Hola! esta es una nota de aviso: En el capítulo anterior, por algún motivo maligno, se nos olvidó la primera escena del partido de tennis entre Francia e Inglaterra y la añadimos un poco más tarde, si no la has leído aun puedes ir a hacerlo y si ya la has leído, nada, ignora este aviso. Disculpa las molestias!


Después del revolcamiento con Seychelles y de encontrar su teléfono debajo de la cama, América le propone bajar otra vez a jugar… ¡Algo! Lo que sea... Moverse. Y deciden ir a por Canadá para jugar a basket, ya que no lo hicieron en el día, pero Canadá se rehúsa pensando que tendrá el cuarto para él solo para hablar con Liechtenstein.

Le tengo una buena noticia a Canadá, lo bueno es que el cuarto tiene pestillo. No, no... En serio. No sé sí pueda hablar con Liechtenstein hoy, pero puede que mañana tenga una sorpresa. Así que después de intentar llamarla doce veces decide bajar a jugar con ellos y puede que se encuentren a los africanos en la cancha y acaben en un tres contra tres.

Un rato después de que hayan bajado, es Britania, que ha pedido otro Gintonic y está mirando a los chicos jugar desde las gradas, quien frunce un poco el ceño levantando la cabeza y dejando la conversación con Galia a medias. Galia parpadea porque ha dejado de hablar, mirando a donde ella mira.

Aux arme, citoyeeeeeens! —se escucha levemente a lo lejos... Sí, es la voz de Gales.

FormEEEEEE BUU Batalloooooon! —este es Irlanda... Oh sí. Las canciones patrias son un síntoma inequívoco de borrachera. Especialmente si ni siquiera son de tu país.

Marchooooons! Marchoooooons! —ahí van los dos a la vez, Irlanda trae un palo y está haciendo batucada con lo que encuentra por ahí.

—¿Qué pasa? —Britania levanta una ceja al reconocer las voces... Mira a Galia de reojo. Bueno, el caso es que al oír las voces... los jugadores de basket se detienen también.

—Son... ¿Cymru y Eire? —pregunta la gala que no está segura.

—Es... Lo que parece... Ellos y no sé cuantos más.

—¡Ah! ¡Qué divertido, están cantando!

Irlanda se calla de repente y se ríe un poco dándole unos golpes a Gales en el hombro, justo cuando entran a la cancha. Seychelles levanta las cejas y se paraliza un poco al ver quién es, sin entender qué hacen.

Gales se pasa una mano por el pelo, revisando a ver si encuentra a la suya, cuando mira a Galia le sonríe y manda un beso de manera mucho menos controlada que de costumbre... Aun así, se nota claramente que está intentando parecer sobrio. Y fallando miserablemente.

Galia sonríe y se levanta para ir hacia él. Gales le sonríe y ya está por ir hacia Galia cuando Irlanda le detiene del brazo con bastante violencia.

—¡Dijiste que cantarías conmigo, you bloody arsehole estirado! —protesta un poco atrayendo de nuevo su atención. Gales se ríe.

—Pues tú me has callado... ¡Esto es estúpido! —Gales le mira y luego mira a los demás... Y aprieta los ojos. El mundo se le mueve un poco y se ríe levemente—. Vamos, empieza a cantar, que es ahora o nunca.

Galia parpadea deteniéndose al ver que no se acerca, pendiente de ver qué hacen. Seychelles mira a sus hermanos de reojo a ver si alguien entiende algo. Gales mira a Galia de reojo, gira la cara hacia ella y le cierra un ojo... Se ríe un poco.

—Shhhh! Come on... —Irlanda se pasa las manos por el pelo y mira a Seychelles. Le sonríe. Seychelles se sonroja un poco, vacilando y Galia levanta las cejas.

Irlanda le mete un buen codazo a Gales en las costillas que hace que cambie la cara y le de uno de vuelta girándose hacia Seychelles. Irlanda se aclara la garganta y cierra los ojos.

Britania mira a los muchachos sabiendo sólo con verlos, que traman algo... No sabe ni qué. Expectativa general.

Boy/girl, boy/girl. When a boy meets a girl —empieza Irlanda.

Gales se revuelve un poco y le hace el corito un poco agudo, sonrojándose y pensando que no bebió lo suficiente para hacer esto. Seychelles se sonroja y le tiemblan las rodillas un instante con los ojos como platos.

Finding out. I'm finding out the things that I've been talking about —canta Irlanda con los ojos cerrados, con voz bastante parecida a la de Bono, sólo un poco más grave mientras Gales vuelve a girar a ver a Galia —. I'm finding out the things that I've been missing out. I'm finding all the things, I lose my mind. Sometimes I fall behiiiiind —muy concentrado Irlanda... Sonrojadito.

Gales suelta una risita sin poder evitarlo. Seychelles se sonroja de muerte porque aunque no lo parezca sintió bastante íntimo cuando le cantó ayer en el cuarto y ahora lo están viendo todos. Le tira el balón de basket que tiene en las manos directo a la cara y sale corriendo... porque en algunas cosas sí se parece a Inglaterra.

Ya nos lo imaginábamos.

Irlanda, que estaba con los ojitos cerrados tratando de sonar lo menos borracho posible, ni siquiera lo ve venir. Tiene la bastante "buena suerte" de que no le rompa la nariz, y la bastante mala como para que casi lo haga al darle de lleno. Se va al suelo.

Galia levanta las cejas con eso y se les acerca entonces. Canadá parpadea un poco y a Gales le entra la risita floja. América levanta las cejas... Y con bastantes buenos reflejos sale corriendo detrás de Seychelles.

What... The... Bloody...—balbucea Irlanda en el suelo, que no entiende qué camión le acaba de pasar por encima.

—¿Estás bien? —se agacha Galia junto a él. Gales se sigue riendo, agachándose un poco al frente.

What the... Fuck was that? —pregunta Irlanda aún bastante confundido, notando que le está empezando a salir sangre de la nariz.

—¡Oh, estás sangrando! —Galia le hace levantar la cabeza con una mano—. Creo que la has asustado.

—¿Pero qué estupidez estabas haciendo? —pregunta Britania que se acercó también después de ver el incidente, sonrojadita.

I... I... —levanta la cara con el tacto de mamá Galia.

—No era una estupidez, ha sido muy bonito —responde Galia dulcemente, manteniéndole la cabeza en alto y hacia atrás. Canadá se les acerca y sugiere que quizás habría que llevar a Irlanda al hospital por sí le ha roto la nariz... no sé si alguien lo escuche.

—Te lanzó el... Pfff... —Gales se RÍE y el mundo le da un poco de vueltas pero eso no le quita la gracia.

She... She did this? —sí, Irlanda apenas cae en la cuenta de ello.

—Seychelles te lanzó la pelota —explica Galia apartándole un poco el pelo con dulzura—. Mon amour, ¿puedes prestarme tu pañuelo? —le pide a Gales.

—¡No fue bonito, fue estúpido y vergonzoso! —riñe Britania a falta de algo mejor qué hacer, aunque se acerca un poco más—, ¿cómo te pones a cantar así?

Irlanda quita un poquito la cara, más en reflejo de la vergüencita en sí que para quitarse, intentando tocarse la nariz. Aprieta los ojos y da una patadita en el suelo.

She is the bloody psycho! I just... I Was just... —protesta.

—Shhh, shh, no te toques que te harás más daño —le aparta la mano Galia mientras sigue esperando el pañuelo—. Cymru! —le llama de nuevo. A Gales le toma unos segundos más el medio recuperar la compostura y casi matar la risa, cayendo en la cuenta de que le llama a él—. Tu pañuelo, mon amour, para tu hermano —insiste Galia.

What? Oh... —se lo saca del bolsillo y se lo extiende, recordando la existencia de Galia. Sonríe otra vez.

She is a bitch! No vuelvo a decirle nada ni a... Uhh —Irlanda aparta la mano como le pide Galia, ella lo toma y empieza a limpiarle la sangre con cuidado.

—Yo creo que nada más se ha asustado...

She is a whore! ¡Calienta huevos! —protesta apretando los ojos y baja el tono —. Ayer le gustó a la muy perra que le cantara…

—Shhhhh, calma. No hables que te sale más sangre —es mentira pero a Galia no le gusta mucho oír tantos insultos.

—Yo creo que debería verle el médico... —insiste Canadá. Britania aprieta los ojos con toda la frase de la zorrez y vacila un poco en si seguir riñéndole o no porque al final sí que parece bastante indignado.

—¿Quieres ir a que te vea un doctor? —le pregunta Galia. Gales le toma una foto en el suelo y se la manda a Escocia.

Bloody hell... No! —protesta el irlandés a la idea del doctor, apretando los ojos. No es como que sea la primera vez que alguien le da un golpe—. Voy a levantarme —advierte a Galia.

—Pero aun estás sangrando —responde ella preocupada.

Come on, sólo ha salido... Fatal —se burla un poco Gales, agachándose a Irlanda y ofreciéndole una mano.

I am fine —murmura Irlanda rascándose la cabeza, fulminando a Gales y parándose él solo... Y Gales le tiene que detener porque sí que está mareado, para que no se caiga de cara al levantarse. Irlanda le da un codacito para que se le quite de encima.

La gala se aparta un poco para dejar que se levante mirándoles. Todos miran a Irlanda unos instantes sin saber ahora qué.

E Irlanda bufa un poco y escupe una vez en el suelo sin saber bien tampoco qué hacer. Quizás podría irse de putas o algo así, o quizás podría ir a estrangular a la niña tonta. Le había cantado así ridículamente y frente a todos. Se lleva las manos a la cara y se limpia un poco la nariz con el dorso de una antes de tallarse los ojos.

—¿Por qué no vamos todos a dentro, eh? Yo tengo mucho sueño —suelta Galia tomando a Gales del brazo—. ¿Tú qué dices, Britania?

—No vuelvo a hacer NADA así, NUNCA —declara Irlanda para sí sin hacer casi caso a Galia.

—Yo... Creo que es una excelente idea —Gales le sonríe a Galia volviendo a recordar que a él en realidad el sol le brilla con bastante fuerza —. Aunque...

—Vete a dormir tú también, mon chou —le pide Galia a Canadá dándole un beso a la mejilla y llevándoselos a los dos hacia dentro para dejarle un poco de espacio a Irlanda.

Gales se deja arrastrar mirando a Irlanda de reojo y preocupándose un segundito por él... Quizás alguien debía quedarse con él y hacerle compañía... O algo. Ehm... Quizás era mejor que estuviera solo. Tres pasos más adelante le magrea el culo a Galia olvidándose del asunto. Ella da una especie de saltito, por no esperárselo, pero sonríe dejándole.

Britania vacila también preguntándose si debe quedarse con él... Pero conoce a sus niños y sabe que es mejor dejarle un ratito solo.

El irlandés patea una lata de coca cola que el niño había dejado en una esquina de la cancha... y consigue que todas las gotitas del pegajoso líquido le salten encima. Suelta varios insultos al hilo yendo mejor a sentarse a las gradas de la cancha, maldiciendo por lo bajo a toda la humanidad.

Y seguro un ratito más tarde termina acostado en las gradas cantando suavecito la canción que le estaba cantando… Drama británicooooo.

No vas a saber nada de ella hasta mañana… Bah, ni que quisiera saber nada de ella.

Britania se lo encuentra a la mañana siguiente durmiendo vestido arriba de las cobijas. Luego va a bajar a desayunar, porque seguro va a tener un montón de hambre. Entonces Seychelles es quien se acerca a su mesa esta vez.

Así que sí... Baja con sus audífonos en la cabeza, dispuesto por completo a ni siquiera mirar a nadie a menos que sea completamente indispensable, como en este caso. La chica se sienta frente a él y traga saliva y él en principio no se entera, comiendo su plato de avena, con la música a todo volumen, completamente enfocado en su libro.

Ella se humedece los labios y suspira. Le quita el plato y lo atrae hacia sí. Irlanda busca tres segundos enteros con la cuchara en el aire, hasta levantar la mirada del libro y buscar su plato. Lo encuentra... Parpadea, levanta las cejas cuando nota que ella está ahí. Seychelles traga saliva incomodándose un poco, pero le sostiene la mirada.

—No me grites —es lo primero que se le ocurre decir, yo no diría que gritando pero sí a un volumen... Un poquito alto. Son los audífonos, de verdad.

—No grites tú —se abalanza sobre la mesa quitándoselos. Él se mueve un poco en reflejo para que no se los quite pero no lo bastante así que... Se oye a buen volumen música estridente salir de ellos cuando sí que lo consigue.

What? —mejor volumen de voz ahora.

—Que no grites —vuelve a sentarse—. Vas a romperte los tímpanos.

El irlandés parpadea sin entender qué hace ahí diciéndole que va a romperse los tímpanos. Ella se sonroja un poco y aparta la mirada.

—¿Qué haces sentada en mi mesa?

I... —sin mirarlo. Irlanda la mira con música de fondo y sin decir nada—. I'm sorry, ok? —una poquita de agresividad. Él parpadea.

O... k —frunce un poco el ceño.

And...

And... —inclina la cabeza.

I still think you're a psycho but... I say yes.

I am the psycho? You are the psycho! Mira como me dejaste, parezco el bloody Ro... wait.

—¡Ya te he dicho que lo siento!

No no no... Yes what?

You're an idiot —pone los ojos en blanco y se sonroja haciendo para levantarse.

No! No, wait! —se estira y la detiene del brazo casi tirando su avena. Pero la detiene —. ¿Vas a salir conmigo? Really?

—Sólo UNA vez. ¡Y no hagas cosas raras!

—¿Cosas raras yo? La que hace cosas raras eres tú —aunque sonríe.

—¡Te presentaste ayer cantando A GRITOS! —frunce el ceño y él se sonroja un poco.

—Así van las bloody serenatas. ¿Que eres tonta o qué? No pareces una chica a veces.

—¡Estaban ahí todos! —protesta igual y traga saliva con lo de la serenata.

—Bah, quién mierda las entiende. I am bloody sorry, no debí hacer algo que pensé que te gustaba —murmura de vuelta más sonrojadito.

—¡Eres completamente idiota! —vuelve a protestar haciendo para marcharse.

No, no! Wait! —vuelve a detenerla la mira a los ojos unos segundos, traga saliva y carraspea—. Let's go.

What?

Let's go —repite, vocalizando como si fuera tonta.

Now?

Well... Yes —se sonrooooja.

B-But... Where?

—Hmm... I... Don't know. Pero si pasa más rato quizás te arrepientas —se levanta. Seychelles parpadea y se sonroja un poquito otra vez, sonriendo—. Tú tampoco puedes hacer cosas raras —advierte y ella pone los ojos en blanco.

—Ni siquiera sabes a donde ir. ¡Organiza esto bien!

—Seguro puedo llevarte al... Parque a caminar o a la biblioteca...

La africana levanta una ceja sin esperarse ninguna de esas dos alternativas, sinceramente.

—Ehm... O... —vacila. Número total de citas habituales de Irlanda en general: cero. ¿Cosas que suele hacer con chicas? Pagarles para ir a un motel. Yeah!—, no lo sé, segura que... Ok. Déjame proponerte algo, ¿vale? —pide y ella inclina la cabeza, escuchándole—. Siéntate.

Así que lo hace, mirándole. Irlanda se sienta frente a ella, traga saliva nervioso y se pasa las manos por el pelo. Desconecta al fin los audífonos del iPod.

—Te... ¿Te gusta vivir en el calor?

What?

—Veo que dices lo de los tímpanos porque tú te los rompiste antes —la mira.

—¿Qué pregunta idiota es esa?

—Es una pregunta. Del clima. ¡Es el tema más fácil!

—¿Del clima? What the fuck? No, no me gusta vivir caliente todo el día. ¿A ti te gusta vivir nada más con medio cerebro?

Bloody hell! ¡Sólo preguntaba porque tus malditas islas están sólo un poco debajo del Ecuador!

—¡Pues no es como que pueda ir moviéndolas de sitio!

Ok, ok... Sólo preguntaba si te gustaba.

Yes.

—En mi casa llueve todo el tiempo —suelta. Seychelles pone los ojos en blanco.

I know —se cruza de brazos y él se revuelve un poquito.

—¿Y qué haces generalmente?

—¿A ti qué te parece? —le mira y le fulmina un poco (y ahora mismo estás hablando con su regla). Irlanda parpadea porque no cree estar preguntando cosas tan molestas.

—Pues... No sé. ¿Tomar el sol? ¿Nadar?

—¿Es que no puedes pensar en otra cosa? Yes, tomar el sol en topless, anda, hazte tus fantasías. Todos los fucking hombres sois iguales —entre dientes. El británico parpadea porque... Bueno, sólo lo ha dicho por decir algo—. No me mires con esa cara como si no supieras de qué hablo que me pone de los nervios —protesta.

—Ehh... Pues, no. Sólo lo he dicho porque... Es tropical y eso. ¡No estaba pensando en tus tetas! —aprieta los ojos ahora pensando en eso y sonrojándose—. Joder. ¿Tienes mucho trabajo?

—¿Crees que no me di cuenta de cómo me mirabas en la piscina? Yes.

—¡Pues tú estabas enseñándolas! Y me gustan, ¿cómo quieres que te mire?

—Pues... —bufa exasperada—. Eres idiota.

—¿Te gusta leer? ¿O eres más bien chica de ir al cine? —se revuelve un poco más de nuevo sin entender qué demonios pasa.

—¿Tú qué crees?

—D-De ir al cine... —se muerde el labio—, a mí me gusta leer, pero... También ir al cine no está mal. ¿Estás enfadada por algo?

—Ah, ¿crees que soy idiota?

—N-No. What the hell, ¿por qué preguntas eso?

—Pues óyete "debes ser de ir al cine porque seguro no puedes entender un libro".

—Yo no dije en ningún momento... ¡Ni siquiera lo insinué!

Yes, of course —bufa sarcástica.

—Entonces eres de libros.

—Ah, ¿ahora tengo pinta de freak?

—No, no tienes pinta de... What the hell is wrong with you? ¿Hay alguna bloody respuesta correcta? —desesperado. Ella vuelve a poner los ojos en blanco e Irlanda aprieta los ojos—. ¿Y te gusta ir a beber y bailar? O... ¿Prefieres ir a cenar?

—Esto es estúpido y nunca voy a encontrar el hombre adecuado —se lleva las manos a la cara ahora.

What? But... Why! ¡Sólo te estaba haciendo preguntas! Qué tiene eso que ver con que... —se rasca la cabeza y extiende una mano hacia ella y le roza un poquito el brazo.

Seychelles hace un poco más de drama.

—Ya sé que soy un poco desastroso y eso, pero aún así a mí me pareces divertida y, créeme, es menos probable que yo encuentre alguna vez a una chica adecuada, pero tú eres... Agradable y bonita y... —ofrece nervioso.

—¿Pues sabes? ¡No necesito tu fucking condescendencia, ni a ti ni a hombre alguno!

Oh! Come on! ¡Qué bloody condescendencia, joder! ¿Qué es lo que te pasa? —pregunta sin entender nada.

—Soy perfectamente autosuficiente y puedo tener cuantos hombres quiera sin necesidad de aguantarle a nadie sus idioteces, total para que igual ninguno entendáis nada —le señala.

Bloody hell! Pues, joder, vete a tener todos los bloody hombres que quieras, ¿vas a salir con eso otra vez? ¡Ya habías dicho que saldrías conmigo! —protesta frunciendo el ceño—. ¿Qué es lo que no entiendo a ver? —cual si tú entendieras algo.

Seychelles le mira un instante desconsolada y se echa a llorar. Irlanda en pánico, creo que nunca ha hecho llorar a una mujer.

B-But... But... Wait. ¡N-No llores!

Pero sigue llorando con la cara entre las manos. Él aprieta los ojos, acerca un poco su silla a la de la africana, que sigue lloraaaaando y no parece haber perspectivas de que pare pronto.

—¿Por qué lloras? —pregunta en serio sin tener ni idea, vacilando antes de levantar un poco la mano y ponérsela a media espalda.

Cuando hace eso ella se le echa encima para que la abrace. Irlanda abre los ojos como platos, de verdad pensando que esta chica está LOCA. Aún así, en el fondo (o no tan en el fondo) no le disgusta esto del contacto físico. La abraza... Incómodo y torpe pero lo intenta de verdad.

Seguro le hace un poco de pat pat en el brazo y más o menos mueve la mano para medio abrazarla y luego se arrepiente y luego vuelve a intentar abrazarla. Ella nada más le llora encima un poco más.

Don't you cryyy tonight, there is a heaven above you baby... —susurra... cantando. Ok muchacho, no sabes hacer otra cosa, ¿verdad?

Pero mágicamente... funciona.

Don't you cryyy, toniiiight... Don't you cryy... —se sonroja —. I still... Ehm... Babeee.

Ella se sorbe un poco los mocos y apoya la cabeza en su hombro mirándole.

Give me a... whisper... —susurra bajando cada vez más el volumen, la mira de reojo y le parece que pese a todo se ve bastante bonita. Se sonroja con la idea y termina de tararear lo que sigue dejando en sí que la canción se extinga sola en sus labios.

—Cantas... mucho —susurra. Él se sonroja un poco y se encoge levemente de hombros.

—Sólo necesito medio cerebro para cantar —responde—, no suelo cantarle a nadie, eso sí —se sonroja. Seychelles sonríe un poco—. Estaba un poco… borracho ayer —confiesa y ella levanta las cejas.

—Qué bonito.

—No te hubiera cantado así frente a todos de otra manera —sonríe un poco y aprieta los ojos.

—Estás completamente demente —le suelta limpiándose un poco los ojos en su camiseta.

—Me encanta cuando me dices cosas bonitas —suelta sarcástico. Ella se ríe un poco con eso—. Aunque no tengo idea de lo que pasa la mitad del tiempo... —agrega y se sonroja un poco con lo que está pensando.

—Eso es porque eres idiota. ¿Qué es lo que no entiendes?

—¡Ah! Más música para mis oídos —sonríe—. Why the hell are you crying, por ejemplo.

—¡Porque eres un estúpido insensible que no entiende nada!

—Es cierto que no entiendo nada, pero te juro que no soy un estúpido insensible —responde con completa sinceridad.

—¿Ah, no? —incrédula.

—Pues... No. No soy un estúpido insensible, aunque te lo parezca —hace los ojos en blanco—. De hecho seguro si me explicaras podría entenderlo.

—Cualquier estúpido podría entenderlo si se lo explican, el caso es que no siempre se tiene que explicar todo.

—Bueno, te... Arriesgas entonces a que interprete lo que quiera y a veces lo tendré bien y a veces seguro la cagaré, pero eso no me hace un estúpido insensible, me hace alguien torpe para interpretar. Si fuera un estúpido insensible, simplemente me daría igual si te sientes bien o mal, o si la cago.

La africana inclina un poco la cabeza y entrecierra los ojos, sonriendo un poco.

—De hecho, claramente si fuera un estúpido insensible no estaría aquí: o estaría intentando que cogiéramos en el baño o me habría largado cuando empezaste a llorar.

—Ya, claro... —sarcasmo. Él le sonríe un poco—. No te considero TAN estúpido como para hacer una de esas cosas que implicarían que no volviera a hablarte.

—¿Qué otras cosas implicarían que no volvieras a hablarme? —pregunta y sonríe.

—Pues las mismas que lo implicarían para cualquier persona normal.

—Pero yo no soy una persona normal, soy un psycho, ¿recuerdas? —sonríe un poco más.

Oh, yes. Créeme que me he dado cuenta.

—Aún así, la loca agresiva eres tú... —sonríe un poco más y vuelve a pensar lo que ha pensado hace rato. Vuelve a sonrojarse —. No me pegues, ¿vale?

—¡Pues no hagas cosas raras que lo merezcan!

Inclina un poco la cabeza y se le acerca con clara intención de darle un beso. Así que Seychelles se sonroja y vacila un poco, sin moverse porque sabe que de nuevo están todos por ahí pero... también sabe que seguramente nadie le está haciendo caso.

Le pone los labios encima de los suyos muy rápido y con el corazón súper acelerado, se separa mirándola a la cara así como si esperara un cataclismo. Ella se sonroja un poco cuando se separa y nada más gira la cara...

Irlanda se sonroja también, pero esto sabe a una muy buena victoria. Sonríe un poco. Al girar la cara, la morena nota a Inglaterra y Francia que acaban de entrar y le mete un empujón al británico, separándose y poniéndose de pie.

What the... —protesta otra vez en confusión total con la bipolaridad de esta chica. Se detiene de la mesa.

Bye! —sale corriendo hacia el grupo con sus hermanos.

No, no... Wait! When?! —le grita, pero ni caso—. Ah... Bollocks! —protesta un poco pensando que TODO esto es RARÍSIMO DE COJONES. Y aún con todo... No parece ir tan mal. Va a salir con él. Se pone los audífonos, súper satisfecho.

xoOXOox

Y en realidad... una de las primeras cosas que sorprenden a Inglaterra al llegar, es encontrar a Suiza en la recepción del hotel. De hecho a la familia de los Alpes. Es decir, el paquete AuSui-Li.

Sí, pero a Inglaterra le sorprende Suiza, porque Austria y Liechtenstein han ido a sentarse a los sillones mientras esperan a que descubra el cuarto de Galia. Suiza, que parece tremendamente incómodo, no sabe si alegrarse de la presencia de Inglaterra o mortificarse por ello.

Hello! —le saluda, acercándose.

England! —saluda con cara de angustias.

—¡Qué sorpresa! —le tiende la mano—. ¿Has venido a ver los juegos?

—¿L-Los juegos? —sí, ni siquiera se ha enterado aún—. No.

—Ah, ¿no? —extrañado. Suiza suspira.

—Galia, vine por ella.

—¿Galia? ¿Qué le pasa? —frunce un poco el ceño y busca a Francia con la mirada, que está saludando a Sudáfrica, a quien se han encontrado a la vez que a Suiza sin enterarse aún de que está ahí.

—Nada, nada malo... Bueno, creo, si sabes lo del bebé, ¿verdad?

Yes, France me contó.

France sí sabía —le mira a los ojos y frunce un poco el ceño con eso.

Rome se lo contó.

—Ya podría alguien contarle a Österreich —murmura pensando que así es imposible que funcionen. Suspira—. Me pidió que viniera a ponerle un DIU.

—Galia... ¡Oh! —se sonroja un poco pensando en si tuviera que hacer eso él—. Bueno, ya tienes experiencia ahora.

El sonrojo, claro está, es contagioso.

Ja. Le puse uno a mi madre también. Fue una pesadilla —gira la cara, más preocupado de ponerle uno a Galia que las pesadillas de su madre —. Me ha dicho que se hospeda aquí...

Yes, con Wales... no sé en qué cuarto están.

Fantastic. Además hablo a su teléfono y no me contesta y... ¿Les has visto hoy? Si no voy a ir a preguntar a la recepción, justo a eso me dirigía...

—No, yo acabo de llegar...

—Ah... Pues voy a tener que preguntar —aprieta los ojos.

—Bueno, no puede ser más complicado que con mi madre.

—¿Complicado? No... Puede ser peor de otra manera.

Why? —claro, hazte el tonto ahora. Suiza se sonroja y carraspea.

—Voy a recepción. ¿Vienes conmigo?

Yes, come on —se va tras él.

—¿Qué juegos son estos?

—Los de la Commonwealth.

—¡Oh! Es verdad que lo leí —recuerda. Inglaterra sonríe y asiente—. Eso me hace pensar que... No va a haber cuartos de hotel —levanta las cejas esperando a que alguien le atienda.

—Pues... creo que no —sonríe un poquito de lado. El chico de los Alpes se pellizca el puente de la nariz.

—Fabuloso. Seguramente Österreich y Liechtenstein estarán encantados con eso —murmura saludando a la chica de recepción—. Hello... Busco a... ¿Cómo está registrada tu suegra?

My... eh... what?—se pone nervioso.

—Galia.

—No es mi suegra... —susurra.

—Ehh... ¿Cómo está registrada?

La chica vacila mirando a uno y luego al otro.

—La señora... ¿Galia?

—Es que no lo sé, los registró Scotland.

—Ehm... El señor... Wales? —inclina la cabeza—. Mmm...

—Son una pareja de una mujer muy bonita y un idiota que sólo está con ella porque France no le quiere y me quiere a... otro —suelta Inglaterra explicándole a la recepcionista, sonrojándose al oírse a sí mismo.

—Una mujer muy bonita... Oh, y un joven muy caballeroso, ¿el que llegó ayer cantando con otro? Ya, ya está...

—¿Cantando? No, debe ser otro.

—Ehm... Pues... Ella es la chica más bonita que está aquí, lo comentamos. ¿Es pelirroja?

—No. Es rubia, ojos azules.

—No, no, la pelirroja es my mother —sonríe pensando que cree que es la chica bonita.

—Ya imaginaba yo que... Mmm... Sólo se me ocurren los dos que están registrados aquí como "Príncipes de Gales".

—¿Y no le pareció que podían ser ellos cuando dije "Wales"? —protesta Suiza—. ¿Me comunica por favor?

—¡¿Príncipes de Wales?! ¡Qué morro!

—No lo había notado... Denme un minuto —pide la chica llamando al cuarto de Galia y Gales, que aun duerme, junto a Galia porque aún no tienen planes, entreabre los ojos... Hunde la nariz en el cuello de Galia, le da un beso... toma la almohada y se las pone en la cabeza. Ella ni se entera.

—No contestan —la chica sonríe y cuelga.

Well, ¿qué número de cuarto es? Vamos a buscarles…

—No creo que deban subir a molestar a nuestros huéspedes —sonrisita escocesa.

He is my brother! —protesta el británico. La recepcionista entrecierra los ojos y Suiza la medio fulmina—. And she... ella es su suegra —señala a Suiza.

—¿La mía? ¡Es la tuya! —Suiza se sonroja.

—¡La mía no es! —replica Inglaterra

—Ehh... —la chica cambia el peso de pie y se acerca a la pantalla.

—¡Es más tuya que mía! Créeme —asegura el helvético.

What? ¿Quién es el que le va a meter los dedos ahí? —acusa el británico.

What?! ¡Igual que se los metí a tu madre! ¡Ese es otro asunto!

La chica levanta las cejas.

—A mí me parece que no es otro asunto, hasta has venido aquí a ello.

—¿Qué estas insinuando? —el suizo entrecierra los ojos

—No insinúo nada, has cruzado media Europa a eso, me parece que implica cierta cercanía —se encoge de hombros el inglés.

—¡Sólo porque me lo ha pedido! ¡Y tú habrías hecho lo mismo! —sigue defendiéndose el suizo.

—¿Yo? ¡No es verdad!

La chica sonríe de lado pensando que son graciosos.

—¡Claro que sí! ¡Como si se pudiera decir que no a Galia, por dios, aunque no fuera tu suegra!

Whaaat? Of course puedo decirle que no! —exclama Inglaterra.

—Bien, quiero verte que le digas que no una sola vez —le reta Suiza.

—Pues nada más que me pidiera algo irracional.

—Aquí tienen el número de habitación... —menciona la chica sonriendo y extendiendo un papelito a ellos.

—¡Pues como si esto que hago fuera muy racional!

—Pues por eso digo que tu relación es mucho más cercana con ella —se defiende el británico.

—¡No es más cercana! —se sonroja el helvético—. ¡Sólo es mi suegra!

—Ajajá! —grita señalándole con un dedo.

—Argh! ¡Pues también es tuya! ¡Es madre de France! —se devuelve.

B-B-B-But… —vacila Inglaterra.

See? Ajajá!

—Pues... Tú vas a TOCARLA.

—¡No voy a tocarla! —el chillido de Suiza retumbaaa.

—En realidad... yes —le pone la mano sobre el hombro sin acusarle, si no con un gesto de empatía. Suiza mira a Inglaterra, mira la mano... Y siente repentinamente la enorme empatía del inglés.

—Es terrible...

—Puedes... ehm... aprovechar.

—A-Aprove... What?

—Pues... no es algo que vayas a poder hacer más, quiero decir, tienes una excusa y... —se le acerca, cómplice. El helvético se sonroja —Fastidiarías a my brother.

—Y me metería en problemas con Österreich...

—No tendría por qué enterarse.

Suiza se sonroja y es que NI SIQUIERA le había pasado por la cabeza.

—Ehm... —se lo piensa... Y piensa únicamente en un gemidito de Galia. Se sonroja un MONTÓN y aprieta los ojos —. Nein. No podría —niega con la cabeza y el británico suspira.

Well, vamos a buscarles.

Aunque gracias a tu influencia, Inglaterra... Al menos lo piensa. El británico toma el número de habitación y empieza a andar hacia el ascensor.

—Crees que de una vez... Deba... ¿Llevar las cosas? —Suiza el que quiere AHORA MISMO.

I don't know, ¿vas a hacerlo ya? —mira los números del ascensor. Suiza se piensa... Que quizás es temprano y... Aprieta los ojos.

—No. Vamos sólo a buscarla —le hace un gesto a lo lejos a cualquiera de los dos, Austria o Liechtenstein para indicarles que van a subir. Se sube al elevador y mira a Inglaterra —. ¿Tú aprovecharías?

Well... —se sonroja.

—¿Ajá?

—Yo nunca tendría una excusa. E igual sería para molestar a my brother nada más, si acaso lo hiciera.

Of course, Of course. De hecho yo no tengo ninguna razón para hacerlo, en lo absoluto, no tengo ningún problema con Wales.

But... —hace ademán de seguir. El suizo se calla, mirándole de reojo.

—¿Ajá?

She... is so beautiful —susurra.

Suiza se sonroja un montonal y aprieta los ojos porque sabe PERFECTO a qué se refiere. Si le tiemblan las piernas cada vez que la ve y de hecho sí, recorrió media Europa sólo porque ella se lo pidió, porque es bonita, amable, cariñosa y le dijo que le quiere y...

Inglaterra se mira los pies sin decir nada en el ascensor, pensando que sí es muy bonita... y no porque se parezca un montón a Francia, aunque se le parece. Y cada uno pensando cosas semejantes de porque es hermosa o porque no, van a llegar al cuarto con la cabeza en su propio mundo.

Suiza toca la puerta. No, Galia aun no quiere despertarse.

Inglaterra se queda detrás de Suiza planteándose realmente REALMENTE si se aprovecharía de la situación, de poder... y es que... Galia es tan bonita y nunca le ha roto el corazón un millón de veces y siempre es tan amable y dulce... Y Francia... seguramente se enfadaría porque es su madre (sí, no porque él se fuera con otra) pero seguro él también lo haría con su propia madre si Britania no fuera un demonio sacado del infierno la mayor parte del tiempo.

Suiza toca un poco más la puerta, histéricamente y Gales se mueve un poco. Galia aun se niega a despertarse.

E Inglaterra sigue pensando que además eso borraría la estúpida sonrisita que Gales siempre le ponía al verle con Francia, que venía diciendo "todos nos lo hemos beneficiado, sólo estás recogiendo las patéticas sobras, no creas que tienes algo tan especial".

Oooootros golpes en la puerta. Galia sigue sin moverse, o sea, si puede dormir con los ronquidos de Roma... Suiza debería comprender cómo funciona esto…ejem…cofAustriacof.

Bloody hell... Go away! —grita Gales que tiene un poquito de resaca... Nada que no se cure con un whiskey. Suiza levanta las cejas quedándose petrificado y es que... Gales piensa que es el servicio a la habitación o algo así.

—¡Go away tu puta madre! ¡Ábrenos! —grita Inglaterra, saliendo del trance y golpeando la puerta. Gales levanta las cejas y abre los ojos.

What the bloody hell do you want? —pregunta mirando a Galia de reojo y sonrojándose un poco sin poder evitarlo. Le quita un poco el pelo de la cara. Ella duerme aun tranquilamente.

—¡Estoy con Switzerland, venimos a ver a Galia!

What?! —pregunta porque... Bueno, creo que Galia no le ha dicho y si le ha dicho no se acuerda... Y él que pensaba pasarse todo el día en la cama... Suiza está rojo como tomate porque le parece tremendamente incómodo estar interrumpiendo a una pareja en lo que sea que hagan.

—¡No seas idiota y abre, ella le ha llamado!

—Galia, my love... —Gales le acaricia un poco la espalda a Galia y la mueve un poco. Ella se mueve un poquito y protesta, pero no. Gales le da un beso en la cabeza y le acaricia un poco la cara—. Sweetheart...

—Mmmm... —más protestitas. Golpes en la puerta.

—Está my stupid brother con Switzerland aquí afuera... —insiste un poquito Gales mirando a la puerta de reojo.

Suiza mira su reloj... Preguntándose si es tan temprano. ¿Se la ve preocupada a ella, eh? Terriblemente. Gales se mueve un poquito intentando salir de debajo de Galia.

—¿Será que tienen que hablar con Galia ahora mismo? —protesta Gales pasándose una mano por el pelo.

Yes! ¡Switzerland ha venido expresamente desde Bern! ¿Dónde están tus modales? —lo que sea por joder. Suiza susurra algo semejante a "podemos venir después".

Bloody hell... —Gales mira a Galia de reojo un segundo, se le acerca un poco y le da un besito en los labios—. My queen... Galia, cielo... Despierta —la mueve un poquiiiito. Ella entreabre un poco los ojos, sonríe... y se acurruca—. Galiaaaa... Vino Switzerland desde Bern... Está tocando la puerta —intenta darle otro beso.

—¡Ha venido aquí expresamente nada más para ponerle el DIU porque tú no eres más que un cochino follador que no sabe ponerse un condón! —sigue el inglés. Gales se SONROJA apretando los ojos.

—¡¿Con esa boquita comes, England?! —grita desde el cuarto volviéndose a Galia otra vez y dándole ooootro beso que es lo único que ha funcionado. Y lo único que funciona...

—¡Será como si tú no metieras la tuya en sitios asquerosos!

—Oh bloody hell... —protesta Gales separándose del beso o semi beso.

—¡Además, sal! ¡Hay algo que quiero contarte!

Gales hace los ojos en blanco girando un poco, inclinándose hacia Galia y consiguiendo salir de debajo de ella. La gala ya está más despierta, nada más que ahora está perezosa.

—Más te vale que sea lo más fantástico que he escuchado en mi larga vida —le mira el culo a Galia y antes de levantarse se sonroja un poquito y le da una palmadita.

—Mmm... Travieso —protesta ella un poco sonriendo, girándose y abrazándose al cojín. El galés se sonroja y le sonríe un poco, pasándose las manos por el pelo. Galia vuelve a cerrar los ojos, acurrucándose.

—Está Switzerland ahí afuera, ha venido a verte...

—Ah, oui. Tres bien... ha llegado muy pronto —se frota un ojo sin moverse más. Él parpadea.

—¿De verdad le has pedido que venga?

Oui —se tapa la boca y bosteza —. Déjale entrar, si quiere.

—¿Q-Que le deje entrar? —La mira... Y parpadea. Y parpadea otra vez. Galia asiente un poquito.

—Y tú salte, no quiero que estés aquí cuando lo haga.

—Quieres que entre aquí, Switzerl... —se calla mirándola —. What?

—No es una cosa que tengan que ver los chicos. Además seguro le pondrías nervioso.

—No estoy entendiendo —confiesa mirando hacia la puerta—. Ponerle nervioso para... —se tarda... Se taaaarda. El problema de beber—, le has pedido que venga a... ¡oh! —cae en cuenta. La chica no tiene ninguna prisa, se destapa un poco porque tiene calor, quedando sólo en su camisón de seda rosa—. ¿Es para el DIU como a mother?

Se ha vuelto a dormir. Gales la mira... Luego mira a la puerta, y luego piensa que no le pone en lo absoluto cómodo que Suiza entre aquí así por las buenas y le meta mano a su mujer... Dormida y sin estar él. Ya bastante gente le mete mano a su mujer, de por sí... Además ¿no iban a ir a ver a un doctor y a averiguar qué pasaba con los bebés que perdía?

No le había dicho siquiera que le había hablado. Se enfurruña un poco, pensando que ni en un millón de años Suiza va a entrar aquí en estas condiciones.

—Galia —la llama buscando sus calzoncillos por ahí, pensando que además ayer estaba bastante borracho y está seguro, SEGURO de haberle pedido que se casara con él... Más de una vez. No hay respuesta, como ya has visto—. Bloody hell... —se va a la puerta poniéndose una camiseta. Mira la cama, se pone los pantalones y abre la puerta.

—¡Hombre! Ya era hora, creíamos que había muerto alguien ahí dentro —protesta Inglaterra. Gales le sonríe falsamente deteniendo la puerta.

—¿Qué es lo que quieren?

—Ya te lo he dicho —Inglaterra mira a Suiza.

—Ehm... Wales. Hello —carraspeo—. Perdona la interrupción

—Ninguna interrupción —suelta sarcástico, frunciendo el ceño hacia Suiza—. Sólo dormíamos. Un placer que te despierten a gritos.

—Eso pasa a veces cuando duermes hasta las once de la mañana —sí, las once. No te creas que es tan fácil sacar a Francia de la cama tampoco...

—Hasta la hora que duerma a ti te da igual, larva —murmura el galés agresivo sin mirar al inglés, aun repasando a Suiza de arriba a abajo. Es de familia.

—Tu vida entera me da igual, hasta que se mete en la mía. ¿Vas a dejarnos entrar? No es a ti a quien venimos a ver.

—Necesito hablar con Galia —completa Suiza, estoico, serio e impasible al tono agresivo del galés.

—¿Lo ves? —Inglaterra hace ademán de empujarle para apartarle y entrar.

—Tú no vas a entrar a nuestro cuarto ni muerto —asegura Gales poniéndole una mano en el pecho a Inglaterra. Mira a Suiza de reojo—. Galia no está presentable.

—¿De qué tienes tanto miedo, eh?

—No es ningún miedo, larva. Es pudor por mi vida personal. Ya te lo he dicho, es mal momento —insiste con el ceño fruncido, arrancado en la puerta —. Galia está dormida.

Switzerland la despierta, ¿verdad? —le pregunta a Suiza ahora.

—Ehh... —Suiza vacila porque en realidad... Hombre, por él, puede volver más tarde.

—Además yo soy su ayudante —declara Inglaterra... ya está, se acabó, te quedas solo. Te metes en camisa de once varas tú solo, ya no te ayudamos más. Gales levanta las cejas hasta el cielo.

—Tú vas a ser su ayudante por encima de MI cadáver —le advierte con completa seriedad.

—¡HA! Pues no es como que te quede de otra... además, ¿qué más te da? Esto ya hasta lo estás consintiendo... claro que no es como que hayas podido evitar que medio mundo le meta mano cada vez que quiere.

El problema de ser el hermano pequeño, es que todos los hermanos mayores consideran que al hermano pequeño se le puede zarandear si se pasa en lo que dice, sea o no sea verdad.

El problema de ser el hermano pequeño es que se espera que lo zarandeen nada más por decir buenos días. Así que Gales toma a Inglaterra del chaleco, frunciendo el ceño.

—Seguro puedes quedarte a ver cómo Switzerland le da más placer del que tú podrías jamás, nada más con unos cuantos roces "inocentes" —presiona Inglaterra poniéndose en guardia. Suiza... Se SONROJA abriendo los ojos como platos.

—Ve a ver qué hora es en la planta baja, larva... Hablamos después —decide Gales dando un paso atrás, soltándole. Inglaterra pone los ojos en blanco y se arregla la ropa.

—Igual aun tengo que contarte algo —añade haciendo ademán de que se vayan para Suiza. Gales se pasa una mano por el pelo y se humedece los labios notando que tiene sed.

—¿Contarme qué? —pregunta.

—Te lo diré después.

—Si me interesa te contaré algo a cambio... —responde viendo a Suiza carraspear un poco.

—Oh, seguro te interesa.

—Es sólo un procedimiento médico —declara el germano, sólo por si acaso, sin que Gales le haga mucho caso.

Come on, Switzerland, vamos por las cosas y a avisar a Austria y a los demás mientras se arreglan.

Wales —se despide Suiza mientras carraspea y hace un gesto con la cabeza, caminando hacia los elevadores.

Gales se recarga en la puerta, frunciendo más el ceño, preguntándose qué demonios pretende contarle la larva. Inglaterra se va tras Suiza.


A veces es difícil decidir si Inglaterra es una buena o mala influencia para Suiza ¡No te olvides de agradecer a Josita su edición!