CANDY
Sentía que el rostro me ardía por la sangre que se agolpaba debido a la ira que sentía por la actitud de Susana Marlow.
Sabía que yo no era agraciada delante de ella pero eso no le daba derecho alguno para tratar a mis amigos de esa manera.
Annie y Patty no serían sus víctimas y tampoco Graum…
-Suélteme, Candy! Pero ¿Qué se ha creído? – Tiró fuertemente de su brazo
-Le prohíbo que trate a las pers…
-Tú no eres nadie para prohibirme algo – Me miró desafiante –Y yo aquí soy todo hasta para pedir que te echen a la calle
Pensé en que si ella pedía que rescindieran mi contrato y yo apelaba al esposo de mamá, éste se vería en la posición de revelar quién era yo y al final de todo podría perder la confianza de Graum Baker -¿Por qué nos tratas de esa manera? Somos una clase trabajadora, muchos de nosotros contamos con estudios universitarios al igual que tú
-Se necesita más que un título universitario para ser semejantes a mí
-¿En verdad, eso es lo que crees?
-Tú no sabes quienes son los Marlow
-Pues, al igual que muchos, alguien que dependen de la economía y empleo que puedan brindar alguien como el Señor Grandchester; mírate, eres uno de nosotros…
-Te equivocas, mi padre pronto será socio de Richard
-Bien… pero tú eres empleada de Richard al igual que yo; ser hija de un socio no te hace ser socio
-No te soporto, Candy… ¿Logras comprender eso?
-Sí, lo sé. Pero no entiendo por qué. No te he hecho nada, únicamente he respondido a la manera en la que tú me has tratado desde que me conociste.
-Sé cómo son las mujercitas como tú, que creen que con su sonrisa conquistarán a todos; pero te equivocas se requiere mi inteligencia para poder llegar lejos
-No comprendo a lo que te refieres
-Tú no arruinarás mis planes
-¿Qué planes podría arruinar?
-Me casaré con el hijo de Richard, con Terrence.
-Pues, bien ¡Felicidades! ¿Yo que tengo qué ver con eso?
-Que estando en presidencia, eres capaz de entrometerte entre nosotros
-Ay por Dios! ¿En verdad crees eso? Los hijos de Grandchester no me interesan –No conocía a los hijos de Grandchester pero sabía que papá no aceptaría una relación con alguno de ellos por la rivalidad en los negocios que existe entre ellos. Y tampoco les conocía pero deduje que si alguno de ellos era novio o prometido de Susana Marlow entonces eran semejantes en temperamento.- Y no puedo creer que me trates de esa manera por una suposición tuya, ¿Tan inferior te sientes?
Intentó dejar una marca de su mano abierta en mi mejilla, pero pude detenerle a tiempo.
Bien. Ahora ya conozco la razón por la que Susana no soporta mi presencia y por la cual existe una rivalidad entre nosotras.
Margaret no se encontraba en su oficina y no regresó durante el resto de la tarde; si aquellos documentos que Susana me entregó en un sobre cerrado eran tan importantes no podía ser irresponsable de dejarlos en el apartado de Margaret sin que estos corrieran el riesgo de perderse…
¿Qué podría ser tan importante?
Primero me aseguré de contar con un sobre similar al que Susana me entregó y luego podría abrir y mirar su contenido… eso me hizo sentir traviesa.
Mi preparación inconclusa en Leyes Mercantiles me daba la cabalidad de comprender lo que Susana traía en manos… -George – Llamé al esposo de mamá
-Hola Candy… estoy en una reunión importante, llama más tarde
-George – Rogué – Tuve un problema con Susana Marlow y
-Resuélvelo con ella… por favor, Candy… no seas niña
-Gracias, George – Respondí con ironía – Por tu amable y pronta ayuda…
Continué con la lectura y mientras más leía el documento más ideas locas pasaban por mi mente – Hola papá
-Cariño, estoy por ingresar en una reunión importante, ¿Podrías llamar más tarde?
-Papito, es rápido… tuve un problema con una chica de aquí y …
-¿Qué tipo de problema? – Escuché que papá detuvo su caminar
-Personal y
-Amor, resuélvelo… creí que sería algo legal o diferente
-¿Pero cómo lo resuelvo?
-De la misma manera en que sucedió…
-¿Cómo?
-Candy, si es por diferencia, observa el punto donde sus criterios se dividen, entonces regresa ahí y habla con ella…
-Gracias, papá… te adoro… besitos…
Susana no me había dado la oportunidad de demostrar que yo no tenía interés en alguno de los hijos de Richard Grandchester y menos que interferiría en sus planes.
A cuatro meses de estar en este lugar no había parado de hacerme la vida imposible y ahora se estaba valiendo de su autoridad para dañar a mis amigas y ahora al chico de quien me siento enamorada…
-Stear, hola
-Candy! Es un milagro escuchar tu voz
Stear y yo fuimos compañeros en la universidad y después de ponernos al día pregunté - ¿Tu padre aún es corredor de la Bolsa de Valores?
-Sí, aún lo es
-Necesito un favor
Le expliqué que deseaba invertir comprando las acciones que Richard Grandchester ponía a la venta, ya que el documento de Susana no estaría a tiempo en manos de Margaret, a las 00:01 hrs. De mañana saldrían a la venta y ahí yo aprovecharía a sacar ventaja sobre ella –No, a mi nombre no… quiero que la pongas a nombre de Graum Baker
-¿Quién es él?
-Una persona que sé que sabrá usarlas muy bien
-¿Novio?
-Digamos que se las daré como obsequio de graduación
-También estoy pronto a graduarme – Reímos -Creí que tu padre querría esas acciones
-Papá nunca jugaría así contra Richard Grandchester, aunque no sé qué pueda pasar para que Richard ponga a la venta parte de su empresa
-Sé, por buena fuente, que desea recuperar una empresa en Londres y necesita una fuerte cantidad de dinero y ahí no quiere asociarse con nadie, lo quiere como patrimonio familiar
-Ah! Ya comprendo… así que piensa usar esta empresa para solventar la otra
-Algo así… Bien! Amiga… tengo que ingresar a clases, te llamo por la noche para informarte de la decisión de papá.
Sé que Graum sabrá hacer un buen uso de las acciones, tal vez no son muchas pero sí las suficientes para tener voz y voto. También para generar suficientes recursos económicos…por mi parte yo no me preocupo ya que ese dinero ha sido parte de mis ahorros de toda mi vida y aún tengo un tanto más y la promesa que papá nunca me dejará.… papá ofrecía sus servicios y hacía su propia labor de venta sin intermediarios ofrece soluciones financieras a empresarios al borde de la quiebra, podía ofrecerles el capital con algunas garantías que los bancos no ofrecen o bien la compra de la empresa y la liquidación de los empleados… Había comprado mucha empresas, las había convertido en franquicias, algunas otras las había fusionado y otras más las había puesto a mi nombre… aunque él dice que Flammi y Luisa también tendrán su parte, sé que por mí él haría cualquier cosa, soy su compañerita de aventuras tal como lo mencionó cuando esperé en silencio la firma de un buen trato en la recepción de una empresa y de ahí fuimos por un mantecado…
TERRENCE
La prepotencia de Susana Marlow era algo que no iba a permitir que continuara en este lugar – Necesito hablar contigo de Susana Marlow – Mencioné a papá al sentarme frente a él.
Había esperado el tiempo suficiente para que Candy se retirara y así poder ingresar a la Presidencia de la Empresa de papá.
-¿Qué pasa con ella? - Extendió una gran sonrisa.
Papá había sido testigo de un sinfín de ocasiones en las que Mark y yo peleábamos por ella y mencionábamos lo atractiva que es…
Solté el aire de los pulmones e intenté relajarme para no sacar el enojo contra mi padre quien no tenía la culpa de que alguien tan nefasto como ella, trabajara para él –Susana…
-Sé que te atrae, es una gran chica y quiero que sepas que no me opondré a que inicies algo con ella
-Papá, no, no es así… lo que quiero decir es – No terminé la frase porque papá recibió una llamada
Lo miré incorporarse y escuchar con atención -…tendrás el capital, completo, mañana a primera hora, hijo. Sí, cierra el trato, es buen precio… - Me miró y sonrió, sin embargo la preocupación no abandonaba sus ojos – Haré el traslado en este momento, eso te servirá para asegurar el trato y mañana liquidarás… -Sonrió al finalizar la llamada con Mark –Era tu hermano; ¿Decías?
-Olvídalo – Sabía que había algo que preocupaba a papá y no pondría una carga extra con algo así, pero sí intentaría poner a Susana en su lugar… -¿Qué dice, Mark? ¿Cómo van las cosas?
-Marchan bien, no tanto como yo hubiera esperado. Tu hermano está haciendo un gran y excelente trabajo…
-Papá ¿Te desharás de esta empresa?
-No hijo, recuperaré las acciones, confía en mí.
-Papá, me preocupa que no podamos sostener ambas empresas, creo que lo mejor será pedir una hipoteca al banco…
-Ya lo intenté, hijo…
Papá llevaba todo el peso sobre sus hombros y aunque poco a poco nos integraba en sus decisiones no permitía que Mark y yo sufriéramos al experimentar la preocupación; decía que aún no era tiempo para tal cosa…
Yo tenía unos cuantos ahorros pero no servían de mucho para solventar la liquidez de la empresa en Londres y tampoco para hacer mucho por esta aquí en América y papá no deseaba perder ninguna de la dos…
Mis ahorros eran como para sostener los gustos de un chiquillo riquillo y malcriado, como para lucirte frente a una chica arrogante o comprar un auto que pudiera impactar la vida de los amigos…
Lo que papá necesitaba era una cantidad fuerte y aún así complacía los gustos y caprichos de nosotros sus hijos – Papá, podemos poner mi auto y el departamento que me has regalado a la venta y tal vez…
-Hijo, te lo agradezco pero no es suficiente
-Podría servir para algo
-No, Terry… es tuyo, consérvalo, ha sido adquirido con mucho cariño por tu madre y por mí, porque te amamos y es un obsequio por tu graduación.
Fui por Candy a su casa al salir de mi asesoría de tesis.
Ella hizo que olvidara todo el mal momento que traía en el pecho desde hacía unas horas, el tema de Susana no se mencionó para nada aunque yo intenté sacarlo a colación ella dijo que no permitiría que se metiera entre nosotros ni en conversación…
-… ¿Trepando árboles? – Reí, no te imagino arriba de un árbol
-De veras, soy buenísima, podía hacerlo en segundos
-Y ¿Por qué?
-Un día papá estaba con unas personas muy importantes y los hijos de estas no me integraron a sus juegos y entre papá y yo había una regla: Mientras esté por cerrar un trato, Candy, no me molestarás ni interrumpirás, ¿Has comprendido? Así que ese día yo esperé a papá en la copa de un gran árbol… y cada vez que él se reunía en casa de alguien para hacer negocios yo me subía a un árbol…
-Debió ser difícil para ti y también para tu papá; llevarte a todos lados con él
-Oh! No, todo lo contrario. Fueron los momentos más maravillosos que pudimos pasar juntos. Papá ensayaba todo lo que tenía que decir, conmigo y yo escuchaba atenta… poco a poco me aprendí sus diálogos y las posibles preguntas que la gente le formulaba a papá hasta que llegó el momento que yo decía todo y papá me cuestionaba, siempre me retaba a llevar todo a cerrar un buen trato
-¿Tu papá es algo así como un vendedor?
-Sí, un vendedor de puerta en puerta- Rió y dijo que se imaginó a su padre con un traje sastre algo gastado, un portafolios y un sombrero - ¿Sabes? Algunas veces me dejaba tocar el timbre
-Debió ser divertido
-Mucho
-No he hecho cosas así de divertidas con mis padres
-Pero al menos los tienes juntos
-¿Extrañas los tiempos de familia?
-Demasiado… por eso el día que yo tenga mi familia la defenderé con uñas y dientes
-Serás una mamá bellísima – La abracé y de los hijos que la imaginé como madre, fueron de los míos… - Y una esposa hermosa
-Lo sé – Dijo risueña y segura de sí… eso provocó risas entre nosotros.
Candy es felicidad, es amor y ternura… pero también es fuerte y valiente…
