Capitulo 14: El fin de un lindo día

Hipo se encontraba en su casa disfrutando de una buena y merecida cena, Chimuelo estaba recostado frente a la chimenea, cuyo sonido del carbón quemándose invitaba a un como sueño, el dragón no hacía nada más que observar las cálidas llamas, mientras que sus parpados comenzaban a cerrase lentamente hasta quedarse en un profundo sueño.

Hipo había terminado de cenar, así que llevo el plato que había utilizado para comer en el fregadero para lavarlo más tarde, cuando ingreso a la sala principal vio a un cómodamente dormido Furia Nocturna, decidió no molestarlo y sin nada más que hacer por el momento dentro de su casa salió rumbo al pueblo.

Astrid por otro lado en ese mismo momento experimentaba una muy extraña mescla de sentimientos, primero estaba la alegría de que Hipo por fin dio lo que podríamos llamar el primer paso en una relación más cercana e importante que una amistad, pero por otro lado, le invadía la tristeza gracias a la posibilidad de que su querida compañera dragón Tormenta muriera por causa de una mortal enfermedad llamada viruela de dragón, además de esto, le preocupaba un poco la discusión que tuvo con sus padres (mayormente con su padre) en la cual el padre de Astrid dejo muy en claro el hecho de que jamás en esta vida o en la otro, permitiría que Hipo fuera el novio de Astrid. Lo cual inclinaba esta mescla de sentimientos hacía la tristeza.

Hipo caminaba despreocupadamente por los caminos del pueblo, había un festejo en el gran salón lo cual explicaba la ausencia de las personas, Hipo se dirigió a la casa de Patapez para preguntar a su madre si ya habían regresado Bocón y Patapez, llamo algunas veces a la puerta, pero no obtuvo ninguna respuesta, asumió que los padres de Patapez había ido al gran salón a festejar con todos los demás, así que decidió regresar a su casa.

Astrid estaba subiendo la colina para llegar a casa de Hipo, llamo a la puerta algunas veces pero nadie respondió, ella noto que la puerta estaba abierta, seguramente Hipo se encontraba a dentro perdido en sus pensamientos como siempre, pensó la joven vikinga, así que entro, grito varias veces el nombre de Hipo pero no hubo alguna respuesta, solo encontró a un adormilado Chimuelo que se encontraba en la sala principal recostado cómodo frente a la chimenea.

Astrid hizo una simple pregunta al dragón - ¿Chimuelo Hipo está en casa? – Chimuelo negó con la cabeza, una vez más de manera simple pregunto - ¿y en donde se encuentra ahora? - Chimuelo nuevamente negó con la cabeza. En ese mismo momento se escucho que alguien abría la puerta, no era nadie más que Hipo.

Astrid: Hipo (sonríe y corre a abrazarlo)

Hipo: (también la abraza) hola Astrid ¿Por qué estás tan contenta de verme?

Astrid: (se cepera de Hipo y cruza los brazos) ¿Qué no puedo estarlo?

Hipo: (nervioso) claro que puedes… es solo que

Astrid: jiji (abraza de nuevo a Hipo) tranquilo no estoy enojada con tigo (lo besa en la mejilla)

Hipo: (una vez más abraza a Astrid y la besa en la frente)

Estuvieron abrazados por al menos cinco minutos antes de separarse simultáneamente uno del otro.

Astrid: Hipo

Hipo: dime Astrid

Astrid: ¿así a donde saliste hace un momento?

Hipo: salí a ver si Patapez y Bocón habían regresado con el acido de Ala Cambiante que necesitamos para elaborar la cura para la enfermedad de Tormenta

Astrid: ya veo ¿y dime los encontraste?

Hipo: no parece que no han regresado

Astrid: por cierto tengo que preguntarte otra cosa

Hipo: claro, puedes preguntarme

Astrid: ¿estamos solos tú y yo?

Hipo: solo esta Chimuelo, no hay nadie más que nosotros tres

Astrid: (sonríe conforme) perfecto

Hipo: (nota la manera inusual de sonreír de Astrid y no puede evitar sonrojarse) ¿Astrid que es lo que estas planeando?

Astrid: (ríe tiernamente) tranquilo Hipo no tengo planeado hacerte nada malo…

Hipo: (suspira un tanto aliviado)

Astrid: pero sin duda lo disfrutaras

Hipo: (al oír esas palabras de la joven rubia se sonrojo a más no poder)

Astrid: (comienza a acercarse más a Hipo)

Hipo: (muy sonrojado) Astrid… ¿Qué es lo que intentas?

Astrid: (continúo acercándose lentamente hasta sujetar a Hipo con sus brazos) solo relájate y lo averiguaras

Hipo: (trataba buscar alguna escapatoria, cosa que le resulto imposible dado el sabia que Astrid podría someterlo sin mucho esfuerzo)

Astrid: (siguió su lento acercamiento hasta que Hipo por no mirar por donde caminaba callo sentado sobre el sillón, Astrid aprovecho el momento y se sentó junto a Hipo mirando sus ojos fijamente)

Hipo: (muy nervioso) Astrid… dime de una vez lo que tramas

Astrid: (ríe tiernamente) ¿no me dijiste que te gustaba?

Hipo: s… si

Astrid: tu también me gustas Hipo, te lo demostrare (se acerco lentamente a rostro de Hipo y lo beso en los labios)

Este beso fu diferente a los otros que le había dado, no fue un beso corto arrebatado, sino un muy dulce que se prolongo por almenas un minuto, Astrid sujetaba el rostro de Hipo acercándolo al suyo para hacer más profundo el beso, para sorpresa de Astrid, Hipo esta vez no actuó como un simple espectador, sino que tomo parte en el beso abrazando a Astrid y acariciándole el cabello, Astrid disfrutaba mucho es hermoso momento, a diferencia de los otros beso que tuvo con Hipo, este fue más especial, no digo que los otros no lo fueran, pero con la participación de Hipo en el mismo lo hacía mucho mejor para Astrid. Al separarse ambos jadeaban para recuperar el aliento, Hipo seguía sonrojado pero no tanto como antes, parecía que comenzaba a ganar confianza, Astrid por otro lado tenía una mirada llena de satisfacción fue el mejor beso que había revivido hasta ahora.

En ese mismo momento un vikingo subía la colina rumbo la casa de Hipo, el vikingo era corpulento y cargaba una pequeña botella llena de un líquido verde, el vikingo no era nada más y nada menos que Bocón. Subió la colina en poco tiempo hasta llegar a estar frente a la puerta de Hipo, estaba por patear la puerta como siempre e irrumpir como siempre, pero en ese instante un pensamiento atravesó su cabeza, `` ¿y si Astrid esta haya dentro con Hipo? de seguro que esta vez si me entrometo en lo que no me importa me matara sin dudarlo ´´ así que se decidió a llamar a la puerta primero.

Bocón: ¿Hipo estas en casa?

Hipo: si Bocón

Bocón: ¿puedo pasar?

Hipo: claro

Bocón: (abre la puerta para encontrarse a Hipo y Astrid sentados en el sofá) (pensado: ufff menos mal que no les interrumpí el momento como las veces anteriores)

Astrid: (pensado: hasta que aprendiste la lección Bocón, al menos llamaste a la puerta entes de entrar como siempre justo después de que termináramos nuestro asunto)

Hipo: ¿Bocón conseguiste él acido de Ala Cambiante?

Bocón: si aquí lo tienes (le entrega la botella de cristal con el acido)

Hipo: pensaba que este acido quemaba todo

Bocón: casi todo, la anciana me explico que el cristal es lo único que no quema esta acido, como sea mi voy a casa a descansar mañana saldremos a buscar al Escaldaron, hasta mañana (sale por la puerta)

Hipo: creo que es buena idea, nosotros también deberíamos descansar

Astrid: estoy desacuerdo (abrasa a Hipo y lo besa en la mejilla) que tengas dulces sueños

Hipo: (abraza a Astrid y le besa en la frente) tu también

Astrid: (se separa y sale por la puerta)

Hipo: (dice mientras sube las escaleras hacia su cuarto) vámonos Chimuelo es hora de dormir

Chimuelo: (se levanta y sube al cuarto de Hipo también)

¿Tormenta vivirá?

¿Astrid e Hipo serán novios algún día?

¿El padre de Astrid aceptara que su hija se novia de Hipo?

Bueno eso fue todo el capítulo de la semana, espero que haya sido de su agrado si dejan su comentario o si añaden a favoritos la historia se les agradece mucho, un saludo enorme y hasta luego :D