Capítulo 3.
El primer periodo de clases había empezado, y para los estudiantes de 2do año, su primera clase era Historia con el profesor Hatake, Kakashi Hatake. Un profesor joven de unos 31 años, y apuesto. Ex alumno del Instituto y uno de los mejores. Con un libro en la mano y una mascarilla en el rostro tapándole el 65% del rostro. Los chicos lo miraron como un bicho raro, mientras que la chicas expulsaban corazones y flores orgásmicas.
-Buen día.- Dijo con entusiasmo falso el maestro peli plata.- Soy su profesor..- Se volteo para escribir su nombre en la pizarra, como si fuera todo un reto escribirlo.. Kakashi Hatake, y les impartiré la emotiva clase de Historia.- Bufo al final.- Alguna pregunta..?
Todos los presentes no sabían que decir, o a decir verdad no querían decir nada. Asi como de la nada se abre la puerta de sopetón y entra un chico alto rubio y bien parecido al salón, llamando la atención de todos sin excepción.
-HOLA HOLA… siento llegar tarde, pero tenía mucha hambre y…- El profesor suspiro cansado y le metió el borrador en la boca del chico rubio. Todos en el salón rieron.
-Primer día y ya llegas tarde. –Lo examino como una máquina, el sensei a su alumno.- Debes ser, Naruto Uzumaki.
-Bien, Dobe… eres famoso por tu mal comportamiento.- La voz sarcástica del Uchiha se escuchó entre la multitud.- El Uzumaki escupió el borrador lanzándolo de su boca al suelo y lo apunto con desdén.
-¿QUÉ HACES AHÍ, SI HACE UNOS SEGUNDOS ESTABAS AL LADO MIO?- grito el Uzumaki ofendido de la traición de su amigo. El peli negro sonrió de lado, haciendo su mirada sexy para las demás. Y en coro suspiraron todas las chicas, a excepción de Sakura Haruno, quién se encontraba al final de la fila, al lado de la ventana.
Kakashi ordeno a Naruto buscar asiento, esta vez le perdono la tardía pero si lo hacia otro día no lo dejaría pasar. Ya en clases, Kakashi le pidió a cada uno de sus alumnos que hicieran un resumen de las clases de años pasados, los libro que habían leído, y de lo poco que lograban recordar. Uzumaki no abrió la boca después de haber llegado tarde, Uchiha lo miro de reojo y suspiro.
-Hey, no te deprimas Dobe… -Le susurro por lo bajo el Uchiha a su amigo.
-No estoy deprimido.-Dijo el rubio con resentimiento.
-Sí que lo estas.- La pensó por un rato el Uchiha antes de decir lo siguiente.- No me digas que es porque estamos en la misma clase que Haruno.
Como si hubiera resucitado del Inframundo, Naruto se levantó para buscar a la chica mencionada llamando la atención no solo de su amigo de al lado, si no que del aula entera. Kakashi lo observo con aburrimiento y entrecerró los ojos como si estuviera sonriendo por dentro.
-Joven Uzumaki, ¿desea agregar algo a la clase?- Pregunto el sensei. El Uchiha por nada soltaba una carcajada, y los demás solo miraban estupefactos al rubio. Naruto reacciono y miro por detrás del rabillo del ojo a la pelirosa que lo dejaba nervioso con una mirada, el rubio se sonrojo y sonrio a la vez.
-Eh…Que..- No quería decir nada estúpido frente a la chica que le robaba el aliento, así que la pensó demasiado antes de decir algo; Mientras tanto el Uchiha le escribía algo en la paleta del asiento, Naruto intento leer lo que había escrito.- Recuerdo escuchar mencionar que el Imperio más grande que existió fue el Imperio Británico en el XIX.
Lo que había dicho Naruto no fue tan estúpido con lo que normalmente uno esperaría escuchar de él. Pero había sido Sasuke quien lo había ayudado a decir algo así, no es lo máximo pero por lo menos Kakashi-sensei no lo reprendió en frente de todos.
-¿Es todo lo que tienes que decir? Uzumaki.- Pregunto sin ningún interés el maestro.
-Sí, es lo que recuerdo.- Respondió el rubio apenado.
-Entonces, siéntate..- El chico obedeció.- ¿Alguien puede hablar acerca de la causa de que el Imperio Británico llegara a su fin?
Mientras el maestro seguía dando su clase, o más bien, su forma de no perder el tiempo sin hacer nada, Sasuke miraba a su amigo sonrojado y se burlaba internamente.
-Sí que te tiene mal esa chica.- Dijo el Uchiha.
-CALLATE, por tu culpa casi me meto en un lio.- Respondió el Uzumaki. Dio un vistazo a su derecha y al fondo visualizo a la pelirosa hablando con Hinata. – Por lo menos no quedé como un idiota.
-Eso te sale natural.- Le comentó Sasuke.- Esta vez te ayude a decir algo inteligente para no quedar como el idiota que eres.
Naruto lo vio mal, y luego embozo una sonrisa satisfactoria.- Gracias. No sé qué haría sin ti, Sasuke.
-Tal vez, morir.- Dijo divertido el Uchiha. Ambos sonrieron como niños pequeños después de hacer una travesura.
Al terminar el primer periodo, hubo de un descanso de 5 minutos, no era mucho tiempo pero por lo menos se relajarían un rato.
-Es una lástima no haber quedado juntos en Historia.-Se quejó Kiba.
-Es la única clase que estaremos separados.-Les dijo el pelirrojo de Gaara tomando una soda.
-Lo extrañaré serán las estupideces que decía Naruto cuando lo descubrían durmiendo o hablando con alguien más. –Kiba se echó a reír y Naruto lo miraba con recelo.
-Hoy no dije nada estúpido. –Se cruzó de brazos ofendido. - ¿Verdad? Sasuke.
-No, pero no hay mucho que decir. Es el primer día, cualquier cosa puede ocurrir.-Comentó el Uchiha no muy interesado en la plática.
-Bueno, ahora tendremos Literatura con un nuevo profesor.- Anunció Gaara captando la atención de los demás.
-No jodas. ¿Nueva directora? Ahora, ¿Nuevo profesor de Literatura? – Pregunto Naruto.
-¿Cómo se llama?-Pregunto Sasuke.
-No dice el nombre.- Respondió Gaara.- Sera toda una sorpresa de nuestra parte.
-Extrañaré a la Señorita Ryuzaki.- Dijo con lágrimas falsas el Inuzuka.
-Querrás decir: "Extrañare a las amigas de la Señorita Ryuzaki.- Dijo el pelirroja haciendo énfasis en la palabra "amigas". Kiba y Naruto rieron.
-Nos adelantaremos.- Dijeron el dúo sonriente.
-Ahí llegamos.- Dijo Gaara. Kiba y Naruto se fueron hacia el aula dejando solos al pelirrojo y al pelinegro.- ¿Cuánto tiempo?
-¿De qué hablas?- Pregunto confundido el Uchiha.
-Tú sabes de que hablo.- Continuo Gaara. Se posiciono del otro lado del pasillo viendo de frente a Sasuke.
Sasuke espero escuchar más al pelirrojo, mas no hubo palabra alguna, solo silencio.
-Tu sabes lo importante que es Uzumaki en mi vida.- Gaara soltó una carcajada inesperada, sacándole lágrimas de ella.
-Si no fuese yo, juraría que tú estás enamorado de Naruto.- La carcajada ceso un momento y quedo viendo a Sasuke.- Hey, ahora lo recuerdo… el día en el que Naruto y tú, se conocieron.
Como si Gaara le hubiera pasado telepáticamente le recuerdo al Uchiha, este sonrió.- Crayón azul.- Dijo Sasuke aun sonriendo y con la mirada perdida.
-Y luego pelota de básquet.- Siguió el pelirrojo.
-Y…- El Uchiha cayó antes de decir algo. Gaara sonrió maliciosamente.
-Y el beso.- La carcajada diabólica volvió a aparecer.
-Eso fue un accidente.- Dijo un Sasuke enojado a mas no poder.
-Un bello accidente.- Siguió riéndose a todo pulmón el pelirrojo.- Y así fue como me conocí con ustedes.
-Gaara burlándose de los demás desde tiempos inmemorables.- Agrego Sasuke.
-Recuerdo que fui yo quien grito: "UZUMAKI Y UCHIHA SE ESTAN BESANDO".- Dijo Gaara aun la risa pegada a su garganta.
-Sí, y luego todos se enteraron e inventaron el apodo "SasuNaru".
-Por si no lo sabias, siempre ponían el Sasu de primero, ósea Sasuke, porque decían que tú eras el macho de los dos.- Gaara seguía burlándose de sus recuerdos de infancia.- Eran buenos tiempos. Luego, tú y Naruto se juntaron más después de eso.
-No recuerdo porque, si después de eso debí haberlo odiado a ese dobe.
-Fue porque ya habían sellado su amistad con aquel juego de básquet.- Dijo Gaara ya un poco sereno.- Naruto sí que era malo en básquet en aquellos tiempos.
-Pero se esforzó después de aquel 1 a 1.- Recordó Sasuke esa época como si fuese una película.
Era una tarde de verano, el último día de clases del trimestre. Un niño rubio se encontraba en la cancha de basquetbol del parque que se encontraba al lado del Kínder Garden. Con una pelota de básquet tan grande como su cabeza, el niño de apenas 5 años se encontraba rebotando la pelota tratando se verse como todo un jugador profesional, inspirándose de los jugadores de la NBA. Reboto unas 5 veces y se alzó en vuelo para encestar, pero no lo logro, la pelota reboto contra la canasta y lo golpeo a él en la frente. El niño apunto de chillar del dolor se cayó al suelo y se masajeo la cabeza, miro la pelota y luego la canasta.
-Maldita canasta! Maldita pelota!... – El niño rubio estaba a punto de ponerse a llorar cuando sintió una pelota arriba de su cabeza. El niño se asustó y se alejó de ella. Un niño de su misma edad y de la misma altura pero con pelo negro azabaches y ojos extremadamente oscuros se mostró que tenía la pelota en sus manos.
-No maldigas el juego, maldice al jugador.- Le dijo este. El rubio quedo anonado con su presencia. Segundos después, el niño de cabello negro reboto un par de veces la pelota y luego alzo el brazo sin esfuerzo alguno para luego lanzar la pelota a la canasta, esta vez anotando perfectamente.
-¿Cómo hiciste eso?- Pregunto el rubio sorprendido ante tal perfecta anotación, era como si hubiera visto un angel.
-Solo lo hice.- Dijo inexpresivamente el peli negro.
-MENTIROSO.- Grito el otro. El peli negro abrió los ojos sorprendido, nunca antes nadie le había gritado, aunque fuese por una tontería como esa.
-NO SOY MENTIROSO, Y NO ME GRITES. Simplemente lo hice y ya.- Le dijo a gritos el niño.
-Lo siento. Papá dice que no le grite a los demás porque es muy descortés de mi parte. – El rubio se disculpó sonrojado. El peli negro suavizo su mirada ante él y le asintió.- Pero… es que eso fue grandioso!
El pelinegro se sorprendió y le sonrió inocentemente.- Gracias.- Nunca antes nadie le había elogiado así antes cosas tan pequeñas como estas, ni siquiera su padre, quien vivía solamente del trabajo a su despacho, un trabajador compulsivo.
-¿Podrías… enseñarme a hacer eso? -Pregunto el niño rubio con inseguridad. El pelinegro abrió mas los ojos y sus pupilas se dilataron.-
-Con una condición.- El rubio alzo la mirada y con rostro confundido asintió.- Nunca te rindas.- El rubio sonrió y la alzo el dedo pulgar en señal de afirmación.
-Yo nunca me rindo. Ese es mi camino.- Ambos sonrieron y siguieron jugando hasta echar canastas.
Esta misma escena se repitió todos los días en la cancha del parque. Dos niños de unos 5 años, disfrutaban jugar entre sí, rindiéndose ante el abrazador sol que los acompañaba y entre los chicos mayores de 10 años que los veían jugar tan afablemente básquet. Un día, un chico moreno alto de cabello negro azulado, tal vez de unos 13 años se les acerco.
-Hey, he visto que les encanta el básquet. ¿Quieren jugar un partido con nosotros?- Ambos se vieron los rostros, sorprendidos y confundidos pero llenos de adrenalina dijeron que si. El chico les dio una señal con la mano a otros chicos que estaban en las bancas viendo el juego de los pequeños.
-Pero, ustedes son más que nosotros.- Se quejó el rubio. El pelinegro le tendió su mano en el hombre y le dio una expresión de que todo saldrá bien, el rubio trago saliva y empezó el juego.
Minutos después, ambos niños de 5 años salieron desechos del partido que habían tenido con sus senpai. El moreno que los había retado les hecho un último vistazo y fue tras ello para decirles unas palabras.
-¿Qué vas a hacer? Daiki.- Le pregunto un castaño que se retiraba.
-Iré a hablar con esos novatos.- Le dijo su amigo siguiendo su camino. El castaño sonrió y se fue con los demás.
El moreno se acercó a los pequeños y les golpeo la espalda, no tan duro pero si doloroso para ellos.
-OIGAN! Buen partido para ser novatos, eh.- Les dijo muy emocionado el moreno.
El rubio confundido y para nada emocionado le dijo.- Pero si perdimos.
-¿Te emociono haber jugado?- El rubio asintió.- Entonces, no queda nada que decir.
-No entiendo.- Seguía confundido el niño.
-Verás. –Comenzó el moreno.- Llega un momento en el que no te importa ganar o no, si no, el hecho de emocionarte y ponerle empeño en cada cosa que realices.- El niño rubio y el pelinegro ponían atención a lo que decía el moreno.- Yo por ejemplo, al inicio no me importaba nada más que jugar, si practicaba o no, no importaba pues en cada partido ponía todo de mí y ganaba. Y cuando existen más personas que disfrutan hacer las mismas cosas que a ti, es mejor. –El moreno vio a los niños atentos y sonrió.- Ustedes hacen buen equipo, disfrutaron jugar juntos, así que ganaron.
Ambos niños sonrieron mirándose el uno al otro, y asintieron.- Gracias.
-A ustedes por permitirme jugar.- Dijo el moreno, se levantó para irse.- Adiós, y sigan esforzándose. Los niños se despidieron enérgicamente del chico mayor, y el rubio hablo.
-Algún día seremos como ellos.- El peli negro asintió viéndolo correr detrás de su equipo. Seremos un equipo unido.- El rubio tuvo una idea y sonrió. SEAMOSLO DESDE AHORA. Sasuke, ¿quieres ser mi mejor amigo por siempre?
El peli negro se sorprendió y pregunto inseguro.- ¿Mejores amigos? Pensé que solo querías que fuéramos un equipo.
-Para exista un equipo tiene que haber amistad, para que haya amistad tenemos que entendernos. ¿Qué mejor forma de entenderse que ser mejores amigos?- Dijo el rubio sin dejar de sonreír.
-Umm.. ¿Es necesario serlo?
-Creo que si.- Dijo ahora no tan seguro el rubio.- Sasuke, me siento bien jugando contigo basquetball. Quiero que se sienta así siempre cuando vaya a hacer algo.- El pelinegro se sonrojo y asintió con una sonrisa.
-Con una condición.- El rubio se sorprendió y asintió nervioso.- que a pesar de todo, nunca nos separemos.- Ambos se miraron y sonrieron al mismo tiempo, estrecharon sus manos y las juntaron para sellar su pacto.
El Uchiha volvió a su realidad actual, Gaara acompañándolo al lado sonriente y ambos viendo hacia afuera por la ventana del pasillo en el Instituto.
-A puesto a mi color de cabello, que acabas de recordar cómo se conocieron.- Aposto Gaara muy seguro de sí mismo con una sonrisa en el rostro.
El Uchiha suspiro.- Eres demasiado bueno con las apuestas. ¿Has hecho un pacto con el diablo o algo por el estilo?
-Si el diablo es mi reflejo, creo que si.- Ambos rieron.- Creo que ya es hora de ir a clases.
El Uchiha asintió, Gaara se adelantó unos cuantos pasos y él le siguió lentamente aun pensando en el pasado. Al entrar al aula, chocó con una chica por la espalda.
-Disculpa.- Dijo el Uchiha. Antes que la chica volteara el rostro, Sasuke le pudo ver el cabello rosa largo. Oh no! Pensó el Uchiha por dentro.
La chica volteo, y era Haruno, ambos se vieron a los ojos y esta se sonrojo. Sasuke desvió la vista y se dirigió a su asiento. Para su suerte nadie los vio, mucho menos su mejor amigo Naruto.
Sakura había quedado aun con el rostro color carmesí, mientras que Hinata se le acercó y le toco el hombro.- Sakura, es mejor que nos sentemos.- La pelirosa asintió aun con el rostro sonrojado, intento tranquilizar el Boom Boom desenfrenado que había causado Sasuke con el pequeño roce de su cuerpo con el suyo.
Maldita sea, como quería que él se postrara ante mis encantos si yo no hacía más que sonrojarme cuando el aparecía.- Pensó Sakura en su interior. Lo volteo a ver nuevamente, y este estaba hablando casualmente con Naruto y Gaara sonriendo.
-Dicen que cambiaron a la señorita Ryuzaki. –Comento Ino Yamanaka.
-Lo sé. A mi padre le avisaron que el profesor nuevo de literatura, era un veterano en la literatura. Que ha vendido millones libros suyos. –Respondió la Hyuga.
-¿Entonces, tendremos un escritor profesional?- Preguntó Ino.
-Algo así. Aun no se su nombre, pero también he escuchado que mejor tengamos cuidado con él...- Sonrió nerviosamente la chica peli negra.
-¿Cuidado porque? ¿Es una clase de viejo pervertido? –Pregunto Sakura hablando por primera vez.
-Pronto nos daremos cuenta.- Aseguro la Hyuga con una sonrisa.
Los chicos seguían hablando, también del nuevo profesor.
-Es una clase de viejo pervertido.- Aseguro Kiba.
-¿Viejo Pervertido?... ¿Por qué me suena muy a lo Jiraya? – Pregunto Naruto.- Nah, es imposible que a ese viejo le dieran trabajo en este Instituto.
Tan pronto a lo que Naruto termino la oración, la puerta se abrió, abriendo a su paso a un viejo de unos 50 y tantos años, cabello largo blanco de tantas canas, ojos oscuros y una cara seria pareciendo profesional. Si, era él. Jiraya, el sabio pervertido como lo llamaba Naruto.
-Naruto, ¿él no es..?-Antes que Sasuke le terminara de preguntar a Naruto, este le metió el lápiz en la boca y lo quedo viendo con cara de pocos amigos.
-¡No me jodas! – Se quejó Naruto por lo bajo. Kiba se empezó a reír y Gaara se limitó a sonreír viendo la desgracia de su amigo Uzumaki. Mientras que Sasuke maldecía por dentro a Naruto por meterle un lápiz a su boca.
-Este año será más interesante de lo que pensé.- Dijo Gaara con un largo suspiro al final.
He aquí el 3er capítulo :) De ahora en adelante, subiré un capítulo semanalmente. Porfa, comenten y compartan lo, se los agradecería muchísimo. Sayonara :3