SENTIMIENTOS...

CAPÍTULO DOS: ...CONFUSOS.

Luego del papelón, Yuuki queda paralizado detrás de la puerta de la habitación, cuando ya estaba por irse a la recepción a confirmar el número de su habitación, del otro lado de la puerta se escucha un grito hacia su persona…

-¡Fukuzawa, sos un idiota!. ¡Golpeá la puerta antes de entrar!.

-¡Eh!. ¿Sos vos Arisugawa?. –Plantea sorprendido al reconocer la voz del secretario. -Disculpame, no sabía nada… dejame entrar por favor. -Grita.

-No griten en los pasillos. –Ordena el profesor Yamanobe al ver a Yuuki. –Molestan a los demás pasajeros. –Dice pasando al lado del presidente estudiantil.

-Disculpe, no volverá a pasar. –Asevera Fukuzawa mientras el profesor sigue su camino. -¡Abrime la puerta!. –Pide a su compañero.

-Está abierto, pasá. –Se escucha decir a Arisu del lado de adentro.

Cuando Yuuki ingresa al dormitorio, encuentra el lugar vacío, con algunas ropas femeninas acomodadas en la cama correspondiente al secretario, pero a Arisu no lo ve por ningún lado, por lo que deduce que este se encuentra encerrado en el baño. Acercándose a la puerta del recinto, el muchacho ensaya una disculpa. Cuando ya está próximo a la misma, esta se abre y deja salir a Arisugawa envuelto en un toallón y su cabeza cubierta por la misma toalla de hace un rato. Mientras el presidente se deshace en disculpas hacia el secretario, este ni se inmuta y continúa secándose los pies y acomodándose el calzado. Al quitarse el toallón del cuerpo, Yuuki nota que su compañero se vistió a las apuradas ya que la ropa que trae puesta está arrugada y desacomodada. Mientras se peina, Yuuki continúa suplicando su perdón por lo que vio, hasta que Arisugawa lo corta en seco…

-¡Ya está bien Yukichi!. Fue un accidente y en parte la culpa fue mía por no haberme cubierto como corresponde.

-Bueno, como digas…

-Supongo que… -Musita Arisu sonrojado. –Querrás una explicación acerca de… lo que viste.

-¡No, no!. Si yo no vi nada. Te juro que no vi nada de nada, además… no le voy a decir a nadie de esto.

-No te hagás el idiota Yuuki, no te queda bien. Me viste desnuda y punto.

-Si, bueno, es cierto… pero no fue mi intención…

-Además te diste cuenta de… mi secreto, que tengo… dos cosas que se supone no debería tener al ser… hombre. ¡Pero no lo soy!. Soy mujer y me siento mujer.

-Arisu…

-Y te voy a contar, ya que dijiste que no le dirás nada a nadie… sabrás todo acerca de mí. Lo primero que voy a decirte, es que no soy homosexual, sino transexual, padezco de disforia de género…

De esa manera, Arisugawa le revela a Yuuki acerca de sus problemas en la vida como consecuencia de su disforia. Que desde muy chico se sintió atrapado en un cuerpo equivocado, sus padres no comprendían del todo su situación, la tortura que fue escuchar a los psicólogos que no lo trataron adecuadamente hasta que una pediatra les sugirió realizar estudios genéticos y psicológicos adecuados para determinar las causas, estudios que revelaron la disforia del muchacho.

Fukuzawa escucha atentamente lo que su compañero le relata, es entonces cuando este le cuenta que sus padres al principio lo tomaron mal, pero con el tiempo lo fueron superando tratándolo como una hija más, mientras que sus hermanos lo trataron como a una chica desde siempre. Finalmente, el secretario le explica al presidente que en estos momentos está realizando un tratamiento hormonal para el reacondicionamiento de su cuerpo previo a "la operación definitiva." A Yuuki se le contrae el estómago al escuchar acerca de semejante operación, pero Arisu lo calma diciéndole que en su caso será un gran alivio ya que podrá sentirse mujer a pleno y tal vez, al lograr el cambio de identidad, pueda cumplir con su gran sueño: ser una alumna de la Academia Lilian.

Una vez finalizado su relato, Yukichin indica que ya es hora de cenar, por lo que ambos bajan al comedor del hotel. Si bien Arisugawa tenía preparadas ropas de chica para vestirse, optó por ponerse algo más discreto para la cena, por eso después de la comida, le pide a Fukuzawa que lo espere en la recepción mientras "vuelve a la normalidad" en la habitación.

Rato más tarde, una hermosa chica de largos cabellos castaños se aproxima al lugar en que el presidente estudiantil espera a su compañero de habitación. Grande es la sorpresa del mismo cuando reconoce a esa chica como el secretario del concejo estudiantil. Arisugawa lo invita a dar una vuelta por la ciudad, a lo que el presidente le responde que no es invitación ya que eso es lo que acordaron.

Ambos estudiantes se dirigen al Dotonbori, en donde quedan deslumbrados por la cantidad de luces de neón que cubren los edificios de ambas aceras, las vidrieras de los comercios los atrapan ya que se quedan durante un buen rato contemplándolas. Más allá de todo eso, Yuuki se sorprende al notar que Arisu se comporta como si fuera una chica cualquiera, su aguda vocecita, su forma de caminar, su modo de hablar y de sonreír no dejan dudas para quienes los observan, ya que en algunas ocasiones el muchacho llegó a escuchar los murmullos de las personas que, convencidos de que son una pareja de novios, murmuran acerca de lo lindos que se ven como parejita. Yuuki se sonroja, mientras que Arisugawa ni se entera de los comentarios. De tanto caminar llegan al río en donde encuentran cerca de ellos al Puente Ebisu, en donde suben para ver la corriente del agua desde arriba. Ante cada comentario de su compañero, nuevamente da lugar a los murmullos de la gente que los admira como una hermosa pareja de enamorados que contempla las aguas del río. Yuuki se incomoda un poco ante esta situación, pero quien lo acompaña simplemente le sonríe y le dice que no haga caso a lo que escucha. Pero, como nada sale bien de una, en una de las tantas vueltas que dieron por la ciudad, los alumnos del Hanadera descubren que se perdieron y no logran orientarse para volver al hotel… y para empeorar las cosas, por sugerencia de Yuuki, ambos se meten en una calle bastante inhóspita y oscura. Unos minutos después, y cuando ya iban a llegar a una avenida, le salen al encuentro unos sujetos que comienzan a intimidarlos…

-Yukichi… este lugar me da miedo… -Susurra el secretario mientras se acerca al presidente.

-Calmate, ya vamos a salir a una avenida. Ahí le preguntaremos a alguien la manera de llegar al hotel.

-¡Que tenemos acá!. –Exclama alguien desde un sitio en penumbras. –Una parejita de novios. –Agrega al salir de su rincón. –Y por la manera de hablar deben ser unos tokiotas…

-Y nosotros odiamos a los de Tokyo. –Agrega otro tipo que sale detrás del que habló primero.

-Podríamos violar a la chica mientras su noviecito nos mira disfrutarla… -Añade un tercer sujeto.

-¡Ay Yuuki!. –Chilla Arisu. –Me… quieren violar… -Masculla temblando.

-¡Tranquilizate!. –Ordena Fukuzawa. –Y ustedes vayansé o llamo a la policía.

-¿Y como te van a escuchar?. –Plantea uno de los tipos. –Por acá no pasa nadie.

-Y esta nenita está muy buena… -Dice otro de los tipos mientras toma a Arisugawa del brazo y comienza a toquetearle los senos. –Tiene tetas chiquitas pero firmes.

-¡Soltá a Arisu!. –Protesta Yukichi.

-¿Por qué, me vas a pegar si no lo hago?. –Dice el individuo mientras sus manos se acercan a la entrepierna de su secretario.

Al ver que el secreto de Arisu puede quedar al descubierto, Fukuzawa se lanza sobre el tipo que sujeta a su compañero, lo golpea en la cara y luego le mete una patada en la rodilla que lo hace caer. Al instante, los demás hampones salen en defensa de su colega caído, pero alguien habla entre las sombras…

-Golpear a menores de edad no es bueno.

-¡Profesor Yamanobe!. –Pronuncia Arisu.

-Dejen tranquilos a mis alumnos. –Advierte el docente. –Caso contrario se meterán en problemas.

-¡Ningún maestrito de escuela me va a decir a mí lo que tengo que hacer!. –Profiere el bandido jefe mientras se lanza sobre el profesor con una navaja en la mano.

Al momento, Yamanobe esquiva la puntada y golpea la muñeca del hombre desarmándolo seguido de una trompada en la cara que lo deja tirado en el piso. Uno de los otros tipos embiste contra el profesor con un tubo, pero el educador lo derriba de una certera patada voladora, el otro que se estaba levantando del suelo, luego del golpe de Fukuzawa, tampoco se salva, otra patada voladora del sensei lo golpea en la cabeza y lo deja fuera de combate…

-Siempre tienen que tener cuidado por donde caminan en una ciudad desconocida.

-Profesor, ¿Cómo supo en donde estábamos?. –Pregunta Yuuki.

-Vine siguiéndolos todo el tiempo. Me imaginé que algo de esto podía suceder…

-Este… discúlpeme profesor, esto fue por mi culpa… -Musita Arisugawa.

-No tenés la culpa de nada, calmate Arisu.

-¿Pero como? Acaso… ¿usted sabe acerca de la situación de él? ¡Digo!, de Arisugawa…

-Conozco los problemas de todos mis alumnos, por algo soy su tutor.

-Gracias por salvarnos profesor Yamanobe -Agradece Arisu con su aguda vocecita. –Y vos también estuviste muy bien conmigo Yukichin… -Añade mientras se sonroja.

-No fue nada… es que casi te descubre ese tipo… -Responde el muchacho mientras mira hacia un lado ruborizado.

-Bueno, volvamos al hotel. –Ordena el profesor mientras comienza a caminar hacia la avenida.

De regreso al hotel, van a sus correspondientes habitaciones a descansar, ya que al día siguiente, muy temprano, deben continuar con los temarios del congreso al que asisten.

A la mañana siguiente y una vez finalizado el desayuno, los integrantes de la delegación del Hanadera se encuentran en el salón en donde se brindan los seminarios a los cuales tiene que asistir. En esta ocasión, quienes se lucen en la presentación son el profesor Yamanobe y Arisugawa, quienes presentaron en conjunto un estudio acerca de la forma de enseñar las ciencias naturales en la secundaria. Al encontrarse con Yuuki, este felicita a su secretario por la excelente presentación, quien sonríe agradecido. Al verlo, Yukichi se sonroja para diversión del secretario. Mientras los oradores siguen pasando, los muchachos del Hanadera permanecen sentados junto a sus profesores. Al término de la exposición, todos se retiran del lugar y van a almorzar. Al tener la tarde libre de exposiciones, el vicedirector decide dejar libres a los alumnos mientras él asiste a las actividades vespertinas como representante de la institución. El profesor Yamanobe, manifiesta que irá a hablar por teléfono y que si Yuuki y Arisugawa planean salir a caminar por la ciudad, tiene que tener cuidado ya que es posible que los sujetos que los molestaron la noche pasada vuelvan a las andadas, por lo que Fukuzawa dice que simplemente caminarán por los alrededores del hotel por si el profesor quiere acompañarlos más tarde. Dicho esto, los jóvenes salen a caminar hasta una plaza cercana al hotel en donde se sientan a conversar acerca de las actividades realizadas hasta ahora y de los próximos trabajos del Concejo estudiantil…

-Ya tendríamos que ir pensando en el festival cultural… -Comenta Yuuki. –El festival deportivo fue un éxito.

-Dejemos que el delegado del curso se encargue de organizar la actividad que presentará nuestra clase. –Expresa Arisu.

-Ojalá los del curso no salgan con armar una casa embrujada o un maid-café. Esas cosas son aburridas y encima casi todas las clases la hacen…

-Proponé vos algo divertido.

-¡Callate!. –Ordena el presidente. –Ya tenemos suficiente trabajo con organizar y coordinar todo el evento.

-¡Es verdad!. De solo pensar en lo que nos espera me vuelvo loca.

-Todavía tenemos tiempo… lo malo es que los gemelos comienzan a estudiar para los exámenes de la universidad, así que mucho no nos podrán ayudar… pero por suerte puedo contar con todos ustedes, ¿no es así Arisugawa?.

En ese instante, Yuuki se da cuenta de que su secretario se había quedado callado observándolo. Aunque el presidente no lo nota, Arisu está sonrojado. Yukichi continúa mencionando las posibles cosas que podrían hacer para el festival, pero imprevistamente Arisu lo interrumpe con un comentario:

-Yukichi, yo… quiero agradecerte por haberme ayudado con los delincuentes…

-No fue nada, además quien nos ayudó fue el profe…

Y antes de que Fukuzawa termine su oración, Arisugawa se acerca al presidente estudiantil y le da un prolongado beso en la mejilla, cerca de los labios. Yuuki se sorprende pero no dice nada, simplemente observa como su secretario lo observa muy sonriente, instante en el cual él comienza a recordar unas escenas de aquel sueño que tuvo en la sala del Concejo estudiantil…

Continuará.

¡Por fin!. Después de un tiempito pude actualizar este fic, espero les agrade la historia, ya que en esta oportunidad no son las chicas quienes protagonizan un fic. Ojalá pueda poner pronto en línea otro capítulo, saludos a todos!

Julian Manes.

Sentimientos… febrero 2012. Los personaje son me pertenecen, son propiedad de Oyuki Konno, Reine Hibiki y demás autores y/o productores de TV y editores.