A todo esto, Inglaterra nota de nuevo que tanto Gales como Escocia están tan ricamente besándose con sus respectivas parejas y que nadie le deja jugar a nada y que Irlanda le contesta cosas feas y que su madre lleva todo el día con el teléfono.
Y a nadie parece importarle nada en absoluto, pero basta que él haga amago de algo para que todos los miren y lo señalen burlándose y está harto de todo el mundo. HARTO. Francia le mira atentamente, con el ceño un poquito fruncido.
—Angleterre —decide llamarle finalmente Francia, poniéndole una mano en el brazo. Inglaterra parpadea saliendo de su propia nube individual de lluvia y Francia parpadea e inclina la cabeza mirándole a los ojos—. ¿Qué es lo que pasa?
—Nothing —gira la cara, enfadado. El francés levanta la mano de su brazo y se la pone en la mejilla con suavidad, Inglaterra le mira de reojito, parpadeando.
—No me digas nada... —le acaricia la mejilla con el pulgar.
—Pues es que nada porque es nada —sigue enfurruñado.
—Yo creo que si estás de malas es por algo... Aunque no creo que tengas que estar así —se le acerca un poquito al ver que pese a todo no le quita la mano.
—Pues me da igual lo que tú creas, Frog.
—Deja de alegarme, rosbif —responde poniéndole la otra mano en la cintura.
—¡Ha! —empujoncito y vuelve a cruzar los brazos.
—Angleteerreeeee... Mírame.
Lo hace, con el ceño fruncido y el galo le sonríe un poquito. Inglaterra se sonroja un poquito. Espera un segundo y luego otro... Y al final le toma por sorpresa y le besa en los labios, a lo que el inglés se echa para atrás sonrojándose mucho más.
Francia le abraza de la cintura contra sí y trata de detenerle con la mano que aún tiene en su mejilla.
—Waaah... —susurra e intenta quitarle. Francia aprieta los ojos y se separa un poco.
—¿Qué pasa? —susurra suavemente, preocupado.
—Todos... —intenta apartarle más.
—Para un minuto y mírame —pide firmemente. El lappin vuelve a mirarle, desconsolado y agobiado—. ¿Qué es lo que pasa, mon amour? —se separa un poco abrazándole suavemente de la cintura, separándose un poquito para mirarle sin agobiarle tanto—. Estamos aquí, contentos, deberías estar relajado... Mira a tu alrededor.
—¡No! —aprieta los ojos y trata de separarse de nueeeevo.
—Angleterreeee... —susurra—. No le importamos a nadie, estoy aquí contigo, estás con los niños... ¿Cuál es el problema?
—No estás... yo... no quiero... no...
—Je t'aime. A ti. Estoy aquí por ti... Y no hay razón alguna para estar tan angustiado.
—No, todos... están y... —se cubre la cara con las manos. Francia vacila un instante... Y luego le suelta de la cintura y le toma de las muñecas que tiene en la cara, tirando de él.
—Ven.
—Nooo —no se deja.
—¡Como que no, ven!
—¡No! ¿A dónde? —sigue resistiéndose.
—A... Al bar. Quiero una copa de vino decente.
El británico entreabre los dedos un poco y le mira, Francia le sonríe, vuelve a taparse la cara, pero anda. El galo suelta el aire al ver que sale relajándose un poco y cuando andan al borde de la piscina hacia el bar, Inglaterra le empuja al agua otra vez.
—AAAAaaahhh! —grito de nena otra vez, cayendo con menos gracia esta vez.
Y acto seguido Inglaterra salta detrás y nada hasta él para besarle bajo el agua (Es que así "no pueden verles"). A Francia se le va a pasar del enfado, sonríe idiotamente arrepintiéndose de haber soltado tanto aire al caer, abrazándolo.
Así quizás más bien se lo come porque es que todos llevan todo el día dándose besos y nadie les dice nada y él es SU MARIDO y todos son idiotas y ODIA a sus hermanos y está muy, muy tenso. El francés le abraza con mucha fuerza, apretándolo contra sí, haciendo un poco de peso muerto hasta que definitivamente, sin aire sale un poquito a la superficie.
Y además quería un beso, un buen beso mejor que el de los idiotas que llevan todo el día besuqueándose como idiotas... puede que no te deje del todo y te ahogue un poco. Asfixia erótica, piensa Francia, siempre viendo el vaso medio lleno cuando se trata de Inglaterra.
Y el problema es que en realidad va a besarle hasta casi desmayarse porque ni siquiera sabe qué hacer cuando salga y se MUERA de vergüenza. Y hay que decir que hay bastante gente mirándoles sobre todo pendientes de si Francia se va a volver a quitar el bañador.
La realidad es que es probable que Francia te deje estar ahí hasta el último instante, antes de empujarse con las piernas hacia la superficie... Porque no le queda más aire y ya están hasta el fondo. Para ese momento Inglaterra trata de separarse y salir lo más alejado de él posible.
—Ihhhhh! —Francia toma aire sonoramente, mientras él trata de nadar hasta el borde sin mirarle. El francés se pasa una mano por el pelo y se mantiene en la superficie, aún corto de aire.
—No te vayas... —le pide quitándose el agua de los ojos, pero lo hace, para salir del agua porque además le ha besado sin motivo y Francia lo ha notado, ¡sin excusa! —¡Ven acá, rosbif! —protesta echándole un poco de agua encima.
Nada hasta el borde y al salir del agua les ve a todos, paralizado, sintiendo que todos le miran sabiendo lo que ha hecho. Se angustia aun más. Francia traga saliva...
El inglés sale corriendo a por sus cosas para irse, recogiendo a toda prisa aunque no haya dicho nadie nada. Lo vas a encontrar hecho bolita en el armario de los tupper.
Francia se hunde otra vez, echándose el pelo para atrás en el agua antes de acercarse a las escaleras de la alberca y salir con cierta calma, como si todo esto que pasara fuera normal y estuviera bien. TODOS le miran, aun esperando que se quite de nuevo el bañador.
Se escurre un poco el agua en el borde de la escalera (sonriendo internamente con que todos le miren, porque oh! como le gusta), preguntándose si no será contraproducente acercarse a Inglaterra con todas las miradas encima.
Que cuando acaba de meterlo TODO en su bolsa, sale corriendo, porque, sí, se lleva cosas de Francia también... de hecho creo que sólo le deja la toalla. Francia suspira mirándole hacer, antes de acercarse por su toalla... Y luego buscar a Canadá con la mirada. Canadá le mira también como todos les están mirando.
Francia le hace un gesto al canadiense para que se acerque, sonriendo un poco, buscando a Gales con la mirada y cuando nota que sí que le está mirando le manda un beso y le cierra un ojo. Gales reacciona como Francia espera, que es sonrojándose y rabiando, desviando la vista y girándose a besar a Galia.
Canadá se acerca a él, claro, trata de sonreír un poquito, pero se nota que está preocupado por como se ha ido Inglaterra. Francia se seca un poco con la toalla.
—Creo que voy a necesitar tu ayuda, mon amour.
—Mais oui... ¿Está todo bien? ¿Qué necesitas?
—Sólo estamos un poco tensos... Pero creo que necesitaré un taxi —se agacha un poco aún sin notar que sus cosas no están, agachándose a recoger su libro que se ha caído.
—¿Quieres que vaya contigo?
—Quiero que vengas conmigo por el taxi, por favor y dinero, porque sólo he traído euros y... Oh dieu...
—Quoi?
—Espera, espera... —gira sobre sí mismo... Y levanta las cejas mirando su tumbona.
—Merde —es el veredicto.
—Quoi? —saca la cabeza mirando a ver.
—Puede que necesite un poco más que sólo dinero...
—¿Qué más necesitas? —le toma de los hombros.
—Hmm... —le mira con carilla de circunstancias —, ropa —se muerde el labio inferior. Canadá aprieta los ojos y asiente.
—Seguro podemos... entre todos podemos juntar algo pero...
—Oui?
—No estoy seguro de que combinen.
Se escucha el órgano tocar unos acordes graves y dramáticos al fondo.
—Pues... —gira la cara con voz de tragedia—, ¿qué se le va a hacer?
—OK, voy a pedirles a ver qué puedo recopilar.
—No le digas "recopilar", suena tan...
—Je suis desolé.
—No pasa nada... Vamos, voy a secarme un poco y ahora vienes por mí.
El menor asiente y se va. Francia se pasa una mano por el pelo y con parsimonia otra vez vuelve a secarse... Bajándose un poco el traje de baño y enseñando... No lo mismo obviamente que la vez pasada, pero... Enseñando. Me parece que eso ayuda a la causa de que le presten ropa.
Lo digo en serio. Canadá consigue varias camisetas, unas zapatillas y el pareo de Galia. Pantalones. Francia protesta un poco... Maldita sea con los pantalones, especialmente porque el bloody traje de baño está empapado. Toma el pareo de su madre.
Canadá le presta los suyos si le deja al menos su traje de baño empapado. Francia no está muy seguro que el bañador del canadiense vaya a estar mucho más seco que el suyo. Es lo que hay, Francia. Suspira poniéndose una camiseta, levantándose y colocándose el pareo en la cintura lo más parecido a una túnica larga.
—Estoy casi tentado a ir desnudo —confiesa sonriendo dramáticamente. Toma las zapatillas que le ha conseguido Canadá y se las pone... Se mira a sí mismo y luego mira al canadiense, él le mira con cara de circunstancias.
Francia toma aire y lo suelta suavemente un par de veces.
—¿Sabes cuál es la clave del éxito de un modelo?
—¿Cuál?
—No importa lo que te den para vestir... Siempre has de estar convencido de que te ves tan bien con ello, que todos los demás querrán verse como tú —se ríe un poco, más autoconvenciéndose que intentando enseñar al canadiense una lección. Le toma del brazo—. Vamos.
Canadá sonríe un poco y asiente.
—Todos querían ayudarte, en realidad.
Francia sonríe un poco y mira alrededor, con una oleada de aprecio generalizada. A pesar de todo, en lo individual y colectivo, él les quiere a todos. Le aprieta el brazo.
—Agradéceles de mi parte —empieza a caminar y levanta la mano para despedirse a lo lejos de su madre.
—Ya lo hice —asiente sonriendo un poco, Galia le manda un beso, con la camisa de Gales puesta... no estoy segura que le haya pedido ni permiso. Galia podría pedirle a Gales su bañador para ponérselo de gorro que creo que se lo daría.
Le lanza un beso a su madre y agradece en un susurro a Canadá yendo a la salida para buscar un taxi.
Lo peor es que además Galia se ve bien en la camisa de hombre. Me la imagino eh... Tiene todo el cuerpo con forma adecuada para verse bien y la naturalidad de traerla... Un poco en plan femme fatale *Gales se sonroja, carraspea, tiembla un poco*.
Lo siento, hay chicas que se ven bien en una sudadera enorme y hay las que se ven bien con una camisa. Bélgica admite que ella es de las de sudadera enorme... Aunque la foto de Escocia con la camisa de Francia... Esa foto... esta escondida en el armario.
Suiza dice que él entiende. En fin... Francia espera impacientemente al taxi mirando a Canadá a los ojos.
—¿Cómo ves a tu hermana?
—¿Eh?
—Seychelles, ¿cómo está?
—Pues... ¿bien, no?
—Mmm... —entrecierra los ojos —. ¿Y ya? ¿Qué hay de Irlande?
—Ah, eso...
—Oui? —sonríe un poco.
—Le gusta, ayer nos lo dijo —confiesa y Francia suspira, no es que no lo supiera.
—Me preocupan un poco.
—¿Por qué?
—Quizás tendrían potencial... No sé si vaya a ir bien —se encoge de hombros.
—¿Por qué no? A mí me parece que a él también le gusta, Sey me ha contado lo del teléfono. ¿Te lo ha dicho?
—Non... ¿Qué del teléfono?
—Pues ella... no lo pensé, pero él tenía su teléfono ayer y yo le escribí cuando llegamos para saber dónde estaba y él... me respondió.
—¡Oh! ¿Cómo si fuera ella? ¿Y qué te dijo?
—Dijo... algo de que él es genial y que le gusta. Ni siquiera me escribía en francés.
Francia se ríe, burlándose un poco de Irlanda y su falta de delicadeza en cuanto a fijarse si escriben o no en francés entre ellos, negando con la cabeza.
—Los deseos de Irlande...
—Incluso fui a hablar con él y a pedirle que no le hiciera cosas malas.
—¡Oh! ¿Y qué te dijo?
—Pues que... fue muy rudo, me insultó y me echó —un poco avergonzado. Francia pone los ojos en blanco.
—Son unos bestias... —protesta un poco levantando las manos y poniendo los rizos del canadiense detrás de sus orejas.
—En realidad no entiendo muy bien qué le gusta a ella, pero ayer se lo dijo a America y estuvieron los dos gritando hasta que Granny nos vino a reñir.
—Tienen lo suyo, son bastante monos aunque no lo parezcan a la primera impresión —se acerca y le da un beso suave en los labios —. Gracias por cuidarla.
El canadiense asiente y sonríe dejándose, claro.
—Ahora quiero ir a buscar a Angleterre que me tiene preocupado... ¿Ya llegará mi taxi?
xoOXOox
Francia toca el timbre de la casa de Inglaterra en Escocia. No hay respuesta... pero está la puerta abierta, es decir, si se apoya se abre, lo cual le tranquiliza considerablemente cuando lo descubre empujándola y abriendo.
—Angleterre?
No hay respuesta. Deja las... Nada, en realidad no trae nada más que el cambio que le dio el taxi en la mesita de entrada, cierra la puerta y piensa en dónde puede estar... Primer lugar para buscarle es el armario de la entrada y es posible que esté ahí.
—Angleteeeeerre —vuelve a gritar mientras abre la puerta, o intenta abrirla... No sabemos si cederá.
No, no cede y este armario no tiene cierre en realidad. Lo que pasa es que ha entrado y se ha metido al primer agujero que ha encontrado. Francia parpadea sin esperarse que la puerta no abra, habiendo pensado quizás que se ha metido al del cuarto... Levanta las cejas.
—Estás... ¿Estás aquí, mon amour?
—¡No! —bien, Inglaterra, bien. El francés suelta el aire un poquito aliviado—. ¡Vete! ¡No te besé y no me gustas!
—Déjame entrar —pide con suavidad.
—Nooo...
—No hay nadie más, he venido solo.
La puerta cede un poquito porque sí que quiere que entres y Francia se quita las zapatillas, que le van algo grandes y son fáciles de quitar, y mete una mano empujando un poquito más.
—Mon petit lapin... —susurra y el conejito se acurruca, hecho bolita.
Se mueve un poco para conseguir pasar y cerrar la puerta otra vez, poniéndose un poco a su lado, un poco sobre él por el poco espacio, le toca la cabeza, y abraza la bolita. Inglaterra se suelta un poco para que le abrace mejor, acurrucándosele encima. Beso en la cabeza, cierra los ojos y le acaricia la espalda.
—¿Estás bien?
—Nnn —restriega la cara sobre él y el mayor le da un beso en donde le alcance, abrazándolo más.
—Ya está... Ya está... Ya estamos aquí —le calma… Y el inglés se calma poquito a poco.
xoOXOox
Pues... bueno, me parece que todos recogen al final tarde o temprano para irse. Irlanda no se mueve ni un centímetro, absorto en su libro, con una fila de botellas de cerveza al lado de su tumbona... Hasta que Escocia le da una patada a la tumbona.
—¿Te quedas a recoger la mierda?
—¿Recoger yo? Qué va... Que recojan tus empleados —levanta las cejas al notar que está bastante oscuro y ya se han ido muchos.
—Lo digo porque nosotros nos piramos. Te vas a quedar aquí solo.
El menor parpadea porque se había abstraído lo bastante en la lectura.
—Oh... Well, para ir a que mother me riña... —hace un gesto con la mano y mira su reloj—. Se van ya a... ¿Lo que sea que vayan a hacer?
Escocia le mira... y pone los ojos en blanco. E Irlanda pone los ojos en blanco también... Sólo estaba pensando en jugar dados o algo. Cierra su libro.
—Anda, ¿no vas a tener una "cita no cita" como ayer?
—No —seco del todo, sin mirarle. Se levanta—. ¿Mañana qué magnífico evento familiar va a haber?
—No. Ya, como ayer. Yo que sé, estoy pensando en tomarme vacaciones dentro de los juegos, cada uno a su puta casa, un día de descanso.
El irlandés le mira de reojo.
—No. No es no. Punto —zanja—. Y para qué putas organizas algo en tu estúpida casa si no quieres vernos, no es como que yo tenga ganas de ver tu cara de imbécil dos semanas seguidas sólo porque sí —agresivo. Escocia entrecierra los ojos—. Pero vale, iré a jugar golf mañana, paso al rato por tus palos de mierda.
—Golf... todos os ponéis putos místico/densos cuando vamos al golf, no puedo ver un palo sin pensar en dramas emocionales. ¿Qué coño ha pasado?
—¿De qué mierda hablas? Ningún puto místico nada, se llama aburrición —responde aún agresivo, frunciendo el ceño.
—Yes, of course. Y tú empezaste a darme por culo en la vida justo ayer —frunce el ceño, notándolo raro. El menor hace los ojos en blanco.
—No pretendo encargarme de mother mañana, por cierto.
—Pues a mí no me la enchufas, haberlo pensado antes.
Irlanda le mira fijamente unos instantes, con ganas de romperle la cara sin real razón.
—Tu casa, tu madre... A mí no me soporta. Te jodes y la cuidas tú o tú se la enjaretas a Cymru o a la larva.
—¿Yo? Ni de coña, tú te ofreciste. ¿Qué coño te pasa ahora?
—¡Nada! ¡Deja de preguntarme eso como su fuera una estúpida zorra hormonal!
—Pues deja de hacer el subnormal. Vale, vamos al golf, pero a mum te jodes y la aguantas.
—No estoy haciendo ningún bloody subnormal de mierda —le pasa al lado y le da hombro con hombro. Escocia no se lo esperaba, así que le gira un poco. Pone los ojos en blanco—. Go to hell —murmura al ver que le hace otra vez los ojos en blanco —. ¿Tienes algún problema?
—Tú pareces tenerlo, pero te lo puedes llevar contigo cuando te vayas a la mierda.
—Lámeme un huevo, imbécil —concluye dando la espalda y caminando hacia el hotel.
—Bah! —responde yendo para ir a buscar el coche. Una profunda conversación entre hermanos.
xoOXOox
Irlanda asoma la cabeza, temeroso, cuando se abren las puertas del elevador. Asiente más tranquilo cuando no la ve por ahí... De hecho no ve a nadie. Camina a toda velocidad hasta el cuarto y se pelea dos minutos otra vez para abrir la puerta.
Y deben resonar las risas de América en el pasillo porque esta vez es Canadá quien le cuenta un chiste que antes le han contado los asiáticos.
Asegura que su madre debe hacer una magia especial, malditasea. Cuando al fin abre la puerta se queda unos instantes más esperando a ver si escucha la risa de Seychelles, que no se escucha porque sólo sonríe un poquito andando tras ellos.
Vacila sin saber si quedarse ahí y forzar otra vez un... Algo. Luego piensa que NO. Es estúpido y no tiene ningún caso. Abre del todo la puerta y entra. Y ella se asusta un poco al oír el ruido de la puerta cerrándose, porque hasta ahora la perspectiva le había impedido verle.
Y América… No le odien, pero hasta ahora se ha acordado que le había prometido a Seychelles el sacudirlo.
—Hey!
—What?
—¡Yo tenía que sacudirlo! —antes de las cosas que pasaron hoy, sí...
—¿Eh? Who?
—El chico ese que te gusta —algo le suena raro en su cabeza en relación al sacudir al niño que le gusta... América, si les has visto juguetear en el día... ¿Por qué el repentino recuerdo de sacudirlo?
—Ah... ya da lo mismo. Ya no me gusta —responde mientras empieza a cambiarse de ropa en el cuarto. Canadá levanta las cejas.
—What? —América se ríe un poco y la mira. Ella le mira sin sonreír y se encoge de hombros lo más fríamente que puede—. ¿Como a mí el commie que nunca me gustó pero ahora me gusta menos?
—¿Eh? No, no... ¡Ya te he dicho que yo no estoy enamorada! Iugh! Nada más pensaba una cosa y... resultó que estaba equivocada.
—¡Yo tampoco lo estaba! —se apresura a responder, brincando un poco de rodillas en la cama junto a ella—. ¿Qué pensabas?
—Pues que era de una manera y no es —no le mira.
—¡Oh! ¿De qué manera?
—I don't know... más fuerte, supongo. Que no se daría por vencido tan fácil. Da igual, no lo sé.
—¡Oh! Más... ¿Fuerte? ¿Así como yo? —levanta los brazos y pone músculos.
—Yeah —sonríe un poco desganada.
—¿Y por qué se dio por vencido? —le pica un poco la costilla al ver la sonrisa, esperando un saltito y hacerle más cosquillas, claro. Ella salta... pero no sonríe—. ¿Qué pasa?
—Nothing, ¿qué pasa? ¿Vamos a cenar?
—No sé, estás como... ¡Cena! —se le olvida al instante… ay mi niño. Ella finge sonreír con eso e igual Canadá mira a Seychelles no muy convencido —¿Te llevo en hombros y hacemos carreras contra Canadá?
Seychelles asiente... aunque no está muy de humor, pero no quiere que lo note demasiado. No te creas que vivir a su alrededor es fácil.
—Yay! Come on! —se ríe agachándose para que se suba. Y ahí va, haciendo un esfuerzo para que se le quite la desgana. El niño le abraza las piernas y empieza a correr como loco—. Waaaaaahhhh!
Ella grita también por meterse en el asunto y Canadá parpadea un instante descolocado antes de salir corriendo tras ellos al entender lo que tiene que hacer. Irlanda se asoma por la mirilla de la puerta sintiéndose un poco idiota por estar desganado.
Y cinco minutos más tarde sale del cuarto HISTÉRICO con su madre. Así que media hora después suena el timbre de casa de Escocia, que debe estar en la cocina, con Bélgica, haciendo como que sabe lo que hace al ayudar a preparar la cena.
Bélgica trae una sudadera de Escocia (otra... Si no tenía una ya la ha adquirido) y nada más, habiéndose puesto cómoda. Es posible que eso no esté ayudando NADA a que la comida salga mejor de lo que ya de por sí sería el paupérrimo nivel habitual. Aunque Bélgica... Ayuda a que el nivel sea menos deplorable.
El timbre vueeeeelve a sonar.
Escocia se muere, de verdad SE MUERE por meterle mano con cualquier excusa idiota que además no se le ocurren porque tiene mala suerte, así que frustradito por torpe, se va a la puerta y ahí está Irlanda, genio y figura, con el ceño fruncidito.
—En esta casa tenemos asumido el infierno como único... —empieza al abrir la puerta creyendo que serán testigos de Jehová o algo de eso. Levanta las cejas al ver quién es, se sonroja y cierra un poco la puerta quedando fuera sólo la cabeza (tapando para que no vea)—. What the hell?
—Mother es imposible —levanta la mano e intenta empujar la puerta pero el mayor se lo impide ¿de verdad te da vergüenza tener la casa ordenada y limpia?
—Qué mal por ti. Aquí no puedes esconderte.
—Sí puedo... Venga, déjame pasar... Te juro que me tapo los oídos mientras te la tiras, ¿vale?
—What? ¡No me jodas!
—Eso díselo a ella si no quieres... Déjame pasar, cabrón.
—Anda ya, que no. Vete con la larva.
—No. Alba, vengaaaa —pide en tonito de ese que ocupa realmente pocas veces.
—Bollocks... que te jodan. Wait —mete la cabeza dentro y le grita a Bélgica quién es... y que el muy capullo no se larga, antes de sonrojarse un poco, pasarse una mano por el pelo y dejarlo entrar.
—Oh... ¿Pongo un plato más entonces? —Bélgica levanta una ceja extrañada... Se sonroja por su atuendo.
El irlandés le empuja un poco familiarmente para pasar y dirigirse directo al bar a servirse un whisky... Se queda paralizado, PARALIZADO al entrar al salón.
—What? —no estaba previsto que se quedara a cenar—. Ehm... I... supongo.
Escocia cierra la puerta tras él y carraspea con cara de "aquí no pasa nada, no sé de qué me hablas, la casa está como siempre y yo siempre como cosas que cocino que he ido antes a comprar al supermercado".
—What the hell?!
—What the hell what?
—Tienes... Es... Hay... ¡Cosas aquí! —flipa al ser capaz de VER el sillón.
—Siempre hay cosas aquí y ahora no jodas que estamos haciendo la cena... —lo suelta en el comedor y se vuelve a la cocina, sonrojado.
—Están... ¡¿Haciendo la cena?! —le mira como si tuviera tres cabezas.
—Hello Eire —Bélgica le sonríe un poquito saliendo a la mesa con otro plato —. Perdona las fachas, no sabía que vendrías.
El pelirrojo mayor le muestra un dedo, rojo como un tomate, queriendo ir a esconderse y su plan se frustra cuando sale la belga. Irlanda la mira de arriba a abajo y se sonroja.
—D-Desde cuando haces... E-Es decir... Es muy... —sonríe malignito y mira a Escocia—. ¡Son como una parejita de CASADOS!
Lo peor es que Escocia ya iba a decirte de ir a cenar con ellos en la piscina si no te hubieras puesto en plan agresivo.
—WHAT THE HELL? ¡Tu puta madre, capullo! —protesta TEEEEENSO… lo sentimos... Bélgica parpadea sonrojándose un poco y mirando a Escocia.
—Ehh... Voy a terminar de... La cena, ¿vale?
Irlanda sonríe un poco más al ver que le ha tensado. El escocés parpadea un instante y la mira.
—Necesitas... I-I... Estaba haciendo... ya voy yo —porque NO es desde luego de los que "es el trabajo de la mujer".
Bélgica sonríe y le manda un beso antes de volverse a la cocina, que encima le hace sonrojarse más, maldita perra del infierno. Irlanda hace un "pffff" y ya le hicieron la noche. Escocia vuelve a enseñarle un dedo.
—No me jodas... De verdad no me JODAS —Irlanda sonríe acercándose al bar que es la única parte de la casa que aún reconoce.
—¡No me jodas tú a mí! —responde de vuelta, nervioso.
—Estás... ¡Irreconocible! ¿Desde cuándo esto está así?
—Bésame el culo. Desde siempre. Nada más he recogido un poco —se defiende.
—¡¿Y ahora COCINAS?! Really?! —sigue burlándose. Escocia hace los ojos en blanco y vueeeelve a sonrojarse.
—No es bueno comer siempre mierdas preparadas... —claro, claro y ahora tú eres un chico sano preocupado por su salud ¿Por qué no te enciendes un puro para celebrarlo...? Y justo a eso va.
—¡Creía que la cosa era grave, pero esto es MIL veces peor! Es... ¡Te hemos perdido! Y todavía críticas a Cymru —risas, se sirve un gran vaso de whisky.
—No me habéis perdido nada y critico a Cymru lo que me sale de los huevos.
—Claro que sí... En garras de una MUJER ¿Ya empezaste a ponerte medias?
—No. ¿Sabes qué es lo que de verdad me jode? Me dejo una pasta, pero UNA PASTA en condones —sonríe. Irlanda deja de reírse tan contento y hace los ojos en blanco.
—Aun así es completamente ridículo.
—Eso me recuerda que he estado hablando por ahí con gente.
—¿Vas a decirme ahora que tu water echa agua azul? ¿Qué cambias las sábanas cada mes? —los bajos estándares del soltero.
—Pink. Once a week.
—Hablando con qui... What? ¡¿Tienes sábanas rosas?! —levanta las cejas.
—El agua del water es rosa, lo que tienen las sábanas son flores.
Parpadea... Y parpadea otra vez. Y lo crean o no, se tiene que levantar para revisarlo porque no puede creerlo. El escocés se ríe porque le estaba vacilando, aunque si hay un par de juegos de cama nuevos... de cuadros.
—¡Es transparente! —protesta de vuelta al salón un poco decepcionado y Escocia se ríe—. ¡Bah, me iba a reír de ti eternamente! —protesta.
—Se te jodió el plan —se encoge de hombros y se echa en el sofá.
—Joder... Bueno ¡¿y qué decías de hablar con quien?!
—Ah, yes... hablé con France y con Cymru. Sobre tu chica.
—What?! —pasa de la tranquilidad a la histeria en un segundo.
—Yo también quería reírme de ti eternamente —se encoge de hombros y el menor le fulmina, frunciendo el ceño.
—Eso es estúpido de tu parte.
—Why?
—No es lo mismo burlarme de ti por eso que... Hablar con France y Cymru de... De hecho no hay nada de qué hablar, pero no me jodas.
—Ah, no? why not?
—¿Qué coño estabas hablando con ellos? —pregunta sonrojándose un poco.
—¿Qué más da? Si no te importa.
—¿Qué coño te dijeron? —le fulmina.
—No hay nada que hablar... eso has dicho. France estuvo hablando con ella, sobre ti.
—Y que... ¿Qué le dijo? —traga saliva.
—Que por raro que te suene, si te está jodiendo vivo, no es por tu culpa esta vez —le mira a los ojos y el menor parpadea sin entenderle—. France dice que sí le gustas. Quien vaya a saber por qué, pobre muchacha.
El irlandés se sonroja un montonal y le mira a los ojos, luego desvía la mirada.
—Bah! Mentiras —niega con la cabeza—. Y a mí ella tampoco me gusta —el tsundere. Escocia se encoge de hombros y el otro carraspea un poco—. A mí me dijo que le gustaban los caballeros... Y le dije que se fuera a la mierda... Y... Ya está, olvídalo —explica un poco.
—La... mandaste a la mierda —levanta una ceja—. Al menos podrías haberle hecho un favor y tirártela una vez.
—Eso... Tirármela... —se revuelve poniéndose, inevitablemente, un poco descconsolado—, eh... No sé, como que no se me antoja...
Escocia pega una CARCAJADA.
—Chúpame uno —protesta frunciendo el ceño y cruzándose de brazos, pero el escocés se sigue riendo aun un poco. Lo siento, tienes cero credibilidad—. Pues, joder, si ella no quiere ¿qué quieres que yo haga? —termina por decir... Puede que el whisky hable por él un poquito.
—El caso es POR QUÉ no quiere cuando por lo visto sí le gustas.
—Bueno, ya dime por qué no quiere.
—Es... culpa de Cymru. Y de la larva.
—What? —entrecierra los ojos.
—Por lo visto —se encoge de hombros—. Cuando se tiró a Cymru en Navidad, se parece a England. Creemos que debe pensar que tú tendrás el mismo problema.
—Wait... —parpadeo, parpadeo.
—What?
Irlanda levanta las manos sin estar seguro de entender y Bélgica asoma la cabeza por la cocina sin saber si siguen hablando de algo importante.
—Me estás diciendo que... No, no, me acabas de decir que no quiere acostarse conmigo porque... ¿Cymru se parece a England?
—Y debe creer que tú también.
Irlanda parpadea otra vez y luego... Se ríe. Escocia se encoge de hombros.
—¡Pero no me parezco a England en lo absoluto! —es un poco de histeria, discúlpenlo.
—Ehh... La... Cena... Se pasa —susurra Bélgica desde la cocina.
—¡Pues demuéstraselo! —replica Escocia y se levanta, acercándose a Bélgica y a la mesa. Bélgica abre los brazos para abrazar al escocés, que la deja, sonrojándose un poco de nuevo.
—¿Pero demostrarlo cómo? ¿Tú crees que me parezco a England? —pregunta a Bélgica. Escocia la mira también.
—Ehh... What?
—¡Que si me parezco a England!
—Es que a nosotros no nos tienes que convencer.
—¿Y qué coño esperas que haga? ¿Que vaya a convencerla a ella?
—Pues... ahora que la mandaste a la mierda supongo que no.
—Sólo le dije que no iba a funcionar.
—Espera, no entiendo del todo —Bélgica mira al escocés. Escocia mira a Bélgica—. ¿Qué tiene que ver que se parezca?
—Él dice que Seychelles dice... —se llena otra vez el vaso de whisky. Escocia se calla dejándole hablar y sonriendo—. Dice que se niega tanto porque Cymru es un imbécil y se parece a England.
—Cuando se lo tiró en Navidad, ¿sabes? —añade el escocés.
—Es cierto... —Bélgica asiente y mira al irlandés.
—Sólo... Bueno, es que si eso es cierto es estúpido, porque no me parezco a England —asegura Irlanda.
—Y es fatal que te parezcas porque...
Irlanda se rasca la cabeza sin estar seguro del todo.
—¿Porque England es imbécil?
—Por lo que he entendido, England es muy figura paterna, supongo que se siente como si te tiraras a mum —le explica a Irlanda.
—Iugh! —cara de total asco. Escocia se encoge de hombros—. Quizás sólo se está haciendo una idea…
—Es que es algo así como... tu sobrina. Ya sé que a nadie le importa en esta familia incestuosa pero... —se encoge de hombros e Irlanda aprieta los ojos.
—Pero se tiró a Cymru… Y se lo tiro así —chasquea los dedos.
—Yes, yo no digo que no, nada más...
—¿Ajá?
—Pues se escarmentó con eso y a ti te ha tocado la mala suerte.
—Pues... ¡Putísima mala suerte!
—Yes, pero al menos ahora lo sabes.
—¡Pues es una mierda! ¡Porque yo no me parezco a England y quiero tirármela!
—Menos mal que no te gusta —sonríe de nuevo con eso.
—Pues ve y tirártela —suelta Bélgica tan tranquila, sirviendo la pasta que ha hecho.
—What?! Claro que no me... No me... Shut up! —chilla. El escocés se ríe un poco más con eso, relamiéndose con la pasta, empezando a comer.
—Lo peor que puedes hacer es... No hacer nada. A las chicas, si nos gusta alguien, nos gusta que ese alguien haga algo —explica Bélgica mirando a Escocia y sonriendo un poco.
—Pues no creas que es diferente con los tíos, a todo el mundo le gusta que le vayan detrás y se lo pongan fácil —responde Escocia. Irlanda parpadea.
—P-Pero si le he dicho muchas veces que salgamos y… —vacila. Bélgica le señala su plato para que coma.
—¿Esto empezó antes de que yo me enterara?
—Yo me enteré ayer —responde Escocia e Irlanda se sonroja y empieza a comer en silencio—. En los vestuarios, después del rugby... se lo pidió y ella se negó. Pero luego dices que se fue a Victoria's secret contigo y se bajó al bar con él cuando nos fuimos.
—Mmmm —Bélgica se sienta junto a Escocia y le acaricia la pierna con suavidad.
—¡¿Fue a Victoria's Secret contigo?!
—Yes... Quizás a comprar ropa interior para ti—le sonríe Bélgica.
—A mí aún me parece rara de cojones, si realmente quería salir con él, ¿por qué rechazarle cuando se lo pidió?
—Y... Se lo pedí muchas veces... —susurra Irlanda sin mirar al escocés.
—Tú lo dijiste... A todos nos gusta que alguien esté tras nosotros.
—Pero hombre, es cruel, joder. Una cosa es un poco y otra...
—Quizás pensaba decirte que sí y luego se arrepintió.
Escocia mira a Irlanda con esa posibilidad. Irlanda se revuelve un poco.
—No sé, tío, igual sí a ella le mola demasiado ese rollo baboso como el del tipo de su teléfono.
—Traté de explicarle que digo cosas que no son y que aunque la llamara zorra... —se calla con ese comentario. Bélgica se muerde el labio.
—¿Y qué te dijo?
—Cosas, todo se puso denso entonces, dijo que quizás yo llegaba con la idea de que iba a salir mal... Y luego dijo que quizás se pensaría salir contigo y la tiré al agua y todo iba bien, pero luego salimos y... —come un poco haciendo lo posible por sólo contarlo—, le dije que era una chica fácil con los demás pero conmigo no...
—Mmmm... —Escocia mira a Bélgica a ver si ella tiene una opinión diferente a "es muy rara, joder".
—Y me dijo que con Cymru se había acostado porque era todo un caballero. Así que le dije que yo no era un caballero y que quizás no funcionaría, y... Dijo algo así como "Well, vale..." y se largó y la detuve y...
Escocia sigue escuchándole al notar que hay más.
—Joder, sólo le dije que saliéramos —revuelve un poco la pasta de su plato —, porque parecía querer... Oírme —niega con la cabeza—. She's a bitch.
—Oírte... —repite el escocés, pensándoselo.
—Ustedes siempre tienen la idea de que nosotros tenemos muy claro lo que queremos... —ofrece Bélgica y mira a Escocia preguntándose lo que piensa.
—Pues... la mayoría de veces lo tenéis.
—Yes y luego cambiamos de idea a la mitad.
—En definitiva, que hagas lo que te salga de los huevos y reces porque sea lo correcto.
Bélgica se ríe.
—A veces lo que te sale de los huevos es justo lo que queremos que hagan... Más aún que lo que suponen que nosotros queremos.
—Really? —levanta las cejas con eso.
—No te ilusiones... Eso sólo es a veces —le detiene e inclina la cabeza—. ¿Qué querrías hacer que no haces pensando que no es lo que quiero?
—Nada, en realidad, hace muchos años que hago lo que me da la gana, soy un hombre libre... —insiste, ¿a quién quieres convencer? La chica pone los ojos en blanco. Es que su hermano le ha dicho que si pareja de casados... perdonadlo.
—Pero si voy y hago lo que quiero hacer... —Irlanda niega aún pensándoselo—. Va a ir muy, muy mal.
—Hombre, no la violes.
—¡Pues ella ha dicho! —se sonroja... Y en realidad sigue pensando en besarla en el elevador.
—Tío, todo esto es súper intenso, en serio, llevas con esta mierda desde ayer sin pensar en otra cosa. Deberías darte vacaciones un día y pensártelo con calma.
El menor le mira de reojo y... Es verdad, joder, ¡antier no sabía que existía!
—Tienes razón... Vacaciones un día, mañana vamos al golf. Dormiré en tu sillón.
Escocia hace cara de horror y mira a Bélgica de reojo, ella parpadea... Y mira fijamente a Irlanda.
—¿A-Aquí?
—Me pondré audífonos y no los oiré haciendo pum pum... Créeme, es lo ULTIMO que quiero hacer hoy.
—Pues vuelve al hotel y pide un bloody cuarto individual, total...
—No hay.
—¡Que no va a haber!
—Créeme, he pedido uno desde anoche para salir del bloody infierno.
Bélgica mira a Escocia y vacila, sonrojadita.
—A ver... —Escocia se va a por el teléfono, llamando al hotel y preguntando, cuando le cuentan que de verdad está lleno, pide hablar con el cuarto de su madre.
Taaaarda... Y luego contesta y se cae la bocina y grita que esperen y al final...
—What do you want?!
—Hello, dear lovely mummy of my heart —saluda sarcástico—. What the hell are you doing with the phone?
—Ah! Alba. Hello.
—Are you ok? Necesito que hagas algo.
—Yes, Yes... I am fine. ¿Hacer qué?
—Un favor. ¿Sabes los chicos de England? ¿Los que meten ruido y barullo que están frente a tu cuarto?
—¡Son terribles! ¡Más les vale que hoy se porten mejor, ayer estuve a punto de irme a tu casa!
—Escucha, no para todo el mundo de quejarse, pero no puedo hacer nada porque no hay más cuartos. Necesito que vayas y les separes. Dile a la chica que te cambie la cama y tú duermes con ellos, así seguro se quedarán callados y todos te lo agradecerán.
Irlanda levanta las cejas.
—Bloody hell... ¡Es que sólo a ti se te ocurre ponerles en cuartos juntos!
—Lo que sea, anda, ve y díselo. Eres la única que puede imponérseles, ya ves que a England no le hacen ni caso.
Britania mira la puerta y conociendo a América sí que están haciendo escándalo.
—Eres un idiota —le regaña no tan en serio y Escocia sonríe.
—Ve y cuando hayas puesto orden, me llamas a ver en qué ha quedado. Pero asegúrate que sea la chica la que se cambie, America seguirá gritando con Eire, sólo te respeta a ti.
—A ver si se atreve a seguir gritando conmigo ahí... Ya verás cómo van a estar tan callados que al fin dormiremos.
—¡Ahora hablamos! —cuelga y le sonríe malignamente a Irlanda.
—¡Vas a ponerla a dormir en mi cuarto! —tono de histeria indescifrable.
—Del infierno al paraíso en una llamada de teléfono. Más te vale hacerlo bien.
—Pero no te sientas presionado... —se ríe un poco Bélgica mirando a Irlanda de reojo. Escocia se ríe también con eso.
—Ah, bloody hell! —protesta Irlanda rascándose la nuca y sonriendo un poco, mirando a Escocia aún sin creerse que vaya a conseguir llevarle a la chica a su cuarto.
¿No que vacaciones? A ver si os aclaráis, británicos bipolares. (Por si alguien se lo pregunta, Inglaterra dice que no, no ha tenido sexo con Francia en el armario de los tupper... tan sonrojado que nadie le puede creer) ¡No te olvides de agradecer a Josita su edición!
