Día 6: Sneaking out
(A escondidas)
ADVERTENCIA: Este capítulo contiene un poco de lime, se recomienda discreción.
Eran las 11:30 de la noche y París ya se encontraba dormida. Más a excepción en el cuarto de un pequeño departamento que se encontraba un tanto aislada del centro de la ciudad; dos almas encontradas y fundidas en una sola carne se encontraban haciendo el amor.
Besos, caricias, suspiros, declaraciones de amor era lo único que se encontraba en aquella habitación.
Kagami Tsuguri era infeliz con su vida a la vez que la forzaron a casarse con alguien que nunca amo, a quien sus padres lo habían visto como un excelente partido por sus riquezas y por así decirlo su título. Ella sabía bien que él tampoco la amaba pero tampoco quería decir que la odiaba, fingían ser "felices" sólo para complacer a esos rostros que ambos odiaban con el alma. Pero todo eso cambio cuando ella lo conoció a él en una fiesta de unos tantos amigos de su "esposo".
Luka Couffine era un espíritu libre a quien nunca le importó lo que pensaban los demás hasta cabe decir que siempre quebranta las reglas del mundo sólo para buscar ese algo que le hacía falta en su vida. Nunca tuvo un interés amoroso cuando hacia sus giras por el conteniente pero si tenía una que otra aventura cuando estaba en los efectos del alcohol o sólo para buscar el calor de una mujer. Fue hasta que un día él decidió en tomarse un tiempo de su gira y centrarse más en él mismo, hasta que por la casualidad del destino él la conoció en aquella fiesta.
Todos pensarían que ellos querían experimentar algo nuevo. Una aventura de amantes.
Pero para ellos sabían muy bien que eso era amor a primera vista.
Primero comenzaron con llamadas por teléfono, a escondidas del marido de ella.
Luego empezaron con pequeñas salidas a un desconocido café, a escondidas de las personas y de los paparazis para que nadie los reconociera.
Y al final de todo se dejaron llevar por los sentimientos y el calor que encendía aquella llama de su pasión.
Kagami había llegado a su clímax siendo acompañada por un grito de placer que hizo erizar a flor de piel a su amante. Luka la miró con deseo y amor para luego besarla con fervor y pasión hasta que él terminó dentro de ella.
El cantante había caído rendido en el pecho de su amante escuchando aquella hermosa sinfonía que su corazón tocaba para él. Sólo para él.
Ellos sabían lo mucho que se amaban mutuamente pero también les dolía en sólo mostrar su amor a escondidas de las personas.
Ansiaban a que un día su amor ya no fuera más prohibido y a encontrarse a escondidas para amarse.
