CAPÍTULO 3: NO FUE FÁCIL CONOCERLA

Ahora habían pasado 2 años desde que aquella mujer le regaló la gorra a Delsin, ahora con 6 años, el niño sólo la tenía guardada y esperando a que su cabeza crezca.

-Puoussh...-Delsin hacía ruiditos con la boca mientras jugaba con su muñeco de Superman. Estaba sentado en el piso, a escondidas ya que su mamá le dijo que no se ensuciara la ropa. Dirigió al Superman hacia el mueble que se encontraba cerca, el niño pensaba que estaba llegando a la morada Doomsday.

Entonces, Reggie aparece por detrás.

-¡Con que desobedeciendo! Sólo sabes dar problemas.

-¡Y tú sólo sabes fastidiar! ¡Déjame jugar tranquilo!

-Como sea, ése pantalón es nuevo, era para que mañana vayas a la escuela.

Delsin hizo puchero.

-De verdad eres intratable.- Dijo Reggie, en un suspiro.

-¡Y tú eres idiota!¡Eres un completo tonto!¡No te soporto!

-¡Pues doblemente yo no te soporto!

-¡Y tú eres un inepto!

-¡Y tú sólo eres un dolor de cabeza para mamá!

Delsin se quedó callado, mirándolo. Reggie retrocede un poco y dice:

-Ni creas que con esos ojitos me vas a alivianar.

Delsin, repentinamente, se le abalanzó encima y empezó a jalarle el cabello. Reggie respondió jalándole las orejas, y ambos estaban empujándose uno contra otro, Delsin comenzó a arañarle la cara, y Reggie trataba de apartar sus manos. En eso, Delsin, al no poder arañarle la cara a su hermano, hizo algo de lo que después se arrepentiría.

-AHHRG!-Reggie recibió un mordisco en el brazo derecho, por parte de su hermano.- ¡Diablos, Delsin!

-¡Puag! ¡Qué asco!- Exclamó Delsin con una cara de malicia.

En ese momento, ambos escuchan un rugido que viene desde la otra habitación, junto con unos pasos apresurados acercándose.

-¡¿Qué es todo éste escándalo?!- Grita la madre, muy enojada.

-¡Reggie empezó!-Dijo Delsin señalando a su hermano.

-¡Me mordió mamá!-Dijo Reggie enseñándole el brazo a su madre, histérico.

-¡Ya basta!¡Ambos están en problemas!

-¡¿Yo por qué?!- Dijo Reggie.

-¡Tú por pelear con tu hermano menor! ¡Y tú morder a tu hermano y desobedecer!

La señora se acercó y tomó a ambos niños de las orejas, llevándolos a sus respectivos cuartos.-¡No saldrán hasta que aprendan a comportarse!

Delsin estaba con el seño ligeramente fruncido y con los cachetes inflados. Reggie por su parte, estaba con la cara entre las manos, sentados en sus camas, sin decir nada. Reggie decide acercarse a su ventana, la cual daba a la ventana del cuarto de Delsin, él ve la lata que estaba a una esquina de su cama y después escucha a su hermano silbarle desde la ventana de su cuarto. Ambos habían encontrado una forma de comunicarse cuando no tenían sueño tarde por la noche, habían elaborado una de esas latas-teléfono, echas con simplemente dos latas y una pita muy larga, la cual se extendía a través de los dos cuartos (Por la ventana, claro está.)

-¿Me copias Reggie?-Habló Delsin a la lata con un tono burlón.

-¡Oh, cállate!¡Todo esto es culpa tuya, roedor pequeñajo!

-No es cierto...-Dijo Delsin aún con tono burlón.-...¿Me disculpas?-Dijo con voz aniñada.

-¿Disculparte?

-Por la mordida, y por todo.- Delsin hizo puchero.

Reggie le sacó la lengua desde su ventana, y dijo:

-Eres un caso a investigar en serio, me dan ganas de ahorcarte...-Dijo Reggie con rabia fingida.

Delsin puso cara de cachorrito y lo mira.

Reggie suspira.-Te perdono, ahora discúlpate también con mamá.

-Mamá me odia.-Dijo Delsin mirando al suelo.

-¡No seas tonto!¡¿Qué te hace pensar eso?!

-Tú me lo dijiste.

-No te dije eso, te dije que eras un dolor de cabeza.

-Es lo mismo ¿no?

-No...No quise decirte eso. Lo siento.

-Te perdono con una condición...-Dijo Delsin sonriendo.

Reggie vuelve a suspirar.-¿Qué?

-Me dejarás leer tus historietas.

-Hecho...Ya es tarde, estoy cansado, mejor vete a dormir.-Dijo bostezando.

-Está bien.-Dijo Delsin bostezando también. Y ambos hermanos se fueron a dormir.


Era temprano, a Reggie le gustaba madrugar, estaba en la cocina sirviéndose un vaso de leche. Su cabello negro estaba despeinado, y la cara de recién levantado se le notaba a millas. Delsin por su parte, seguía dormido (Babeando, por cierto.). En ese momento escucha la voz de su madre que lo llamaba, el niño no se quería levantar, no quería ir a la escuela, aunque fuera su primer día, no se sentía emocionado.

-¡Delsin!¡Levántate y alístate! ¡Ya es hora!

Delsin luchaba por levantarse, realmente no tenía ánimos de hacerlo pero sabía que no había de otra, siempre que su madre ordenaba algo, se cumplía. A paso de tortuga, Delsin se cambió de ropa y su hermano sólo lo esperaba para llevarlo a su escuela.

-¿Tienes tus libros?

-Sí.

-¿Tu almuerzo?

-Sí.

-¿Tus mocos?

-¡Reggie, basta!¡Déjame ir a la escuela tranquilo!

-¡Qué sensible eres!

Delsin hizo puchero. Caminaron por las afueras de Seattle, las calles no eran más que poca acera, tierra y bastante autopista, las casas eran pequeñas y sencillas y los árboles se encontraban por todos lados.

-Papá viene a recogerte, no hagas tonterías.

-Adiós, bobo.

-Cuídate, tonto.

Delsin caminaba por el edificio, todo era demasiado grande para él, los juegos, las aulas, e incluso los ventanales, que eran amplios. En ese momento, una señorita se le apareció por detrás.

-¿Qué haces solo, pequeño?¿Eres nuevo aquí?

-E-eto...Sí. Estoy buscando mi aula.

-¿Cómo te llamas, hijo?

-No soy su hijo.-Dijo Delsin algo confundido y burlón.

La señorita ríe un poco.-Es una expresión, pequeño. Yo te ayudaré a ubicarte, ¿cuántos años tienes?

-Tengo 6.

-Ah, tú debes ser de primer año, acompáñame.

La señorita lo toma de la mano y se lo lleva por los pasillos hasta un salón. En cuanto llegaron y la señorita abrió la puerta, el bullicio que se escuchaba desde el aula cesó, y todas las pequeñas miradas se dirigieron hacia Delsin y su acompañante.

-Es de aquí.-Le dijo la señorita a la profesora que estaba en el aula.- Asegúrate de que sea bien recibido.

-Pasa, pequeño.-Le dijo la profesora a Delsin.

Delsin caminó hacia el pupitre de la profesora lentamente, con la mirada gacha y las mejillas levemente sonrojadas. Entonces la profesora, sonriéndole, lo tomó por los hombros y lo dirigió hasta el centro del pizarrón.

-Chicos, él es el nuevo alumno, su nombre es...-La profesora revisó su registro.-Delsin. Delsin Rowe. Niños, quiero que por favor lo hagan sentirse bienvenido. Adelante, Delsin, siéntate.

Delsin avanzó hacia el pupitre más cercano que encontró, no quería llamar la atención, sus mejillas aún estaban de color carmesí.

-Bien, niños, saquen sus libros de matemáticas, en la página 6.

Delsin estaba rebuscando en su mochila, sabía que las próximas horas iban a ser aburridas. En ese momento, tocan la puerta, y después la entre abren un poco. Delsin pudo notar un ojo grande y verde. Muy bonito.

-Pasa, Cellia.-Dice la maestra con una sonrisa.

Luego pasa una niña de pelo largo, lacio y negro, tez blanca y ojos verdes, la niña caminó expectante hacia su lugar, él no sabe por qué, pero sus mejillas se enrojecieron más al verla, y se asustó un poco cuando vio que la niñita se dirigía hacia él. Cellia se sentó en el pupitre que estaba a su lado, sacó su libro y sacó una bolsa, una bolsa llena, Cellia sacó de ella un origami, la figura de una tortuga muy bien echa. Delsin no pudo evitar admirar ese muñeco.

-¿Te gusta?-Le dijo Cellia, sonriéndole, al notar el interés por parte de Delsin.

-¡Ah!A-ah...S-sí.-Dijo Delsin, nervioso y ruborizado.

-Yo misma lo hice. Tengo varios...¿Eres nuevo aquí?¿Cómo te llamas?

-Soy Delsin, sí soy nuevo aquí, y tú eres Cellia ¿verdad?

-Sí...

La profesora les interrumpe.- Ya habrá tiempo para conversar, ahora atiendan a la clase.-El tono serio pero a la vez dulce de la maestra, era extraño en las personas, pero los convenció al instante. Las clases pasaron en horas de extremo aburrimiento para Delsin, él sólo tenía en mente dos cosas, el deseo de estar en casa jugando videojuegos y todo los extraños sentimientos que le producía esa niña, la cual también era extraña, por cierto, se la pasaba jugando con papel, haciendo figuras de todo tipo, en especial figuras de timbre suena y el resceso comienza, todos los alumnos salen de sus aulas y el patio y los pasillos se llenan de niños y jóvenes. Delsin iba a levantarse de su asiento para luego hablarle a su nueva amiga, pero cuando vio el pupitre de ésta, ella no estaba. No le tomó mucha importancia y solo, y sin amigos con quien conversar, se fue a la cafetería para comer un bocadillo. El niño estaba comiendo solo en una mesa, leyendo un cómic, y en cuanto acabó de comer, se puso a caminar para conocer la escuela. En una de esas, sintió que alguien chocó contra él.

-¡Ten más cuida...!...Oh.-Delsin se dio cuenta de quien se trataba.

Cellia se ríe.-¿Estás solo?

-Sí.-Delsin estaba con la mirada gacha.-Bueno, casi.-Dijo esto en un intento patético de no quedar como un "sin-amigos".

-¿Te acompaño?¡Si quieres te muestro mis trabajos de origami!

-¡Sí quiero!¡Vamos!

La niña le enseñó todos los pequeños trabajos de origami que había laborado. Ranas, tortugas, venados, águilas, perros, gatos, conejos,entre otros.

-¡Sí que eres talentosa!

-Gracias, mi mamá me enseñó casi todo lo que sé, lo demás lo aprendí en los libros.

-¡Me enseñarás a hacer origami!¡¿Verdad?!-Dijo Delsin con una sonrisa muy grande.

Cellia ríe.-¡Calmado!¡Que no puedo respirar! Claro, algún día me la pasaré enseñándote, es muy fácil.

Delsin le dedica una linda sonrisa. Después toca el timbre y el resceso termina. Las últimas horas de clases fueron rápidas y simples. Y en cuanto Delsin se puso a buscar a su extraña amiga, no la encontró por ningún lado, en cambio, ella lo encontró a él, se le apareció por detrás.

-¡Te veo mañana!-Le dijo Cellia.

-Claro, ¡te veo mañana!

En ese momento, y sin que él se lo esperara, la niña le da un rápido beso en la mejilla, y Delsin se puso más rojo que un tomate. Cellia se ríe, le sonríe, y se aleja, desapareciendo rápidamente. Delsin se quedó ahí parado, rojo, y con la mente en blanco, hasta que oyó una risa, una risa fuerte y muy conocida. Reggie estaba atrás con su papá, ambos se reían.

Reggie se reía cómo loco.-¡Lo vi todo!¡Lo vi todo!¡Mírate!

Delsin se sorprendió, se avergonzó, y se enfureció.-¡No!¡NO!¡REGGIE!

-¡¿Qué?!¡Es tu primer día en la escuela...y ya tienes novia!-Reggie carcajeaba.-Wu,¡quiero ser cómo tú!-Le dijo con voz algo pícara y dándole con el codo en el brazo.

-Reggie, ya basta, deja de molestar a tu hermano.

-¡Es que míralo, papá!¡Está más rojo que un chili!

-Ya, vamos a casa.-Michael dijo esto riendo un poco.

-¡Eres un idiota!-Delsin le gritó a su hermano y luego caminó al auto con la mirada baja, sin siquiera mirar a los lados.-¡Yo voy adelante!-El niño se subió en el asiento del copiloto.

Cuando estaban camino a casa, Michael notó a su hijo muy callado, lo cual era raro, porque conociéndolo, él hubiera estado hablando todo el camino. Definitivamente habría una charla al llegar a casa.

Bueno lectores, este fue el tercer capítulo de este fic, espero que les esté gustando.

Ah, por cierto, también quería disculparme por no escribir durante tanto tiempo :) es que tuve muchos contratiempos.

También quiero agradecer a mi hermana que me ayudo a hacer este capítulo.

Y por ultimo quisiera que dejen en los reviews quienes sepan de quien se trata la niña ;).

Se despide su amigo MegaSensey y nos leemos en el siguiente capítulo.

Bye