-Hablaré con ella y le pediré disculpas por mis comportamientos tan absurdos, infantiles y groseros con ella- lo dijo muy decidido mientras la espesa noche de Nerima no parecía disiparse.

Así pasó Ranma toda la noche en vela pensando que le diría a la joven amazona para disculparse por sus actitudes, imaginando que así, el punzante dolor pudiese desaparecer. Hundido en sus pensamientos, no se percató de la risa de los niños que se divertían en el parque pues ya era sábado y eran las 10:00 Am. En ese momento escucho que alguien lo nombraba, pero él seguía indiferente con el resto del mundo, él simplemente está concentrado en lo que paso la noche anterior.

-¡Ranma! por fin te encuentro después de tanto tiempo- Dijo una voz que el percato de inmediato sobre quien se trataba.

-Hola Ryouga- comenta el joven de la coleta sin darle mucha importancia.

-Prepárate para ser derrotado- Exclamó confiado el joven de la banda en la cabeza, -Me he estado entrenando mucho tiempo en las frías montañas aumentando así mi rapidez y fortaleza. ¡NINGUN TRUCO TE SERVIRÁ SAOTOME!- dijo esto mientras se ponía en posición de pelea. Al no ver ninguna respuesta de su rival, el lanza un primer golpe, el cual llevaba toda la fuerza que él podría disponer -Así Ranma lo esquivara, me dejará de ignorar y peleara- pensó mientras el puño se iba acercando rápidamente a su enemigo

¡PUM!

Se escucho un fuerte sonido que hizo voltear a todas las personas que en ese momento se encontraban en el parque y los que pasaban cerca de este.

En el suelo, yacía el cuerpo inmóvil, vamos, noqueado del chico Saotome, recibió el golpe en lleno en la cara, lo cual lo dejo fuera de sí. Ryouga al ver esto no se emociono como todos pensaríamos por su pronta victoria, sino que se preocupo -¿Por qué Ranma no diviso mi ataque? él es lo suficientemente rápido para esquivar algo así- pensó el chico mientras se acercaba al cuerpo del inconsciente Ranma. Ryouga al ver qué pasaba el tiempo y Saotome no despertaba y los curiosos no dejaban de acerarse, cargo al chico en forma de costal de papas y lo llevo lejos, para ser más específicos donde había acampado, pero al no recordar donde había dormido, se fue a cualquier lugar baldío que hubiese cerca.

-Uhmmm, pfffffff, ¿Por qué me duele la cabe...?- Decía el joven Ranma, cuando fue interrumpido por Ryouga

-Vaya Saotome, hasta que despiertas. Espero ya estés listo para el combate porque no tendré misericordia de ti- Decía el chico de la banda en la cabeza mientras se volvía a poner en posición de guardia

-Lo siento Ryouga, pero no deseo pelear, se que te has esforzado mucho entrenando pero hoy no podrá hacerse la batalla- Dijo Ranma reincorporándose y dando la espalda a su amigo y rival.

-¡¿Qué!?- Dice Ryouga con una gran cara de sorpresa. -¿Qué es lo que te pasa Ranma? Nunca pensé que rechazarías un duelo y nunca lo has hecho, pero ¿Porque hoy?- Comenta demasiado sorprendido.

-Simplemente no puedo, debo arreglar algunas cosas. Cuídate Ryouga- Dijo el joven Saotome dejando a Ryouga parado y perplejo.

Ryouga ve como se aleja el joven Ranma y sigue pensando en porque no habrá querido competir en una pelea, ¿Por qué le dio la espalda?, ¿Qué era lo que tenía?, eso y más cosas se pregunto, y cuando estaba dispuesto a seguirlo para ver que ocurría, fue bañado con agua fría por una anciana que regaba su patio. -Demonios, convertido en P-chan no podré alcanzarlo. Es más, gracias a este accidente lo he perdido de vista- y después de pensarlo, trato sin mayor remedio de buscar donde se hallaba su campamento.

Más adelante, 4 calles para ser específicos, se encontraba el joven Ranma, dirigiéndose hacia el Neko Hanten en busca de Shampoo, al mismo tiempo va armándose de valor y pensando que palabras usará para disculparse con la amazona.

Al estar frente al Neko Hanten, Ranma se puso aún más nervioso pero él estaba deseoso de disculparse, entonces atravesó la puerta y se dirigió hacia la caja registradora.

-Buenos días futuro Yerno- Exclamo Cologne con sorpresa de ver al chico en el restaurant, ya que las pocas veces que iba es porque alguien o algo lo habían arrastrado hasta allí, pero esta vez era diferente, el venía por su propia cuenta. -¿Quieres algo de comer?- Pregunta extrañada Cologne.

-N n noo, (empieza a respirar con dificultad) ve e e ennngo a haaablarrrrr con... Shampoo- dice poniéndose aún más nervioso

-Muy bien futuro yerno, veo que ya te interesas por mi bisnieta Shampoo- Exclama con alegría Cologne haciendo que el chico se ponga un tanto ruborizado. -Lamentablemente no está ella ahora, fue a hacer un pedido, pero no creo que tarde demasiado. Si gustas puedo servirte de comer mientras la esperas- Dice la anciana mujer mientras sirve un gran plato de fideos.

-Gracias, ya tenía hambre- Exclama el chico Saotome recordando que no come desde ayer, se sienta y se dispone a alimentarse para tomar valor y fuerzas y así poder decirle las cosas a la chica amazona.

Mientras tanto en la casa de los Tendo

-Oye Akane, donde está Ranma, desde ayer que se fueron a la escuela no lo he visto- Pregunta la hermana mayo, Kasumi, con su característica sonrisa.

-No sé y ni me importa donde este ese papanatas…- exclama Akane mientras continua su desayuno.

-Cómo puedes hablar así de Ranma, recuerda que es tu prometido hija- Exclama Soun mientras toma un trago de té y deja notar su cara de preocupación. -¿Usted que piensa Saotome? ¿Dónde creé que se haya podido meter su hijo? continúa diciendo mientras pone lentamente su taza de té la mesa.

-No tengo idea de donde esté ese ingrato hijo mío- dijo mientras estiraba su plato para que le sirvieran más arroz en su platón vacio.

-¿Enserio no te importa donde esta Ranma Akane? digo, soy tu hermana mayor y se cuando algo no va bien y tú no te ves de la mejor forma- Comentó Nabiki mientras leía una revista y comía con la mano libre.

-No, para nada, como ya lo dije antes, por mi que no regrese, es más, el puede morirse- dice la joven Tendo provocando los llantos del Tío Genma y su padre Soun, pero realmente en sus pensamientos solo podía escuchar "¿Dónde te habrás metido Ranma", en ese momento se para violentamente y exclama muy agitada -Ranma es un imbécil, un idiota y un tonto- inmediatamente se da media vuelta y abandona el comedor sin que nadie pueda ver una lágrima que salía por la preocupación de no saber nada de Ranma desde el día de ayer, desde que salieron de clase. -¿Habrá ido con Shampoo al cine y por eso no ha llegado?- piensa, y de inmediato completa esa frase -Bien, que se quede a vivir con ella, que al fin y acabo a mi no me importa un carajo- y al termino de esta oración se mete a su cuarto y azota la puerta.

Mientras tanto en el Neko Hanten.

Ranma se encontraba satisfecho después de comer 3 platos de fideos y se disponía a esperar a Shampoo para hablar con ella, pero aunque se sentía arrepentido de todo lo que le ha hecho a lo largo del tiempo, el sabía que el motivo de estar ahí no era exactamente esa razón, pero si no era esta, ¿Cuál sería?, seguía sin saber mientras regresaba el dolor punzante al pecho y pensó "tal vez sea simplemente culpa, o eso cr..." No termino de armar el pensamiento cuando escucho algo que hizo que sintiera un pequeño escalofrío

-¡Ni hao bisabuela!- dijo Shampoo entrando al restaurant sin darse cuenta que en una de las mesas se encontraba su joven amado. -¿Cómo va el restaurante, no hay más pedidos para llevar?- Dice la chica amazona dando una gran sonrisa.

-No Shampoo, puedes estar tranquila, ya no hay más pedidos, bueno si, solo uno más- pensó la anciana mientras veía a Ranma con una cara de nerviosismo -Hay alguien que quiere hablar contigo y está en la mesa 8- Termino de decir la anciana mientras se volteaba a seguir atendiendo a los clientes.

Cuando Shampoo voltea se sorprende demasiado al ver a Ranma sentado en su restaurant completamente solo. Ella se acerca lo más rápido posible y casi sin respirar al estar frente a él lo saluda más que alegremente -Ni Hao Ranma. Es un gusto tenerte aquí- no terminó la frase cuando jaló una silla y se sentó al lado del joven viéndolo a la cara con una sonrisa y unos ojos vidriosos por querer llorar de tener a Ranma tan cerca de ella en su hogar/restaurant. El silencio duró unos pocos segundos, hasta que Ranma, tragando un poco de saliva y armándose de valor pudo pronunciar unas leves pero tenues palabras

-Shampoo, (respira hondo) me gustaría hablar contigo acerca de varias cosas, pero me agradaría que fuera en un lugar con menos gente- Habiendo dicho esto se puso en demasía nervioso y empezó a ruborizarse mientras pensaba "¿Qué demonios me pasa, porque me siento tan nervioso? solo voy a pedir disculpas y me iré pero, ¿Por qué no puedo mirarla a la cara? siguió tratándose de contestar esas incógnitas sin darse cuenta que la joven amazona estaba más que sorprendida, con una cara llena de felicidad, casi a punto de desmayarse de la emoción se dijo entre sí misma.

-¿Acaso esto es real, no es un sueño? ¿Acaso Ranma me dijo que saliéramos?- Seguía pensando sin decir nada ya que las palabras no podían salir por su boca. Pero antes de averiguar si era un sueño, sujeto a Ranma de una mano y lo sacó del restaurant, lo subió a la bicicleta y empezó a alejarse rápidamente. En el camino ninguno dijo ninguna palabra, a ella la felicidad se lo impedía y él el nerviosismo tan grande que sentía.

-¿Qué es esto que siento? ¿Por qué nunca antes lo había sentido con ella? ¿Será que es porque nunca le di la oportunidad de estar cerca de mi?- Se pregunto a si mismo Ranma al ver que el dolor agudo en el pecho desaparecía y empezaba a sentir una sensación extraña en el estómago además de notar que su corazón se aceleraba…

-¡Llegamos!- Exclamó jadeante la chica amazona por haber paladeado tanto y tan rápido. Cuando Ranma se fijo, estaban en un pequeño lago en los alrededores de Nerima, donde había poca gente.

-Bien, es más que perfecto este lugar- pensó Ranma al ver que por la poca gente que había y por la distancia, nadie lo reconocería y evitaría que hablara con Shampoo. -Shampoo- Dijo en un tono suave y la amazona volteo con una cara que no podía terminar de reflejar la emoción que tenía de estar con su joven amado, de poder estar a solas con el después de tantos planes fallidos, después de tantos intentos, después de tantas cosas, al fin estaba con su chico soñado. Y lo mejor es que el la había invitado a ella, no al revés. Pero antes de que continuara con sus pensamientos, el joven la interrumpió.

-Shampoo, quería pedirte perdón por todo lo que ha pasado, las veces que te he herido sin pensarlo, que te he lastimado, que te he dejado abandonada cuando prometía ir a algún lugar contigo, las veces que te he dejado llorando, el no haberme dado cuenta antes qu...- en ese momento Ranma se calla y se pone extremadamente ruborizado y empieza a sudar del nerviosismo que le da el tener a Shampoo tan cerca -¿Qué demonios me pasa, porque me estoy poniendo tan nervioso, que es esto que estoy sintiendo? refiriéndose al calor en el pecho y la sensación tan extraña en su estómago, el que no la pueda ver a los ojos y sobre todo, el que no haya podido terminar su oración, es más, el no saber que quería articular su cerebro y que era lo que realmente le quería decir a la joven amazona, a que se refería con "no haberme dado cuenta antes qu..." ¿Que significaba eso? Ni el mismo lo sabía, pero en ese momento la chica empieza a hablar.

-No debes preocuparte Ranma, siempre te perdonaré- dice mientras le regala una sonrisa a Ranma, la cual además de ponerlo más nervioso, lo pone en cierto aspecto triste y pensativo. -Ella me dice que me perdona aunque le haya hecho tantas cosas malas, ¿Cómo es eso posible? ¿Será que ella en realidad me ama?- termina de pensar mientras ve la cara de Shampoo con escepticismo ya que nadie nunca lo había amado o querido, o no lo habían demostrado almenos.

-No te preocupes Ranma. Siempre te perdonaré y amaré-Dijo nuevamente la chica al ver que Ranma se había quedado callado.

Esas palabras de Shampoo hicieron que su corazón empezara a latir muy fuerte y el calor en el pecho creciera, a lo que el volvió a pensar -Nunca en mi vida había tenido un rato tan agradable como este, Shampoo es tan linda conmigo aunque yo haya sido un patán ya que no le tenía ninguna consideración, no me importaba si la hería, y, aun así está conmigo sonriéndome a la cara sin importarle nada del pasado- concluyo su pensamiento, la vio a la cara y le comento -Gracias por este bello momento Shampoo, realmente estoy disfrutando mucho tu compañía- Dijo el joven peleador ya que no quería volver a lastimarla ni a ocultarle nada, sentía que ya no podía, tenía algo, algo que no dejaba que se sacara esa cara sonriente de la mente, que no le permitía abandonarla, que lo obligaba a que no dejará ella de sentirse bien, que no volviera a derramar una lágrima, de protegerla.

Al escuchar esas palabras "Gracias por este bello momento Shampoo, realmente estoy disfrutando mucho tu compañía", la chica no pudo contenerse, empezó a llorar de la emoción que le producía el oír esas palabras y sin perder más tiempo lo abrazo con todas sus fuerzas. Ranma al sentir a la chica tan cerca empezó a ponerse nervioso, pero no lograba comprender porque no le incomodaba como las otras ocasiones en las que ella actuaba de forma similar, simplemente, algo dentro de él no quería que el momento terminara., pero casi de inmediato hubo algo que le impedía disfrutar del momento y era que el ya no sabía que quería, por una parte no se quería alejar de Shampoo ya que se sentía querido y comprendido, pero también le vino a la cabeza Akane ya que él la quería (aunque nunca se lo haya dicho). Ante esta situación Ranma pensó que la mejor opción sería escapar de ahí; cuando vio que Shampoo aflojó la intensidad del abrazo, se escabullo entre sus brazos y se reincorporo causando así una sorpresa a la amazona.

-¿Pasa algo Ranma?- Pregunta Shampoo algo desconcertada al ver que Ranma se había levantado de esa manera, –Lo siento Ranma, creo que sin haberlo querido te empecé a hostigar- mientras miraba hacia el suelo pensando que había arruinado el momento. En ese momento sintió como alguien le tocaba la cara suavemente y lentamente la iba incorporando.

-Perdóname Shampoo, se supone este día te pediría disculpas por haberte hecho sentir mal en otras ocasiones, pero veo que acabé haciendo hoy lo mismo- Comenta el joven Saotome.

-No te preocupes- menciona la joven mientras lo ve con una cara de confusión y aún tristeza.

-Lo siento Shampoo, créeme que pase un muy lindo momento a tu lado hoy, pero hay cosas que necesito aclarar, lo siento- Dijo el joven artista marcial mientras se alejaba rápidamente del lugar dejando atrás a Shampoo.

-Ranma. Gracias por este lindo día, no importa que no haya durado lo que yo hubiese querido pero fue lo suficiente para hacerme feliz- Pensó Shampoo mientras tomaba su bicicleta y se alejaba del lugar. Al llegar a su casa esta Cologne la saluda como de costumbre, pero ella se pasa de largo mostrando una cara muy alegre "Gracias por este bello momento Shampoo, realmente estoy disfrutando mucho tu compañía", no podía sacar esas palabras de su cabeza ya que esa era la frase que siempre había esperado. Ese día transcurrió con normalidad para las amazonas.

Mientras tanto, Ranma se encontraba caminando rumbo a su casa pensando porqué tuvo que retirarse de esa forma ya que él no se sentía incómodo con Shampoo, es más, le había agradado mucho el tiempo que pasó a su lado, pero entonces, ¿Qué era lo que tenía que aclarar?. Pasados 5 minutos llega a la puerta de la casa de los Tendo, decide entrar y al llegar la primera persona que lo ve es Kasumi.

-Hola Ranma, ¿Dónde habías estado?- Pregunta la hermana mayor mientras tendía la ropa recién lavada.

-Hola Kasumi. Fui a dormir ayer al parque después de lo que pasó con Akane y hoy estuve… (Hace una pequeña pausa) deambulando en la calle, esperando que se le bajaran los ánimos- le contesta sin verla a los ojos porque no quería que le descubrieran mintiendo y ello le pudiese acarrear mayores problemas, ya que se imaginaba, ya estaba en muchos.

-Ok- contesta la chica mientras terminaba de poner a secar la última prenda.

Cuando Ranma ya iba a entrar Kasumi le detiene una vez más. –Creo que deberías hablar con Akane ya que ayer se puso muy molesta y hoy no bajó a desayunar- término de decir sonriente al ver que Ranma asentía con la cabeza ante la orden dada por ella –Bueno, date prisa que ya casi está la comida-.

Ranma miro a la Tendo mayor meterse a la casa y dirigirse a la cocina y supuso que tenía razón, debía hablar con Akane y ver qué era lo que le ocurría. Mientras subía las escaleras observo a su padre y a Tendo jugando una partida de ajedrez y pensó que luego iría a saludarlos. Una vez habiendo llegado al piso superior tocó la puerta de Akane pidiendo permiso para pasar, paso un momento y al fondo de la habitación se escuchó un sí.

-Hola Akane- Dijo Ranma mientras se tocaba la cabeza con una mano. –Supongo debo ofrecerte una disculpa por lo de ayer, aunque recalco que no fue mi intención-

-Bien, si nada más era para eso ya puedes retirarte- Contesta Akane mientras lee una revista e ignora a Ranma ya que aunque se había preocupado por Ranma ayer en la noche, su orgullo no le permitía pasar por alto esa situación.

-Bueno, veo que aún sigues enojada conmigo- Dijo Ranma mientras soltaba un suspiro. Se dio media vuelta y cuando estaba en la puerta dispuesto a abandonar el cuarto de Akane –Por cierto, Kasumi dice que bajes a comer ya que ayer no terminaste tú cena y hoy no desayunaste-.

-Como sea- Contesta Akane –Bueno, por favor déjame en paz y sal de m…- Solo escuchó que se cerró su puerta, miro que ya no estuviera. –Me alegro de que hayas llegado…Tonto- y continuo leyendo.

Mientras bajaba las escaleras, Ranma dijo a sí mismo -¿Por qué no eres un poco más como ella? Un poco más afectiva…- Y se dirigía a donde su padre para saludarlo y también para ofrecerle una explicación a Soun, pero este lo detuvo y le dijo que entendía que no se haya quedado a dormir ya que comprendía lo sucedido el día de ayer.

-No te preocupes Ranma, aunque recuerda que no siempre podrás escapar de tus problemas y responsabilidades- Le comenta Soun sin quitar la vista del tablero de ajedrez.

El resto del día continúo casi con normalidad, ya que Akane no le dirigió la palabra en ningún momento a Ranma y él no podía olvidar lo sucedido en la mañana/tarde.