Los personajes no me pertenecen, los tomo prestados de la gran Rumiko


Capítulo 5

- ¡Chicos, ya estamos aquí! Sentimos mucho la tardanza, el vuelo venía con retraso - Mousse y su prometida hacían su aparición en el bar acordado, justo el que se encontraba al lado del dojo donde Ranma entrenaba - ¿Y Ranma? ¿Sigue entrenando?

- Debe estar a punto de llegar, Akane también ha escrito diciendo que venía de camino - comentaba Shinnosuke nervioso por volver a ver a la peliazul.

- Bueno pues mientras ellos llegan os quiero presentar a mi adorada Shampoo, mi prometida y pronto mi futura esposa - Mousse miraba a su prometida con unos ojitos que bien parecía que en cualquier momento fueran a salir corazones de ellos.

- ¡Nihao! Shampoo estar muy contenta de conocer compañeros de Mousse.

- Y los compañeros de Mousse también estamos muy contentos de conocerte - respondió Hiroshi mirando sin mucho disimulo el escotado vestido que llevaba la chica.

- Ejem… los ojos de mi prometida están más arriba…

- A sus pies bella señorita, espero que haga de mi compañero el hombre más dichoso de la faz de la tierra - Kuno tomó la mano de Shampoo y la besó cortésmente.

- Encantados de tenerte en nuestro país, Shampoo. Mousse no paraba de hablar de ti todo el tiempo. Te ha echado mucho de menos - esta vez fue Shinnosuke el que se dirigió a la joven.

- Oh, sí… se pasaba el día llorando por las esquinas, gritaba tu nombre a los cuatro vientos ¡Mi Shampoo! ¡Qué ganas tengo de verte y de hacerte…- Mousse tapó la boca de su compañero Daisuke, le miró como si le estuviera perdonando la vida y apretando la mandíbula le dijo: - Ya hablaremos más tarde tú y yo, graciosillo

A las afueras del bar llegaba un joven alto, de cabello negro trenzado con cara de pocos amigos, no le hacía nada de gracia esa reunión pero por su amigo Mousse estaba dispuesto a interpretar el papel de su vida. Por Mousse y por Shinnosuke porque lo que peor llevaba no era encontrarse de nuevo con Shampoo, era el volver a ver a su chica en llamas y fingir que no se le paraba el corazón en su presencia.

- ¡Ánimo! entras, saludas, te tomas un refresco y con la excusa del torneo te vas pronto a casa - el ojiazul se intentaba inculcar valor a sí mismo en voz alta. Cuando iba a abrir la puerta del local oyó como alguien lo llamaba. Se giró reconociendo perfectamente esa voz y la vio… llevaba un vestido blanco de tirantes tipo ibicenco por encima de las rodillas, unas botas marrones de tacón ancho estilo vaquero y un bolso del mismo color que las botas. Su corto cabello estaba recogido sólo de un lado por un pasador blanco adornado con una florecilla naranja. ¿Acaso había muerto, había ido al cielo y venía a buscarlo un ángel? Si eso era así por Kami que no quería que lo hicieran regresar a la vida.

- ¡Hola Ranma, siento llegar tarde pero no he podido salir antes del trabajo - Akane llegó al lado de él y le regaló su mejor sonrisa. El joven bombero notó como si el corazón se le fuese a salir por la boca, latía rápido, muy muy rápido. Tanto que pensaba que si se quedaba callado ella podría llegar a escucharlo. Sus ojos se quedaron fijos en los labios de Akane, llevaba un poco de brillo rosado que le daban un aspecto exquisitamente carnoso, como deseaba morderlos y besarlos hasta hacerlos sangrar. Ella empezaba a mirarlo de manera extraña, ¿acaso podría leerle el pensamiento? Así que se obligó a salir de su ensoñamiento.

- Así que al final has venido, chica en llamas. Sabía que no podías pasar mucho tiempo sin verme - ¿Pero por qué le decía esas cosas? ¿acaso le gustaba provocarla?

Akane frunció el ceño al oír ese comentario - ¿Es que te crees el centro del universo?

- Pues sí

Desde luego no se esperaba esa respuesta tan directa y egocéntrica por parte del chico, se quedó con la boca abierta pensando que decirle.

- Cierra esa boquita que te van a entrar moscas - Ranma acercó su mano a la barbilla de la peliazul y con cuidado cerró su boca tragando saliva a su vez. Desde luego no era la forma que hubiera preferido de hacerla callar…- Era una broma, boba y por cierto… estás m-muy gu-guapa - Akane lo miraba embobada, en el fondo le gustaba que la hiciera rabiar. Le recordaba a su sobrino cuando quería llamar su atención. Kasumi siempre le decía que Izuku estaba enamorado de su tía Akane. Con tres añitos que tenía cada vez que la chica iba a visitarlos no la dejaba ni a sol ni a sombra y Akane encantada de que así fuera.

-Muchas gracias - le respondió la peliazul con un ligero rubor en sus mejillas.¿Por qué tenía que verse tan adorable? Pensaba el pelinegro con pesar

- Vamos dentro que seguro nos están poniendo falta - Ranma abrió la puerta del local y haciendo una reverencia dejó que Akane pasara primero - Detrás de usted mi Lady - decía el chico intentando poner acento inglés

- Con mucho gusto caballero - le respondió Akane siguiendo el juego.

- Ya era hora de que el gran Ranma Saotome se dignara a iluminarnos con su presencia - Mousse extendió los brazos al cielo como en señal de alabanza

- No todos tenemos una vida ociosa y aburrida después del trabajo querido amigo

- ¡Nihao Ranma!¡Shampoo estar muy contenta de volver a verte! - la china se lanzó al cuello de Ranma nada más lo vio aparecer, la cara del chico de la trenza era todo un poema.

- Hola Shampoo, bienvenida - mientras decía esto cogía los brazos de la chica y se la quitaba de encima sutilmente.

- ¿Quién ser tú? ¿Acaso ser novia de Ranma? - Shampoo miró a Akane de arriba a abajo

- No, no… me llamo Akane Tendo. Soy sólo una amiga.

- Yo invité a Akane - Shinnosuke se acercó a la chica, la cogió de la mano y la alejó unos metros de donde estaba. Ranma no perdía detalle de los hechos, respiró profundo y como se dijo al entrar haría el papel de su vida - ¿Qué clase de bienvenida es esta? venga que estoy sediento, hoy el sargento me ha hecho llorar sudor.

La reunión iba viento en popa, los chicos integraron rápido a las dos nuevas miembros del grupo, contaban anécdotas de sus rescates, de las bromas que se hacían, especialmente de la última que le hicieron a cierto chico pelinegro … Shinnosuke no parecía estar pasándolo bien con esa última broma. Ranma conocía a su amigo, le había cambiado la expresión del rostro, parecía pensativo y algo molesto así que decidió que era hora de irse a casa. Ya había aguantado bastante todas las atenciones que su compañero le dedicaba a la chica de sus sueños.

- Bueno chicos, cuando vuelva del baño me voy a casa que si hoy ha sido un entrenamiento duro, el de mañana será infernal

- Eres un aguafiestas Saotome, sabes de sobra que vas a ganar el torneo, quédate un poco más - decía Mousse sin ninguna esperanza por convencerlo.

- Bueno, eso está por ver…Ryoga lleva entrenando duro mucho tiempo - Akane miró a Ranma desafiante y con media sonrisa juguetona.

- Ja, dile a tu querido amigo Ryoga que vaya preparándose, a lo sumo , para un segundo puesto - ya tenía ganas de enfrentarse a él y demostrarle a Akane quien era el mejor.

- Tú eres el que tendrías que haberte ido ya -saltó de repente Daisuke dirigiéndose a su amigo Mousse - si yo llevara meses sin ver a mi chica os hubiera mandado a todos a volar hace tiempo

-Daisuke ¿seguro que quieres llegar vivo a tu próximo cumpleaños? - Decía Mousse esta vez más divertido que molesto.

Todos estallaron en carcajadas

- Enseguida regreso chicos - Ranma se dirigió hacia el baño sin darse cuenta de que alguien lo siguió, tan absorto como estaba en sus pensamientos.

- ¿Querer irte tan pronto? Shampoo echar de menos a Ranma - la china le dio un pellizco a Ranma en el trasero. Éste pegó un salto que casi se queda en el techo pegado.

- ¡Shampoo, ¿se puede saber qué demonios estás haciendo?! No vuelvas a tocarme.

- No volver a tocarte o ¿qué?¿Es que no te alegras de ver a Shampoo?

- Por supuesto que no, quizá en el pasado me he callado tus "acosos" pero no voy a consentir que mi amigo eche a perder su vida por una chica como tú. Él está enamorado y parece que sólo lo usas a tu conveniencia.

- Tú no decir nada a Mousse porque si hacer, Shampoo decir que Ranma intentar aprovecharse de una chica indefensa como yo… ¿A quién creer Mousse? ¿A ti o a futura esposa que conoce desde niños?

Ranma no podía creer lo que estaba oyendo, esa chica no sólo no había cambiado nada, es que había empeorado. Tenía que hacer algo pero ahora mismo estaba atado de pies y manos. Por supuesto que Mousse creería a su prometida….

- Eres una arpía - Ranma apretó los dientes al pronunciar esas palabras.

- No provocar a Shampoo y todos en paz. Ahora irme con mi amado antes de que él venir a buscarme - la chica deslizó su mano suavemente y muy despacio por el fuerte pecho del ojiazul.

Ranma ya había tenido suficiente por esa noche. Con suerte no tendría que ver demasiado a la china loca. Volvió donde estaban sus compañeros y sin pararse más de la cuenta se despidió hasta verlos en el trabajo. Al salir del bar inhaló aire con fuerza, lo sostuvo un rato en los pulmones y luego exhaló.

La puerta del local se abrió dejando salir a Akane del mismo.

-¿Te ha pasado algo? Te he visto muy callado ahí dentro

- Estoy bien, sólo estoy algo cansado. ¿Te has divertido?

- Sí, son todos muy amables y simpáticos. La novia de Mousse me miraba algo raro pero supongo que también estará exhausta del viaje.

- Supongo…"más le vale que no se ponga tonta contigo porque no respondo" - pensaba el pelinegro - ¿Ya te vas a casa? Si es así dile a Shinnosuke que te acompañe, es tarde y no es bueno que una chica ande sola por la ciudad a estas horas.

- No hace falta que me acompañe nadie, Ryoga dijo que me recogería y nos reuniríamos con Ukyo en su local del centro. Lo raro es que no haya llegado ya, le mandé la ubicación del bar, dijo que conocía el sitio pero con lo despistado que es seguro se ha perdido. Lo estoy llamando y no me da señal.

- ¿Ese Ryoga... es algo más que un amigo? Lo mencionas mucho - se podía notar el tono malhumorado de Ranma al hablar del amiguito de su diosa.

- Para nada, nos conocemos desde pequeños. Para mi es como si fuera mi hermano mayor…

A Ranma no le convencía esa explicación pero si seguía con ese tipo de preguntas acabaría dejando entrever sus celos. Sí, odiaba que fuera así pero estaba celoso. Debía alejarse de ella, no podía continuar así.

- Pues tu "hermano" se ha olvidado de recogerte así que mejor que te acerque Shinno a casa.

- ¿Por qué esa insistencia en que sea él quién me lleve? Yo me valgo solita para ir y venir donde me plazca.

- Porque creo que deberías darle una oportunidad. A él le gustas, ¿sabes? Es una gran persona, trabajador, buen compañero, si fuera alguno de los demás te diría que ellos no te convienen.

- ¿Y si fueras tú? - una simple pregunta que podría cambiar las cosas.

Aquella pregunta lo dejó totalmente descolocado. ¿Es que estaba insinuando que él le gustaba? Seguramente lo estaría malinterpretando, aún así no quería correr el riesgo de sentirse el hombre más tonto sobre la tierra, sólo por haber confundido las palabras, que muy dentro de él, rogaban que fueran ciertas.

- Yo soy el que menos te convendría, no me gustan las ataduras. Nos divertiríamos mucho pero se acabaría pronto, tú sabes, soy uno de esos que juegan, se divierten para luego desechar. Shinnosuke es un tío legal, si fuera tú, intentaría conocerlo, él si te conviene.

- ¿Alguna vez te han dicho que mientes fatal? - A Ranma empezó a cambiarle el color de la cara - Pero no te preocupes, si insistes tanto en lo genial que es tu amigo le daré una oportunidad y puede que él y yo en un futuro seamos algo, todo gracias a ti, Ranma.

Akane se sentía rechazada y humillada, ella había notado algo en Ranma; se jactaba de leer muy bien a las personas pero quizá, al proyectar ella misma sus sentimientos los había malinterpretado y para colmo no hacía más que arrojarla a los brazos de su amigo. Pues perfecto, tan bien se lo había vendido y visto que su bombero hacia lo imposible por alejarla de su lado, que se prometió intentarlo con Shinnosuke. Sí que parecía un buen chico, además de ser muy guapo. Aún así le comenzaron a aguar los ojos.

Ranma sintió como si cogieran sus intestinos y les hicieran un nudo. ¿Eso era lo que quería, verdad? Así saldaba la deuda con Shinnosuke, era cruel pero tenía que ser así. Seguro que tarde o temprano se olvidaría de Akane o al menos eso esperaba porque pensar en ellos juntos hacía que quisiera ir a destrozar la ciudad a punta de puñetazos.

- Buena chica, no te arrepentirás - y dicho esto se puso el casco y subió raudo a su moto Honda Shadow color negro - Cuídate, chica en llamas…

- Igualmente, Ranma - y lo vio irse a toda velocidad calle abajo.

La noche no había sido como ella esperaba, se limpió una lágrima que caía por sus mejillas y se dispuso a entrar de nuevo en el local. Esa noche se autoimpondría una tarea, olvidarse de él y sólo pedía al cielo que fuera rápido para no sufrir por aquel hombre pero ¿a quien mentía? Ya estaba perdida por él.

Continuará….


Bueno, bueno… parece que Akane va a darle una oportunidad a Shinnosuke. ¿Qué os ha parecido el capítulo? Espero os haya gustado, se que ha sido corto. Intentaré alargarlos un poco más.

Y como siempre muchísimas gracias por los reviews que me dejáis, realmente me hacen mucha ilusión. Especialmente el de SHOJORANKO porque soy una gran fan y seguidora de Doco! Me volví loca cuando lo vi y ayer con su actualización. Espero no decepcionar a nadie con mi fic, como dije es el primero que escribo.

De nuevo gracias a mis #locasporeldiosgriego que se muestran muy entusiastas cuando actualizo primero para ellas, así me dan sus opiniones: Leslie, Carina, Susana, Linda, Geraldine, Lulú, Juany, Karito y mi Stark (Lily). Las adoro!

Y sin más me despido hasta el siguiente capítulo. Un abrazo fuerte

Sakura Saotome :)