Debido a lo alrggo del capitulo decidii dividirlo. Pero igual lo subo jutno espero que les guste y si quedan algunas dudas en el tintero. Tranquilos. Pronto se viene ña segunta parte de esta historia.

Se dieron cuentra como me traiciono a cada rato? No iba a hacer lemon y lo hice, solo seirna 5 capitulos y ya van 7-, seria un james lily y temrino siendo un SirRus, jsjsj no hay caso conmigo. Enjoy.

ANTES DE ESOS TIEMPOS.

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Se sentía extraño, algo ido. Lo sabía bien. No estaba seguro del por que pero su humor este último tiempo había estado demasiado cambiante. Se preguntaba si tendría que ver con sus transformaciones del último tiempo. Suspiró por como décima vez en lo que iban del camino.

—¿Estás seguro de que estas bien?

—¿Mhnn?— Miró a Lily ¿Le había preguntado algo? No podía recordarlo. Miró al cielo vio los copos de nieve. Nevaba otra vez.

—Te preguntaba si...— Pero Severus le ignoraba nuevamente. Detuvo su andar y le tomó del brazo. Lo miró con seriedad —Severus, seguro que estarás bien quedándote aquí ¿Solo?

—No estaré solo. Hay más alumnos que se quedarán también.— le dijo —Ve a casa, pasa tiempo con tus padres— El rostro de Lily se veía serio —No te oculto algo— pero suspiró de forma involuntaria, nuevamente —No entiendo que me pasa, se que mi ánimo ha estado cambiante; pero estoy bien. Puede ser por las transformaciones por las que he pasado este semestre. De seguro, es cansancio.

—Entonces aprovecha estos días para dormir mucho. Hace lo que te gusta y descansa.— Le dijo al momento que le daba un gran abrazo. Apretado y conciliador.

—Tu también descansa Lily, diviértete con tu familia, incluso con la molesta de Petunia. Disfruta a tus padres y...— En ese momento Potter se acercaba a ellos —Que el idiota ese no se pase de listo contigo.

—bien. Todo claro.— Pero en realidad no lo estaba. Sentía que debía quedarse con El. Tal vez, tal vez podía cambiar de opinión y cancelar su viaje. Seguro que si le decía al director le permitían quedarse. Siempre podría avisarle a sus padres que no iría.

—Ni lo pienses.— Había sido fácil leer su rostro y saber que pensaba. —Estoy bien, ve a casa... No puedo creer que diré esto, — Tomó la mano de su amiga y se acercó a Potter —Oye tu, ten. Toma su mano— y estiró la mano de Lily para que James la tomara. —Asegúrate que llegue co sus padres.

—Por supuesto— respondió James.

—Pórtate bien estúpido alce.

—Que no es un alce.

—Me da igual. Nos vemos Lily. Ya sabes, cuídate.

—Bye Severus. Descansa igual.— Y ambos se fueron hasta donde los carruajes esperaban, ellos los llevarían al tren y de ahí a Londres. Pero Severus solo se despidió y se fue. Si James estaba ahí, de seguro Black también lo estaría y no quería encontrarse con El.

No sabía si había hecho algo mal, pero El idiota ese de pronto había dejado de hablarle o cualquier otra cosa.

Entró al castillo y caminó lentamente hasta las mazmorras. No había visto a Remus subirse, aunque sabía que si se iría. El mismo le había dicho que quería pasar tiempo con su padre.

Sintió el papel en su bolsillo. El día anterior había recibido una carta de Lucius. Su buen amigo Malfoy le había contado sobre la nueva medicina que estaba tomando gracias a la flor que el le había dado. A si mismo, le invitaba a que le acompañara en la mansión para el Yule. Pero El se había negado.

Si bien, hubiera sido agradable pasar las fiestas con ellos – Lucius y Narcissa – también sabía que ellos irían de fiesta en fiesta y lo que menos quería era estar haciendo mal tercio en su compañía o en su defecto evitar que ellos asistan por quedarse con El en la mansión.

Llegó a su dormitorio y vio a su alrededor; aunque le había dicho que se quedaría con mas compañeros, la verdad es que en Navidad, los Slytherin se iban a casa con sus padres. Llegó a su dormitorio y abrió las cortinas -¿Las había dejado cerradas? -, su cama hecha - ¿A que hora la había hecho? -. Se sacó la túnica y los zapatos. Su suéter también porque hacía calor en el dormitorio. Una vez mas ligero de ropa se tendió en su lecho... O eso intentó. Un bulto, un quejido y un buen susto le hizo levantarse de inmediato sucedió al mismo tiempo. Entonces estiró la mano de forma tentativa pero justo de la nada una mano y luego una mata de pelo se asomó.

—¿Que haces aquí, Black?

—Hola Sev— respondió el mencionado mientras se sacaba la capa de invisibilidad.

—Te hacía en el tren.

—Preferí quedarme aquí. Me dijeron que te quedabas en el colegio.

—Como entraste...

—"magia".

—...

—Aun es temprano para dormir ¿No crees?— Severus levantó una ceja. Aun estaba de pie a un lado de la cama —Ven, con...— Había levantado su mano para tomar la de Severus pero este se alejó un poco. Su ceño se frunció. —Yo quería... Quería pasar las fiestas contigo.

—Te volvió la simpatía?— Se cruzó de brazos. Sirius se acomodó un poco mejor en la cama. Se recostó contra la cabecera. A un costado de la cama; dejando espacio para Severus. Pero Sev realmente estaba confundido interiormente. No le hablaba en 3 días y no le había buscado por las noche ¿Ahora simplemente se aparecía en su cama, queriendo embaucarlo con palabras lindas?

—Ven aquí conmigo Sev. Por favor. Hablemos un poco.

—¿No me amarras, Mordazas o Demaios?

—Solo si tu quieres...— Le dijo con media sonrisa en el rostro.

Se sonrojó hasta las orejas —Idiota— murmuró y se colocó a su lado. Pero a diferencia de Sirius que estaba sentado, Sev realmente se tendió al lado de la cama. Sirius entonces, se bajó un poco para quedar a su altura.

—¿Como has estado...

—Bien.

—Te vez cansado.

—Lo estoy.

—Te puedo ayudar en algo?

Podrías...— había alzado la voz, "podrías largarte" "podrías callarte" "podrías decirme que te pasa" "podrías besarme" "podrías abrazarme"... tantos podría. —podrías... solo compórtate... realmente tengo sueño...— y le dio la espalda.

—Me dejas abrazarte al menos— ¿Que se supone debía decir? Se encogió de hombros pero anhelaba el contacto. Sirius se acercó a El pasando un brazo por debajo de la cabeza de Severus y con el otro atrayéndolo de la cintura. Un suspiró involuntario de parte de ambos una vez estuvieron cómodos. —Vi tu patronus— le murmuró.

—mhnn... cambió...

—Creí, creía que tal vez, sería un lobo...— Y hubo una pequeña presión en el brazo —Pero es...

—Es un Lupican*...—

—puedo saber que recuerdo usaste para llamarlo.

—¿Acaso importa? Ya no es el zorro... Ya no tengo su recuerdo al menos. De cuando fui animago.

—¿Lamentas el cambio?

Suspiro nuevamente —A veces lamento incluso el haberle hablado a Lily de nuevo. De seguro su vida y la mía hubieran sido diferentes ahora.

—No lamento haberme metido en tu dormitorio... u obligarte a que le hables...

—¿Y de todo lo demás?

—A veces me arrepiento de haberme demorado tanto...

—tan... to en... que...—

—En estar contigo— Pero no obtuvo la respuesta. El cuerpo de Severus estaba laxo, su respiración lenta y acompasada; se había dormido. Sirius sonrió un poco. Tomó la varita que siempre Severus dejaba bajo el cojín y cerró las cortinas además de taparse con las mantas. Se acomodó aun mas cerca de Severus – si era posible – e intentó conciliar el sueño.

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El camino en el carruaje fue tranquilo y ahora estaban el vagón del tren. Ansiosos de llegar. Lily miraba por la ventana. Su rostro preocupado y ansioso. James le tomaba la mano pero hablaba con Remus y Petter. Este último recién se había aparecido por el lugar y les comentaba sobre algunas cosas que habían sucedido últimamente. Ataques en Londres y ciudades cercanas a la capital.

—Cada vez, las intensiones del Señor Oscuro y sus caballeros son mas claras. Si el ministerio no hace algo antes de que todo se agrave no tendrás trabajo cuando te gradúes de la Universidad— le dijo James a modo de respuesta.

—Si todo se agrava antes de que terminemos el colegio, no habrá universidad a la que asistir...— Respondió Petter enfurruñado.

—Todo estará bien, de momento ese loco sigue buscando mas aliados.

—No es el único— mencionó Petter. Lo demás le miraron.

—Pe~queño Wormtail... que sabes que no nos quieres decir— le pico james. Petter sonrió. Se inclinó hacia adelante, haciendo que Remus y James también lo hicieran —Dicen, que hay un grupo de Aurores y otros magos Excepcionales que están formando un grupo... Contra los caballeros oscuros.

—¡Genial!— James parecía muy emocionado con ello. Remus en cambio miró hacia la ventana. Aquello parecía interesante también, mas se preguntaba quienes podían ser aquellos magos excepcionales para participar.

—he escuchado que también están reclutando.

—En cuanto escuchen de nosotros seguro nos reclutan... verdad Si-...— Se detuvo. Había mirado hacia un lado, pero ahí no había alguien. Había olvidado que Sirius no iba en el tren. Que había decidido quedarse en el colegio.

—Valla, valla, Por cierto ¿Donde está Sirius?— Preguntó Petter.

—Se quedó cuidando a Severus— Dijo Remus con un tono extraño en la voz. No sonaba enojado o burlón, solo resignado.

Lily le miró —¿Cuidándole? La mitad de los problemas han sido culpa de Sirius.— expresó molesta. Seguía viendo por la ventana con su ceño fruncido.

—Lily...

—¡Ehy!— Petter no pensaba mal de Lily, mas habían momentos en los que no le agradaba lo que la chica decía de sus amigos —Snape también tiene culpa. Le advirtieron que era peligroso y aun así decidió meter su nariz en los asuntos de los demás, nos tomó meses a nosotros hacer lo que El hizo y más tiempo aún dar el paso al bosque prohibido. Y que además nadie descubriera lo que hacíamos cuando nos transformábamos.

Lily miró con asombro el exabrupto de Petter. El muchacho era de pocas palabras, casi nunca le veía actuar de forma diferente a la tímida... una que otra vez se había emocionado, pero verlo defender así a su amigo... Aunque le molestaba que hablara así de Severus.

Se puso de pie. Sus maletas estaban en su bolsillo. Se había acostumbrado a empequeñecer sus cosas. Así era más fácil transportarlas. James seguía sosteniendo su mano pero ella con un movimiento se soltó y salió del vagón. Apenas la puerta se cerró. James miró a Petter muy enojado. Su amigo a diferencia de cualquier otra vez no se amedrentó por la mirada de Potter. Eso molestó mas a James —Porque dijiste todo eso?!

—¡¿Cómo que porque?! Le estaba echando la culpa a Sirius por un error de Snape. Como hubiera continuado le habría echado la culpa a Remus también y a nosotros.

—¡No seas ridículo! Lily no es así.

Esta vez, Petter se puso de pie —Eso es lo que tu dices, siempre la vez como si fuera perfecta. Pero no lo es. Después de todo, sigue prefiriendo a la serpiente que a los de su casa... Que a tí, James Potter— y dicho esto se fue del vagón también.

James y Remus quedaron solos.

—que acaba de suceder aquí?!— Dijo James mirando a su amigo Remus, tenía los ojos muy abiertos.

—No estoy seguro.

—¡¿Que demonios le pasa a todo el mundo?! Sirius está obsesionado con Snape, Lily culpa a Sirius y Petter... ¿Me alzó la voz Petter?— Remus asintió, pero una extraña sonrisa asomaba en sus labios. —No te rías Remus, esto no es... para la risa?!— Y el mismo tenia una tonta sonrisa en sus labios. —¡¿Que dementores pasa?!— se pasó las manos por su cabello, desordenándolo aun mas.

—Estamos creciendo supongo. Hay que tomar decisiones, madurar... Un largo etc.

—Pero eso que significa para nosotros... para lo merodeadores...

—que no somos organismos unicelulares, que cada uno tiene una mentalidad y personalidad propia. Y también opiniones propias.

organismos uni- que?!— Pero Remus se rió ante el rostro de James. Potter se hizo para atrás y se acomodó en el asiento del tren. Ya estaban llegando al túnel, en al nada estarían en casa.

—¿Crees que lo de Sirius y Snape va en serio?— Remus miró a James. No sabía si debía o no contestar a aquella pregunta —también soy su amigo, y el tuyo... Solo quiero saber si tendré que hacerme a la idea de que Snape será una constante en mi vida— Remus pareció entender.

—Lo que te voy a decir es secreto. Y es muy importante. James, debes prometer que después de que te lo cuente no, repito no dirás cualquier cosa de esto a Sirius.

—No me va a gustar lo que voy a escuchar ¿cierto?— Remus negó con la cabeza —Bien, solo dilo. Puedo soportarlo.

—He pasado el ultimo verano entre hombres lobos.

—maldición, Remus...

—mira, he estado pasando por cosas. Cosas que no entendía y quería hacerlo. Decidí ir y entender... Y entendí mas de lo que me hubiera gustado. James, aunque no lo creas, los hombres lobos no muerden para matar o para comer, si no para reproducirse... Buscan un compañero de vida— James de inmediato le miró con atención y suspicacia. Remus parecía apenado. —Nos dividimos en alfas y omegas. Todas las bestias nos dividimos así.

—Que eres tu.

—Un alfa— James levantó una ceja —Un líder de manada, un dominante. Sí, lo se, no es algo que aun sienta real. Al menos no aún. Mi lobo interior los tomó como mi manada.

Curiosa manada.

—Y Sirius, aunque es un can, es igual que yo— Ladeó la cabeza, a grandes rasgos ambos, animalmente hablando eran canes —Pero no había demostrado ser superior o igual, supuse que es porque aún es cachorro.

—¿Dices que también es un alfa y un cachorro?

—algo así, no sé como expresarlo correctamente. Pero Severus...

—Severus es de los otros ¿me quieres decir? ¿Los que no son alfa?

Remus asintió. Pero mencionó —Aun no soy nuevo en esto de los aromas y como ser un buen alfa. No estoy completamente seguro...

—¿Y eso que quiere decir?— Preguntó, aunque su mismo animal interno le dijo que sabía la respuesta. Después de todo, los humanos eran Hombres y mujeres; los animales, macho y hembra...

—Bueno que...— Pero en ese momento el tren se detuvo y entonces todos empezaron a salir. —ya llegamos—

—Remus— protestó James, no le gustaba quedarse con la duda.

—Otro día te lo cuento. Ahora creo que debes ir con tu chica antes de que estas Navidades sean amargas para todos nosotros.

—¿Y Petter?

—yo me encargo de ese colagusano.— y ambos se pusieron de pie.

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Sentía algo húmedo en su mejilla; algo que se paseaba por todo su rostro y le hacía cosquillas. También algo suave rozarle las mejillas. Abrió los ojos con pesar y se encontró con una melena negra muy cerca de El. Estaba oscuro pero aquello no le impedía ver lo cerca que estaba de El.

Entonces el rostro de Sirius quedó justo sobre El. —Buenos días— le dijo bajito. Pero no hizo amago de besarle siquiera un roce.

—¿Estuviste lamiendo mi cara?— le dijo pensando en que aquello suave debía ser su lengua.

—no, eran mis labios.

—Se sentía rasposo

—Mis labios pueden estar algo secos...—y se los mojó con su lengua.

—A ver...— dijo y le tomó del rostro para acercarle. Se besaron de forma suave. Se separaron levemente para tomar aire; Severus abrió su boca para que Sirius pudiera profanarla y El no se hizo de rogar. Poco a poco, beso a beso; Black se puso sobre Severus. Sin colocar todo su peso sobre el mas bajo. Acariciando como podía las partes de su cuerpo que tenía a la mano. Rosando suavemente aunque con necesidad su bajo vientre. Había sentido algo agradable y despierto bajo su cuerpo. Quería saber que tan duro podía ponerse, anhelaba sentirle mas. Dejó de atacar la boca y bajó un poco; tomando el cuello blanquecino. Succionando parte de este justo sobre la clavícula, dejando una marca roja, no muy grande pero que El quería fuera visible.

Severus jadeaba al sentir la intensidad de Sirius, había notado lo excitante de la situación pero había una pequeña parte de su mente que le decía "No, aún no... No es tiempo".

Era tan inexperto aún. Quería... Quería informarse un poco antes de hacer cualquier cosa; sobre todo con Sirius.

¿Y si El ya lo había hecho antes? Por Merlín; ni siquiera sabía si lo había hecho antes con una chica – Sirius era virgen como El? - y con un chico?... Ni siquiera sabía porque pensaba esas cosas.

—Espera...— Logró formular, Sirius ya le había levantado parte de la camiseta, acariciaba su vientre y parte de los costados. Dejando marcas y rastros de saliva. Pero Sirius seguía en lo suyo. Demasiado concentrado, demasiado excitado. Severus se mordió la mejilla interna. Le tomó del cabello y jaló hacia arriba. Incluso si le dolía necesitaba que le preste atención. A lo que diría. —Sirius... Espera~— dijo en un jadeo involuntario. Sirius jugaba con su ombligo usando su lengua —Que te esperes idiota!

—Sev,que pasa ¿No te gusta?— Severus le jaló un poco mas el cabello, pero Sirius gimió eróticamente "valla, le ponía que le maltraten? Siempre supo que algo de masoquista debía tener.

—Sirius, aun no, aun no estoy listo.

—por supuesto que no, debo prepararte primero...— y le sonrió lánguidamente.

Espera ¿qué?

—Espera ¿Que? Como que prepararme... Yo aún no estoy listo para lo que quieras hacer...yo— Pero sintió vergüenza. Rayos; ni siquiera había besado a una chica antes y de pronto, Lo haría con EL?!

Y Por que; después de todo este tiempo, simplemente había tomado como algo natural hacer "Cualquier cosa con otro chico" Algo debía estar mal con El.

La sonrisa de Sirius le molestó ¿Se burlaba de El? —Esta bien.— le respondió. Y se bajó de El. Se queó a su lado, boca abajo. Gruñendo por lo bajo al sentir su erección rosar con la tela.

Entonces Severus se sintió decepcionado. Pero Sirius no le obligaría a hacerlo, por que El de pronto se sentía decepcionado.

—¿Qué? No vas a insistir?— Dijo sin proponérselo.

—Dije que iba a respetarte, tonto. Me prendes demasiado. Siempre pero no voy a atacarte, a menos que eso quieras...— Se acomodó y un gemido involuntario ante el roce en su parte baja le hizo temblar a si mismo —¿Eso quieres?— susurró grave.

¿Qué debía decir? ¿Que decir? Si..? No...?

cerró los ojos un momento. Bueno, tampoco era tan inocente; sabía mas o menos algunas cosas. Cosas que ellos podían hacer... Que el podía hacer. Abrió los ojos y se movió con cuidado para quedar esta vez, El sobre Sirius. Al momento de rozarse ambas pelvis. Un gemido salió de la boca de ambos de forma sincronizada. Severus se movió con algo de torpeza pero suave. Sus manos firme fueron a quedar a los costados del rostro de Sirius. Bajando parte de su cuerpo quedando cerca del rostro de Black. Seguía moviendose sobre El. La ropa era incómoda pero estaba mas caliente que antes; y sabía que Sirius estaba igual. Las manos agarrando firme su trasero para mantener el ritmo o así lo demostraron. La dureza bajo El, su propia dureza era lo que le nublaba a ratos la mente. Le hacían gemir a veces alto, a veces sin voz; respirar con dificultad. No poder abrir los ojos. Se preguntaba si podría correrse solo haciendo eso.

—No puedo— lloriqueó Black. Severus se detuvo al momento.

No podía que? ¿Hacerlo con un chico? ¿Hacerlo con El?

Sirius lo empujo hacia un lado. Le tomó de la gomilla de su pantalón y le bajó parte de este dejando su miembro a la vista. Severus se avergonzó de este hecho pero Sirius ya estaba bajando parte de su pantalón también. Acercando lo mas que pudo su cuerpo, tomó la mano de Severus para que le acariciara mientras El tomaba su miembro acariciándolo. Ambos bombeando el pene contrario.

Le besó con ganas mientras bombeaba su extensión. Severus hacía lo mismo con la de Sirius. Y se besaban con mas insistencia con mas necesidad. —Ya... no aguanto... más!— le dijo respirando sobre El. Las frentes y narices juntas, con los ojos vidriosos y semi cerrados. Sintiendo que explotaría a cada momento. Aumentando la velocidad de la misma forma en que Sirius lo hacia. Su pene no estaba tan húmedo como hubiera querido, pero esa fricción le tenía gimiendo así y solo quería correrse.

—Adelante, hazlo... Muéstrame ese lindo rostro cuando acabas.

—Su- sucio— Le dijo entre cortado. Sintiendo como ya no podía mas. Dejando escapar su semilla, gimiendo el nombre de Sirius. Deteniendo el bombeo pero el miembro moviéndose aún entre su mano. Sirius hacía el vaivén mas rápido y brusco. Hasta que un gruñido grave resonó en sus oídos. Entonces algo espeso y viscoso ensuciaba su mano – y posiblemente parte de su ropa -.

Seguían con las manos sobre el otro. Agitados, pegajosos y sudados. Pero estaban tranquilos, había sido mas de lo que habían esperado. Se sentían... Felices.

—Eso fue genial— La sonrisa boba de Sirius acompañaba las palabras.

—Por supuesto Black, idiota... Por que lo hiciste conmigo.— Aun así el sonrojo no hizo ver las palabras como habían sonado.

—Por supuesto que si— Se rió un poco para luego volver a besarle.

Se había despertado sin ganas. Pensaba que de alguna forma, este año sería diferente. Que no sentiría esa soledad gobernar su ser... Pero había sentido la ansiedad al instante. Recibió una carta de su amiga y algunos presentes revoloteando en el comedor. Resultaba que habían sido mucho menos jóvenes quienes se habían quedado en Hogwarts. De hecho, eran tan pocos que los que estaban comieron todos en la misma mesa. Y con mucha separación entre ellos... Excepto por Black, que no le dejaba solo... O le daba su espacio. Pero no se quejaba, no cuando le gustaba que ignorase su espacio personal mientras andaban por los pasillos o cuando se encerraban en algún dormitorio.

Había conocido el día anterior el cuarto de Sirius, tan igual a su dormitorio pero diferente a la vez.

Volviendo a los regalos. Lucius le había enviado una túnica nueva. Con bordados de hilos de plata y decoraciones en verde. Sabiendo que era un color que usaba mucho. Sirius no parecía muy feliz pero no decía algo sobre ello.

También Lily le había enviado un paquete; era un libro que había encontrado en la librería cerca de Poison&poisoned by DB, la tienda en la que el trabajaba durante el verano. Hablaba sobre hechizos sencillos para la vida diaria. Iban desde un fregotego – lo mas básico – hasta de como crear barreras de sangre en el hogar. Era antiguo – como todo lo que Lily leía – pero El lo consideró útil. Además que había pensado en las barreras para su casa y todo lo demás que le vendría bien a su nueva condición.

Pero su decaimiento seguía gobernando. Creía que tal vez; el estar ahora con Sirius no le haría pensar en lo perdido. No, simplemente no quería estar ahí. No soportaba todo eso. Se había puesto de pie mientras desaparecía sus cosas. Dejó a Sirius que disfrutaba de sus regalos y se marchó del comedor.

Caminaba sin rumbo aparente, mientras su mente se llenaba de pensamientos triste... "Por que le había abandonado? Su padre debió irse primero... El hubiera sido feliz solo con su madre"

Sin querer había llegado a la torre de astronomía. Se había sentado mientras veía el día que apenas iniciaba. 25 de diciembre. Navidad.

Un ladrido le sorprendió. La torre era un lugar tranquilo. El ladrido del perro le hizo eco en el lugar. Trató de secarse sus lágrimas porque no quería que Sirius le viera llorar. Pero el can se acercó a El. Pasó su hocico bajo su brazo para estar mas cerca – Severus le hizo cariño como si fuera su mascota – y sin mas continuó su llanto. —Mis padres no se llevaban bien. A padre le molestaba la magia, le molestaba que madre la hiciera, que yo la hiciera...— su voz se fue apagando a medida que hablaba. Sirius lamió su mejilla cuando las lágrimas comenzaron a bajar por su mejilla —En casa no había mucha alegría.— Sonrió con ironía —En casa no había alegría. Ignoro lo que mi padre le hacía a mamá cuando yo estaba en el colegio. Pero recuerdo que a veces su rostro tenía marcas amarillentas... Como moretones a medio sanar. Solía escribirle a diario...— La nieve caía en ese momento —Para estas fechas, padre bebía hasta saciarse. A veces creo que Madre le ponía un sedante... Entonces..!— Su rostro de pronto se iluminó —Madre usaba toda su magia y la habitación se iluminaba. Todos e volvía brillante y alegre.

Sirius sacó su cabeza del hueco del brazo y se transformó abrazándole. Besó su hombro y cabellos. Severus se volvió un poco y permitió que le besara la boca. Un beso suave, cariñoso... Amoroso.

Le tomó la mano y se puso en marcha. Seguido por Severus que prácticamente era arrastrado por Black. Se internaron en el castillo.

—Que hacemos aquí— Ahora estaban por los pasillos del 7mo piso. Cuando llegaron a aquel lugar vacío. Sirius le detuvo —quiero que pienses en un lugar, el que sea. Como se te ocurra, que sea donde te gustaría estar.

—¿Cualquier lugar?

—bueno, si supongo que si. Cualquier lugar...— Severus le miró un momento y luego asintió —Bien ¿Lo tienes?

—Si Black, ya está— dijo aún sin entender que quería hacer.

—Bien, ven, camina por ese pasillo unas tres veces y no dejes de pensar en ello.

—Es ridículo.

—Es asombros. Solo hazlo ¿Si?

Y aunque se sentía un idiota lo hizo. Pensaba en algo que le rondaba su cabeza desde la mañana y la razón por la que su animo estaba así. Se paseo hasta el final y regresó sobre sus pasos, luego una vez mas...

Y entonces, una puerta enorme que poco a poco fue achicandose en la pared apareció. De inmediato reconoció la entrada.

—no puede ser.— Sirius apareció a su lado.

—Ven, vamos. Entra.

—yo...— con miedo tomó la manilla. Abrió la puerta para sorprenderse con el lugar que había adentro.

El salón de su casa. Había un árbol adornado con frutos secos, canela en rama atado con cintas rojas, iluminado con magia. Pequeñas luces que se movían despacio y sin orden aparente, como atraídas a la decoraciones del pino. El salón, que Sirius había conocido en vacaciones, ahora tenía luces tenues, pequeños copos blanquecinos que no desaparecían, hechos con magia también. El cielo mostraba un cielo despejado con una aurora boreal y en la mesita junto a la chimenea habian dulces de calabaza, chocolates, un vaso de leche y galletas de jengibre. La chimenea crepitaba con un fuego armonioso. La alfombra mullida y los sillones de madera y tela. Todo se veía acogedor. Nostálgico pero alegre.

—Es agradable.

—Es mi casa, cuando era pequeño. Madre lo hacía durante la noche del 24, padre siempre se emborrachaba temprano y se dormía a media tarde. Madre ponía las decoraciones de inmediato y pasábamos la noche junto al árbol.— Dijo sentándose junto a este. —No solíamos hablar fuerte pero no era necesario.— extendió su mano sobre la alfombra, para que Sirius le acompañe —Ella se sentaba a mi lado. Me contaba historias. Sobre Hogwarts y su casa Slytherin, sobre su niñez y las cosas que me quería enseñar.

—nunca te lo he preguntado, Tu madre, ella era bruja...

—Sangre pura. También asistió a Slytherin. Dicen que ella fue reconocida entre sus congéneres y también parte del club del profesor Slughorn.

—Y ¿Como terminó con tu padre?

—Quien sabe.— Severus miró al árbol con la pequeñas luces —Madre no era supremacista. Su familia la desheredó en cuanto supieron de mi padre.— Torció la sonrisa, no sabía mucho sobre los Prince. —Madre dice que le había ocultado su verdadera naturaleza, pero ella no podía dejar de hacer magia.— Dijo y miró la habitación —Cuando padre supo su naturaleza, ella estaba embarazada de mi, Nos repudió. Aun así madre le amaba tanto que aguantaba su rechazo... Su Frustración... Su ira.

—Al menos aún guardas esos lindos momentos— de la nada la mesa con galletas y otro vaso de leche se acercó a ellos. Sirius no muy seguro si era cosa de la sala o de los recuerdos de Severus.

—Valla, esta sala es interesante.

—te la lo que necesitas.

—¿Y si no sabes lo que necesitas?

—Lo sabe— le dijo acercándose a El y sonriéndose. Le robó un beso a tiempo que cogía una de las galletitas y se la comía.

...

—No me has contado cosas de tu familia. Bueno, conozco algunas por lo que Regulus me ha dicho pero...

Regi lo comenta de la forma bonita. Yo no lo veía así. Como buena familia noble, celebramos el Yule. Mas nuestra casa no es como la Mansión Malfoy... Incluso tu casa tiene mas espacio que la nuestra.

—¿La honorable casa de los Black, sin espacio?

—De Honorable no diría que quede mucho. Un sitio antiguo si. Deprimente y lleno de gente con poco cerebro en sus cabezas.

—¿Por eso sigues viviendo ahí?

Sirius le miró pero sonrió un poco. —He estado pensando en irme, solo esperaba la edad correcta... Y puede que un lugar que quiera acogerme.

—Potter dijo que no tenía problemas con aceptarte en su casa.

—James es mi hermano... Mi mejor amigo; pero últimamente he pensado en otro lugar.— Miró a Severus —uno con un patio amplio.

—Un patio con un dementor en la esquina?— De pronto sus mejillas se sentían calientes.

—Pues si hay un dementor ahí, no se asustó mucho con nuestros patronus aquella vez.

—Honestamente Sirius, un perrito correteando a un zorro no da mucho miedo.— y ambos rieron un poco.

—Que usaste esa vez para invocarlo...?

—no te lo diré, ni para ese, ni para El de ahora.

—Yo pienso en ti cuando quiero que aparezca.

Severus se calló ante esa afirmación "yo también pienso en ti" podría decirle, porque era la verdad. Pero por alguna razón y luego de todo lo que habían hecho, aún había algo que le hacía desconfiar.

Dejó sus galletas a un lado y se lanzó contra Sirius para poseer sus labios. Hace unos días había hecho algo en su dormitorio. Días después en el dormitorio de El. Algunas veces se contenían y no llegaban a mas que roces, pero ahora; ahora solo quería demostrarle con acciones lo que su boca no lograba decir.

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—Otra vez aquí.

—James, cambia esa cara ¿No que te gustaba venir a Hogwarts?

—es genial, pero— le toma la mano a Lily, ella sonríe —afuera también la paso bien.

Remus negó con una sonrisa, James se veía mas vivaz – mas de lo que alguna vez le vio – y menos idiota cuando estaba con Lily —me pregunto como estará Sirius.— Y miró a la ventana.

—Severus dice que es como una piedra en el zapato. Así que supongo que la pasaron bien juntos.

—Ese Snape nunca dirá que esta loco por mi hermano.— pero no parecía molesto por ello.

—Severus sabe que si se lo dice a MI hermano. Sirius no dejará de molestarle por ello. Es demasiado insistente cuando quiere.— Dijo Regulus entrando con su uniforme ya puesto al vagón. Sentándose junto a James.

—Regulus, no es que me moleste, pero ¿Que dementores haces aquí?— James le miraba con una ceja alzada.

—Bueno, tenia curiosidad por conocer como eran los amigos de mi hermano.— Dijo con un ligero sonrojo en las mejillas. Miró hacia un lado.

—¿Tu grupito de serpientes se ha enojado con el hermanito del traidor?

—No seas ridículo. Esos idiotas estaban hablado de cosas que desagradable, supuse que escucharlos a ustedes seria menos molesto.

—¿De que hablaban?

—Que te importa misera san...— Pero cerró la boca antes de que lo echaran por la ventana. De inmediato todos se habían puesto a la defensiva. —Discúlpame. Intento actuar menos... En fin. Son estupideces. Evans. Niños hijitos de papi que no saben como son las cosas en el mundo real— Levantaron una ceja. Queriendo decir "Y tu no eres de los mismos?" —A diferencia de mi hermano Sirius, yo prestaba atención a las conversaciones en casa, desagradables o no. Hablan de lo que sucede más allá de Londres e Inglaterra. Con el tiempo, he comprendido algunas cosas. Puedo entender porque mi hermano odia estar en casa.

—De seguro echaste de menos que en Navidad no estuviera ahí.

Yule, de hecho. Pero en realidad no.— "Sentí envidia" —Madre estuvo tranquila y padre parecía mas activo. Aunque algunos de mis tíos y primas estaban inquietos. Eso e salgo aparte. Cuando Sirius está en casa hay demasiado gritos. La mayoría destinados a El.

—Por eso Sirius odia estar en su casa— Pero Regulus parecía afectado por algo más.

—Siempre puedes hablar con nosotros si algo te molesta... o aburre. Incluso puedes hablarlo con Sirius.— Habló de pronto Lily. Podía ver un poco de Sirius en Regulus y también mucho de Severus en El. Se preguntó si era algo normal con los que iban a esa casa.

—Ese nunca me ha escuchado.

—Sirius ha cambiado— habló James —No se si para bien o para mal. Pero ahora es diferente. Aunque solo sea un poco. Deberías intentar hablar con El. De lo que sea.

Regulus asintió. Miró por la ventana mientras el tren seguía su curso. Podía entender un poco porque su hermano deseaba irse de casa. Y El mismo a veces, sobre todo este Yule había deseado irse también.

Pronto los Leones comenzaron con su plática. Parecían hablar a medias o en código, El no le vio mayor importancia. Y cuando Petter se puso de pie y salió del vagón tampoco le dio importancia como los demás no lo hicieron.

—Es increíble que ya estemos a principio de año.

—¿Estás bien, Remus?

—si, claro. Me siento con muchas energías.

—y eso es bueno...?— Lily parecía inquieta.

—Es probable que mañana este en la enfermería todo el día.— Dijo con soltura.

—oh... Entonces...

—Pues si, hay que ver que pasa.

—Oh!

—No te preocupes le hablé de todo lo que debía decirle antes de que saliéramos. El sabe. Y esta Padfood que también debe estar ayudándole a prepararse.

Unos minutos después regresó Petter con grandes cantidades de dulces.

Las dejó sobre su asiento y con su varita las levitó para que flotaran alrededor de ellos. James y Remus sacaron de inmediato. —como Sirius no está puedes tomar su parte.— dijo el mas bajo del grupo sin importancia. Este asintió. El amaba los dulces. No le diría que no a chocolates gratis. —las ranas si, son mías— Le advirtió Petter.

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—Ya, Black, vamos a llega tarde. Quiero ver a Lily.

—Y yo a mis amigos, pero también quiero besarte un poco mas— y continuó atacando su boca.

—Me urge hablar con Remus.— de inmediato Sirius se tensó. —No has visto la luna¿Verdad? Puedo sentirlo... Es molesto.

—Esta bien. Ven, vamos— Le dijo mientras se levantaba de la cama y colocaba los zapatos. Severus hizo lo mismo. Luego se colocaron las túnicas y salieron ambos a esperar en la entrada a sus amigos. Aunque no debieron esperar mucho. Pronto, otros jóvenes – los pocos que se quedaron en el castillo – también se asomaron a la entrada. 15 minutos después,, los carruajes se estacionaban y los alumnos bajaban. Grupos grandes de magos alegres y risueños pasaban las puertas como animalitos fuera del corral. Con los minutos, quedaban solo ellos aun esperando.

—¿No te parece raro que aun no vengan?

—Lily es prefecta, igual que Remus. De seguro se quedaron asegurándose que todos se bajaran del tren y los demás les esperaron.— Severus parecía tranquilo.

—Mi hermano aún no aparece.

—De seguro Regulus viene con sus amigos.— Dijo con el ceño algo fruncido.

—¿Ocurre algo?

—Ahí vienen los amigos de Regulus, pero El no viene con ellos.— se adelantó un poco —Zabbini ¿Regulus no esta con ustedes?— la mujer miró de forma despectiva a ambos muchachos. Para nadie – sobre todo en Slytherin – era desconocido que esos dos se habían convertido en algo mas que amigos y no era algo que les gustara. Aunque muchos admiraban como el mestizo había logrado "Enredar" al heredero Black.

—quien sabe. Estábamos hablando... De algunas cosillas y simplemente se puso de pie y se marchó. No le vimos en todo el viaje.

—Algunos los vieron con los gryffindors— y señalo a Sirius. —Al parecer todos los Black tienen algo de traidores.

Sirius se había molestado ante el comentario del menor. Mas Severus le detuvo —Habíamos quedado de acuerdo— La punta de su varita relucía en el pecho del joven Slytherin —Que solo yo podía hablar mal de los Black.— El otro asintió mientras apretaba los labios. Se fueron con rapidez. Para nadie era desconocido que las aptitudes de Severus superaban a muchos de cuna noble. Que tenía expertiz en magia no verbal y sin varita.

—¿Hablas mal de nosotros?

—No chucho. Solo de ti, Regulus me cae bien.— le dijo con una sonrisa torcida. Pero Sirius lejos de molestarse u ofenderse por ello. Le sonrió de forma boba. En ese momento Severus había sido muy cool.

—¡Ey, Sev!— la voz de Lily les llegó despacio y luego se acercó mas y mas. Al final venían Remus y Petter de un lado; mientras Lily y james tomados de las manos venían del otro. Al centro y como si no le importara estar rodeado de Leones... Regulus.

—Valla te han cambiado rápidamente. Por un Black mas joven y elegante.— molestó Severus.

—Que dices hombre... Soy Irreemplazable— y se fue con sus amigos. Aunque saltó sobre Regulus quien casi cae por el peso extra.

—Qué creído te la tienes Chucho pulgoso— pero sonrió. También se acercó a ellos y saludó a los que para bien o para mal, se habían convertido, si bien no en sus amigos, en sus cercanos. Aunque sintiera ganas de hechizar a uno mas que otros.

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Continuará...

(*) Lupican: Así se le llama a la raza de perros híbridos nacidos entre lobos y perros domesticados.

Yule y Navidad. Bien, Yule es la festividad de los celtas entre otros. Ellos celebran – y lo voy a explicar a grandes rasgos por si alguien no lo sabe – a la madre tierra, el pronto termino de la época invernal y el deseo de que las cosechas sean abundantes. Cuando los cristianos quisieron catolizar a los "paganos" tomaron parte de su festividad y la acomodaron a una celebración que no se celebraba – valga la redundancia – en ese entonces. Que era el nacimiento de cristo. Como para los celtas. El solsticio de invierno significaba la lucha de la luz contra la oscuridad – en la noche mas larga – y el nacimiento de un nuevo año. O una nueva madre tierra – de ahí la fertilidad de las cosechas -. Ellos – los cristianos – dijeron que su Dios era similar y el nacimiento de Cristo y todo eso. El árbol de Navidad era decorado con frutos de la época y canela para el alejamiento de los malos espíritus y el muérdago para la buena fortuna y fertilidad – ya que como mala hierba ni en invierno se moría -.

Bueno, a que voy con todo esto. Pues que los muggles o los "modernos" le llaman Navidad y los antiguos o "nobles" le dicen Yule. Y pos no es lo mismo y querían que entendieran esa diferencia. Además que para los siguientes fics de Harry Potter, usaré el Yule mas que Navidad.

Se viene el interesante y para anda planeado final... Lo digo en serio. No se supone que iba a ser así. xD