Shanks y Benn tienen otro recordatorio de que los hermanos ASL están acostumbrados a la autosuficiencia y a la no supervisión.


— ¿Dónde están Shanks y los niños? –preguntó Benn mientras Lucky Roo, Clarke, el Sr. Mono y Kincaid regresaban al barco.

—Oh, uh, se fueron a explorar –dijo Kincaid. Clarke y Lucky Roo compartieron miradas nerviosas.

—…Caballeros, ¿Tengo que recordarles lo que sucede cuando le mienten al Primer Oficial? –preguntó Benn con seriedad.

—Vale, entonces, Shanks dijo que entenderías rápido, pero no podemos decírtelo hasta que prometas no enojarte –dijo Lucky Roo. —Lo que te dije solo te pondrá realmente molesto, pero ya conoces a Shanks, es terco…

— Qué. Paso –demandó Ben

—Bueno, los niños sí fueron a explorar… pero sin Shanks. O sin decirnos a donde se fueron –explicó Kincaid.

—Le dieron una nota a mi pequeño amigo –dijo Clarke, el Sr. Mono sostenía un trozo de papel.

Benn la tomó.

—Estamos aburridos. Vamos a ver la jungla. Traeremos cualquier cosa si la matamos.

— ¿…Al menos sabemos que probablemente no pasarán hambre? –ofreció Lucky Roo cuando Benn se pinchó el puente de la nariz.

—Está bien. Yasopp está a cargo, voy a buscar a los niños… y al capitán… –suspiró Benn. — ¿Dónde fue la última vez que los viste?

— ¿Los chicos o Shanks? –preguntó Clarke.

—Ambos –dijo Benn.

—Bueno, solo notamos que los niños estaban desaparecidos cuando íbamos a entrar a un bar e íbamos a pedirles que se llevaran al Sr. Mono al parque –dijo Kincaid. —Y luego Shanks salió corriendo a buscarlos.

—Sé que estuvieron allí cuando estábamos buscando armas en el mercado, Ace le estaba dando a los cuchillos esta mirada realmente atenta—por cierto, tengo una gran sugerencia para su regalo de cumpleaños ahora –dijo Lucky Roo. —Así que solo han estado desaparecidos tal vez una hora.

— ¿Sabes cuánto terreno pueden cubrir eso tres en una hora? –preguntó Benn.

—No, pero crecieron en una montaña enorme, así que no me sorprendería si es mucho –dijo Clarke.

—Tienes razón. Está bien, nadie destroce el barco mientras yo estoy afuera –dijo Benn.

.o.o.o.

¿Dónde estaban? Shanks frunció el ceño, deseando ser mejor usando Haki de Observación para rastrear. La jungla era bastante grande, así que podrían estar en cualquier parte…

Tal vez debería haber vuelto por Benn. Él era mejor para rastrear, incluso si Shanks estaba bastante seguro de que iban a estar en cabinas separadas por un tiempo debido a esto.

¿Cómo había perdido a los niños? Esta era, qué, ¿Su quinto mes en el trabajo? ¡Y ya lo había perdido!

— ¡Shanks, estas yendo en un gran círculo, idiota!

Bueno, al menos los otros habían enviado a Benn detrás de él.

—Hey, Benn.

— ¿Si quiera sabes cómo rastrear personas? –exigió Benn. —No, ¡Por supuesto que no!

—…Lo siento –dijo Shanks.

—No lo estés, ¡Trabaja en la búsqueda de los niños! –lo regañó Benn.

— ¡Lo estaba! –dijo Shanks.

— ¡E ibas en círculo! –dijo Benn.

— ¡No es mi culpa que este lugar tenga una geografía confusa! –dijo Shanks.

—No, pero es tu culpa que estés entrando en pánico y caminando en círculos –murmuró Benn.

—Bueno, estás aquí ahora, así que rastréalos y usaré Haki para asegurarme de que nada nos coma –murmuró Shanks malhumorado.

—Bien –suspiró Benn, apartándose algunos mechones del rostro. —Están acostumbrados a las montañas, por lo que probablemente fueron a las montañas. Comenzaremos allí.

Caminaron por una tensa media hora, la preocupación de Shanks solo aliviada por pequeños estallidos cuando eliminó varios animales salvajes con Haki del Conquistador. Finalmente Benn se detuvo.

—Espera un momento. Por este camino.

— ¿Los sentiste? –preguntó Shanks, hurgando en su propio Haki del Conquistador. No era bueno. No tenía el rango de Benn.

—Creo que sí… definitivamente están corriendo y mierda, no sé si están en problemas o solo jugando –dijo Benn, con su ritmo aumentando.

—Por favor, no estén en problemas –suspiró Shanks. Oh, bueno, si fuera un problema, mataría a los problemas y luego se llevaría a los niños a casa…

—Entonces, si algo los persigue, ¿Lo matas mientras yo los agarró? –preguntó Benn.

—Me leíste la mente. O recordaste cuál de nosotros tiene dos manos –se rió Shanks.

Benn rió levemente y Shanks lo contó como una victoria.

De repente, pudo sentirlos también.

—Vale, tenemos que estar cada vez más cerca…

Inesperadamente, la energía que estaban siguiendo se tiñó a un nivel menor.

— ¿Alguien salió herido? –se preguntó Benn. Se miraron el uno al otro y luego se echaron a correr.

— ¡Luffy, Sabo, Ace! –gritó Shanks. — ¿Dónde demonios están?

Después de un momento o dos hubo un grito de: — ¡Hola, Shanks! –ese solo podía ser Luffy.

—Bueno, eso no suena como un problema –jadeó Benn mientras disminuía la velocidad.

—Todavía –murmuró Shanks. En un minuto estaba en un claro… donde los chicos están tratando de arrastrar a un gran tigre detrás de ellos.

…Bueno, eso explicaba las cosas.

— ¡Shanks! –Luffy vitoreó, soltando al tigre y catapultándose a su papá. Shanks lo atrapó por instinto mientras Luffy seguía balbuceando. — ¡Atrapamos al cena!

—Luffy, podrías comente una quinta parte de eso por tu cuenta –dijo Benn, sacudiendo la cabeza.

— ¡…Atrapamos parte de la cena! –modificó Luffy.

—Gracias a Dios que estás bien –suspiró Shanks abrazando a Luffy.

— ¿Por qué no lo estaríamos? –preguntó Ace. —Esta cosa es bastante escuálido.

—Chicos… huyeron a una isla desconocida –dijo Shanks. —Donde no conocen a nadie que pueda ayudarlo o donde cualquier cosa es o la naturaleza están cazando.

—…Oh –dijo Sabo, con los ojos muy abierto.

—Sí, oh –dijo Benn, arrodillándose y acercando a Ace y Sabo en un abrazo, considerando los gruñidos de Ace.

— ¡Estamos bien! –se quejó el hermano mayor.

—Ace, esto es lo que hacen los padres después de que se han asustado de muerte por sus niños imprudentes. No quejas –dijo Benn.

—Oh, y están castigados por una semana –dijo Shanks.

— ¿Qué? –Luffy se quejó.

—Niños, le dieron a su pobre Papá Shanks y a mí un ataque al corazón –dijo Benn. —Tiene que aprender a no hacer lo que hicieron hoy.

—Lo siento –ofreció Sabo.

—…Todavía nos comeremos al tigre. Benn, ayúdame con esto –decidió Shanks, bajando a Luffy. —Chicos, traigan sus tuberías. Mierda, mataron a un tigre con tuberías…

— ¿Qué se supone que deberíamos usar? ¿Rocas? –preguntó Sabo.

Benn le lanzó una mirada. Sabo pateo tierra.

—Lo siento. De nuevo.

—Nueva regla. No salir corriendo a cazar sin decirle a una persona. Y si te dicen que no, no lo hacen –dijo Benn mientras él y Shanks levantaban al tigre.

—Vale… –dijeron Sabo y Luffy.

Benn frunció el ceño hacia Ace.

—Bien.

—Bueno. Espero que Cookie sepa cómo cocinar un tigre –murmuró Shanks. —Vamos a casa.


Notas de la autora:

Afortunadamente para Kuzan y Roci, perder a Lawno era una opción, así que nunca tuvieron que lidiar con esta mierda… hasta que huyo.

Hace poco hice un askblog para los padres de ASL en Rojo aquí: asktheaslinredparents .tumblr

Notas del traductor:

Los hermanos ASL son fuertes e independientes. (?) Es solo que sus 'padres' no lo recuerdan, y puede que tengan un ataque al corazón por eso.

Por cierto, hay una historia sobre Law huyendo, aunque no es de esta parte, ¡Pero pronto podran leerla!

Como siempre, ¡Gracias por leer!

No duden en pasar a la historia original para dejarle un comentario o apoyo a la autora. Pueden encontrarla como Kereea en Ao3.