Capítulo 9: Familia Famosa.
Nuevamente, la ahora pareja de enamorados, había regresado a ciudad Azafrán, un conductor que había reconocido a Mary en su última presentación en el concurso pokémon, les hizo el favor de llevarlos en menos tiempo a aquella ciudad. La razón por la que volvía fue justamente por una llamada que Jonatan recibió el día anterior.
- FLASHBACK –
- ¿Alo?
- ¡Hermanito cuanto tiempo!
- ¿Nanami? ¡Wow! Que sorpresa ¿Cómo van las cosas por allá?
- Estoy de vacaciones en Johto, justo me entere que Mary pasó a la final que se realizará acá, dale mis felicitaciones de mi parte.
- Gracias, le haré presente.
- Me parece o te escucho muy feliz ¿Paso algo entre tú y Mary?
- No sé cómo haces para darte cuenta de esas cosas…
- Eres mi hermanito y te conozco bien ¿y ya le dijiste?
- Sí…
- ¡Waaaa! ¿Y qué te dijo?
- Sí.
- Awww felicitaciones Jonatan, que bueno es saber que los dos se correspondan, me imagino que vendrán de inmediato a Johto.
- Sí, es seguro que sí, además le hice una promesa de conocer mi ciudad natal.
- Que bueno Jonatan, estaremos todos reunidos, y mejor aún ¡Finalmente conoceré en persona a Mary! Flynt también se pondrá feliz cuando le cuente de la noticia.
- Bueno Nanami, apenas estemos partiendo de Azafran, te mandare un mensaje para que puedas recogernos.
- ¡Dalo por hecho! Nos vemos en un par de días hermanito.
- Nos vemos Nanami.
El azabache volteo a ver a Mary quien observaba una vitrina que tenía artículos de ropa bonita, Jonatan se acercó y le comento la llamada que acababa de recibir, la castaña escucho atenta lo que le decía su novio, mientras le regalaba una sonrisa por el nuevo destino al que iban a ir pronto. Finalmente la promesa se cumpliría.
- FIN DE FLASHBACK –
Dentro del Magnetotren, la castaña de ojos azules observaba maravillada los paisajes de Johto, ya había pasado una hora de viaje, y a pesar de la velocidad no podía evitar mirar curiosa el entorno natural de aquella nueva región.
- Mary, ya estamos a punto de llegar, mi hermana nos estará esperando en la entrada de la Estación Trigal.
- Realmente me siento muy emocionada de conocer finalmente Johto, sobretodo que finalmente podamos cumplir la promesa hecha.
- Me alegra saberlo, aunque te tengo que decir algo antes que bajemos.
- ¿Dime?
- Mi familia, como ya te lo había comentado, es algo peculiar, solo te pido que les tengas paciencia.
- En realidad me siento más nerviosa de conocer finalmente a tu familia, pero descuida, ya me habías comentado sobre ello – la castaña le regalo una sonrisa honesta a su enamorado mientras el timbre de llegada era anunciado. Finalmente estaban en Ciudad Trigal.
Al salir de la estación, la castaña no pudo evitar sentirse asombrada por el lugar, era una ciudad muy animada y comercial, sin mencionar que desde lejos podía ver la enorme Torre de Radio, sin duda Johto tenía sus propias maravillas.
Mary pudo haber continuado admirando su entorno si no es porque Jonatan la llama a que la siga, la razón era que su hermana había llegado y ya los estaba esperando a ambos.
- ¡Jonatan! – una chica de cabellos sueltos de color rojo dando a fucsia, la cual llevaba un vestido crema y una casaca jean, corría al encuentro del azabache, el cual solo atino a sonreír mientras aquella chica mayor que él lo abrazaba muy afectuosamente, provocando la sorpresa de la castaña – Cuanto tiempo sin verte ¿me parece o haz crecido un poco más?
- Quizás un poco.
- ¿Oh? Y la chica de ahí… ¿Mary?
- Mucho gusto – comento algo sonrojada la castaña cuando tuvo la atención de la joven.
- ¡Que gusto finalmente conocerte! Yo soy Nanami, la hermana mayor de Jonatan, y realmente él ya me puso al tanto de lo ocurrido, felicidades a los dos.
- Gracias hermana.
- Me imagino que deben estar cansados del viaje, vamos entonces al auto, Flynt nos está esperando para volver a casa.
- ¿Flynt? – comento levantando el ceño el joven.
- Sí ¿No te comente qué él ya estaba en Johto?
- No me mencionaste de ese pequeño detalle hermana - el azabache se notaba algo incómodo, el cual Mary pudo notar. Ella sabía que Flynt era el enamorado de su querida hermana mayor, y por momentos le parecía algo gracioso ver al hermano menor proteger a su querida hermana.
El camino a ciudad Violeta fue ameno, Flynt mientras conducía conversaba tanto con Nanami y Mary, las cuales les parecían muy interesantes las anécdotas que tuvo con sus pokémon voladores, aunque Jonatan se encontraba algo callado a diferencia de los otros jóvenes.
Finalmente el auto se detuvo frente a una casa grande que tenía un jardín amplio, Mary al verlo se quedó maravillada.
- Bienvenida a nuestra casa Mary – comento con una sonrisa Nanami mientras la castaña aún no salía de su asombro.
- Gracias… valla nunca pensé que su casa fuese casi una mansión… - comento la castaña mientras caminaba hasta la entrada de la puerta.
- Descuida, yo también sentí lo mismo cuando vine por primera vez aquí – con una sonrisa, Flynt respondió a la joven.
- Nanami… ¿mamá está en casa? – Jonatan, quien había llegado un poco serio a su hogar, finalmente hizo la pregunta que hizo que su hermana lo mirara preocupada.
- Se supone que había salido de compras al saber que vendrías, dijo que quería preparar tu comida favorita – con una sonrisa, la joven rojiza respondió al azabache.
Nanami por fin abrió la puerta. Mientras ingresaban Jonatan se pudo dar cuenta que su hermana menor Katherine se encontraba ahí, la cual se acercó a saludarlos.
- Hola, mucho gusto, debes de ser Mary ¿No?
- Sí, un gusto – respondió con una sonrisa la castaña.
- Lo siento, me llamo Katherine, seguro a mi mamá le gustara conocerte finalmente… - comento la pequeña niña de cabellos negros con una coleta recogida y de ojos azules mientras se volteaba para llamar a su madre – Mamá ya vinieron.
En ese instante, una bella joven de cabellos rojizos amarrados en una coleta y un vestido largo floreado de manga acero bajo rápidamente del segundo piso de aquella gran casa, sorprendiendo sobre todo a la joven castaña.
- ¡No, no lo puedo creer! ¡Es Kanon, la cantante! – comento muy sorprendida Mary mientras pasaba a taparse su boca por las palabras dichas – Lo siento mucho, disculpe mi descortesía, soy Mary Isogai, y estoy muy feliz de poder conocerla y que me permita pasar un tiempo en su casa – muy apenada la joven se inclina ante la joven madre de Jonatan.
- ¿Mary?... No lo puedo creer – comento la rojiza mientras se notaba que se alegraba al ver a la joven, parecía que veía en ella a alguien familiar – Que pequeño es el mundo, realmente te ves muy adorable – comento Kanon mientras abrazaba efusivamente a la castaña, mientras Jonatan solo sonreía nervioso y Nanami y Katherine solo sonreían ante la escena.
- Mamá déjala respirar…
- Awww también está mi tesoro – respondió Kanon a su hijo mientras le miraba y aún no desasía su abrazo.
- Madre… no empecemos… - suspiro Jonatan mientras trataba de controlar su fastidio.
- Bienvenidos a los dos – ya algo más calmada, Kanon les sonríe a los recién llegados mientras les pide que pasen a la cocina a almorzar.
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La noche ya había llegado, y Mary se sintió en casa con las atenciones de toda la familia de Jonatan, mientras veía el exterior en un balcón de la casa junto a Kira, no dejaba de pensar en porque aún Jonatan sentía un ligero rechazo a su madre, entendía que había cambiado algunos aspectos de él, e incluso estaba abriéndose más con su familia, pero viendo a la madre de Jonatan, veía lo dedicada que era con sus hijos, lo cierto es que no sabía mucho del pasado que pudieron a ver pasado, más que aquella vez que Jonatan le comento del incidente de su padre. Pero era fácil deducir que su madre a raíz de esa pérdida se aboco a sacar adelante a sus hijos, aunque eso consumiera pasar el tiempo con ellos. Al menos Mary sentía eso mientras miraba el cielo estrellado que hacia un bello paisaje junto al bosque cercano a la ciudad.
- ¡Mary! Finalmente te encontramos – comento Katherine que acababa de llegar junto con Nanami, las cuales tenían una pijama puesta.
- Oh, lo siento, es solo que me quede mirando las estrellas, realmente es una aire distinto Johto.
- ¡Pii! – respondió alegremente su pequeña Pichu.
- Wow, nunca había visto un Pichu, Jonatan y Nanami tienen fotos con esos pokémon, pero yo no tuve suerte – comento Katherine mientras trataba de coger a Kira, a lo que Mary con delicadeza se lo deja en sus brazos mientras la azabache sonreía de oreja a oreja.
- Gracias por darle su gusto a Katherine.
- No es por nada Nanami – respondió con amabilidad la joven.
- Que te parece si tenemos una pijamada, durmamos todas juntas y hablemos de diferentes cosas.
- ¿Una pijamada? ¡Claro! – Acepto muy risueña Mary mientras Nanami no dejaba de sonreírle – Solo espérenme un momento, llamare a mi casa.
- Si gustas utiliza nuestro teléfono, y descuida te esperaremos en mi habitación.
- Ok, muchas gracias.
Mary salió de la habitación hasta la sala del primer piso donde se encontraba el teléfono, finalmente marco el número de su casa, y su alegría fue notoria al escuchar la voz de su madre.
- Hola mamá.
- ¡Mary! ¿Cómo estás hija? ¿Todo bien en tu viaje?
- Sí, discúlpame por no llamarte antes, acabo de pasar a la final del Súper Concurso en Johto.
- Qué alegría es saber que te esté yendo muy bien cariño.
- Sí… más bien mami… hay algo que tengo que contarte… - de repente Mary empezó a ponerse nerviosa mientras sus mejillas se ruborizaban – Es sobre Jonatan…
- Por tu tono de voz debió pasar algo muy bueno.
- Sí… En realidad ahora estoy en su casa en Johto con su familia… estaré aquí hasta la final del concurso… y… y bueno… Jonatan y yo somos enamorados…
- ¿¡Son enamorados!?
En ese instante un joven adulto dejo su diario a un lado al escuchar esas palabras de sorpresa de parte de su esposa, aquellas palabras había llegado hasta su nervio más fino, y un semblante serio se dibujó en su rostro.
- ¿Mary tiene enamorado? – Pregunto el furioso padre mientras se acercaba al teléfono - ¡Ah no! ¡Eso no lo permitiré! ¿Quién es ese vago? ¡Primero debe pedirme permiso!
- Cariño, discúlpame, creo que tu papá se alteró, pásalo bien hijita, después conversamos mejor sobre esto… y sin tu padre presente – su madre termino susurrando mientras le mandaba un beso y colgaba el teléfono.
Mary solamente sonrió nerviosa ante las palabras que llego a oír de su padre. De alguna manera sabía que tarde o temprano su padre debía de enterarse.
