CANDY
Podía sentir el disgusto en la voz de mamá mientras me daba más de mil razones por las cuales debería dejar a Graum.
Por muchos intentos que hice, en el momento, fue imposible que ella dejara de hablar para, al menos, escucharme.
Miré a Flammi y ella levantó los hombros y negó con la cabeza mientras sus pupilas se fundían en las mías…
-Te estás encaprichando con ese mu… - Mencionó mamá y, gracias a, un leve toque a la puerta vi la oportunidad de zafarme de su reprimenda matutina
-Adelante, Dorothie
-¿Cómo sabes que es Dorothie?- Preguntó Flammi – Tal vez sea Luisa que esté buscándome
-Luisa es similar a ti, no llama a la puerta y conozco la manera en la que Dorothie llama.
-Perdón por la interrupción, señorita, su padre le espera en la sala de estar – mencionó, Dorothie, tímidamente
-Dile que ahora bajaré
-Sí – Salió presurosa.
Instintivamente miré a mamá quien me ganó la salida y bajó las escalinatas con rapidez, me envolví en el albornoz de baño y corrí para darle alcance.
Flammi tomó ropa de mi armario y salió tras nosotras.
Ella, al igual que Luisa no llevaba una buena relación con papá y siempre que tenían oportunidad de hacérselo saber, no dudaban ni un momento para reprocharle su abandono.
-Hola, papá – Dije alto desde las escalinatas, ganándole así la palabra a mamá – Supe que llamaste, mil disculpas, estuve un tanto ocupada – Llegué con él y le abracé con sinceridad
-En cuanto no respondiste, llamé a tu madre para saber que todo estaba bien contigo, quedó en devolver la llamada o enviar un mensaje… en fin – Me envolvió en sus brazos en donde yo siempre me sentí cómoda y segura – Me alegra ver que estás bien.
-Dime, ¿Qué es tan urgente para que hayas venido a casa de George? –mencioné socarrona.
-¡Candice! – Reprendió mamá haciendo que papá y yo estalláramos en risas - ¿No puedes respetar a George? Esto es porque tu padre nunca te ha puesto límites
-Lo siento, mamá… pero no creo que esto sea una falta de respeto – Tomé del brazo a papá y lo guié para salir de la presencia de mamá
-Aún no, señorita – dijo mamá ahora más enfadada que antes – William, tienes que saber que tu hija predilecta está saliendo con alguien – Cuando mencionó esa parte de "hija predilecta" Flammi rodó los ojos e hizo una mueca con los labios.
-¿Quién es el afortunado? – Preguntó papá con una hermosa sonrisa adornando su atractivo rostro…
-Se trata de – Mamá me arrebató la palabra -Un muchacho que no es de nuestra posición social. Debes hablar con ella, William. Candy debe comprender que las personas tienen sentimientos y ese chico no es más que un capricho para ella.
-Eso es mentira – Dije con fastidio a mamá – Papá, es un buen muchacho, se llama Graum y es alguien digno de admiración
-¿En dónde le conociste?
-En la oficina. Es parte del equipo de mantenimiento de la empresa
Papá levantó las cejas y miró de manera inmediata a mamá - ¿Mantenimiento?
-Sí, pero está por concluir la universidad y es loable que alterne trabajo con estudios ¿No?
-¿Quiénes son sus padres?
-No les conozco aún
-¿Sabe que eres mi hija?
-No. Él piensa que soy una recepcionista… hemos salido muchas veces y
-¿Ha pasado por ti a esta casa?- Interrumpió
-Eh? No!, él pasa por mí a casa de Patricia O'Brien, compañera de oficina y… -Comenzaba a sentir desesperación ante la necesidad de dar tantas explicaciones
-¿Por qué en una casa ajena?
-¡Papá! Por favor… - Rogué – No lo veas como mamá quiere que lo hagas… Él se ha presentado en casa de Paty por mí ya que yo dije que ese era mi domicilio, es más como él cree que soy y si él viniera aquí, esta casa es imponente y…
-¿Estás basando tu relación en mentiras?
-No, mis sentimientos son genuinos
-Creo que tu madre tiene razón, por esta vez estoy en acuerdo con ella
Sentí una gran desesperación e intenté tranquilizarme llenando mis pulmones con la mayor cantidad de aire posible -No viniste aquí para decirme que no estás en acuerdo conmigo en mi relación ¿O sí? – Cambié el tema porque sabía que no iba a terminar bien con mis padres y ellos no comprenderían que los sentimientos por Graum son sinceros
-Eres hábil, Candy- Dijo Flammi expectante desde las escalinatas – Espero que comprendas que mamá lo prohíbe por tu bien
-Mamá no ha prohibido nada, solamente externó su descontento y asombro
-Entonces, te prohibimos salir con ese chico – Sentenció mamá
-Papá! No puedes permitir que mamá me prohíba algo – Supliqué – no es un capricho, en verdad le amo
-Estoy en acuerdo con tu madre… ¿Qué pasará en un futuro? Imagínate… tú no estás acostumbrada a su estilo de vida y él no está acostumbrado a tu estilo de vida
-Por ello tengo mi propia economía, yo puedo apoyarlo a superarse, a pertenecer a nuestro status social
-Te cansarás de soportar tal situación
-No mamá. Lo importante es lo que sentimos el uno por el otro
-No importa si es amor o economía lo que les une, hermanita, nuestros padres son de la misma posición social y puedes mirar el resultado…
-¡Flammi! – Reprendió mamá
Mi hermana cruzó los brazos y regresó a su habitación
-Estoy en acuerdo con tu madre, hija, los sentimientos de las personas no son algo con lo que puedas jugar o encapricharte. Debes pensar en tu futuro y es de eso a lo que he venido, es lo urgente que me ha hecho visitar la casa de George – Sonreímos y mamá se enfadó... más – Necesito que vengas conmigo a Londres, que renuncies a la empresa de Grandchester y apoyes a tu viejo padre – Enrosqué mi brazo en el de él y recargué mi cabeza en su hombro con los sentimientos encontrados. No podía negarme a la petición de mi padre y tampoco él podía oponerse a mi relación con Graum
-Papá, ¿En verdad te opones a que salga con Graum, solamente porque no es de nuestra posición social? -Dije en voz baja mientras caminamos hacia el jardín
-Por supuesto que no! Quise evitarte una discusión mayor. Sé que sabrás escoger bien y ese chico tendrá un lugar y oportunidad en nuestra empresa
-Te lo agradezco papá! – Me aferré a su cuerpo y solté la tensión que tenía en el pecho
Mi padre fijó sus ojos en los míos y dijo suplicante-Candy, tengo dos reuniones importantes… a la misma hora y mismo día, son tan importantes que no me atrevo a cancelarlas
-Mencionaste Londres –Soné con el tono no quiero ir – ¿Por cuánto tiempo?
-Te necesito, hija. Nadie mejor que tú me puede representar. Además hay algo que quiero que consideres, hablé con un buen amigo, en Londres y le he pedido el favor que te matricule, validará todas tus asignaturas acreditadas y – Me miró de la misma forma cuando deseaba llenar el vacío que mamá había dejado en ambos. Como cuando las coletas que me hacía en mi crespo cabello eran desiguales, o cuando me tuvo que acompañar por mis enseres femeninos y sentíamos pena. Como cuando me negaba a dormir sin él y él llegaba tarde por estar cerrando negocios –Desconocía que existía alguien en tu vida y tal vez te requiera unos seis meses o un poco más… Hija lo lamento.
-Papá, no te disculpes. Cometí el error de no comentarte nada al respecto pero fue porque ni yo estaba segura de amarle como lo hago ahora… dame tiempo para hablar con él y explicarle, dame tiempo para renunciar y hacer todo lo necesario para cambiar de residencia – soné con un poco de tristeza pensando que tal vez Graum no pudiera comprender la razón de poner distancia, momentáneamente, entre nosotros, o de que se sentiría decepcionado de mí… -¿puedo rehusarme en concluir la universidad? Eso llevaría más tiempo
-Candy, siento mucho ponerte en este aprieto. Deseo que concluyas y que hagas una Maestría
-No te preocupes, papá, estoy segura que Graum me comprenderá y apoyará. Y como dices… tal vez le contrates y así le puedas asignar un caso en Londres – Sonreí con picardía…
Papá sonrió y me abrazó tan fuerte como las noches de tormentas en las que intentaba romper todos mis miedos y la soledad que vivíamos -La entrevista es en dos semanas ¿Crees que sea tiempo suficiente?
Yo sabía que no había tiempo suficiente para externarle a Graum que viajaría para apoyar a mi padre ¿Cuánto tiempo necesitaba para darle tal noticia? -¿Ambas entrevistas son en Londres?
-No, la otra será en Alemania
-Cuenta conmigo, papá. – Tenía dudas en el corazón en cuanto al tema de alejarme por mucho tiempo de Graum. Tal vez un par de días no nos haría daño, pero casi diez meses que me faltaban por completar en la carrera universitaria, era un abismo de tiempo y ni siquiera quería considerar la Maestría.
Terrence
Mark tenía razón.
¿Cómo le pediría a Candy que acepte ser mi novia?
Planeé muchos diálogos en mi mente y en todos miraba un resultado que no quería tener… decepcionarla de mí.
Evité pasearme por su lugar; tenía algo importante y urgente que decirle pero no sabía cuál era el momento indicado. No quería arruinarlo o vernos interrumpidos.
Su apartado estaba cerca de la oficina de papá y tampoco quería correr el riesgo de que él interviniera o que de esto se hiciera un escándalo… -Hey! Despierta – Gritó Jhon arrojándome un paño para atraer mi atención – Parece que estás en otro lugar
Esbocé una sonrisa –Aquí estoy – Dije con apatía, levantando el paño del piso
-Si no prestas atención a lo que estás haciendo, podrás lastimarte
-Espero que no, gracias por preocuparte – Tomé la caja de herramientas y hojeé la bitácora de pendientes –¿Podría realizar el mantenimiento de la instalación de las jardineras?
-Sebastian está en ello, en realidad quería pedirte que fueras a la oficina de Susana Marlow para cambiar de lugar la estantería de cristal. Está haciendo arreglos en su apartado y requiere de ayuda
-Manda a Sebastian, te lo ruego
-No puedo, Graum, ya le solicité a él las jardineras…
Utilicé las escaleras y en cada peldaño pensaba en los argumentos con los cuales podía iniciar mi confesión a Candy. La forma en la que le revelaría que soy el hijo de Richard Grandchester… también rogaba al cielo para que ella tuviera comprensión y no antepusiera algún tipo de juicio previo hasta concluir mis argumentos…
-¡Vaya! Hasta que atienden mi solicitud –Dijo Susana con sobrada arrogancia.
Asentí con la cabeza y bajé la mirada para que mi rostro no fuera visto de ella… sentía que mi disfraz no sería suficiente como otras ocasiones – Primero deberás colocar esa alfombra de aquél lado, pero que no quede exactamente en las orillas de la pared, sino en una forma sesgada ya que el diseño es… para qué pierdo el tiempo explicándote el diseño, eso es algo que no puedes comprender… aquél mueble lo quiero en ese lugar y te deshaces de aquellas cajas, mi escritorio lo cambiarás por aquél que está en aquél paquete, lo armas con mucho cuidado, no quiero que rompas nada, si lo haces me encargaré que no puedas huir de este lugar y que tu salario sea proporcionado al mío hasta que pagues los daños que ocasiones ¿Me has entendido?
Asentí
-Por último… trabaja en silencio que estoy muy ocupada…
Con cuidado bajé todas las cosas del mueble de cristal que deseaba mover de posición y seguí cada una de sus interminables indicaciones… estaba sumido en mis pensamientos, en el diálogo con mis padres, en la experiencia de cada noche con Candy y de lo bien que la pasábamos… pensaba que no tendríamos que sacrificar nuestros sentimientos, tal vez por prejuicios por parte de ella o de oposiciones familiares por mi parte… no tenía miedo a la pobreza o a los límites económicos… no obstante en la realidad, era algo que no había experimentado.
Aunque estaba en una posición laboral nada favorable, no dependía de esos recursos. Continuaba disfrutando del prestigio de ser un Grandchester en la comodidad de la Mansión de mis padres…
Susana gritó una vez más sacándome de mis pensamientos – Te solicité silencio! ¿No puedes entenderlo? -Apreté mis puños a los lados y pasé un gran nudo de impotencia junto con la saliva. Dejé el desatornillador eléctrico y tomé el manual para evitar cualquier ruido en la oficina.
Las horas avanzaban lentas entre tantas cosas por hacer en este lugar…
-Señorita Marlow –Sonó la voz de papá a mis espaldas – Necesito que le brinde esta información a la señorita Ardley – Me aturdí y me puse torpe al saber que papá estaba acompañado de Candy. – Ella estará aquí hasta que le entregue el informe.
-¡Con gusto! – Respondió Susana con un tono de voz diferente
No sé cuál fue el movimiento que hice para que el estante de cristal de Susana se viniera sobre mí, tuve poco tiempo para reaccionar. Una barra de cristal me pegó en la frente haciendo una herida.
Mi padre gritó "¡Cuidado!" Que se escuchó igual de estruendoso que el cristal rompiéndose ante el contacto con el piso –¿Se encuentra bien?
Quise escabullirme engrosando un poco la voz - Iré a la enfermería
-Tome asiento – Escuché la hermosa voz de Candy –Ahora llamaré al servicio médico
-Estoy bien, no es para tanto
-Siéntese – Ordenó papá y Susana arrebató la gorra al ver la sangre manchar la solapa de mi uniforme
-Terrence! – Mencionaron papá y Susana en una sola voz
- Greum – Dijo Candy
-Mi amor, ¿Qué haces vestido de esa forma? – Mencionó Susana haciendo a un lado a Candy
Mi padre se exaltó mucho; llamó a mi madre y al médico familiar avisando de mi grave accidente.
La vista de Candy pasó entre Susana y yo – Candy – Intenté detenerla y mi padre no me permitió ponerme sobre mis pies.
El médico de la empresa llegó con prontitud, el servicio de limpieza y John se encargaron del desastre.
Papá se sentía culpable delante de mi madre.
Susana no se apartó de nosotros aunque se lo rogué.
Candy no me respondía las llamadas, no leía mis mensajes… me sentía desesperado…
Terminé en casa, en cama con un parche sobre la frente, protegiendo la pequeña sutura que realizó nuestro médico particular quien llegó pronto ante la llamada de papá y tomó el lugar del médico empresarial; también tenía un fuerte dolor en el corazón por la negatividad de Candy ante mis llamados.
Mark tuvo razón… lo había arruinado todo…
Cada tarde, fue diferente a las que pasé con ella. Me sentía vacio…
-Candy aquí no vive. Es compañera de oficina de Paty.
-Le agradezco mucho, señora, y lamento el mal entendido.
Canceló su línea móvil y los datos que dejó en la empresa decían confidenciales. Ningún registro en el sistema arrojaba en dónde podía localizarle.
-Susana, necesito los datos de Candice Ardley, me urge – Soné con la misma arrogancia de un superior, tal como ella lo había hecho en momentos pasados – En el menor tiempo posible, sobre mi escritorio
-Terrence – Dijo suplicante – Olvídala. Lo que siento por ti no es un secreto y me lastimas cada vez que me pides reportes o informes de ella…
-Lamento la situación incómoda, pero realiza lo que te estoy pidiendo…
El estado de Candy en la empresa era temporal, ninguno de los cheques emitidos a su nombre habían sido cobrados en todos estos meses… ¿Por qué? Si su familia pasaba apuros económicos por causa de la situación legal de sus padres… ¿Por qué no los cobró?
No existía mucho en su expediente personal salvo una nota de quien le recomendaba – George, ¿Estás ocupado?
-Un poco, pero pasa… Dime ¿En qué puedo ayudarte?
-Se trata de Candy, la chica que recomendaste… su expediente dice Confidencial y está esta nota donde le recomiendas…
-¿Algún problema con Candice? Ella se ha marchado rompiendo la promesa de permanecer al menos un año
-Debes estar decepcionado por ello; me siento responsable
Dejó a un lado lo que estaba haciendo y centró su mirada en la mía – No puedo hablarte mucho de ella, le recomendé aquí porque su madre me lo pidió
-Entiendo… ¿Sabes dónde puedo localizarle?
-No, únicamente sé que se marchó con su padre…
