Bueeenoh aquí está la continuación ^^ Como ya habréis leído en el capítulo anterior, comentad en los reviews (se lo pido a mis lectoras fantasma xD) si quereis lemon o no... Voy a colgar dos historias más y entonces miraré si hay gente que quiere lemon. ¡Que os guste ^^! Es la wonderful historia de dos regiones (no sé como llamarles) que descubren que aparte de odio, hay algo más por ahí...

Personajes: España y Cataluña

Clasificación: K+

Disclaimer: Hidekaz Himaruya


Se quedaron así, inmóviles, ajenos a todo. El español lucía cara de preocupado, y con sus atentos ojos, inspeccionaba a la catalana rogando interiormente que estubiese bien. La otra miraba sonrojada hacia otro lado. Al castañose le pasó por la cabeza que tal vez emborracharse no fuese una gran idea, ya que luego provocaba situaciones como esas. Inconscientemente, con una mano empezó a jugar con el pelo de la morena. "Esto es un error" pensaba, "¿Qué estoy haciendo?". Sus dedos pasaron del pelo al rostro, y al no ver resistencia alguna, los movió, hasta rozar su comisura de la boca. Ella, ya más roja que un tomate de Romano, le agarró del mentón, y antes de que el español pudiese procesar qué estaba pasando, lo besó. Cuando se separaron, él estaba tan sorprendido que la catalana interpretó mal su cara, y con lágrimas abordándole a los ojos, se lo quitó de encima.

- Ya veo... Qué estúpida he sido al creer... Nada, da igual.

Hizo un ademán de irse, pero el español, aún sentado en el suelo, la cogió por el brazo.

- E-espera...

La jaló con tanta fuerza que ella se volvió a caer, pero esta vez ella encima suyo. No podía creérselo. ¿Ese tío tenía algo más que tomates en la cabeza? O en el corazón... Unos labios impactaron ansiosos en su boca, y sus lenguas pronto revolotearon juntas como mariposas danzando. Los labios de él sabían a tomate y a sal, como un aroma natural. Los de ella sabían a caramelo y a crema, y era un aroma más dulzón, pero no por eso más placentero para él.


Con los reviews se anima a continuar escribiendo :3