Los demás ya están todos por ahí hablando y esperándoles seguro. Sale después de un rato sintiéndose completamente ridículo por cierto, e informal, odiando la ropa de deporte.

Inglaterra habla con Canadá, con su polo blanco y sus pantaloncitos cortos de lona blanca... y con chaqueta. Francia, que no trae chaqueta, y tan sólo unos pantaloncillos más cortos de lo correcto... Bastante pegados, con el polo Lacoste apropiada a juego, se le acerca por la espalda.

Inglaterra se acaba de enterar de lo de que su madre ha dormido con ellos porque andaban haciendo el tonto y esta medio riéndose, medio dándole la bronca. Con lo que Canadá clama paciencia para no decirle "¿de verdad crees que yo tengo algo que ver? Si ni siquiera tú ahora que hablas conmigo me escuchas cuando digo que yo no fui".

Francia le atrapa por la espalda en un abrazo de esos que cortan la risa y al lappin se le corta la risa, las riñas y hasta deja de ver al canadiense.

Allô mon amour...

—Ah... ehm... you —se revuelve un poquito, fingiendo quitárselo de encima. Francia le da un beso en la mejilla... Y debe verse raro raro así vestido y con el pelo amarrado —Tienes que... la... raqueta la... yo...

—¿Raqueta la tu? —se burla.

—La he dejado... para ti... pero…

—¿Pero qué?

—Nnnn... —protesta intentando que le suelte de nuevo sin mucho ahínco, a lo que el mayor no le suelta en lo absoluto —. Pero eres un tonto y no vas por ella —se cruza de brazos dejando de moverse.

—El culo se te debe ver fantástico con esos pantalones… —susurra —, ¿ir por qué?

—Por la... por... ¡No me mires! —se lleva las manos al culo.

—¿Pero cómo no te voy a mirar? —se ríe —, venga... No te pongas nervioso, que puede que pierdas sólo por eso.

—Pues no me pongas... ¡Tú no me pones nervioso!

—¿Te pongo? —levanta las cejas y sonríe con plena mala intención.

Yes! I MEAN NO! I mean... ¡No vamos a tener sexo aquí! —¿puedes dejar de gritar lo que estás pensando?

—Sí que vamos a tener sexo guarro aquí.

—¡No! ¡Nada de guarro!

—Completamente ardiente y guarro.

—¡Noo! ¡Ardiente tampoco!

—¿Por? —le aprieta un poquito. Inglaterra se sonroja más —¿Ajaaaa?

—¡P-P-Porque no quiero!

—¿Y? Esto no es de querer, mon amour.

—No vas a violarme en... ¡NO VAS A GANAR! —ahora sí le empuja, nerviosísimo.

—¡VIOLARTE! —risas —. Yo no podría violarte ni aún queriendo.

—Ya sé que no po... —cae en la cuenta que no se refiere al asunto de la fuerza—. ¡SI QUE PODRÍAS! SHUT UP!

—Venga, vamos a la cancha —se ríe y le manda un beso.

I mean... no... i mean... I HATE YOU!

Je t'aime!

El inglés mueve los labios para que no se le note la sonrisa que se le escapa, con el ceño fruncido, yendo a la cancha tras él. Entran a las canchas, Francia primero, sonriendo. Inglaterra detrás intentando no hacerlo, se va a por las raquetas que ha traído y las pelotas que tiene ahí, puestecitas sobre un banco.

Francia se acerca y elige puntillosamente la raqueta, revisa la tensión y pura faramalla. Inglaterra hace los ojos en blanco y le da una palmada en el culo usando su raqueta mientras prueba el rebote de las pelotas. Francia se ríe, decidiendo la raqueta apropiada.

—Bien... Vamos ya. A hacer el volado. ¿Tienes una moneda?

Yes, pero saca una de las tuyas o no podré robármela —suelta cínico.

—No traje monedas aquí... No tiene bolsas esta cosa.

—Igual no soy un ladrón —deja claro por si acaso, buscando una suya en la bolsa.

—Claaaaroo.

—¡Of course no lo soy!

—Claro, claro... Porque no te conozco —sonríe —. Pido reina.

—Reina es... bloody hell, Ok, Ok —protesta porque tiene que protestar de TODO—. Lo haces expresamente para fastidiarme —tira.

—Desde luego... —mira a la reina volar y creo que conociendo a Francia y su suerte, sale reina.

Bloody hel! ¿Lo ves? ¿Lo ves? —protesta y Francia se muere de la risa.

—Saco yo primero.

Git! Me da igual, con lo mal que lo haces más vale que tengas ventaja, igual te quitaré el servicio enseguida.

—Vamos a ver si es verdad... Primero he de calentar. Ponte al otro lado —sonríe cínicamente tomando una pelota y empezando a botarla RIDÍCULAMENTE para sacar.

Ojos en blanco, pero igual, se quita la chaqueta y se pone en su lado, abriendo un poquito las piernas y medio agachado mirando lo que hace con una ceja levantada.

Francia le silba, así que el inglés se sonroja al quitársela, incomodo, pero igual. Carraspea y murmura un insulto, tipo bugger. Francia se ríe otra vez, sacando de calentamiento, aunque no esté ahí.

—Esto es sexy.

—What?

—Lo es, deberíamos hacer más deporte —sonríe sacando bastante fuerte esta vez.

W-What? Why?

—Es divertido... Todos sudados y sensuales.

—¿Qué tiene de sensual sudar? —de verdad, Inglaterra, piensa en lo que dices.

—Tiene TODO lo sensual que puede tener el tener sexo con alguien... Por ejemplo. Sabes, como cuando estás de espaldas, así debajo de mí, y estoy dándote, con tu cintura entre mis manos, y veo una gota de sudor recorrer tu espalda... Leeeentamente, aún ritmo completamente diferente al que llevamos nosotros.

Inglaterra está ROJO incandescente, que suele ser señal inequívoca de "No, no sé de qué hablas pero da igual, sigue, porque si te digo la verdad, vas a darme más detalles que no quiero". Francia sonríe, cínico.

W-w-w-what? —susurra.

—¿Empezamos entonces? ¿O quieres seguir imaginando como voy a darte aquí en la cancha? —pregunta poniéndose ya en posición para sacar.

—No vas a... no... —cierra los ojos y sacude la cabeza, intentando concentrarse.

—Oh, sí que voy a... Pero por ahora voy a violarte con la bola de tenis —se ríe, bota dos veces la bola, saca y es completamente falta. Se pueden reír.

—Con esa puntería ve con cuidado o acabaras violando a uno de mis hermanos —se burla riendo sin escuchar lo que dice... un comentario desafortunado. Francia se ríe con ese comentario sin podérselo creer.

—Al que quiero violar es a ti —declara haciendo un segundo saque apropiado y no sé si Inglaterra estará en condiciones de pegarle. No lo creo, sale corriendo un segundo demasiado tarde —¡Haaaa! Ace! —sonríe y hace un bailecito emocionado dando saltitos. Francia, sólo ganaste un punto, joder.

—Woooooh! —grita Seychelles en la grada animando. Francia sonríe y le lanza un beso. Inglaterra refunfuña, aun sonrojado.

Come on Iggyyyyy! —grita América, botando el balón en las gradas.

—Venga, Angleterre, no te pongas triste... Un punto no gana un partido.

—¡Pues sigue, venga!

El francés saca otra vez, confiado y excesivamente suave e Inglaterra le devuelve un golpe FUERTE. Francia pega un gritito agudo porque no se lo esperaba, y además le ha pasado demasiado cerca y por supuesto no le pega.

Inglaterra sonríe con el ceño fruncido porque ahora sí está concentrado y Australia es quien grita ahora, animándole.

Merde... Que quieres volarme un trozo. Este es un juego de gracia y estilo, no de fuerza —protesta.

—Violarte con la bola, darling.

—Ñañaña —bota la bola poniéndose en posición y saca más normal y bien otra vez, al menos no le violará con la bola de vuelta.

El británico sonríe y corre para devolvérsela. Francia corre con gracia y consigue devolverla otra vez y hacer un punto, dando un saltito al final.

—Uuuuh! Englaaaaand! Sex on the graaass! —grita Australia y Seychelles se ríe. Francia sonríe, levanta una mano y da una vueltecita.

SHUT UP! YOU GIT!

—Sexo en la hierbaaaa —Francia se da a sí mismo una palmadita en el culo y se va a sacar otra vez. Y ahí va el saque de nuevo, que para lo debilucho que es no le sale tan mal, cuando Inglaterra le devuelve sube a la red y consigue ganar el punto con cierta facilidad.

Inglaterra se sonroja más y Seychelles grita que parece que el inglés se está dejando ganar. Francia le manda un beso a Inglaterra y ya van *2-2 del primer juego. Un punto más y Francia ganará su servicio... Y seguramente Inglaterra va a agujerarlo cuando saque él, así que... Francia saca otra vez y sí, Inglaterra, lo siento, vas a estrellarla contra la red mientras Francia da saltitos en su lugar.

Inglaterra aprieta los dientes con los ojos cerrados mientras en las gradas siguen vitoreando a Francia y este hace varios movimientos medio obscenos de cómo se va a tirar a Inglaterra.

Inglaterra suelta la raqueta y se va a estrangularle. El chillido de Francia hace que unos pájaros levanten el vuelo, porque no se lo esperaba... Deben rodar un poco mientras Francia intenta medio quitarle.

—¡Pero esperad a que estéis soloooos! —grita Australia haciendo sonrojar más a Inglaterra y logrando que le suelte.

Francia le mira desde el pasto y con la respiración agitada... Inglaterra le mira de rodillas sobre él un momento y literalmente da un salto de metro y medio y se vuelve al otro lado corriendo.

Mon dieu... Pero que... ¡Agresivooo! —protesta Francia poniéndose de pie y sacudiéndose la ropa y notando, por cierto, que se ha manchado de verde con el pasto. No tarda en protestar.

Inglaterra se va a beber agua intentando calmarse porque es que eso le ha parecido demasiado... a lo que puede ser que pase. Cuando se ha relajado, vuelve con una pelota para seguir.

—¡Mira lo que hiciste! —protesta, mostrándole el culo verde al otro lado de la cancha.

El menor parpadea un par de veces viendo lo que le muestra y se emboba. El francés sonríe y hace un buen movimiento de cadera dando una vuelta e Inglaterra traga saliva y parpadea un poco porque sigue con vida.

—¿Vas a sacar o a regar la hierba con saliva? —pregunta el francés, sonriendo al verle la cara.

El inglés ha oído algún tipo de zumbido… Francia se pasa una mano por el pelo y le lanza un beso. Inglaterra se sonroja un poquito y parpadea. Sacude la cabeza un poco sin darse cuenta de qué tanto se ha atontado y se dispone a sacar.

COME OOOOON! PLAAAAAAAY! —grita Nueva Zelanda a la vez, en uno de esos gritos que alguien tan pequeño no parece ser capaz de gritar.

Así que se desconcentra al tirar y le da realmente mal y el neozelandés se muere de la risa.

Dieu... Si sacas así todo el partido casi no tiene caso jugar. Demasiada distracción —Francia sonríe hacia Inglaterra esperando su segundo saque.

—Que os den por culo a todos —protesta teeeenso y le da un golpe FUERTE otra vez y gana el punto sin que Francia pueda siquiera intentar pegarle.

América irrumpe en vítores. Seychelles y Australia también porque son unos chaqueteros. Por cierto, Canadá anda por ahí gritando algo también, nadie sabe el qué… Pobre Canadá.

Francia sonríe igual y espera de nuevo el saque del inglés tratando de concentrarse, que va a ser casi igual, sólo que ahora Inglaterra sonríe un poco y trata de darle en la cabeza con saña.

Y Francia para evitar el golpe hace un movimiento algo torpe y se cae... Con gracia. Pero se cae. A lo que el inglés se ríe un poco.

Merde... —protesta Francia poniéndose de pie otra vez —, ríete... Ríete todo lo que quieras.

Y ahí, en cuanto está de pie, el lappin saca de nuevo lo más rápido que puede.

—A ver, ¿cómo era eso que hacías? —imita el bailecito de Francia.

América se burla en las gradas y Francia le sonríe un poco tontamente a pesar de la burla de baile.

Franceeeeee vas a tragar barro en rugbyyyyyy —grita Australia.

—Ugh, tais-toi... —Francia se distrae, mirando a Australia y este es momento para sacar, así que ahí va y Francia ni se entera siquiera. Y ahora Inglaterra salta un par de veces —Blah... ¡Ese saque debería repetirse! ¡Estaba distraído!

—¡Haaa! ¡Pues estate atento!

El galo le saca la lengua, levantando una bola del suelo y se va la línea para hacer su saque. Inglaterra da un par de saltitos más hasta su posición, tan feliz. No me extraña que te llame lapin.

Francia sonríe a pesar de todo, bota dos veces la bola, la lanza al aire y BAM. Le da FUERTE, aunque posible de devolverse con esfuerzo. El británico se esfuerza lo que puede porque tiene ganas de jugar de forma un poco más agresiva y seria.

Francia devuelve la bola e intercambian unas cuantas veces más hasta que es el inglés quien remata y gana el punto. Que sonríe con la respiración completamente agitada porque eso le ha costado mucho, ya está sudando... se limpia la cara con la camiseta.

El latino le mira con el ceño fruncido, medio picado, yendo sin decir nada al fondo de la cancha a sacar otra vez. Inglaterra le da una vuelta a la raqueta por el mango, poniéndose en posición, mirándole concentrado y sonriéndole un poco. Francia vuelve a sacar fuerte y concentrado.

Y esta vez le cuesta un poco más al anglosajón porque está cansadito de las carreras, pero igual lo intenta. Y a pesar de todo, el francés consigue ganar el punto con facilidad.

A Inglaterra le va el corazón como a mil pidiendo un momento para respirar y tomar un poco de agua. Francia se inclina hacia el frente falto de aire después de terminar el punto, pero muuuuuy picado se vuelve a sacar.

—¡Cero treinta! —grita América en la tribuna y Francia piensa que no va a aguantar un set completo en lo absoluto. Espera a que el inglés esté en posición y, no sólo consigue sacar bien una vez y ganar el punto, sino que gana los dos puntos siguientes...

Y se pone en cuclillas cuando van, sin aire y sudoroso. Inglaterra sigue resoplando y no se deja a sí mismo tomar más agua para que no le dé flato, completamente concentrado en Francia y el juego, sin casi oír a América.

Francia traga saliva, pensando que esto es más cansado que tres rondas seguidas de sexo. Se levanta, se limpia la cara, bota la bola, la lanza al cielo y ¡boom! ¡Consigue un saque as! Tiene ganas de tirarse al suelo feliz cual si hubiera ganado.

Tan cansados los dos... se nota que no son muy de hacer deportes y que se fastidian el uno al otro haciéndose correr. Bueno volviendo a nuestro partido, Francia mira a Inglaterra y sonríe un poco pidiéndole un minuto por PIEDAD antes de seguir, preguntándose por qué coño es que sigue fumando.

Inglaterra aprovecha entonces y se estira en el césped, así, tal cual, ahí donde está. Y Francia le mira, sonríe y arrastra los pies hacia donde está, tirándose al lado suyo.

El menor se ríe un poco y casi le da hipo de tal como le va el corazón y sin pensar hace una de esas cosas que hace cuando están en la cama cubiertos por las sábanas y nadie les ve, que es mover la mano hasta tomarle el dedo meñique a Francia.

—... —sonríe mucho con el gesto del meñique, cerrando los ojos y acariciándole muy suavecito el dedo, como suele hacer cada vez. Respuesta sutil a la caricia recibida. Cada vez que lo hace, siente tan bonito como si dijera que le quiere.

—Aun no se acaba, aunque si te hago acabar quizás te mueras...

América protesta en la tribuna sin entender por qué están echados ahí sin jugar, ¡si llevan veinte minutos jugando!

—E-Es probable... Muy... Sea como sea yo gano —se ríe pasándose una mano por el pecho y notando que esta empapado —, dieu... Esto... Es...

—No, no te dejo ganar, si no te rindes seguimos —aprieta los ojos.

—Seguimos... ¿qué? —Resopla y se da la vuelta hacia él —, nada que seguir...

—¡El partido! Sólo es un break.

Silencio... Se humedece los labios... Aprieta los ojos, se le acerca más. Inglaterra le mira un poco de reojo.

—Yo creo que... Oui, podemos seguir si quieres —asegura poniéndole una mano en el pecho, que está pegajoso del sudor, con el corazón acelerado. Le acaricia suaaaavemente —¿Desde cuándo hace tanto calor en esta zona? —pregunta en un susurro.

—Desde que te hago correr —sonríe un poco.

Je te déteste —cariño sutiiiiil en la tetilla derecha.

El inglés se ríe un poco y hace por apartarse porque le ha hecho cosquillas. Francia levanta la mano, sin querer que se aparte, por vida suya, si lo que no quiere es seguir jugando. Le acaricia un poco el dedo otra vez.

Se apaaaaaaarta, se mueve y le quita un poco nada más, hombre. A lo que Francia sólo levanto un poquito la mano así en plan "Nonono, si no es incómodo... Pat pat, yo me porto bien". Inglaterra sonríe un poquito, mirándole.

—Mucho... Porque sólo me haces correr para molestarme —protesta un poco más. El británico se ríe un poco más, tontamente, porque Francia es guaaaapo y está estirado a su lado y está fastidiadito —. Y llegó allá, y me la tiras acá... Y aún así te he ganado DOS juegos —él mismo está impresionado y orgullosito de su mismo. Le sonríe mirándole a los ojos.

—¡Ooh! ¡La GRAN hazaña!

—ES una ENORME hazaña, mira tú sólo has ganado uno —se ríe un poco, encantador.

—¡Yo sólo he sacado en uno!

—Eso no importa —se encoge de hombros y se ríe acercándosele un poco y dándole un beso suave en los labios.

—Sí que... —se le corta la réplica.

El beso es suaaaave pero con ninguna intención de ser corto y el inglesito se lo devuelve mientras los niños protestan en la gradas, sin poder creer que vayan a hacer eso AHORA. Yo no sé Inglaterra, pero Francia no se entera. No, Inglaterra tampoco porque además, ha estado jugando con él y eso siempre... funciona.

Francia tan feliz, se le va la olla de inmediato, le acaricia el pelo con una mano y le aplasta un poco contra la hierba subiéndosele encima. Inglaterra le pone las manos en la cintura atrayéndole hacia sí, igual de ida la olla... "¡Al menos podíais ir a las duchas!" grita uno de los niños.

Es que no, Francia... si los oye no va a hacerles caso y dudo mucho que les oiga. De verdad. Cierras los ojos y profundiza el beso. Es que ganó Francia… Pues nada, se van ellos a buscar otra pista, América dice que sigue basquetbol.

Después de la acción con Francia no sé si Inglaterra va a pretender volver a ver a alguien. NO. Nunca más. En unos cuantos siglos.

Así que... Para la hora de la comida... Me parece que los niños van a encontrarse a Britania y Galia quizás. Britania y Galia han comido a hora decente. Así que entran todos al comedor donde ellas están ya tomando el té de después de comer. Como siempre, la escandalera los acompaña, Nueva Zelanda va en los hombros de Australia y está cantando algo, y los demás le hacen palmas y se ríen.

Britania... Que está súper zen, relajada y tranquila después del masaje, les mira y, cosa súper rara, hace un gesto para llamar su atención. Y el único que se entera es Canadá, que se les acerca... América sigue a Canadá por inercia y acaban todos sentados en esa mesa.

Galia está... como siempre. O quizás esté más zen aún... mejor porque la verdad es que va a volver a Gales borrachillo y no creo que no le haya visto así antes. Tampoco sé si le moleste… Depende de lo que haga el alcohol con él…

Britania mira a Seychelles, incomodita. Pero para la hora del postre le hace un gesto de que se acerque con ella y Galia. Así que en cuanto lo nota, traga saliva nerviosa... pero lo hace.

Hello —la saluda mirando a Galia de reojo.

H-Hello. Allô —saluda a Galia también y esta le sonríe haciendo un gesto con la cabeza.

—¿Qué tal? ¿Has estado revolcándote con los muchachos? —pregunta de buena fe Britania, mala elección de palabras, se refiere a hacer deporte.

W-What? —sonrojo.

—Hoy... Como ayer.

—¡NO! —exclama y Britania levanta las cejas.

—¿No? Bueno, yo pensé que te gustaba.

—P-Pues... I mean... —pánico. Britania la mira.

—A mí también me gustaría, quizás, sólo que no soy tan buena...

Yes... I mean... no pienses mal quiero decir, a quién no pero... nada más yo... what?

—Los hombres son especialmente... Intensos —sigue intentando conversar con ella.

Well... yes —piensa en lo que le ha contado Francia de la herencia genética familiar y no puede evitar que se le escape una sonrisa.

—Pero a veces uno lo soporta —se encoge de hombros —, sólo hay que tener cuidado.

—Sopor... soportar —asiente pensando que si ella tuviera tres orgasmos cada vez que se tira a un tío definitivamente usaría otro verbo, seguramente alguno en la línea del disfrute, aun con su sonrisita molesta. Britania medio frunce el ceño sin entender la sonrisita.

—Pues... Yes. Soportar, porque además está el asunto del tamaño.

Ah, yes, yes, of course, aunque a mí me preocupa más la resistencia —Seychelles se pregunta de verdad qué hace teniendo esta conversación con su ABUELA.

—Ah, la resistencia. Bueno puede que ahí uno de defienda un poco más, pero contra el tamaño no puede hacerse nada.

—No es exactamente así, por ejemplo... —no, Seychelles, no le vas a poner ejemplos—. Conozco much... algunos chicos que aun con una buena po... dimensión, no sabe qué hacer con ello.

Britania parpadea. Vale, somos chicas modernas, tomamos Cosmopolitans, vemos Sex on the city y hablamos sobre cómo de potentes son tus hijos en la cama. Excelente. Sigue pensando Seychelles.

—¿P-Pues qué hacer? En general... No es como que necesiten mucho más que ser grandes, creo yo —asegura pensando en Germania.

—¡Hombre! —niega un poco con la cabeza—. Se necesita cierto... talento para algunas cosas, saber moverse y todo eso. Que no digo que no sepan —recuerda de quienes hablamos, no quieres que se enfade—. En realidad ellos no lo hacen mal, sólo digo que conozco chicos... I mean, no muchos, sólo unos cuantos... algunos... pocos.

—Pues —parpadea varias veces —, cuando hablamos de brutalidad en realidad... No es que se tenga que tener talento. Yo recuerdo alguna vez con mis hijos... Alba en concreto... Aunque Eire... —niega con la cabeza y mira a Galia de reojo.

Wait... what? —parpadea pensando que NO puede ser que ella... es decir... con sus hijos. O sea, bueno, claro, está segura de que Roma se había acostado con Francia y habían colapsado el universo y hecho saltar chispas de colores... y Galia se estaba tirando a Gales e Inglaterra había tenido una obsesión un poco insana con América en una época de su vida, pero... WTF?

—Yo lo detesto y siempre les digo que no lo hagan, porque no se miden ni se detienen —carraspea y sigue.

Seychelles levanta más las cejas y casi se le cae la mandíbula al suelo. ¿ELLOS? La británica mira a Galia de reojo, que le sonríe porque no tiene ni idea de lo que hablan.

—Pero... Ehm... Bueno, son mis hijos...

—Es... ehm... well. Yes —por un momento piensa si no estará celosa o algo.

—Y este asunto con Eire... —se revuelve un poquito.

—A-Aja? —traga saliva. La pelirroja le mira sin tener mucha idea de qué decir.

—N-No debiste hacerlo desnuda.

What? —la pregunta en su cabeza es "¿y cómo querías que lo hiciera?".

—Es incómodo —habla de abrirle la puerta. Esto pasa porque está nerviosa.

Well... No tiene que... no tiene por qué serlo, es incómodo si nosotras nos sentimos incomodas con ello, but...

—Pues yo me siento incomoda con ello. Y creo que el mismo Eire se siente incómodo con ello.

What? ¿Él? Why?

—Pues se pone como loco y grita, ¿no lo viste?

Well... yes, but...

—Pues entonces mejor no lo hagas y así no se repite. De hecho no tengo ni siquiera por qué saberlo. Espero nunca volver a enterarme de ello.

I... —se muerde el labio.

What? —ese tono crispadito.

—No quiero que te enfades conmigo —asegura sincera. La británica parpadea.

—No estoy enfadada contigo, niña —insiste en el tono crispado y como de mal humor —. Pero no hagas cosas tontas —puntualiza. Seychelles baja la cabeza, regañada—. Al menos no eres una zorra como la de Alba, o... —mira a Galia de reojo.

¿B-Belgique es una zorra? —pregunta porque eso no lo ha hablado con ella.

—Ah, desde luego. Es una zorrona asquerosa que sólo está con Alba para molestar —uno de los temas favoritos de Britania.

—¿Para molestar a quién? —toma asiento.

—A... Mí, sacarle dinero a Alba, y a hacerlo intratable —¡antes no lo era! —. Por ejemplo, ¡tengo que dormir aquí ahora, escuchando tus gritos, en vez de ir a su casa! Todo por culpa de esa zorra.

—Quizás deberías ir a su casa a dormir igual... —¿Seychelles. Qué. Haces?

—Debería. Yes! —tan segura. La africana sonríe, medio malignilla.

—Antes... —lo siento, Bélgica, de verdad, pero si se centra en ti no se centra en mí, piensa—. Iba tras France e intentaba separarle de England.

—¿Aún? —levanta una ceja—. ¡E-England me había dicho algo!

—Pues no sé si aún lo haga, espero que no —asegura, frunciendo el ceño—. El otro día vino con nosotros y le estuvo pidiendo ayuda a France para comprarse lencería.

La británica abre los ojos como platos y mira a Galia, que también levanta las cejas e inclina la cabeza.

—¿Ya oíste eso, Galia?

France no me ha dicho nada de eso...

—Quizás no lo sabe...

—¿Cómo no va a saberlo si le estaba pidiendo ayuda a él? —valora Seychelles. Britania frunce el ceño.

—Quizás lo compró para Alba realmente —se encoge de hombros Galia.

—¡Pues eso espero! —exclama Seychelles.

—Habla con él... Y yo voy a tener que cerciorarme de que ella no esté zorreando —pide para la gala y esta asiente —. La detesto —protesta frunciendo el ceño.

—A mí no me cae muy bien tampoco —asegura Seychelles.

—Como te va a caer bien, ¡es una zorrona tonta que tiene el cerebro de Alba completamente comido!

—Aunque bueno... está bien que tenga una chica, ¿no? Estaría mejor si no fuera una zorra pero...

—Debería tener una chica más decente, mucho menos zorra.

Seychelles se calma y sonríe un poco al notar que el problema no es que tenga una pareja, si no que es personal.

—Yo no entiendo qué pasa con estos niños idiotas —frunce el ceño y mira a Galia

—A mí me gusta lo que pasa —sonríe ella.

—Bueno, sí... Claro que a ti te gusta... —la mira con una cejita levantada —. Y luego me metes unos sustos... —medio en protesta. Galia la toma de una mano apretándosela un poco y sonríe —¿Tu qué piensas de ella con Eire?

Seychelles se sonroja y Galia la mira a la cara.

—Me gusta —decide la gala al final. Britania le mira de reojo.

—¿Ah sí? ¿Por qué? —pregunta Britania... Momento de análisis de Seychelles —. Es más joven que él.

—¿Y? Cymru es mucho más joven que yo, aunque siempre creen que él es mayor —se ríe un poco porque le hace mucha gracia que eso pase. Seychelles parpadea, pensando que hablan de esto con ella ahí es como algo... bueno.

Hey! Hey! ¡Un momento! —cae en la cuenta la africana.

Yes, well, but... —empieza Britania y se interrumpe al escuchar a Seychelles.

I mean... I... es que... I mean... I-Ireland... Well, no sé si esto... si yo... si...

—¿Eh? —Britania levanta una ceja... Y sí, es que te están considerando una adquisición a larga, como Bélgica o Galia.

—No sé si esto va a ser tan serio. I mean... no que Ireland no me guste... I mean, well, me atrae pero aun no sé si me gusta y...

Galia, que estaba teniendo la misma concepción de ella, la mira un poco desconsolada con eso. Britania parpadea porque la charla con Irlanda le había dejado con la idea de que Irlanda no quería echar "esto" a perder.

—Es decir, no quieres...

Well... tampoco es que no quiera, es sólo... necesito tiempo. Sólo nos hemos acostado una noche, no es como que me vaya a casar con él.

Britania la mira unos segundos. Parpadea. Luego mira a Galia esperando que ella pueda aclararle un poco mejor esto. Galia es que tampoco entiende del todo cómo funciona este asunto ahora y de repente levanta las cejas.

—¿Te violó? —la buena de Galia. Britania levanta las cejas porque sabe muy bien cómo va eso.

—Ohhh... —susurra la británica sin haberlo pensado antes.

What? No! —exclama ella frunciendo el ceño.

—¿Entonces te acostaste con él pero no le quieres? —Galia inclina la cabeza sin acabar de entender y Britania levanta las cejas más aún.

—Eso parece completamente... De zorra. ¿Por qué hiciste eso?

—¡No soy una zorra! —exclama.

—Pues es que... lo que Galia ha dicho...

—Pues... las chicas... nada más... —aprieta los ojos—. ¡Fue como Wales en Navidad!

—Ese asunto... ¿Qué pasó ahí? —le pregunta a Galia, que es ahora la que sabe todo de Gales.

—No lo sé, dice que no se acuerda —lo que te dice es que los caballeros no tienen memoria, a ver si entiendes algo a derechas.

—Oh... Pero yo creo que Eire sí se acuerda muy bien.

—¡No pasó nada! Nada más es algo... ¡para divertirse! No implica nada. ¡Vosotras os acostáis con Germania y mon grandpere y no os casaríais con ellos! —el ejemplo. Britania se sonroja.

—¡Yo no me acuesto con ellos!

—Yo estoy casada con Rome —suelta Galia. Seychelles facepalm.

What?! —el chillido de Britania.

—Bueno, no sé si aún vale, pero lo estaba.

—¡¿Lo estabas?! —es que sigue chillando.

—¿No te acuerdas?

—¿Acordarme? De... No —parpadea —. ¿Por qué yo no fui?

—Pues... fue cuando nació Eire, creo.

Britania no está muy convencida aún, frunce el ceño y mira a Seychelles, pensando… Seychelles que ahora está pensando... Todos piensan.

—No me imagino a Pépé casado.

—Pues antes estuvo casado con Egipto también...

—Es un idiota.

Vrai? ¡America va a FLIPAR cuando se lo cuente! —A ver si no tiene ideas tontas... Como siempre.

—E igual yo quiero mucho a Germania —sigue Galia a su rollo.

—Y también quieres a Cymru.

Oui —asiente.

—Dile a América que se aleje de la zorra de Egypt —aclara Britania para Seychelles con el ceño fruncido —. Y explícame... Te aclaraste con Eire y no te gusta ni le quieres.

Seychelles desvía la mirada, pasándose una mano por el pelo.

—Entonces no entiendo que pasa —Britania vueeeelve a mirar a Galia que suele traducirle cuando no entiende este tipo de cosas.

—No pasa nada, no he dicho que no me guste... I mean, no es como que me acueste con cualquiera, pero tampoco significa nada —explica. Britania asiente sin estar aún muy segura de todo esto, porque insiste en pensar que Irlanda le dio otra idea.

—¿Entonces por qué estamos discutiendo esto?

—Pues... I don't know. Creo que porque tú me has preguntado si había estado haciéndolo...

Yes, yes... —Britania aprieta los ojos —. Es que tenía otra idea, en realidad, no simplemente que estabas jugando con él.

—¿Otra idea?

—Es igual, para lo tontos que son estos niños —se encoge de hombros —. ¿Qué crees que deba hacer con la zorra? —pregunta a Galia.

—A mí me parece que Alba está contento, creo que no tienes más remedio que nada más aguantarte y quejarte mucho.

—¡Pero has visto lo que dice ella de France! —se queja.

—Quizás deberías contárselo a Alba.

—Yo sigo pensando que debería separarles... Quizás ir y al menos molestarle un poco, le he hecho la vida demasiado simple últimamente.

—Eso suena divertido —Galia sonríe.

—Aunque... —Britania mira a Seychelles con los ojos entrecerrados, pensando. Seychelles parpadea—. No será que...

What?

—... Lo que quieres... —sigue lentamente.

Me?

Britania arruga la nariz, nada convencida, pensando inicialmente que ella querría el cuarto para sí si estuviera ahí, ejem, Roma... Por ejemplo. Claro que la chica ha dicho que no quiere repetirlo con Irlanda (o algo así).

—En un rato más quizás vaya a su casa —o quizás me pierda en el camino y ponga de cabeza la ciudad. Galia y Seychelles sonríen —. Por ahora, quiero otra de esas bebidas raras amarillas claro —se refiere a una piña colada —. Trae una para mí, niña.

What? ¿Cerveza?

—Yo quiero una de las naranjas —suelta Galia.

—No, no... Esas que llevan una bolita roja.

—No tengo ni idea de lo que habláis —se agobia. Britania hace los ojos en blanco.

—Esas que saben dulce —explica Galia.

—La mía es amarillo claro y se le hace blanco encima.

—Mmm... ¿Por qué no dejáis que os traiga una a ver si os gusta aunque no sean esas? —propone la morena. Britania parpadea... La mira, arruga la nariz.

—Bien, pero como no esté tan buena... —a ver si no acaban borrachas ellas dos también.

La morena les va a traer un Gintonic a Britania y un Cosmopolitan a Galia. Y yo creo que es posible que les guste, por lo menos a Britania, lo que creo es que es posible también que le maree.

No puede ser que la ginebra no le guste a Britania, por eso la ha elegido porque Inglaterra la toma como si fuera agua. Y la reina también. Es que además la Ginebra es... Amarguita, es perfecta para ella y su cara de asco. Y Britania se le hace una mezcla de los dos.

Y luego Seychelles se va a ir al baño y va a pegar un grito desgarrador y va a tener a América en el baño de chicas tocando la puerta del baño, preguntando si está bien.

Yes... Yes... I just... girl's fucking things.

Girl fucking... Oh... Iugh!

Fuck! ¡Ve a pedirle a Granny un tampón! —pide.

—Un... What? —se ríe, sonrojado —, no way!

Americaaaa pleaseeee!

But... Buuuuut! Seeeeyyyyy —protesta en ese tono de "sí que lo voy a hacer pero te odio".

I need a Hero! I love you!

—Blaaaah! ¡Como me caes maaaal! —se ríe otra vez y ahí sale acercándose a Britania y Galia, poniéndose en cuclillas entre ambas.

Galia le da otro sorbito a la copa que le gusta, porque además no han racaneado con el contreau y sonríe mirándole de reojo.

Hello! —sonríe a una y luego a la otra, sonrojadito —. Tengo algo absolutamente asqueroso que pedirles.

—Pues si es asqueroso no nos lo pidas...

—No, no... But Sey... ¡Tengo que hacerlo porque soy el héroe! —pose heroica. Galia parpadea sin estar segura de entender —. Tiene una de esas cosas asquerosas de mujeres que suele pasarle a las mujeres —fantástica explicación.

—A mí nunca me pasa nada asqueroso.

—¡América! —protesta un poco Britania sonrojada, sin entender a qué viene. Tú deberías saber tratar a Galia, América, es la que más se parece a Rusia.

—¿Ah no? Oh... Cool! Pues a Sey si le pasa y me pidió... Jejejeje —risas idiotas.

—¿Ajá?

—Un... You know... De esos que se ponen por ahí —gesto con el dedo, risas —. Tampax.

—No sé de lo que hablas —sonríe amablemente Galia.

Oh... No? Well... Yo lo he visto en la tele, nada más... Es como algo así blanco que se ponen por ahí abajo y... absorbe eso azul —todos los anuncios son siempre en azul.

—¿Azul? ¿Dónde es ahí abajo? —con eso de azul ahora no está segura. Britania los mira, sonrojada, tratando de no moverse para que no le pregunten a ella.

—Pues... De ahí abajo, de donde uno pone su... Cosa cuando... —risas —, you know.

—Yo no tengo nada azul —se encoge de hombros.

—¿Entonces no tienen tampax?

La gala niega, porque no sabe de verdad lo que son, ella usa compresas o embarazos.

I... —susurra Britania y Galia la mira —Ehm... I have... What you need...

Oh! Granny! Cool! —se ríe.

Britania se estira un poco, sin mirarle, escarba en símbolos, saca una bolsa... De la que saca otra bolsita de la que saca otra bolsita... Del que saca la bolsita de plástico con el implemento. Aprieta los ojos y se lo da a América. Galia levanta las cejas.

—¿Qué es? ¿Caramelos?

—No, no... Shoo... Niño, llévale eso y ya —protesta Britania, cruzándose de brazos. América sonríe para Galia.

—No son caramelos, es la cosa que te digo.

—¡Ah! ¿Es la cosa de Suisse para no tener bebes? Tengo que llamarle para que me la ponga a mí.

—¿Cual cosa de suis para no tener bebés? —pregunta la británica.

—Lo que te puso a ti cuando estábamos en casa.

—Ah... No.

—Igualmente voy a llamarle para que me lo ponga, quizás pueda decirle que le ponga uno a Seychelles y a Belgique —claro, tres por dos, estamos de oferta.

—¿Qué cosa te va a poner? —pregunta América aún oyéndolas, chismoso.

—Una de esas de no tener bebes —explica.

—Ah... Ya, claro... —no tiene ni idea —. Bueno, esto es para Sey y no es para los bebés, es para lo otro asqueroso.

Go away, bloody kid!

—Aun no sé qué es lo asqueroso —saca su teléfono.

—Pues no sé, pregúntale a la Bloody Granny —se ríe América y sale corriendo.

Galia saca el teléfono y marca a su hijo... es decir, el teléfono de Alemania, mirando a Britania.

Hallo.

Allô, Germania?

Presiento que Suiza siente una perturbación en el universo. Alemania parpadea.

—Ehm. Germania, Deutschland. Ja. ¿Quién habla?

—Ah, me he equivocado de número, estaba buscando a Suisse —se decepciona. Alemania parpadea, otra vez

—¡Galia!

Oui?

—Este no es el teléfono de Schweiz, pero puedo comunicarte con Österreich.

—¿Sabe dónde está Suisse?

Alemania levanta una ceja. Es decir... Cómo coño va a saber él si...

—¿Te doy mejor el número de Schweiz? Siempre contesta.

Ah! Oui... no sé si lo tengo... ¿puedes llamarle y decirle que me llame? —claro, porque nadie tiene nada más que hacer.

—Llamarle a Schweiz. Es... Bien, conseguiré que Österreich le diga que te llame.

Merci!

—Adiós —se despide Alemania seco, cortando —Österreeeeeeeeich —Alemania se levanta, pellizcándose el puente de la nariz y sale en búsqueda del austriaco.

Que está hablando con Hungría tranquilamente en la cocina. No tarda demasiado en encontrarlo después de buscarle en el piano. Aprovecha para sacar una poca de agua fría del refrigerador.

Österreich, acabo de colgar con Galia.

—Oh... und?

—Me ha pedido que le digas a Schweiz que si puede llamarla.

—¿Yo? ¿Por qué no le llamas tú?

—Porque tú estás hablando con Ungarn de cualquier tontería —la mira —, sin ofender, y yo estoy organizando la comunidad Europea.

—Puede ser, pero necesitas un descanso y Galia te ha llamado a ti.

—Pensando que le había hablado a él. Le he dicho a tu madre que tú le hablarías a tu novio. Ya bastante es que te dé a ti el recado.

—De hecho no, seguramente pensando que me llamaba a mí. Le di tu teléfono cuando pidió el mío —¿así o más cínico? Hungría se ríe un poquito y Alemania fulmina un poco al austriaco frunciendo el ceño.

—¿Por qué no le has dado TU teléfono a TU madre?

—Porque yo nunca contesto a mi teléfono —tono de "¿no es obvio?".

—Bien, pues ya he contestado yo y ya te he dado su recado. ¿Por qué no quieres hablarle a Schweiz?

—No es que no quiera, es que es más fácil que nada más lo hagas tú.

Mein gott... Vale, le hablaré yo —protesta Alemania más por la practicidad de no seguir alegando, saliendo de la cocina.

Así que, Alemania le habla a Suiza en una llamada de esas fugaces de dos minutos a lo mucho y tiene a bien, sólo por joder, decirle que Austria no ha querido hablarle. Suiza hace los ojos en blanco con lo de Austria sin que le parezca nada tan sorprendente. Y no sabe qué hacer, joder, con Galia. Después de vacilar un poco... Le llama.

Allô?

Suiza aprieta los ojos porque teme, pero TEME que lo que quiera sea lo de Britania… aún sigue traumado.

Allô. Galia. Je suis la Confédération Suisse.

—¡Ah! ¡Suisse, te he llamado antes!

—Has llamado a Deutschland.

Oui, ha salido Germania —que no Allemagne.

Nein, no vater... Deutschland —el cuadrado.

—¿Ah?

—Le has hablado a Deutschland, no a vater. ¿O Germania es Deutschland para ti?

Quoi? —no lo entiende.

Deutchland, el hijo menor de Vater.

Oui... —ya no sabe de qué hablas.

—Él fue quien me dijo que querías hablar conmigo.

—Quería hablar contigo, mon cher.

O-Oui? —Suiza se nos sonroja.

—Tengo una mala noticia... —recuerda que no se lo ha dicho.

—¿Cuál mala noticia? —pregunta preocupado.

—Al final he perdido al bebé.

—Ohh! Yo... Oh... —mr. Empatía al teléfono, carraspea un poco sin saber qué decir —. L-Lo siento. ¿Estás bien?

Oui, no me he puesto enferma ni nada —tan aliviada. El suizo carraspea otra vez.

—Eso es bueno, me... Alegra. Es decir no que me alegre que hayas perdido al bebé... Al contrario. Es decir no que estuviera especialmente emocionado, sólo digo que perder a un bebé siempre debe ser algo triste y... Bueno, a la vez creo que quizás sea un alivio en tu caso y...

—Pasa muchas veces.

—¿Lo hace? —Levanta una ceja y el instinto médico lo lleva irremediablemente a preguntar —, ¿te ha pasado antes?

Oui...

—Un médico podría decirte la causa.

—Los médicos me pinchan, por eso quiero que lo hagas tú.

Quoi?

—Lo de los bebés, como a Britannia.

—¡Ah! —aprieta los ojos —. Quieres que te coloque un DIU.

—¡Ah! ¡Ese es el nombre!

—Ehh... Quizás podrías ver a un doctor, Galia.

—No, los doctores me pinchan —agobiada.

—Pero este es un proceso incómodo en que yo tendría que... Ponerte...

Oui, ¿cuándo puedes venir?

—¿I-Ir? Pero es que...

Oui, estamos en casa de Alba.

—¿Alba? ¿Quién es Alba? —Suiza empieza a agobiarse —, espera es que... Galia, no es como que pueda ir así...

—Alba, el hijo mayor de Britannia.

—Oh. Pero es... Pretendes que... Nein. Mira, Galia, por qué no... No... —se resiste —. De verdad un doctor, cualquiera puede ponerte un DIU sin problema.

—Pero no quiero un doctor…

—Pero Galiaaa —susurrito suplicante —. Va a ser terriblemente incómodo.

—Pero se lo hiciste a Britannia... sólo tú y yo, sin nadie.

Suiza levanta las cejas y abre los ojos como platos porque eso suena SÚPER INADECUADO.

Ö-Österreich... Va a tener que estar Österreich. Y Liechtenstein.

—Eso será más incómodo.

—¿L-Lo... será? ¡¿Porque crees que será menos incómodo SOLOS?!

—Porque no habrá nadie mirando lo que me haces.

—¡Voy a hacerte un procedimiento médico! —aprieta los ojos—. Deja de... No es que yo... P-Pero Galia... Nein, de verdad yo creo que... Yo... Voy a decirle a Österreich que venga —es perfectamente capaz de no ir.

—¿Pero no es que él siempre te está poniendo nervioso?

—P-Pues sí pero... Pero...

—Además no le gustará que lo molestes. ¿Puedes venir mañana?

—¿Pe-Pero allá? Non, Galia es que... Tengo que trabajar.

—Pues es sólo un día... pasado mañana.

—¿Pero es que cómo voy a ir ahí? —aprieta los ojos —, ¡¿y a eso?!

—Yo vine en un tren.

—Y... Pero... Galia, ¿en verdad pretendes que... vaya?

—Pues es que yo no puedo ir a tu casa ahora...

—¿Y es urgente? —ya, cerca de decir que sí… Ay Suiza…

—Pues estoy pasando unos cuantos días aquí con ellos...

—Y... ¿Crees que pueda volver a pasar?

—A lo mejor. Aunque quizás lo pierdo de nuevo —y no sé si eso es chantaje. Suiza aprieta los ojos.

—¿Mañana, entonces?

Oui! Merci! Je t'aime, mon amour!

Suiza se PARALIZA.

—M-Me... N-No... No digas eso...

—¿El qué?

—¡Esas cosas! ¡No las digas!

—Pero si sólo te he dado las gracias…

Non, dijiste esas cosas que... —súper sonrojadito aún —. Mira, voy a ir, voy a ir como un favor personal a ti. Sólo... No compliques esto y lo hagas más incómodo.

—Pero... —tan desconsolada. El helvético suspira y suaviza el tono como si fuera Liechtesntein.

—¿Pero qué...? —susurra.

—Sólo quiero darte las gracias…

—De nada... —mismo susurro suave. Ella sonríe —. ¿Puedo contarle a Österreich? —pide permiso en el mismo tono suave.

Oui, ¿por qué no ibas a poder?

—No lo sé, Galia, no lo sé —Suiza no tiene idea de cómo es que ha dicho que sí. De hecho se sienta y se pone las manos en la cabeza.

—¿Estás triste, mon amour? No estés preocupado. Estoy segura que lo harás muy bien, yo confió en ti —sonríe. Él suelta el aire, apretando los ojos.

—Lo sé, sé que lo haré bien. Hablamos... Hablamos mañana.

Merci beacoup —sonríe de nuevo.

Y Suiza cuelga así de golpe... En la histeria TOTAL. Aprieta los ojos. Tienes suerte que es madre de tu novio porque como esta mujer quisiera algo contigo ibas a estar en MUCHOS problemas… En MUCHÍSIMOS problemas. Galia puede pedirle lo que sea y NO PUEDE decirle que no.

xoOXOox

Y vuelve Alemania un rato más tarde. Austria, cómprate un puto teléfono que escuches, eso piensa Alemania. Y si el que tienes ya lo escuchas, porque nadie se cree que no lo hagas, cómprate un cerebro que te diga "responde al teléfono cuando te llaman".

Schweiz.

Italien —responde.

—Te habla Schweiz —repite.

—Ah, bien, danke —estira la mano para que le dé el teléfono y este se lo pasa.

—Y no soy tu secretaria —murmura el alemán.

Hallo —saluda Suiza al otro lado del teléfono.

—Eso está claro, porque si fueras mi secretario me habrías traído café también —responde a Alemania antes de volverse al teléfono—. Hallo.

—Agh! —protesta Alemania imaginando lo hermoso que sería darle un golpe en la cabeza.

—Tengo una situación...

—Mmmm... Déjame adivinar. ¿Galia ha tenido alguna complicación en el embarazo?

Suiza aprieta los ojos, recordando que Alemania le ha dicho que Austria no quiso hablar con él antes, es decir... Sabe que habló con Galia.

—Tu madre... perdió al bebé... —suelta y el de anteojos levanta las cejas—. No lo sabías, supongo...

Nein.

—Me ha dicho que es algo que le ha ocurrido muchas veces —sigue. Austria frunce el ceño—. Quizás tenga una infección o, más me preocupa, un problema físico... Miomas o algo así.

—No las suficientes, por lo visto —sí, habla de Francia. Suiza, que está paseando en su casa histeriquito como siempre, se detiene con eso y cambia el peso de pie, sin saber qué decir —. Y cuando le has dicho que vaya al hospital te ha dicho que no quiere.

Ja, exactamente.

—Y ¿Qué vas a hacer?

—Me ha pedido también... Que vaya mañana a ponerle el DIU.

—¿Mañana? —parpadea. El suizo carraspea… y se sonroja.

Ja. Pensé que podría revisarla además de ponérselo. No soy ningún experto... —se muerde el labio inferior. El austriaco levanta una ceja con eso, dejándole hablar—. Pero eso es mejor que nada. Está en Gran Bretaña —agrega.

—¿Con Wales?

Nein. Ha dicho Alba, me parece que es Scotland.

Scotland... qué extraño. ¿Habrá ido con Britania?

Cosas que Suiza no le preguntó a Galia, parte II.

—En realidad no lo sé, no sé tampoco si está Wales ahí.

—Quizás ha ido a acostarse con Scotland ahora y por eso la urgencia —suelta y Suiza abre un poco la boca, sin haber considerado esa opción.

—Oh... —susurra. Austria suspira porque no está seguro en realidad—. ¿Puedes venir conmigo... por favor?

—¿Qué vas a hacer en...? —se detiene. Suiza cambia el peso de pie, en silencio—. ¿Mañana? ¿De verdad?

—Eso acordé con ella —estúpidamente. Sí, él también lo piensa.

—¿Cómo no vas más temprano? Ahora mismo por ejemplo.

—He negociado —carraspea—. ¿Paso por ti hoy o mañana?

—Nada más por eso debería no acompañarte.

—¿Nada más por qué? —levanta las cejas.

—Por tu negociación genial de ir MAÑANA.

—¿Y qué querías? Ya bastante trabajo tengo y... Oh. ¿Vas a decirme que debía ir hoy?

—Voy a decirte que podías ir la semana que viene —ojos en blanco. Suiza no acaba de entender si eso le parece pronto o muy tarde. Seguramente pronto.

—Pensé que podría embarazarse de nuevo. Y no quieres eso, ¿verdad?

—Y qué más da, si los pierde todo el tiempo —protesta. Suiza aprieta los ojos.

—No te escuchas a ti mismo cuando hablas de tu madre —suelta Suiza y se humedece los labios —. Por favor ven conmigo.

—Está bien, está bien —accede y el helvético respira otra vez.

Danke...

OxooxO

América toca la puerta del baño de Sey.

—¡Ocupadoo!

—Soy yo, dummy... Traigo la cosa esta —risas.

—¡Ah! ¡Por fin! —exclama contenta y abre una rendijita para que se lo dé. Él se lo da sonriendo un poco y dando saltitos. La chica vuelve a cerrar para ponérselo —. Wait a moment, tengo una cosa que contarte.

—¿Es de esas cosas asquerosas y femeninas? —hace cara de asco, aunque sonríe.

Yes! Te voy a contar como es que duele como si te dieran una patada en el vientre y como es que sangro por todos lados como si fuera un grifo y... —abre la puerta saliendo.

—Iugh! ¡No quiero saber eso! —protesta apretando los ojos y abriendo uno, eso sí, por el morbo de medio espiarla. Seychelles se ríe y le da un beso en la mejilla poniéndose de puntillas.

Thank you por traérmelo.

—Ha sido horrible, pensé que granny se iba a transformar en dragón —sonríe dejando que le dé su beso.

Well, like ever... —risas—. Yo he hablado con ellas antes, ¿sabes qué me han contado?

What? ¿Qué te han contado? —pregunta sonriendo encantado con que le cuenten un chisme.

—¿Qué crees? ¿Tú sabías que pépé había estado casado?

—¿Quién?

Rome!

What? ¿Casado?

Yes! ¡Dos veces!

—Naaah.

—¡Que sí! ¡Me lo ha dicho Mamie, con ella y con Egypt!

What? Con... What? ¿Y luego se divorciaron o qué?

—¡No! ¡Tonto! ¡Se murieron!

—Ooooh! —levanta las cejas y de ríe —. Pero... Nah! ¡Cómo iba a casarse así alguien como ÉL!

—Es lo mismo que yo pienso —asiente.

—Y con Egypt que es tan awesome... Pero él era un gran imperio como YO.

—Pues así es al parecer, Mamie no tiene por qué inventarse.

—No, no que se lo invente, es que es súper raaaaaro. ¿No era así como que estaba con todos?

—Pues sí... pero no sería con todos a la vez antes, digo yo.

América se lo piensa un poco.

—¿Entonces crees que antes estaba sólo con uno cada vez? Nah... ¿O sí?

Maybe —se encoge de hombros.

—¡Y se casó con Egypt! —se rasca la mejilla —. Crees que...

Seychelles le mira de reojo mientras suben al cuarto por cierto, porque no van a estar en el baño para siempre.

—Crees que ella espera que yo...

Eh?

—¿Me case con ella? Es decir, she is my girlfriend, viene a mi casa cuando se lo pido y hace unas cosas AWESOME! —sonrojito—, pero...

—¿Quieres casarte con ella? —arruga la nariz.

—Pues... Nah, nah, pero es que si ella espera que lo haga o si no...

—Pues ya te lo dirá... ¿no?

—Ojalá no quiera —decide poniéndose bien los lentes.

—Yeah... no me gusta mucho. I mean, que bien que la tengas como Fucking friend pero es... I don't know.

—Ella es AWESOME, hace cosas awesome y me dice cosas súper, súper ciertas, como que soy lo máximo para ella —hincha el pecho con seguridad—. Pero casarme... Quizás sí pero luego.

—No te cases con ella, a mí me gusta más como te llevas con Russia.

—Creo que eres la ÚNICA que piensa algo bueno del asunto con el commie —sonríe un poquito con eso, y... La verdad es que la abraza. La morena le abraza un poco de vuelta —. Pero no entiendo por qué a naaadie le gusta Egypt. ¡Con lo divertida que es!

—Parece como... mala. Well, no la conozco mucho, pero siempre mira a todos como —hace el gesto de desprecio y el americano se ríe con eso.

—¿Ves? ¡Es divertida! ¡Y a mí no me mira así! Y el commie también a veces es malo y... Pff! ¿Sabes? Voy a preguntarle a Rome esto de las bodas. Él también es my boyfriend —cambiando radicalmente el tema... Y se los has dicho dos veces ya.

—¡Ah, yo tengo que hablar con él también! Le prometí que le llamaría —recuerda y Estados Unidos saca su teléfono...

—Vamos a hablarle.

Roma responde al teléfono y suena música de fondo porque está preparando la cena.

Rome! Hey! ¡Soy America con Sey!

—¡Ah! Ave!

Aveeee! —grita América, sonriendo.

Helloooo —grita Sey.

—¿Qué hay, chicos? —se ríe.

Well... Aquí, discutiendo sobre tus bodas.

—¿Mis bodas?

Yes! ¡Eso no me lo habías contado!

—¡Ah! ¿Cuál de las cuatro?

—¡¿Cuatro?! —América mira a Seychelles con las cejas levantadas. Ella parpadea también porque sólo sabe de dos—. ¿Cuales cuatro, dude?

—¿Pues en cuál de ellas estabais pensando?

—En my girl Egypt.

—Ah, esa boda.

—¿Cómo fue?

—Muy muy grande y larga... y cara —se ríe.

—¿Y cómo te casabas con todas? ¿Eso se podía?

—Pues no a la vez, claro.

—¡Ohh! ¿Entonces?

—Pasó mucho tiempo entre unas y otras.

—¿Y cuál te gustó más?

—¿De las bodas? Todas fueron muy bonitas.

—Bah! Pero seguro con Egypt fue mejor —la competencia siempre —, ¡no te imaginábamos casado con nadie, menos con cuatro!

—¿Por qué no?

—Pues porque tú estás con todos, como France.

—Bueno... Franciae es mucho mejor que yo en ello —respuesta incomprensible para América.

Ooook... Well... Mmm ¿crees que yo tenga que casarme con Egypt? —suelta y Roma levanta las cejas.

—Ah, seguro que le encantaría —risita, el cabrón.

—Oh! Really? Puedo... Well... Quizás podría preguntarle. Sería divertido... Así ella súper vestida de laaaargo y yo, Well... ¿Quizás con corbata esa vez? —esta es la PRIMERA vez que el niño se imagina casándose.

Whaaat? —suelta Seychelles y el de anteojos se ríe

—Seguro así nunca diría que no a las mamadas —ok, gracias América... Tú eras un niño inocente. Más risas.

—Ah, no te creas, conmigo seguía negándose.

—Ugh! Really!? Agh! —protesta —, hay que comprarle un bloody barco para que deje de negarse.

Sic... y luego un edificio y joyas y escribir una obra de teatro y construirle el teatro donde la represente en su honor y luego una puñetera pirámide y...

Seychelles se ríe porque cree que es broma. América se ríe más con todo eso, porque no crean que no ha tenido que comprarle cosas... No dice en broma lo del barco.

—Pero no saaaabes como es que vale la pena —cejas cejas evidentísimas de América a Sey, ella le mira, incrédula.

—Oh, sic, joder... ojalá los demás aprendieran de ella, la he intentado imitar un millón de veces.

América vuelve a reírse cada vez más sonrojado.

—Cuéntale de ti... —suelta para Seychelles, acordándose.

—¿Eh? ¿Entonces vas a pedirle matrimonio? —pregunta Roma mientras Seychelles vacila.

—Ehhh... Pues... I don't know... ¿Qué tan awesome es estar casado con ella?

—Bueno... sin duda fue mi boda más grande, vinieron como un millón de personas, teníamos fuentes de oro de las que brotaba vino y bailes y gente de todos los lugares que hacían cosas impresionantes para entretenernos y agasajarnos, música y animales raros y gentes y comida y bebida... y... ni siquiera me acuerdo de todo.

—Bueno, yo puedo pagar eso y muchas cosas más... ¡A mi boda vendrían millones y millones de personas! —seguro te van a dar dinero para eso, SEGURO.

—¿Pero esto no consiste en ver quien organiza una BODA, verdad?

—Ehh... No. De hecho es que no sé si sería awesome estar casado con ella. Puede venirse a vivir a mi casa y esas cosas.

—Ah, eso seguro lo haría y me parece que a tu novio no le haría gracia... —y tú y yo tendríamos que pelearnos muy en serio, añade el romano para sí.

—¿A mi novio? ¿Cuál novio?

—El chico de Kiev, aunque estés peleado con él.

—Ahh! ¡El commie! Well... Claro que estamos peleados y a mí no me importa... —y por eso haces FaceTime con él a escondidas—. Nah, no sé... Voy a decirle a Egypt y a ver qué dice... Pero, ¿sabes qué es awesome? Sey se acostó con Islaaaandiaaaaaaa —este no sabe de lo que habla.

—¿Con Islandia? Que no era el... —se pierden sus palabras porque Seychelles se sonroja, grita Nooooo y trata de quitarle el teléfono, saltándole encima.

América se muere de la risa abrazándola con un brazo y alejando el teléfono para que no se lo quite y ella pelea de forma irremediablemente inútil. América se muere de risa y Roma intenta entender algo de los gritos.

—¡Claro que sí te acostaaaasssteeeeeee! —Risas risas y el canto de siempre — SEYCHELLES AND IRELAND SITTING ON A TREEEEEEE!

—¡NO CHILLES QUE TE VA A OÍR TODO EL HOTEEEEEEEL!

—K. I. S. S. I. N. G!

—¡NOOOOOOOOOOO!

Risas. RISAS de todos, seguro. De hecho, como sigan así el teléfono va a acabar por allá tirado. Bueno, pues nada, Roma cuelga al cabo de un rato para irse a cenar. Ya le contarán el chisme mañana. Total, lo que quería saber Roma ya se lo ha contado Britania esta mañana.


Las conversaciones con los britanicos son lo mejor... aunque Suiza me hace mucha gracia también ¡No olvides agradecer a Josita su edición!