Unos instantes más tarde, tal como se acercó, se separa y se mete a su cuarto en un revuelo, un poco en pánico porque ella tampoco sabe lo que está haciendo. Irlanda parpadea, aún pegado a los palos como etiqueta, con el corazón a mil y sin entender UN PIMIENTO… Pero... Considerablemente más feliz después del beso.
Siente un poco bonito en el estómago, no lo va a admitir jamás, mientras se relame, con muchísimas ganas de ir adentro del cuarto y besarla él y quitarle toda la ropa de nuevo y escucharla moverse y reírse y... Vale, aprieta los ojos sonriendo un poco más, pensando que quizás no TODO está perdido. Seychelles se hace bolita en algún lado sin saber si debía o no hacer eso.
Irlanda baja con el buen humor renovado, pensando en cómo le va a hacer para volver a dormir con ella hoy en la noche. Quizás pueda suplicarle a alguien que le rente el cuarto más caro del hotel a donde mandar a su madre... O quizás pueda mandarla con Inglaterra.
Y lo único que estás haciendo, Sey, sea cual sea tu intención, es... Como se dice aquí, hacer que esté cacheteando las banquetas... Entiéndase, que se pille de ti.
Es que es todo demasiado complicado porque sí que le gusta, pero... es que Britania la vio y luego Inglaterra se va a enfadar y Roma ya le dijo que esto pasaría y América le ha dicho que no haga caso a Inglaterra pero a ella no le es tan fácil y ¡Francia aún no sabe nada!
Y el hecho de que se hayan despertado de esa forma lo hace súper violento. Si Irlanda tuviera un cuarto solo… Estaría al otro lado del hotel y no hubieran dormido juntos… Pero...
Y luego le había gritado en el desayuno porque estaba demasiado nerviosa e Irlanda no había entendido un pimiento, claro está, porque los hombres en general sufren la mitad. Pues por lo visto, al menos este sí.
Seychelles nada más dando un millón de señales confusas y contradictorias. Irlanda está más preocupado por eso, aunque un método muy simple de ver como si que está incómodo es... Que cuando se sube al elevador, adentro están Britania, Galia y Gales que apenas bajan a desayunar.
—Bonjour! —saluda Galia sonriendo y a Irlanda se le encogen las bolitas...
Como le quieras llamar a que nada más con la cara de su madre y la sonrisita de Gales que muy probablemente se haya enterado ya de algo, porque su madre ha ido a contarle a Galia, claro... Britania dedicándose a arruinarles las mañanas de amor a sus hijos... Traga saliva antes de entrar.
—Ehm... G-Good morning.
—Eire –saluda Gales mirando los palos de golf con una poca de... Bueno, con cierto interés.
—Estirado —responde Irlanda, casi degollándole con los palos al subirse al elevador y echarse atrás huyendo de su madre.
—Ehm... So... Golf eh? Meter cosas en agujeros es la moda de hoy... —comenta Gales como quien no quiere la cosa abrazando un poco a Galia contra él. Galia sonríe dejándose abrazar y le da un beso en la mejilla a Gales.
—¿Quieres ir con él? —pregunta la gala. Gales la mira con los mayores ojos de amor que ha mirado a alguien nunca jamás. Aún impresionado de que sea capaz de leerle el pensamiento.
—Wot? —protesta Irlanda levantando las cejas y mirándolos, mirando un segundo a su madre de reojo.
—Really? ¿No te importaría? —Gales levanta las cejas y hemos de decir que a Britania le parece también una idea brillante deshacerse de Gales AL FIN, que no deja a Galia un minuto a solas en santa paz para hablar con ella.
—No —se ríe y niega con la cabeza—. Puedo ir con Britania a pasar el día haciendo cosas de chicas, ¿a que sí?
Britania aprieta los ojos porque las cosas de chicas luego son un poco... Ehm... Vergonzosas.
—Puedo acompañarte, no que quiera ir al spa ni nada...
Gales levanta las cejas de que su madre siquiera sepa qué es un spa; le sonríe a Galia de igual manera.
—¿Ves? Nosotras vamos al Spa —pim pam pum, todo resuelto.
—¡No, pero el estirado no está invitado al golf! —medio protesta un poco Irlanda aaaaaunque, piensa que si ya se tiró a Sey como él, quizás pueda incluso darle algunas ideas sobre qué NO hacer.
—Ah, Eire, ¿por qué no? —Galia mira a Irlanda, un poco desconsolada.
—Claro, seguro prefieres pasar un día a solas y que te moleste Alba a tener a un externo al que molestar... —Gales levanta la mano y le gira suavemente la cara a Galia para que le mire —. No le hagas caso...
—Bueno, puedes venir al spa con nosotras si quieres, ¿Verdad? —consuela Galia.
Irlanda suelta un "Pfff" en burla con la imagen mental y Gales, que no tiene la más MÍNIMA intención de ir al spa, se acerca a Galia y la besa en los labios con considerable intensidad. Ella le devuelve el beso tranquilamente.
Y se debe escuchar a Britania rechinar los dientes mientras Irlanda piensa que el día está mejorando, ahora muy felizmente es Gales el que llama su atención. Y va a ir al bloody spa y seguro va a relajarse... Y Seychelles acaba de besarle.
El ascensor hace "ting" indicando que han llegado a la planta baja y Gales se separa un poco torpemente, de golpe. Galia parpadea descolocada, aun no se acostumbra a los tings de los ascensores.
—Dile a Alba que bajaré en cinco minutos —pide Gales, haciendo un sobreesfuerzo por ignorar la mirada asesina de su madre.
—Pásalo bien —responde Galia tomando a Britania del brazo para salir del ascensor, despidiéndose de Gales—. Je t'aime —le manda un beso.
—Je t... Ehm... —se corta de responderle en francés, carraspeando ante la mirada completamente burlona de Irlanda. Le empuja para que salga aún mirando a Galia y agregando en un susurrito —. Me too.
—I LOVE YOU MY BEAUTIFUL SISTER! —se despide de Gales, muerto de risa al salir —. Estás ASÍ de ser una nena ridícula que va al SPAAAAA... ¡Ha! Faggot! Five minutes —le hace un gesto de cinco con la mano.
—Tu ingenio me pasma, Eire —murmura Gales picando el botón del ascensor para ir arriba de nuevo, sonriendo un poco porque va a ir al goooolf! Lo cual es infinitamente más divertido que ir al spa.
Escocia está en el coche fumando, cagándose en la madre del irlandés porque tarda mucho y sigue MUY nervioso y ya le ha partido la cara a alguien que le ha dicho que ahí no puede aparcar.
Irlanda el bipolar, vuelve ahora muy contento de verdad, no falsamente contento como hace un rato. Se acerca a la cajuela, la abre y trastea un poco con los palos de golf suyos y de Escocia para hacerle lugar a los de Gales, silbando una tonadilla.
—Hombre, menos mal, pensaba que habías ido al puto Dublín a buscar los palos —enciende el motor.
—No, no... Apaga —pide a gritos con la cabeza en la cajuela.
—What? —lo hace.
—Me he encontrado a Cymru en el elevador... Su madre, digo su mujer, le ha dado permiso de venir con nosotros saltándose un viaje al Spa —le explica después de cerrar la cajuela, subiéndose al coche.
—Oh, bollocks. ¿Y por qué coño siempre me toca a mí hacer de niñera?
—Puedes ir al spa si lo prefieres... —parpadea y le mira —, ¿o donde la dejaste?
—No sé cómo habría podido vivir sin que me dieras tu permiso.
—Esta está siendo una gran semana a pesar de que las mujeres son completamente incomprensibles —se ríe un poco y Escocia, de repente, recuerda el asunto y sonríe un poco.
—Anda, cabrón, ¿ya vas a contarme eso? —codazo. Irlanda se ríe un poco.
—No tienes ni idea, cabrón... Me la cogí dos veces anoche y la dejé boquiabierta por completo.
—Dos veces... debe ser un record —se burla. El menor se ríe haciendo los ojos en blanco.
—En realidad, más bien fueron como... seis— asegura sin mirarle.
—Ya, claro, y yo me voy a meter al clero. Te tiras a una tía seis veces de una sentada y al igual andas.
—Pues tú lo dirás muy simplote, pero me voy a cagar de risa cuando te vea con sotana... Que no me la tiré seis veces de una sola sentada, pero diría yo algo así como tres y tres.
—¿Tres y tres? ¿Qué pasó?, ¿hiciste una pausa para respirar?
—Algo así... Qué puedo decirte, brother... Soy especial y tengo una larga duración, como de campeón... Deja que consiga que me hable regularmente y puedes preguntarle tú mismo —se sonroja un poco y se ríe.
—Así que la chica te hace sentir especial... conmovedor. ¿Larga duración? ¿Desde cuándo? —inclina un poco la cabeza.
—No, no dije que me haga SENTIR especial, sólo dije que le he parecido fantástico en la cama —le mira de reojo y carraspea —. Desde siempre, ¿que a ti no te pasa esto de durar unas tres o cuatro veces lo normal? Pfff...
—Desde siempre y una mierda, ¿crees que te conocí ayer y que no me lo hubieras tratado de embarrar en la cara como haces ahora antes?
—Ehm... Well, antes no me parecía tan interesante —se rasca la rodilla —¡¿Te pasa o no?! —hace los ojos en blanco y se sonroja.
—¿El qué?
—Que te guste bastante como para... Durar un montonal —suelta. Escocia parpadea y se sonroja un poco.
—Técnicamente si te gusta acabas antes...
—Y en un caso hipotético... De que acabes pero no acabes. No que me haya pasado... —carraspea.
—W-What? —Abre la boca como un pez y se sonroja más. Irlanda vacila porque... Parece descolocado y además se ha sonrojado. Se sonroja a juego súper incómodo.
—E-Es... Bueno, sólo digo que puede... —carraspeo carraspeo —, pienso que... Bueno, p-podría pasar, ¿sabes? Hipotéticamente.
Gales sale, seguido de un botones que le lleva los palos de golf. Es que Escocia no puede creerlo, es decir... ¿alguien se lo ha dicho o qué? Siempre ha sido muy celoso de ese secreto. O es que a Irlanda le ha pasado y...
—Ah... Ah, ¿sí? ¿Y cómo es qué te pasa, eh? —tan incómodo, trata de sonar un poco burlón.
Irlanda se revuelve incómodo, pensando que no debió habérselo contado, pero es que... Gales les saluda con la mano y se va directo a la cajuela. Nadie te hace caso, Gales, supéralo.
—I just... I... Bueno, sería así como acabar, sin realmente acabar y...
—¿Y tanto te gusta ella que te hace acabar sin acabar?
—Bloody hell! No he dicho que me pase —le da un puñetazo nervioso en el brazo, mirando por la ventana súper sonrojado.
—Y para qué ibas a hablarme de ellos si no te pasara, capullo. Ni sabrías que es posible —le acusa, delatándose un poco por los nervios.
—Would you shut up?! Te va a oír toda la humanidad. No sé si... Pongamos que sea posible, no es nada malo, la chica no se ha quejado en lo absoluto, por el contrario.
—¡Pues claro que no se ha quejado! —replica pensando en Francia diciéndole que ese asunto es envidiable y en lo mucho que lo disfruta Bélgica.
—Entonces deja de portarte como un imbécil. No es que me haya gustado tanto, es... Que... Lo hice para que le gustara a ella. Eso es —aprieta los ojos porque eso implica admitir que sí que le ha pasado.
—Al igual sabes provocártelo y es la primera vez que te pasa.
—Joder, ¿sabes de qué hablo o no?
Gales discute algo con el jovencito tomando la manija de la puerta aún sin abrir, poniendo más tenso a Irlanda, que ya suficiente es hablar de esto con uno como para que los dos se burlen de él en el caso necesario.
—¡No! —exclama notando a Gales también y nadie te creería con lo seguro que estás de cómo funciona todo. Irlanda le mira de reojo.
—Y yo nací ayer... Como si no fueras a estarte cagando de la risa de mí si de verdad no supieras —murmura cuando Gales abre la puerta.
—Lo hago —sonrisa nerviosa y falsa. El irlandés frunce el ceño mirándole y algo le parece medio raro, no una burla normal.
—Ehm... Sorry —se disculpa Gales por la tardanza, acomodándose.
—Sorry what? —histérico el escocés.
—Tardé diez minutos. Estamos... De buen humor, por lo visto —levanta las cejas.
—Ya he visto que has tardado un montón, no vuelvo a llevaros a ningún lado y como me hayas vuelto a robar mi hierro ocho —que originalmente no se sabe de quién es porque para mí que se lo roban el uno al otro. Enciende el coche ahora sí.
—Deja de chillonear, que sabes que es mejor esto que ir al spa o de tiendas o lo que sea... —responde —. Y respecto a tu bloody hierro ocho, sabes que ladrón que roba a ladrón...
—Yes, yes, eso dices siempre y yo aún espero ver el tiquet que dices que tienes guardado.
—Como sigan discutiendo ese tema, voy a quedarme yo con su estúpido palo... ¡Llevan media puta vida con eso! —protesta Irlanda y Escocia pone los ojos en blanco.
—No me deis por culo o los lanzo a los dos a mitad de un bloody lago y se acaban las protestas.
—Insisto en hacer notar que por lo visto estamos tensos el día de hoy... ¿Qué es lo que pasa? ¿No disfrutan las vacaciones? —pregunta el galés y el mayor de las hermanos finge estar muy ocupado conduciendo.
—Eire se tiró a Seychelles ayer —cambia de tema.
Gales, que aún necesitaba la confirmación de lo que había escuchado a su madre cuchichear con Galia, levanta una ceja sin poder evitar recordar a... Seychelles en la intimidad.
—Oh. ¿Debo decir felicidades? Intenta que England no te parta la cara cuando se entere... —mira a Escocia por el retrovisor un instante.
—Pff... ¡Que me va a partir la cara! ¡Me da lo mismo! —comenta Irlanda sonrojadito, pensando que es un poco raro tirarse a la chica que hace unos meses se tiró Gales —. A mí me besó hoy en la mañana y seguro consigo hacerlo otra vez con ella, no como tú.
Escocia mira a Irlanda de reojo y luego a Gales sin intervenir, pensando en el asunto del beso esta mañana y en que Irlanda parece estar como en competición con el galés... lo cual es un poco estúpido porque es MÁS QUE OBVIO que no tiene ningún interés en Seychelles con lo sorbido que le tiene el cerebro Galia... Y por un segundo de pánico se plantea si quizás él lo tiene igual de sorbido con Bélgica, sonrojándose porque si es así no lo ha notado... pero la ha dejado sola y en su casa.
—Eh... Te besó. Cielos. Debes sentirte tremendamente satisfecho con eso —asiente el galés, quitándole importancia aunque curioso. Cerebroooos sorbidos—. ¿Qué... te ha dicho hoy?
—¿Qué me ha dicho de qué? —frunce el ceño incomodito, porque en realidad no han cruzado una sola palabra cómoda el día de hoy. Una.
—Nada, en general. Quiero asumir que dejó la puerta abierta para otra noche de pasión —se encoge de hombros. Escocia mira a Irlanda interesado en eso también, sonriendo un poco.
—Ehm... Well... —se revuelve—. I... I really... Fuck, I... No entiendo a las mujeres ni un poquito.
—A mí me parece que debe estar coleccionándonos... ahora va a venir a por mí —suelta Escocia nada más que por putear. Gales se ríe y vuelve a mirar a Escocia por el retrovisor, porque sea como sea parece al menos que Irlanda está un poco entretenido con este asunto.
—Wot? —Irlanda levanta las cejas y mira a Escocia un poco en pánico por un momento antes de escuchar reír a Gales y soltarle un puñetazo —. You arsehole, claro que no va a ir por ti, ¿quién iría por alguien tan feo como tú?
—¿Alguien que ha tenido que conformarse contigo? Ya se sabe que lo conveniente es dejar lo mejor para el final.
—Asumo que eso también aplica a tu zorrita —replica el irlandés frunciendo el ceño—. Verás como ahora viene conmigo.
—Sigue soñando —le muestra un dedo. Gales se ríe un poco de ambos.
—Me da más curiosidad saber si mencionó o no a England en la mañana.
—Maybe, quien realmente le gusta es la larva —sigue Escocia jodiendo.
—No me jodas, no lo mencionó y ¿cómo coño va a gustarle ese idiota? El que... El que le gusta soy yo, aunque está medio loca y grita por todo.
—Mira que seguro está, loca del todo si realmente es que le gustas tú.
—Pues... Yes, claro que estoy seguro —no está ni remotamente seguro, en realidad. Así, ni tantitito—. Y no es por eso que digo que esté loca, idiota, lo digo porque no hace cosas normales y no la entiendo.
—Que raaaaro que no entiendas a una tía.
—¿Qué es lo que no entiendes y te parece tan anormal? —ofrece Gales levantando una ceja, porque a él no le ha parecido una niña especialmente rara.
—Hace todo súper contradictorio. A momentos creo que no me va a volver a hablar y luego me da un beso, me dice que no sale conmigo y anoche... Anoche.
—¿Anoche? —pregunta Escocia.
—Anoche ella era la que quería la... Segunda vez.
—Ah, yes, es que fueron seis veces —comenta Escocia a Gales en burla aparcando el coche ya en el aparcamiento del club. Gales levanta las cejas.
—¿Seis veces? De las cuales... Cinco y media fueron en tu imaginación, Eire?
—Yes, fueron seis completas, idiota —ooootro golpe a Escocia—. Y tu cállate, animal.
Escocia se ríe y tensa el brazo porque ya comienza a dolerle de los golpes, abriendo la puerta para bajarse sin que se note. Irlanda se baja también y Gales es más parsimonioso al moverse, pero aún así sonríe. En el fondo no le parece del todo mal que Irlanda se líe con una chica.
—Seis veces es más o menos... Imposible, Eire —comenta de todos modos.
—Hombre, imposible no es —claro, habla tú, segundo favorito de Francia—. Pero si jodido y ya le he dicho que no podría apenas moverse —se acerca al maletero notando que han aplastado un poco su poster con los palos.
Gales levanta una ceja, seguro de que seis veces es imposible, pensando que está alardeando. Sí, cada quien habla de cómo le va en la feria.
—Pues fueron seis veces e insisto que tarde o temprano ella podrá decírselos —se va atrás para sacar sus palos. Escocia está aplanando su tubo de papel con cuidado y le tira los palos encima.
—Bien, le preguntaremos.
—Bloody hell... —protesta un poco, poniendo los palos del escocés en el suelo y recargándolos en el coche. Carraspea y baja los suyos y los de Gales.
—¿Qué es eso? —pregunta Gales mirando hacer a Escocia y ayudando un poco al irlandés.
—Nothing! Nada más algo que no quería dejar en casa —exclama, escondiéndolo un poco dentro del maletero otra vez.
—No querías dejar en casa... —repite Gales mirando un poco adentro y levantando una ceja y el pelirrojo lo esconde del todo, cerrando el maletero cuando ya está todo fuera.
—¿Te causa algún tipo de malestar?
—No, me causa curiosidad tu nerviosismo —le sonríe un poco, falsamente. Escocia pone los ojos en blanco, tomando sus palos y colgándoselos del hombro—. ¿Aja? —pregunta también tomando los palos y colgándoselos ante ciertas palabras de aliento de Irlanda en las que protesta que son un par de lentos.
—No sé de qué nervios me hablas, estoy perfectamente bien —el mayor se acerca al irlandés.
—Vale, como digas —se acerca también acomodándose la boina y sonriendo un poquito.
Así que después de pedir un campo y registrarse, se suben los tres al carrito de golf. Es que además tan monos... Y tranquilos. Gales se pone sus guantes. Escocia su gorra negra con tachuelas medio descolorida por el sol de su equipo de rugby. Irlanda... Es que trae su chaleco verde y sus pantalones con tréboles bordados, se pone la gorra de los Celtics, aplacándose el pelo con ella.
—Tú sigue fallando golpes que nos vamos a creer que la metiste seis veces en un agujero —le grita Escocia a Irlanda para molestarlo al cabo de un rato.
—Lámeme un huevo, esta es otra puta habilidad muy diferente —protesta y es que está pensando en Seycheeeeelles y va perdieeeendo.
—Lo que tú digas, chico especial con aguante de campeón.
—¿Se vino en menos de un minuto, o qué? —pregunta Gales, poniéndose en posición de tiro y mirando a Escocia de reojo.
—Probablemente... peor —le mira de reojo pensando en lo que hablaban antes de que llegara y sonrojándose un poquito.
—¿Peor? —levanta una ceja sin estar realmente seguro de querer saber ninguna comparación entre él e Irlanda. Escocia se encoge de hombros—. ¿Cómo está Belgium? —pregunta el Gales y vamos a decir que no es una pregunta rara viniendo de él, pero vuelve a poner nervioso al escocés.
—Está... trabajando.
—¡Oh! Yo pensé que estaba de vacaciones. ¿Trabajando en dónde? —pregunta sin mirarle, preguntándose si tiene una... Oficina. No tiene ninguna, ¿o sí?
—Es un poco Workaholic con lo del parlamento europeo —esquiva la preguntaaaa.
—Vaya, tú con una novia adicta al trabajo —sonríe—. Hay algunas ironías en la vida.
—No voy a ser yo quien le diga cómo tiene que vivir su vida —se encoge de hombros.
—Claro, claro... Esto de la libertad. Supongo que cada uno es libre en su relación de hacer exactamente lo que quiere.
—Eso es.
—Sin ninguna concesión... Es decir, si ella hubiera querido venir, la habrías dejado.
—Pues podría haber venido de haber querido... y si yo no hubiera querido que viniera se lo hubiera dicho.
—¿Y qué pasa si ella quiere hacer una cosa que tú no quieres que haga? ¿La voluntad de quién gana?
—Depende de la cosa.
—Es decir, no es libertad total, sí que hay concesiones —sonríe—. Supongo que lo más difícil es que tú o ella quieran que el otro haga algo que no quiere hacer.
—Eso que hablas es nada más filosofía, es libertad total desde el punto de que si realmente quiero que algo se haga a mi modo puedo lograrlo.
—Entonces es libertad tuya y no de ella... —se pone el palo al hombro y la otra mano en la cintura.
—Es libertad de cada uno, ella puede elegir hasta dónde me deja hacer y yo si lo que me deja me conviene o no.
—¿Y te ha mandado a la mierda en alguna ocasión? —inclina la cabeza.
—¿Por qué iba a hacerlo?
—Con esa filosofía, algo debes haber querido hacer o decir que ella haya decidido no dejarte hacer y mandarte a la mierda. Eso estoy preguntando.
—Pues no es como que no hayamos discutido, pero no tan fuerte.
El menor sonríe un poco de lado, aunque se piensa la cantidad de cosas que decide no analizar demasiado a profundidad en concreto de Galia/Roma/Germania/el bebé, que siente que son concesiones y no esa "libertad total". Le envidia un poquito notando que él mismo está quizás un poco más inmerso en su relación de lo que debería.
—En conclusión, parece que sí que te soporta de verdad.
—Pareces sorprendido.
—Sí que me sorprende que puedas tener una relación con libertad total que realmente funcione —admite—. ¿De verdad no te sientes obligado a hacer o aguantar nada?
Escocia traga saliva pensando en que está en casa sola, le pone de los nervios y no le ha dicho nada. Se encoge de hombros.
—Ojalá ella piense lo mismo —asegura el galés sinceramente, acercándose a Irlanda que lleva tooodo este rato averiguando cómo va a sacar su pelota de la trampa de arena en la que la tiró.
—Pues de momento me ha pedido que vaya con su familia y le dije que no sin que ocurriera nada.
—Agh! Bloody ball Of he hell! —protesta Irlanda bañado en arena notando que la bola no sólo no ha salido sino se ha ido un poco más hacia abajo. Gales levanta las cejas y mira al escocés.
—Debes ser el primer hombre en la historia que consigue eso. No vas a decirme que... Nah, no te creo que no le haya importado.
—De verdad no ocurrió nada.
—Seguro ella aparentó que no ocurría... Pero seguro, SEGURO, ella hizo una concesión del tamaño de una catedral para permitirte negarte a ir con su familia —asegura riéndose un poquito del irlandés y buscando a ver si no hay un palo con el que pueda sacar mejor la bola de ahí. Escocia pone los ojos en blanco.
—También es libre de hacer concesiones si quiere —se cruza de brazos mirándoles.
—Claro, claro... Eso o está tan embobada como tú y las hace sin darse cuenta —le ofrece otro palo a Irlanda.
—What? —se sonroja un poco mirando a Irlanda, que sonríe un poco a Gales tomando el palo y luego mira a Escocia.
—¿Cerebro sorbido como el tuyo, Cymru? El burro hablando de orejas, eh Alba... Está creo más idiotizado aún que con France —el irlandés se ríe. El escocés se ríe y asiente.
—Bah —protesta Gales poniéndose de pie otra vez y acomodándose la gorra, sonrojadito—. No voy a negar que estoy bien con Galia, no le veo el caso, pero ningún cerebro sorbido. De hecho de nosotros el peor hoy por hoy me pareces tú... ¡Y lo que nos falta!
—No, no, apoyo a Eire, basta que se acerque para que desaparezca cualquier trazo de inteligencia que pudieras tener.
—Excuse me? Ningún rastro de inteligencia de ustedes, yo sólo soy atento y caballeroso, cosa que al parecer no conocen —gestito con la mano, del cual Irlanda se ríe.
—Eso que tú haces no es ser atento y caballeroso... Tú te FUNDES con la otra persona hasta desaparecer. Ahora vamos a tener que llamarte Galio.
—La pregunta es... ¿hace Galia alguna concesión?
—Hace la concesión de acostarse con él sin quejarse de su minidick y sus modales —Irlanda le mira un instante y se ríe. Escocia se ríe también. Gales hace los ojos en blanco aunque se sonroja un poco con la pregunta de Escocia, no con la respuesta de Irlanda.
—Qué maduro, Eire... —responde desabotonándose el guante y apretándoselo un poco con cara de desinterés, preguntándose cuáles son las concesiones que hace Galia... Si es que hace alguna.
—Ufff... Perdóname estirado. Oh! ¡Ya sé! También soporta que le babees encima y actúes como un descerebrado a su alrededor... ¡Eso es una gran concesión!
—Qué bonito... pero no creas que no notamos como no lo niegas y te defiendes con hechos —apoya el escocés. Gales hace otra vez hace los ojos en blanco.
—No voy a hablar sobre las proporciones de mis partes íntimas o la opinión de Galia al respecto —asegura—. Tampoco tengo por qué demostrarte cuales son las concesiones que hace o no hace.
Escocia hace ñañañaña imitándole el tono.
—Blablabla di lo que quieras, you are Galia's bitch! —se muere de la risa Irlanda.
—Thank you, Eire, estaba realmente interesado en oír tu opinión sobre lo que soy o no de Galia —hace los ojos en blanco—. ¿Ya acabas con este hoyo?
—El cambio de tema más notorio del oeste —se ríe Irlanda dando un último golpe para terminar al último, claro.
—No sé si te vale la pena tanta tensión, ¿lo hace mejor que France?
—Ninguna tensión. Y claro que hace cada cosa mejor que él, además de tener pechos.
—Uhhh... El estirado se defiendeeee. No te creo que sea mejor que France —se ríe Irlanda.
—Nadie se lo cree. Y menos con eso, es mejor porque tiene pechos... como no seas más específico... —pica el escocés y Gales bufa un poquito, sólo lo que se permite.
—Sinceramente no recuerdo cómo era France —ya, claro—, pero lo que tengo con Galia es único y especial, así que así no fuera mejor en la cama por habilidad, que sí lo es, yo lo disfruto considerablemente más que tener sexo sin sentido con alguien.
—Aawww —eso podría sonar menos burlón, definitivamente—. Pídele para navidad que te devuelva tu cerebro.
—Quizás tú podrías pedirle a alguien cierta empatía y sensibilidad... No te vendría mal tenerla, cuando no piensas siquiera en que tu novia se puede sentir mal si te niegas a acompañarla a un lugar donde esperaba que fueras —se encoge de hombros sonrojadito.
—No he dicho que no lo piense —ojos en blanco—. Nada más no funciona así. Yo no le pido que venga con nosotros, de hecho es ella la que quiere venir.
—¿Eres de verdad tan idiota? NADIE pasa horas con una familia loca SÓLO porque quiere.
—Yo NO la necesito con todos vosotros, ya bastante me cuesta a mí aguantaros y sabe de sobras que no me importaría que dijera que no quiere venir.
—Así que debe de gustarle venir... ¡Ha!
—Blablabla AGAIN. Los dos son patéticos, ¿lo saben? Con sus nenas y sus ridiculeces, y a pesar de todo no me han dicho nada útil —Irlanda le da un golpecito a cada uno en la pierna con su palo.
—Pues si lo hace a pesar de no tener la obligación, ella sabrá... —Escocia se vuelve a Irlanda cuando le da—. Lo entenderías mejor si no estuvieras en una relación obscenamente incestuosa.
Gales se ríe de esto.
—¡Yo no tengo ninguna relación incestuosa! —Irlanda hace los ojos en blanco—. Ella es hija de... France.
—Vaya, que rápido escalamos a una "relación", yo sólo tuve sexo una noche con la chiquilla —declara el galés.
—De hecho estaba hablando de él —señala a Gales—. No sabía que tú estabas en una relación —para Irlanda. Este parpadea y se sonroja.
—Sólo me defendía, no digo que esté en una relación —replica nervioso.
—Of course, of course... ¿ya tienes fecha para la boda? Dicen que la zona del índico es muy bonita en otoño.
—Otra vez habla contigo, estirado —Irlanda señala a Gales, nerviosito aún. Escocia se ríe.
—De hecho, he de decirte que el de la boda más próxima es... —Gales abraza a Escocia de los hombros y le señala. El escocés parpadea y se tensa.
—What? Him? ¿El hombre libre? Naaaah! —Irlanda se ríe mirando a Gales.
—Well... ¿Cuánto llevas ya en una relación completamente estable? ¿O es otra cosa que supones que no va a pasar? Quizás no boda... Pero tarde o temprano querrá más compromiso.
—Qué más compromiso va a querer —ojos en blanco, intentando esconder la incomodidad.
—Es una chica... Todas las chicas hacen esas cosas —Ehm... Y los hombres como yo—, poco a poco, sutilmente y sin que te lo esperes se te meten bajo la piel.
—Cymru... ¡Eres tan absolutamente RIDÍCULO! —Irlanda se ríe a carcajada limpia. Escocia sigue incomodo y trata de reírse con Irlanda.
—Ríete... Pero tú sabes perfectamente bien que lo que digo es verdad —Gales sonríe incomodito también porque a él le pasa demasiado rápido y tampoco quiere dar a notar esa debilidad así como así—. ¿Quién quiere un whisky?
—Ella no es como tú, está bien todo como está... —salvo porque TÚ eres quien le ha vaciado un cajón sin coerción siquiera. RIDÍCULO, que eres un ridículo.
—Di lo que quieras sobre mí... —se encoge de hombros—, pero sabes que tengo razón.
—Cielos, ¿pueden dejar de hablar del amor? De ver... ¡Oye! ¡Cymru, por cierto! ¿Tú no tendrás el teléfono de Seychelles?
—Sólo te falta eso, empezar a mandarle mensajitos como el tipo ese, como si no estuvieras ya bastante atontado.
—¡No voy mandarle mensajitos! ¡Y no estoy atontado! —protesta el irlandés y le vibra el teléfono a Escocia en ese momento con un mensaje, sonríe de lado sacándolo.
—Te lo dice el atontado mayor... —Gales señala a Escocia y aprovecha para mirar su propio teléfono. Todos están atontados ¿Hay algo más divertido que un brit atontado? ¡Y ahora se han multiplicado!
"Ya me cansé. Salí a caminar un poco y tu vecina, bastante amable, nos ha regalado unas flores... Mira..."
"¿Tengo una vecina?"
"Yes. Miss. MacGregor! Cielos... ¿Que nunca has caminado por tu calle? :D"
"Calle... caminar... me suena, pero no veo la relación"
"Pff... Olvídalo. ¿Ya ganaste en el golf?"
"Sería más fácil si no lloviera siempre... estoy en ello, vamos a hacer una parada técnica al bar a ver si así es más divertido"
"Mmm... Puedo imaginar que así será más tardado, no necesariamente más divertido. Está bien... Seguiré con esto y... ¿A qué hora sales?"
"No nos queda mucho en realidad, ¿quieres salir a cenar hoy?" Pregunta sin pensar y Bélgica sonríe tontamente.
"¿Tú y yo?"
"Yes" responde Escocia. La belga se sonroja y le da la risa tonta… muchos descerebrados "Sure... :*"
—¡Ha! —suelta en voz alta tan feliz "see you" responde y mira a sus hermanos tan sonriente de repente.
Irlanda le levanta una ceja y se acerca a ver si acaso está viendo los resultados de un deporte. Gales sonríe de lado y le mira con los ojos entrecerrados. Escocia carraspea, sonrojadito.
—¿En qué estábamos?
—En que estás atontadísimo —se ríe Gales.
—¿Yo? Anda que sois monotemáticos.
—Estoy de acuerdo en ese punto, joder. ¡Vamos al baaaaar! —sonríe Irlanda pensando que ahí sí que va a hablar de su caso y seguro es un plan tan bueno como el de hablar de Egipto con su madre.
—Venga —asiente el mayor subiéndose al carritooooo. Gales acomoda el palo que traía en la mano en su bolsa... Y cambia el palo en disputa, de paso, antes de subirse al carro, tan tranquilo.
—I'm more than you know... I'm more than you see here, more than you let me be... I'm more than you know... —canta Irlanda distraídamente, subiéndose al carro.
—Mira que contento estás.
—¿Eh? —le mira, sonriendo un poco aún.
—Estabas cantando todo feliz —sonríe.
—I... I... —se rasca la cabeza un poco, medio atrapado, sonrojadito, encogiéndose de hombros—, estoy de buena leche hoy.
—Eso veo —asiente.
—Bien cogido... Sólo me falta bien bebido y bien comido y ya estamos completos —se estira un poco, riendo.
—Sigo preocupado por ese asunto tuyo de los seis... —a machacar.
—Bloody hell... Déjalo ya —empujoncito con la mano—. No hay nada de qué preocuparse, fue genial y ya está.
—He leído que si pasa cuatro veces puedes quedarte en un bucle infinito hasta morir.
—What?! —levanta las cejas y le mira con ojos muy abiertos, agobiado.
—¿Cuatro veces qué? —pregunta Gales que no entiende, desde luego, escribiéndole a Galia a la vez.
—Well, yo no soy médico... —se encoge de hombros.
—¿Entonces sí te ha pasado? —pregunta bajito mirando a Gales de reojo y notando que realmente no les está haciendo mucho caso.
—Bollocks, no... I just... you... Bloody hell, Eire, es que no puedo creerlo, what the hell haces hablando de esta mierda? —nervioso. Irlanda parpadea.
—Qué coño tiene de malo, si Seychelles parecía encantada —susurra, vacilando un poco de verdad sin que le parezca tan... mal. Se sonroja un poco.
—Pues que es raro de cojones y... yo que sé, nunca he tenido que hablar de esto contigo.
—Joder, vale... —se cruza de brazos y se revuelve un poco y es que bueno, o lo habla contigo o no lo habla con nadie en realidad... No que tú seas diferente y lo hables con más gente, sólo que no le pareció tan dramático—. Sólo quería saber si te había pasado o si quizás iba a morirme mañana de eso.
—Sí, seguramente vas a morirte mañana.
—Shut up, me da igual... Es buena forma de morir —se ríe un poco aunque sí le preocupa, no crean que no, más lo que le dijo de las cuatro veces—. ¿Dónde coño leíste del número de veces?
—En una revista médica.
—Vale, no hablo contigo de esto, pero dime en cual, joder...
—Pues yo que sé, nada más ve con cuidado y trata de aguantarte... —y vas a tener seis seguidos. Irlanda le mira fijamente unos instantes... Y se sonroja más, aunque a la vez se tranquiliza.
—Te ha pasado —pega en el asiento. Ojos en blanco nada más por no mirarle—. Vale... Aguantarme —asiente muy convencido pensando que si Escocia no se ha muerto él no va a morir.
—¿Aguantarte qué? —Gales hace mucho caso, sí.
—Aguantarte a ti, ¿qué estás haciendo? —pregunta cambiando de tema, aparcando el carrito en el bar.
—Ehm... Nada... —asumimos que Galia sí que le ha contestado... Eso o se ha abstraído con... Algo. "Spa?" y agrega "¿Me mandas una foto? :D"
Aprovechemos que Galia... Uuuuy, Gales que peligro, ya le he dicho yo. Con la suerte que tienes va a ser una foto en la que a ella no se le ve nada, pero su madre sale de fondo.
"Noooo! ¡Foto tuya desnuda! ¡SIN MOTHER!"
"Ah... ¿sale tu madre?" Sí, se ha ido a buscarla en la foto "Se la voy a mandar a Rome" facepalm general.
"Pero… ¿y la mía? :(" (He dicho yo que esa también es peligrosa)
Mira a Britania de reojo y se va al vestuario y se toma una en el espejo en plan pin-up en la que no se le ve nada, porque se cubre con una pierna y con un brazo pero no hace falta tener mucha imaginación. ¿Y luego esperan que Gales haga caso a algo? Se está desangrando un poco.
Pues le van a robar el teléfono. Puede que se desangren un poquito con él. Escocia se lo quita de las manos mirando la pantalla y levantando las cejas. Irlanda se ríe acercándose a mirar.
—¿Fotos guarras, Cymru? ¿Fotos guarras?—se burla el escocés mostrándole a Irlanda un poco en tono desaprobatorio. Gales se sonroja un montón.
—¡Dame eso! —hace ademan de quitárselos, Escocia, evidentemente, lo aparta de su alcance. Irlanda se ríe idiotamente cuando lo ve, y silba.
—¡Whoa! ¡Estirado!
—¡Esa foto no es para ti!
—Pero nada me impide disfrutar de ella.
—Yo te impido que la disfrutes... Muérete de envidia y dámela —protesta Gales crispadito.
—Nah, creo que se la voy a mandar a alguien... ¿a mum? ¿A France?... ¿al atontao? —enumera el escocés. Irlanda se ríe... Mira a Escocia con brillo en los ojos y luego a Gales.
—Mándasela a quien quieras —se encoge de hombros—, yo le explicaré a ella que ha sido una idiotez tuya —le mira nervioso... Eso sí. Haciéndose el que le da igual, pero tragando saliva porque es SU foto. Su foto, no para Francia, no para Germania.
—Bien, si te da lo mismo... —es que lo va a hacer... —. Se la mandaré a la larva también.
—Deja mi teléfono en paz, si no quieres que yo empiece también a averiguar de qué manera puedo joderte a ti —estira el brazo de nuevo intentando quitárselo. Pero Escocia se lo aleja de las manos, sonriendo maligno y... bueno, la manda, porque ES infame y molesto—. Bloody hell! ¿Qué coño te dije? —protesta indignado. Irlanda se ríe.
—Ve buscando, ve —risas. Y por eso es que no os soportáis unos a otros
Gales niega con la cabeza, con el ceño fruncido aún. Se guarda las manos en los bolsillos y se baja del carro. El mayor de los pelirrojos se la manda también a sí mismo y a Irlanda, porque ayuda extra pues...
—¿Van a seguir ahí babeándole encima a mi mujer o van a venir a beber?
—Babeando, ¿quieres ver cómo nos damos un homenaje mirándola? —le devuelve el teléfono.
—No, thank you... Puedo morir sin ver cómo te pajeas con ella.
—Supongo que con saberlo ya tienes más que suficiente.
—Por mi parte puedes hacerlo pensando en quien quieras... Me da lo mismo si es ella o no, la cosa es que yo puedo tirármela cuando quiera, como quiera... Y tú no —se encoge de hombros, guardándose el teléfono.
—Tampoco tengo ninguna necesidad.
—Mejor aún... —murmura mirándole aún con el ceño fruncido y Escocia se encoge de hombros.
—Bueno, hermanitos... Después de este momento de harmonía familiar... —Irlanda les empuja un poco de la espalda—. Hemos de hablar de qué cosas hace el cabrón de Cymru para parecerse a England.
Escocia se ríe con eso.
—What?! —pregunta Gales un poco dafaq, sin esperarse esa pregunta del todo.
—Creo que quiere que lo ayudes con la chica de los tres sin sacarla.
—¿La chica de cuales tres? —pregunta Irlanda sin entender, a lo que el escocés hace un gesto con el brazo apretando el puño y levantándolo en plan "empalmado"—. Arsehole —le empuja del hombro apretando los ojos. Gales decide que no quiere averiguar a qué se refieren, sinceramente y Escocia se ríe.
—No pretendo decirte ninguna cosa de las que hice con ella. A diferencia de ti yo sí soy un caballero —tan estirado—. Y tú eres exactamente lo opuesto, así que dudo que tengas problemas.
—Al final sale la verdad a la luz de que los caballeros no les van a todas las tías.
—Ni la todas las —gesto con la mano—, "tías" a todo el mundo. Fue algo de común acuerdo, no tenemos tanto en común.
—FINALMENTE el mundo nos da la razón. JAAAA! ¡Hay gente para todos y no sólo para los idiotas estirados! —suelta Irlanda contento llamando al mesero y pegando en la mesa.
—Cálmate que nadie se mete contigo ahora —suelta Escocia y sonríe para Irlanda.
—Ella se mete conmigo ahora. ¡No sabes el bloody beso que me metió cuando fui por los palos! —tan animado. Gales hace los ojos en blanco, riéndose un poco.
—Pobrecita... tan enferma de la cabeza, taaaaaan enferma —niega Escocia.
—¡Qué va, qué va! ¡Lo que está es pillada! Y loca, eso sí, hace cosas RAAAARAS. ¡Joder pero como coge, tío! —Irlanda se muere de la risa.
—¿Qué cosas raras te hace?
—Gritarme en el desayuno.
—¿Gritarte?
—Necesito alcohol para contarles esto que... Es que es absurdo —toma el vaso de whisky que ya les han traído... No por nada... les conocen bien. Gales toma el suyo y le da un buen trago, interesado—. Tú, idiota, me dijiste que no la ignorara.
—Pues yo qué cojones iba a saber. Además, te dio un beso, ¿no? —se encoge de hombros atrayendo hacia sí su vaso.
—Fue antes del beso... Vino mother en la mañana, no nos dimos beso ni nada, salió corriendo del cuarto. Así que dije, vale, seamos decentes... La esperé en la cafetería.
—Wait... ¿fue mum? ¿A qué?
—¡Pues a qué va a ser, a joderme la vida! ¡Ya te lo he contado que fue a tocar y ella le abrió desnuda!
—Ah, yes... bollocks, la quiero, pero a veces la mataría.
—Tiene el don de la oportunidad... Créeme que no sólo a ti te interrumpió en la mañana —protesta Gales negando con la cabeza—. Aún así con el escándalo que hace, mira que dejar que fuera ella desnuda a abrir...
—¡Estaba yo dormido, cabrón, yo qué coño voy a esperar que ELLA le abra desnuda! ¡Y tan tranquila! —sonríe un poco recordándola entre sueños desnuda.
—La cosa es que estando en la cafetería... Bajó ya vestida.
—Obviamente —hace notar Gales.
—Qué raro... con lo que le gusta el exhibicionismo con lo del topless y las duchas —comenta Escocia.
—Bloody hell con esa mujer —protesta un poco, aunque se sonroja un poco con eso, riendo.
—De hecho, creo que tengo una foto de ella en topless —sigue el norteño.
—¡¿En serio?! ¡¿Dónde?! ¡Pásamela! —la emoción...
—Ah, mira que bien, Cymru, Eire dice que nos invita hoy a comer y al alcohol —se acaba su trago con la perspectiva.
—Yes, joder... Venga pásamela y ya —hace los ojos en blanco y mira que sí está de buenas.
Van a llegar cantando la Macarena al hotel Irlanda y Gales, si no es que estrellan el carrito de golf contra una farola o lo meten al lago. Noseríalaprimeravez, desde luego no lo sería, nos encantan. El carrito de golf no opina lo mismo.
Confesaremos que puede que Irlanda beba un poco menos, Ehm... Quizás. Escocia la busca porque sí tomó un par de fotos para molestarle y para chantajearle justo. Irlanda sonríe IDIOTA mirando por encima de su hombro.
Así que le manda una de cuando le llevó la cerveza que la está mirando pero con una cara de IDIOTA BABOSO épica mientras ella está con los ojos cerrados y sonrojadita. Gales se acerca a mirarla y se MUERE de la risa e Irlanda ni se ve a sí mismo del todo por agrandar la foto y poner a Seychelles en todas la pantallas.
—Tiene los MEJORES pechos que hay en el mundo. Tamaño perfecto, la piel de chocolate y firmes... —viendo la foto de la morena, que está de perfil, pero tiene las manos en la nuca y la espalda ligeramente arqueada.
Escocia pone los ojos en blanco con esa descripción porque además... no importa lo que digan, los de Bélgica, que está más rellenita, son más grandes, así que él gana. Punto.
—Mira que Galia... —comenta Gales haciendo un comparativo rápido. No, es que Galia seguramente los tiene más grandes que Seychelles, pero es que Galia también está delgada.
—Nah, me da igual tu Galia y la madre que la parió... ¡Los pechos de ella son fantásticos! —sigue sonriendo idiotamente y poniendo cara de bobo
Bélgica gana, no hay más. Beneficios de no ser delgado en parte.
—No importa lo que digáis. Los de Belgium son más grandes, sin discusión.
—Joder, vale que sí, puedes hacer eso que... —empieza Irlanda.
—¿Vas a contarnos lo que te gritó en la mañana o no? —interrumpe Gales siempre irritable con los malos modos de Irlanda.
—Ah, eso, Yes... Le dije de desayunar conmigo y la muy zorra volvió a decirme que no.
—¿Cuántas veces ha rechazado ya salir contigo? —pregunta Escocia y Gales levanta las cejas, porque esa sí no se la sabía.
—Como siete —responde Irlanda sin pensar, aún embobado con la foto.
—Nivel de baboseo elevado. Así que a pesar de la noche fantástica sigue rechazándote —pica el escocés e Irlanda le mira de reojo y se sonroja notando lo que ha dicho.
—Pero me besó —es lo que se lleva diciendo a sí mismo todo el día. "Me besó así que no va tan mal".
—¿Seguro que no fue por equivocación?
—No, no fue por equivocación... Yo te he dicho ya que es rara y está loca —frunce el ceño. Escocia mira a Gales de reojo a ver si puede dilucidar esto un poco.
—Que está loca lo sabemos, se ha ido a la cama con vosotros dos...
—Eh... Y... ¿Por qué te dijo que no a desayunar? —pregunta Gales sin hacer caso a Escocia.
—¿Y yo qué coño voy a saber? Me dijo "¿cuántas veces te tengo que decir que no?"... —se revuelve nervioso—. Quizás sólo quiere coger, lo cual no me va mal, mira como acaban ustedes de descerebrados. Yo no quiero una bloody novia, quiero una zorra para coger.
—Para empezar esta es la última vez que le llamas zorra, puta, vieja, zorrita, o cualquier distintivo en esa línea —le advierte Gales señalándole con el dedo. Irlanda hace los ojos en blanco.
—¿O qué? ¿Vas a defenderla?
—No, pero te vas a meter en moja tú sólo. Tan no quieres una "zorra para coger" que no fuiste al putero como siempre —sigue Gales mirando a Escocia de reojo.
—Estoy de acuerdo con Cymru. Es ridículo que vengas tan orgulloso de que te han dado un beso y luego digas que nada más quieres una puta.
—De todos modos, joder, no es como que me hable. Para qué va a importarme —se revuelve.
—Seguramente insultarla sea la forma de conseguir que lo haga.
—Pues llamándole zorrita y diciendo eso... —responde Gales a la vez.
—¡Joder, pues para qué sirve que me la tome en serio si no me habla! No soy el idiota de Cymru.
—¿No insultar a alguien es tomarla en serio? —pregunta el mayor.
—Mira quien lo dice... —levanta una ceja el irlandés.
—Who? Yo no insulto a la gente si no me joden —responde Escocia.
—Pues ella jode bastante, yo no fui a insultarla a ella de gratis, ella empezó.
Escocia levanta una ceja, porque eso es difícil de creer en su caso. Gales levanta una ceja también, porque algo de esto le parece familiar...
—¡Es en serio! ¡Ella empezó en el Rugby!
—Igualmente... no creo que consiguieras tirártela diciéndole "vente aquí, zorrita que te voy a dar lo tuyo" —imita su acento. Gales se ríe una vez más, bajito.
—Pues... No, no en realidad —se sonroja pensando que le CANTÓ.
—¿Qué le dijiste?
—Le... Dije... Ehm... —incómodo. Escocia sonríe un poco malignamente al notar la incomodidad.
—Vaya... ¡Quizás sí que le dijo algo que la conquistó! —Gales falsamente sorprendido. El escocés se ríe.
—Who knows...
—¡No dije nada realmenteee!
—Ya, claro —Escocia mira a Gales de reojo y este se ríe un poco más.
—Quien lo dijera... Seychelles, la chica que rompió el paradigma.
—Oh, no sabemos si ella le estaba esperando en su cama con lencería, diciendo "ven y tómame ahora que quiero sentir tu viril y potente polla irlandesa dentro de mí" —se burla el escocés. Irlanda se ríe sonrojaaaaaaado—. Seis veces —añade.
—Nah, eso lo va a decir hoy en la noche después de haber probado ya las mie... Les... —aprieta los ojos.
—Por cierto, Cymru, ya que tú no los usas... ¿no tendrás unos condones que prestarnos? —pide Escocia y Gales le medio fulmina.
—Los condones no se piden prestados, sino regalados, para empezar.
—Hombre, yo si quieres te devuelvo el que me prestes.
—Eww... —Irlanda arruga la nariz antes de morir de la risa.
—En segunda, como bien apuntas, yo no uso condones... Así que no, no tengo ninguno para regalarte.
—No sé para que ibas a querer un condón usado por mí, como si no fuera ya bastante chungo el tema de quien inseminó a Galia... en fin. Entonces qué hay de esas palabras mágicas —vuelve a por Irlanda.
—No quiero un condón usado por ti —Gales levanta la mano y toma a Escocia del brazo frunciendo el ceño y bajando el tono—. Vuelve a hablar del tema de quién inseminó a Galia. Vuelve a hablarlo.
—¿Para qué te pongas tonto imaginando cosas raras? —toma un poco más de Whisky, sonriendo.
—Para que te arranque los dientes de un golpe de una vez —agrega perdiendo un poco la cabeza y soltándole del brazo—. No me jodas con este tema.
—Whoa... ¿Cymru agresivo? —Irlanda se ríe.
—You, no huyas de lo que te estaba preguntando —ojos en blanco con lo de Gales, pero mirando al irlandés. Irlanda se ríe otra vez, haciéndose el loco—. Eeeh, que te estoy hablando —chasquea los dedos frente a su cara.
—Whaaaaat?
—Aun quiero saber qué le dijiste para tirártela —vuelve al tema. Gales vacía su vasito, intentando tranquilizarse.
—No dije nada para intentar tirármela, fue mi absoluto encanto... —sonríe el irlandés.
—Poetry? you? Really? —Escocia levanta las cejas, Gales le imita.
—What? No! Ninguna poesía, cabrón... ¿Tú crees que YO? ¡Ha!
—Pues ya me contarás qué encanto tienes.
—La poesía le gusta —comenta Gales así como quien no quiere la cosa e Irlanda levanta las cejas.
—Wot? —absorbe información, querido. Gales se encoge de hombros.
—¡Ha! Estás jodido —sonríe Escocia.
—Pues también le gusta que cante.
—¿Que cantes? —levanta una ceja y el menor se sonroja y desvía la mirada.
—Yes, que cante. ¿Algún problema?
—¡¿Le diste serenata a una chica?! ¡¿Y yo me lo perdí?! —lanza una carcajada el escocés, provocando que Irlanda se sonroje un montón.
—Bueno, Alba, tú no nos has contado del todo sobre los golpes que le diste a Belgium para seducirla. Cada quien seduce como puede —intentado cambiar la atención.
—No, no, no, no me vas a cambiar de tema ahora... —está medio descojonado—. Tan sensible y romántico, Eire… ¿Qué le cantaste?
—¡Ningún sensible y romántico, joder! ¡Sólo canté y ella oía!
—Vaaaaya, eso es novedoso —se burla Gales mirando a Escocia.
—Creo que no hay nada más romántico y cursi que llevar serenata a una chica, ya te imagino cantando una de esas canciones de amor pegajoooosas.
—¡Ninguna canción de amor pegajosa!
—¿Entonces cuál es la canción de los seis polvos?
—No te voy a decir cuál es la bloody canción de los seis polvos ni en DROGAS—sentencia y Escocia empieza a cantar algo así como clavelitos. Irlanda hace los ojos en blanco —. Esa... ¡Justo esa es la que canté, seguro!
—Ya me imagino —se ríe igual.
—Quizás podrías traer tu guitarra y cantar al pie de su ventana... —propone Gales —. Seguro Alba te puede ayudar con la gaita, se verán muy monos.
—Si no nos acompañas tú con el arpa, no.
—No he traído mi arpa, caray... Pero ustedes pueden cantar en santa paz sin mi apoyo.
—No, no, sin ti no.
—Casi estoy tentado a decirte que les acompaño sólo para ver como este idiota hace el tonto con Seychelles.
—Sólo por eso es que yo iría —se ríe Escocia.
—¡No voy a llevarle serenata! Por qué voy a... —vacila un instante—. ¿Creen que le gustaría en serio?
—¿Estás jugando, verdad? —pregunta Gales sin creérselo.
—Yo creo que sí —sigue Escocia, que desde luego NO lo está tomando en serio.
—Well... No sé, si me consigue otros seis bloody polvos como los de anoche... —se encoge de hombros. Gales parpadea y decide que necesita más alcohol.
—Seguro a England le pareces adorable.
—Seguro, seguro que sí funciona —de verdad, es que ni cree que vaya a hacerlo y si lo hace se morirá de risa. Que buen hermano eres, Escocia. Irlanda le mira, se revuelve un poco y se encoge de hombros, pensándolo un poco más.
—Nah, eso... Nah... Es ridículo —decide encogiéndose de hombros y pensando que quizás sí lo haga... Pero no así, no con todos.
—Pues si le ha gustado que le cantes al oído una vez... —Gales se encoge de hombros.
—Lo ridículo que te ves tú planteándotelo.
—¡No me lo estoy planteando! —protesta sonrojadito.
—No, ya lo has hecho.
—Bah, lo único que he hecho es aguantarles a ambos con sus novias ridículas —sonríe un poco igual, aún sonrojadito.
—Eso me recuerda que os van a dar por culo, porque yo me largo.
—¿Largarte a dónde? —pregunta Irlanda levantando las cejas.
—A mi casa.
—A ser un hombre libre... Bajo el yugo belga.
—Ningún yugo.
—Eso dices tú —se burla Gales.
—Eso es la pura verdad —se acaba su copa.
—Mira que ni siquiera llegar borracho. Estas perdiendo el estilo, brother —sigue Gales, pidiendo que le traigan un vasito más.
—Di lo que quieras —se encoge de hombros porque además es que le pone nervioso que esté sola ahí todo el día, quizás vuelvas y toda la casa esté reordenada… ¡Aprieta el paso!
—Yes, digo lo que quiera. A ti te tienen de las bolas.
—Ya quisiera que me las estuviera agarrando ahora mismo —sonríe maliciosamente. Gales se ríe un poco negando con la cabeza.
—¿Qué haremos mañana? —pregunta y Escocia se encoge de hombros
—Yo mañana me la voy a pasar todo el día cogiendo con Seychelles —lo que hace el alcohol.
—Si quieres unírtele… —señala a Irlanda para Gales—. Ahí tienes.
—No, Thank you... Tengo una mejor chica para ello... Aunque no me parece del todo una mala actividad.
—Ha... Como si ustedes dos aguantarán todo el día —se burla Irlanda, envalentonado.
—Como si tú tuvieras alguna posibilidad… Ah, no, espera, que olvidaba que ahora cantas serenatas —molesta. Irlanda se ríe igual.
—Más aún... Si lo consigo tendrá el doble de mérito.
—Doble de mérito, por? —¿que no que tú te ibas?
—Porque ustedes dos... Ya tienen a la novia. No es lo mismo con ella que no es mi novia.
—Y te mueres porque lo sea ya.
—¡Claro que no! —protesta—. Yo soy un hombre libre —le sonríe cínicamente a Escocia.
—Tan libre que llevas tres días sin pensar en otra cosa.
—Shut up... ¿Que tú no te ibas? —protesta Irlanda riendo.
—Yes —les despeina a los dos y le tira de la oreja a Gales y le da un golpe en el hombro a Irlanda, que se ríe, Gales protesta, Irlanda le da un golpe, Gales sólo intenta quitarse.
—Como das lata, Alba —protesta y este esquiva el golpe de Irlanda y se va riéndose, sacando un puro ya aunque aún no está fuera. No nos sorprende demasiado.
Gales decide que él se estará bebiendo un poco más, ya que Irlanda paga y van a llegar bastante borrachos.
Me encanta esta escena y como se molestan todos los brits entre ellos ¡Empiezan las apuestas señoras! ¿quién dice que habrá serenata? ¡No olvides agradecer a Josita su edición!
