tradicional/clásica? – preguntó Kagami con una divertida sonrisa cosa que hizo ruborizar las mejillas del guitarrista.

– Ah… bueno… a decir verdad no soy tan fanático de la música clásica se me hace algo aburrida.

A Kagami le sorprendió por la respuesta de Luka, ella jamás se hubiera imaginado que a alguien no le gustara la música clásica; después de todo, sus padres siempre le decían que ese género musical era lo único que debería gustarle a la sociedad.

– Te propongo algo. – dijo el Couffine llamando la atención de la japonesa. – Tú me harás una lista de 10 canciones de música clásica, y yo te haré una de las 10 canciones que mis géneros musicales favoritos. Tendremos que escuchar todas esas canciones por toda una semana. ¿Trato?

– ¿Qué te hace pensar eso? ¿Qué tienes en mente Luka? – preguntó confundida Kagami sin saber lo que Luka trataba de decirle.

– Dices que jamás en tu vida has escuchado otro tipo de música que no sea la clásica. Es por eso que quiero compartir la música que escucho a cambio de escuchar la tuya. – el corazón de la joven se aceleró mientras que sus mejillas adquirieron un tenue sonrojo. – ¿Qué dices?

– De acuerdo. Hagámoslo. – dijo ella decidida. – ¿Pero cómo saber que los dos escuchamos las canciones sin estar presentes?

– Soy un chico de palabra. Y me gusta muchos los retos. – sonrió divertidamente. – Y yo sé que en tu vocabulario no existe la palabra "No". ¿O me equivoco?

– Estás en lo cierto. Esa palabra no está en mi vocabulario.

Ambos jóvenes comenzaron a escribir sus 10 canciones favoritas para comenzar a así su semana escuchándolas.

Kagami escuchaba las canciones que el guitarrista le había recomendado con escuchar; la música de aquel genero rocanrolero le ocasionaba a la joven una extraña vibración por todo su cuerpo que hasta había ocasiones que ella bailaba alocadamente hasta incluso ella las tarareaba o las cantaba cuando se encontraba sola en su habitación.

Luka también comenzó a escuchar la música que la japonesa le había recomendado; siempre había pensado que la música clásica era tan aburrida y monótona e incluso hasta recordaba momentos cuando tenía sus reuniones con sus amigos de su curso y que éstos siempre le decían que la música clásica era sólo para la clase alta y personas aburridas que no tenían gusto por la música. Escuchar ese género clásico hacía sentir al joven erizar cada vello de su cuerpo e incluso liberar un remolino de emociones jamás nunca antes sentidas.

Ambos habían cambiado en todo, su manera de pensar y de expresarse. Luka se le veía más relajado y soñador que nunca, mientras que Kagami podía sentir una parte de ella la libertad de sus emociones que con los años había tenido que cerrar.

La semana de escuchar música había finalizado.

El Couffine y la Tsuguri habían intercambiado más y más canciones.

Luka comprendió que escuchar música clásica te llevaba a otro mundo en donde puedes disfrutar de la paz, la vida, la creación, la fantasía y por supuesto los sueños despiertos.

Kagami también comprendió que escuchar la música fuerte y escandalosa puede hacerte despertar millones de sensaciones, identificarte con cada lección o persona, disfrutar de la libertad, y finalmente ser quien realmente quieres ser en la vida.

Pero ambos sabían muy bien que la música aunque tuviera un diferente género siempre seguirá siendo eso: música.