"Esto es una locura"

Jade:

Tori y yo bajamos por la escalera gigantesca de nuestro nuevo 'hogar' por primera vez. Me quedé asombrada en todo el camino porqué el interior de la casa era muy elegante. Vega empezo con sus sonrisas y risas cuando pasamos junto a algunas fotos de los niños. No puedo creer nada de esto. Ni siquiera puedo creer que sea lesbiana. Me pregunto cómo salí del armario. Diablos, me pregunto cómo me di cuenta de que era tan gay.

— Entonces. — dijo Vega, deteniendose en la primera puerta que vio en el pasillo.— ¿Crees que esta es la cocina?

— ¿Por qué no abres la maldita puerta para que podamos ver? — le respondí en un gruñido.

Tori frunció el ceño y puso los ojos en blanco.

— Caray, no necesitas gruñirme y ser tan antipática. — Agarró el pomo de la puerta, para luego girarla y abrir la entrada a la sala. Apenas observe el lugar, me di cuenta que no era la cocina en lo absoluto.

— Huh, creo que ese es el armario de los suministros de limpieza. — comenté con una sonrisa. Ella me miró furiosa por ese comentario.— ¿Qué?

— Gracias por señalar lo obvio, West.

— No fue nada. — dije imitando su tono de voz y acento español, riendome entre dientes cuando me miró con advertencia. Pasamos al menos un minuto mirando a través de puertas aleatorias que con suerte nos llevarían a la cocina. Nos detuvimos en la sala de estar y miramos alrededor. Nadie estuvo alli.

" Huh, ¿una casa tan grande y sin mucama? ¿Quién demonios mantiene limpio este lugar? "

Entonces, Tori comenzó a caminar de nuevo y yo la seguí a regañadientes. Oímos voces al otro lado de la casa y nos dirigimos hacia allí.

— Le diré a mamá que te lo comiste. — oí que el niño de antes exclamó a la niña sentada en la mesa rectangular de la cocina. — ¡Mamá! — el mocoso sonrió y miró a la niña. La mocosa dos hizo un puchero y se cruzó de brazos. Y reconoceria ese puchero en cualquier lado, ese es el puchero de Vega.

Hablando de Vega, la miré. Ella parecía estar en shock mientras estudiaba la cara de la niña. Miré al par de mocosos otra vez. Sí, era comprensible que estuviera en estado de shock. ¡La niña se ve exactamente cómo ella! Bueno, excepto por el aspecto juvenil, los ojos verdes y el tono de piel más claro. Pero ella es la hija de Tori, de todas formas. Luego miré al niño sentado al lado de...uh, Maui y luego volví a mirar a la pequeña niña. Se ven casi iguales.Y, creo que comparten la misma edad. Asombroso, deben ser gemelos.

Me pregunto cómo demonios conseguimos el donante de esperma perfecto para mezclar nuestros rasgos y producir dos niños maravillosos. Seguramente espero que no sea uno de nuestros padres, eso sería simplemente extraño.

Sin embargo, la versión más joven de Tori pareció resquebrajarse ante la mirada intensa que le dábamos.

Ella miró culpablemente al suelo.

— ¡Lo siento!

— ¿Huh? — Le pregunté confusa. Eso me devolvió a la situación que tengo frente a mí. Miré a Vega y la vi sonreír, sus ojos aún enfocados en el niño frente a nosotros.

— Tenía hambre y el tarro de las galletas estaba allí. ¡Era cómo gritar mi nombre! ¡Creo que el tarro es malvado, mami! — gritó la mocosa y tuve que contener la risa que se acumulaba dentro de mí. Fue muy adorable.

" No puedo creer que realmente esté considerando adorable a una persona. Uf, esta es la segunda vez. "

Tori lentamente se sentó en el taburete al costado de la niña y le regalo una sonrisa calida. Yo suspire y me senté junto a ella.

— Está bien. — dijo ella.— Así que...soy tu mamá, ¿eh?

Puse los ojos en blanco. Nuestra situación puede ser realmente poco realista en este momento, pero en serio, la niña la acaba de llamar 'mamá' y habiamos acordado que nos salteamos diez años.

— ¿Por qué tienes que preguntar lo obvio, cariño? — Le pregunté sarcástica. Usé 'cariño' para llamarla porque eso es lo que hacen las parejas casadas ¿verdad? Llaman a su esposa / esposo con algunos nombres de mascotas repulsivos. Sólo pensé que tal vez debería actuar cómo tal ya que ya estoy aquí.

Ella me lanzó una mirada que decía 'cállate, estás arruinando el momento'. Sonreí y crucé los brazos sobre la mesa. Los dos niños nos miraron de manera extraña.

—Nunca le dijiste 'cariño' a mami antes, mamá. — habló el mocoso, que aún no sé el nombre. Debo ser una mala madre; No sé el nombre de mi propio hijo. Pero creo que está bien, ya que sólo lo conocí cómo...¿hace 15 minutos?

— Um ...— Tori me miró como pidiendo mi ayuda.

Suspiré. Por supuesto, soy yo quien salvará el día otra vez.

— Solo pensé que sería ah...algo tierno decirle 'cariño'.

El niño asintió entendiendo pero Maui todavía me miraba raro.

— Odias los nombres melosos.

Suspiré derrotada. ¿Esta mocosa tiene mi cerebro o qué?

— Bueno, quería probar algo nuevo.

— No deberías, mamá. — comenzó.— A mami le gusta cuando la llamas 'Vega'. ¿Verdad mamá Tori?

Tori tartamudeó, tropezando con sus palabras al tratar de responder. La miré y silenciosamente le dije que mintiera por los niños.

— Y-yo por supuesto, me encanta cuando me llama por mi apellido. — dijo vacilante.

— ¡Pero ese no es tu apellido, mamá! — le gritó el enano. — Es Vega-West, ¿recuerdas? Me dijiste que sólo usabas 'Vega' cómo tu nombre favorito.

" Oh, primero me despierto en un pesadilla con dos mocosos de hijos. Y luego Vega me roba el apellido, ¡Genial! "

Tori se rió entre dientes y alborotó el cabello del niño.

— Por supuesto que lo sé, bobito. —mintió.— Pero 'Vega' todavía está a la mitad de mi apellido, así que sigue siendo mi apellido, ¿verdad?

El mocoso se encogió de hombros.

—Supongo.

Maui puso mala cara de nuevo.

— Tengo hambre.

— ¡Comiste casi todas las galletas! No puedes tener hambre. — argumentó el niño molesto.

Maui le sacó la lengua y lo miró enojada.

— ¡Solo comí dos, Trent! ¡Aún tengo hambre!

Sonreí y miré a Vega. Ella me dio una mirada extraña y articuló un '¿Qué?' Le di una sonrisa burlona y le susurré un 'Más tarde te lo diré'.

— Uhmm ... Maui. — exclamó Tori alegremente."Tal vez ella era la única que recordaba el nombre de nuestros hijos." — ¿Por qué tú y tu hermano no se preparan para la escuela?

— Es sábado, mami.

— Oh. — murmuró Vega apenada.

Me reí ganando otra mirada de Tori. Con eso, suspiré y me puse de pie.

— Ustedes dos... — dije apuntando a los mellizos. — Vayan a ver un poco de televisión mientras nosotras les preparamos el desayuno, ¿si?

Trent y Maui sonrieron, para luego salir corriendo de la cocina. Caminé hacia la nevera para ver qué podía cocinar.

Vi algunos huevos, bastante tocino y un poco de mezcla para panqueques.

— ¡Oye, Vega! Ayúdame a cocinar algunos panqueques, ¿quieres?

La escuché refunfuñar algo mientras comenzaba a cocinar el tocino. Sonreí cuando escuché el sonido chisporroteante del mismo. Me encanta cocinar, es cómo mi placer culpable. Pero, sólo cocino para mí cuando estoy sola en casa. Nunca cociné para nadie, hasta ahora.

— Nunca supe que podías cocinar. — dijo Tori mientras comenzaba a sacar los demás ingredientes. Cocinamos juntas, pero cómo la cocina y la sala son grandes, aún podemos movernos libremente para hacer todo.

Paseé por la cocina buscando el gabinete adecuado con los platos y los utensilios. Deje salir un 'Ah-ha!' cuando finalmente vi el correcto. Agarré tres platos, dos para el tocino y el huevo, y uno para los panqueques de Tori. Se lo di a ella mientras le daba una mirada dura.

— Sí, es lo bueno de estar sola la mayoría del tiempo en la casa. — le dije cortante, respondiendo a su pregunta anterior.

— Yo nunca he sido buena en la cocina. — sonrió mientras volteaba el panqueque a la perfección.

— Cómo digas. —Dije en tono sarcástico, mientras colocaba cuatro tiras de tocino en el plato y comenzaba a cocinar el huevo.— ¿Cómo te gustan los huevos?

— Um, revueltos, supongo. — Respondió sin mirarme, aún cocinando los panqueques.

— Está bien, entonces. — comenté, preparando el huevo revuelto.

El silencio pasó entre nosotras y unos diez minutos más tarde, ya habíamos terminado con todo. Ella sonrió mientras miraba la pila de panqueques que hizo. Si me permitiera pensar en un cumplido para ella, diría que lo hizo bien.

" Psh, sólo son panqueques ¿Para que darle un cumplido por eso?

— ¿Por qué no llamas a los gemelos? Digo, mientras preparo un poco de café. — Dijo sonriente.

" Guau, y ahora me va a preparar un café cómo lo hacen las parejas casadas. Mierda, esta no soy yo. "

Sin embargo, ella sonrió y cómo me gustaría darle aunque sea un 'Gracias'...Demonios, West. Concentraté y deja de decir idioteces.

— Sí, claro. Yo puedo preparar café sola, tú no me dices que hacer.

Ella puso los ojos en blanco y suspiro.

— Ok, ¿qué me estabas por decir antes?

— Oh. — Solté en una mueca, escudriñando mis ojos en la cocina, tratando de encontrar una cafetera.— Uh ... me acabo de dar cuenta que llamamos a nuestro hijo Trent y a nuestra hija Maui. — Esto se puso incómodo. La miré para verla fruncir el ceño confundida también.

— Sí. —murmuró.— Son realmente adorables y todo eso, pero nunca pensé que iba a nombrar a nuestros hijos cómo los personajes de tu obra en la que "actue mal".

Sonreí; Me alegro de que ella recordara que no actuó muy convincente en mi obra. ¡La obra en la que ni siquiera vimos el estreno porqué nos volvimos locas diez años antes de que siquiera la viéramos! Mierda.

— No digas 'nuestros hijos', Vega. — gruñí.— Es sólo que no está bien, es algo muy enfermo de decir para mí.

Ella suspiró y negó con la cabeza cómo si hubiera hecho algo para decepcionarla.

— Técnicamente, son nuestros gemelos, Jade. Te guste o no, son nuestros hijos.

— Lo que sea. — murmuré. Me olvidé del café. Me mordí el labio. Agarré una taza del mostrador y la coloqué debajo de la pequeña abertura de la cafetera. Ahora, cómo hacer que funcione. Suspiré. Esta cafetera está tan modernizada que no sé cómo operarla. Escuché que Tori se rió entre dientes detrás de mí y la fulminé con la mirada. — ¡No te rías de mí!

— ¡Lo siento! Es sólo que Jade West "La amante del café" no sabe cómo operar una cafetera.

Solté un bufido.

— Vega. — le advertí. Ella no dejó de reír. Luego volví a mirar la máquina. Estúpida máquina, ¿por qué tiene que tener cien botones diferentes?— Te estás divirtiendo mucho, ¿no?—Dije amargamente.

Ella dejo notar una sonrisa llena de diversión en su rostro.

— Tal vez.

La miré una vez más, apreté la mandibula y me acerque a ella con pasos decididos.

— ¿Sabes qué? Mejor prepará tú el café, apuesto a que tampoco puedes manejar la maldita cafetera.

Ella me sonrió y arqueó su ceja perfectamente formada.

— ¿Qué pasa si puedo?

— Psh, Vega. Lo dudo.

Ella puso los ojos en blanco y avanzó hacia la máquina. Ella arrugó las cejas en concentración mientras estudiaba la máquina. Solté una risita y eso la hizo volverse para mirarme.

— Bueno, no te quedes ahí parada, West. Ve a buscar a los niños.

— Tú no me das ordenes, Vega. — dije con indiferencia. Pero al rato salí de la cocina para buscar a los niños.

" ¿Con que nadie te da ordenes, eh? "

Se burlo una voz en mi cabeza y solté un gruñido de frustración mientras caminaba, pisando fuerte hacia la sala de estar, dónde podía escuchar el sonido de la televisión prendida. Seguro en un canal de dibujos animados, supongo.

Y de pronto un pensamiento me vino a la mente: ¿Cómo diablos termine casandome con Vega?

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N / A: Mil perdones por tardar, me encontraba durmiendo cómo toda una floja. Pero aquí el capítulo y gracias por los comentarios, me animan más. No tengo escuela, estoy en reposo un año entero. Así que me queda mucho Jori para darles.

Tengan una bonita noche, linduras.

— Cami.