Los brits tienen deportes que sólo les gustan a ellos… Y a sus amigos… Familiares… Más bien.

Yo sigo pensando en ¿cómo es que dejan a Escocia practicar ningún deporte que implique palos? (Golf, criquet, la cosa esas de las escobas y las teteras). Bélgica está de acuerdo (y dice que lo de las teteras se llama curling).

Con lo fácil que es que los palos acaben metidos en el culo de alguien. Además el polo es con caballos… Le dan impulso… La misma Gaita.

Gales dice que el que se pone falda sin ropita interior es él. Siempre pueden defenderse.

Escocia responde que no le va a contar cuantas veces se ha imaginado metiendo cada una de las varas de la gaita en cada uno de los culos de sus hermanos... sí, a la vez.

Qué bueno que no nos cuente, sí, la imagen mental se la ahorra porque sabe que sois sensibles.

Hombre, que considerado, ni crea que nos lo imaginamos *pokerface*.

Irlanda dice que él también se ha imaginado todas las varas metidas en el culo de Escocia en repetidas ocasiones.

Escocia dice que no, que lo que pasa es que sabe que a ellos les daría placer, pero que a él eso no le acaba de gustar.

La verdad... Yo creo que Irlanda tampoco es muy feliz con ello. Me da la impresión que también es más del modelo pro-chica.

Gales dice que sí que le daría placer ver la gaita atorada en el culo de Escocia a lo que el mencionado responde que si se pone tetas le deja que lo haga.

"¿Tetas de cualquier tipo?" pregunta Gales.

"No, de las gordas y permanentes" sonríe malicioso el escocés.

El galés dice que tampoco le daría TANTO placer. Escocia se ríe y se encoge de hombros.

Gales dice que quizás Irlanda quiera ponérselas y Escocia le contesta que por eso a él no se lo ha ofrecido, porque sería capaz. Gales se ríe, pensando en Irlanda con tetas... Y concluyendo que eso es como para mandarle al psicólogo.

Inglaterra interviene, diciendo que ya que estamos en este ambiente general de cervezas con los brits quizás podríamos empezar con el asunto de los juegos. Perfecto.

Irlanda se frota las manos emocionado con ello, preguntando si esto es sólo la organización. Escocia opina que más ñoño no se puede... por lo visto no conoce mucho a su sobrino canadiense.

—¿Y ya tienes todo? ¿O finalmente veremos a Alba histérico porque no han acabado a tiempo y todo saldrá mal? —pregunta Gales mirando al escocés.

—¿Insinúas que tenía que preparar algo más que un prado para correr? —tan tranquilo con su cerveza.

—Nah, con el prado estará bien... Seguramente usaremos el prado para correr y para reírnos de ti.

—No creo, lo he dejado con el hielo. Ninguno sabe manejarse mejor que yo en el hielo.

—Ninguno de quienes... Según recuerdo uno de los muchachos de England VIVE en el hielo. Él podrá llevarnos en su trineo.

Who? —pregunta repasándolos y no cayendo.

America —sí, Irlanda acaba de BORRAR a Canadá del mapa.

America ni siquiera participa, no es de la familia —Desheredado de por vida desde la independencia... "Yo estoy intentando a ver si conmigo también cuela" se piensa el mayor.

—No, no... Hay otro americano grandote, estoy seguro —asegura Gales.

—¡Aaah! El chico de France.

—¡Él! —asiente Gales.

—Bah, no me preocupa. Apenas si destaca.

—Pero sabe usar el hielo... No te desvíes del tema.

—¿Cuando dicen que empiezan? —pregunta Irlanda medio perdido. (De hecho Irlanda estaría desterradísimo de no ser porque está Irlanda del norte).

—¿Cómo que cuando empiezan? Acabaron la semana pasada, Eire —el maligno de Escocia. Gales se ríe.

What?! No! Bloody hell, really? —genuinamente consternado. Escocia se descojona.

—Perdiste todo por abandono.

—Nooo! No, tienes que estar bromeando, idiota... —saca su teléfono para ver el calendario porque está seguro que lo había anotado ahí, el hermano mayor se sigue riendo.

—Como estás tan ocupado con tantas citas y cosas que hacer... —se burla.

Shut up! ¡Mira! ¡Aquí están, aún no son! —le medio embarra el teléfono en la cara —. Es la próxima... Uff! ¡¿La próxima semana?! Really?

—¿Tú qué? ¿Vas a traer a tu esposa? —pregunta Escocia a Gales cayendo en la cuenta con las citas, aun medio riéndose de Irlanda.

(Es que tienen deportes como el netball... Que es medio volleyball medio basketball... Sólo ellos siguen jugando eso)

Of course voy a traerla, vendrá con mother —se sonroja igual... Pero hace como si no pasara nada—. ¿Tú no vas a invitar a tu mujer?

—No es mi mujer —se encoge de hombros.

—Tampoco mi esposa.

Bloody hell... Se han vuelto completamente aburridos los dos —les pica el irlandés.

—Será por suerte que no lo es... —se ríe y mira a Irlanda—. A mí me han dicho que tú ahora consumes porno amateur... ¿Vas a invitar a Prussia a que te acompañe?

—Oh... Veo que te enteras de todo, eso sí —Irlanda se ríe y se pone las manos detrás de la cabeza—. Nah, mejor las invito a ellas dos, no me vendría mal una de cada lado.

—¿Te reservo para tres entonces? —ofrece Escocia, sonriendo de lado.

—Ahm... Yes, sure, why not —se ríe pensando que seguro irá solo... Pero quizás pueda ligarse a dos. Escocia se descojona un poco con eso.

—Tres... Él, su mano derecha y su mano izquierda —resume Gales.

Well, dejémosle disfrutar de más espacio libre ya que no tiene sexo regular —se encoge de hombros el escocés.

—Mira que graciosos ambos. Como si ustedes llevaran teniendo sexo regular con alguien las últimas décadas —hace los ojos en blanco—. Al menos yo no tengo que preocuparme por chicas embarazadas o por perfumarme y estar bien rasurado —agrega mirando a uno y luego al otro.

—¿De verdad crees que puedes competir eso con el SEXO REGULAR? —palmaditas a la espalda e Irlanda le da un "golpecito" en el pecho y arruga la nariz. Gales se ríe.

¡Of course que puede competir con el sexo regular! Eso y poder llegar tarde, borracho sin que nadie me reclame, e ir a bailar diario si quiero, ver fútbol todos los domingos sin que NADIE me moleste, no tener que recoger mi casa y poder circular en pelotas por todos lados.

—Eso también puedo yo. Aunque sí que hay que admitir que el asunto Necrófilo va más allá de cualquier fetiche —sigue Escocia por Gales ahora. Irlanda levanta las cejas.

—¡¿Necrófilo?!

—Pues Galia el año pasado...

—Vemos que nunca has tenido sexo regular, brother, si crees que con esas cosas vas a compensarlo —Gales le contesta a Irlanda riendo y luego se gira a Escocia—. Pues verás que... Si así hicieran las cosas todos los muertos...

Irlanda se muere de la risa.

—También me han dicho que hay más de un muerto intentándolo —suelta ahora sin sonreír. Gales le da un trago a su cerveza y le mira con el ceño fruncido.

—¿Perdón?

—Algo de un abrazo, me lo contó mum.

El irlandés parpadea y entrecierra los ojos.

Mother? ¿Con otro de ellos? —Irlanda hace memoria pensando en los posibles... Las palmadas en el culo de Roma le vienen a la mente. Se sonroja—. No hablarás de Rome.

Of course hablo del capullo, mum and France me lo contaron.

What?! Tú con... —Irlanda abre los ojos como platos mirando a Gales—. ¿ÉL?

Yes, de hecho embarazar a Galia sólo fue un escalón dentro de mi plan maestro de conquistar el corazón del asesino mother —responde Gales con los ojos cerrados, sonrojado sin duda, pero tratando de mantener el temple.

—Ponte todo lo sarcástico que quieras, ni siquiera entiendo por qué te dejaste abrazar y toda esa mierda —sigue Escocia bastante más en riña y sin burla de lo habitual.

—Estaba intentando beber whiskey en paz, para pasarme la noticia de Galia, llego ahí y ya sabes cómo son los latinos —se defiende revolviéndose un poco—. De hecho fue bastante incómodo todo ese proceso, el abrazo fue lo de menos.

Why? —casi exige. Irlanda mira a uno y luego al otro.

—Creo que puedes imaginarte lo complicado de la situación —responde un poco ambiguamente—. La presión de mother, Rome y Germania.

Well... —gesto de desinterés creyéndole un poco, medio, sin creerle porque le conoce con Francia—. ¿Vais a quedaros en casa de la larva con la chavalería?

—No querría, aunque con Galia ahora es... Complicado—responde el Gales mirando a Irlanda.

—¿Yo? Ni en un millón de años iba a quedarme contigo —se ríe el pelirrojo menor.

—En mi casa no se queda ni dios, este año a un hotel.

—Oh! Come on! ¡¿No será otra vez por la chica?!

—No —ojos en blanco pero se sonroja un poco porque EVIDENTEMENTE es por eso.

—¡Eh, déjale Eire! —Gales sonríe de lado —. Además te conviene un hotel, puedes llevar a alguien.

—Es que mira la cara de idiota que pone —protesta Irlanda haciendo él también los ojos en blanco. Envidiaaaaa.

—Es que me da igual cuanto protestes. Dos cuartos de tres, entonces... ni siquiera sé si la larva va a meter a los chavales en su casa, en realidad, me la suda.

—Esa cara no se le va a quitar nunca, pobrecito —Gales se ríe encogiéndose de hombros—, y cuartos de tres a juego... Puedes ponerme aún en uno de dos, no tengo problema. Oh! ¿Dónde vas a meter a mother?

—En tu cuarto de tres —sonrisa maligna. Irlanda se ríe.

—No voy a meter a mother en mi cuarto, antes la llevo yo en persona a que se quede a dormir en tu cama —sonríe Gales.

—Menudo hijo estás hecho, ¿que no sabes que Galia va para acompañarla a ella?

—Un poco más y vamos a ir todos a acompañarte a ti y a tu novia en tu casa. Págale un cuarto extra —sugiere el galés.

—Págaselo tú... o explícale que va a dormir con Eire.

What?! No way! No me jodan ninguno de los dos, los juegos son en tu bloody casa, TÚ le pagas a mother un cuarto extra —protesta Irlanda.

—Para qué, si puede dormir contigo... donde va a estar mejor que con su niñito del alma —se burla Escocia.

—Si es así entonces no me preocupo, va a dormir con la larva, porque lo último que yo he sido es "su niñito del alma" —se encoge de hombros Irlanda y Escocia se ríe con eso.

—Bueno... ¿Y al final quien más viene...? —pregunta Gales cambiando el tema y mirando a Escocia.

—Pues todos los chavales, creo, no estoy seguro... la larva me envió un correo. Tengo miedo que sea un christmas atrasado deseándome amor y no lo he abierto.

—Muy útil la información que proporcionas, como siempre —protesta un poco Gales, como si él abriera los mails de Inglaterra.

—Quizás si viene más gente sea más divertido que con ustedes últimamente —valora Irlanda mientras Gales mira su reloj.

—Si tan fastidiado estás, ¿por qué no te vas a tu casa en vez de andar dando por culo? —replica Escocia sonriendo igual.

—Reenvíame el correo de England, please —pide al aire el galés mirando a Escocia de reojo, sonriendo de lado.

—A veeeeeer ¿Qué quieres saber? —saca el teléfono del bolsillo buscando el mail para leérselo.

—Conozco a England, seguramente el muy controlador ha puesto ahí donde pretende quedarse... Y quizás algo de mother. Ah, y la lista de quien viene.

—Pues... —lo busca—. Dice que él no necesita hotel, blablabla, que todos los demás sí, ejem. Y que mum debería quedarse con Galia, besos para Wales.

—Ya, claro... Y dice también "soy un idiota y un niño de mami y voy a concederle a Alba la independencia".

—¿Lo has leído? —levanta las cejas buscando arriba y abajo, riéndose. Gales sonríe de lado riéndose un poco y negando con la cabeza.

—Quizás sí que pueda hacerme cargo yo de mum —suelta Irlanda en actitud de cierta reflexión, sin reírse, terminándose su cerveza.

—No, ahora en serio, sí dice eso de Galia, así que ya te pelearás tú con mu... —empieza Escocia y se detiene cuando Irlanda dice eso, mirándole como si acabara de decir que ha decidido hacerse Hare-Krishna y la semana que viene se va a casar con un oso disecado. Gales le mira con una cara muy parecida—.W-What? —un poco temeroso y todo. Irlanda vacila un poquito.

Well... Es mother y alguien tiene que hacerse cargo de ella —se encoge de hombros pensando en hacerse el buen hijo y perfecto samaritano para que quizás le presente a Egipto y Helena.

Escocia mira a Gales de reojo y luego vuelve a mirar a Irlanda.

—No es que me importe pero... acaba de pasar lo que nunca creí que pasaría: creo que ya has bebido suficiente.

What the... —Gales se estira, toma la botella de cerveza que está sobre la mesa y de la acerca olisqueándola—. No. Es que claramente algo le pusieron.

Irlanda se ríe y a la vez revuelve un poco pensando "¿qué he hecho?" / "no puede ser tan malo... ¿Verdad?".

—En fin... vale. Tú te encargas de mum —se encoge de hombros—. Veamos, que más... quienes vienen...

Come on, no puede ser tan grave, sólo es mum... ¿Verdad? Si viene con el imbécil, no —advierte.

—Ya se guardará mucho el imbécil de poner un pie en las Highlands.

—¡Ahí tienes! —Irlanda pega en la mesa y sonríe—. No puede ser TAAAN malo.

—Si tú lo dices... —responde Gales encogiéndose de hombros y mirando a Escocia—. Me decías quienes vienen...

Yes... —le lee la lista completa que son como... cincuenta. Y que puedes consultar e wikipedia, porque nos la vamos a ahorrar. Porque el ahorro es maravilloso.

Seychelles... —Gales se ríe—, no la recuerdo de los juegos anteriores.

—¿Y tampoco la recuerdas de Navidad? —se burla el pelirrojo mayor.

—Los caballeros no tenemos memoria.

—Pues nada más por la cara de la larva vale la pena que hagas un esfuerzo. Es una pena.

—¿Qué es una pena? —pregunta Irlanda el despistado y Gales se ríe de lo que dijo Escocia.

—Supongo que duerme más tranquilo sabiendo que es a la abuela y no a la nieta a quien te beneficias.

Irlanda les mira, de verdad preguntándose qué hace mal él en la vida, si el aburrido, estirado y repipi Gales consigue tirarse a la abuela y la nieta... Y él no.

—Ah, eso le tranquiliza a él, pero no a France —sonríe malignamente, el fino de Gales.

—Ni a mum, definitivamente. No estoy seguro de que me guste que me hayas usurpado el lugar de oveja negra de la familia —le dice el escocés a Gales.

—Eso es cierto... Si alguien iba a usurparlo ese debía ser yo —apoya Irlanda.

—¿Tú? ¡Pero si tú el único lugar que pareces querer usurpar es el de England! Mira que ofrecerte a cuidar a mum... —razona Gales.

Shhh, shut up! ¡A ver si se va a dar cuenta!

—¿Y a mí qué? Ya se ofreció... Más vale que tome previsiones.

—Eso sí que es verdad, a ver si te espabilas —le suelta tan sonriente. Te recordamos que a ti te la tuvieron que llevar hasta tu casa para que te dieras por aludido. Irlanda hace los ojos en blanco y toma la cerveza nueva que le han traído.

—Espabilado estoy, no exageren. Además siempre puedo cambiar el cuarto de tres por dos de una cama y ya.

Gajes mira su reloj de nuevo y levanta las cejas, sacando la cartera.

—Dos de una cama, eso sí es un paso adelante.

—Claro que lo es, así mother al suyo y yo y quien sea al mío y se acabó el problema. Incluso mother puede invitar a Galia a dormir si tú te pones insoportable.

—Claro, seguro puedes tirarte alguno de los niños de England , me parece que India te miraba con ojitos de querer cuando fuimos a su casa la última vez —pica Escocia.

Ah! Come on! —protesta Irlanda—. Tías, Alba... Lo que quiero son tías.

—Y las buscas en la fiesta de penes que es los juegos de la Commonwealth. Brillante.

—Pues no, no necesariamente... —las busca en porno amateur... Que es igual de brillante.

—Seguro cuidar de mum te convierte en un imán para ellas.

—Ya verás que de una u otra manera lo hará.

Well, Well... Por más que me gusta la idea de sentarme aquí y escucharles hablar de imaginarias conquistas... Tengo que irme —anuncia Gales.

—El hombre ocupado. Paga tú la ronda —suelta Escocia pensando que quería contarles algo sobre lo que planea hacer la próxima vez que Bélgica vaya a su casa pero no sabe ni por dónde empezar, así que no les contará y menos si ya se va. A pesar de todo, se calma un poco con ese pensamiento.

—¿Por qué habría de pagar yo siendo que ustedes se quedan? —pregunta Gales tomando igualmente unos cuantos billetes.

—Porque somos tus encantadores hermanos a los que amas de todo corazón y no quieres que le digan a tu madre como casi te pones a llorar cuando te hemos dicho que tenías que quedarte con ella.

Yes, estuve así de llorar desconsoladamente —asiente poniendo los billetes en la mesa, que no alcanzan a pagar todo, seguramente pero pagan más de lo que él se ha bebido.

xOXOXOx

Después del desastre de la primera vez que Bélgica se encontró en casa del escocés, las siguientes ocasiones en las que ha subido lentamente se ha ido encontrado la nevera más o menos llena, la casa más o menos recogida, los baños más o menos limpios y una tarjeta de servicios de limpieza más o menos visible pegada a la puerta de la nevera con un imán de publicidad de Godiva. Esta vez no es una excepción.

La excepción está en que cuando le abre la puerta está sudando, con el corazón a mil y tremendamente NERVIOSO.

Hello! —se acerca a darle un beso y parpadea a la mitad porque parece como si hubiera estado haciendo ejercicio o algo así. Inclina la cabeza.

—Ah, ehm... hum... —vacila cuatro veces, se acerca se separa y se queda nada más en una sonrisa nerviosa—. H-Hello —abre la puerta del todo para dejarla entrar. La chica parpadea y sonríe igual frunciendo un poquito el ceño, entrando.

—¿Ha ido bien? Te ves...

—Eh? Yes, yes —carraspea igual de nervioso y aprieta los ojos cambiando de idea sobre sus pretensiones una y mil veces en nada más que un segundo.

—Mmm... —nada convencida, aunque mira al rededor y sonríe notando que esto parece cada vez más una casa. No comenta nada al respecto—. ¿Todo listo?

—¿Eh? —Vuelve a sacarle de sus pensamientos—. ¿Todo el qué?

The... Games. ¿Estás seguro de que va todo bien? —pregunta acercándose con los brazos levantados para abrazarle del cuello.

Ah, yes... No, he dejado algunos detalles mal acabados para que a England le salgan canas verdes pero en general... —sonríe un poco centrándose más.

—Eso suena un poco más a un acto de maldad digno de ti —se pone de puntas y le da un beso suave en los labios. Escocia sonríe y cierra los ojos con el beso, relajándose más...

—Tengo algo para ti —suelta sin pensar.

—¡Oh! —sonríe abriendo los ojos—. Un... ¿Regalo?

—¿Eh? —se tensa de repente y pone cara de pánico al notar que lo ha dicho en voz alta, porque aún se está pensando si dárselo o no. Bélgica le acaricia un poco la nuca.

—¿No? –vacila notando un poco la tensión.

I... I-I... —vacila con el corazón acelerado—. Y-Yes…

—¿Qué es? —sonríe sinceramente.

—Ehm... —se humedece los labios—. Está en el cuarto. V-Ve a ver. Voy por birra.

—En el cuarto... ¡Voy a ver! —beso rápido en los labios y le suelta —. ¿Me traes una?

Yes —se pasa una mano por el pelo y sonríe igual de nerviosamente.

Bélgica se va hacia allá, nerviosa, pasándose una mano por el pelo. En realidad no es que Escocia no le haya dado regalos... Le ha dado cervezas, por ejemplo. Pero algo en el nerviosismo hace que ella se ponga igual de nerviosa mientras se asoma a la cama.

El británico se va la cocina pensando... esto, todo esto, empezó en diciembre, en Navidad y ahora es Julio. Hace tiempo que esta es definitivamente la relación más larga que ha tenido nunca y... no está NADA seguro de que esta sea una buena idea. No es nada en realidad, es una cuestión práctica porque además va a pasar ahí unos días con los juegos y parece como lo más lógico nada más, seguro a ella no le parece nada y puede que incluso se decepciona... o igual se asusta, igual se siente demasiado, igual que él, que se siente como si le faltara el aire y esto fuera demasiado deprisa.

Bélgica toma aire, tratando de no pensar en qué puede ser... Podía ser cualquier cosa. Pero... Era un regalo, eso era bonito, más aún viniendo de este hombre que a veces parecía tener problemas con algunas de estas cosas tradicionales. Decide dejar de pensar y darle vueltas, y mejor ver realmente qué es. Así que evitando seguir con su vacilación pasa al cuarto mirando directamente a la cama.

No hay nada. Parpadea... Y mira alrededor buscando una cajita o un paquete con su moño. Nop... Nada.

—Ehm... Albaaaa —grita preguntándose si hay algo que debería estar viendo que no ve.

Yes, yes... ya voy —sale de sus pensamientos, sacando las cervezas.

Mira debajo de la cama. Ahí si hay mierda, no mires que te come. Aprieta los ojos y decide no pensar en ello, levantándose otra vez.

—Es que no estoy segura de saber... —grita un poco más, sentándose en la cama. Quizás era algo menos notorio... O quizás ahora lo traería. Se imagina a Escocia viniendo con dos cervezas y un mandil listo para tomarla apasionadamente en la cama como regalo. Se sonroja un montón.

En justo el momento que aparece en el linde de la puerta. Bélgica pega un saltito saliendo de la fantasía y sonrojándose más.

Oh! Hey... —con el corazón aceleradillo. Escocia traga saliva, sonríe un poco y le tiende la cerveza, temblorosito—. Thank you —sonríe también y le mira a la espera de que le diga algo.

—¿Qué... opinas?

—Hum... Está todo limpio —sonríe un poco y mira alrededor sin estar muy segura.

Yes... Well, I mean, es nada más para... es decir, sólo... bueno, pensé que... bueno. Nada más.

Bélgica vacila y le mira balbucear sin estar del todo segura. Sonríe de igual manera.

—Ven... —pide dando unas palmaditas al lado suyo en la cama, tratando de entender el súper nerviosismo por el cuarto ordenado—. Es que no veo... El regalo. Perdona. ¿Hay algo que me estoy perdiendo? —suelta con sinceridad sonriendo un poco y mirando alrededor.

—Es... —se humedece los labios y aprieta los ojos, realmente nervioso, sentándose a su lado. Ella le acaricia un poco la espalda, notando el nerviosismo—. Nada más... —piensa en decirle cualquier cosa y cuando nota la mano pega un salto levantándose y separando asustado—. ¡El cajón! —chilla por el susto. Bélgica levanta las cejas.

—¿E-El cajón? —lo mira de reojo —. ¿Está ahí?

—No, no, el regalo es el cajón, es decir... es nada más... un cajón para... que dejes algunas cosas... si quieres... durante los juegos y... lo que... es nada más...

Levanta las cejas un poco más... Sin esperárselo, con una sensación EXTRAÑA en el estómago. Escocia le acababa de hacer un regalo simbólico, o al menos así lo entendía. Un hueco en su vida... Un cajón. Siente maripositas en el estómago, un poco en shock.

—Oh... —susurra mirándole y luego mirando hacia el cajón de reojo. Sonríe un poco sin poder evitarlo, sonrojándose.

—Porque en la maleta la ropa... y... así... bueno... no tienes... es decir, es tonto, pero... —tan nervioso. La belga se levanta sonriendo y acercándose a él.

—Es... Es un regalo muy bonito y mi ropa... Es... —balbucea un poco también acercándose más y volviendo a ponerle las manos al cuello. Escocia traga saliva.

Vacila un instante pensándose esto y tragando saliva también. Podría ser sólo una cosa amable de su parte, "mira, te liberé un cajón para poner tu ropa, cuando acaben los juegos y te vayas a casa sacas todas tus cosas y ya, si alguien más viene hago lo mismo". Sin embargo, conociéndole... No parecía ser algo que hiciera por nadie más y entre eso y su nerviosismo, siente que eso aunque no quiera, es una cosa grande... O quizás él temía que ella pensara que era una cosa grande cuando era algo sin importancia...

El pelirrojo respira un poco más tranquilo al notar que no piensa nada raro ni se asusta ni nada, sonriendo un poquitito.

I... Really... I... Thank you —susurra tragando saliva—. Es un gesto bonito de tu parte.

Well... I... just... hum —aprieta los ojos porque justo ahora no sabe qué decir. Bélgica le abraza y él suspira y nada más la abraza de vuelta a lo que la chica le acaricia la espalda y sonríe pensando repentinamente que han dado un extraño y gran paso—. Well, pues... —risita nerviosa, carraspea.

Well... Voy a llenar mi cajón —sí, puedes entrar en pánico.

Aprieta los ojos y se ríe un poco de sí mismo mientras se auto convence que no pasa nada, nada más le ha dejado un espacio para guardar sus cosas, no es como que haya perdido su libertad, es sólo un… bueno, ahora nada más no es libre de elegir lo que hay en el cajón.

Es sólo un cajón, ejem… Hiperventila un poco, ¿qué pasa si ahora quiere quemar la casa pero no puede porque están las cosas en el cajón...?

Le da un beso en la mejilla y se separa, no se crean que no, pensando que esto no es un compromiso a la larga... Sólo es un cajón, nada para sobre pensar. Aunque nadie le había vaciado nunca un cajón en su casa.

—No guardes nada de mucho valor... es decir, ¡quizás se quema la casa! —¿puedes calmarte un poco? Bélgica levanta las cejas y sonríe de lado.

—¿Contigo adentro o afuera?

I don't know... —se pasa una mano por el pelo, nervioso.

—¡Cómo que no sabes! Are you... ¿Estás bien?

I... just... —al borde del ataque de ansiedad, pero aparte de eso, como una rosa.

Come on, ¿qué cosas tan graves puedo guardar en un cajón fuera de mi ropa...? ¿Un poco de ropa interior quizás? Trataré de poner cosas monas.

Parpadea con eso. Mira, de repente esto tiene una parte buena. Bélgica sonríe de lado... Y sí, no puede evitar conocerte desde que te encontró en su pijama de borregos.

—Puedes usar mi pijama si quieres, siempre y cuando la laves —se ríe un poco cuando ve que él aprieta los ojos y se sonroja—. Quizás traiga un par de libros de esos...

—No es como que sea un fetiche por la ropa de mujer o algo.

—Gracias por asumir que mi pijama de borregos es femenino —se ríe.

—El caso es que... son los borregos —se encoge de hombros con la típica sonrisa de "bromeo pero suena a verdad", provocando que la chica se ría aún más.

—¡ESE es el fetiche! —le acusa y él se ríe el también. Le mira sonriendo embobadita, cambiando el peso de pie y sonrojándose un poco, antes de humedecerse los labios—. Voy... Por mis cosas —susurra en un tonito extraño, tragando saliva y mirándole sonriendo. Él asiente y... se toma casi toda la cerveza de golpe.

Bélgica sale casi corriendo porque acaba de descubrir algo importante... Y en lo que no quería pensar mucho. Sí, en efecto, acaba de enterarse que quizás está de verdad enamorada de Escocia. Aún así, no pretende decirle nada... Aunque teme, TEME que vaya a decirle clarísimamente en algún momento de exhalación en el sexo o algo así. Aprieta los ojos volviendo con su maleta.

Escocia no se entera de nada mientras nada más se toma la cerveza intentando relajarse y pensando en si tiene que ir a recibir a la gente o algo ¿habrá un protocolo?

Bélgica pone tres cosas en el cajón antes de girarse a mirarle y volver a sonrojarse un poco. Al notar que le mira sale de sus pensamientos.

—Ehm... Ya está... Vamos a... ¿Nos vamos? —pregunta aún sonrojadita.

Yes —asiente y recuerda algo —. No estoy seguro de tener otra sudadera que prestarte que no esté realmente vieja ya...

—Oh... —sonríe un poco y vacila—. Bueno, supongo que... ¿Hablas de para retozar y dormir en tu casa? —pregunta la chica y él se sonroja con el retozar —. E-Es decir... —carraspea un poquito —. Oh, espera, no había pensado. ¿Alguien más se quedará aquí?

—No, todos van a hotel, salvo England, que se va a su casa.

—Ehm... Qué bien —sonríe y se sonroja otra vez—. ¿Qué toca hacer ahora?

—No estoy seguro de si tengo que ir a recibirles o ya en la inauguración... tú eres la que sabe de protocolos.

La belga le mira con la boca un poco abierta.

—Uff... Bueno, yo estaría ahí hecha un manojo de nervios, con flores para cada quien y desde las nueve de la mañana... Pero es que yo no soy tú. ¿Tienes sus itinerarios?

—¿Itinerarios?

Yes, en qué vuelvo viene cada quien y a qué hora llegan —va por su cerveza, que ha dejado en la mesita de noche antes de que le dijera lo del cajón, pensando aún un poco que en una semana completa durmiendo juntos y solos... Se le va a salir decirle así que le quiere o algo de eso... Y él seguro va a salir corriendo.

Ah, yes.

—Ah... Y, hombre libre, ¿quieres ir a recibirles?

—Pues así como querer... —sonríe y se encoge de hombros—. Aunque puede que my mother suba hasta aquí si no estoy ahí.

—Nos vamos —sentencia y el escocés se ríe con la respuesta inmediata—. No, no... Es que... Mira que me dará mucho gusto verla —la diplomacia ante todo—, pero...

—Vale, vale, vamos —concede encogiéndose de hombros, tomando las llaves del coche y la chaqueta de cuero.

Bélgica se pone el suéter, que ya conoce las gélidas temperaturas de esta región... Aún en verano puede darle frío... y busca tomarle de la mano cuando pasa a su lado para salir.

La deja sin darse mucha cuenta mientras trastea con las llaves con otra mano y para cuando lo nota, se sonroja un poco pero no la suelta. Más bien se la aprieta un poco porque además aun no le ha dado un beso largo hoy... y le ha regalado un cajón. Cielos... ¿y qué pasa ahora si de repente quiere cambiar el armario? ¿Tiene que ser una decisión conjunta? Ansiedaaaaad.

Es que es monísimo. Es que le cuesta mucho esto. De hecho, creo que a sus hermanos se les hubieran salido los ojos de haberles contado. Seguro, es que ni siquiera Irlanda tiene un cajón en su casa, de hecho, seguro si Irlanda se deja algo en su casa pasa a ser de Escocia en cuanto el irlandés sale por la puerta.

No creo que ni su madre tenga realmente un cajón. Sólo le falta eso, que tenga alguna excusa para ir sin avisar.


Como alguien puede ponerse tan nervioso con solo un cajón... ¿lo que hace Escocia es un drama o no? ¡No te olvides de agradecer a Josita su edición!