SENTIMIENTOS...

CAPÍTULO CUATRO: ...ASUMIDOS.

Minutos después, los hermanos Fukuzawa se separan, y es Yumi la que abre el diálogo…

-Y… ¿ya le dijiste a Arisu lo que sentís?.

-No le dije nada todavía…

-¡Ay hermano!. Al menos ustedes tienen más posibilidades que yo con Sachiko… lo mío es complicado…

-No sé como decírselo.

-Si querés decile que venga a casa el domingo. Los viejos van a salir por ahí, y yo me iré con Yoshino a tomar algo también… ¡Aprovechá!.

-No sé… veré lo que hago… además tengo que hacer unas cosas del festival…

-Bueno, hacé como quieras, lo que si avisame así arreglo con Yoshino.

Luego de la charla, Yumi prosigue con sus deberes, mientras el muchacho va a bañarse. A pesar de las palabras de su hermana, Yuuki se siente incómodo por la situación, imprevistamente Arisu se transformó en una persona deseada por varios de los alumnos del Hanadera. Lo que hasta hace unas horas atrás le pareció una locura, ahora le parece estremecedor… el hecho de reconocer que siente algo por su secretario ya lo inquieta, pero lo que más lo inquieta es el hecho de que ese sentimiento sea justamente algo más que una amistad o cariño hacia un compañero…

Ese domingo, el matrimonio Fukuzawa sale a pasear mientras que Yumi se encuentra con su amiga para charlar sobre sus cosas… mientras en la casa el pobre de Yuuki realiza las tareas que le asignaron para el festival de su escuela. Luego de un rato de actividad, y al ver que las cosas no avanzan, decide aceptar la oferta de su secretario y lo llama sin pensarlo mucho. Luego de que este aceptara ir a su casa y de que él le diera las indicaciones para llegar, cae en la cuenta de que todo salió como dijo su hermana… masculla una maldición, pero se resigna a esperar a su compañero, después de todo Yuuki no planea nada raro, simplemente quiere sacarse de encima sus obligaciones lo más rápido posible.

Al rato, cuando llaman a la puerta de casa, Yuuki se encuentra con Arisu, quien viste como suele hacerlo fuera de la escuela, o sea como una chica normal. Al verlo, se incomoda un poco pero lo invita a pasar apresuradamente…

-Pasá, pasá…

-¡Eh, que apuro hay!. –Exclama Arisu. -Parece que no cumpliste con las tareas por lo apurado que estás…

-No es eso… -Masculla sonrojado Fukuzawa, ya que en realidad teme que alguna de las viejas cuenteras del barrio lo vean entrando con una chica en un momento en que los padres se encuentran fuera de la casa.

Dentro de la casa, Yuuki lleva a su secretario a su habitación, en donde tiene desparramados los papeles del Concejo. Al verlos, Arisugawa levanta algunos de ellos y comienza a leerlos para iniciar las tareas. El presidente, que se había quedado en la entrada de la habitación, observa a su subalterno. De no ser por su "secreto", nota que Arisu es una chica como cualquier otra que puede encontrarse en la ciudad, sus movimientos, su andar, su forma de hablar, en fin, todo le indica que es una chica… y al ver su gráciles movimientos mientras le sonríe, no puede menos que sentirse deseoso de ella… lo que se manifiesta de manera evidente en él…

-¡Dale Yukichin!. –Lo invita Arisu. –Empecemos con esto así después hacemos alguna otra cosa.

-Ah… si, si… -Rezonga mientras camina encorvado disimulando su entrepierna.

Pasados algunos minutos, Yukichi se disculpa ante su invitado por su descortesía y le ofrece algo de té, lo que Arisu acepta. En la cocina, mientras prepara la infusión, trata de tomar valor para manifestarle lo que siente… al volver a su habitación, su subalterno estaba ensimismado en el papelerío de la institución, por lo que no nota cuando vuelve su anfitrión. Fukuzawa observa a su invitada, nuevamente siente ese cosquilleo en su interior reclamándole que manifieste lo que siente, al acercase a la mesita para dejar las tazas observa el escote de Arisu, sonrojándose en el acto.

-¿Qué pasa Yukichi?.

-¿Eh? Ah… no me pasa nada… creo que… creo que me olvide de traer algo para comer… -Dice mientras se incorpora.

-Dejá, no te preocupés. No tengo hambre, gracias.

-De… nada… -Masculla el superior.

-¿Tu hermana? –Pregunta Arisugawa.

-Salió a pasear con una de sus compañeras del yamanosequé de su escuela.

-Que suerte que tiene ella. –Murmura.

-Cierto… están libres las dos, no tienen que hacer estos trabajitos…

-No lo decía por eso… es que debe ser lindo tener amistades…

-Arisu…

-Por mi condición siempre fui la rara de la escuela… las chicas no me querían por ser varón y los chicos por "raro". Al comenzar en el Hanadera las cosas fueron mejor para mí, desde que entré en la secundaria baja todo fue tranquilo, incluso debo confesarlo… Kashiwagi senpai me ayudó mucho a asimilar quien soy, si bien eso lo sé desde siempre, tuve muchos miedos durante la primaria…

-Creo… que empiezo a entenderte un poco más Arisu…

-Es por eso que me puse tan contenta cuando me llegó esa carta de amor… creía que por fin alguien me aceptaba como soy.

-¿Qué fue lo que pasó con ese chabón?.

-Ah cierto… no quería decírtelo para que no te preocuparas, pasa que ese tarado sólo quería experimentar conmigo…

-¿Experimentar?.

-Si… quería sexo y nada más…

-Siempre hay algún tarado de esos…

-Y lo que yo deseo es… que me amen por lo que soy, por quien soy… -Confiesa Arisu.

-¿Te enamoraste de alguien? –Inquiere el presidente.

-¡Ay pero que curioso que sos!.

-Sólo decía…

-Hay alguien que me gusta… -Expresa mientras lo observa de reojo. –Pero no estoy segura de si ese alguien sabrá apreciarme…

-¡Sea quien sea se lo pierde!. –Exclama Yuuki con mucha seguridad. –Sé que sos una persona maravillosa que haría feliz a cualquier chico con el que salieras, así que si alguien se lo pierde es él.

-Yuuki… sos tan lindo cuando decís esas cosas…

-Gracias… pero además quiero decirte que… bueno, vos…

En ese instante, siente que la puerta de entrada de la casa se abre… ¡los viejos! Yuuki se incorpora y va al encuentro de los mismos antes de que entren a su habitación, por lo que en el pasillo se tropieza con su padre. Al verlo se calma un poco, pero en ese instante Arisu sale de la habitación…

-¿Qué pasó Yukichi?

-Ah… nada…

-Hijo, ¿Quién es ella?

-Es Alice, la hermana de Arisugawa… -Contesta con lo primero que se le ocurre. –Vino a traerme unos papeles del Hanadera… su hermano no podía venir así que…

-Está bien hijo, no hay problema… además, me doy cuenta de que estaban trabajando y no haciendo otras cosas…

-Discúlpeme señor Fukuzawa, soy Arisugawa Arisu, un placer conocerlo. Estamos realizando las tareas del Concejo estudiantil de la escuela de mi hermano…

-No pasa nada… -Contesta Fukuzawa padre. –Pero no tendría que hacerlo tu hermano…

-Mi hermano no se sentía muy bien, y me ofrecí a traerle los papeles… es que yo soy conocida del Lilian de su hija…

-¡Ah! Sos amiga de mi hija, ¡Mucho mejor! ¡Yuuki, atendé bien a nuestra invitada! –Exclama mientras se retira y agrega: -Luego bajen que les prepararé algo más para que tomen.

-Amiga de mi hermana… -Masculla el presidente. –Si Yumi se entera me mata…

Al llegar al piso de abajo, Yuuki presenta a Arisu a su madre, quien también cree que es la hermana de su secretario y compañera del Lilian de Yumi. Rato más tarde, la invitada se despide, y unos instantes después la rosa chinensis regresa a su casa. Momentos antes de la cena, Yumi va a su dormitorio, seguida por su hermano…

-¿Qué pasa Yuuki?

-Nada… no pasó nada…

-¿Pero por qué?

-Es que justo que me iba a declarar llegaron los viejos… decí que fue justo el viejo quien vio a Arisu saliendo de mi cuarto, para peor… Arisugawa dijo… que se conocen del Lilian.

-¿Qué yo la conozco del Lilian?. –Exclama la rosa con una de sus típicas caras. –Bueno… al menos va a ser algo más creíble cuando estés saliendo con ella…

-¿Saliendo con ella, de quien hablás?

-De tu secretaria… -Y al ver la extrañeza en el rostro de su hermano afirma: -¡Arisugawa!.

-Ah sí… pero no sé porque lo tratás como chica…

-Cierto… pero, si Arisu se siente como una chica, se comporta y actúa como tal… me parece que es lo más adecuado.

-Si, como sea… ah, sabés que de viaje de estudios nos vamos a Francia…

-¡Qué lindo! Nosotras nos tenemos que conformar con ir a Italia…

-Italia tiene lo suyo…

En ese momento, la madre de los mellizos entra al cuarto de Yumi llevando el teléfono. Resulta ser una llamada de Suguro para Yuuki…

-Ah, Yukichi, espero no haberte molestado…

-Sabés que siempre me jodés… ¿Qué querés?

-Me acabo de enterar de que van a ir a Francia de viajes de estudios, así que quiero pasarte un listado de lugares románticos en París para ir con… ya sabés…

-¡Llamaste para eso! –Exclama nervioso y sonrojado. -Andate a la…

-Tranquilo… si querés te puedo ayudar… por los viejos tiempos…

-Nada de viejos tiempos… -Masculla ruborizado, para luego concluir... –Aunque… podrías darnos una mano… en el festival cultural.

-¡Dale! Mañana paso por la escuela y vemos en que los ayudo. Ahora, pasame con tu hermana.

-¿Qué te pase con nee-san? –Dice mientras observa a su hermana negar su presencia con cara adusta.

-Si, pasame con ella, estoy seguro de que está por ahí cerca insistiéndote para que no me pases con ella.

-Hermana… Es Kashiwagi… -Resopla mientras le da el teléfono, el cual recibe su hermana luego de insultarlos a los dos por lo bajo.

-¿Qué querés?.

-¡No hay caso, son los dos iguales!. –Exclama Kashiwagi desde el otro lado. –Quería…

-¡Si venís con idioteces ya estoy cortando!

-Escuchame un poco… simplemente quería comentarte que hoy estuve con Sachiko… y como siempre te tiene muy presente… realmente sos afortunada…

-Si querías decirme eso no hacía falta que hablaras conmigo…

-Tengo que decirte algo más. –La interrumpe. –Mañana le voy a dar a Yuuki un listado con los lugares que Sachiko visitó en su viaje a Italia.

-Sachiko… en Italia… -Murmura sonrojada.

-Bueno, mejor los dejo, ya dije lo que tenía que decirles, nos vemos. –Se despide Suguro en el teléfono.

Luego de la llamada del primo de Sachiko, ambos hermanos van hacia el comedor. Durante la cena la familia habla acerca de los viajes de estudios de ambos y del esfuerzo que el padre hace para que puedan viajar, algo natural en toda familia. Aunque, la conversación va a cambiar cuando el padre saca un tema…

-Yumi, esa chica… Arisugawa… ¿es de tu mismo curso?

-¿Quién, Arisugawa?. No… no lo es, es de otra división…

-Ah, es una pena… -Comenta el padre. –Parece ser muy buena chica… tendrías que tenerla en cuenta, no Yuuki.

-Ah, bueno yo…. –Titubea sonrojado.

-Tiene la ventaja de que es la hermana del secretario del Concejo Estudiantil de su escuela. –Añade la rosa roja.

-Si es de buena familia podría ser tu novia Yuuki. –Agrega la madre. –Ya es tiempo de que tengas una… ya me gustaría tener un nieto…

-¡Somos muy jóvenes para eso! –Exclaman los hermanos a la vez.

-Pero ninguno de los dos tiene pareja… ¡ya me están preocupando! –Exclama la madre.

-Al menos Yuuki tiene la ventaja de que conoce a mi compañera del Lilian… y a ustedes no les molesta. –Dice la rosa viendo a su hermano.

-Tampoco les molesta Sachiko. –Dispara el muchacho.

-¡Lo… lo mío no es tan fácil!. –Chilla Yumi.

-Calma hijos. –Intercede el padre. –Nosotros no los obligamos a nada. Simplemente queremos que el día que tengan una persona a la cual amar, que sean felices con ella.

-Es verdad lo que les dice su padre, nosotros no tenemos problemas de ningún tipo. Sean felices con quien amen, sea quien sea.

-Esa chica estaría bien para Yuuki… -Murmura el padre.

-Y ese muchacho… el primo de Sachiko… haría muy buena pareja con Yumi. –Suspira la madre.

Los mellizos miran a sus padres con cara de fastidio. Al terminar la cena, y antes de irse a sus habitaciones, Yumi le insiste a su hermano en que debe manifestarle su amor a Arisugawa, ya que cuenta con el aval de sus padres, lo que hace que el varón insista con lo de Sachiko. Luego de sus discusiones típicas, ambos se disponen a dormir.

A la mañana siguiente, Yuuki se encuentra más decidido que nunca. Al llegar a la escuela busca a su secretario, quien ya se encuentra en su asiento conversando con otros de sus compañeros. Al ver a Yuuki, Arisugawa le sonríe, este responde a su sonrisa con un saludo informal. Lo que tiene planeado no puede hacerlo en ese instante… poder puede pero considera que no sería lo apropiado para Arisu.

Finalizadas las actividades escolares, el presidente del concejo se dirige al salón en donde desarrollan sus actividades. Al llegar allí, Arisugawa se encuentra leyendo unos papeles, los cuales deja en la mesa y se dirige hacia la entrada para recibir a Fukuzawa. Lo que este no se esperaba es la reacción de su superior, el cual lo toma entre sus brazos y empuja al secretario contra la pared y para sorpresa de Arisu, apresuradamente le da un buen beso en la boca… el secretario, ante lo inesperado de la situación trata de zafarse de los brazos del presidente, pero luego cede al beso…

-Yuuki… -Musita ruborizado. –No me esperaba algo como esto…

-Disculpame, fui algo bruto, pero… es que no encontraba la manera de decirte que me gustás… y mucho.

-Ay Yukichin yo…

Y antes de que Arisu diga otra palabra, es acallado por otro apasionado beso por parte de Yuuki, quien abraza a su subalterno e intensifica el beso, el cual es correspondido dulcemente por Arisu…

Continuará.

¡Por fin!. Después de un laaaaaaargo tiempo pude actualizar este fic, simplemente el 2014 fue un año muy complicado en cuanto trabajo… de espero que este año 2015 puede por fin finalizar este fic y subir otros más que tengo pensados. Ojalá pueda poner pronto en línea otro capítulo, saludos a todos!

Lic. Julian Manes.

Sentimientos… Enero 2015. Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Oyuki Konno, Reine Hibiki y demás autores y/o productores de TV y editores.