ADVERTENCIA: ESTE CAPÍTULO CONTIENE CONTENIDO EXPLÍCITO SOBRE ALCOHOL Y RELACIONES SEXUALES, esta bajo la discreción de cada uno continuar la lectura.
Alaraciones: Los personajes, no me pertenecen son de Masashi Kishimoto. Sasuke tiene 18 años y Sakura tiene 17 años. La historia toma lugar en un universo alterno.
Pareja: SasuSaku
-Pensamientos-Texto Cursiva
(N/A:)-Notas Mías
-Hablan-Entre guiones
Only We Know
Capítulo II
Warm Water
Ella si que no era el tipo de adolescente que se paseaba de fiesta en fiesta como en la que se encontraba. Pero ahí estaba ella, Haruno Sakura en una. La música ensordecía sus oídos, el olor a alcohol y tabaco fluía por sus fosas nasales, estudiantes con las hormonas alborotadas bailaban a su alrededor y algunos cuantos se besaban descontrolados sin vergüenza alguna. Su adorada amiga le había arrastrado hasta ahí. Al enterarse la rubia de dicho evento, había insistido mucho en que le acompañase. De inicio logro librarse, pero el día de hoy viernes no pudo evitarla. La muy descarada le había amenazado con lo peor. Una de sus mayores preocupaciones sucedió. Había secuestrado su amado diario donde escribía todos sus pensamientos profundos hacia cierta persona y así ella descubrió a su amor platónico. El secreto que quería llevarse a la tumba.
Todavía recordaba bien lo que le dijo en amenaza 'Ve a la fiesta conmigo o todos se enteran de quien estas enamorada'. No tuvo ninguna opción, sabía que podía esparcir el rumor por el instituto como pan caliente, no quería ni pensar en la vergüenza ni en como él reaccionaria. Al caer en la trampa, le arrastró al centro comercial a comprarle cosas que decía ella necesitaba para poder asistir de forma presentable. Casi concluyendo con el paseo con empaques del atuendo, zapatos y un nuevo pequeño bolso no parecía ser suficiente para su amiga. Tomo los lentes de la peli-rosa y los quebró con sus sandalias de tacón. Ino siempre deseo deshacerse de sus gafas. Aterrada ella de tal acto la llevó luego a una óptica. Resultó ser que el oftalmólogo le dio el si al uso de lentillas. Su amiga no le dio otra opción que lentes de contacto, era eso o que anduviese sin nada para poder ver. Y no quería andar tropezándose como tonta. Le compro las desagradables lentillas en reemplazo a sus fallecidos lentes. Después de deambular y ya agotada llegaron a casa de la rubia para luego ella obligarla a vestirse, maquillarla, y arreglar su cabello. Cuando se contemplo en el espejo no se reconoció. Una joven hermosa la miraba desde el cristal con ojos sorprendidos. Incrédula palpó su mejilla percatándose que si era ella. Era como si el hada de cenicienta hubiese venido a transformarla y al tocar las doce el hechizo desaparecería. Su cabello rosa pastel se encontraba suelto y partido de lado. Arreglado en sencillas ondas que caían como cascada. Sus parpados pintados en tonos rosa, delineador negro y unas tupidas pestañas envueltas en rímel. Sus ojos tenían un brillo nunca antes visto, se miraban mas vivos e iluminados. En sus mejillas rubor y en los labios un sutil labial rojo difuminado. Y solo pensó que por primera vez se veía linda. Aunque, recordar en todo el proceso que le tomo mirarse así la frustraba. Fueron las horas mas incómodas de su vida.
Estaba vestida con ropa que jamás pensó en ponerse. Una camisa de tirantes con escote en v que dejaba a la vista su pequeño busto, una falda color rojo vino, un choker negro alrededor del cuello, sandalias negras de tacón en sus pequeños pies. Y allí se encontraba entre la multitud mientras podría estar en casa leyendo algún libro sobre romance o repasar un poco los apuntes tomados hoy en clase. Camino cuanto logro con los zapatos que llevaba entre todos los adolescentes que bailaban al sonido de la música. Ino le había abandonado cuando recién ingresaron. Al llegar; la atención de ella fue hacia su novio, a quien grito su nombre '¡Sai!'. Aún no lograba comprender como fue que pudo verlo entre tanta gente. Él estaba entre el bullicio, y ella fue tan rápidamente hacia él que la perdió de vista. Y ella en verdad no era capaz de correr con los tacones que llevaba.
Tomó un vaso de una mesa y bebió su contenido. Y el sabor a alcohol quemo su boca pero lo ingirió todo. Al menos se iría del sitio con el gusto de haber tomado por primera vez un poco de licor. Y tomó unos cuantos vasos más mientras buscaba a Ino. La penumbra y las luces de la fiesta se hicieron más brillantes poco a poco. Se sentía ligera. Y mirando a su alrededor en busca de una melena rubia larga sus ojos se posaron en unos negros los cuales miraban directamente a los de ella. Y su corazón palpito fuertemente cuando lo vio sonreírle ladinamente. Era Uchiha Sasuke el dueño de sus pensamientos. Y no lograba entender como era posible que lo encontrara entre tanta gente. Lo miro desde lejos aún si creer que los ojos negros observaban en su dirección.
-Y pensar que ni siquiera sabe mi nombre-pensó. Pero en el momento en que él desvío su mirar supo que no podía fingir. Tenía una necesidad por él formándose en su corazón. Que volviera a verla. Y como si su petición fuese oída, su mirada oscura volvió a fijarse en ella mientras bebía lo que supuso sería alcohol. Pero paso por su mente que tal vez es coincidencia y ve a alguien más en esa ruta. Y luego dejo de respirar. Había un brillo extraño en sus ojos y comprendió inmediatamente el significado en ellos. Petrificada entre todos él comenzó a acercarse hacia ella, su mirada oscura aún fija en su persona.
Al tenerlo de frente, él sin previo aviso poso su mano en la cadera de ella y la aproximo hacia él. Perpleja y sonrojada, olio su perfume que la extasío y levantó su rostro hacia arriba por tanto él es más alto en comparación a ella. Y en un arrebato él poso sus labios en los de ella de forma hambrienta. Fue brusco y por un minuto se quedó totalmente quieta. Lo oyó gruñir y lo siguiente que percibió fue la lengua de el pasar por sus labios. No se había atrevido a mover su boca e inexpertamente le correspondió cuanto fue capaz. Sus labios se acoplaron a los de él y aprecio la fuerza con la que la volvió a besar. Estaba confundida, maravillada, extasiada, embobada, emocionada y demás sentimientos inexplicables en palabras. Sintió nuevamente la lengua de él rozar los labios de ella para luego adentrarse en su boca y acariciar la de ella.
-Maldición esto tiene que ser un sueño-apenas pudo pensar embelesada.
Era imposible que la persona de la que estaba enamorada en secreto le estuviera besando. Pero cuando él mordió su labio inferior asimilo que no estaba soñando porque la sensación fue demasiado real. Estaba verídicamente sucediendo. Era irreal.
-Y pensar que ayer nuestros mundos estaban separados. Que él ni sabía de mí existencia-.
Y no se percato en qué momento se habían movido y la espalda de la peli-rosa yacía recostada contra la pared mientras él continuaba besándole. Entrecerró los ojos para ver su expresión y se encantó. Se sintió caliente. Sus pensamientos se volvieron lujuria y de amor.
-Creo que te amo, si tan solo me dieras más tiempo, tal vez me ames también-paso por su mente.
Y lo percibió alejar su boca de la suya pero apenas ella le dio tiempo para respirar cuando tomó su rostro entre sus manos y lo beso de nuevo y él correspondió. Pérdida en liviandad la Sakura tímida salió volando por la ventana. Lo único que quería es que siguiera tocándola con su boca y su lengua. Anhelaba sentir la piel de él contra la de ella. Todo razonamiento se fue; pues decidida, no perdería esta oportunidad traída del cielo.
-Tengo esto por ti, si vienes más cerca podré susurrar en tu oído. Si quieres alejarte, te diré todas las cosas que se quieres oír. Me acercaré a ti si vienes, se que iremos lejos. Lejos contigo, contigo me siento nadando en aguas cálidas. Total e irrevocablemente perdida en tu calidez. Haría que nunca te olvidases de mi y haría el amor contigo. Si es contigo Sasuke, no me importara darte todo-cavilo para si misma perdida y sumergida completamente en él. Sus pensamientos eran de solo un gran anhelo.
Lo aprecio quitar sus labios de los de ella nuevamente para besar su cuello y luego sentir las manos de él azabache en sus piernas y las alzó. Y rodeó la cintura de él. Percibió un bulto contra su zona íntima y allí volvió en sus sentidos, concretamente en lo que sucedía. Estaba en una fiesta con tanta gente a su alrededor. Y se estaba dejando totalmente llevar. ¿Acaso el quería tener sexo con ella? No podía dejarle pensar que le permitiría tomarla allí donde todos podían verlos. No era que no lo desease, pero esa sería su primera vez. Lo anhelaba pero no tendría el descaro de hacerlo en medio de la multitud. Intentó desenlazar sus piernas pero él la tomó firmemente para que no se despegará de él.
-No-le susurro. Y lo oyó gruñir. Claro que estaría molesto, él tenía toda la intención de tener coito allí mismo. La peli-rosa se preparó mentalmente para dejarlo ir. Supuso que él ya no querría nada con ella al separarse ya que no le estaba dando lo que deseaba.
-Allí va mi oportunidad-.
Sasuke es mujeriego y por lo que tenía de conocimiento, nunca había tenido una novia estable. Él no era de una sola mujer. Pero eso nunca evito que dejase de quererlo y contemplarlo a la distancia. Es su primer amor. Y siempre penso que lo vería de lejos hasta el final de sus días. Como una fan hacia un cantante. Pero verse a si misma en esta situación cambiaba todo. Por un momento hasta rondo por su mente que podría llegar a amarla. Que tonta. A lo único que podría aspirar era a tenerlo aún que fuese una vez en su cama. Sexo para él y el amor para ella. Así que, ¿porque creía que ella sería la diferencia? Si se alejaba sería para buscar a otra que le abriera las piernas en ese instante. La soltó y sus pies tocaron el suelo.
-Se acabó. Al menos tuve el grato gusto de probar sus labios una vez. Algo que nunca creí remotamente posible-.
Pero él no paraba de sorprenderla esa noche. Tal vez era que estaba muy embriagado y por ende sus acciones no tenían mucho sentido para ella. Se coloco a su lado derecho y la tomó de la cintura y se dirigieron hacia las escaleras para ir a la segunda planta de la casa. Sonrojada se dejo guiar por él. Se detuvieron frente a una puerta y él se distancio de ella. Tomó el pomo de la puerta y abrió. Entró ella primero de manera cohibida y avergonzada mientras sus manos yacían en el borde de la falda trazando con la yema de sus dedos el borde de la tela de manera nerviosa. Porque al entrar estaba firmando un acuerdo invisible, y sabía exactamente de qué. Uno en el cual ella le invitaba a que tuvieran relaciones. Al escuchar el cerrojo de la puerta pegó un pequeño salto. Lo percibió abrazarla por detrás. Sus manos comenzaron a recorrer primero sus piernas, una de ellas se quedo acariciando su muslo izquierdo y la otra subió hasta introducirse debajo de su blusa hasta alcanzar su seno izquierdo. Su aliento pasó por la nuca de ella para luego sus labios posarse allí y dar besos.
Repentinamente la mano izquierda de él que estuvo en su muslo, ahora se paseaba por encima de su zona intima y solo la tela de sus bragas evitaban un contacto directo con su piel. Y en ese instante no logro eludir dejar salir un gemido. Se arqueo contra su pecho y él la apego más hacia él y sintió su erección contra su trasero. Su mano vago luego dentro de sus pantaletas e ingreso un dedo en el interior de ella, luego dos y tres. Y una de las manos de ella fue hacia su cabello azabache y elevó y ladeo su cara hacia atrás en busca de un beso el cual recibió. Su mano salió de entre sus bragas y la volteo en su dirección y continúo besándola con vehemencia. Sus manos volvieron a saborear las piernas de ella y se detuvieron en su trasero el cual presionó. La llevó hasta la cama que yacía totalmente ordenada por el momento. Al caer en el colchón se empezaron a desvestir desenfrenadamente. Las prendas volaron alrededor de la recamara. Cuando lo admiro desnudo frente a ella la lujuria la golpeó con fuerza, lo deseaba tanto. Quería sentirlo dentro de ella. Y en verdad no sabía si su recientemente atrevimiento se debía a los efectos del licor y si era así no le importaba. Solo anhelaba disfrutar cada segundo a lado de el azabache. Lo observo buscar algo en uno de los bolsillos de su pantalón, saco un condón. El cual desempaqueto y coloco en su duro miembro. En ningún momento ella dejo de apreciar la imagen erótica que presenciaba en esos momentos. Había imaginado unas pocas ocasiones a Sasuke tomándola y haciéndola suya una y otra vez. Pero jamás era lo mismo un sueño o su imaginación. La realidad era mil veces mejor.
Se posiciono entre sus piernas dispuesto a introducir su eréctil miembro y ella no pudo estar más que gustosa a recibirlo. Pero ingreso tan fuertemente que no logro obviar gritar. Le dolía horriblemente. No podía evitar tapar su boca para evadir que escuchara sus sollozos, así como no pudo evitar derramar unas cuantas lágrimas. El dolor aún le era insoportable. No se atrevía a decirle que lo hiciera lento. Y percibió entonces su ritmo acelerado bajar y se quedó quieto. Asustada busco su mirada. La contemplaba directamente con una expresión algo consternada. La embistió una vez más pero fue más suave.
-¿Aún duele?-fue lo primero que le escucho decir en toda la velada. Su voz sonó ronca pero suave. Casi un susurro.
-Un poco…-contesto y él volvió a moverse. Un vaivén suave continuó por unos momentos. Y cuando el dolor desapareció, el placer la inundó. Poso sus piernas en la cintura de él invitándole a que continuase con un ritmo más rápido. Y así hizo, sin contemplar más miramientos sus estocadas volvieron a ser fuertes. La peli-rosa aún intentaba acallar los gemidos con su mano derecha. Pero el bruscamente la quito y tomo la mano de ella hacia arriba de su cabeza y la mantuvo firmemente con la suya. La otra mano de él se mantuvo en su cadera, sujetándola a sentir sus continuas embestidas. Ella trazó sus pectorales subiendo hasta detenerse en su cuello y lo aproximó a sí misma y lo beso. De un momento a otro él cambió la posición, sentándose con ella arriba. Y le indicó como moverse encima de él. Se aproximo hacia los senos de ella los cuales el degusto con su boca. La peli-rosa no pudo eludir arquearse nuevamente en placer.
Después de unos cuantos minutos en aquella posición volvió a recostarla pero poso las piernas de ella en sus hombros. Continuaron las estocadas así unos minutos más hasta llegar a la cúspide del clímax. Y fue melodía hacia sus oídos oírle soltar un gemido gutural.
Prosiguieron hasta hacer tal acto dos veces más. No podía quejarse en nada. Su primera vez había sido deslumbrante.
Se levanto en una cama que no era la suya, un cuarto que no era el suyo. La luz del sol resplandecía directamente hacia su rostro. Y recuerdos de la madrugada hicieron aparecer un enrojecimiento en sus mejillas. Había hecho el amor con Uchiha Sasuke. Porque eso era para ella. Acurrucada aún entre las sábanas lo contemplo. Dormía aún tranquilamente, su rostro era apacible y yacía en su dirección. Se acurruco acercandose a él y se dedico a verlo a esa distancia. Escudriño sus ojos cerrados y sus largas pestañas. Acercó sus dedos a la tez de su cara y lo acaricio. Después pasó sus yemas por los labios de él, de ahí a su cabello azabache desordenado. Y se permitió guardar cada detalle de él, cada sensación, cada contacto contra su piel, todas las pequeña cosas que logró percibir. Esos momentos de él eran de ella. Sus besos quedarían marcados en fuego para siempre en la piel de ella. Cuanto deseaba que el tiempo parara en ese instante y tenerlo para si misma para siempre.
Pero la realidad era que para él ella sería solo sexo de una vez. Sin sentimiento. Sólo sexo sin compromiso. Y desde que ella entró a la habitación junto a él ella lo había aceptado. Luego pensó si sería mejor marcharse primero o que él se fuese primero. Pero descartó casi inmediatamente el segundo pensamiento. Era mejor que ella partiera primero. Pues no quería que la viera como la joven tímida que era. En el calor del momento ella cambió y como pensó antes, lo atribuyo más al alcohol que habían tomado ambos. Tomar aquel liquido la hizo notarse risueña y liviana. Casi hasta flotar. Ahora entendía porque las personas llegaban a la adicción. Pero no llego al punto donde no recordaría nada y en verdad agradecía rememorar todo. Sin querer hacerlo, quito las sábanas que la cubrían con cuidado. Se levanto y busco su ropa entre el desorden. Vestida, antes de salir volteo a verlo mientras dormitaba. La primera vez no la olvidaría, y estaba feliz de que había sido con él. Y salió.
El estado de la residencia era caótica. Algunos cuantos aún estaban en la casa; la cual era de uno de los amigos de Sasuke, Namikaze Naruto. Quien cuando podía era el anfitrión de una fiesta por lo que sabía. Algunos dormían en el suelo o en las escaleras, y otros dormían en maneras que creía imposibles de no ser que lo estaba viendo en vivo y a color. Miro la desordenada sala de estar aún en busca de su amiga. Quien sabe tal vez aún estaba en algún lado de la vivienda. Pero después de un rato no la encontró. Suspiro. Al menos podría irse tranquilamente hacia su casa sin mayor preocupacion asumiendo que era muy posible que Ino estuviese tranquilamente es su casa. Pues de un modo u otro ella tuvo que haberla buscado y al no hallarla se marchó. Tomó su pequeño bolso y busco su móvil y se percato de varias llamadas y mensajes. Eran de Ino y estaba preocupada por lo visto. Tal vez pensando que perdió a su mejor amiga en una fiesta alocada. Sin darle más vueltas le mando un simple texto diciéndole que estaba bien y llamó a un taxi. Al llegar a su casa no le sorprendió ver a su madre levantada. Eran las 7 am.
-Sakura-chan, llegaste. ¿La has pasado bien?-pregunto. Su madre sabía bien de su salida nocturna con su amiga. Y ella le dio todo el permiso. Ya que no salía mucho de casa aparte de ir al colegio.
-No ha estado mal pero estoy agotada iré a dormir una horas mas-contesto mientras se dirigía hacia su habitación.
-Me alegra, luego me cuentas que tal-la escucho decir a lo lejos. Era obvio que no le hablaría a su madre sobre su encuentro con Sasuke. Y se sonrojó cuando recordó el acontecimiento y una sonrisa se formó en sus labios. Entró a su cuarto y se desparramo en la cama. Su cuerpo pedía más descanso el cual le daría. Pero no dormiría con lo que andaba puesto. Se levantó para cambiar su vestuario a uno más cómodo para dormir.
Se acercó a su closet y sacó lo necesario, después se vistió en pijamas. Y casi olvidaba quitarse las lentillas de sus ojos. Tomó su bolso y sacó el estuche para ellos. Se dirigió al cuarto de baño y después de unos minutos de batallar para sacárselos de los ojos lo logró. Los guardo y al fin se recostó de nuevo. Acomodo sus almohadas y volvió a sonreír para sí misma aún contenta.
-Tengo que agradecerle a Ino por haberme forzado a ir-dijo al vacío y río un poco de manera traviesa.-Aunque estoy molesta por el destino funesto de mis gafas, tendré que obligarla a que me de unas nuevas-.
Luego agotada cerró sus ojos y se rindió en brazos de su siesta.
Después de unas horas de un grato descanso se ducho y vistió en un atuendo para estar en la comodidad de su casa. Era sábado 10:46 am cuando vio la hora en su celular. Se encaminó a la cocina a conseguir algo de picar ya que se había saltado el desayuno. Abrió la puerta del refrigerador y tomó una roja manzana. La mordió mientras cerraba el electrodoméstico.
-Dulce, delicioso-pensó al probar la fruta. Amaba las cosas dulces, todo lo azucarado era asombrosamente bienvenido. Camino hacia la sala al escuchar el televisor encendido. Vio a su madre sentada en el sillón mientras doblaba prendas.
-Buenos días mamá-saludo. Su madre volteo a verla.-Deja ahí, yo terminaré de doblarlo-hablo mientras daba una mordida más a su manzana.
-No te preocupes yo puedo terminarlo-.
-No dije que tuvieras opción-le dijo mientras tomaba la prenda que tenia su progenitora en manos. Su madre suspiró.
-Bien. Pero primero te terminas esa manzana y doblas lo que queda. Ahora cuéntame, ¿que tal la pasaste?-.
-Um bien, no fue mala idea salir-contesto encogiendo rápidamente sus hombros restándole importancia. Quería evitar el tema.
-Para nada lo fue. Nunca habías salido a una fiesta. Me alegra salgas. No lo haces seguido. Se que tus estudios son importantes pero debes de disfrutar tu juventud, pasar fuera del colegio con tus amigos-.
Su madre tenía la razón, hasta Ino tenía razón también. Su vida solo era de la casa a la escuela, luego volver a casa hacer sus deberes, leer algo interesante, escuchar algo de música o dedicar un poco de su tiempo para pensar y escribir acerca de Uchiha Sasuke en su diario el cual no tenía por ahora. De vez en cuando ver alguna serie por un corto periodo de tiempo. Por último dormir y repetir el ciclo. Pero su madre era soltera y la mantenía sola. Daba gracias que no fuera tonta y que las clases no se le dificultaban y con ello tenía una beca completa en un muy buen instituto.
-No te preocupes mamá, trataré de balancearme para poder salir un poco más seguido-.
-Ahora que me percató Sakura, ¿Dónde están tus lentes?-cuestiono. Y la peli-rosa le agrado el pronto cambio de tema con respecto a la fiesta. Y ahora ella suspiro.
-Ino los ha roto accidentalmente, me ha comprado lentillas por el momento-respondió mientras se señalaba los ojos dando a entender que los andaba colocados.-Pero no te preocupes me ha dicho que me comprara unas nuevas gafas-menciono lanzando una pequeña mentirilla. No quería preocupar a su madre.
-Ya me extrañaba que no los tuvieras puestos. Pero si ya puedes usar lentillas deberías de usarlas más que tus gafas. Deberías mostrar más tus hermosos ojos verdes-comento su madre con una sonrisa amable.
-No tanto, son un problema ponerlas y quitarlas-dijo con un tono de molestia.
-Te acostumbraras, revisaré que hay para hacer almuerzo-hablo su madre peli-roja mientras se levantaba del sillón y caminar en dirección a la cocina.-¿Algo que desees comer hija?-la oyó preguntar desde la otra habitación.
-Cualquier cosa me va bien-contesto con tono alto para que le oyese. Mientras le daba la última mordida a lo que quedaba de su manzana, escucho su móvil sonar. Lo sacó del bolsillo de sus shorts y vio un mensaje de Ino.
-¡Ya me he enterado que has besado a Uchiha Sasuke! Me lo han contado. Pero yo quiero detalles Haruno Sakura. ¡Y los exijo en este instante!-leyó la joven y suspiró. Si Ino ya estaba enterada no era difícil creer que la mayoría de su clase lo estaba también. Se dedico entonces a responder.
-¿Como te has enterado tan rápido? No han pasado ni 24 horas-y lo envío. Recibió inmediatamente una llamada de la rubia. Y contestó.
-No puedo hablar de detalles en este momento. Mi madre podría escuchar. ¿Podrías dejarlo para otro momento?-hablo velozmente sin darle oportunidad a ella para que comenzase a cuestionarla. Y la oyó suspirar amargamente.
-Bien pasare por tu casa en la tarde para ir por un helado. Y me contarás todo con lujo de detalle-escucho decirle desde la otra línea.
-De acuerdo-le contestó queriendo concluir ya la platica y corto la llamada. Soltó su teléfono y termino de doblar y colocar las prendas.
Para cuando terminó, a su nariz le llegó el olor a comida. Se aproximo a la cocina y contemplo que su madre estaba preparando un caldo de pescado. Y se le hizo agua la boca.
-¿Necesitas ayuda?-pregunto Sakura.
-Ya casi acabo, no es necesario. Solo prepara los utensilios para servirnos-respondió su madre Hana concentrada en lo que realizaba. Y ella sólo hizo lo pedido.
Al servir y comer en la mesa. Sakura le aviso a su madre que saldría más tarde con Ino. Su madre acepto rápidamente, luego de eso terminaron amenamente de comer. Caída la tarde recibió un texto de su amiga preguntando si podía pasar recogiéndola, contestando con un simple si. La rubia en dieciséis minutos llegó y la peli-rosa aviso que volvería más tarde. De camino a una heladería en el coche, su amiga inició a interrogarla.
-¡Empieza!-exclamó la oji-azul.
-Bueno, primero me abandonaste por tu novio-.
-Si, si. A lo interesante Sakura-chan~-hablo interrumpiéndola risueña.
-Debido a tu fuga, comencé a buscarte. Tomé algunos tragos durante ese rato. No se si llegue a emborracharme pero no olvide nada de lo que sucedió. De un momento a otro me encontré con Sasuke. Su mirada estaba en mi dirección pero pensé que era mera coincidencia. Y entonces se acercó a mí y sin previo aviso solo me beso-relato.
-Entonces lograste engatusar a ¡Uchiha Sasuke! ¡De quien estas perdidamente enamorada!-grito emocionada. No pudo evitar reír la oji-jade con el entusiasmo de su amiga y su elección de palabras en la oración.
-Aún no me lo creo ni yo-dijo la peli-rosa para luego percatarse que el auto se había detenido. Se bajaron e ingresaron a un local de helados. Dulces fríos que dan gusto de vez en cuando. Ino pidió un cono de pistache y Sakura uno de vainilla con caramelo. Se sentaron en una de las mesas para continuar la conversación.
-¿Y crees que besa bien?¿No fue incómodo?-hablo Ino primero con tono bajo.
-Si. Porque se sintió muy bien-respondió.
-¿Él metió su lengua en tu boca? ¿Hizo eso?-susurro la oji-azul. La joven Haruno se sonrojo.
-Si-.
-Nada mal para tu primer beso-dijo con acento pícaro.-Ahora dime, ¿Qué paso luego? ¿Te beso y te dejo? Porque te busque y no te volví a ver-hablo mientras comía un poco de su helado.
-Esto tengo que escribirlo no puedo decirlo-dijo sacando su móvil. Pero Ino la detuvo.
-Oh no. No se como te las arreglas para lograr leer algo en tan pequeña pantalla. Toma el mío y me muestras-menciono mientras le daba su móvil. Sakura lo tomó y escribió por un rato.-¿Estas escribiendo un testamento?-preguntó confundida.
-Ya casi terminó-dijo y luego de 30 segundos más se lo entregó a la rubia. Ino empezó la lectura y sus ojos se expandieron con incredulidad al leer el texto. Pasó un minuto y concluyó soltando el móvil en la mesa.
-¡No es posible! ¿Me estas jugando una broma?-exclamó la rubia sorprendida. Su grito llamo la atención de algunas personas a su alrededor.
-Ino-chan, baja la voz. No hagas un alboroto-murmuró Sakura.
-¿Es enserió?-cuestionó. Y la peli-rosa asintió.-Joder Sakura el maldito tomo todo, tu primer beso y tu primer sexo-susurro lo más bajo que pudo Yamanaka.
-Shh, calla. No quiero que todos a mi alrededor se enteren de mi intimidad-la silencio mientras veía a su alrededor de forma nerviosa.
-Dios mío esto hay que celebrarlo. Apuesto todo a que fue lo mejor que te ha pasado en la vida y a sido gracias a mi-dijo Ino con una sonrisa y mirada picarona.
-No te lo niego-dijo Sakura con una sonrisa feliz.
-¿Y fue dulce?-.
-Al inicio brusco. Después suave y por último salvaje-susurro la peli-rosa.
-Oh vaya, bueno si te agrado no me quejare con él-.
-¿Que dices? Ni se te ocurra hablarle sobre mi a él o sobre lo que sucedió-advirtió escandalizada por las ocurrencias de su amiga.
-Ne, ne Sakura-chan, ¿acaso no piensas hablarle?-cuestionó acercándose a la joven Haruno.
-¿Porque debería? Estoy segura que estaba más borracho que consciente de lo que hacía. Lo más seguro es que no me recuerde bien-.
-Nada de eso, no creo que no te evoque o que no te reconozca. Tu no te pierdes Sakura. Y hablaras con él o ya sabes, yo habló. No dejaras ir una oportunidad como esta para conquistarlo. Y luego me agradecerás por obligarte-amenazó.
-Ino tu también eres imposible-.
-Te aguantas-dijo la rubia despreocupadamente. Haruno Sakura suspiro, no podía ganar esta batalla contra ella. Además, muy dentro de ella quería hablarle. Siempre quiso hacerlo muy dentro de ella. Pero sería incómodo. ¿Que tal si la rechazaba? No le hablaba por ese gran temor. Temía con todo su ser que la rechazase. Pero estaba contra la espada y la pared, no tenía opción nuevamente.
-Esto no le hace bien a mi pobre corazón Ino-.
-Vamos Sakura yo se que puedes. Si él te rechaza pues no vale la pena. Él se pierde a una hermosa joven-.
-Eso dices, ¿pero quien reparará mi triste corazón?-.
-A veces eres una dramática Sakura. Pero no te angusties yo estaré ahí para ti. ¿Para que si no están las amigas?-.
-Lo intentaré Ino pero dame tiempo ¿si? No trates de apresurarme-pidió mientras apoyaba rendida su mano en su mentón en apoyo.
-De acuerdo tómate un poco de tiempo. Poco, Haruno Sakura o ese tipo se olvidara de ti-aviso la oji-azul y la peli-rosa solo asintió vencida.
Entre la platica las dos terminaron sus respectivos helados. Subieron al coche e Ino aviso al conductor que las llevará a casa de Sakura para dejarla. Se despidieron y quedaron de verse el lunes en el instituto.
Notas Finales:
Avance rapido, pero algunos tienen una idea de que la historia no sera todo a color de rosa. Este encuentro tiene su significado mas adelante. La historia ya esta concluida en mi mente solo es de escribirla detalladamente. Espero y este capítulo sea bien recibido. Cualquier pregunta o consulta en los comentarios y respondere en el siguiente capítulo. Recomiendo escuchar la canción Warm Water de BANKS para este capítulo. Subo capítulos todos los jueves. Como siempre el alimento de toda escritora.
¿Comentarios?
PD. Hice un boceto sobre como esta vestida Sakura en la fiesta. Lo pueden encontrar en mi página de deviantart como lien-san bajo la carpeta Scraps. Los comentarios hacen que más gente entre a leer es una ayuda y me gusta saber la opinión de los que me leen. Acepto críticas y aviso de algún horror ortográfico.
