Después del encuentro incómodo con Suiza en el elevador, preocupado, no va a negarlo, Gales se acerca a la puerta del cuarto acomodando las flores. Se pasa una mano por el pelo y va a tocar la puerta... Vacila y opta por sacar su llave.

Hello? Galia, my love?

—¡Ah! ¡No digas eso! —risas. Gales levanta una ceja callándose y quedándose un poquito inmóvil. Ehm... Escuchando—. Non, non, Rome... no seas malo —más risas—. En realidad Britania me había asustado.

Frunce el ceño sin poder evitarlo. Claro, le había hablado a él y corriendo al otro maldito interesado. Cierra la puerta con suavidad. Ella se ríe un poco más de algo y Gales hace los ojos en blanco muy conforme con su entrada triunfal.

Mira alrededor, la cama tendida incluida, sus cosas aún ahí. Pone las rosas en la mesa y trata de aguzar el oído.

—No, no, sí que se parece a Germania, pero no del todo... no, es muy dulce conmigo... Ah, eso es porque tú eres un peligro.

Se sienta en la cama pellizcándose el puente de la nariz, pensando que no necesariamente quiere seguir escuchando esto.

—No, no, no seas malo, venga Rome, es mi hijo. Además ya te he dicho que a mí no me ha dejado... ¡No te ríaaas! —protesta riéndose un poco también —. Pero lo ha hecho súper suave las cuatro veces que me la ha metido —añade.

Gales aprieta los ojos con eso. No la "había dejado". Y con la siguiente frase abre los ojos como PLATOS y se le arruga el corazón.

Oui, más delicado que tú... No sé si decírselo a Cymru porque es que ya sabes cómo se pone con eso...

Se obliga a sí mismo a pensar que habla de la mano... o... Algo. Piensa en la actitud de Suiza que no le ha mirado siquiera, muy muy sonrojado. Sigue en silencio y frunce el ceño. ¿"Más delicado que tú"? Qué coño iba a hacer más delicado que Roma. Roma no le ponía un maldito DIU nunca.

—No me molestes con eso, además, seguro va a llegar pronto. ¿Sabes que alguien le ha contado de la boda?

Y claro, él era el idiota que "ya sabía cómo se ponía" si se acostaba con alguien más que le metía cuatro veces algo de manera más delicada de como se la metía Roma. Se humedece los labios con esto de la boda, esperando la siguiente frase.

—De verdad que yo quiero creerte Rome pero...

—Galiaaa…

—Pero volviendo a lo otro si puedo Suisse va a ser el único que me lo... —saca la cabeza—. Cymru! No te he oído entrar... tengo que dejarte, ya está aquí... oui, oui, y yo... oui, adieu —se despide ella colgando.

Switzerland va a ser el único que te lo... —suelta intentando completar la frase, sentado en la cama, mientras prende la televisión, sin mirarla si es que sale.

—Haga —sonríe guardándose el teléfono y acercándose para darle un beso. Gales la mira de reojo y se quita un poquito del beso para que no se lo dé en los labios del todo. Ella parpadea y se separa inclinando la cabeza

—¿Cómo ha ido, eh? —pregunta tratando de sonar normal.

—Bien. ¿Qué pasa? —notándole extraño. El británico se encoge de hombros y mira otra vez a la tele.

—"Bien", cuanta información.

—Pues ha sido rápido y no me ha dolido ni nada —tan feliz. Gales suspira cerrando los ojos.

—¿Y ya? No me parece que haya sido rápido, se ha tomado una vida entera —murmura peleando consigo mismo.

—Pues es lo que se tarda me parece, no me ha dicho que haya habido ninguna complicación.

—Bueno, eso es bueno y me alegra —abre los ojos y la mira de reojo. Luego mira a la mesa —. Te he traído algo.

Galia levanta las cejas y mira también.

—¡Oh! ¡Rosas! ¿Son para mí? ¡Son preciosas! —se levanta a verlas. Él la mira de arriba a abajo al levantarse, sin moverse de la cama.

—Y... ¿Cómo fue el procedimiento?

—Bien, de verdad, Suisse es muy hábil y me ha tratado muy bien.

—¿En qué consiste?

—Pues es eso que nos contó en casa —porque para ella es obvio. El británico la mira fijamente, y se humedece los labios otra vez.

—Entiendo.

—Ya sabes que las palabras esas complicadas me cuestan y se me dan mal...

—Parecías tener bastante fluidez al teléfono, no noté que se te dieran mal las explicaciones detalladas, my love —bastante ácido.

—¿Eh? Ah... con Rome, Rome es diferente porque él siempre sabe lo que quiero decir... igualmente no le estaba explicando el proceso.

—Bueno, entonces te dejo si quieres a que le hables de nuevo a Rome, ya que te entiende tan bien y a él sí le puedes contar cada intimidad... —frunce el ceño. Galia se acerca con las flores en la mano y se sienta a su lado.

Non, ya le he dicho cuando ha llamado que te estaba esperando y que hablaríamos cuando volviera a casa.

—Es decir, a mi claramente no vas a contarme y en mi cara me lo dices tan tranquila. Porque yo no soy Rome.

—¿Pero contarte qué, mon amour?

—Lo que le has dicho a él que no sabes si vas a contarme porque yo me pongo no sé de qué manera. Bien, hoy aprendemos, my dearest, que también puedo ponerme de maneras si no me dices las cosas.

—¿Has oído eso? —aprieta los ojos.

—Entré, te llamé y estabas ocupada al teléfono.

—Es algo... es que...

—Puedes no contarme si no quieres. Puede gustarme o no.

—Ya sé que no te gustará que no te cuente y quieres que lo haga —suspira derrotada.

—Sí, sí quiero que me cuentes. Me preocupa que creas que no quiero que me cuentes o que no voy a "soportarlo".

—Sí que vas a soportarlo...

—¿Entonces qué pasa? Lo siento, Galia, pero el día de hoy cada cinco minutos tengo la sensación de que si no me cuido poniéndome celoso, estoy siendo un estúpido.

Suisse me sacó sangre después... y no me hizo daño.

—¿Cuatro veces? ¿Más delicado que Rome?

Oui, cuatro veces, cuatro viales de esos... —véase que ella piensa que tiene que sacar la aguja y volverle a pinchar con cada uno.

—¿Rome cuando te ha sacado sangre?

—No, él ha hecho un chiste sexual.

—¿Y qué es lo que pretendías no contarme? ¿Sabes? Detesto, detesto estarte cuestionando, Galia, lo detesto. Creo que aguanto cada cosa que haces, si te mete mano Rome, o si te la mete Germania... Tengo toda la paciencia posible con ese tema, no me parece merecer no poder yo ser quien elige si aguanta algo o no.

—¡Eso!

—¿Que te sacó sangre? —levanta las cejas y ella asiente. Gales la mira y traga saliva —. Ok —susurra desviando la mirada.

—¿Qué ocurre?

—Que tengo unas tremendas ganas de creerte...

—¿Y qué te lo impide?

—Sé que no es verdad. Es absurdo que creas que voy a ponerme mal porque te sacó sangre cuando ya hubiera querido yo conseguir sacarte sangre cuando estabas embarazada —la mira y niega con la cabeza —. No te acuso, Galia, pero no me trates como a un idiota.

—Nunca dije que fueras a ponerte mal, no quería decírtelo porque sabía que me reñirías y me dirías que no es tan malo como yo decía.

Gales se tumba en la cama con los brazos cubriéndose la cara y la gala suspira mirando las flores, acariciando una.

—Esperaba pasar el día en la cama contigo, ¿sabes? No pasarlo teniendo dudas y peleando contigo por celos cada hora.

—Aun podemos hacer eso.

—Ven aquí —pide estirando los brazos hacia ella.

Galia se le echa un poco encima y él la mueve para que se acueste sobre él. La gala sonríe, situándose. Gales le pasa las manos por el pelo sosteniéndoselo para que no se le venga a la cara. Ella cierra los ojos moviendo un poco la cabeza siguiendo el movimiento.

—Cuando estaba con France... O cuando creía estar con France... Tenía tantas ganas de creer cada cosa que decía... Aún cuando fuera obvio que era mentira. Aun se ríen de mí...

Ella le mira un poco desconsolada.

—No tengo por qué no creerte fuera de un trozo de conversación y Switzerland sonrojado y sin mirarme ni hablarme al salir del ascensor... —suspira—, la realidad es... que no confío en tu fidelidad y me cuesta mucho trabajo... aceptar que te acuestes con más gente. Lo intento...

—No me he acostado con Suisse y no quiero que te sientas mal —le acaricia la cara—. De verdad.

—Podríamos... ¿Podría pedirte un favor? —sigue la caricia.

Oui.

—¿Podríamos... limitar tus posibles parejas sexuales? —vulnerable. Ella parpadea.

—De verdad no me he acostado con Suisse. Ni lo haría a pesar de que es verdad que me gusta, pero no quiero que deje de querer a Austria.

Gales parpadea lentamente ante esa declaración.

—¿Y si no estuviera Austria?

—Austria es mi hijo, no quiero que no esté.

—Tengo que aprender a vivir con esto, ¿verdad? —aprieta los ojos.

—Es cruel que me lo preguntes... y si tú hubieras tenido oportunidad con France, ¿estarías conmigo?

—No. Pero si France viniera ahora, no me acostaría con él. Ni con él ni con nadie más —se encoge de hombros negando con la cabeza, consciente de que esto es un callejón sin salida.

—Igual que yo no lo he hecho con Suisse.

—Porque no quieres que Austria le deje, yo no figuro en tu argumentación, my love.

—Tú me quieres aunque Rome y Germania hagan cosas tontas, se sobre entiende que te quiero muchísimo y no quiero hacerte más daño a ti, pero no sé si sea motivo suficiente, por eso argumento sobre mi hijo —inclina la cabeza.

—A pesar de Rome y de Germania te quiero. ¡A pesar! —susurra sonriendo un poco.

—Si soy sincera contigo, ha sido excitante, porque me gusta que los hombres me toquen, pero no... De verdad que no tienes que preocuparte de ello, de verdad te prefiero —le acaricia con la mejilla. Gales aprieta los ojos y arruga la nariz, pero la abraza con más fuerza.

—Excitante... Bien, prefiero oír eso. Aún con todo. Suena más sincero —abre los ojos y de golpe gira hasta ponerse sobre ella, deteniéndose con los brazos para no aplastarla. La gala le mira a los ojos y él le sostiene la mirada —. Así que te gusta que los hombres te toquen, ¿eh?

Galia cierra los ojos, sonríe y levanta la barbilla.

—¿A ti no te gusta que te toquen las mujeres?

—A mí no me tocas más que tú —le da un beso en la barbilla —, con esa lógica... Yes. Me encanta que me toquen las mujeres. Sabes... ¿Sabes qué concluyo de esto?

Quoi? —pregunta mirándole de nuevo.

—Que no te toco lo suficiente —sonríe aplastándola un poquito y sonrojándose levemente —, voy a tener que corregir eso de inmediato —sonrisa. Galia le abraza y se ríe—. Es la única opción que me dejas. Voy a ganarte, toda, completa para mí —sonríe.

Ella le busca un beso y el británico se lo devuelve cerrando los ojos, con muchas, muchas ganas de que Galia logre con rapidez que se le vaya la olla… Probablemente lo haga. Gales se lo agradecerá eternamente y no pretende salir de ahí hasta mañana. Que se caiga el mundo si quiere.

xoOXOox

¿Qué jugaremos hoy? Hoy tocaaaaaaa… ¿Cricket? No porque no están los brits.

Baseball por órdenes de América. Dice Canadá que a él le prometieron Hockey y que ayer ya jugaron basket porque lo dijo América. Aunque no creo que nadie le escuche porque igual se ha ido con Lili. Puede tocar hockey... Ahora que vuelva con Lili.

Así que Seychelles, la niña de los trópicos, tiene vacaciones en el banquillo hoy. E Irlanda revolotea por ahí porque sus hermanos no están por ahora... Puede que Francia e Inglaterra sí hayan ido a verles… O puede que aún no lleguen. De hecho Escocia e Inglaterra deberían estar al llegar.

La africana está como un chocolate debajo de todas esas sudaderas y mantas que le han prestado, junto a Liechtenstein, mientras Canadá les pregunta a las dos si están bien por vez diez millones tres.

Irlanda se sienta junto a Escocia en cuanto llega, que está preguntándole a Bélgica si ella va a jugar, mientras se pone sus patines. Bélgica vacila porque no es buena patinando en lo absoluto, así como para jugar Hockey. Ella da un saltito cuando Irlanda aparece a su lado.

Hello —les sonríe a ambos tontamente.

—¿Qué pasa, gusano? —saluda el escocés aun atándose los cordones.

—Adivina.

Escocia se detiene un segundo y le mira de arriba abajo. El menor sonríe un poco y mira a Bélgica de reojo. Se sonroja levemente y se rasca la nuca, no olvidemos que el irlandés debe tener al menos un moretón del golpe de ayer.

Cymru me dijo que lo de ayer fue un DESASTRE.

Ah, Yes... Fue un DESASTRE, pero hoy me pidió perdón —sonrisa de campeón. El escocés levanta una ceja y Bélgica también levanta las cejas sin decir nada.

Well, por lo menos...

—Y no le digan a nadie... But... Tengo una cita —triunfante. Escocia levanta mucho las cejas ahora sí.

—¿Con quién?

Bloody hell, cómo que con quién you arsehole.

—Pues... con quién es con quién. Who in the hell quiere salir contigo con la cara medio partida?

—¡Pues quién va a ser! ¡Ella, la tonta que me la partió! —sonríe aún y se sonroja un poquito desviando la cara.

What? ¿Te parte la cara y luego te invita a salir? —no te hagas el idiota que tú también le metiste un buen golpe a Bélgica en Bruselas en una cita. Bélgica se ríe un poco con eso.

—Están locos en esta familia —declara la chica e Irlanda la mira frunciendo el ceño un poquito con eso, luego mira otra vez a Escocia.

—Nah, nada más es que bebemos mucho —se encoge de hombros el escocés.

Yes, me ha partido la cara por tonta. Y de hecho ella está bien loca, porque después de decir que sí iba conmigo a la cita se ha puesto a llorar y no por ir a la cita —se apresura a aclarar sabiendo lo que va a decir el escocés.

—Eso es que se ha arrepentido seguro —suelta igual.

—Noooo —ojos en blanco y se ríe un poco —. No tengo ni idea de por qué lloraba, pero no era por eso. Al final se ha dejado que la abrace y me ha llorado encima y sólo se ha calmado cuando le he caaa... Ehm... C-Contado un chiste —sonrooooojo.

—Mmmm... —nada seguro—. Qué te va a decir a ti... ¿Y? ¿Qué vas a hacer?

—Pues salir con ella cuanto antes.

—No sea que se arrepienta más —se ríe. El irlandés se ríe un poco aunque en el fondo sí piensa que puede arrepentirse conforme pasan las horas.

—Bueno, arsehole, ¿a dónde la llevo?

—¿Y a mí qué me cuentas?

—¡Tú sabes que hay por aquí, es tu bloody casa!

—Qué voy a saber de cosas románticas e idiotas de enamorados... —se humedece los labios y se sonroja un poco porque esto sería más fácil si Bélgica no estuviera ahí. Bélgica sonríe un poquito pensando que sí que sabe.

—Hombre... Ayúdale un poquito... —pide sabiendo que seguro debería irse.

—A ver... what the hell has pensado? —pone un poco los ojos en blanco.

—Pues... No he pensado mucho. Quizás el parque o la biblioteca o esas cosas... ¿Qué les gusta a las chicas?

—¿La biblioteca? —levanta las cejas.

—¿La biblioteca? —pregunta Bélgica a la vez sin poder evitarlo.

Well... —se sonroja un poquito —. No sé, es callado y... ¡Yo qué sé!

—No, es que... a ver, no seas idiota, imagínate haciendo eso, ¿cómo crees que va a ser?

Irlanda se imagina y no puede evitar pensar en él con Seychelles besándose en un sillón de la biblioteca.

—No tengo idea —se sonroja de nuevo.

—Nada más piensa en lo que quieres conseguir y cuál es el sitio más propicio para ello.

—¡Hombre! ¡En un hotel ya estamos!

Escocia Facepalm.

—Cie-los... —susurra Bélgica.

—Mira... si lo que quieres es hablar con ella, llévala a un lugar tranquilo... a poder ser donde no esté prohibido hablar. Si lo que quieres es tocarla pues llévala a bailar o a ver una peli de miedo o algo así que te de una excusa para hacerlo —las cosas que se aprenden con Francia. Bélgica levanta las cejas sinceramente sorprendida con todas esas estrategias.

—Yo... Bueno, yo... —se rasca la barbilla y mira hacia donde está Seychelles pensando que hablar, quiere, pero... Es que puede irle mal esto. Podrían ir a bailar, aunque él no baila muy bien, pero le gusta mucho la música—. A... ¿Cenar y luego bailar?

—Eso suena a un plan clásico, al menos más que la biblioteca.

—Bah, no es ninguna cosa clásica, ni que fuera Cymru —se revuelve y mira a Bélgica de reojo sonrojándose otra vez, pensando que lleva todo este rato contando de su cita frente a ella y ni siquiera se había puesto a pensar en lo vergonzoso del asunto.

—Pues creo que es lo que hizo él en fin de año —tú no, claro.

Bélgica le sonríe a Irlanda y luego mira de reojo a Escocia pensando que ellos dos tambieeeeén habían ido en año nuevo. ¡Incluso con el mismo Irlanda! Conste que no ha dicho que sea algo malo, nada más clásico.

—Entonces la llevo a bailar sin cena y ya... Aunque así no hablamos. No sé, querría hacer algo diferente... ¡Detesto tener que hacer esto en tu casa, con las miles de cosas que podría llevarla a hacer en la mía! Quizás podría llevarla al bloody río o algo así aquí, aunque todo sea feo.

What the hell te crees que podrías hacer en tu casa que aquí no, imbécil?

—Mostrarle mis acantilados que son considerablemente más espectaculares que los tuyos... Por ejemplo —sonríe un poco.

—¿Hablas de mis acantilados blancos, capullo? No sabes lo que dices.

—Sí que lo sé bien... Además estando aquí en esta ciudad tan... —hace un gesto de desagrado con la mano sin dejar de sonreír—, así. Bueno, ni modo, peor sería estar en casa de la larva.

—Va a ser una buena idea que la lleves a un acantilado, por si a media cita quiere suicidarse —replica sonriendo.

Shut the hell up! La llevaría ahí por si a media cita tengo que voltearla de cabeza y detenerla sólo de un pie, porque es tonta y hace estupideces.

Ah, yes, eso les encanta a las tías, eres todo un semental —se burla.

—¿Te acuerdas esa vez con Cymru? —pregunta riendo.

—¿Cuál de todas?

—La que casi se nos cae —sonríe relajándose un poco y mirando a Seychelles otra vez, eso sí.

—Como chillaba —sonríe también asintiendo y recordándolo.

—¿Colgaron a tu hermano de un acantilado? —pregunta Bélgica que aún se sorprende con algunas cosas.

—Ehm... bueno, más o menos...

But... ¡Son enormes esos acantilados! —un poquito escandalizada.

—No se nos iba a caer... Y no fue en la parte de más piedras abajo —se defiende Irlanda —. Nada más fue donde más fuerte son las olas, así la muerte no es inmediata si no que puede ser hasta por hipotermia —se encoge de hombros, sonriendo.

—¡Oh cielos! Y que... Y... Dios mío, ¡suenan a los peores niños del mundo!

—Pero si tú hubieras tenido de hermanos a uno de estos, seguro la muerte te parecía un arreglo perfecto —pica e Irlanda se ríe.

—A él más que a ningún otro. Era como el peor villano que sale en todos los libros... Empeorado —admite—, God, lo pasábamos muy bien.

—¿Ves? ¿Ves cómo se ríe el cabrón? —Escocia se ríe también y le da un golpe en el brazo. Irlanda se masajea el brazo, riéndose aun.

—Querría saber si Wales and England se ríen igual — Bélgica sonríe.

—¡Ah, seguro! Eso y se orinan del terror con algunos recuerdos...

—¿Qué te crees, que ellos eran ángeles?

—Nunca he pensado que England sea un ángel —le sonríe—, pero suena terrible esto de ser el hermano pequeño de ustedes dos.

—No tiene nada que ver con la edad, a mí me tocaba pelear siempre con my mother porque ellos se chivaban.

—Y todas y cada una de las veces le echaba de casa —maaaaás risas de Irlanda. Y justamente es Britania quien llega a la arena de Hockey ahora mismo con alguno de sus nietos, después de notar que Galia no está por la labor de pasar el día de manera visible... Como radar busca y encuentra a Escocia y se acerca a ellos de manera directa.

—Ella no me echaba, era yo quien se largaba —el orgullo...

—Después de que ella le gritaba "¡Láaaargate en este momento de mi vista!" —Irlanda sonríe un poco y niega con la cabeza... Y nota a su madre—. ¡Ah! Mira quien viene ahí.

Escocia frunce el ceño y la nota. Bélgica nota el ceño fruncido y le hace un cariñito en el brazo bastante sutil, tragando saliva al ver a Britania, pensando cómo va a escaparse.

Hello —saluda sentándose al lado de Escocia—. ¿Qué estupidez de deporte es este? ¿Cómo es que tienen un trozo de hielo de este tamaño aquí dentro con el clima que hace afuera?

—Es... —Escocia mira a Bélgica de reojo—. Es patinar encima del hielo como hacíamos en invierno. Ven, vamos por unos patines para ti —decide.

—¿Para mí? No. Voy a sentarme aquí con esta muchachita, que tenemos muchas cosas de qué hablar —sentencia Britania frunciendo el ceño y fulminando a Bélgica.

—Ni hablar, no has jugado a nada desde que estás aquí y tú eras la que daba por culo que quería venir a estar con todos sus hijos —se pone de pie.

—¡Pero no a resbalarme arriba de un hielo! Y ya jugué el día del agua que me tiraste de cabeza. Además quiero hablar con esta chica

—Y yo quiero que te resbales en el hielo —replica tomándola del brazo y tirando de ella.

—¡No, no! ¡Alba lo digo en serio, quiero hablar con ella! —se resiste un poco/bastante. Pero... Es que no tiene mucho caso.

—No se va a ir a ningún sitio, luego le hablas —replica.

—¡Y tú que estás empeñado en que no le hable ahora! —protesta mientras Bélgica vacila sin saber bien qué hacer e Irlanda se mueeeere de la risa.

—¿Qué es tan importante?

—¡Eres tonto y ciego y no te das cuenta de las cosas que hace! —chilla. Escocia suspira por paciencia.

—¿Qué cosas hace?

—Cosas. Cosas malas contigo y tus hermanos.

—¿Con mis hermanos? —levanta una ceja.

—Pero tú estás tan lelo y tan idiotizado que no te das cuenta de lo que es muy evidente —claro, cuando lo dicen. El escocés frunce el ceño y se sonroja un poco —. ¡Pero tiene muy malas intenciones! ¡Me lo han dicho dos personas diferentes!

—Pues ya sois tres personas que podríais compraros una vida en vez de meteros en las de los demás. A ver, qué coño te han dicho —se cruza de brazos. Ella se sonroja un poquito.

—A ella le gusta France y lo que quiere es separarle de England para quedarse con él.

Escocia mira fijamente a Britania unos segundos. Britania se revuelve.

And?

—¿No te parece suficiente?

—Teniendo en cuenta que a mí me pasa lo mismo, más bien me parece algo que tenemos en común —tan cínico. La pelirroja parpadea y Escocia sonríe de lado.

What?

—No sé de qué te sorprendes —se encoge de hombros.

—¿T-Tú quieres separar a France de England? —se sonroja un poco con la acusación.

—Ah, ¿eso no te lo han contado? —finge sorprenderse. Britania parpadea otra vez.

No! ¡Pero si tú estás con ella, y es England el que está con France!

—Ajá. Y ahora están las cosas en su sitio, ¿por qué quieres que me pelee y vuelvan a funcionar mal?

—No quiero que te pelees, quiero vigilarla.

—Vigílame a mí, más bien. France es tan imbécil que antes vendría a por mí —responde intentando que Bélgica no oiga eso.

De hecho no creo que Bélgica esté escuchando, al menos Britania está en susurritos intentando que no oiga o llevándose a Escocia más lejos.

—Además ¿a qué viene esa doble moral de reñirme sobre mí...? —vacila—. Si Belgium quiere o le gusta alguien más cuando tú estás con semejante capullo. No hago más que imitarte, mum.

—¿A... por ti? —levanta las cejas porque esto es complicado y se sonroja un montonal con lo que dice—. ¡No! No estoy... ¡Deja de darme las culpas a mí!

—Deja de ser mala y atacar a Belgium portándote tú como una zorra poco comprensiva que nada más espera a que haga algo mal para señalarla y ponerla en evidencia —replica seriamente. Ella parpadea y le mira frunciendo el ceño.

—¿Acabas de decir que YO me porto como una zorra?

—No he oído NADA bueno sobre ella salir de tu boca.

—Pues eso es porque ella... Ella es... Desagradable. ¡Eso no es mi culpa! Y sólo quiere cosas malas contigo —sigue con el ceño fruncido —. De hecho tú tampoco dices nada bueno, sólo confirmas las cosas malas cada vez que yo las digo.

—Para que entiendas de una puta vez que me la sudan y dejes de portarte como alguien odioso.

La británica se cruza de brazos y los aprieta mirando a Bélgica de reojo.

—Ella es divertida, inteligente, dulce y se esfuerza mucho por tratar de agradarte y tú nada más pagas su esfuerzo con desprecio y chismes maliciosos. Empiezas a llenarme los huevos con tanto despropósito.

—Tú también dices cosas horribles todo el tiempo, jamás te he oído decir nada bueno, y actúas cada vez de manera insoportable sin hacer el más mínimo esfuerzo —le mira a él de reojo, sonrojadita—. Yo al menos intento arreglarlo y que no haga las cosas mal, no es como que esté de verdad intentando separarles.

—¿Que yo me esfuerce para qué? ¿Para qué te guste? No, mum. A mí me la suda ampliamente si a ti te gusta o no, a quien tiene que gustarle es a mí y ni por asomo creo que esté haciendo nada mal así que como sigas jodiendo, te lo digo muy claro, voy a elegirla a ella.

No, idiot. Hablo de Rome —hace los ojos en blanco y frunce el ceño sonrojándose más—. No soy tan idiota como para ponerte a elegir entre tu bloody girlfriend y yo.

—¿Qué yo diga algo bueno de ese capullo? ¿Eso esperas? —cambia el peso de pie sonrojándose un poco con el otro asunto.

—No espero que digas eso, maldita sea, pero tampoco te hagas la triste víctima porque ella no me gusta, y mira que no le hago nada tan grave fuera de preocuparme un poco por ti, porque sí que veo que es posible que quiera irse con France —leve sonrojito de nuevo—, cuando no hay tema con el que seas más ponzoñoso conmigo que el tema de el idiota de Rome.

—Cuando Belgium esté a la altura de un asesino y un vi... —se humedece los labios sin acabar la palabra—. Imbécil incapaz de querer a una sola persona y que no le importa si le rompe el corazón a medio mundo y mate a todos sus amantes, entonces te dejaré comparar tu bloody situación con la mía.

Britania frunce el ceño y suspira.

—No va a gustarme sólo porque sí... Pero bueno, como bien dices en realidad te da igual.

—Se está esforzando, no sé qué más coño quieres que haga. Por qué no vas a protestarle a tu amiga por estar tirándose a Cymru y al capullo y al atontado, ella que SÍ lo hace. O con France que ahora no lo hace pero lo ha hecho TODA LA VIDA lo de tirarse a cualquiera. O a Seychelles que ayer le rompió la cara tu hijo injustificadamente.

—También lo hago, también lo hago. Una cosa no es excluyente de la otra, los cuatro son un desastre —suelta un bufidito —. Y no le estoy haciendo nada a tu noviecita, Alba, ¡sólo pretendía hablar con ella! Quizás al final me convenzan sus "esfuerzos", deja de hacer tanto drama como si estuviera haciendo algo terrible —ojos en blanco. Escocia le mira fijamente a modo de advertencia antes de bajarse hacia el hielo —. Alba...

Ni caso. Arruga la nariz y suspira pensando que vaaaaaaale, que va a intentarlo mirando a Bélgica e Irlanda yendo hacia ellos. Es que… nunca le ha gustado tampoco que Escocia se enoje.

Vamos a ver si consigue realmente "llevarse bien", pero que no se diga que no se esfuerza. Por lo menos... Bélgica, lo hemos intentado. En realidad creo que es posible que Bélgica prefiera el modo "te detesto" al modo "lo intento". Lo digo porque el "lo intento" implica más convivencia.

Irlanda se queda hablando un poco con Bélgica hasta que ve a su madre acercarse a ella y sentarse a su lado, sonriendo un poquito falsamente para la belga, que traga saliva. Con una conversación muy, muy tensa, Britania le pide a Bélgica que le hable de su... familia. Y bueno. No se crece con España sin poder hablar.

Así que un par de minutos más tarde, Irlanda ve la posibilidad abrirse ante sí, para levantarse y escurrirse hasta el montón de cosas que tiene encima alguien que todo apunta es Seychelles.

—El caso es que ya sabes cómo está con eso de que hace que no ve a le Russie quien sabe cuánto y por eso Canada... —le explica Seychelles a Liechtenstein en francés.

Irlanda se humedece los labios, se sonroja e intentando ser natural. Así que se acerca sigilosamente a ellas y de golpe, da un salto de la fila de atrás de butacas a sentarse al lado de Seychelles.

Hello!

Que se mete un susto porque estaba muy enfrascada en el cotilleo con Liechtenstein. La rubia parpadea y saca la cabeza saludando con su habitual tono de voz.

Ehm... Hi? You are a new one —levanta las cejas mirándola y tratando de acordarse de quién demonios es.

—¡Me has asustado, psycho! —protesta Seychelles.

—No te he hecho nada, no veo a tu amiga muerta del susto.

Idiot —pone los ojos en blanco y se vuelve a Liechtenstein que mira a Irlanda e inclina la cabeza sin estar segura si es quien cree. Irlanda la mira de reojo.

—¿Puedo hablar contigo a solas, chica homeless, o quedamos aquí?

What? Ahora estoy en una conversación, ¿o no lo ves?

—¡Sí lo veo, no seas histérica! Sólo quiero quedar para hoy.

—Tú eres Irland, ¿verdad? —interrumpe Liechtenstein o lo intenta. Irlanda mira a Seychelles aún con el ceño fruncidito. Parpadea al notar que Lili habla.

—¿Eh?

—Ah, ni caso, Liechtenstein. No te le acerques, es una mala influencia —suelta Seychelles.

—¿Mala influencia yo? ¡Ella lo es!

Yes, eres una mala influencia —replica Seychelles—. Un psycho!

El irlandés pone los ojos en blanco, pero se ríe un poco.

Come on, ven a hablar conmigo un poco —pide tomándola del brazo.

—Ah, es que yo colaboro con Preussen y con Ungarn, ¿sabes? Quería darte las gracias por el video que compraste —suelta Liechtenstein.

—¿Eh? —pregunta Seychelles parpadeando un poco ya que iba a pelear para que Irlanda le soltara. Irlanda la mira... Parpadea y se sonroja.

—T-Tú... What? No!

—No le digas a mein bruder... pero tenemos algunos nuevos.

—¿Qué videos? —Seychelles les mira a uno y otro. Él se revuelve un poquito sin soltar a Seychelles del brazo.

I... Well... I... No, no thanks. Ningunos vídeos. ¡No sé de qué habla! —responde mirando a Sey de reojo, nervioso.

—De los videos que grabamos en casa de los abuelos en Rom. Tenemos uno de todos juntos de antes de que viniera la abuela a esto.

Irlanda aprieta los ojos. Seychelles levanta las cejas porque sabe cuáles son. Y claro, el irlandés se SONROJA.

Wait, wait... Yo... No compré ese video para mí, claro, fue para molestar a m-my brothers.

—¿Compras porno amateur? —Seychelles le mira con la boca abierta, medio burlona.

—Ah... entonces... hay algunos más de la abuela —el dinero es el dinero como le han enseñado a Liechtenstein.

—¡No para mí! Ya te dije que era para molestar a... Wales. Eso es. ¡Galia cogiendo con Rome, justamente, para darle celos!

—Y de Egypt y Helena hay varios, ¿no fue ese? —se lo piensa, es medio cuadrada también. Seychelles levanta una ceja aun, mirándole burloncita.

Yes, of course...

No! No fue de Egypt and Helena —triple sonrojo. Seychelles entrecierra los ojos y Liechtenstein parpadea, porque estaba segura...

—Porno amateur lésbico. How nice.

Oh, come on! ¡Ya te dije, es de Cymru! Para qué querría yo porno amateur... Bueno, no para que lo querría, pero no necesito ningún porno así —se revuelve sin mirar a Seychelles —. De hecho, no. ¡No creo que debamos hablar de porno! ¡Bloody hell, chica, que MAL tema de conversación! —protesta para Lili.

—Pues a mí me parece un buen tema —sigue Seychelles burlona mientras Liechtenstein baja la cabeza avergonzadita con el regaño. Pat pat, lo siento Lili.

—¡No! ¡Es un pésimo tema! ¡Yo quiero hablar de hoy en la noche, no de si compro o no porno! Que no compro. No para mí. No esa que ella vende para mí. ¡Ella vende porno! ¡¿Por qué no la críticas a ella?!

—De hecho lo vendió Preussen —se defiende Liechtenstein, agobiada.

—Porque ella es una niña encantadora que sólo intenta sacar un poco de dinero para hacerle cosas dulces y regalos a mi querido hermano mientras que tú eres un psycho vicioso y fetichista a quien le va el porno lésbico amateur —sigue Seychelles. Irlanda se cruza de brazos soltando a Seychelles, súper sonrojado.

—¡No me va el porno lésbico amateur! —aprieta los ojos —. Y tampoco soy vicioso y fetichista. Sólo soy un bloody bloke normal, ¿por qué hemos de estar hablando de esto?

—Mira cómo se picaaa —se ríe un poco. El británico abre un ojo y la mira de reojo sacando vaporcito de agua por las orejas.

—¡Eres tan tonta! Cómo no voy a picarme, voy a hablar de... ¿Qué decías tú de los hombres con verga grande? ¡Tú también tienes fetiches!

—¡Eso no es un es un fetiche, eso es de chicas listas!

—¡Pues esto es de chicos, punto! A todos nos gusta el porno lésbico —bien, así sí que te va a creer que no los compraste.

—¿Ah, sí? ¿Y por qué dices que no?

—¿Que no? Pues... ¡Joder! Cómo voy a decirte que sí así y de... Ugh. Es un maaaaal tema. Seguro me dices tres veces bloody psycho y me mandas a la mierda y yo...

—Vete a la mierda bloody psycho —le reta. Él entrecierra los ojos y la mira. Seychelles sonríe de lado.

—Pues menos me voy ahora.

—¿Y eso?

—Pues no, ahora no se me da la gana irme a la mierda por mirar porno.

—¿Ah no? ¿Y qué vas a hacer?

—Llevarte aunque sea a rastras y aunque chilles.

So gentle.

—O... Chantajearte. Si no vienes conmigo le diré a England lo que hiciste.

What?!

—¡Ha! —sonríe y la chica frunce el ceño.

—¿Y crees que no te romperá A TI la nariz de un golpe?

—¿Eh? Who? England? Pff.

Yes!

—¿Y tú crees que a mí me importa que England intente romperme la nariz? Seguro yo termino rompiéndole tres costillas —se ríe —. Pero a todo esto...

—¿Tantas ganas tienes de salir conmigo? —intenta picarle. Irlanda se sonroja otra vez.

—¡No tengo tantas ganas, tonta! Eres tú la que tiene ganas de encontrar al hombre ideal, ¿no? Pues...

—¡Ha! ¿Y te crees que eres tú?

I... —se ríe un poco nerviosito—, Nah, come on! Es absurdo, pero tienes que probar de todo para poder elegir al hombre ideal, ¿no? —Se rasca la cabeza pensando que esa respuesta es IDIOTA, debía haberle dicho que sí. Se sonroja sólo con la idea.

—No es necesario probar la mierda para saber que sabrá mal.

—¡Eh! ¡Eso fue rudo de tu parte! —frunce el ceño—. What the hell. Yes, seguro yo soy tu hombre ideal, no parecías quejarte en lo absoluto en la cama —tan bestia. La africana aprieta los ojos y se sonroja con eso.

—¡Pues menos te quejabas tú!

—Pues yo no he dicho que me queje, bollocks! ¡Si justo estoy aquí para eso! Eres como... ¡Imposible y tonta!

What? ¿Nada más estás aquí por sexo? —protesta porque está sensible aun con la regla. El pelirrojo hace los ojos en blanco, sonrojándose un poco igual porque en realidad... No. Es decir, sí, claro que sí está aquí por eso, pero no NADA MÁS por eso.

—Te juro que si estuviera aquí por sexo se me habrían quitado las bloody ganas con tanto grito, llanto y balonazo —responde con franqueza e impulsivo—. Las putas se portan mejor.

—¡Eres el tío más idiota que existe! —protesta poniéndose de pie, tan hormonal como está.

—¡Pero si eso que te he dicho está bien! —aprieta los ojos y se pone de pie también —. Bloody hell! ¡Si te estoy diciendo que quiero salir contigo, a cenar y hablar y esas mierdas! ¿Qué más quieren las mujeres que uno quiera hacer eso?

—¿Ahora te parecen mierdas? ¡Pues para eso no pienso ir! —chilla y Liechtenstein flipa viéndolos a los dos sin entender nada.

—¡Pues vas a venir igual, porque me has dicho que ibas!

—¡Pues ahora digo que no!

—¡No puedes, dijiste que sí antes! Y te dije que fuéramos entonces porque te ibas a arrepentir, ¿ves? ¡Yo te lo advertí! ¡Ahora no puedes retractarte!

—¡Tú no me dices qué puedo o qué no hacer!

—Sí te digo, y ahora mismo te digo que vas a venir conmigo a una bloody cita de los cojones porque ya sé a dónde vamos a ir y... ¡Dijiste que sí antes! Come on!

NOO!

WHY NOT, YOU NUTTER?!

Y Seychelles le da una bofetada en la cara. Irlanda aprieta los ojos y los puños, sonrojándose un montonal, queriendo ahórcala.

—¡A mí no me chilles! —chilla la chica.

What the hell is wrong with you? —susurra mirándola con el ceño fruncido.

What the hell is wrong with YOU?

—Sólo vine a quedar contigo para hoy... Y mágicamente ahora dices que no quieres venir, que porque dije con palabras toscas, la verdad... que es que, bloody hell, ¡sí que quiero salir contigo! —traga saliva y aprieta los ojos—. What the hell do you want me to do? ¿Que me arrastre y te suplique?

Seychelles tiembla un poco y... es que se va a poner a llorar otra vez. Irlanda se pasa las manos por el pelo flipando sin entender al verle la cara.

Wh-What...

Se tapa los ojos con las manos sollozando e Irlanda parpadea realmente descolocado, traga saliva y se le acerca. Y aún le hierve la sangre por la bofetada, no crean que no y no entiende nada de lo que está pasando... Pero es que ella lloraaaa.

Y al final ella sale corriendo y llorando. Levanta las cejas al verla irse corriendo, y suelta el aire agobiado antes de girar y darle una patada a las gradas, enojado con él por decir tonterías, y con la cachetada y con todo. Bloody hell!

Liechtenstein se pega un susto ahora.

—L-Lo siento... ¿es mi culpa? —pregunta ella en un susurro.

I... I... —empieza mirándola agresivo con el ceño fruncido —, the hell... ¿Entiendes algo?

Ella le mira, se humedece los labios sonrojándose un poco y vacila de si decirle o no. El pelirrojo bufa otra vez y se guarda las manos en los bolsillos.

—¿Qué hago ahora? ¿Me largo?

—Yo creo... creo que ella...

—¿Ajá?

—No le digas que te lo he dicho... pero creo que tiene la regla —susurra realmente bajito, mirándose las manos.

—¿La qué? —levanta una ceja sin entender. Perdónenle.

—La menstruación —repite mirándole a los ojos y sonrojándose un poquito más.

—La mens... Oh... ¡Ohhhh! —da un pasito atrás y si le hubiera dicho que tiene tres cabezas estaría igual de impresionado.

—¡Pero no le digas nada! —pide nerviosa. Él parpadea, parpadea... Parpadea. Nunca ha tratado con esto.

—¿Y por eso está como... loca?

—Es... complicado —asegura. He de decir que Irlanda está sonrojado... Muy probablemente más que Liechtenstein.

I... But... Ehm... Oh —se gira a mirar el hielo—, e-entonces eso quiere decir que...

—Es que no lo sé —se mira las manos de nuevo—. Normalmente es divertida y todo eso pero... ¿Sois novios o algo ahora?

—¿N-Novios? Pff... En... I-I... —una risa extraña. Lili le mira de reojo, sin saber cómo interpretar eso.

—¿No estabais hablando de salir?

I do not... I... Yes, estamos... Ehm, no sé, no sé si vamos a salir —cabizbajo. La sajona parpadea sin entender del todo—. ¿Crees que salga conmigo de todos modos?

—No lo sé...

Bloody hell... Y si voy... Ok, no. I don't know. Que complicadas son las mujeres —se sienta dónde estaba antes. Ella le mira de reojo—. No sé qué se hace en estos casos... Resulta al final que he hablado de esto con todos menos con ella —aprieta los ojos... Y hasta entonces nota el asunto este de Sey en sus días = no sexo.

—Pues es que yo a ella no la conozco mucho...

—Ugh... Esto es un desastre —murmura frunciendo el ceño y levantándose otra vez —. No está esperando que vaya tras ella, ¿verdad?

—Quizás... le guste que lo hagas o quizás sienta que la agobias —se encoge de hombros. Muy útil, Lili... Muy útil.

Bugger... Es decir, es un misterio. Y seguro si me voy puede que le parezca perfecto, o que le parezca un drama.

—Es que no lo sé, sea lo que sea será exagerado, eso es lo que hace la regla... nos pone sensibles —susurra. Irlanda la mira con fastidio.

—Es imposible hacerlo bien con una chica con la regla entonces —se encoge de hombros—, voy a ponerme mis patines y bajar a patinar.

—No es imposible —susurra más mirándose las manos.

What? —se le acerca otra vez... Ese tono de susurros.

—No es imposible.

—¿Y qué tengo que hacer? ¿Traerle la espada de Excalibur y sacrificar un gallo con ella al amanecer mientras canto un...? —se detiene, levanta las cejas y la vista y mira a su alrededor, teniendo una idea—. ¡Oh!

Liechtenstein le mira.

—Quizás no sea del todo imposible... Es decir, no tiene... —sonríe un poco y mira a Liechtenstein. Se sonroja—. Tú no sabes nada de nada, ok? —medio amenaza. La chica asiente.

—¿Qué quieres hacer? —pregunta con curiosidad.

—Es... —mira a todos lados y levanta las cejas y si ríe cuando lo encuentra—, una cosa que nadie entendería. Tú no digas nada, ¿vale? —sale corriendo sin esperar respuesta. Liechtenstein levanta las cejas mirándole irse.

Va hacia las escaleras y sube de dos en dos los escalones, le da la vuelta a la pista por atrás de las gradas, pensando que esto es lo más ridículo que ha hecho nunca, sintiéndose como de quince. Y claro, que desde luego, que lo que pretende hacer es ir a la cabina de música del estadio de hockey, de manera completamente ridícula para ponerle a U2.

Al menos no es él cantando otra vez, porque se lo impedí.

Así que después de forzar la chapa... Ejem... Es brit, esas cosas les salen naturales... De manera que... Repentinamente todas las luces de la pista y el estadio se apagan y él sonríe un poco esperando los gritos de Escocia, que frunce el ceño y grita "¡Eeh!" acercándose a salir de la pista, pensando que se ha ido la luz.

Se prenden las luces azules y rojas. Y Seychelles vuelve a acercarse a por sus mantas junto a Liechtenstein, cara lavada y un poco más tranquila.

Irlanda hace un juego de luces en la pista (ejem y buscándola) y cuando la ve ahí al fin se muerde el labio, nerviosito, porque sabe que sus hermanos van a darse cuenta. De hecho, Escocia ya está subiendo. Liechtenstein le explica a la africana que es Irlanda haciendo algo.

Saca su iPod y conecta el cable de sus audífonos. Busca Don't Cry de Guns and Roses que le parece que le delatan menos que U2... Y pone Play sin notar a Escocia. No, Escocia va a llegar a media canción, para cuando Seychelles esté escondida debajo de las mantas al estilo Inglaterra.

Se asoma a la ventana de vidrio que da a la pista y la localiza, poniéndose nervioso y esperando... Cualquier cosa. Es absurdo y ridículo ponerle esta canción, sí que lo es, pero joder... Pues a estas alturas... Qué. Además no debía enojarse, nadie sabía... No tenían por qué asociarla a ella.

Ah, no, Seychelles la está disfrutando, pero escondida. El irlandés sonríe un poquito pegado al vidrio como niño en dulcería, tarareándola sin notarlo.

What the hell? —pregunta Escocia en la puerta cuando ha conseguido subir.

Y pega un SALTO, que seguro tira algo, quizás la silla en donde está medio hincado mirando o algo así, además se da un frentazo en el vidrio. Escocia levanta una ceja.

—¿Qué estás haciendo?

What the hell you fuckfard! ¡Me asustaste! —protesta sonrojado, recogiendo la silla y sin mirarle.

—¡Pues tú! ¿Qué coño haces?

—Nada, joder, estoy poniendo música.

—¿Y tenías que reventar la puerta?

—Ehh... —se encoge de hombros—. Vete a patinar, anda.

—Joder, creía que alguien había entrado. No hagas el cafre y no pongas tu mierda de música empalagosa.

—¡No es música empalagosa, es Guns and Roses! —protesta porque la otra era más empalagosa, sonrojaaaaado—. ¿Y quién coño va a querer entrar a poner música aquí?

—Y yo qué voy a saber —se encoge de hombros dándose la vuelta para irse. Irlanda se relaja un poco al ver que se va, sonriendo de lado—. Oye... —se detiene, pensando.

What?

—¿Qué con la cita...? Esto no tendrá que ver con eso.

El menor se le queda mirando con la boca abierta, sin nada que decir.

—L-L... La... Ehm... No.

Escocia le mira un instante y se vuelve a encoger de hombros, marchándose ahora sí. El irlandés se sienta sonrojaaaaandose y poniéndose las manos en la cara.

—Ugh... Esto es una mierda de música empalagosa y un... Ugh... Ugh Ugh Ugh...

Para entonces se acaba la canción y suena cualquier otra cosa random de su iPod, que probablemente sea igual de empalagosa o más. Y es por mala suerte porque tiene música de todo tipo y claro, tiene que sonar algo ridículo.

Seychelles sonríe debajo de su manta, escuchando. Me parece que son los Goo Goo Dolls con all that you are. Pobre niño mío, Escocia se vuelve a la cabina cuando vuelve a estar en el hielo.

Bloody hell —protesta el irlandés apretando los ojos y cambiándola por algo más... Rudo. Busca lo que sea de rock. Termina poniendo a Queen en su desesperación.

E Inglaterra sonríe entonces, empezando a tararear mientras patina y... cantando a los poco segundos. Francia, que está en la gradas, cerca de la barrera, sonríe al oírlo y le llama y le dice que patine con él.

Buddy you're a young man hard man shouting in the street gonna take on the world some day, you got blood on you face, you big disgrace! Waving your banner all over the place! —da palmas y trata de dar palmas contra las manos de Francia. Y luego finge tocar el solo de guitarra del final.

Francia que en pro de la historia diremos que se había puesto los patines pero estaba ahí sentadito. Así que trata de no irse de culo con Inglaterra y sus palmas.

Irlanda programa el iPod para música de rock aleatoria, esperando que no toque nada raro, saliendo de la cabina. Francia entra a la pista porque sí que se había puesto los patines antes aunque intentaba escaquearse.

Y al parecer no van a jugar al hockey, van a bailar sobre el hielo o algo así.

El irlandés... No se decide aun qué hacer con la tonta de Seychelles, optando por ponerse los patines. Francia se ofrece a ser el árbitro si prometen no tirarlo.

Así que Irlanda baja muy rudo "sin mirar a Seychelles" hasta donde están sus cosas, tomando los patines y acercándose a la pista para entrar. No que sea una cosa maravillosa en el hielo pero bueno, patina.

Es que... el siguiente en empezar a tararear es Escocia cuando suena Don't you forget about me de Simple minds (que sí, son escoceses). Que además con su voz súper grave y cascada suena genial.

Y es muy probable que sí hagan un numerito de baile en la pista. Es que además, los brits y la música… Gales se va a perder de una divertida.

Francia invita a Bélgica, Britania y Seychelles a la pista. Y manda a Canadá a que traiga a Lili, punto. Seychelles declina pero Liechtenstein sí que sale. Britania está mareada ahora de lo mucho que habla Bélgica... Que con tal de esforzarse y contarle lo que le pregunta, no ha dejado de hablar.

La belga vacila buscando a Escocia con la mirada, porque rudezas no, pero Francia insiiiiiste en que todos vayan. Britania dice que ella patina pero sin cuchillas, así con los zapatos como lo hacían en sus tiempos. Al final creo que la belga y británica terminan yendo a la pista.

Francia pasa al lado de Escocia e intenta darle cadera con cadera. Deberías ver a tus hijos cantando Sympathy for the devil de los Rolling como posesos. Cuando le da con la cadera, el escocés sonríe y sin dejar de cantar con Inglaterra le toma de una mano... así que Inglaterra le toma de la otra.

Y Francia tan feliz… Va a dejar de estarlo cuando suban la velocidad.

Así que los dos empiezan a bailar con él mientras cantan... Inglaterra no tan contento, con el ceño fruncidito a Escocia. Francia... Sonríe, y canta con uno, y canta con el otro, relajándose (y tratando de no caerse) repegándose un poco al inglés pero... Bailando con ambos, la verdad.

Hacia el final de la canción, Escocia le toma de la cintura a sabiendas de que Inglaterra le va a imitar y tira de ellos. Entonces el inglés entiende y le hacen dar una vuelta a la pista a Francia, sujetándolo cada uno de un lado y gritando Wohoooooo! Y Francia se ríe echando la cabeza atrás y viéndose muy guapo en términos generales.

Y nadie reconoce muy bien el siguiente grito en Inmigrant song de Led Zeppeling... pero es Canadá. Lo siento, él quería. América se muere de la risa, también feliz de estar cantando, aunque no se sepa algunas partes y las invente como Raphael. Pero mejor, menos mal que es en su idioma.

De repente, Seychelles desaparece. E Irlanda es el primero en notarlo, justo cuando se mete a la pista de hielo. Da una vuelta levantando las cejas y supone que debe haber ido al baño a hacer algo raro con su regla.

En realidad... no. Lo que hace es subirse a la cabina y parar la música, consiguiendo una protesta general.

Irlanda mira también a la cabina... Su iPod! De hecho, ella toma el Ipod buscando una canción, preparándola y cuando la encuentra, apaga las luces. Silbidos generales.

Aaaaaaaaaaaaaaaare... —empieza a cantar por megafonía ella sí.

Irlanda abre los ojos como PLATOS.

...You gonna take me out tonight? —sigue y se prende un foco que no es el que esperaba pero no entiende del todo la tabla de luces.

El británico se desliza un poco hacia atrás con la boca abierta... SONROJÁNDOSE.

Oooooooor down beside that red firelight —sigue y trata de mover el foco hasta enfocarle.

Bien, va a morirse entre la vergüenza y la emoción. Mira a la cabina súper sonrojado.

Ooooooooh are you giving me all you got, red-haired boys, you make the rocking world go round!

Toma unos segundos más aún de absoluta impresión antes de pasarse una mano por el pelo y reírse un poquito idiotamente, sin creerse que una chica le esté cantando a él.

Inglaterra no entiende demasiado bien este asunto, hay que aclararlo y todos los demás le miran, claro. Creo yo. Seychelles pone en marcha el Ipod donde Freddy Mercury sigue cantando Fat bottomed girls.

Sí, claro que le miran. Francia aprovecha el momento sin luz para abrazar al inglés al notar que es Seychelles... E Irlanda. Y no quiere que se dé cuenta. Le busca un beso, que como está todo oscuro seguro puede conseguir con facilidad.

Irlanda sonríe de oreja a oreja con muchas ganas de ir y darle un beso o algo así. Parpadea y mira a su alrededor... Y nota que todos están mirándole. Escocia tiene una ceja levantada y una cara un poco burloncita. Canadá le mira y luego a la cabina intermitentemente.

Bloody hell... She's awesome! —susurra para sí, por favor, ya bastante ridículo estás haciendo.

What the hell was that? —pregunta Britania sin entender.

—Eso es algo como... un doble arco iris —suelta Escocia e Irlanda se acerca al borde y lo empuja, por cierto —Es verdad, cabrón, ¿una tía pidiéndote a ti salir? ¡Un triple arco iris! —responde cuando le empuja.

—Cállate... ¡Es más bien, la olla de oro detrás del arcoíris! —se ríe y le enseña un dedo.

Escocia se ríe. El irlandés la busca en la oscuridad afuera de la cabina, pero no va a salir.

—¿Viste como ME cantó? —pregunta al notar que no sale, yendo a patinar alrededor de Escocia, riéndose.

—Vi como tú casi te derrites en el hielo.

—¡Qué voy a derretirme en el bloody hielo! ¡Claro que no!

—¡Todos lo estábamos viendo!

—Sólo la estaba viendo —protesta riendo y empujándole un poco.

Cuando acaba la canción de Queen, Seychelles busca en youtube algo de Taylor Swift, nada más para que todos piensen que Irlanda tiene esa canción en el móvil. Y si eso no sirve, puede seguir con One Direction o Justin Bieber. Y marcar un antes y un después acabando con Spice Girls.

What?! Ehh! ¡Eso no está en mi iPod! —protesta Irlanda saliendo de la pista y yendo hacia la cabina, no crean que no. Venga. El chico tiene mejores gustos musicales que ese ridículo canadiense —. ¡Eres una niña tontaaaa! —protesta sonriendo un poco igual y tratando de subir con todo y patines, claro.

Ella, que igual lo ha hecho para hacerle subir, se sonroja cuando llega.

—¡Estás poniendo música de tu teléfono, no del mí...o! —protesta entrando a la cabina, haciendo aspavientos con los brazos levantados. También se sonroja cuando la ve, dejando de protestar.

Seychelles traga saliva, mirándole.

Please don't cry —le pide suavemente, pasándose una mano por el pelo —. I... I... Of course I... Will take you out tonight —canta un poco con el tonito de la canción.

I'm not crying —susurra. Él sonríe, sonrojadito aún después de cantar, mirándose los pies.

—Me alegra... Tengo como esta facilidad horrible de conseguir que llores —se encoge de hombros y levanta la cara. Ella pone los ojos en blanco, pero sonríe un poco —. Así que... ¿Te gusta cantarles a algunos chicos en el micro del estadio o soy yo un hombre especial? —Trata de picarla un poco.

La chica aparta la cara y se sonroja un poco más, porque tampoco le había cantado nunca a nadie más que a Sealand alguna vez para ayudar a dormirle.

I... Think... To be really honest... —se revuelve un poquito y da un pasito hacia ella un poco torpe por los patines.

—No. No eres ningún hombre especial, ni eres el primer chico al que le canto —se aferra a la idea de Sealand.

It was fant... —arruga un poco la nariz y aparta la cara deteniéndose de lo que iba a decir, sonrojándose. La africana parpadea porque le parece que iba a decir algo bonito —. Bloody hell! —protesta un poquito entre dientes, atufándose.

What?

Jum! Pues no me importa que les cantes a todos —se encoge de hombros.

—¡No le canto a todos!

—¿No que sí?

You're an idiot —ojos en blanco.

You are the id... You know? Ok, fine, whatever —aprieta los ojos porque no quiere que llore otra vez, lo cual es un adelanto—. No sé qué piensen los otros idiotas y me da igual.

—¡Es sólo UNO y no es idiota!

—¡Oh! —levanta las cejas y sonríe un poco porque uno no son muchos. Seychelles se cruza de brazos—. ¡Entonces soy casi especial!

Ella parpadea un par de veces y se ríe sin poder evitarlo con esa conclusión.

What? —Frunce el ceño y se sonroja. La chica se ríe aun y niega con la cabeza—. ¿Te estás burlando de mí, niña tonta? —pregunta dando otro paso hacia ella.

Maybe, almost special... —sonríe de lado.

Shut up... Tú tampoco eres tan especial.

—No he dicho que quiera serlo.

—Oh, no quieres... —suelta un bufidito porque cada vez que camina un poco siente que le echan para atrás—. ¿Entonces qué demonios quieres?

Seychelles se ríe y niega en con la cabeza, porque le hace mucha gracia que no entienda nada.

—Eres muy tonta y me agradas —aparta la vista. A la morena se le corta un poquito la risa con eso, sonrojándose.

—Ehm... ¿entonces? —pregunta apartando la cara.

—¿Bailar? ¿Quieres ir a bailar hoy?

—Bailar... —repite fingiendo pensárselo.

—¿No? ¿Cenar?

Boooooring —nada más por molestar.

Bloody hell... ¿Qué quieres hacer, ir a lanzarte de un risco?

—Quizás sea la solución a un plan aburrido —sonríe de lado.

—Eres maligna... ¿Qué es lo que quieres hacer entonces? ¡Decide tú! —protesta.

—Está bien, si no se te ocurre nada mejor... es lo malo de los hombres que no tienen imaginación —se encoge de hombros. El británico se muerde el labio.

—Pero... ¿Cómo qué cosa es la que te gustaría hacer? ¿Algo más arriesgado? ¿Ir a saltar del bongee o algo así?

What?

—¡No lo sé, dices algo novedoso!

—¿De verdad llevas a las chicas a eso en una primera cita?

—¿No?

—¡Pues tú sabrás si lo haces! ¡A mí no me preguntes!

—¡Decídete, niña! ¡Que si aburrido o que si no! ¡Eres fatal! Vamos a ir a bailar.

—¿Y eso por qué?

—Porque quiero y debes bailar bien, y en realidad me da lo mismo.

—En definitiva, eres idiota. ¿Entonces?

—Hoy, siete de la tarde.

Sey sonríe un poco, se pone de pie y se le acerca. Él traga saliva y la chica se le acerca como para darle un beso, pero se detiene a unos centímetros de su boca, poniéndole el Ipod en el bolsillo del culo... luego parpadea lentamente y se separa yéndose por la puerta.

Irlanda tiene un pequeño desangramientito nasal... ¡Cómo le gustas! ¡Él quiere su besooooo! ¡Pero vale, se aguanta como los machos! Así que, hecho un manojo de nervios oooootra vez, baja a la pista y salta de nuevo adentro y se cae... Pero está de buenas y contento... Le cuenta a Escocia...


Me encanta todo lo de Irlanda y la música ¡No olvides agradecer a Josita su edición!