Francia le sonríe pidiéndole fuego para un cigarrillo. Justo a eso ha ido peeeero le hace un gesto con el dedo para que se levante y se acerque.
Levanta una ceja y hace los ojos en blanco, quitándose los audífonos, quitándose los lentes, acomodándose el pelo, volviéndose a poner los lentes, levantándose, poniéndose el bañador a la altura perfecta de la cadera y finalmente acercándose a el escocés, que levanta una ceja con todo el proceso.
Inglaterra, que está leyendo, se tensa automáticamente dejando de leer y mirándoles por encima del borde del libro.
—Allô —sonríe de lado sacando uno de sus cigarrillos y poniéndoselo suavemente en los labios.
Se enciende él un puro sonriendo un poco primero y luego acerca el fuego para que lo encienda Francia pero sin dejar que lo tome. Francia inclina un poco la cabeza y acerca el cigarrillo al fuego, mirando a Escocia a la cara.
—¿Qué tal estás?
—Bien... Con una sobre exposición al sol y a los británicos, pero bien —se ríe un poco —. ¿Tú?
—Sobreexposición a los británicos... será por England porque apenas si has hablado con ninguno de los demás. Aunque ya se sabía que te pasaría.
—¡Llevo viéndolos todo el rato! ¿Qué es lo que sabías que me pasaría? —inclina la cabeza.
Escocia se encoge de hombros y niega, porque a pesar de que está muy bien con Bélgica, son sus celitos que NUNCA admitirá tener y que le echa de menos, cosa que tampoco admitirá nunca.
—No me pasa nada, si no he convivido más es porque ustedes, todos, están cada uno echando novio —se ríe un poco.
—Veo que ya has notado el asunto con Eire...
Lo que pasa Francia, es que aunque tú tengas a España y a Prusia... para Escocia sí eres de alguna forma lo que ellos dos son para ti aunque no sea reciproco.
—Ah, más o menos me he dado cuenta. Tú también, por lo que veo...
—Más o menos —gesto vago.
—A ver, cuéntame...
—¿Yo? Tú eres el experto. ¿Qué opinas?
—Pues... Creo que es pronto para opinar mucho pero... Estoy viendo que se está mascando algo donde no sabía que existía esa opción... —sonríe —. ¿Qué dice él?
El escocés le mira y suspira un poco.
—¿Qué va a decir? Que quiere tirársela y le trae sin entender nada porque no hace más que rechazarle e irle detrás —se encoge de hombros. El francés sonríe de ladito y niega con la cabeza dando una calada—. ¿Qué dice ella?
—No la veo muy convencida... No que no le traiga ganas —aclara—, pero... bueno, te imaginas los motivos.
Le mira porque no se los imagina y además le da un poco de miedo que ella nada más esté jugando con su hermanito... Francia levanta una ceja sin estar seguro de si ha entendido o no y decide mejor aclararlo.
—Te acuerdas de lo que paso en diciembre con... —busca a Gales y se gira un poco a él, señalándolo con sutileza.
—No… Cymru... yes. No le costó tanto.
—Por lo que entendí, el precio de esa noche lo está pagando ahora Irlande.
—What? —levanta una ceja.
—De no haber pasado esa noche con Galles, Irlande tendría un camino muchísimo más simple.
—Why? ¿Qué hizo Cymru? —frunce el ceño.
—En realidad no sé si hizo algo o no, a mí me da que fue incómoda la discusión con Angleterre... Y aquí es demasiada exposición, por más que sea divertido, es que... Las pérdidas superan a la ganancia.
—England... —Escocia le mira.
—Angleterre no tiene por qué enterarse del todo —agrega, eso sí—, al menos no en principio...
—No, de eso ya me he dado cuenta.
—Lo que aún no acabo de decidir es si yo quiero que pase o no... —sonríe con su propio comentario.
—Lo que yo no veo muy claro es que esto vaya bien. France, como Eire se pille y ella le rompa el corazón...
Francia suspira porque no crean que no le preocupa del todo...
—Podría ella pillarse y él romperle el corazón —le mira con cierta cara de circunstancias porque sabe claramente que eso es menos probable—. Creo que, si pasa, lo más complejo será el primer paso.
Escocia se ríe nada más con la idea de Irlanda siendo un rompecorazones. Francia sonríe un poco admitiendo que vale, suena bastante absurdo.
—¿Cuándo fue la última vez que viste a Irlande pillado?
—No lo sé, todo suele reducirse a una cuestión física y sexual.
—¿Y por qué crees que esta vez podría pillarse? —pregunta, no porque no crea que es posible, obviamente, sino porque quiere saber si él está viendo algo raro.
—Porque las tías, France, NUNCA le prestan tanta atención. Y menos aun gratuitamente.
Francia aprieta los ojos porque bien que lo sabe y bien que ha visto la carilla de ilusión con la que la ha mirado toda la mañana.
—Vale, vale... Admito que Irlande está en una posición más vulnerable... Es sólo que...
—Mira, en mi opinión puede hacer lo que le salga de la vagina, pero es de ser una hija de puta darle esperanzas e ilusiones si no piensa llevarlas hasta el final. No sé qué pudo hacerle Cymru, pero Eire no se lo merece, sea o no un cabroncete idiota.
—Creo que bastante confundida está ella... No me parece que por ahora esté haciendo nada con la intención de darle esperanzas para luego romperle el corazón —analiza.
—Creo que iré a preguntarle a Cymru... —valora.
—Le gusta... Sé que le gusta y ella también se lo quiere tirar, estoy seguro. Lo que sigue de eso es difícil controlarlo y tengo que pensar bien si funcionaría... Aunque no estaría mal ver qué dice tu hermano.
El pelirrojo se relaja un poco y sonríe ligeramente con eso de que Francia esté seguro que a ella también le gusta... Escocia velando por sus hermanitos en secreto, haciendo de papá. Y luego aprovecha para meterle un empujón y tirarlo al agua mientras se va a por Gales.
—Pensé que tenía bastante co... Ahhhhh! —CLÁSICO grito de niña, sin esperárselo, mientras cae bastante graciosamente al agua haciendo un pequeño splush.
—¡Eh! Cymru! —le llama como si no acabara de hacer eso mientras Inglaterra levanta las cejas y la mitad de los presentes que saben que a Francia no le gusta el agua contienen el aliento de que Escocia se haya atrevido a hacer eso… Se oye un claro y bastante estridente...
—CONNARD! —mientras Francia sale del agua como si fuera un gato, con el pelo aplastado, notoriamente enojado.
Escocia no puede evitar reírse un poquito, muuuuuy poquito sin girarse a mirarle. El propio Gales está levantando las cejas ante el movimiento porque desde luego él jamás se atrevería a tirarle así, aunque más de alguna vez ha tenido ganas de cosas parecidas, como estrangularlo.
—Ehm... Yes?
Escocia se siente bastante realizado, porque estas cosas además por lo general sólo puede hacerlas Inglaterra, pero a él ahora le suda que se enfade y no puede castigarlo sin sexo. Así que Inglaterra, que en realidad no le ha gustado un pelo es el primero en burlarse de Francia.
He de decir que el mismo Irlanda casi le aplaude al escocés mirándole con la más profunda admiración, pensando si él podrá hacer lo mismo. Y yo sólo digo que como se atreva, puede quizás perder toda oportunidad de sexo con Seychelles en las próximas dos semanas aunque tenga que pasarse a su lado tooodo el viaje.
Francia fulmina a Inglaterra con el ceño fruncido, acercándose a su tumbona a por una toalla. Inglaterra sigue señalándole muerto de risa. Francia se baja el bañador en un sólo movimiento fluido y al inglés se le corta la risa automáticamente, llevándose las manos a la cara.
Escocia iba a empezar a hablar con Gales... eh... sí, dadle un momento.
Con parsimonia, Francia levanta su bañador y lo pone por ahí a que se seque, toma una toalla y se seca tranquilamente con ella, de pie, asegurándose de ser bastante visible para todo el mundo.
Inglaterra sigue con la cara entre las manos hecho bolita viéndole por entre los dedos y sangrando profusamente. No, es que perdimos a todos los británicos. No quiero ni decirles cómo está la propia Britania.
—Franceee —protesta Inglaterra en un susurrito, con alguna necesidad de posesión de "eso es mío, no lo miréis todos" pero sin decir nada al respecto porque no es como que Francia no viva desnudo mucho más tiempo que cualquier humano normal, pero es que son sus hermanos y sabe que a todos les gusta ¡Y quien le ha tirado era Escocia y ahora le castiga a él!
—Pues es que no esperarás que me siente con el culo empapado —protesta un poco mirándole de reojo, extendiendo su toalla.
—¡No te pasará nada, se te secará!
—Pegado al culo... Es como estar sentado en barro húmedo... Préstame una toalla seca —pide. El inglés se quita una mano de la cara, le ve y vuelve a salirle sangre. Vuelve a cubrirse la cara y a girarla pasándole lo que pide.
—Si serás nena.
—¡Pues seré lo que quieras, pero detesto que me echen al agua de cabeza y sin consentimiento! —se pone la toalla en la cintura —. Y no quiero ni pensar como tengo el pelo.
—A todos nos han echado al agua así.
—¿Te parece que yo soy un bestia, bruto, cavernícola al que pueden echar de cabeza en el agua? No verdad... —se acuesta en la tumbona levantando la nariz. Inglaterra pone los ojos en blanco y el francés le mira de reojo.
—Y a quién le importa, si aun con el pelo aplastado y remojado todos se giran a mirarte idiotizados.
—A mí me alegra que a ti te guste lo que ves... Lo suficiente como para dejar de reírte de mí —le sonríe cerrándole un ojo y el otro levanta las cejas y se sonroja.
—¡No me gusta!
—Menos mal que eres el único inmune... —extiende la mano hacia él.
—Jum! Pues todos son unos idiotas y tú eres una rana fea —sólo mira la mano de reojo y se sonroja más.
—Al menos sólo fea y no idiota. Je t'aime... —susurra —. Pero como alguien más me tire al agua...
—¡Sí eres idiota y yo te tiro al agua si se me da la gana!
—No me tireeees —protesta mirándole agobiadito, aunque bien que sabe que puede hacerlo.
—¡Pues podría!
—Si lo haces voy a estar desnudo el resto del tiempo... Sin toalla.
—¡¿Y a mí qué?! ¡Siempre lo haces, no tienes pudor!
—Dame la mano.
—¡No! —se cruza de brazos—. E igual todos ya te han visto, seguro no le importa a nadie lo que hagas —se cruza de brazos. Francia entrecierra los ojos hacia el inglés, bufa un poco y baja la mano llevándosela al pelo.
—Mmm... —gira la cara.
Inglaterra sigue todo Jum! Porque todo el mundo se está dando besos y jugando y a él no le dejaban jugar y ahora Escocia tiraba al agua a Francia. El galo le mira de reojo, porque tampoco le hace mucha gracia en realidad.
—¿Y mis besos detrás del rosal? —pregunta suavecito. Ni caso. Al menos llegan Canadá y los demás con la comida.
Francia suspira pensando que quizás comiendo pizza con huevo se pongan todos de mejor humor. Se sienta otra vez y mira a Escocia y Gales a ver cómo va la conversación. ¿Y por qué no? Se levanta un poco y se sienta en la tumbona de Inglaterra, que estaba pensando en algo, pega un salto y se levanta sonrojado... cambiándose de tumbona.
Francia parpadea sin esperarse ese movimiento inclina la cabeza, un poco picado, se levanta otra vez, y le sigue a la otra tumbona. Inglaterra le fulmina y se levanta de nuevo. Se cruza de brazos y se queda de pie.
—Bueno ¿y ahora por qué estás enfadado conmigo, eh? —pregunta levantándose y abrazándole del cuello.
—¡Suéltameeee! —chilla empujándole. El galo vacila un poco dando un pasito atrás. Inglaterra se separa de él.
—Vale... Perdona —murmura sintiéndose atrapado en la misma mecánica de siempre. Toma aire.
El inglés le fulmina y vuelve a sentarse en su tumbona, de malas. Francia se sienta en la suya y le mira.
—¿Qué pasa? —pregunta en tono conciliador.
Ni caso, de hecho, se levanta a por pizza como todos los demás. Francia le mira hacer, un poco desconsolado, tomando su bañador y poniéndoselo antes de irse a buscar unas cervezas.
Entretanto, Escocia carraspea volviendo en sí y le hace un gesto a Gales para que le acompañe a buscar pizza. Gales accede, preguntándole a Galia que qué le trae. Y Galia le pide un pedazo de pizza muy raro asegurándole que Roma las prepara así en casa y a todos les gusta mucho.
Gales seguro le traerá la que considere... Dudo que haya pizzas como las que prepara Roma. Seguro algo con ingredientes misteriosos que no está en los menús habituales. Y menos aún en esta isla maldita de comida rara (he de decir que para mí el huevo en la pizza estaba entre esos ingredientes raros).
—Voy a traerle lo que haya que se le parezca, my love —se acerca a ella y le da un beso suave en los labios acariciándole un poco la mejilla y sonriendo. Ella cierra los ojos en el beso y asiente sonriendo. Gales se pasa una mano por el pelo, que siente súper despeinado y fuera de lugar, y sonríe con suficiencia mirando a Escocia.
Escocia les mira con cierta sonrisita preguntándose si debería hacer lo mismo para Bélgica, descubriendo que sabe perfecto qué trozo de pizza es su favorito y teniendo una revelación un poco tensa de ansiedad. Demasiados desayunos de pizza y cerveza… Sacude la cabeza intentando calmarse y haciendo un suave "c'mon".
—What's going on with Eire? —pregunta Gales lo primero, porque no crean que el chisme de hermanitos no le interesa.
—No me digas que no te has enterado. Desde luego, estás abducido perdido.
—Tanto me he enterado que te estoy preguntando —se ríe un poco porque en el fondo no le importa estar abducido perdido con Galia. La verdad es que sí lo está, en la quinta nube.
—Yeah, well. Te lo cuento si me cuentas qué fue mal en Navidad —propone y el menor levanta las cejas y le mira de reojo.
—¿Qué fue mal de qué en Navidad? Aparentemente nació un individuo que implicó un paradigma para la humanidad, no diría yo que fue mal.
—¿De veras? Y yo pensando que nada más celebrábamos el consumismo desenfrenado de una sociedad tremendamente cínica. Me refiero a ti con la chica africana —suelta y Gales se detiene un segundo de caminar, dando un doble pasito extraño antes de moverse otra vez.
—No sé a qué te refieres.
—Algo fue mal, eso estoy SEGURO, así que no empieces a dar rodeos y matices. Nada más quiero saber qué.
—Nada fue propiamente "mal" —frunce el ceño y lo dice sinceramente. Sí, está dando rodeos y matices.
—Algo no debió ir propiamente "bien" entonces —le imita poniendo los ojos en blanco.
—Why? Siempre fue... A one night stand, era la propuesta desde el primer momento...
—¿Por qué no repetirlo? Dejando de lado el asunto de Galia, que me parece que te lo permitiría...
Gales hace los ojos en blanco y se sonroja un poco.
—No voy a serle infi... —carraspea—. ¿De dónde estás sacando todo esto?
—Ella lo ha contado, nada más no ha dicho el qué, sólo que algo fue mal.
—¿Ella dijo que había ido algo mal? —vacila un poco con esto, levemente decepcionado de que su hermano, al que no le importa más que molestar, parezca tan enterado—. ¿A ti?
—Obviamente no.
—¿A tu novia? —levanta las cejas. Escocia parpadea y se sonroja un poco sin haber considerado esa posibilidad siquiera (que ellas dos se hablen).
—Escucha, al final a mí me importa una mierda, pero Eire se está pillando de ella como es más que EVIDENTE y por lo visto ella está pagando con él tus platos rotos.
Toma dos de los platos de cartón y se acerca a las cajas de pizza mirando a Escocia de reojo un instante, pensando. Él se espera, dejándole hacer.
—¿Qué es exactamente lo que ella dijo?
—Que algo fue bastante mal para creer que Eire lo haría igual o peor que tú y por eso no dejarle hacer nada —resume pensando en algún asunto más del tipo mecánico o práctico de funcionamiento, sinceramente. Gales le mira con cierto hastío.
—Nada fue lo bastante mal, de hecho lo pasamos bien en la noche, ambos —asegura frunciendo un poco el ceño—. La cosa es... Algo más complejo, que como tenga esa idea de Eire...
—Nada más... sería bueno que alguien le diera la oportunidad a Eire de demostrar si tiene o no realmente tu problema, pero si él no sabe que tiene que hacerlo... difícilmente va a notarlo.
—El problema no soy yo... El problema es la larva —le pone una mano en el hombro y niega con la cabeza.
Escocia frunce el ceño, porque eso ya lo ha visto, que Inglaterra no va aprobar esto y le jode porque es una imbecilidad que puede hacer que esto, que podría salirle muy bien a su hermano, lo joda entero. Lo que necesita para volverlo aún más misógino.
—No, no. El problema que tiene conmigo, es la larva...
—What? La larva me chupa un huevo, en serio. No puedo creer que la tenga tan aterrorizada y atada en corto —sigue.
—Vale, vale... Basta. El problema no es lo que estás pensando —le mira y se incomoda un poco —. Al... Parecer, por más que lo intentemos, es imposible ganarle a la biología.
Escocia frunce el ceño e inclina la cabeza sin entender eso.
—Al parecer, los años mozos de England en los que como un pequeño monito intentó aprender cada una de las cosas que hacíamos, admirándonos e imitando cada movimiento... Tuvieron frutos.
Escocia levanta una ceja.
—Si England se parece a mí...
—¡What the hell con esta familia incestuosa! ¿England se la tiró o algo?
—No, idiota... England la crio.
—And?
—Asumo que es algo semejante a tener sexo con alguien que... —carraspea—. Esto se auto explica.
—¡Oh! —ahora sí, gracias. Gales hace los ojos en blanco, sonrojadito, sirviéndose pizza—.Well... —lo valora mirando a Irlanda y pensando que es mucho más complicado y delicado que si simplemente cree que no se le levanta o algo así—. Insisto con los hábitos incestuosos —ahora nada más es por molestar.
—Bueno, yo insisto que eres idiota —ojos en blando —, es un problema lo de Eire.
—Veremos cómo lo resuelve... si es que lo logra.
—¿Qué ha pasado hasta ahora? No han...
—Nothing, por lo que sé ni un beso —el chisme.
—Oh... Eso es lento de su parte —sonríe un poco. El escocés le mira de reojo, pensando en lo que le costó a él y carraspea.
—Well, ve a tomarte tu pizza con la mujer que te trajo al mundo... and mum —pica y Gales le mira de vuelta, sonríe un poco.
—¿Aún pretendes molestarme con eso?
—Ever —se encoge de hombros. El menor se ríe un poco y busca a Seychelles con la mirada—. Ni siquiera vas a lograr que deje de silbar Mrs. Robinson —y empieza a hacerlo yendo a acercarse a Bélgica.
—Deja de hablar de esa canción que luego la tarareo toda la bloody semana —protesta yendo a sentarse con Galia... Y viéndose obligado a dejarle a su madre sus trozos de pizza.
Seychelles está acercándose a las pizzas con el corazón aun ligeramente acelerado, pero como están ahí todos sus hermanos, está escondiéndose un poco con ellos.
Escocia directamente se acerca y le pega un mordisco al trozo de pizza de Bélgica, ella se ríe y protesta. El escocés sonríe con cara de malo y Bélgica le embarra yema de huevo en la nariz. Él aprieta los ojos, se la quita con un dedo y se lo lleva a la boca lamiéndoselo.
—Pues es que ese trozo era mío —se defiende—. Tú no lo viste pero estaba intentado separarse de los demás y emborracharse con salsa de tomate.
La belga se le acerca y le da un beso en la mejilla.
—Un trozo rebelde y separatista, sí que debe ser tuyo.
—Supongo que por eso lo has elegido —se ríe un poquito tomando otro. Ella sonríe y le mira otra vez con intensidad, cómoda y feliz...
—¿Qué dice France?
—Que no lo tire a la piscina —risas. La belga se ríe también negando con la cabeza y acariciándole la pierna.
—Ven, tienes algo aquí...
—Estábamos hablando de Eire y... ¿eh? —se desconcentra. Bélgica levanta la mano y le quita unas migas del pan de la pizza que le han quedado en la mejilla.
—Ah! Ireland...
—Ah, yes —sonríe.
—¿Y qué dicen todos de tu hermano malhablado?
—Le preguntaba por lo de la niña africana... tú no sabes nada, ¿no?
—Mmm... No. Sólo hablamos el día que fue a comprarse ropa interior...
—When?
—Ayer en el taxi... Me preguntó si me estaba quedando contigo.
—Ajá...
—Y no mucho más, se la pasó medio viaje en silencio... Y eso sí, Francia le compró varias cosas.
—Wait... yesterday? ¿Fue contigo?
—Yes, fuimos a Victoria's Secret porque ella me pidió que fuéramos —cuenta. Parpadeo parpadeo escocés—. ¿Sabes? porque le robaron la ropa... Aunque he de admitir que me pareció fatal la idea de que sólo trajera UNA ropa interior.
—Mmmm... Es raro. Pero igual, voy a tener que darle las gracias a ella entonces —sonríe. La belga se sonroja un poco riendo bajito y concentrándose en su plato.
—Creo que deberías antes agradecerme a mí así como me agradeciste anoche.
—¿Aquí? —levantamiento de cejas estratosférico.
—¿Queeeé? No! —le mira y casi se le cae el plato de pizza imaginándolo—. ¡¿Cómo vas a agradecerme así aquí?!
—Pues tú dijiste... —está sonrojado también.
—Pensando en hoy en la noche, no en… ¡Aquí!—se ríe un poquito apretando los ojos—. Aunque susto que te darías si te dijera que aquí.
—Aaah! —risas nerviositas, entendiendo. Ella se ríe un poquito más y se le acerca por un beso suave.
—Tonto.
Se lo da tranquilamente riéndose también... y pensando en cómo sería. El caso es que no es el único que está pensando en esas cosas... claro que si es el único que las piensa con Bélgica.
Inglaterra sigue maquinando y Seychelles es que no puede evitarlo con la imagen mental de Francia, mirando a Irlanda de reojo... la cara que ha puesto nada más con acariciarle la pierna... imagina qué cara pondría si nada más se acercara, le abriera el bañador y le metiera ahí la mano.
Tiene que girarse de espaldas… Y probablemente te quemarías la mano con lo caliente que está el joven.
Irlanda ha tenido una seria discusión mental consigo mismo y ha conseguido calmarse un poco. Lo que no ha conseguido es encontrar un buen grupo con quien acercarse a comer.
¡No le digas esooooo! Es que además míralo, tan mono ahí él solito... con lo que le está costando no acercársele otra vez. Así que está un poco de forever alone sin quererse acercar a sus hermanos, ni a los chicos de Inglaterra, ni a los asiáticos porque el raro de India está ahí...
Así que simplemente ha sacado su teléfono y se ha puesto a jugar Angry Birds... Que a él le sigue gustando un montón, no le molesten, pensando en la caricia de la pierna con cierta obsesión...
Ni siquiera está imaginando qué vendría después no cambiando la versión a una más atrevida o satisfactoria... La cosa es que ninguna chica le había acariciado nunca nada sin recibir dinero a cambio... O sin pensar que era un magnate de la ropa, que para el caso era lo mismo.
Seychelles está escuchando como Australia explica por vez un millón cuánta agua ha salpicado al hacer la bomba y comentan videos de youtube de gente haciendo eso... pone los ojos en blanco porque no podría estar menos interesada ahora mismo y vuelve a mirarle de reojo.
Se pregunta sinceramente qué le llama TANTO la atención, si es un idiota insensible y ni siquiera es tan guapo. Abdul tiene de lejos mucho más cuerpo y mucho más músculo. También es más alto y moreno... y él se le ve tan... pelirrojo, que ya es raro y todo lleno de pecas y... sí que tiene una buena espalda pero ni siquiera está tan fuerte.
Pero... hay algo. Hay algo que le hace parecer mono nada más por el hecho de estar comiendo solito y que la hace sentir cómoda cuando se mete con él, (¡siempre que no haga cosas raras!). De verdad parece uno de sus hermanos, haciendo el tonto y diciendo cosas desubicadas.
Se humedece los labios un segundo, tomando un trago largo de su cerveza y deja su trozo de pizza a la mitad, nada más para acercársele fingiendo que quiere uno de cerca donde está él.
Da otra mordida a su pizza, vacila un instante al encontrarla y tiene una mezcla de ansiedad y emoción cuando ve que se le acerca otra vez a hacerle caso... Aunque la emoción se corta un poquito al ver que no viene por él, pero... Bueh, qué más da. Se levanta según él muy casualmente y se revuelve un poco el pelo antes de acercarse a ella, que está mirando a ver qué trozo de pizza es más pequeño porque ya se ha comido uno y no tiene en realidad tanta hambre, controlándole de reojo.
Él mira las cajas, que aún tienen bastantes trozos (América todavía no vuelve por el tercer rondín de pizza), y se le acerca aún más hasta quedar a su lado, fingiendo ni siquiera notarla.
La chica le mira de reojo y se separa un poco sonriendo. Toma unos segundos, sí, pero va tras ella así como quien no quiere la cosa. Seychelles le mira otra vez y vuelve a separarse. Irlanda bufa un poco notando que esto ya no puede verse como casualidad... Así que se mueve tras ella pero en vez de detenerse a su lado la rebasa.
Al notarlo, sin pensar apenas, la africana da un paso atrás para caérsele encima un poco y el británico pega un saaaalto sin esperárselo. Le pone una mano en la espalda.
—¡Ah! ¡Tú! —finge sorprenderse tan mal que hasta a él le parece ridículo.
—Idiot! —protesta ella—. What are you doing!?
—¿Yo? ¡Si eres tú la que me cortó el paso! —le quita la mano de la espalda de golpe.
—¡Tú nada más haces que perseguirme, psycho, nada más estaba eligiendo pizza tranquila y tienes que aparecer de nuevo!
—¡Yo también estaba eligiendo pizza! —se sonroja un poquito—. ¡Ni siquiera te había visto!
—De nuevo con eso, al final va a ser que además de tonto necesitas gafas —pica. Irlanda parpadea levanta la mano y le empuja un poco del hombro.
—Más bien tú eres pequeñita e insignificante.
Y casi la tira porque no se lo esperaba. El irlandés lo nota un poco en pánico, deteniéndola.
—¡Idiota! —le golpea un poco en el pecho, acercándosele más.
Traga saliva, la mira a la cara y se pregunta sinceramente qué tanto le mataría si la besa... Y creo que hasta palidece con el pensamiento, asegurándose que seguro si la besa, ahora sí la cagaría de buena manera. Ella se queda paralizada un poco al notar cómo le mira y cómo de cerca está.
—Z-Zorra —lo único que se le viene a la cabeza. Seychelles da un paso atrás empujándole un poco y apretando los ojos —What?
—Asshole.
Se pone una mano en la nuca, sin entender nada... Y se ríe. Ella parpadea con la risa sin entender tampoco.
—I am an arsehole, yeah.
Seychelles parpadea un poco más y sonríe porque se le pega la risa sin notarlo. El pelirrojo se encoge de hombros y ella pone los ojos en blanco y niega con la cabeza.
—Come on, ven... —se detiene a sí mismo y aprieta los ojos porque otra vez le iba a pedir que salieran...
—¿Que vaya dónde?
—Ve... Dije ve. Ve a servirte pizza y déjame en paz —suelta sonrojado, un poco más agresivo de lo que quisiera.
—¡Porque tú lo digas!
—Yes! ¡Porque yo lo diga!
—Pues ahora no me da la gana.
—¿Y de qué mierda te da la gana? —da un pasito hacia ella, frustradito.
—Y a ti qué te importa, desde luego no de hacer nada que tú digas.
Por un segundo tiene la idea estúpida de decirle entonces que no salga con él, pero al final piensa que eso es demasiado patético, incluso para él.
Ella se cruza de brazos y le mira retadora. Irlanda sonríe un poco, porque así parece una niña pequeña y no puede... De verdad NO PUEDE evitar levantar la mano y jalarle otra vez una coleta.
—¡Ah! —protesta tomándole de la muñeca. Él se ríe dejándola hacer. La chica frunce el ceño, sonríe malignamente y le toma de la goma del bañador.
—Haces rabie… —se calla por complejo poniendo esa cara de bobo. Seychelles sonríe más y hace un gesto con una ceja con cara de "¿qué vas a hacer ahora?". Irlanda ve la mano de reojo y traga saliva.
—¿Qué? ¿Vas a soltarme? —mueve un poco los dedos acariciándole un poquito con el dorso.
Él vuelve a tener un escalofrío y le acaricia un poco el pelo. La morena estira un poco para bajárselos uno o dos centímetros y ahí va el pelirrojo y suelta el pelo y se intenta llevar las dos manos a la goma del bañador para que no pueda bajárselo.
Sey estira abriéndola y la suelta de golpe para que le pegue en el estomago, a lo que el irlandés aprieta los ojos y sonríe un poco a pesar del ardor.
—Zorra... ¿queriendo ver my big dick?
—Nada podría interesarme menos —responde apretando los ojos igual sonrojándose un poco—. Además estoy segura que no será tan grande.
—¿Así de mal lo haces?
—What? —sin entender y él carraspea, sonrojándose.
—Yo sólo... Decía —se encoge de hombros sin mirarla.
—¿Qué decías?
—P-Pues que... Tú, y... Es...
—¿Yo qué?
—¿Que no entiendes los dobles sentidos y las indirectas?
—Es que no puedo creer que sea eso lo que insinúas.
—Pues... ¡Tú también insinúas algo sin tener ni idea! ¿Qué quieres que haga? ¿Qué te diga que sí?
—Claro, porque lo más lógico es pensar que LA niña de France no habrá aprendido esas cosas con maestría y que además seguro vas a poder sorprenderme cuando yo voy con hombres africano negros cada vez que quiero. Y sí, el estereotipo se cumple.
Parpadea con eso porque no lo había pensado y se sonroja un poco, porque hombre, tiene tamaño normal, en lo absoluto cercano al tamaño de los negrotes enormes de sus pelis porno.
—Pues... —¿qué vas a decirle? ¿Que tú has aprendido muy bien cómo usarlo con tus putas? Vacila un poco pensando que esto es un caos.
—Igual ni sé por qué hablar de ello, no es como que vayas a comprobar nada.
—Pues... Tú tampoco, para el caso.
—¡HA! ¡Ni que yo estuviera interesada!
—Pues me da igual si estás o no interesada.
—Ni interesada ni necesitada como ya sabrás. Ya vi lo que le estuviste diciendo a Abdul con mi teléfono —le acusa e Irlanda se sonroja otra vez y abre la boca.
—No le dije nada a ese idiota babeante…
—Of course lo hiciste y estuvo porculeando toda la noche después —gesto de cansancio, sin pensar... anda, como si le hubieras hecho caso.
—¿Porculeando? —levanta una ceja—. Es decir...
—Molest... —se detiene a sí misma porque no quiere darle esa impresión de Abdul—. Escribiéndome.
—Así que el pobre tipo contagiado de Herpes... Le llamas molestándote.
—¡No está contagiado de herpes!
—Pero podría y aun así dices que te molesta... Es que puesto así no sé qué vas a decir de mí.
—Tú ni siquiera vas a tener oportunidad de molestarme.
—Bloody hell... Pues... Vas a ver cómo voy a terminar por molestarte, ¿quieres que te lance de nuevo a la alberca? ¿O que te cuelgue de cabeza? O...
—Si lo que quieres es competir a quien es más insufrible, no tienes que esforzarte, ya has ganado.
Él la mira... Parpadea y sonríe un poco.
—¿Insufrible? Eso siempre es bueno viniendo de una zorrita como tú —¿podrías cuidarte como hablas? Gracias. Seychelles frunce el ceño con eso.
—Eso explica porque estabas comiendo solo, asocial de mierda forever alone.
Irlanda aprieta los ojos un instante y luego la mira un poco agobiado sin estar seguro de si se ha pasado o si no o qué demonios.
—Wait —la detiene y ella le fulmina —Wait, wait... —se pone las manos en la cabeza un segundo.
—What? —levanta una ceja.
—I... I... Yo... No sé que... I... Wait.
Seychelles le sigue mirando de forma bastante fulminante, a lo que él se humedece los labios y traga saliva con el corazón acelerado, tratando de repasar mentalmente lo que ha dicho antes.
—No escuches todo lo que digo —pide mirándola a los ojos.
—¡Ha! No escucho nada de lo que dices —sonríe de ladito un poco.
—No, tampoco no escuches nada... Digo mucha mierda idiota sin pensar —admite—, pero... Pero también puedo decir otras cosas.
—¿Cómo cuáles? —eso suena bastante más interesado de lo que... ella querría.
Vacila, valorando este momento mucho más de lo que Seychelles se dará cuenta, traga saliva.
Y se le revuelven en la cabeza muchas cosas qué decirle, mirándola con la boca un poco abierta, pensando en citas de humor agudo y negro de Wilde, o canciones melosas de U2, o sus ideas, su pasión por el catolicismo... O el fútbol, su independencia de Inglaterra, sus estandartes, su magia y la gracia que es que le ilusione que alguien que conoce desde hace dos días esté interesado en oírle.
Parpadea un poco aterrorizado de que a pesar de todas esas cosas que tiene en la cabeza, lo único que se le ocurre decir es un chiste idiota de su big dick... Seychelles inclina un poco la cabeza y se pone el pelo tras la oreja. Sonríe un poco burlona al notar que se lo piensa tanto.
—Silencio... ya veo.
—Yo inventé el submarino —suelta HISTÉRICO. Ella levanta una ceja—. Y los tractores modernos, y... El agua con gas... Y la fotografía a color, y tengo... Cosas, hay muchas cosas que puedo decir y hacer, más de las que crees, sólo tienes que aprender a oírme —aprieta los ojos más vulnerable de lo que quisiera.
—¿Aprender a oírte? —levanta las cejas. Irlanda cambia el peso de pie.
—Yo... Pienso... Que eres una zorrita, aunque quiera evitarlo, en mi cabeza eres simplemente "zorrita", porque yo soy "arsehole" —suelta el aire al ver que ella entrecierra los ojos—. Bloody hell... Shut up, you fucking arsehole —murmura entre dientes.
—No me importa.
—¿No te importa qué? —frunce el ceño.
—Lo insultos, no me vas a decir nada que no me hayan dicho mil veces mis hermanos —inclina un poco la cabeza. Irlanda desfrunce el ceño.
—Well... Debes ser la primera.
—What?
—Todo sale mal en general desde ahí... Las llamo putas o zorras y... Es un desastre —sonríe un poco de lado.
—Pues a quien se le ocurre, ¿acaso a ti te gusta que te llamen idiota? —razona. El pelirrojo hace los ojos en blanco y se encoge de hombros.
—Quieres... Venir a... ¿Quieres caminar? —ofrece y Seychelles vacila un poco.
—Lo que pasa es que cuando mis hermanos me insultan es porque están frustrados o quieren molestar... —aprieta los ojos pensando que eso debe ser justo lo que le pasa y que al final ella se lo ha tomado peor de lo que quizás debería.
—Y... ¿Qué supones c-cuando yo te insulto? —previo sorprendiéndose de volver al tema de los insultos que creía ya habían concluido con un "no me importa que me insultes".
—¡Pues tú no eres uno de mis hermanos!
—Well... No. Sólo que si lo hago es... Bueno, en resumen justamente por... Lo mismo.
—La diferencia es que yo sé que ellos al final no quieren hacerme daño de verdad y no dejarían que me pasaran cosas malas.
—¿Y no sabes si yo voy a hacerte daño de verdad y dejar que te pasen cosas malas? —levanta una ceja.
—¡Eres un extraño! ¿Cómo voy a saberlo? Además, ¡mírame! Soy... ¡la mitad que tú! ¿Cómo voy a protegerme si no?
—You bitches are all the same —frunce un poco el ceño y la mira—. Es verdad que puedo voltearte la cara de un golpe y lastimarte, pero estamos frente a todo el mundo, y no... No soy un extraño del todo, la estúpida larva es my brother. Si te hago algo vendrá a arrancarme las bolas.
—¿Y si a ti no te importa insultarme por qué iba a pensar que eso sí te importa, idiota?
—Me gustan mis bolas puestas donde están. Lo que nunca piensan ustedes es que TAMBIÉN hacen cosas y dicen cosas que pueden ser aún peores que el que te giren la cara de un golpe. Y lo hacen así —chasquea los dedos—, sin piedad alguna y nadie va a irte a arrancar a ti nada porque lo hagas.
—Yes? Oh, c'mon, ¿qué cosas podemos hacerte tan terribles? ¿Insultarte? —se burla la morena e Irlanda la mira, arrugando un poco la nariz.
—Well... Sólo digo que también pueden hacer cosas que, como acabas de demostrar, no les parecen importantes.
—Ni siquiera puedes decir una.
—Podrías hacer esas cosas que le haces a tu amigo de la vergota...
—¿Qué cosas?
—Pues... No sé qué más le hagas, ¿pero crees que es divertido para él escribirte cincuenta mensajes y que no le contestes ni uno?
—¿Crees que es divertido recibir cincuenta mensajes de mierda que sólo vienen a decir que quiere acostarse conmigo y que cuándo se lo voy a permitir de nuevo sin interesarse por nada más? —replica. Irlanda parpadea.
—Bueno, no sé si él sea así de... Idiota —vacila... Porque el también sólo quería sexo... ¿No?—. Well... —carraspea incomodillo con esto último —, en... en conclusión...
—Sí que lo es —asiente, haciendo que el chico levante una ceja.
—Y tú... Es decir... Él debe hacerlo bien y... Ehm... Digo... En la cama.
Seychelles pone los ojos en blanco.
—Ok, ok... Yo... Yo soy ese tipo de tíos muchas, muchas veces, pero quizás es una especie de... Reacción en cadena —gira la cara y se sonroja un poco pensando que tampoco es ese tipo de persona muy a menudo ya que no suelen escucharle demasiado ni hacerle mucho caso que digamos, tanto así como para llevarse a la chica a su cama varias veces—. Si a ti no te importa un carajo ni oírme por qué a va importarme a mí... Ese tipo de reacción en cadena.
—Pues eso es un círculo vicioso y alguien tiene que romperlo.
—Well... La cosa va a peor cuando ni siquiera quieren salir contigo sin razón alguna.
—Quizás no quieren porque TÚ entras ya con esa predisposición.
—¿Ah sí? Eso o quizás es una zorra que hace cosas incomprensibles —le sonríe un poquito sintiendo que todo esto está siendo muy denso y demasiado volcado a "mira como todo lo hago mal".
—Quizás son incomprensibles porque tú eres idiota.
El irlandés abre la boca para contestar y luego la cierra.
—¿Cómo... dejo de serlo? —pregunta sin estar seguro. La chica parpadea y él carraspea un poco—. Tú eres más tonta aún —vacila al ver que ella hace los ojos en blanco… porque en realidad la pregunta sobre cómo dejar de ser un imbécil iba en serio... —¿Entonces vas a decirme o voy a seguirte jalando las coletas?
—Pues no... No lo sé, ¿qué importa?
—No vas a salir conmigo, ¿verdad? —Parpadea con eso.
Y por primera vez, Seychelles vacila. El pelirrojo la mira a los ojos pensando que, toda esta conversación ha sido más contraproducente que otra cosa.
—Estábamos... En... La pizza, sí —pizza que para ahora debe estar fría —, voy a comer un pedazo más y tú puedes hacer lo que quieras.
Seychelles se humedece los labios mirándole, pensando que quizás se ha pasado un poco y va a perder el interés... aunque quizás es justo lo que debería pasar. Él toma un trozo de pizza nerviosito y la mira de reojo una vez antes de darle una mordida. Ella traga saliva sin saber qué hacer.
Le había contado cosas y quizás no debía habérselas contado, y en conclusión seguía sin saber si quería algo... Aunque todo indicaba que... no. Además había vuelto a pedirle de hacer cosas juntos y una le había ignorado y la otra había vacilado, lo cual... Bueno, servía bien para una mierda.
—Digamos que... hipotéticamente... quizás y sólo quizás pudiera... planteármelo.
Sigue pensando que seguro ha hecho alguna parte mal... No debió llamarle zorrita. No debió decirle que... Se detiene y la mira de reojo, ella no le mira.
—Planteártelo.
—What? —le mira y él sonríe un poco.
—Eso... No es un no ¡Ha!
—No es un yes —ojos en blanco. Irlanda pone su trozo de pizza sobre la caja y la chica le mira incomodita. Él sonríe un poco más... Y de golpe se le acerca volviendo a cargarla como saco de papas —Waaah! ¡¿Qué haces?!
En un mismo movimiento se acerca a la alberca y salta de cabeza al agua con ella aún abrazada. La morena se hace bolita conteniendo la respiración y él sonríe un poco más dentro del agua mirándola de reojo y soltándola un poquito.
Ella intenta salir sin entender del todo. Irlanda sale, de hecho sale, dejando que salga también y mirándola sonriendo un poco.
—Idiot! ¡¿A qué vino eso?! —le salpica. El británico se sacude el agua del pelo y... Bueno, en realidad no sabe bien. Querría haberte dado un beso, pero pensó que con esto sólo le insultarías sin cagarla completamente—. ¡Imbécil! —sigue y sonríe un poco porque él sonríe también el tonto.
Él se ríe, cerrando los ojos, tomando un buche de agua y lanzándoselo a la cara como si fuera querubín de fuente.
—Aaaah! —se hunde con eso, riendo un poco, alejándose para que no la alcance. Irlanda se hunde también... Y es que tiene taaaantas ganas de darte un beso, que hasta se conformaría con uno indirecto.
Ella se aleja nadando, huyendo para que no la atrape... pero no demasiado rápido, no sea que no la atrape. Pues termina atrapándola un poco torpemente sin saber qué hacer con ella una vez que lo hace. Da igual, ella chilla y salpica para volver a soltarse.
Pues no la deja, neciamente, sosteniéndola con los brazos con cierta fuerza... Tal y como sostendría a su madre. Ella apoya los pies en sus muslos para hacer fuerza e intentar hundirle. Le medio hunde, en efecto, haciendo burbujitas y gluglú... Y se le resbala un poco como pez, pero no se deja que de escape del todo.
Aunque no la deje, ella nada hasta pasar entre sus piernas nada más por molestar y volver a hundirle y se queda sin aire por la risa, porque además me parece que Irlanda se contorsiona intentando atraparla y da hasta una voltereta. Sey se ríe una vez, ha sacado la cabeza.
—¿Seychelles! ¡Se te va a cortar la digestión! —riñe Inglaterra que acaba de notar que está en el agua. Gracias, Inglaterra... Creo que lo requeríamos.
—Ah... —aprieta los ojos acercándose al borde para salir.
—Bah, no la regañes, larvita... —protesta Irlanda acercándose también al borde y saliendo de un salto.
—¿Pues a ti qué más te da? —pregunta Inglaterra.
—Que yo la eche al agua —sonríe sacudiéndose antes de mirar a la chica de reojo —. ¿Quieres una cerveza?
—Pues no la eches al agua, pedazo de bruto. ¿Te está molestando otra vez? —le pregunta a Seychelles que niega a la cerveza por supuesto.
—¿Ves? Ha dicho que no —Irlanda se ríe tomando esto a su favor, pensando que puede que no vaya tan mal. Se acerca a Seychelles, la toma del brazo y tira de ella.
—¡Ah! ¡Estaba negándome a tu cerveza, idiota! —protesta riéndose.
—Me da lo mismo en realidad... Así que, ¿a dónde vamos a salir ahora que finalmente te decidas? Me parece que las de elegir tú porque yo no conozco lugares recomendables para ti.
—¡No he dicho que sí!
—No has dicho que no.
—Pero no he dicho que sí. Quizás diga que no de nuevo.
—Quizás cuando digas que sí yo decida que siempre no quiero salir contigo —se encoge de hombros —. Por qué estás tan renuente, ¿eh? Te he visto que con otros eres considerablemente más fácil —eso sonaba mejor en tu cabeza. Seychelles se deja de reír de golpe con eso.
—¡Por esa clase de cosas, idiot! I'm not easy!
—Ok, ok... ¡No he dicho que lo seas! O al menos no así... Sólo recuerdo que él...
—¿Que él qué?
—¡Pues él! ¡Es queeee! No sé qué le viste al idiota —mira las cervezas y se piensa un poco el movimiento de llevar a Seychelles tirando de ella hasta ahí, dado que Escocia está más o menos cerca.
—¿Él, quién? Wales?
—Yes!
—Ya te lo dije, es un caballero, no como tú —sonríe.
—¿Y a ti te gustan los caballeros? —levanta una ceja porque aún no se lo cree.
—A todas las chicas —levanta la barbilla.
—Estas... Pidiéndole peras al bloody olmo —se sonroja un poquito cambiando el peso de pie.
—Pues ahí tienes tu respuesta.
La mira nada convencido y luego le suelta el brazo. Ella se cruza de brazos y sonríe un poco... bueno, al menos ahora se daría por vencido y ya, no sería ella realmente una zorra.
—¿Esta es otra vez una manera de esas femeninas y "sutiles" de decirme que realmente no vas a decirme que sí? ¿"No eres tú, soy yo que me gustan los caballeros"?
—Tú verás. Si eso es lo que crees... —se encoge de hombros y él la mira, empezando a estar un poco harto de esto y con francas ganas de rendirse.
—Quizás entonces... Olvídalo —niega con la cabeza —. No va a funcionar si quieres un caballero, ve con Cymru o con... Sepa dios quién.
Ella parpadea un instante y le mira con carita de desconsuelo, mucho menos contenta de lo que cabía esperar. El irlandés la mira desconsoladito también porque sí que le había hecho bastante ilusión que le dijera un "quizás sí", pero es que... Es que él no era un caballero y no había manera en que empezara a comportarse como Gales.
—Well... pues... —susurra mirándose los pies. Irlanda le mira y traga saliva pensando que esto es como el COLMO de lo patético... Que le manden a la mierda así nada más por existir.
—Well... Pues... Nada. Suerte en los juegos —murmura frunciendo un poco el ceño.
Seychelles se queda mirándole con la boca un poco abierta y carita desconsolada. Él desfrunce el ceño porque se ve muy moooona.
—Pues... well, suerte para ti también —susurra y se gira para irse.
Irlanda frunce el ceño de nuevo... ¿Acaso no tenía dignidad? Es decir, quizás podía intentar ser un poquito caballeroso... Pero es que... Es que... Es queee… Le detiene del brazo.
Seychelles nada más se vuelve para irse pero se detiene, claro e Irlanda le suelta. El baileeee.
—What?
—Bloody hell... —protesta dándose la media vuelta y largándose él.
La chica parpadea con eso mirándole. Suspira y al final se va ella también con sus hermanos. Irlanda se recuerda a sí mismo que es una niña tonta que antier ni pintaba en su existencia, mientras se abre unas cervezas.
Seychelles se asegura que esto es lo mejor, ni siquiera ha pasado nada así que... bueh. Para bien o para mal, cinco minutos más tarde, Seychelles ya está siendo molestada por alguno de sus hermanitos… América uno de los principales sospechosos.
Oh... lo siento, chicos, más suerte la próxima vez. ¡No te olvides de agradecer a Josita su edición!
