Kuzan consigue un nuevo trabajo. Rocinante consigue un nuevo compañero. Y Law consigue un guardia no deseado.


—Así que, aquí es donde nos estamos quedando, ¿Huh? –preguntó Law, mirando alrededor del apartamento.

—En realidad es bastante buenos, para cuartos de base –dijo Rocinante.

—…Sin embargo, hay más de dos habitaciones –dijo Law. — ¿Vamos a tener guardia?

—Probablemente –estuvo de acuerdo Rocinante, frotándose la parte posterior del cuello. —Supongo que alguien de alto rango, ya que tendría que ser suficiente para enfrentarse teóricamente a Doffy…

Law frunció el ceño. Rocinante no lo culpaba. Las probabilidades eran un Marine de alto rango que molestara a Law mucho.

—Además, probablemente se le colocará a cargo de la base en general, también hay un astillero secreto aquí –dijo Rocinante —, es por eso que nadie fuera de los trabajadores y altos mandos saben de eso.

— ¿Y espías como tú? –preguntó Law, sonriendo.

—Si alguna vez investigaron –dijo Rocinante, encogiéndose de hombros. —Hay muchos espías que no tendrían un motivo para hacerlo.

Hubo un golpe en la puerta. El ceño fruncido de Law regresó y Rocinante se preparó para jugar al pacificador mientras dejaba entrar a quien sea que fuera.

—Hola –le dijo a su recién llegado. Yendo por su abrigo, el hombre era un Vicealmirante, aunque Rocinante no podía ubicarlo.

—Gracias por dejarme entrar –dijo el Vicealmirante, agitando una mano perezosamente mientras entraba. Le arrojó a Law un salido perezoso mientras pasaba junto a él en el pasillo. La mano de Law se crispó, pero se las arregló para resistir el impulso de mandar al tipo volando.

El Vicealmirante continuo entrando a la guarida, dejándose caer en el sofá y apoyando la cabeza en una mano.

—Entonces, Vicealmirante Kuzan a su servicio. Supongo que deberíamos conocernos el uno al otro.

Kuzan… Kuzan… ah, se suponía que era una estrella en ascenso o algo así, un prodigio de un antiguo Almirante. Sin embargo, Rocinante nunca lo había visto antes.

Rocinante hizo un gesto a Law para que lo siquiera mientras se sentaba en un sillón. Law se sentó en el brazo, mirando a Kuzan con cautela.

—Soy Rocinante y este es mi hijo, Law. Estoy seguro de que le han explicado nuestras… circunstancias –dijo Rocinante.

—El niño se comió la Op-Op, soy tu nuevo guardián, sí –dijo Kuzan, encogiéndose de hombros. — ¿Reglas de la casa?

—Oh… em… acabamos de llegar nosotros mismos –dijo Rocinante.

—Bueno, estoy seguro de que lo resolveremos tarde o temprano –dijo Kuzan —, en general soy bastante relajado sobre las cosas, así que… sí.

—Bueno, eso suena… bien –dijo Rocinante. Law refunfuñó discretamente acerca de que no le gustaba que la gente se metiera en sus asuntos.

—Eh, tienes suerte. No me importa lo que estés haciendo –dijo Kuzan, cruzando los brazos sobre su cabeza mientras se estiraba más en el sofá. —Simplemente no te metas en peligro y estaremos bien.

— ¿…Qué? –preguntó Law con sospecha.

—No te metas en problemas y no tendré que salvarte. Si no necesitas salvación, no necesito vigilarte como halcón. Tienes tu privacidad y yo estoy tranquilo. Todos ganan.

Law lo miró antes de mirar a Rocinante. Rocinante se encogió de hombros.

—Bueno, eso suena bien, Law. No tengas problemas y no se volverá insistente.

—No confió en ti –Law le dijo a Kuzan.

—Entonces no lo hagas –dijo Kuzan. —No necesitas confiar en mí o que te guste para dejarme hacer mi trabajo, y sería una pérdida de energía intentar forzarte.

Law sonrió.

—Al menos no eres estúpido.

— ¿Dejan a personas estúpidas ser Vicealmirantes? –preguntó Kuzan. —…Lo digo en serio, no salgo mucho como otras personas.

—Erm… sin comentarios –dijo Rocinante, recordando una época en la que era joven y Garp le había sugerido a Sengoku que le enseñaría a atrapar bolas de cañón, totalmente seguro de que las cosas estarían bien.

—Eso significa que sí –dijo Law con aire de suficiencia.

Kuzan simplemente se rió.

—Bueno, al menos esto será divertido entonces. Avísenme si ustedes dos necesitan algo. Voy a pasar uno o dos días para tener una idea de cuál será la rutina.

— ¿O solo quieres flojear? –Law preguntó con desconfianza.

—Soy inteligente, chico, puedo hacer ambos –dijo Kuzan.

—…Eres raro. No confió en ti –reiteró Law antes de tomar su mochila y caminar hacia su habitación.

—Lindo niño –Kuzan le dijo a Rocinante. — ¿Se ha curado completamente o todavía tiene trabajo que hacer?

—Creemos que está bien –dijo Rocinante. — ¿…Entonces fuiste completamente informado?

—Estoy vigilando al hijo y al algo-así-como-nieto de Sengoku, por supuesto, el jefe aseguro de que supiera todo lo que necesitaba -dijo Kuzan. —Especialmente porque el niño no va a confiar en mí lo suficiente como para decirme cosas y no estamos seguros de cómo lo harías tú en este departamento.

—Secretos es una cosa buena para que un espía practique –dijo Rocinante, encogiéndose de hombros. —Me alegró por su norma poco estricta de vigilar a Law. Si aprietas demasiado la correa, a él… no le va a gustar.

—Es un niño, ¿A qué niño le gustaría? –preguntó Kuzan.

—Odia a todo el Gobierno, ¿Sabes? –Rocinante dijo. —Y como es el principal representante, te llevarás la peor parte.

—Eh, tiene todo el derecho de sentirse de esa manera –dijo Kuzan. —El Gobierno puede hacer cosas muy malas y él experimento una de ellas de primera mano. Eso es bueno—lo mantiene alerta.

—Sé que Flevance fue un desastre, pero… –Rocinante suspiró pesadamente. —Law sabe que protegerlo es en interés del Gobierno Mundial. Sabe que puede confiar en nosotros con esto.

—Oh, él confía en ti –dijo Kuzan. Cualquier persona con la mitad de una neurona puede ver que confía en ti, incluso te ama. Pero no tiene motivos para confiar en ti.

—Entonces puede ganarse su confianza –dijo Rocinante. Sus ojos se estrecharon. — ¿Asumiendo que no tiene una faceta secreta de esta misión?

—No, pero hay algunas cosas sobre mí que podría evitar que confíe en mí.

— ¿Cómo cuál?

— ¿Ohara?

Rocinante se atragantó.

— ¿Estabas allí?

—Sí, con Sakazuki. Para supervisar la Buster Call y traer a Jaguar D. Saul. Yo estaba a cargo de este último.

—…Law te odiará hasta el fin de los tiempos –gimió Rocinante.

—Bueno, entonces también podríamos sacar eso al aire ahora cuando ya me odia, en lugar de cuando crea que le agrado en el futuro –dijo Kuzan.

— ¿Pensé que se suponía que eras flojo? –preguntó Rocinante.

—Lo soy. Sácalo del camino ahora, así no habrá más dama que manejar más adelante. Más fácil.

—Esto va a ser un desastre –Rocinante suspiró.

—En el peor de los casos, actuará como una pequeña mierda a mí alrededor hasta que lo supere –dijo Kuzan. —Tengo reclutas así todo el tiempo, no me importa. El niño es un niño.

—Es un niño con los poderes de la Op-Op –advirtió Rocinante.

—Espero verlo ser creativo, entonces –Kuzan se rió entre dientes. —El viejo Zephyr siempre decía que tenía que estar atento incluso cuando me relajaba.

.o.o.o.

Rocinante suspiró mientras se dejaba caer sobre la cama. Habían sido unos pocos días difíciles.

Kuzan le había explicado cortésmente a Ohara a Law durante la cena la primera noche, y Law lo odiaba profundamente desde entonces. Dicho odio generalmente se expresaba con arrojar cosas o gruñidos… hasta hace una hora, cuando Law había tratado de acercarse furtivamente al Vicealmirante dormido y meterse con sus órganos internos.

De acuerdo con Law, solo tenía la intención de darle al hombre ardor de estómago y tal vez hacerlo mojar los pantalones, pero no había llegado tan lejos. Kuzan se había despertado justo cuando Law había comenzado y arrojó al niño de cabeza a la cocina con una sola mano.

Law estaba muy ofendido de que Kuzan ni siquiera se molestara en levantarse para hacerlo fracasar y había comenzado una lucha… más o menos. Kuzan no hizo nada más que rodar sobre su costado para tener una mejor vista de Law y más habilidad para mover un brazo para defenderse.

Bueno, más bien como 'contraatacar'. Kuzan no parecía necesitar hacer demasiado para evitar que Law lo lastimara y había ahuyentado a Rocinante cuando intentó detener a Law.

—Deja que lo saque de su sistema –dijo Kuzan ociosamente cuando Law finalmente se acercó lo suficiente como para golpear el brazo de Kuzan. Kuzan simplemente convirtió toda la extremidad en huelo, golpeando su puño en el suelo para romperlo, y volvió a hacerlo crecer antes de tirar un trozo de hielo en el piso para que Law se tropezara.

La pelea había durado casi media hora antes de que Law se agotara y se fuera a la cama.

—El niño es bastante bueno –comentó Kuzan mientras rodaba sobre su espalda. —Las tácticas necesitan algo de trabajo, pero tiene un conjunto de habilidades variado para su edad y sabe cómo usarlo. Tal vez debería dejarlo usar armas la próxima vez.

Rocinante hizo aparecer una zona Calm antes de gritar en su almohada ante el recuerdo.


Notas de la autora:

Kuzan realmente no ve a Law atacándolo como una imposición. Sin importar cuán habilidoso sea Law, solo tiene trece años y sigue superando los efectos a largo plazo de su enfermedad, mientras es nuevo con sus poderes. Solo sabe cómo usar la Op-Op médicamente en este momento, por lo tanto, necesita acercarse para causarle daño a Kuzan. Por supuesto, Sengoku escogió a Kuzan exactamente porque sería muy relajado al respecto.

Rocinante, por otro lado, lo ve muy estresante. ¡Pobre Roci! Law y Kuzan se llevarán bien con el tiempo.

Notas del traductor:

Y entonces autora-sama decidió actualizar esto y yo también, lol.

Ya saben, gracias por leer~