El último día de playa

La semana había transcurrido demasiado rápido para la joven pareja. En un abrir y cerrar de ojos las vacaciones que habían tenido se acababan. IA miraba por la ventana recostada sobre la cama el ocaso en la playa, le parecía tan extraordinario, y más aún, que ahora compartía este espectáculo junto a Mikuo. IA movía sus piernas de arriba hacia abajo mientras Mikuo se encontraba en la cocina preparando la cena, pues Haku y Luki vendrían para irse con ellos al día siguiente.

Mikuo, ¿algunas sentiste que todo lo que nos ha pasado es como si fuera escrito por alguien más? Alguien que controlara nuestras acciones.

Mikuo cerró los ojos y rio un poco, miro a IA con una sonrisa y respondió:

¿Existencialismo? Je, pues si así fuera doy gracias a ese "escritor supremo" el que me haya permitido conocerte.

IA sonrió y se levantó en rumbo al closet para cambiarse de ropa, mirando lo que había traído decidió ponerse un vestido liviano que le permitía moverse con facilidad. Cerró el closet y se dirigió a la cocina abrazando a Mikuo por la espalda. Mikuo tapo la olla y dejo que los mariscos empezaran a cocinarse en su propio jugo.

IA, sobre lo de ir a CRYPTON este año, estas completamente segura de ello, ¿verdad?, no lo haces solo por presión, estaría bien si estudias en otro lugar, Kaiko y Gakuko estudian en otro lugar y aun así viven con nosotros.

Lo sé, pero no lo hago por presión, nunca me lleve tan bien con las Utau, y al ir a vivir contigo, logre entablar amistad con Miku, Luka y las demás personas en tu casa, ir a CRYPTON con ustedes seria como seguir estando en familia, por ello decidí cambiarme de instituto, además –IA abrazo más a Mikuo y sonrió- contigo en el instituto, las cosas serán más divertidas.

Mikuo volteo y la cargo en sus brazos a IA mientras la veía a los ojos.

Ya van más de 3 años desde que nos conocimos, y aun sigues llena de sorpresas, lo bueno es que estarás en mi salón de clase, así que no abra problema de ello.

En ese momento la puerta de la casita se abrió, Haku y Luki aparecieron por la puerta y miraron la escena.

¿Es verdad eso IA? ¿Estarás en nuestro salón?

¿Tú también Haku? – Dijo IA bajando de los brazos de Mikuo y mirando a Haku.

Pues sí, cuando conocí a Luki y Mikuo, ellos me ayudaron a entrar en el instituto, aprobé los exámenes y ahora estudiare en el mismo salón que tú y Mikuo, pero Luki.

Yo tengo que estar en el mismo salón que mi hermana, aunque tenga novia, no puedo dejarla sola, por lo menos en casa sé que se queda con Miku y los demás. –Dijo Luki tras cerrar la puerta y sentarse en una silla.

Desde ahora todo cambiara para ti IA, nuestras clases son más didácticas, y al final tienes que dar un concierto demostrando todo lo aprendido en el año de estudio.

IA escuchaba con asombro como Luki y Mikuo le contaban sobre su futuro instituto, Haku se sentó junto a ella y le acaricio la cabeza.

Pero no debes preocuparte por ello. –Dijo Mikuo levantándose del asiento- puedes formar una banda, y con eso puedes aprobar todo por completo. – Mikuo se acercó a IA y coloco su frente con la de su querida- si quieres podemos formarla tu y yo.

Haku junto sus manos y sonrió mirándolos.

Mikuo, no quiero ser inoportuna pero, desde que te conocí, haz cambiado mucho.

Debiste verlo cuando vivía con las Utau y conmigo, era un poco flaquito, pero se dedicó a llevar una vida sana y ahora es como lo ves ahora, claro que un tiempo tuvo el cabello largo.

Bien, basta. – Cortó Mikuo la conversación entre las dos féminas y se dirigió a la cocina.- La cena está servida, vengan si no quieren morir de hambre.

Los demás siguieron a Mikuo y ocuparon los respectivos puestos para poder cenar, durante la cena, las risas y bromas no se hicieron esperar, pues la amistad entre estos 4 era de las más fuertes que podía haber, las horas transcurrieron rápido hasta que Luki cayó dormido sobre el sofá. Haku miraba como Mikuo acariciaba la cabeza de IA quien se durmió a su lado.

Mikuo. Que sientes ahora que todo va a cambiar para ti.

De verdad, ahora no lo sé, pero, mientras pueda estar con IA, todo será bueno.

Que romántico.

Oye Haku, como lograste que Luki cambiara.

Haku se sonrojo y se tapó la boca riendo.

Solo basto con que vea como él era y con eso cambio.

Mikuo cargo en brazos a IA y se levantó del sofá.

Haku, en la otra puerta hay una habitación, úsala, mañana al medio día regresaremos a casa.

Haku asintió y se dirigió a su habitación, mientras que Luki dormía de cara contra el suelo. Mikuo acomodo a IA quien entre sueños lo abrazo y lo acostó a su lado. Ambos se durmieron juntos abrazados el uno del otro.