Capítulo 8: Mi primera cita.
Después de un día de viaje, finalmente los cuatro chicos llegaron a Ciudad Azulona, el ambiente entre los cuatro ya no era tan tenso como cuando continuaron su camino, incluso Benjamín empezó a hablar con Jonatan, de alguna manera sentía que tenía que hacer las paces y cambiar su actitud para con él, mientras Mercy se la veía más decidida, ella se consideraba una fan en los aspectos amorosos de sus amistades, pero ahora más que nunca debía atender los suyos por su cuenta.
Mientras el grupo de chicos descansaba en el Centro Pokémon de la gran ciudad, el joven rubio y la oji-verde decidieron darles una noticia a sus amigos.
- Chicos, creo que aquí nos despedimos – comento Mercy con una media sonrisa.
- ¿Por qué Mercy? – pregunto triste su querida amiga oji-azul.
- Tenemos que partir a Ciudad Fucsia… realmente ha sido poco tiempo, pero lo suficientemente valioso, los voy a extrañar – comento Mercy mientras ponía una mirada nostálgica.
El rubio miró a Mary y después a Jonatan, las razones por la que partían pronto eran otras, pero entendía también que era bueno que los dos hablen sobre ellos.
- En verdad tenemos que irnos Mercy y yo a Ciudad Fucsia, más que nada venimos a Kanto para entregar un pedido personalmente a un conocido de Mercy.
- Entiendo… de verdad me pone triste que no puedan continuar junto a nosotros en este viaje, pero les agradezco mucho su apoyo – comento ya con una sonrisa Mary.
- Me imagino que a pesar de lo que necesitan cumplir, podrán ir a ver la final de Mary – agrego Jonatan la frase mientras observaba a Mercy y Benjamín.
- Justo esa es la razón, queremos terminar rápido este pedido para poder ir a ver a Mary en la final – comento muy risueña la joven castaña de ojos verdes.
- Me alegra saber que podré contar con su apoyo ese día.
- Por eso somos amigos ¿no? – comento Benjamín mientras sonreía.
Los cuatro chicos caminaron un rato por la ciudad, observando lo grande y hermosa que era, aunque aquella pequeña caminata terminaría con el camino que daba para ir a Ciudad Fucsia.
Aquel grupo de amigos se despidieron, prometiéndose encontrarse en Johto para la final en la que participaría Mary.
Benjamín antes de partir le pidió a Jonatan que se dieran otra oportunidad para rehacer las pases, a lo que el azabache no se opuso, despidiéndose finalmente con un apretón de manos y un sonrisa dibujada en el rostro de ambos. Mercy y Mary vieron felices la escena, como a su vez se alejaban cada pareja.
- Es una pena que se tengan que ir tan pronto.
- De todas maneras debo admitir que fue un viaje divertido, además que pude conocer más a tus amigos Mary.
- Sí, me alegra mucho que al final terminaras haciendo las pases con Benjamín.
- ¿Te diste cuenta de nuestra situación?
- Se puede decir que sí, me preocuparon los dos mucho, pero lo bueno es que ahora todo será diferente – la castaña esbozo una sincera sonrisa mientras miraba a su querido amigo azabache, definitivamente ya no era como la chica que estuvo estudiando en la Escuela Ranger.
Jonatan contemplo el cielo después de un leve rubor que le producía al ver a su amiga, sentía que ya era la hora de decir finalmente aquello que se guardó por mucho tiempo, así que propuso a su amiga salir a pasear un rato. La castaña acepto con gusto.
Mientras paseaban por ciudad Azulona se encontraron con una exposición sobre los Concursos y Súper Concursos Pokémon que ha habido a lo largo de los años, veían fotos de participantes que habían destacado junto a sus pokémon.
El azabache no pudo evitar quedarse mirando una fotografía en especial, en la cual se encontraba la madre de Mary de adolescente, con un traje de Súper Concurso blanco y una Nidoran.
- ¡Wow! Realmente tu madre y tú se parecen mucho.
- Ver a mi mami dentro de esta exposición me conmueve bastante… realmente tengo que cumplir con mi propósito de ganar el Súper Concurso.
- Estoy seguro que lo lograrás.
- Gracias Jonatan.
La castaña volvió a ver la fotografía mientras esbozaba una sonrisa de ver a su madre tan feliz, ella sabía que en esa época fue que conoció a su padre, de alguna manera el destino los unió al final a pesar de los diversos obstáculos que atravesaron.
La exposición de Super Concursos y Concursos Pokémon presentaban un bello show de Musical Pokémon, realmente era un bonito espectáculo ya que los pokémon interpretaban una obra de teatro muy bonita referente a la amistad.
Mary no pudo evitar sentirse emocionada al ver tan bello espectáculo, el azabache por momentos volteaba a ver a la castaña, se sentía embelesado por las emociones que trasmitía. Finalmente e inconscientemente Jonatan pronuncio algunas palabras.
- Tengamos una cita.
La castaña se sorprendió de lo que acababa de decir su amigo, sintió que su corazón iba a salirse en cualquier momento, mientras volteaba a verlo nuevamente cuando un choque de la mirada del ojos castaños se posó sobre ella. Si bien notaba una seriedad en el joven, también era notorio el sonrojo en su rostro, ambos se encontraban en la misma situación.
- Está bien.
Finalmente una respuesta salió de Mary, así que decidieron dirigirse al Centro Comercial de Ciudad Azulona, ambos se sentían nerviosos, y en momentos que se cruzaban su mirada su mirada se desviaba con un fuerte rubor en sus mejillas.
- Jonatan mira ¿Qué tal esta ropa? – pregunto Mary que había entrado junto al azabache a una tienda de ropa, Mary sentía que debía verse bien, era una ocasión especial a pesar de ser imprevista.
- Te ves muy bien – comento Jonatan con un leve sonrojo, el conjunto que llevaba la castaña era una falda que llegaba arriba de las rodillas de color blanco y un polo de color palo rosa el cual mostraba sus delicados hombros, se veía sencilla pero ese era parte de su encanto el cual fue acompañado por sus cabellos castaños sueltos.
- ¿De veras?
- Sí.
Después de aquella visita a la tienda de ropas en el Centro Comercial, y Mary cambiada con el nuevo conjunto que compro, Jonatan la llevo a pasear por el lugar, disfrutando ambos de su compañía y la diversión al jugar diferentes juegos como el Tennis de mesa, Golpear al Topo y los Carros Chocones, definitivamente había felicidad desbordando por doquier.
- Mary, que te parece si intento sacar algo de esa máquina – el azabache señalo la famosa máquina de peluches, en realidad el joven minutos antes se quedó observando a Mary cuando fijo su mirada en un peluche con la cara de Piplup, era más que seguro que le recordaba a Ren.
- ¿Estás seguro Jonatan?
- Déjame intentarlo… además – el muchacho coloco su mano derecha sobre su bolsillo terminando de enseñarle un pequeño peluche que tenía el rostro del joven – Sería bueno darte también algo.
Mary se sonrojo al recordar aquel pequeño regalo que le dio el día de su graduación, ese día ella estaba dispuesta a decirle sus sentimientos pero nunca pudo hacerlo, tenía mucho miedo y los nervios las carcomían, ver de nuevo aquel presente frente a ella le hizo esbozar una sonrisa y saber que él siempre lo llevaba consigo.
El azabache se encontraba en una batalla con la máquina, ya había gastado 3 monedas y el peluche con la cara de Piplup no salía, por un momento Jonatan pensó en el pequeño Ren y que de seguro se estaría burlando de él, solo pensar en ello le hizo volver a intentarlo mientras Mary solo observaba.
Finalmente un peluche cayó sobre la caja para recibir premios.
- Te lo dije – una sonrisa seguida del peluche en su mano era la señal de triunfo del joven, mientras la castaña recogía delicadamente el obsequio que le estaba ando el joven, Mary solo pudo abrazar con ternura aquella pieza de triunfo, mientras cogía la mano del joven para agradecerle por el gesto.
- Gracias, realmente muchas gracias Jonatan.
Nuevamente un rubor apareció en ambos jóvenes a raíz del gesto de la castaña, que ahora intento soltar la mano del azabache, el cual no dejo que lo hiciera, sujeto su mano con un poco más de fuerza haciendo que la joven se sonrojara más.
- Mary, quedémonos así un rato más…
- Jonatan…
- No, no solo un rato más, sino siempre – finalmente el azabache fijo su mirada en la aún sonrojada ojos azules - Mary desde hace tiempo quería decirte algo, pero no he podido hacerlo por ser un tonto.
- No digas eso Jonatan, tú no eres un tonto.
- Si lo soy, me confié y sino es por las circunstancias tal vez lo hubiera callado más… en realidad también tenía miedo a pesar que innumerable veces he querido decírtelo.
- Jonatan… tu eres uno de los chicos más valientes que he conocido, realmente no pienso que eres un tonto o alguien cobarde, tu realmente eres muy especial para mí….
- Gracias Mary… por una parte me siento aliviado. – El azabache finalmente dio un suspiro seguido de una leve sonrisa – Mary lo que quería decirte desde hace tiempo es que me gustas mucho, no, es solo eso, realmente estoy enamorado de ti, eres mi mejor amiga… pero el sentimiento que siento no es solo un gusto, realmente es algo más fuerte que eso – la castaña no podía salir de su asombro lo que acababa de escuchar, sentía que su corazón iba a salir de su pecho mientras una lágrimas de felicidad escapaban de sus ojos. Aquel temor que ella sentía era el mismo que él tenía, pero ahora lo que siempre veía en sueños no era más que la realidad, estaba a su frente, sonrojado pero con una mirada tan dulce como el chocolate para derretirse.
- Jonatan… yo también siento lo mismo, desde hace mucho tiempo… realmente también estoy enamorada de ti, y no sabes lo feliz que me hace escuchar aquellas palabras.
Un abrazo fue finalmente lo primero que nació de ambos jóvenes, mientras una sonrisa se esbozaba en el rostro de los dos enamorados. El azabache fue el primero en hablar.
- Entonces – aclarándose un poco la garganta y separándose levemente del abrazo de la castaña - ¿Deseas ser mi enamorada?
- Sí. – Finamente Mary dirigió de nuevo su mirada a los ojos chocolate del joven azabache, mientras los dos sonreían felices de a ver dicho aquello que por tanto tiempo tenían guardado.
Ahora los nuevos enamorados se fueron del centro de juegos tomados de la mano, realmente su mayor sueño se había cumplido.
