Descargo de responsabilidad: cada uno de los caracteres utilizados en este sentido pertenece a sus respectivos creadores y no permite obtener ninguna clase de beneficio por usos.
Esta es mi primera historia para tanto, la conmiseración para la que no tiene la culpa de las sandalias que puede llegar a pensar mi mente.
La trama girara en torno a un viaje en el tiempo por lo tanto, los datos básicos se mantendrán pero habrá aspectos en los que difieran para la conveniencia de esta historia, por ejemplo, un libro de algunos de ustedes durante el transcurso de esta historia, y lamento y me han pedido encarecidamente que me hagáis saber cualesquier duda o crítica para mejorar este relato.
Muchas gracias.
Simbología.
Texto común
-Diálogos -
* pensamientos de los personajes *
ùùù Recuerdos ùùù
Capítulo I
Yo, Ella, Nosotros.
Recuerdo en mi más temprana infancia la voz de mi madre relatándome el fin de la última guerra en la cual el Avatar había recuperado su lugar como el equilibrio del mundo, cada vez que ese recuerdo llegaba a mi memoria me sentía reconfortada, había alguien capaz de protegernos o al menos eso pensé, luego cuando crecí me explicó el "Ciclo del Avatar" y entendí que todo en esta vida puede llegar a su fin, ese día pensé ¿Quién es el que sigue ?, no hubo un momento en el resto de mi vida en el que desease más que nada el avatar, ahora me doy cuenta de que no solo basta con desearlo hay que estar lista para afrontar cada situación que el ser un Avatar implicado.
No me malentiendan ser Avatar es magnífico, todos te escuchan y vienen a ti en busca de ayuda, tu palabra es ley así como también el poder que contiene tu interior es ineludible, aunque por momentos solo desearía ser normal, sin poderes más allá de los que mi elemento base podría ser otorgar, que es un pensamiento egoísta, el problema radica en que cada vez toma más fuerza, no tengo el suficiente para ser un Avatar tan formidable como lo fue mi antecesor Aang. De hecho ni siquiera creo tener un poco de su entereza o motivaciones, solo una niña en la que el mundo tiene sus ojos y que al menos error no dudaran en acribillar.
Soy una inútil y por eso el mundo perece en el caos.
Eso pensé cuando mi entrenamiento no dio frutos, también los pensé cuando los primeros molestaron en los cuales se promulgó el asesinato hasta ese momento desconocido de los Maestros de Elementos, pero en este preciso instante cuando miro en los ojos de la Señora del Fuego Ursa la determinación un no dejar que eso pase, me permito pensar por primera vez ...
Tengo una oportunidad, no hay espacio para rendirme
Lo consiguere
Me permito creer mientras corro escondido entre las sombras con el Príncipe de la Nación del Fuego escondido en mi regazo, me permito tener esperanzas mientras cruzamos el mar en busca del Tribu del Agua del Sur, me permito añorar el futuro cuando luego tanto viajar hemos llegados a los glaciares.
Me permito sonreír cuando el momento de mirar por la última vez al pequeño con el que he compartido casi un año ha llegado, y no puedo evitar sentirme triste ¿Quién diría que un solo instante podría cambiar tanto al mundo? Yo no lo he podido encontrar en mi casa, no me gusta, me gusta mucho, me gusta mucho, me gusta mucho, me gusta mucho cada vez más etérea, pero no me preocupo por desaparecer el sello con el que me he enviado atrás en el tiempo no me lo heredó hasta que el mar el momento, así que solo he visto un pequeño para el control de las fuerzas, toco con ligereza la puerta de entrada mientras que abrazo con fuerzas al pequeño que pronto se cumplirá los años y susurro su nombre para que jamás lo olvides.
-Larga vida al Señor del Fuego Zuko-
Una mujer abre la puerta cuando la última palabra abandona mis labios y todo se vuelve oscuro.
Alguien ha tocado a la puerta y me dispongo a abrir aún en contra de la voluntad de mi marido que sostiene a nuestro hijo Sokka, y grande es mi sorpresa cuando mis ojos parecen pequeños en mi interior envuelto en mantas, por su aspecto es mayor que mi hijo por unos meses, lo levante en brazos y al descubrir su rostro me maravilla con lo que vi, no a si Hakoda quien solo pudo ver con miedo al niño cuando lo metió a su hogar, pues su piel y cabello negro cual carbón, además de sus ojos dorados que se había abierto cuando tenía sentido mi tacto sobre su mejía delatabanza ascendente, pero Sokka no parecía atemorizado sino más bien curioso, fue en ese instante cuando estaba en el medallón que colgaba de su cuello, parecía tener una inscripción la cual rezaba:
Zuko
E imagine que esa era su nombre, el metal no es propicio cuando vives en el polo Sur así que tomo el cuello y lo guardo, los ojos dorados de Zuko me miraon con intensidad y algo en mi interior se suavizo, por ello solo puedo abrazarlo mientras mira a los ojos a mi esposo.
-Bienvenido a casa Zuko- el hombre al que la vida está unida solo sospecha con exasperación y una sonrisa se forma en sus labios antes de decir.
-Siéntese a la mesa si no quiere que la comida se refresque y Zuko necesita alimentar si quiere ser fuerte guerrero, esa noche recibió un hijo mayor y uno de mis más grandes orgullosos, jamás imaginé que el hecho de haberlo recibido con los brazos abiertos nos colmaría de tanta paz, prosperidad y cariño.
Ahora que lo has pensado que no hubo mejor nombre para ese pequeño que:
Zuko
En el mundo de los espíritus era normal el encontrar pequeños disturbios, después de todo, todos los seres por milenarios que han convivido con los otros por mucho tiempo, no se pueden evitar las discusiones que en ocasiones son tildadas de absurdos por sus observadores , pero en esta ocasión no hubo espacio para eso que todos se miraban con preocupación, la mayoría de ellos eran jóvenes espíritus que tenían la preocupación de que llegaran a donde comenzaran el asombro y la admiración, que que sobrevivieron a la Gran Guerra en solitario, se sintieron tan lentos como invadieron un terrible dolor, donde su marca como espíritu nacía.
Cayeron desplomándose sin alcalde remedio conforme una luz de tonalidad amarillenta los cubría, los demás espíritus intentaron socorrerlos hasta que el sonido de resquebrajo en la madera los distrajo, voltearon asombrados y miraron donde en las últimas semanas estaba creciendo una mañana con apariencia de moho no solo brillaba y palpitaba en torno al tronco del árbol de la vida, repentinamente una explosión se hacía presente cubriendo con su onda todo el mundo espiritual paralizándolos, entumeciéndolos y sacando en el proceso a todos los gurús que estaban conectados.
Esa fue la señal del cambio que se avecinaba y solo una persona fue consciente de ello ...
¡HOLA!
No sé si hay alguien que lea esta historia, pero de ser así muchas gracias.
Cualquier duda o comentario me avisan.
Recuerda que esta es mi primera historia así que no duden que daré mi mejor esfuerzo.
Hasta pronto.
