*Este capítulo ha sido editado para mejorar tu experiencia.

¡Buenas! Aquí les dejo el segundo capítulo. ¡Disfrútenlo!

Advertencias: Esta es una historia YAOI, escrita por y para Fujoshis :3

Disclaimer: Naruto y todos sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.


Parte I "Accidentes"


Parte I Capítulo 2 "Vida diaria"

- "Dios… ¿Hasta cuándo va a hacerme esperar?" – pensó Sasuke recostándose en una pared y cruzándose de brazos - "Se supone que debíamos asistir a la reunión juntos. ¿Qué es tan importante como para dejarme plantado? Ah… ¿Por qué los hermanos serán así? ¿Por qué tengo que aguantar todos sus errores? Simplemente no hay razón…"- suspira.

- ¡Sasuke! – Llamó Itachi, corriendo hacia él - ¡Perdón, en serio! – Se disculpó mientras se detenía, su respiración estaba agitada - ¡No quería llegar-!

- Llegas tarde… ¿Cuál es tu excusa?

- Perdón, me retrasé con una misión… - dijo apenado.

- ¿Eeeh? ¿Qué acaso una misión es más importante que Tsunade?

- Es que… - Empezó y a falta de una excusa creíble se encogió de hombros.

- Bien, ya entendí. Déjalo así, vámonos yendo…

- Sí…

Sasuke…

/Oficina de Tsunade/

- Voy a entrar… - dije abriendo la puerta. La Hokage estaba en su escritorio, tenía unos lentes puestos. Se notaba que tenía mucho trabajo, sin embargo, Shizune no se encontraba dentro. ¿Qué tan importante es lo que nos tiene que decir? – Lamento la espera...

- Sentimos llegar tarde Hokage-sama… - se disculpó mi hermano.

- Está bien. – dijo ella.

- ¿Y bien? – Escupí secamente, sentí el codo de mi hermano en mis costillas, me quejé sin decir palabra. Él me miró molesto. Sí, Tsunade no me cae bien; quiero decir, no importa cómo lo vean… ella no debería tener el puesto del Hokage, pero Itachi no acepta mi opinión y se molesta cada vez que la trato así – ¿Necesitaba algo, Hokage-sama?

- Ah, sí… Itachi – dijo extendiendo unas páginas hacia mi hermano – Tengo una misión para ti.

- Entiendo… - Tomó los papeles y se entretuvo leyéndolos –

- Sasuke… - me llamó.

- ¿Sí?

- Te relevo de tu cargo. – declaró.

- ¿Disculpa? – Dije con sorpresa ¿Qué sucede con ella? –

- Te prohíbo que hagas misiones a partir de este momento.

- ¡Espera un segundo! – Golpeé el escritorio y le miré desafiante – ¿Qué quiere decir con eso? Quiero decir, ¿por qué?

- Tus ojos…

- ¿Huh?

- Debes descansar tus ojos. Pero tienes que tener un verdadero descanso, por lo que no podrás hacer misiones hasta que estés completamente sano.

- ¡No digas tonterías! ¡Estoy perfectamente bien!

- Sasuke. – me reprochó mi hermano.

- Por ahora, ve a tu casa y descansa. No puedes seguir siendo una carga en las misiones. – dijo. Ahogué un grito, ¡¿Yo, una carga?!

– Entiendo… - Me alejé. No hay opción. Maldita sea –

/Más tarde. Casa Uchiha/

- ¡¿Huh?! – exclamó Naruto.

- Sasuke-kun, sabes la gravedad del asunto ¿Cierto? – dijo Sakura.

- Sí, no me lo recuerden. – pedí.

- ¿Y cuánto tiempo estarás así? – preguntó Naruto.

- No sé. Hasta que mis ojos sanen. – respondí.

- ¿Y hasta cuando es eso? – insistió.

- Yo qué voy a saber – Me hundí en mi asiento. No quería ni pensarlo. ¿Qué voy a estar haciendo mientras tanto? –

- Hm… supongo que no tienes opción. – dijo Sakura - Debes descansar.

- Esto es absurdo… *Deprimirse… Deprimirse…Deprimirse…* - dije. Naruto y Sakura suspiraron.

- ¡Ah! ¡Ya sé! ¡Podemos hacer 'eso' para que no te deprimas! – dijo Naruto, emocionado.

- ¿Y qué se supone que es 'eso'? – inquirió Sakura.

- ¡Una fiesta!

- ¿Una fiesta? – Pregunté, escéptico - ¿Y cómo se supone que eso va a animarme?

- ¿Qué pasa, Sasuke? No seas aburrido. Venga, verás que se te olvida lo que te dijo Tsunade-obacchan.

- Tsunade… - recordar su nombre me ponía de mal humor.

- ¡Sasuke-kun! – exclamó Sakura.

- Sasuke, n-no te enojes. Tu sharingan está como loco. – me avisó Naruto.

- Ah… lo lamento…

- Bien, entonces, ¿qué dices? – preguntó él.

- No lo sé… la mayoría de fiestas que ustedes hacen terminan en un desastre.

- Será divertido… Vamos, Sasuke-kun… - me animó Sakura. Suspiré.

- Está bien… - acepté.

- ¡Sí! – celebró Naruto.

Mal, mal… esto está muy mal. Todo terminará en un desastre o peor. Dicen que Naruto y Sakura hacen las mejores fiestas de todo Konoha, estoy de acuerdo, pero… siempre se salen de control las cosas. Y tal parece que ninguno de los tres aprendió la lección de la fiesta pasada. Habían prometido no volver a hacer una así, pero aquí estamos… planeando la próxima. Creo que la estupidez tiene un límite.

/Día Siguiente. Academia Sur/

Suspiré agobiado. La noche anterior, Naruto y Sakura se fueron tarde de mi casa y luego no pude dormir bien. En resumen, solo he dormido unas tres horas y ahora pretendo que nada pasó. Me recosté en mi pupitre, esperando dormir unos minutos más….

- U-Umm… U-Uchiha-kun…

- Te dije que me llamaras 'Sasuke', ¿verdad? – Dije sin hacer contacto visual con ella – No puedes seguir siendo tan formal con tu mejor amigo – Levanté la vista y me encontré con dos grandes ojos color perla – ¿Cierto, Hinata?

- S-Sí… Le pido disculpas… - dijo ella.

- Haa… - Suspiré. Miembro de uno de los clanes nobles de Konoha, es la chica más hermosa de toda la Academia Sur, presidenta del consejo estudiantil, representante de la clase. Tímida por naturaleza, lleva el segundo puesto en rendimiento académico de todo el país, ya que, claro, el primero soy yo. Excelente en la cocina y según encuestas, la novia que todo hombre quiere tener, ella, Hyuuga Hinata. Nos conocemos desde pequeños. Somos la pareja perfecta, fuente: alumnos de la Academia – Por supuesto, eso nunca pasará…

- ¿D-Dijo algo, Uchiha-kun?

- No, nada de nada, y deja de llamarme así.

- U-Um…

- ¿Necesitas algo?

- S-sí, si no es molestia…

- Por supuesto que no, siéntate – se sentó al lado mío; se sienta allí normalmente - ¿En qué puedo ayudarte?

- U-Umm… esto…

- ¿Sí…? – Indiqué que siguiera, tienes que tener paciencia cuando hablas con ella.

- C-Cuando entré a la academia, vi que tenía esto en mi casillero – Dijo mostrándome una carta - ¿Q-Qué podría hacer con ella?

- Bueno, supongo que debes abrirla, para empezar.

- Ah, S-Sí… - Comenzó a abrirla, no sé si solo soy yo o ella se mira linda haciéndolo – Veamos…

- Sí, ¿qué dice?

- 'Queridísima, Hinata-sama. Desde el primer momento en que la vi, supe que era la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida. Me gustaría hablar a solas con usted en la azotea. Por favor, preséntese a la hora del almuerzo…'

- Ah, una carta de amor… Espera un segundo… ¿Qué? ¡No me jodas! ¡¿Quién te escribió esto?! – grité. Ella se sonrojó.

- Espere por favor, Uchiha-kun… esto…

- ¡No permitiré que salgas con inútiles como ellos! – No, no voy a permitirlo. Ellos solo quieren una cosa y no voy a aceptarlo – ¡Definitivamente no vas a ir!

- P-Pero…

- ¡Me niego! – Le arrebaté la carta y la hice añicos – Si se atreven a mandarte otra cosa así… me encargaré de hacer de su vida un infierno…

- Uchiha-kun… m-me está aterrando… deténgase, por favor…

No. Me niego a consentirlo. No quiero que ella sufra de nuevo por tonterías como éstas. Simplemente no quiero. Cuando ella llora, tu mundo se viene abajo. Nadie debería hacerle esto, por eso me prometí que iba a cuidarla.

- Uchiha-kun… S-Sasuke… Sasuke-kun. – dijo. Me volví a ella y la tomé de las manos

– Venga, olvídate de eso, ¿sí? – le pedí.

- ¿Eh?

- Olvídalo. No necesitas estar con gente como ellos. No necesitas otra desilusión. El amor está sobrevalorado… no lo necesitas… - afirmé y ella bajó la mirada

– Sasuke-kun… por favor, no vuelva a hablar de esa forma…

- Lo lamento… - Es cierto… no tengo por qué hablar así en frente de ella. Eso… ya quedó en el pasado – ¿Eh? – Sentí su mano en mi mejilla, le miré – ¿Hinata?

Hinata: No se siga atormentando por eso… –dijo y sonrió.

- Tienes razón… - Sonreí –

- Mira, mira. Sasuke y Hinata, ¿no son lindos? – dijo una alumna que iba pasando por allí.

- sí, sí. Qué envidia~ - coincidió la otra que la acompañaba.

- Son el uno para el otro. – dijo otro alumno.

Nos volvimos a nuestros respectivos asientos, apenados. Esto es de todos los días.

/Receso. Cafetería/

Estaba sentado en una mesa, muy apartado de los demás

- Hmph…

Mensajería

Espero que estés preparado para la fiesta! – exclamó Naruto emocionado.

¿Cuándo la harás? – le pregunté.

¿Ves? Incluso estás impaciente. La haremos dentro de unos días.

¿Ya estás en receso?

No, estoy en clases.

Si te miran enviando mensajes en clase, van a castigarte…

No te preocupes, Sakura está cubriéndome. – envió - ¡Dattebayo! – Suspiré.

- Oye, Sasuke…

- ¿Mm? – Levanté la mirada. Eran tres chicos problemas, por supuesto – ¿Puedo ayudarte en algo?

- Sí, estás en nuestra mesa. Haznos el favor y lárgate de aquí. – exigió.

- No veo tu nombre escrito en ella.

- ¿Te burlas de nosotros, imbécil? – preguntó otro chico que estaba a su lado, era alto.

- Claro que no, compañero. No soy un salvaje. Solo quería asegurarme de que tuvieses alguna prueba de que esta mesa te pertenece, si no es así, puedo compartirla contigo, por mí no hay problema.

- ¡Maldito Uchiha! – me insultó el primero.

- Te crees la gran cosa por ser miembro de un clan noble y por tu acento de mierda. Eres una basura. – habló el tercer chico.

- Siento mucho que tu pobre cerebro no acepte la realidad. A comparación de ti, yo no soy una basura. Creo que el respeto quiere respeto, si ustedes desean yo podría—

- ¡No nos importa lo que digas, maldito! ¡Lárgate de aquí!

- Es la última vez que me insultas… - Me levanté, todos miraron expectantes hacia nuestra dirección. No quiero problemas, en serio – Yo…

- T-tu Sharingan no nos asusta, si eso es lo que crees.

- ¿Bromeas? Si nos ataca, estamos perdidos – le advirtió el chico alto.

- No se preocupen por eso. Por si no lo sabían, la Academia prohíbe la utilización de ninjutsus, senjutsus o doujutsus. Por lo que no sería prudente utilizar… no, malgastar mi sharingan con ustedes.

- ¿Qué?

- Yo voy a llamar a las autoridades competentes – Se echaron a reír, no les asusta, ¿eh? –

- ¡Oigan, ustedes tres! – exclamó otra persona, mi salvadora.

- ¿Eh? Oh, mierda… - se lamentó uno de ellos.

- Dejen de molestar a su compañero si no quieren que los reporte con el director.

- Sí… - contestaron todos y se fueron.

- ¿Estás bien?- preguntó ella.

- Sí, gracias… - Sonreí. Miembro del clan Uzumaki, un ser dominante en todo su esplendor. Jefa de disciplina y asistente del director de la academia, ejemplo a seguir para muchas chicas de grados inferiores. Todo se resume en una sencilla frase 'Su vida es un desastre', fuente: yo. Nos conocemos de hace muchos años, mi ex novia. Ella, la señorita Uzumaki Karin – Me salvaste esta vez…

- De nada… - Se acomoda el cabello – Quiero hablar contigo esta noche, ¿estás libre?

- Sí, de todos modos, ya no puedo hacer misiones…

- ¡¿Eh?! ¿P-por qué?

- Te cuento en la noche.

- Claro, claro… Oh, por cierto. Sasuke…

- Dime…

- ¿Tus amiguitos de la Academia del este, vendrán por ti?

- Sí, como siempre, ¿no? – déjenme explicarles. Naruto y Sakura estudian en una academia diferente a la mía, por razones que incluso yo desconozco. Aun así, ellos pasan por mí saliendo de clases – es extraño que lo preguntes, señorita. ¿Pasó algo?- pregunté y ella se sonrojó.

- ¿C-cuántas veces te he dicho que no me llames así?

- Es una costumbre.

- Como sea, están teniendo demasiados problemas con los estudiantes de aquí. Como jefa de disciplina, me compete hacer algo, así que será mejor que les digas que dejen de pasar por ti. Por su bienestar como personas y por la de nuestros estudiantes.

- La forma en como lo dices, es increíble, señorita. Me sorprende que te tomes tan en serio esto.

- No debo mezclar mis asuntos personales en mi vida laboral. Deberías saberlo.

- Tienes un espíritu muy fuerte. Eres admirable…

- Hmp, eso ya lo sé…

- Bien, haré algo con eso.

- Cuento contigo.

- No te preocupes.

- Sí, y recuerda… hoy a las nueve, en tu casa.

- Ok… -suspiré – Prepararé el cuarto de huéspedes…

- ¡Nunca dije que iba a quedarme allí!

- Eso dices siempre. Resulta que nii-san estará en una misión por tres días, por lo que no tengo problemas si quieres quedarte en casa.

- ¿Hablas en serio?

- En serio – Me abrazó – Eso duele…

- ¡Gracias, Sasuke! ¡Eres el mejor! – me soltó y se fue.

- No hay de qué…

/Después de clases/

- M-me tengo que ir, Uchiha-kun. – dijo Hinata.

- 'Sasuke' llámame 'Sasuke'

- S-Sasuke…

- ¿Aquél es tu auto? – Dije, asintió – Bueno, adiós…

- S-sí… adiós… - se despidió. Caminó unos pasos, luego se detuvo y se volvió a mí. Alzó una mano y sonrió – N-Nos vemos mañana…

- Sí, nos vemos mañana… - Sonreí y se fue – "Es tan linda…"

- ¡Sasuke! – me llamó Naruto.

- Hola, Naruto. Hola, Sakura.

- ¿Nos vamos? – dijo ella.

- Claro –comenzamos a caminar. Honestamente no quería decirles que ya no tienen que venir a traerme. Se los diré cualquier otro día, me gusta estar con ellos–. Quisiera que estudiaran conmigo…

- ¿Qué dices? – preguntó Naruto.

- Nada, pensaba en voz alta…

- Sasuke-kun… - dijo Sakura.

- ¿Alguien te hizo algo? Si es así, déjame enseñarle un poco del poder de Uzumaki Naruto.

- La forma tan tranquila en como lo dices, da miedo. Rarito. – dije.

- Es verdad. Y no soy rarito. –dijo él.

- ¿Cómo te sientes? – preguntó Sakura.

- Ah… estoy bien. No es nada. – respondí.

- ¿En serio? No te escucho tan convencido…

- Hablo en serio…

- Ah, es verdad. Oigan… - dijo Naruto.

- ¿Sí? - pregunté.

- Vamos a mi casa. Jiraiya acaba de regresar y me dijo que los invitara.

- ¡Genial, yo voy! - aceptó Sakura muy emocionada.

- Está bien, voy a ir… - dije.

/Casa Uzumaki/

Jiraiya recibió muy feliz a Sakura y a Sasuke. Mientras él cocinaba, Sasuke les dijo a sus amigos que aprovecharan el tiempo para hacer las tareas. Tras unas cuantas objeciones, Naruto y Sakura terminaron accediendo. Así pasaron unas cuantas horas, haciendo tareas, consultando en libros e internet y yendo de vez en cuando a la cocina para robar bocadillos del refrigerador. Sasuke, por su parte, estaba feliz de tener unos amigos como ellos. Cuando terminaron sus tareas, fueron a la sala para ver una película, dieron sus opiniones y llegaron a la conclusión de que era una mala película que no salía de lo mismo. Con eso en mente, criticaron algunos filmes más. Hasta que, finalmente, Jiraiya los llamó para comer.

En el comedor, Sasuke dio las gracias. Mientras comían, hablaban de cosas triviales, pero siempre entretenidas. Después de comer todos fueron a la sala, y comenzaron a ver películas, primero de acción y finalmente, filmes basados en las famosas novelas de Jiraiya. En ese momento, los más jóvenes dejaron de verlas, Naruto y Sakura jugaban con el cabello de Jiraiya, mientras que Sasuke leía un libro sobre física cuántica, mismo que, según Naruto, es el único que entiende.

Sasuke….

- Oh, sí… Sí, venga… - decía Jiraiya viendo la película. Rodé los ojos. A todo esto, no sé si Jiraiya se está excitando o solo disfruta la película que vendría a ser casi lo mismo. Me volví a mi libro

– ¿Qué hora es? – pregunté.

- Hmm… quince a las nueve. – Dijo, haciéndole unos cuantos nudos al cabello de su padrino.

- ¿Qué? – Cerré el libro y me levante – Maldita sea…

- ¿Qué sucede? – preguntó Sakura preocupada.

- Debo irme, lo siento. – dije.

- ¿En serio? Si quieres te acompaño… - Ofreció Naruto.

- No es necesario, Naruto. Gracias por todo…

- Está bien. Nos vemos… - se despidió.

- Cuídate, Sasuke-kun… - dijo Sakura-

- Adiós… - dije y me fui.

/Casa Uchiha/

- Maldición, corrí demasiado… - Dije con la respiración agitada. Vi mi reloj, aún faltaban cinco minutos – Ok…

- ¡Sasuke! – exclamó Karin.

- Karin… - Me volví hacia ella, estaba llorando. Se lanzó a mí y me abrazó muy fuerte –

- Pasó otra vez… - dijo.

- Ese maldito… - Le abracé –

- Quiero morir… quiero morir…

- No, tranquila… no voy a permitirlo… Ven, vamos adentro…

/Casa Uchiha, Sala/

- Toma –le entregué un té caliente–. Cálmate, ¿sí?

- Gracias, Sasuke…

- ¿Quieres hablar de eso?

- No…

- Bien, no te deprimas… odio verte así…

- Está bien…

- Ven acá… -extendí mis brazos y la rodeé con ellos, hubo un gran silencio. No quiero presionarla a que me diga nada, sino quiero que tome las cosas a su propio ritmo, así que lo dejé estar. Odio pensar que en cualquier momento, pueda perderla por las tonterías de sus padres. ¿Qué es este sentimiento? Odio esta sensación…- ¿Te sientes mejor? –dije aun abrazándola –

- Sí… gracias…

- De nada… - La vi, me miró. Sentí algo extraño en el estómago al besarla, un sentimiento de nostalgia. Me tomó por las mejillas y profundizamos el beso, hasta que una voz conocida, hizo que cortáramos la conexión…

- Oh, vaya… Siento interrumpir – Dijo con una bolsa de frituras en las manos. Karin se alejó de mí. Lo miré. Un chico cabello blanco y ojos color púrpura, algo increíble, tiene un colmillito chistoso que sale de su boca. Tiene una gran fuerza de voluntad, nos conocemos desde hace unos años. Al igual que la señorita, su vida es un desastre, fuente: yo. Él dice quererme mucho, está bien. Estamos bien. Él: Hozuki Suigetsu–.

- Está bien… Espera, ¿qué haces aquí? –dije, me miró como si fuera lógico. La verdad es que sí lo es. Lo echaron de su casa.

- Entré por la ventana, por cierto. – dijo. - No te importa si me quedo unos días, ¿verdad?

- Sabes que no –me levanté, sentía un aura de incomodidad cerca de Karin. No importa si me llamen cobarde, en efecto, estaba huyendo–. ¿Y ahora por qué?

- Ah… Me reclamó que no hago las cosas bien, comenzamos a pelear, hasta que me culpó por la muerte de mi hermano. Empezó a llorar y me dijo que me fuera de la casa. ¿Si puedo quedarme, verdad?

- Sí, sí puedes –suspiré.

- ¿Sucede algo? – preguntó.

- No, nada…

- Sasuke, acompáñame...

- Claro… - nos fuimos a la cocina–. ¿Qué pasa? ¿Por qué tanta confidencialidad?–. Es verdad, entre nosotros tres nunca ha habido secretos.

- ¿Por qué la besaste?

- Vaya, lo siento. Ni siquiera yo podría responder a eso. Te pido disculpas.

- No te preocupes, algún día haré que se olvide de ti, pero… Viejo, ponme las cosas más fáciles…

- Sí, lo lamento mucho. Lo que hice no tiene perdón…

- No te atormentes. No podría enojarme contigo…

- Qué alivio… - retiro eso. Sí tenemos un secreto, Suigetsu y yo. Él está enamorado de la señorita–. En serio, lo siento…

- Olvídalo. No me rendiré.

- Me siento mal…

- ¿Por qué?

- ¡Eres tan bueno conmigo, Su-chan! – dije con tono dramático. Le abracé.

- ¡¿'Su-chan'?! – se echa a reír –. Estás loco…

- Gracias… - me alejé.

- Bien, vamos…

- Sí… - Nos dirigimos a la sala. Me cayó un mensaje, era de Naruto, me dijo que la fiesta se haría el día que Itachi regrese. Para mantener en control las cosas, claro. Al fin esos dos piensan prudentemente–. Oigan… ¿quieren asistir a una fiesta?

- ¿Fiesta? – cuestionó Karin.

- Sí, luego les doy los detalles… ¿Vienen? – pregunté.

- Claro que sí. – aceptó Suigetsu.

- E-está bien, asistiré. – dijo Karin.

- Bien…

"Pero quién diría que esa fiesta… iba a ser el principio de un gran sufrimiento. ¿Seré capaz de cambiar el destino que me espera?"

Avances del siguiente capítulo…

Sasuke: Estoy listo para la fiesta.

Naruto: Bien. Invita a todos los que conozcas, Sakura-chan…

Sakura: En eso estoy…

Sasuke: Algo me dice que esto no saldrá bien… -suspiro –


Bueno, hasta aquí el segundo capítulo. Espero que les haya gustado. El siguiente capítulo será crucial para nuestra historia así que no se lo pierdan :D

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*Este capítulo ha sido editado para mejorar tu experiencia.