Incondicionalmente
-Shampoo, ya es algo tarde, supongo que debemos irnos…- Al ver que la chica no respondía habló un poco más fuerte pero no hubo ningún resultado, entonces se dio cuenta que ya estaba profundamente dormida, entonces se volvió a recargar en el respaldo de la banca y esperó un rato más, el cual usó para reflexionar… -Tiene razón, hoy fue un muy buen día a pesar de todo- pensó mientras pasaba sus dedos entre el pelo de la amazona...
Ranma reacciono de repente al notar las campanadas de algún reloj perdido a la deriva, estas daban 12, lo cual significaba que ya era media noche, entonces volteó a ver nuevamente a su acompañante y no sabía qué hacer, estaba entre que si la cargaba y la llevaba a casa, o la despertaba y la acompañaba, o la despertaba y ambos se fuesen por sus caminos, pero como la veía tan plácidamente dormida decidio tomarla en brazos, pero como todos sabemos, él es bastante brusco, por lo que al tratar de cargarla la tomo con mucha fuerza haciendo que despertara inevitablemente.
-¿Qué pasa?- La chica estaba aún adormilada
-Nada, lo siento, te iba a cargar para no despertarte y llevarte a casa, pero creo que no funciono-
-No hay problema- La chica bajo de los brazos del joven Saotome mientras tallaba sus ojos para terminar de despertar. -¿Qué hora es?-
-... Las 00:00 en punto, lo lamento, supongo tu abuelita estará preocupada por ti-
- Ohhh, ya es tarde, pero no te preocupes, bisabuela estará tranquila ya que sabe que estoy contigo- la chica termino la frase mientras le dirigió una coqueta sonrisa y eso provoco que Ranma evitara su mirada mientras volvía a ponerse rojo...
-Creo que es mejor que nos vayamos, ven, te acompaño a casa- Después de decir eso, ambos chicos se fueron caminando en medio de la oscuridad, rodeados solo por la brisa nocturna y las tenues luces que iluminaban las calles, ella lo tomo de la mano nuevamente y apoyo su cabeza en su brazo mientras caminaban, y él, casi sin percatarse, con su dedo pulgar empezó a acariciar la mano de la joven amazona, haciendo que ella, al notarlo, sintiera una gran emoción al percatarse que tal vez, él por fin estaría con ella, deseando así que esa caminata nunca terminara, que se hiciera eterna, pero como todo buen momento acabó pronto, ya que en un abrir y cerrar de ojos se encontraban frente al Neko Hanten. Ranma estaba a punto de despedirse, pero antes que pudiera hablar...
-Gracias por esta magnífica velada, realmente fue espectacular Ranma...- entonces se acercó nuevamente a él y le dio un pequeño beso, en el cual, sin importar que fuese corto y casi instantáneo, dio a notar sus sentimientos hacia el chico, después de separar sus labios lo abrazó y le susurro al oído -Wo ai ni-, entonces, lentamente soltó las manos del joven y entró a su casa/restaurant dejando al chico afuera, casi inmóvil.
Al cerrar la puerta la chica se recargo en esta dejándose caer hasta quedar sentada en el suelo ya que seguía sin creer lo que había pasado porque realmente nunca lo imaginó, se sentía mejor que nunca; se reincorporo y sin importarle que fuese tarde se dirigió al cuarto de su abuela puesto que necesitaba contarle a alguien lo que había ocurrido... mientras tanto Ranma apenas reaccionaba.
-Shampoo...- Se dio media vuelta y se empezó a alejar del lugar sin olvidar nada de lo sucedido, pero de repente su cabeza recordó otra cosa ¡La condenada hora!, entonces empezó a correr pues en unas cuantas horas más tendría clases y si no llegaba temprano a la escuela tendría que enfrentar la furia de la maestra Hinako, lo cual no era lo más conveniente. En unos pocos minutos llegó a la casa de los Tendo, saltó la barda y entró en silencio cuando una voz muy conocida lo interrumpió.
-Hola Ranma ¿Dónde estabas?- Ranma volteó asustado pues no creía que nadie seguiría despierto a esa hora
-Oh, eres tu Kasumi, casi me matas de un susto.- Terminó de decir mientras ponía una de sus manos en el pecho y trataba de calmarse. -¿Qué haces despierta a estas horas?-
-Es que escuche unos pequeños ruidos y bajé a ver qué era-
-¿Cómo es posible que escuchases cuando entre sí lo hice con el mayor sigilo posible?- Pregunto un tanto extrañado.
-No lo sé, supongo que cuando algo va mal en la casa, hay un sexto sentido que me lo dice y me pone alerta, pero dime querido, ¿Dónde estabas? Llegaste espectacularmente tarde y mañana tienes clases-
Ranma trago saliva con dificultad y después de un pequeño rato recordó todo lo sucedido antes de salir con Shampoo e ideo rapidamente lo que diría -Lo que pasa es que no quería llegar a la casa pues tu padre estaba realmente molesto conmigo sobre todo por lo del dojo, Akane ni se diga, y encontrarme con Ryouga no era una opción ya que solo querría estar peleando-
-En ello te doy la razón, pero no lo vuelvas a hacer.- Terminó de decir Kasumi mientas le daba un pequeño jalón en la nariz y se daba media vuelta. -Hay veces que me preocupas Ranma, espero todo siga bien- La chica empezó a subir las escaleras dejando a Ranma solo en la sala. ¿A qué se refería con que todo estuviera bien? ¿Acaso ella sabía algo o solo lo decía por su instinto maternal? Mejor era no averiguarlo en ese momento y se dirigió a su cuarto, abrió la puerta y cautelosamente se acostó quedando dormido al instante...
-Oye Ranma, ¿No deberías estar ya camino a la escuela?- Esa voz hizo que se levantara y aún con sueño alcanzó a ver a Kasumi que estaba al lado de él.
-¿Qué? ¿Qué hora es?- dijo mientras lenta y temblorosamente se reincorporaba.
-Son 06:40-
-¡¿Qué?! ¡Demonios!- Tomo sus cosas y salió rápidamente al baño para cambiarse casi en el acto, inmediatamente salió corriendo mientras se escuchó -¡Gracias Kasumi, pasa un buen día!-
-¡Ranma espera, ol...! olvidaste tu comida-Al verlo alejarse dio un suspiro mientras se metía de nuevo a la cocina -"Espero hoy ese par no peleen"-
Ranma se dirigía a Furinkan corriendo cuando diviso a Akane, entonces aceleró el paso y al alcanzarla se detuvo a su lado.
-¿Por qué no me despertaste?-
-No es mi obligación- respondió sin mirarlo siquiera a la cara.
-Oye, ¿No crees que ya es mucho tiempo el que has estado enojada conmigo?-
-Mejor apúrate que se nos hace tarde- Ambos empezaron a correr y por unos segundos llegaron a tiempo a la escuela. A los 5 minutos entró la maestra Hinako, la cual estaba toda llena de chocolate en la cara y un poco en la ropa ya que cuando está convertida en niña come con mucho descuido.
-Hola clase, espero estén listos para aprender algo nuevo hoy...- Empezó a escribir en el pizarrón y a leer, pero había dos chicos que no prestaban atención, por una parte, Ranma seguía pensando en las emociones que había sentido con Shampoo, y por la otra, Akane no le quitaba la mirada de encima al ver que estaba más distraído que de costumbre. Así pasó lentamente el tiempo Ranma hasta que escuchó algo muy lejano...
-¡Ranma!, quiero que me diga la respuesta del problema-
En ese momento el dejó de soñar despierto y se dispuso a ver a la maestra. -¿Qué problema?-
-¿Acaso no está poniendo atención jovencito?-
-No... Si... Quiero decir, no, lo siento-
-Pues bien, si no quiere que lo saque del salón concéntrese en lo que estamos hablando, que ya tendrá tiempo de pensar en la señorita Tendo- (Hizo referencia a esto pues ella sabía de su compromiso y del intento fallido de boda ya que también fue una invitada, de hecho, la invitad que robó y comió el pastel en medio del desastre) La clase entera empezó a reír haciendo que Ranma se sonrojara al igual que Akane. Una vez que sonó la campana que indicaba el descanso todos salieron a los grandes patios de la escuela, pero Ranma quería estar solo, así que se dirigió a la azotea de la escuela y ahí estuvo reflexionando...
-Ranma, ¿Qué haces aquí tan solo?, siéntate, te traje un Okonomiyaki-
-Eres muy amable U-chan, gracias- Ambos amigos se sentaron y empezaron a comer, pero obviamente no se espero mucho tiempo para que se oyera una pregunta.
-¿Qué es lo que te pasa Ranchan?-
-No lo sé...-
-¿Es acerca de Akane y Shampoo?-
-Sí, mira, te contaré de forma reducida lo que pasó...- Así continúo un pequeño lapso de tiempo hasta que fue interrumpido.
-¿Y qué es lo que dudas? Todo para mi, por lo que dices es más que claro-
-Puede ser, pero a Akane yo la amé por bastante tiempo, pero todo se va acabando, es como la planta, si no se riega constantemente está se marchita, pero aún así siento algo por ella, al igual que lo que empiezo a sentir por Shampoo, es por eso que estoy confundido- Ukyo escuchó con mucha atención lo que su amigo le decía...
-Tienes que aclararte Ranchan, solo te harás daño a ti mismo si sigues con esas incertidumbres.- Ukyo abrazó a su amigo, se levantó y extendió su mano. -Párate ya, que ya va a empezar la clase nuevamente- Justamente al terminar la frase se escuchó la campanada que indica que todos deben entrar a clases, entonces ambos amigos corrieron al salón, cosa que no pasó desapercibida por Akane, que empezó a sentir algo de celos... Las clases continuaron normales hasta que se escuchó la campanada de salida.
-Bien chicos, pasen un buen día y estudien mucho- Gritó la pequeña maestra Hinako mientras se dirigía a la salida del salón, entonces todos los chicos se levantaron de sus asientos y se despedían unos de otros.
-Oye Ranma, ¿Quieres ir con nosotros a los videojuegos?- Comentó su amigo Daisuke mientras se recargaba sobre Hiroshi para molestarlo un poco.
-No chicos, hoy no podré ir, será a la próxima, hasta luego-. Entonces ellos dos se fueron del salón dejando a Ranma sentado aún, pensando en que iba a hacer.
-Cuídate Ranchan, nos vemos mañana-
-Hasta luego U-chan- Pasó así cerca de un minuto cuando fue interrumpido por una bola de papel que le golpeo la cara.
-¿Qué esperas para que nos vayamos?- Comentó Akane mientras caminaba hacia la puerta. Ranma tomó rapidamente sus cosas y la alcanzó, entonces ambos se fueron juntos. Ya iban a la mitad del camino y ninguno se había dirigido la palabra...
-Perdóname...-
-¿Qué dijiste?- Pregunto Ranma con sorpresa por lo que había escuchado.
-Que me perdones, se que últimamente no me he comportado de la mejor manera y me deje llevar absurdamente por los celos, pero ya he comprendido que Ukyo y tú son solo amigos, o eso creo- Ranma se sorprendió demasiado ya que nunca imaginó que Akane pudiera dejar a un lado su orgullo.
-No te preocupes, todo está bien-
-Bien, entonces... ¿Una carrera para ver quien llega primero a casa?-
-Jajajajajaja, ¿Crees que podrás ganarme? jajajajajaja, soñadora- Entonces ambos empezaron a correr, pero Ranma continúo pensando, aunque ahora era más confuso, primero porque descubrió que tenía sentimientos especiales hacia Shampoo, pero que también, lo que sentía por Akane aún no había muerto del todo, eso lo dejo, metafóricamente, entre la espada y la pared...
-¿Qué te pasa? Antes eras más rápido- Entonces Ranma regresó en sí.
-Solo te quería dar esperanzas de que podrías ganar, pero ya va enserio.- entonces aceleró el paso, ganándole así muy fácilmente la carrera a Akane. El día continuó de la mejor manera posible ya que Akane y Ranma no pelearon por primera vez en varios días, lo cual era bueno, pero a la vez malo, ya que hacía que se confundiera aún más...
-Por lo que veo ya se han reconciliado ambos, ¿No es así Ranma?- dijo Soun mientras le observaba, perdiendo así la atención de la partida de shogi
-Si eso parece...-
-¡Ja! Ahora ya no tiene escapatoria Tendo- Entonces el señor Soun volteó para ver qué movimiento habían hecho.
-¡Es usted un tramposo Genma Saotome, puedo reconocer mis fichas y veo que ha volteado el tablero!-
-Esos son los pretextos de un típico perdedor, acepte su derrota- y así continuaron discutiendo haciendo que Ranma se levantara de ahí y se alejara...
-Veo que esos dos ya empezaron a discutir, nunca cambiaran-
-Eso creo-
-Pero bueno, me retiro a hacer mi tarea y te recomiendo tu también la empieces- Akane se alejó para internarse en su cuarto y así poder estudiar, pero no pasó mucho cuando fue interrumpida por unos sonidos en su puerta.
-Oye, no entiendo esto, ¿Podrías explicarme?- Akane observaba a Ranma y vio que este llevaba su libreta...
-Nunca aprenderas ¿Cierto?, anda pues, entra...- Así pasó un rato hasta que se volvió a abrir la puerta mientras Ranma salía y se despedía de Akane.
"Vaya modos de explicar, ¿Cómo es posible que por cada cosa que no sabía me diera un golpe en la cabeza?" pensaba mientras se alejaba y se sobaba. Se dirigió hacia abajo y entró a la cocina viendo a Kasumi muy entretenida preparando la cena.
-Oye Kasumi, ¿Dónde está Nabiki?, no la he visto en todo el día-
-Se fue con una amiga esta semana para estudiar, regresará hasta el sábado, ¿Por qué la pregunta?- La chica continuaba haciendo la comida, pero aún así ponía atención al joven.
-Por nada, solamente fue curiosidad-
-Bien, antes de que te vayas, ¿Podrías ayudarme a poner las cosas en la mesa?- Entones Ranma ayudó amablemente a Kasumi, ella gritó que todo estaba servido y como por acto de magia todos aparecieron y empezaron a comer.
-Ranma, ¿Cuándo te unirás a mí para que te enseñe el complejo arte de las prendas íntimas?- De repente, la menor de los Tendo sintió como unas manitas trataban de rodearle la cadera...
-¡Quítese de mí viejo degenerado!- soltándole así un codazo en la cara.
-Es que nadie comprende ni entiende los sentimientos de este pobre ancianito, nadie le permite un rato pequeño de diversión, ¿Qué nadie ve que ya mi muerte podría estar muy próxima?- Dijo esto mientras se ponía de cuclillas en un rincón de la casa y simulaba un desconsolado llanto que por supuesto todos ignoraron y continuaron con la cena.
-¿Por qué no cena con nosotros maestro?- Kasumi se acercó a él mientras le daba un platón de albóndigas de pulpo
-Tú eres la única que me entiende- Siguió a la jovencita mientras secaba de su rostro las "lágrimas". Todo siguió con normalidad, Genma y Ranma por una parte peleándose por la comida, Akane miraba a ese par mientras movía su cabeza con desaprobación y se preguntaba donde podría estar P-chan ya que había desaparecido ayer en la noche, el maestro que ya había terminado fue a agrandar su colección a las calles, Soun bebiendo una taza de Té y Kasumi como siempre, riendo ante todo lo que pasaba a su alrededor. Al término, todos dieron las gracias, se lavaron y cada quien se fue a su recamara. En el cuarto de Genma y Ranma...
-Oye papá, ¿Por qué otra vez nos fuimos de casa de mamá?- Ante esa pregunta, el se arrojó un poco de agua fría (que nadie sabe de dónde sacó) y se la roció convirtiéndose en un panda... Entonces Ranma que quería saber forzosamente esa respuesta, también de la nada consiguió una tetera y le roció agua caliente a su padre -Es mejor que me digas ahora, que no pararé toda la noche en averiguarlo- Su padre al ver que no se rendiría se acomodo sus gafas y empezó a explicar.
Flasback
-¿Y qué hicieron todo ese tiempo que estuvieron entrenando en china?- Preguntaba Nodoka mientras ponía la comida, aprovechando el que Ranma en ese momento se encontraba en la escuela.
-Pues mira, realmente nos pasó de todo...- Empezó a platicar mientras Nodoka prestaba especial atención; contó acerca de Ukyo, Jusenkyo, La aldea de las amazonas (obviamente no le contó que también esas dos chicas eran sus prometidas pues sabía que eso siempre lo metía en problemas), las veces que se quedaban sin comer y canjeaba a Ranma por algo de alimento y las diversas cosas que le acontecieron...
-¿Así que canjeabas a Ranma, lo metiste a esa cámara de gatos y separaste a la pobre Ukyo de su padre, además de que le robaste el carrito de Okonomiyakis?- Preguntaba Nodoka con un enojo notorio, pero que pasó desapercibido por Genma.
-Y aún no termino de contarte todo- Dijo Genma entre risas cuando se percató que Nodoka había acercado a ella su katana y empezaba a desenfundarla... -¿Qué haces Nodoka?- Preguntó Genma con algo de preocupación.
-¿Entonces le hacías todo eso a mi pobre Ranma? ¡¿Qué clase de padre eres?!- Se acercaba a él amenazadoramente con la espada desenfundada haciendo que Genma retrocediera...
-Espera, esos entrenamientos fueron básicos para que se volviera todo un hombre- Pero sus alegatos no importaron a Nodoka que empezó a atacarlo, entonces él esquivo todos sus golpes y se dirigió a su recamara recogiendo rápidamente sus cosas y escapando por la ventana.
Pasado un rato, vio a Ranma con Akane saliendo de la escuela, entonces se les acercó y tomó a su hijo por los brazos. -Ranma, hoy regresamos a casa de los Tendo-.
-¿Pero por q...?
-No importa ahora, simplemente me harás caso-. Entre enojo terminó aceptando sin haberse preocupado en ese momento de su madre.
Fin del Flashback.
Genma fue interrumpido por un coscorrón que Ranma le propino.
-¡Entonces fue por tu cobardía!- En ese mismo instante Genma le tapó la boca a Ranma.
-¡¿Es que acaso planeas despertar a todos?!- Ambos callaron hasta que Genma irrumpió nuevamente el silencio. -Ademas, aquí tienes todo, ¿No es cierto?-
-Bueno... realmente no me puedo quejar- Ranma empezó a mirar hacia el techo
-¿Por qué preguntaste, acaso pasa algo?-
-No, todo está bien, pero mañana regresaré con mi madre.- Dijo determinado
-¡¿Pero, pero por qué?! ¿Acaso ya no quieres estar aquí?-
-No es eso, simplemente quiero despejarme de todo y resolver algunas dudas-
-¿Esas dudas son entre Shampoo y tú?- En ese momento Ranma lo volteó a ver con sorpresa y se notaba bastante nervioso...
-¿Cómo es que tú?-
-Los vi esa tarde alejándose- Antes de que pudiese terminar la frase, sintió un golpe propinado por su primogénito.
-¡Así que me espiaste!-
-No es lo que piensas... pero debes pensar en tu futuro con Akane y heredar el dojo-
-Como sea...- Se recostó y dio media vuelta, dejándole así la espalda a su padre. -Es por eso que quiero estar lejos de ellas dos, quiero aclararme-
-Bien hijo, solo espero tomes la decisión correcta...- Y terminando esto ambos se dispusieron a dormir...
Al día siguiente.
-¡Diablos, se me hace tarde!- Se escuchó arriba de la casa y Ranma bajó corriendo como alma que lleva el diablo, se acercó a la cocina y tomo el almuerzo que Kasumi le había preparado -Gracias Kasumi- Y salió corriendo. Todo el día de clases transcurrió con tranquilidad, la maestra Hinako no había regañado ni castigado a nadie y puesto que el director se había ido a un congreso, nadie molestaba a los chicos con respecto al pelo, vestimenta, etc. Así, como empezó, terminó el día de clases sin ninguna contrariedad, entonces encontramos a Ranma con Akane caminando dirigiéndose a sus casas cuando...
-Así que te encuentro nuevamente Saotome, prepárate para ser derrotado por el gran Rayo Azul de Furincan, el superior Kuno Tatewaki-
-Oh, así que solo eres tú. ¿Cómo estás kuno?, lo siento, quise decir, ¿Cómo estas Tachi?- Entonces Ambos (Akane y Ranma) empezaron a reír puesto que ese nombre les resultaba gracioso y además hacían enojar a Kuno
-Puedes burlarte lo que quieras Ranma Saotome, pero hoy te derrotaré y así reclamaré la mano de Akane- En ese momento empezó a imaginar cuando estuviera con su chica soñada...
-Oh Kuno, eres tan fuerte, prométeme que siempre me protegerás del tonto de Ranma-
-Claro que si Akane Tendo, nunca dejaré que ese perdedor irrumpa en nuestro grande y glorioso amor-
En ese momento...
-Kuno mi amor, por fin te encuentro. Me alegro que por fin estemos juntos-
-Chica del cabello de fuego, mi gran amor, como te he estado esperando- Justo ahí Akane puso una mirada triste que Kuno percató.
-No te preocupes amada mía, mi corazón tiene espacio para amarlas y tenerlas felices a las dos-
-Gracias Kuno- Decían las chicas al unísono mientras lo abrazaban...
-Oye Kuno, estás ahí- La voz de Ranma hizo que Kuno dejase de imaginar aquel paraíso para traerlo de vuelta a la realidad.
-Prepárate a morir... Siente la ira del gran rayo azul- cuando tuvo a su oponente cerca, empezó a atacarlo rapidamente con su espada de entrenamiento, aunque no fue lo suficiente para hacer siquiera que Ranma se cansara de esquivarlo.
-Bien, ya es suficiente. ¡TOMA!- Le propino tal patada en la mandíbula que lo sacó volando por los aires. -Vaya, parece que todos los días hay alguien dispuesto a joderlo todo.- Una vez dicho eso, los dos jóvenes siguieron su camino mientras platicaban...
-Bueno Akane, me despido, hasta mañana-
-Espera Ranma, ¿A dónde vas?-
-Me regresó con mi madre...-
-OH, eso me alegra. Cuídate- Se despidieron y cada quien continuó con su camino; Akane se sintió feliz de que Ranma regresara a donde su madre, pero a la vez un poco triste porque ya no estaría en casa. Por otro lado, se hallaba Ranma caminando cuando algo detuvo su marcha...
-Ni hao Ranma- Expresó la chica amazona que había salido en su búsqueda puesto que ese día lo tenía libre mientras apoyaba la rueda delantera en la cara de Ranma. -Lo siento, vieja costumbre- Dijo por último la chica de cabellos purpura-azulados mientras daba una pequeña sonrisa y quitaba la bicicleta del rostro joven.
-Hola Shampoo, ya tenía tiempo que no me saludabas de esa manera tan efusiva...- Dijo mientras se sobaba la cara, la cual tenía la marca de la rueda. En ese momento Shampoo lo abrazó, pero cuanto intentó besarlo el volteó la cara.
-¿Pasa algo malo Ainem?- preguntó Shampoo extrañada por la negativa del joven, puesto que por lo que pasó ayer no se imaginó una respuesta así.
-Lo siento Shampoo, hay cosas que necesito terminar de comprender-
-¿Es acerca de esa pechos planos?- Dijo Shampoo con un poco de celos.
-Creo que si...-
-Bien Ranma, comprendo- Dio una pequeña sonrisa (evitando dar a notar los celos), lo cual dejo a Ranma extrañado ya que pensó que habría algo más, como un ataque explosivo, que ella se fuese o algo por el estilo, pero no, solo fue una respuesta simple y accesible. -¿Pero, a donde vas?, no te veo con pechos planos- seguía extrañada pues siempre que salían de la escuela ellos siempre iban juntos a casa.
-Lo que pasa es que viviré ya con mi madre, es por eso que no voy con ella-
-¿Con tu madre?- Pregunto la chica extrañada mientras vio que Ranma asentía -¿Puedo acompañarte?- preguntó nuevamente la chica esperando una negativa dado el momento que acababa de pasar.
-No veo por qué no- y ambos siguieron el camino hacia la casa de Nodoka. Shampoo moría por ir abrazando al joven, pero se contuvo...
Una vez habiendo llegado a la casa vieron que Nodoka barría la entrada de la casa.
-¡Hola hijo, ya tenía tiempo sin verte!- Entonces Nodoka dejo caer la escoba mientras iba a abrazar a su hijo, un abrazo que Ranma correspondió. Al ver esa escena, la chica amazona no pudo más que alegrarse ante esa escena. -O veo que vienes con compañía ¿Cómo se llama?- articulo esas palabras mientras observaba a la chica.
-Su nombre es Shampoo, pero solo me acompaño hasta aquí- Ese comentario hizo que Shampoo sintiera tristeza. pero antes de que pudiese dar media vuelta una mano en su hombro se lo impidió.
- Me agradaría que comieras con nosotros puesto que los amigos de Ranma siempre serán bienvenidos, ¿O tú qué opinas Ranma?-
-No veo por qué no- contesto un poco seco mientras pensaba si esto sería bueno o malo para aclararse...
-Pues bien, ¿Qué hacen parados los dos? Entren- Nodoka sonreía mientras observaba a su hijo y a su acompañante pasar a la casa.
Una vez adentro se dispusieron a comer Oyakadon que la madre de Ranma mandó a pedir puesto que no esperaba estar con nadie ese día. En la mesa se escuchaba la plática, risas y anécdotas que todos se contaban haciendo así más amena la comida.
Una vez habiendo terminado, todos se dispusieron a tomar un poco de té.
-¿Entonces en tu aldea las mujeres son guerreras?-
-Así es señora, por costumbre, toda mujer que nace está destinada a las artes marciales-
-Eso suena fantástico y rudo a la vez, pero ya sabía algo de ti pues mi esposo me conto su anécdota en tu aldea- Comentó Nodoka mientras veía con cara de asombro a la amiga de Ranma. -Ya veo porque ambos se llevan tan bien, tienen mucho en común- Al escuchar eso, los dos chicos que se hallaban tomando té se empezaron a ahogar y toser por el comentario de Nodoka, poniéndose los dos al momento de recuperarse más rojos que un tomate maduro, cosa que no fue desapercibida por Nodoka que soltó una pequeña risa.
Así pasó la tarde hasta que empezó a obscurecer.
-Señora...-
-¿Qué ocurre pequeña Shampoo?-
-Hoy fue un día muy agradable pero debo retirarme que ya es un poco tarde-
-Está bien, pero deja que Ranma te acompañe- Pero antes de que pudiera decirle a su hijo la chica amazona interrumpió
-No se preocupe, además debo comprar algunas cosas. Tenga una excelente noche- Aunque quería que el chico la acompañara, recordó lo que este le había dicho y prefirió no presionarlo, ya que al tener tan cerca la posibilidad de estar con él, no quería arruinarla hostigándolo, solo se acercó y le dio un beso en la mejilla. -Cuídate Ainem-. Hecho esto se dio media vuelta y Nodoka como Ranma la acompañaron a la puerta principal mientras la despedían a la distancia. Al ver que ya se había perdido a la vista ambos, madre e hijo se metieron de nuevo a la casa.
-Es una chica muy simpática y linda-
-Sí, es cierto madre, lo es- Ranma se puso un poco nervioso por el comentario de su madre, pero se trago el nerviosismo para que no lo notase
-Ranma, es mejor que te cepilles los dientes y vayas a dormir que mañana tienes clases-
-Si...- Ranma se despidió de su madre dándole un beso en la frente y se dispuso a obedecer las órdenes de su madre...
-Ranma, una cosa más, recuerda que soy tu madre y siempre te apoyaré.- Eso hizo que Ranma se detuviera en el acto, y tratando de no llorar puesto que nunca nadie lo había tratado de esa manera, de esa forma tan cariñosa, respondió con un entrecortado pero firme gracias...
Una vez habiéndose acostado para dormir su madre tocó la puerta de su habitación pidiendo permiso para pasar, el cual de inmediato fue concedido.
-Ranma, ¿Qué te pasa? Te he notado muy raro-
-No tengo nada mamá, no te preocupes-
-Ranma- Respondió en un tono serio, -Soy tu madre y se cuando algo ocurre, dime hijo, ¿Qué es lo que te atormenta?, ¿Acaso es sobre esa chica que vino hoy?- Ranma solo asintió. -Pero, ¿Akane no es tu prometida?.
-Sí lo es, pero eso fue impuesto por mi papá sin consultármelo.-
-Pero dime, ¿No sientes nada por ella? Digo, han estado viviendo tanto bajo el mismo techo...-
-Ese es el problema madre, por eso no quiero estar tan cerca de ninguna de ellas dos en lo que decido que es realmente lo que deseo.- Justo terminó de hablar cuando sintió que su madre lo abrazó...
-Crecen tan rápido- dijo mientras lo apretaba aún más fuerte, entonces lo soltó y puso ambas manos en sus hombros. -Hijo, tú debes tomar tus propias decisiones sin esperar que nadie te ayude, ya que el único que te conoce al 100% eres tú, no dejes que nunca nadie decida por ti, ánimo.-
-Gracias mamá.- Dicho esto, Nodoka se reincorporó y se dirigió a la puerta para salir de la habitación.
-Por cierto hijo, ya casi es verano, ¿Cuando sales de vacaciones?- preguntó tratando así que su hijo se olvidara un momento de sus pensamientos y se distrajera en otra cosa.
-Ya pronto, en 2 semanas aproximadamente, después que finalicen mis últimos exámenes.-
-Muy bien hijo, da todo de ti y procura salir bien.- Dijo Nodoka mientras le dirigía una mirada seria, que cambió de inmediato a alegre.
-Si, créeme que lo haré-
-Bien, descansa hijo- Nodoka salió de la habitación dejando que su hijo durmiera.
Mientras tanto, lejos de ahí se encontraba una hermosa chica sentada comiendo un delicioso algodón de azúcar con una bicicleta a lado.
-Espero que Ranma me elija a mi- Entonces un sujeto se acerco a la amazona y se sentó junto a ella en la banca.
-Hola chica, ¿Por qué tan sola en una noche tan hermosa como esta? Déjame presentarme, mi nombre es Ayumu, ¿Cuál es el tuyo?- Muchas chicas que pasaban y al ver al chico quedaban impresionadas por la belleza que irradiaba ya que era un hombre de 185cm, corpulento, de tez caucásica, Una mirada muy fija y penetrante (era de pelo castaño pero de ojos azules muy claros), era de un verbo fácil y calculadamente ambiguo. Aunque la mayoría sabían que era un patán pues solo se dedicaba a enamorar mujeres a diestra y siniestra, nadie nunca podía resistirse a sus encantos.
-Shampoo- Contestó la chica sin prestar más atención y sin dejar de pensar en el chico de la trenza.
-Qué hermoso nombre para tan preciosa chica, simplemente el verte hace que cualquier sendero obscuro se ilumine de la luz tan esplendorosa que irradias...-
-Ajam...- Shampoo no ponía atención al chico, y aunque lo había visto no le importaba, pues sabía que su corazón estaba atrapado en los encantos de Ranma, encantos que ella solo lograba ver...
-Veo que no eres de muchas palabras...-
-¿Podrías dejarme en paz?- Dijo la chica con un tono irritado pues le empezaba a molestar la presencia de aquel sujeto.
-Claro que si hermosa, solamente si aceptas que te invite un ca...- En ese momento su vista se nublo pues la joven amazona le embarro en la cara su algodón de azúcar.
-¡Nunca saldría contigo ni con nadie que no sea Ranma!.- Entonces tomó su bicicleta y se alejó del lugar con una pequeña risa pues había dejado en ridículo a aquel chico, el cual se trataba de quitar los restos de algodón del pelo mientras las personas que habían presenciado la escena se burlaban y algunas chicas le ayudaban.
Una vez que se logró retirar parcialmente esa sustancia pegajosa de la cara se levantó humillado por esa chica pero a la vez cautivado ya que nunca nadie lo había rechazado. -¿Quién será ese tal Ranma que se atreve a robarme a una mujer...-
continuará...
Espero este fanfic sea de su agrado y les siga gustando la historia.
Me gustaría agradecer a MATT y a Bio-Impacto por el apoyo que me brindan para seguir escribiendo esta historia, así como a stephano05 por haberme inspirado a hacer mi propia historia.
