N1: Ni Glee, ni sus personajes me pertenecen son productos de Ryan Murphy y de la cadena de televisión FOX
Broche de Oro
Chapter 3: ¡Diez Años!
Rachel se encontraba en su estudio de música estaba produciendo el segundo disco de la cantante Loria Montgomery, la chica de 24 años que está ahora había sido todo un éxito.
Pero algo que a la morena no le gustaba es que la chica siempre estaba insinuándosele, eso le molestaba sobre manera ya le había dejado claro que dejara de hacer eso, ya que ella no tenía ningún interés hacia ella y por culpa de esta, Quinn y ella habían tenido problemas durante los últimos seis meses, pero la morena se había encargado de que su rubia estuviera segura, por eso siempre le pedía que fuera al estudio en su busca.
Y la rubia feliz iba ya que al parecer habían descubierto que tener algo de intimidad ahí era lago excitante, estaban terminado de grabar la chica peliroja salió y se sentó cerca de la morena, la verdad es que esta jovencita solo le gustaba divertirse y como la morena ni caso le hacía estaba más empeñada en conseguirla.
–hemos terminado por hoy… pueden retirarse-les dijo a todos incluyendo a la chica, pero esta ni se movió
–tú no te vas-pregunto Simón él era el técnico ahí
–No Simón, tengo algunas cosas que terminar-le sonrió
–Bueno nos vemos…-se despidió
–Loria tú también ya te puedes retirar-le dijo son mirarla
– ¿qué pasa si me quiero quedar aquí contigo?…-hablaba de una manera sexual mientras posaba su mano en el muslo de la morena que dio un brinquito por no esperarse esa acción
–Loria es mejor que te vayas, ya te he dicho que no me interesas de esa manera, estoy casada y amo a mi esposa, no hay nada ni nadie que haga lo que lo deje de hacer… y jamás engañaría a mi esposa, no voy a perder lo que me ha costado conseguir en todos estos años por una calentura…-.sentencio –así que hazme el favor de retirarte de aquí… no me veas en la penosa decisión de dejar de producir tus discos…-la peliroja la miro con resentimiento pero asintió levantándose para salir con lágrimas en los ojos de ahí.
La morena se tomó la cara no le gustaba ser cruel con las personas pero con aquella tenía que serlo porque no dejaría que nadie arruinara su relación con sus esposa, la peliroja que salió corriendo de ahí en el camino se topó con un hermosa rubia de ojos verdes que vestía un traje de colegiala más bien de porrista.
Se sorprendió porque no se esperaba que nadie llegara a esa hora, por lo que son que se diera cuenta la rubia la siguió, la ojiverde camino hasta entrar donde momentos antes había salido la peliroja, encuentra a una morena bastante concentrada.
Por eso sin hacer ruido se acerca a esta que al sentir unos brazos que la envolvían, por lo que se voltio para encontrase con una rubia porrista que la miraba con deseo, sus ojos se abrieron al ver quien era y al instante sintió como Berrycito despertaba ya que los bóxer le apretaban.
–Al parecer alguien quiere jugar…-hablo la porrista que empezó a ver la carpa en el pantalón de la morena
–Si…-se aclaró la garganta – ¿qué piensas hacer?-le pregunto con la garganta seca
–ya lo veras-en un instante la rubia estaba hincada enfrente de esta.
Ellas ajenas a que una pelirroja las espiaba atraves de una de las ventanas más ocultas que le daba una vista privilegiada de las dos pero sin ser vista, sus ojos se abrieron al ver como la rubia se hincaba frente a la morena.
La rubia se mordió el labio cuando empezó abrir los pantalones de su la mujer sentada frente a ella, baja el cierre y empieza a bajarlo con ayuda de la morena que se alzó para felicitar su trabajo al hacerlo pudo ver el bulto que tenía por lo que sonrió conocedora al saberse que ella lo había conseguido.
La espía abría la boca sorprendida al ver eso jamás en su vida habai imaginado que esa morena con la que se quería acostar fuera poseedora de eso, siguió observando, la rubia roso con su mano el bulto haciendo que la ojichocolate se le contrajera el abdomen, la ojiverde llevo sus manos al elástico de los bóxer y los fue bajando poco a poco con ayuda de la morena, cuando lo consiguió el miembro de la morena se hizo presente.
La porrista lo tomo en sus manos y la morena se llevó la cabeza hacia atrás, casi se desmaya cuando sintió la cálida boca de aquella mujer en él, la rubia chupaba el pene de esta con gulosidad, peliroja no podía creer lo que estaba viendo, se queso ir pero las palabras de la morena le había dicho volvieron a su cabeza.
–así que no eres capaz de engañar a tu esposa… ya veremos que dice cuando le mande este video-saco su cel y empezó a grabar
Ajenas a todo eso la morena disfrutaba del placer que le estaba bridando la porrista, la rubia estaba complacida de poder ser ella la causante de los gemidos que salían de la boca de esa ojichocolate.
– ¡oh dios! … ¡dios!-gemía, la rubia saco el miembro de su boca el cual estaba totalmente duro y lleno de saliva
– ¿Tú no eres judía?-pregunto con una sonrisa socarrona
–soy… todo lo que quieras pero… vuelve a lo que hacías… estaba por terminar…-la rubia sonrió, se levantó de donde estaba para quedar enfrente de la morena que la miraba con un puchero, ya que su pene le dolía quería liberarse
–Solo aguanta… que esto te va a gustar…-se mordió el labio.
La rubia llevo sus manos por debajo de la cortísima falda del su traje de porrista, y sin más se retiró el cachetero de encaje negro que llevaba la morena se quedó con la boca abierta al ver la ropa interior de su mujer en su mano y más al poder constatar que tenía evidencia de su excitación, sintió que se correría con esa imagen, se lambio el labio y al rubia sin más dejo caer su cachetero al piso y se acercó a la morena que la comía con la mirada.
La otra mujer que las grababa trago fuertemente por lo que pasaba frente a sus ojos, estaba furiosa con la morena pero eso no quitaba que fuera extremadamente verla de esa manera sabía que eso le serviría para chantajearla con ese video.
La ojiverde se acercó a la morena que estaba sentada y sin más se montó en su regazo, con su mano tomo el miembro de la otra y lo dirigió a su entrada y sin que la morena se lo esperara se dejó caer encima de él penetrándose deliciosamente duro, la morena gimió fuertemente.
– ¡sí!... ahhh… me encanta estar dentro de ti…-gemía por lo delicioso de sentir los fluidos de su esposa y lo caliente que estaba el interior
–¡ahh! Me encante sentirte en mi interior… me llenas tanto…-le gemía ene l oído
La morena al escuchar eso empezó a penetrarla firme y fuertemente, la rubia en su regazo solo la ayudaba para estar en sincronía, estuvieron por un rato de esa manera, pero la morena necesitaba más y sabía que lo otra también, por lo que se levantó con la ojiverde en brazos pero sin que en ningún momento saliera de su interior, la llevo encima del escritorio que tenía ahí, boto todo lo que no serbia y la recostó ahí, sin más empezó a embestirla de manera salvaje.
La otra mujer que grababa esta que se moría al ver la manera en que se estaban entregando pero no dejaba de grabar, la morena seguía dándole fuerte a la rubia bajo su cuerpo, le encantaba tenerla de esa manera y la tra no se quejaba ya que esta acostumbra a esa parte, un rato más y las dos llegaron a su clímax.
–Eso fue… maravilloso…-decia con la respiración entrecortada la rubia
–Lo fue-coincidió la morena, poco a poco salió del interior de la rubia sacando con ella un poco de su esencia y fluidos de la mujer que le miraba con una sonrisa.
La morena se empezó a subir el bóxer con los pantalones y la rubia empezó a acomodarse la ropa, pero se daban unas sonrisas cómplices, la peliroja tipo paparazzi al ver que terminaran decidió guardarse para después que salieran se fuera.
–Voy al baño a cambiarme la ropa, y cuando regrese nos vamos-le dio un beso en la
–Claro…-una vez que se fue la morena, empezó a colocar sus cosas de nuevo en su lugar las cuales ella las había arrojada al suelo para poder subir a la rubia y hacerle el amor furiosamente.
La peliroja vio salir a la rubia por lo que sonrió ahora tenía su oportunidad para empezar con su chantaje, vio a la morena colocando su cosas de nuevo por lo que entro sin más.
– ¡Demonios!-chillo la morena cuando la vio –que haces aquí Loria?-le pregunto –no te dije que te fueras-le miro
–Por supuesto que lo dijiste, y lo hiciste para que pudieras cogerte a esa zorra porrista-le señalo
– ¿Me estabas espiando?-le miro con furia
–y no solo eso, sino que tengo esto-le tendió su celular donde reprodujo el video que grabo, la morena lo vio y casi se va de espaldas –bien…-le quito el cel –ahora harás todo lo que diga si no esto le llegara a tu esposa, la cual tú le acabas de ser infiel cuando me has rechazada a mí porque no lo harías ¿Qué crees que diría ella si se enterara de esto?-lo que no sabía esta es que la rubia había estado escuchando el intento de extorción
–Nada-hablo, la peliroja y morena se giraron al escuchar la voz, la morena sonrió
–tu eres la zorra ¿no? ¿Acaso no sabes que está casada?-la rubia rio
–por supuesto que lo sé-se acercó a la morena que le veía con una sonrisa ya que la rubia se había cambiado y ahora llevaba un vestido de color blanco que le sentaba de maravilla y dejaba relucir el color de su piel y su cabello lo tenía suelto dejando con algunos rulos
–pues si lo sabes ¿para que lo haces?-la morena sonrió al ver la cara maliciosa de la rubia que tenia de la mano
– ¿qué? ¿Ahora ya no se puede hacer el amor con su esposa porque está mal?-le pregunto, la peliroja al escuchar la palabra "esposa" abrió los ojos
– ¿Esposa?-pregunto un tanto confundida
–así es Loria ella es mi esposa Quinn-sonrió
–Yo… yo… creo…-la rubia, se acercó a ella y le quito su cel
–creo es esto… se me queda…-la otra solo asintió antes de salir corriendo de ahí con la cara llena de vergüenza – ¡que chica!-se rió la rubia
–Sí, ¿nos vamos?-pregunto
–Vamos-la morena tomo su chaqueta y maletín.
Las dos salieron de la mano del estudio, tenían una enorme sonrisa estampada en la cara y es la misma sonrisa de enamorada que han tenido desde hace más de 10 años.
– ¿Y los niños?-pregunto la morena una vez en el coche
–Elise quiso ir con tus padres y Charlie ese niño se parece más a ti cada dia-le señalo –fue a casa de un amiguito a pasar la tarde-sonrió
–Ok-le sonrió –vamos a casa que tenemos la casa para nosotras dos por un buen rato-decia la morena
–Así es-le dio un pico
Y a la morena fue un poca más rápido porque cierta rubia estaba más traviesa de costumbre porque le había bajado el cierre del pantalón y metido su mano en su bóxer jugando con Berrycito el cual ya estaba despierto, fue por eso que llegaron tiempo recordó a la casa.
Y lo que sucedió ahí… es otra historia…
N2:
Espero comentarios buenos o malos, eso no es lo importante.
Capitulo con sexy time Faberry espero sea de su agrado.
Segundo capitulo aún no sé cuántos serán pero no rebasaran los 10.
¡Nos vemos!
Próximo capítulo:Quince Años
Shion&Severely: 3
