Irlanda deambula en su cuarto sacando toda su ropa y notando que trae realmente poca y muy poco como para ir a una cita: puros shorts. Como es un bestia inútil, decide ponerse sus shorts negros y zapatillas y va a ir así a la cita… A menos que alguien se lo impida.
Para su desgracia, nadie se lo impide... así que va a ir de shorts y una camisa blanca al menos. Es verano y es una cita de ir a bailar... Y a cenar, la va a llevar a un pub además… Necesita entrenamiento, Seychelles, lo siento.
Encuentra en el fondo de su maleta una muestra de loción que le parece que no huele tan mal, se rasura con mucho cuidado, sin cortarse, intenta peinarse y le queda algo como a Gales. Se alborota el pelo al verse en el espejo, traumatizado.
Seychelles después de darse una ducha sí se pone el vestido turquesa con el sujetador nuevo. Acaba de depilarse las piernas nada más por si acaso, se lava los dientes, se peina, se maquilla...Pendientes, collar, zapatos, bolso... el problema es el que el británico no le ha dicho dónde.
Es decir, como siempre... Irlanda tarda cinco minutos. Seychelles, dos horas.
Irlanda baja al lobby del hotel al cuarto para las siete y se sienta en una mesita del bar... Toma la florecilla del centro de la mesa una vez que le traen la cerveza, súper nervioso, mientras espera a que baje... ¿O tiene él que subir? No le ha dicho dónde y no tiene su teléfono... Se hace nota mental de pedírselo mirando el reloj cada cinco minutos.
Al dos para las siete piensa que seguramente... Tenía que ir por ella. La africana se espera en el cuarto dando vueltas histérica, si está América con ella, seguro jugando con él para hacer tiempo.
Así que deja las monedas ahí, se lleva la flor, histérico y al uno para las siete el maldito ascensor no baja porque hay un grupo de gente que está intentando bajar... Esa mala suerte de los brits.
Así que sube por las escaleras corriendo, y en el pasillo se topa a su madre que le riñe por algo... La manda un poco a la mierda afuera del cuarto, intentando que se meta al de ellos dos. Y pelean... Seychelles debe oírlo.
Mientras le riñe, Seychelles sale hacia el ascensor bajando, nerviosa. Creo que ellos están en las escaleras subiendo cuando ella baja.
Así que después de la breve discusión, Irlanda consigue salir del cuarto, se detiene delante de la puerta... Y súper súper nervioso, toca. Y debe... Abrirle América. Él se ríe un poco y le explica que Seychelles debe estar abajo.
Ella sube al ver que no está por abajo y se topan cara a cara en la puerta del ascensor.
—¿Dónde estabas?
—¡¿Dónde estabas tú?!
—¡Pues buscándote en el cuarto!
—¡Y yo buscándote abajo!
—¡Cómo iba a estar abajo si quedamos de salir! ¡Te vine a buscar a la puerta! ... —claro, eso lo pensaste desde hace hooooras, como no.
—¡No me dijiste si me vendrías a buscar o no!
—P-Pues era obvio y... —la mira intensamente a los ojos y ahí nota que tiene los tiene maquillados, y el peinado es diferente... La mira de arriba a abajo y se da cuenta de que se ve muuuuy bien —... blimey!
—What?
—T-Te ves... —sonríe y se sonroja bastante volviendo a meterle otra repasada.
Seychelles se sonroja al notar que la mira, levantando los brazos para cubrirse un poco y le mira a él. Que se sonroja un poco con su propio atuendo. No que esté fatalmente vestido, pero ella lleva un vestido y se ve muy guapa... Segundo podía haber traído unos pantalones largos.
—I... No he traído pantalones largos —confiesa en un susurrito y la chica aprieta los ojos.
—Eres idiota.
—¡Deja de decirme eso!
—¡Pues deja de hacer cosas idiotas! ¡¿Cómo vas a ir a los actos protocolarios en bermudas?!
—Pues... Yo... No lo sé, Alba me prestará unos. Yo que sé.
—What the fuck?
—¿Ahora vas a decirme que no sales conmigo por eso?
—¡Debería hacerlo!
El pelirrojo suspira y echa la cabeza al frente, guardándose las manos en los bolsillos.
—Esto va de... ¿Cuántas veces puedes decirme que no sales conmigo antes de que te estrangule?
—No, va de cuantas idioteces estoy dispuesta a ignorar.
—De verdad... ¿De verdad es tan importante que traiga yo unos bloody pantalones de mierda?
—¿Qué pensarías tú si yo viniera despeinada o sin maquillar o en shorts de ir... yo qué sé, ¿a correr?
Irlanda la mira un poco desconsolado porque se ha bañado, arreglado y rasurado con esmero... Hasta se ha puesto loción.
—I... I... —se rasca un poco el brazo y cambia el peso de pie
—Yes?
—Traigo los shorts limpios y negros y la mejor camisa que traje. No pensé verme tan... Mal —admite sonrojadito.
Ella pone los ojos en blanco. El irlandés vuelve a cambiar el peso de pie porque aunque no lo crean tampoco le encanta hacer las cosas mal y es orgullosito con eso. Seychelles se mete de nuevo al ascensor y le da al botón de bajar.
—Si no quieres ir de verdad... —levanta las cejas y la sigue —, o... ¿sí quieres ir?
—Eres un idiota y no debería ir pero... me he vestido y me he peinado y no tengo otra cosa que hacer —replica con los ojos cerrados y los brazos cruzados—. Así que iré... y quizás me busque a otro.
—What? —la mira incrédulo—. Como... ¡Cómo que vas a buscarte otro! ¿Y luego espera que no la llame zorra calientahuevos? —murmura entre dientes para sí.
—Pues quizás —levanta la barbilla y el ascensor llega abajo, así que sale delante muy digna.
Irlanda frunce el ceño, sale detrás y le pone las dos manos en los hombros. Ella hace amago de detenerse, pero el pelirrojo no la deja detenerse, empujándole hacia la puerta.
—Empiezo a estar súper harto de tus amenazas, ¿sabes? —protesta un poco.
—Yes? ¡Pues mira qué bien!
—Cualquiera diría que vengo vestido con harapos... Además me has cantado, no se me olvida. No habrías hecho eso si no quisieras salir conmigo... Y como sigas quejándote voy a darte razones reales para protestar.
—¡Tú también lo has hecho! —se sonroja un poco—. Y ya las tengo esas razones.
—No, unas de verdad, hasta ahora sólo estás chillando dramáticamente —se acuerda de lo que le ha dicho Liechtenstein de estar en su periodo y levanta las cejas mientras la empuja al estacionamiento—, es decir... P-Por la razón que sea, no digo que... Entiendo si...
—¡No estoy chillando dramáticamente! —chilla bastante.
—Sí que estás chillando dramáticamente... Aunque no me importa, ok?
—No. No lo hago, es completamente justificado —sale del hotel.
—Sería justificado si hiciera esto —la abraza de la cintura y la levanta.
—Waaah!
—Exactamente. Chilla, vamos... Ahora sí tienes razones. Puedes hasta patalear —se ríe un poco. Así que patalea un poco e intenta golpearle. Irlanda la baja al suelo, porque sólo quería hacerla protestar (Ehm y abrazarla un poco) —. ¡Eres un psycho! ¡Ahora no saldré contigo porque me levantaste del suelo! —la imita sin soltarla del todo de la cintura.
—Idiot! —le da un golpe en el pecho pero sonríe un poquito porque la vocecita en falsete le ha hecho gracia.
Se ríe relajándose al ver que sonríe, acercándose a su coche y sacando las llaves, y lo crean o no, para total envidia del niño, es un DeLorean DMC, como el de Volver al Futuro, del que las puertas se le abren como alitas.
—¡Pues no te creas! ¡A ti sólo te falta llevarme de los pelos como si fueras un hombre de las cavernas! —replica yéndose detrás, sin ver el coche aun.
—¿Quieres que lo intente? —le toma de una de las colitas sin jalarle, aún con la otra mano en su cintura, deteniéndose al lado del coche.
—Si me tiras del pelo te arrepentirás —amenaza.
—No soy taaaan bestia, ¿sabes? No he hecho una cosa real para lastimarte —da un tironcito suave de la colita, juguetón. Seychelles levanta una ceja y lleva una mano directa a su entrepierna. Y el británico toma aire tragando saliva y quedándose in mó vil.
—Anda, vuelve a tirar, valiente.
Irlanda traga saliva, flipando. Le da un suave tironcito porque si algo es este niño también, es rebeldito. No de la nada consiguió independizar el 90% de su país.
Ella entrecierra los ojos (sonriendo un poco más) y le hace un leve apretón con los dedos ahí abajo, nada doloroso. Y el pelirrojo se sonroja un montonal y da un saltito y como deje un poco más la mano ahí va a empezar a reaccionar porque esa zona lleva años de sequía a pesar de ayer.
—Gu-Guarda esos movimientos para... E-El final de la noche.
—Tú... pórtate bien —aparta la mano.
—Me porto como un ángel... —susurra mirándola de reojo y acercándose a ella disque para darle un beso, pero se arrepiente a medio camino y se separa. Carraspea. Ella levanta una ceja y ahora sí gira los ojos hacia el coche —. Sube —pide abriendo su propio lado.
—This is... —no te creas que América no le ha hecho ver la película.
—Es una "she"... Es chica.
—What? —le mira.
—Es chica.
—Es de Back to the future.
—Es un DeLorean DMC —sonríe más—. Doble turbo.
—You're so... sooooo freak.
—What?
—Esto es lo más FREAK que he visto en mi vida... y mira que America es my brother!
—¡No es freak! ¡Es un coche bloody fantástico!
—Es muy muuuuuuuy freak.
—¡Pero si yo compré este coche antes de que saliera la peli!
—Así que además es súper viejo —se va al lado del copiloto igual.
—¡Eh, no la llames vieja! —protesta subiendo antes que ella.
—What the fuck whit the gender, is a thing!
—Nah, she is a she! —sonríe prendiendo el coche esperando a que se suba. Acelera —, y trátala bien o no vamos a la cita ahora por mí —aunque sonríe de lado. Sey pone los ojos en blanco.
—Me parece que ya has tenido muchas citas solo con... ella.
—Ah, Shut up! —protesta sonrojándose un poquito con la palabra "cita" al recordar que esta es una—, sólo es el mejor coche posible y ya. Hasta ahora ella hace su papel mejor que tú.
—Ah, ¿sí? —se cruza de brazos y le mira—. ¿Ahora vas a quejarte de lo que yo hago?
—Sería lo justo, ¿no? Tú te has quejado de mí todo el tiempo —mete reversa y arranca para sacar el coche del estacionamiento.
—Veamos, a ver, ¿qué es lo que taaaaaan terrible te hago que ni puedes soportarlo como una niña llorona? —pica e Irlanda la mira de reojo y sonríe.
—¡Ahora me llama niña llorona! Hombreeee... —se ríe, levanta la mano y le toma OOOTRA vez la coleta —, decirme que no a todo es lo más desquiciante que haces.
—No puedo creer que vayas a tirarme del pelo de nuevo, ¡¿es que no ha quedado claro el mensaje?!
—Casi tienes un "moléstame" tatuado en la frente.
—Oh, yes. A ti, almost special.
—Di lo que quieras. Yo soy almost special y tú un pain in the arse —le da un empujoncito.
—Eh! —protesta sonriendo.
—Pain in the arse y tonta.
—Well, antes has dicho que te gusto, así que además de psycho, masoquista...
—Idiota porque me gustas... Yes —suelta él supuestamente sarcástico y se sonroja al escucharse sí mismo. Ella se ríe también —. Come on! ¡Deja de hacerme decirte cosas tontas!
—Eso es imposible siendo que eres tú quien habla —se ríe más.
—Es tu culpa. ¡Y yo también te gusto, ni intentes negarlo!
—Ah, yes? ¿Y cómo estás tan seguro? —no tan segura ella como quisiera, sonrojándose un poquito.
—Porque has venido conmigo y te acostaste conmigo y me has dado unos besos.
—Bah, porque nada más haces que perseguirme, es para que me dejes en paz.
—Bien, quédate con esa idea —se encoge de hombros y la africana le mira de reojo —. Ni me mires así... Créeme que me da lo mismo. Si quieres verme como el pobre loser que sólo te persigue, perfecto, sé que no lo piensas.
—¿Nada más por un beso y una noche de sexo? —levanta las cejas, sin creerle. Él vacila un poquito y se humedece los labios
—No, no es por ti que sé que no lo piensas, es... Well... Conozco a las zorras que de verdad no quieren. Y... Nah, you are different.
—Eh? What do you mean?
—Pues tú... Lo eres. Estas aquí y con todo y los golpes y eso... —sonríe. Ella parpadea sin entender—. Creo que vamos bien —conclusión. Joder como puedes concluir que van bien si te ha pegado y se pelean cada cinco minutos. Se lo piensa un poco y concluye que además está siendo demasiado franco—. Claro que... Bueno, eso sólo pasa con algunas chicas. Ehm... Otras son más especiales que tú.
—Ah, ¿sí?
—Yes. Y menos quejumbrosas y molestas.
—¿Y por qué no has traído a una de ellas como han hecho tus hermanos?
—Well —se revuelve un poco—. Pueeees... Porque yo soy un alma libre —por eso te he pedido cien veces que salgas conmigo. JAA! Eso asegura sonrojadito.
—What? —le mira. Irlanda aprieta los ojos, aprovechando el alto.
—Bloody hell, no tengo ni idea de cómo hablar de estas cosas contigo, ¿podríamos hablar de algo más... neutral? Porque si te digo la verdad estoy jodido y si te digo una mentira, estoy jodido también.
—Mmmm... ¿Por qué estás jodido si me dices la verdad?
—Pues es que la verdad... Es un poco... —se ríe pasándose una mano por el pelo, sonrojado, revolviéndose en el asiento.
—¿Ajá?
—No soy mucho de citas, esa es la verdad. Y me da un poco lo mismo, voy de putas de vez en cuando y ya está.
—Mmmm... No es lo mismo.
—Es... Posible que no. Pero suelo ser un desastre —se ríe otra vez, sonrojadito, menos cómodo de contarle esto a ella de lo que suele estar de contárselo a sus hermanos.
—Why? —pregunta sin burla ni agresividad.
—No lo sé. Algo tengo con las chicas. Que lo intento, o... Bueno al menos intento que no vaya fatal y... No. Es un desastre.
—Pues no me extraña si a todas les tira del pelo y te presentas en la cita con bermudas —le pica, sonriendo un poquito. Él se encoge de hombros y la mira de reojo.
—I am sorry. Really. Quizás debí hacer más para conseguir pantalones, pero mi única opción era Cymru y... Well.
—¿Qué es entonces lo que te sale mal en las citas?
—Ufff... —suelta el aire y se empieza a estacionar en la calle afuera de un pub, frunciendo el ceño —, al final hay algo que no cambia, que es que todas se fijan en todo lo que está mal. No suelo siquiera llegar a tener una cita.
Seychelles levanta las cejas.
—Y si te pones a pensar, es bastante jodido haber conseguido una y estar hablando en ella sobre cómo es que las demás citas que tengo o no existen o... son una mierda —se ríe un poco de sí mismo apagando el coche y apretando los ojos.
—La verdad... preguntaba nada más por saber a qué enfrentarme.
—¿A qué enfrentarte? ¿Cómo? —la mira de reojo.
—¡Pues a saber qué ibas a hacer mal!
—O sea una cosa es que no sea de citas y otra es que no conozca el concepto general de salir con alguien. Aunque esté mal lo de las bermudas. Hice otras cosas, me rasuré muy bien, me fijé que todo combinara, me puse loción, y la cagué en no traer pantalones. Debería... Debería alguien darme un instructivo de cosas como los pantalones que son el último detalle dentro de... ¡Oh! Mira... —se busca en el bolsillo y saca la flor, que debe estar un poco aplastada, pero no del todo—, yo te había traído esto también. Claro que... Well... Estaba menos apachurrada.
Seychelles mira la flor, levanta las cejas, aprieta los ojos y se ríe un poco, rendida... porque es que es muy mono. La mira reír porque estaba un poco angustiado... Aunque con los ojos apretados no está seguro.
—Bollocks... está horrenda la bloody flor... —admite estirándole un poco los pétalos.
—Yes... lo está. Es además una de las flores que ponen en las mesas del bar del hotel, ¿verdad? —las ve cada mañana en el desayuno.
—Es una de... Oh... Ehh... —cara de atrapado —, well...
—Ok... trae acá —se la pide.
—Olvida la... flor, es... Puedes tirarla en la calle si quieres —murmura pensando que pudo haberle comprado una... No se le había ocurrido siquiera hasta que vio la del bar. Se la extiende.
Seychelles la toma y se la pone en el pelo en una de sus colas, igualmente. El irlandés levanta las cejas y sonríe un poco con eso, hasta se podría decir que es una sonrisa inocentona.
—Oh... See? You are... Different —sonríe un poco más. Seychelles abre las manos en plan et voilà! y se baja del coche. Él sonríe y se baja también abriendo la puerta de alas de su coche.
—Ok... Esto... Es un pub, ok? Te iba a llevar a otro restaurante, pero era de ostras y... ¡Tú eres la chica del mar! Seguro la porquería de ostras que sirve my stupid brother te iba a parecer una mierda.
—De hecho, la única comida que vale la pena de aquí es el desayuno —le sonríe. Irlanda se ríe un poco.
—Well... Da igual, en realidad lo que vas a hacer en este país es beber. Y no hay pub en casa de Alba que tenga mejores cervezas que este —sonríe un poco pensando que quizás el bar de ostras estaba mejor... o el curry. Joder pero quien lleva a alguien a comer curry en una cita, es un poco bestia, incluso él lo podía notar—, tú... Seguro vas a muchas citas, ¿verdad? Seguro los negrotes pollaenorme con tal de acostarse contigo te llevan a restaurantes fufurufos de esos súper elegantes que hay en tus costas... ¿No?
—Yes.
—Well... Imagina que esto... Es algo un poco medieval, con una especie de highlander bestia.
—Medieval... con un Highlander —repite entrecerrando los ojos.
—Yes... Es la... Anti-cita. El idiota trae shorts, te dio una flor robada, es... Idiota, te trajo a un pub y seguro piensas que no puede haber una cita peor que esta.
—Ah, y no te olvides del coche feo y casposo sacado de una peli.
—¡No es un coche feo y casposo! ¡Es Lola!
—No, Lola es el del agente Coulson de SHIELD. Este no se parece nada a ese.
—No sé de qué agente ninguno me hablas, esta es DeLorean... Delores... Dolores... Lola. ¡Lola!
—Eso es súper Freak otra vez.
—Bien, además soy un highlander súper freak. De hecho me parece que es injusto que le llames súper freak habiendo visto lo que has visto.
—Y un psycho masoquista... ah, y no olvidemos el asunto del porno... eh? —se detiene de enumerar.
Irlanda entra al pub sin que le hagan mucho caso y elige una mesa, apuntándosela para que se siente y él poder sentarse a su lado.
—Ah claro... Esas cosas terribles. Y aún no hablamos de los arco iris, ni de los tréboles...
—Estoy segura que me voy a arrepentir pero... What about it? —se sienta tranquilamente, poniendo el bolso entre las piernas para que no se lo quiten y notando que la mesa está MUY pegajosa. Se hace un "diosmiodemivida" interno y vuelve a preguntarse qué demonios es lo que le gusta de este chico. Él se sienta junto a ella, en vez de frente a ella.
—¡Los arco iris y la olla de oro al otro lado! ¡Y los tréboles! Y saint Patrick.
—¡Ah! Algo de eso me suena... entonces... ¿traes suerte o algo así?
—¡¿ALGO te suena?! ¡Todos lo conocen! Y yo no soy el que trae suerte es... ¡Oh cielos! ¡¿No conoces las leyendas?! ¡Y eres pariente de England! Es una vergüenza.
—Pues él me contaba cuentos de pequeña, un montón, ¿qué sé yo?
—¿Si conoces los shamrocks, verdad? —son los tréboles.
—Well, sé lo que son, claro... y lo de la mutación de las cuatro hojas que dan suerte.
—A mí me gustan los de tres —le toma de la muñeca y atrae su mano hacia él.
—Bueno, esos son los normales, ¿no? —se deja. El pelirrojo le gira la muñeca y estira la mano, pone un índice en su palma y dibuja uno de los círculos.
—Inicialmente... St. Patrick los usó para explicarle a los bestias brutos que había aquí esto del... Padre... —hace otro semi círculo —, hijo... y —un tercero —, Espíritu Santo.
—¿Aja? —levanta una ceja porque no se esperaba un asunto religioso, escuchándole y mirando lo que le dibuja.
—Después lo... He empleado en todo lo demás. Está en todas mis insignias, estuvo en el escudo de armas del idiot de England... —le sonríe —. Ahora es mío. Nadie piensa en algo más cuando lo ve... O no debería.
—Mmmm... Yo pienso en los de cuatro hojas y en los anuncios de loterías.
—Pensabas.
—No voy a pensar en ti —cierra la mano tomándole un poco la suya, sonriendo.
—Vamos a ver si es verdad... —traga saliva y la mira a los ojos.
—¿Por qué no iba a serlo?
—Yo quiero que pienses en mí.
—¿Y eso por qué? —Se ríe un poquito y le aprieta la mano. El británico se sonroja un poco.
—Maybe... Maybe como el bloody psycho que fue divertido durante los juegos de la Commonwealth... O algo así —se encoge de hombros—, pero creo que tienes que pensar en mí con los Shamrocks.
—Mmmm... nah. Creo que paso.
—Ah, come on... —hace los ojos en blanco —, esto es como los elefantes rosas, entre menos quieras pensar en mí más vas a pensar en mí.
—Nah, es fácil, nada más tengo que pensar en otra cosa —busca por el cuarto.
—¿En qué otra cosa? —inclina la cabeza intentando que le vuelva a mirar, disfrutando más del contacto de la mano de lo que quisiera, no quiere ni moverla.
—Pueeeees... ¡en cerveza! —exclama notando que tiene una carta para elegir, tomándola con la otra mano, sin soltarle.
—¡Ah! Ese es un buen factor de distracción. Aunque también debes pensar en mí cuando pienses en cerveza.
—¿Algo más con lo que quieras que piense en ti?
—Es que yo hago la guiness... No es que QUIERA, pero es difícil que no pienses en mí.
—Pues pediré cerveza rubia.
—Estás loca —se ríe.
—What? —frunce un poco el ceño sin dejar de sonreír y le mira.
—Venir aquí y pedir cerveza clara es como... Yo que sé, ir a tu casa y no querer ver la playa —en plan "¿entiendes?". Ella pone los ooojos en blanco—. ¿Sabes que si te da el aire cuando estás haciendo esa cara te vas a quedar así?
—Lo dices por experiencia, ¿no? —sonríe.
—Yes, un día llevamos afuera en invierno a England mientras hacía una cara sospechosamente parecida y mira como quedó.
—Y tú es obvio que estabas desafortunadamente haciendo una cara peor aún —le da unas palmaditas suaves en la mejilla, riendo. El chico se ríe también.
—Nah, esta cara ya la traía yo desde antes, siento decepcionarte.
—Pobrecito muchacho feo desde antes —se ríe también aun con la mano en su mejilla y le acaricia un poco con el pulgar. Irlanda traga saliva y la mira de reojo sonrojándose con la caricia pero dejándola hacer—. ¿Entonces cerveza negra caliente? —pregunta sonriendo sin dejar de hacerlo.
—Ce-Cerveza, Yes... —asiente
—¿Estás pensando en otra negra caliente? —palmadita y risas, baja la mano a su pecho.
—En otra negra cali... ¡Oh! —no pensaba en eso... Hasta ahora. Se sonroja, levanta las cejas y bien que piensa justamente en alguna maravillosa escena de hace un par de noches. Seychelles se ríe un poco más con eso—. I... I... —risita tonta sonrojadito —, ahora sí.
—Qué suuuuucio —se le echa un poco encima. El británico levanta las cejas y la mira hacer poniéndose visiblemente nervioso.
—Well... S-Sucio... Yes. Un poco...
—Ah, yes? ¿Y lo dices tan tranquilo? —susurra.
—P-Pues tú... —estaba menos tranquilo porque te le echabas encima en sí que por lo que estás diciendo, pero gracias por recordarle que debe ponerse nervioso por lo que dice. La mira a la cara y traga saliva—, lo preguntabas... N-No es sucio es...
—¿Es...?
—Eees... Una... El... Sol. Eso es, estaba pensando en ti en el sol. No es sucio del todo.
—Del todo... tienes cara de e... —le interrumpe el camarero que se planta junto a Irlanda, tan sonriente que parece un duendecillo.
—No tengo ninguna cara —le sonríe sin notar al camarero.
—Hello! —casi da un saltito el chico. ¡Mira! ¡Hay chicos felices en Escocia! Irlanda no "casi", da un saltito al oírle, levantando las cejas y mirándole—. ¿Ya sabéis que vais a tomar? —una graaaan sonrisa. Seychelles levanta las cejas porque es hasta inquietante.
Irlanda parpadea también un poco descolocado con la actitud del camarero. Levanta una ceja.
—Guinness... Dos, tarros grandes—decide. Seychelles frunce un poco el ceño con eso y se vuelve al camarero.
—Y para mí... una de cerveza rubia —nada más por joder. Irlanda hace los ojos en blanco con eso, pero sonríe.
—¿No es "caballeroso" que el hombre pida por los dos? —bienvenido al siglo XXI, Irlanda...
—No, es de capullos machistas que creen que las mujeres no pueden decidir —sonríe sólo con la boca mientras el chico se va asintiendo y dando saltitos. Irlanda parpadea.
—No creo que no puedas decidir, sólo creo que puedo pedir yo cuando estamos aquí, porque es mejor lo que yo he pedido a los meados que van a traerte. Si estuviéramos en un pub con bebidas de sombrillita y coco Seychellenses, seguramente no me importaría que pidieras tú.
—Pues a mí sí me importa. Me joderé con mis meados si es el caso, ni siquiera sabes si a mí me gustan más. Cada vez que subo al fucking viejo continente la misma mierda con los hombres.
—Ehh... ¿Lo es? —levanta una ceja—, I mean... ¿Es taaaan grave que te haya pedido yo una cerveza sólo para que la pruebes?
—En mi casa vivimos en una sociedad matriarcal. Eso contesta a tu pregunta.
El chico se ríe y Sey frunce más el ceño porque este suele ser un problema serio.
—¿Cómo funcionaría esto mismo que acaba de pasar con el camarero en una sociedad matriarcal?
—Idiota.
—Come on! ¡Te estoy preguntando en serio! Cada quien pide sus cosas ¿o tú puedes pedirme a mí pero yo a ti no?
—Evidentemente funciona igual, sólo que el hombre no es un imbécil y al menos tiene el detalle de preguntar a la chica qué quiere si va a pedir por ella.
—Contrario a otras cosas que sí que hago, esto no tiene que ver con machismo —hace los ojos en blanco.
—¿Qué otras cosas? —le mira de reojo. Él se humedece los labios pensando que no debió de haber dicho eso.
—Es decir, le hubiera pedido eso a... Quien fuera, a uno de tus hermanos igual. Es poco considerado, pero no "machista" —sentencia. Ella le mira, no muy segura—. Es verdad, sólo es una bloody cerveza, no es cuestión de opiniones polémicas. Sí que creo que puedes no tener idea de cervezas buenas, seas chico, chica o perro. En general la gente entre más al sur tiene menos idea de cervezas buenas.
—Mmmm... Ok —frunce el ceño, pero sólo un poco. Irlanda suspira, porque este suele ser un problema con las chicas —.Well, espero que al menos haya quedado claro el punto.
—Yes, sólo... Tenme paciencia —se revuelve un poco. Seychelles le mira de reojo y suspira —. Poco a poco te darás cuenta de por qué razón es que la gente no sale conmigo de buenas a primeras... —suspira con la seguridad absoluta de que esto va a terminar mal hoy. Se talla los ojos con una mano.
—¿Poco a poco? ¿Insinúas que hay más? —levanta las cejas.
—Ah, sure... Agresividad, misoginia y demasiado alcohol —la mira de reojo... Y sonríe un poco de lado.
—¿Agresividad y misoginia? —se preocupa un poco y él se ríe.
—De verdad que no soy TAN terrible... Sí que molestaba a mum, ¿pero tú quién crees que mandaba en la casa cuando se trataba de reñirnos?
—¿Qué quieres decir?
—Que aunque no me guste el fútbol de chicas y aunque conviva poco... Hay muchas cosas que puedo aguantarme.
—¿Aguantarte...? ¿Cómo cuáles?
—Como que me des una bofetada sin darte yo una de vuelta.
Ella aparta la cara, un poco regañada por ello.
—I'm sorry... —susurra.
—Está bien, no pasa nada de verdad, sólo... Si realmente fuera misógino agresivo, te hubiera golpeado de regreso. Quizás a otra persona la hubiera golpeado de regreso, de hecho —se encoge de hombros y se ríe —, yo que sé, no sé ni por qué seguimos hablando de todos mis defectos.
—Pues tú hablas de ellos todo el tiempo, empiezo a pensar que quizás realmente haya sido una mala idea...
—Estábamos... —traga saliva—. Hablando de mis tréboles, no íbamos mal —susurra agobiado otra vez —, hasta que paso lo de la cerveza y... Bollocks.
—¿Ajá?
—¡No sé, es como si la espiral de "citas pésimas" me absorbiera! Termino hablando de la fama de misógino agresivo —se talla un poco la cara.
—¡Pues no lo hagas!
—¡Pues no es que quiera, es que el pedirte una bloody cerveza llevó hasta eso!
—Cálmate, vale, eso ya está. Cambiemos de tema, háblame de las cosas que haces bien ahora. Y como me digas que lo que se te da bien es estropear una cita de juro que te arreo —no tan en broma. Irlanda sonríe un poco con eso.
—Hmmm... ¿Y en algún momento vas a decirme tú lo que haces mal? ¿O vamos a suponer que tú eres perfecta? —pregunta tratando de calmarse; preguntándose donde demonios está el chico con las cervezas, que necesita beberse una de golpe.
—Supongámoslo —hace un movimiento coqueto con los hombros echándose el pelo atrás y levantando la barbilla. El pelirrojo sonríe un poco y hace los ojos en blanco.
—Mmm... Soy bueno eeen... —se lo piensa. La morena le mira, escuchándole —. Soy bueno con la música y soy paciente para algunas cosas, y...
—La música —se ríe un poco al notar que eso es lo primero que dice.
—Sí, la música... ¿No? Bueno me gusta mucho eso...
—Vale, vale... digamos que la música vale —sonríe.
—Yeah! La música lo define todo... Veamos, ¿qué otra cosa es hacer? Mmm… eso de pelear y las cosas bestias de highlander... Que no interesan a ninguna chica.
—Ah, ¿no?
—¿O sí? Están todos esos chistes con las ovejas... Que no tienes que oír. Como ya has visto soy bueno también para hacer cerveza...
—Pues depende de lo que sean esas cosas —se encoge de hombros—. Lo de las ovejas...
—Esa parte ignórala, porque ninguna oveja lo hace mejor que tú —le sonríe. Seychelles facepalm—. Es un chiste.
—Eso espero, pero con lo bestia que eres quién sabe.
—No seas tonta, claro que es un chiste —levanta una mano y la toma de la colita de un lado—. Las ovejas son bastante buenas...
—Vaaaale, digamos que si siempre aguantas tanto, no lo haces del todo mal —concede. El irlandés se sonroja y desvía un poco la mirada—. Eso debería entrar en tu lista. Aunque France me dijo que él no lo sabía.
—¡¿Hablaste con France de eso?! —aprieta los ojos.
—¿Creías que tenía otra opción?
—Yes! ¡No hablar con nadie de eso! —aparta la cara y se sonroja más.
—Ehm... pero es que France me iba a preguntar seguro... y... ejem.
—¡No se suponía que fueras a decirle a nadie!
—Es que no... ¡Es que no hay modo en que no le cuente!
—¡Sí que lo hay! Simplemente no contándolo. No es como que hubiera mucha gente en el mundo que lo supiera fuera de tú y yo, bloody hell.
—¡Pues a alguien tenía que contárselo!
—¿Y de todos decidiste que la mejor persona era France? De hecho, no me extraña que tengas todas esas ideas en la cabeza sobre lo terrible que soy.
—Why?
—Es France, ¿qué va a decir de mí más allá de que soy un bestia y un bruto y... esas cosas? —se encoge de hombros y piensa que bueno, a pesar de todo eso ella decidió salir con él, así que no debe ser taaaan terrible.
—No me dijo nada de eso... —susurra y él la mira de reojo y levanta una ceja—. O sea... tal vez mencionó algo pero... estaba muy asombrado de no saberlo.
—Eso es porque no me había pasado antes —murmura.
—El caso es que... —se humedece los labios.
—What? —un poquito a la defensiva aún por haber hablado esto con Francia.
—No es el único a quien se lo he dicho —confiesa en un susurrito.
—What?!
Me parece que aquí van a traer las cervezas. Irlanda las mira de reojo y toma una. Ella carraspea acercando hacia sí la rubia y agradeciendo al camarero.
—¿A quién más le dijiste? ¿O lo pusiste en tu "blog" o algo así? —pregunta agobiado alguien que ha visto bastante la tele por lo que veo.
—Eh? No!
—¿Entonces?
—A... Rome.
—WHAT?! ¡Además le dijiste al bloody bastard asesino de mum!
—Pues yo ni quería, ¿crees que no tengo bastante con France para eso? Pero él... ¡pues yo qué sé cómo acabó sacándomelo todo y ahora no hace más que llamarme a preguntarme!
—¡Pero Seychelleeeeees! Eso vale por... Eso es... Ughh! I hate you! —podría hacer un agujero en el suelo y meterse en él.
Seychelles le mira un poco desconsolada. Bienvenida al mundo de los brits, ya le tocaba a él odiarte un poco a ti ahora y no que sólo fuera al revés.
—Seguro entre él y France... ¡Al rato TODO el mundo va a saberlo! Ya quiero ver a France viniendo a reírse...
—No le van a decir a nadie, nunca han dicho de los demás —le pone la mano en la espalda para confortarle un poco.
—¡¿Cuáles demás?!
—Pues... Scotland y... your mother.
—Sabes tú de Sc... Iuuuugh!
—¿No lo sabías? France y Rome me lo contaron.
—¡No, no lo sabía! ¡Y esa es muchísima información sobre mi madreee!
—Pues por lo visto es genético.
—Ok... Ok ok... I don't care —se pasa las manos por el pelo desacomodándoselo aún más de lo que ya lo tiene—, bloody hell! Por más tentador que sea hablar al respecto, ojalá no lo hicieras y... —parpadea teniendo una idea, la mira—, ¿es por eso que accediste al final a salir conmigo?
—What?
—No lo sé —la mira a los ojos—. Quizás te pareció divertido o... Quizás France...
—France what? —inclina la cabeza.
—Y yo que sé... —se rasca la cabeza porque esto de las teorías de la conspiración de Francia le suena más a algo que diría Gales y no que diría él mismo.
—Pues tú estás diciendo, ¿qué es lo que dices?
—Es algo sexual y a él esas cosas… le conozco, es un pervertido idiota. Quizás te mandó a investigar o algo —se sonroja un poquito con la idea de la curiosidad de Francia. Ella frunce el ceño.
—¿Crees que yo trabajo para él o algo así? Y aun así, no es el único a quien le gusta el sexo. Y además si él quisiera investigar de eso se tiraría a Scotland para hacerlo en primera persona.
—Ah, ahora dices que es incapaz de venir por... —se detiene a sí mismo, porque esta conversación no está yendo por donde debe—. Whatever, ¡no debiste decirle a nadie! ¡Y menos a ellos dos!
—¿Y por qué menos a ellos dos? Ellos han guardado el secreto.
—¡Pero yo no querría que ellos lo supieran! ¡Son idiotas, ambos!
—¡No son idiotas!
—Vale, te lo concedo —ojos en blanco—, no son idiotas todo el tiempo, pero France... Hace cosas muy muy idiotas como estar con England, y Rome asesinó a mi madre... ¿Te parece suficiente como para odiarle?
—Estar con England no es idiota... y Rome ahora la quiere mucho —y no creas que no le da un poco de envidia por eso. Irlanda se sonroja un poquito y la mira a los ojos.
—Estamos discutiendo idiotamente otra vez... ¿Sabes qué quiero?
—What?
Irlanda la mira... Traga saliva y se humedece los labios, porque quería otra cosa pero ahora se le ha ocurrido la maravillosa idea de...
—I... I... —se le acerca un poquito y la africana levanta una ceja.
—You... you —titubea un poquito. Él se relame otra vez, se acerca un poco más con intención de darle un beso, claro. Seychelles pone los ojos en blanco y sonríe un poco.
—Deja de hacer esa caraaa —protesta el chico.
—¿Es que podrías ser más obvio?
—¿Más obvio de qué?
Se acerca y le besa igual porque quizás sí que no debería haberles dicho a Francia y a Roma... aunque luego el beneficiado sea él con las cosas que le han contado.
Seguramente será él el beneficiado a la larga, pero quien va a adivinar. Bien... Ok... Irlanda cierra los ojos y levanta la mano para ponérsela al cuello... Y la medio plancha contra el asiento.
Bien, o se pelean o se lían, parecen algo. Así que... Uff... Es que además pasa de estar enfadado a estar ridículamente contento con un beso.
Bueeeeeeno, por fin parece que algo empieza a funcionarte, muchacho. Ahora... NO. La cagues. ¡No olvides agradecer a Josita su edición!
