Habían pasado unas cuantas semanas desde que los tres amigos se encontraban alojados en el número 12 del Grimmauld Place y así mismo turnándose cada día para vigilar el Ministerio.

El primero de septiembre Harry llegó a la antigua casa de su padrino con noticias para sus amigos, Severus Snape había sido nombrado director de Hogwarts lo cual les preocupó bastante a los tres, sobre todo por el hecho de que sus amigos se encontraban en aquel lugar y quienes probablemente serán torturados por el sucio de Snape solo por el simple hecho de ser Gryffindor y también por ser amigos del trío.

Aquel día decidieron que ya era momento de infiltrarse en el Ministerio de Magia y quitarle el guardapelo de Slytherin a Umbridge. Hace una semana Ron había conseguido quitarle un poco de cabello a dos magos y una bruja que trabajan ahí, sólo era cuestión de tomar la poción Multijugos y ponerse manos a la obra. El plan ya estaba hecho y se llevaría a cabo al día siguiente.

Hermione se encontraba recostada en su cama tratando de conciliar el sueño por décima vez aquella noche, pero el malestar estomacal se lo impedía y también el hecho de que al día siguiente se llevaría a cabo el plan que han estado organizando tan rigurosamente por semanas, se encontraba simplemente nerviosa y estaba segura que su malestar era gracias a ello.

Una oleada de náuseas la invadió haciendo que saliera corriendo al baño del pasillo para vomitar por tercera vez aquella noche. Se estaba haciendo fastidioso a decir verdad pero no podía detenerlo con nada.

Volvió a su cuarto sintiéndose peor que nunca, sin duda no volvería a comer de esos extraños estofados de Kreacher. Además de que la cabeza le explotaría en cualquier momento con el dolor.

Decidió quedarse mirando el techo un rato mientras pensaba en todas las cosas que habían pasado en tan solo un mes. A decir verdad sólo habían peleado con Mortífagos el día de la boda en aquella cafetería muggle, pero sin embargo, las cosas con sus amigos habían cambiado, especialmente con cierto pelirrojo.

El trío dorado en cierta forma ya no era el mismo, estaban en una situación que ameritaba madurez de su parte y por eso trataban de aportar seriedad cada vez que se hablaba sobre el plan o las rondas para ir al Ministerio de Magia a vigilar, esto era bueno para ellos ya que se notaba que estaban comportándose como adultos responsables. Sin embargo, ese no era el caso en cuanto a la vida personal de cierta pareja.

La imagen de Ron apareció entre los pensamientos de Hermione haciendo que la chica se llevara una almohada a la cara para gritar sin ser escuchada –Demonios ¿qué estamos haciendo? – Esa era la pregunta que la chica se hacía cada vez que terminaba enrollándose con él de cualquier manera.

Desde la noche que estuvieron juntos su trato era distinto ya que apenas tenían la oportunidad terminaban besándose y tocándose mutuamente, aunque no habían tenido relaciones desde la primera vez. Sin embargo, todo aquello era suficiente para que Hermione enloqueciera.

-Siempre decimos que vamos a comportarnos como adultos pero cuando estamos solos perdemos el control por completo y hacemos cosas típicas de adolescentes ansiosos por perder la virginidad… Vale admito que hasta hace un mes ambos éramos vírgenes, pero se supone que no lo haríamos más y ahora pareciera que no pudiéramos quedarnos solos porque de inmediato sólo queremos besarnos y tocarnos… ¡Demonios! Ron me vuelve loca –

Una de las cosas que la chica veía improbable en aquel viaje era la de tener relaciones. Sin duda alguna ella pensaba que sería de esas que llegaban virgen al matrimonio o que simplemente debía esperar al chico perfecto… Sin embargo, en el fondo ella sabía que Ron era el chico perfecto, pero eran amigos, única y exclusivamente amigos que tuvieron un momento de debilidad y terminaron acostándose cuando debían preocuparse por cosas más importantes como el futuro de su mejor amigo o la guerra mágica que se estaba desencadenando en las afueras de aquella casa donde se escondían.

Esto la hacía sentir realmente culpable ya que su cometido con este viaje era el de ayudar a Harry a buscar los Horrocruxes y vencer al que no debe ser nombrado, pero en cambio de eso hasta ahora solo había conseguido permanecer en Grimmauld Place yendo de vez en cuando al Ministerio a vigilar, y de paso viviendo una especie de aventura con Ron que no los llevaría a ningún lado. Y eso le dolía.

La chica fue sacada de sus cavilaciones cuando escuchó como la puerta de su habitación se abría poco a poco, ella se sentó y tomó inmediatamente la varita que estaba en su mesa de noche y apuntó solo por reflejo hasta que se fijó de quien se trataba.

-¡Demonios Hermione! – Decía el chico – Baja eso.

-Ron – dijo ella bajando la varita y poniéndola en su lugar – Disculpa, fue un reflejo, ya sabes, estoy paranoica por lo de mañana.

El pelirrojo cerró la puerta detrás de él y se acercó a su cama donde se sentó junto a ella – No tienes que estar asustada. Tenemos un plan ¿lo recuerdas?

-Lo sé, pero ¿qué pasa si no funciona?

-Si no funciona sé que nos las arreglaremos para salir de ahí sanos y salvos con el guardapelo.

-¿Cómo estás tan seguro de eso?

-Porque estaremos los tres, además vas tú, sé que algo brillante se te va a ocurrir y nos traerás aquí de nuevo.

-Tienes mucha confianza en mí.

-Te recuerdo que te he visto en acción desde los 11 años, es más que suficiente para poner toda mi confianza en ti.

-Yo también te he visto en acción desde los 11 años, y a decir verdad desde que te vi sacrificarte por Harry en el juego de ajedrez de la profesora McGonagall supe que eres alguien muy especial y valiente que no le importa dar su vida con tal y sus amigos estén a salvo.

-Diciéndolo de esa forma pareciera que soy como un héroe.

-No eres precisamente del tipo con capa y esas cosas, pero haces un buen trabajo.

-¿Piensas que soy un héroe? – preguntó él conmocionado.

-Pues tú siempre estás ahí para defenderme, y lo vengo comprobando desde que Malfoy me llamó "sangre sucia" en 2do curso y tú tratando de defenderme terminaste escupiendo babosas toda la tarde.

-Ese maldito idiota no tenía derecho a decirte así, merecía tragar caracoles y hasta cosas más asquerosas. Aún me da resentimiento de que mi varita estuviera rota y no te haya podido defender como debía.

-Oye tu intención fue más que suficiente para comprobar que eres capaz de hacer lo que sea por tus amigos, y yo no me consideraba tú amiga precisamente hasta ese momento – admitió ella apenada.

-¿Por qué dices eso? Desde primer curso siempre hemos sido Harry, tú y yo.

-Ron ¿no recuerdas que yo no fui su amiga hasta después de lo del Troll?

-Y eso fue en el primer curso, después de eso éramos los tres juntos siempre.

-Tal vez, pero sin embargo yo era más unida con Harry que contigo, por el hecho de que siempre estábamos peleando, pero luego me defendiste de Malfoy y algo cambió.

-Bueno a decir verdad luego de eso fuimos más cercanos y no necesitábamos estar con Harry para tener una buena conversación, aunque a veces me reprendieras por no hacer mis deberes.

Hermione rio ante esto – Tú eres un caso perdido Ron.

-Lo sé, pero así soy tu amigo.

Ella sonrió – Sabes adoro las charlas nocturnas contigo, siempre ayudan.

-Me alegra saber que las desveladas valen la pena.

-Y que lo digas – Entonces Hermione cayó en cuenta de algo que la tenía con curiosidad desde que el chico entró a su cuarto – Ron no quiero sonar mal educada pero ¿por qué viniste?

-Oh eso, te escuché vomitando en el baño desde hace rato, quería asegurarme de que estuvieras bien.

-Bueno ya me siento mejor pero tengo una leve molestia en el estómago, creo que fue el estofado de Kreacher que me cayó mal.

-Si te digo la verdad también tuve un poco de molestia en el estómago más temprano aunque no llegué a vomitar. Espero que para mañana estés mejor.

-Sí, gracias por preocuparte por mí.

-Oye para eso son los amigos ¿no?

Hermione sonrió en respuesta a esto. Ella y el chico se quedaron mirando aturdidos por el silencio de la noche. Sus respiraciones eran pausadas y se sentía una especie de tensión en el ambiente haciendo aquello algo incómodo porque ellos sabían lo que venía, y así fue porque Ron se inclinó lentamente hacía ella para besarla. Hermione para este punto estaba por hacer lo mismo hasta que los pensamientos que la arremolinaban desde hace unos días golpearon contra ella y la hicieron reaccionar a tiempo para detenerlo.

-Ron – dijo ella susurrando cuando sintió los labios del chico chocando con los de ella.

-Ron – repitió ella haciendo que sus respiraciones se mezclaran – Ron – dijo por última vez antes de que aquello se pusiera más intenso y difícil de controlar.

El pelirrojo de inmediato reaccionó y se separó un poco pero aún estaban a una distancia en la que sus narices se tocaban brevemente.

-Hermione yo… - pero la chica se apresuró a hablar primero.

-Ron ¿Qué nos pasa? – decía ella sin separarse de él y haciendo que hablaran en susurros.

-Yo no lo sé, es complicado.

-Ron quiero saber hasta dónde llegará esto – dijo la castaña mirándolo a los ojos.

Él tragó seco y luego habló – No sé ni siquiera porque lo seguimos haciendo si sabemos que no acabará en nada bueno.

-Yo no quiero enredarme, y mucho menos contigo, pero no sé por qué siempre que estamos solos tú y yo las cosas cambian tanto.

-Hermione me pasa lo mismo, siento que sólo quiero estar así ¿entiendes?

-La verdad no – dijo ella confusa.

-Hablo de que sólo quiero besarte y hacer todo lo que hacemos cuando estamos solos.

Hermione no podía creer lo que escuchaba y de inmediato se separó de él para quedar parada – Entonces ¿sólo me quieres para tener sexo contigo? – dijo ella sin ninguna delicadeza.

-¿De qué hablas? Sólo hemos tenido sexo una vez y fue hace un mes.

-Sin embargo, en el último mes cada vez que estamos solos nos limitamos a besarnos y a tocarnos, no me sorprendería que tuviéramos sexo pronto si seguimos a este paso.

-Creí que te gustaba eso y que de alguna forma nos hacía olvidarnos a ambos por lo que estamos pasando – dijo él parándose para mirarla fijamente.

-Ese es el punto Ron, estamos dejando que lo que sea que tengamos nos haga alejarnos de nuestro verdadero cometido y es del ayudar a Harry, en cambio de eso tú y yo nos escondemos para tocarnos y luego actuar como si nada.

-Creí que habíamos dicho que esto no nos afectaría y que actuaríamos como adultos.

-Y yo también creí que habíamos dicho que no lo volveríamos a repetir, pues nada es cierto. Porque sabes muy bien que nos afecta cada vez que lo hacemos, y no es algo muy maduro de nuestra parte.

-Estas armando un drama solo por unos besos insignificantes que nos hemos dado.

-Ah con que eso soy para ti, insignificante.

-Demonios no quise decir eso. Lo que quiero decir es que tú y yo somos solo amigos y unos besos no nos deberían afectar.

-Eso lo dices ahora con los besos ¿Qué será más adelante si nos volvemos a acostar? ¿Me dirás "es solo sexo, tú y yo somos amigos y no nos debería afectar"? – para este momento ella ya estaba enojada con el chico por su actitud.

-Sabes que así no son las cosas ¡Estás exagerando como siempre!

-¡No es cierto! ¡Y baja la voz que vas a despertar a Harry! ¿O quieres que se entere de todo lo que estamos hablando justo ahora y que sepa que le hemos mentido?

-¡No me importa si Harry se despierta o no! Me importa lo que pasa contigo y que entiendas que no eres un pasatiempo para mí.

-¡Pues eso es lo que estás haciendo que entienda!

-¡Eres una cabeza dura!

-¡Y tú eres un idiota insensible!

-¡A veces no entiendo cómo te soporto!

-¡Y a veces yo no entiendo por qué sigo buscándote cuando tengo un problema!

-¡Bien! ¡Entonces no vuelvas a buscarme cuando tengas un problema! ¡Busca a Vicky!

-¡No le digas así! ¡Tú no vuelvas a buscarme cuando estés metido en un problema gordo o en tu defecto cuando tengas ganas de tener sexo!

-¡Bien!

-¡Bien!

Y diciendo esto el chico salió del cuarto hecho una furia maldiciendo por lo bajo por cómo se habían complicado las cosas con Hermione. Al llegar a su habitación se tiró a la cama y se durmió solo para aliviar la confusión y la rabia que tenía en ese momento.

Por otro lado Hermione se quedó mirando la puerta por la que había salido Ron hace unos minutos, y luego de eso tomó su almohada y la volvió a poner en su cara para gritar de frustración y no ser escuchada. Si antes estaba confundida entonces ahora era peor, y no solo estaba confundida, sino también furiosa con el pelirrojo por su actitud.

Sin duda lo que menos quería en ese momento era seguir pensando en él, no se torturaría de esa manera, así que decidió echarse las sábanas encima de ella y dormir a como dé lugar, tratando de concentrarse únicamente en lo que realmente importaba en ese momento, la misión del Ministerio y tratar de que todo saliera de acuerdo al plan.

El amanecer asomó en todos los ventanales del número 12 del Grimmauld Place haciendo que los chicos se levantaran de soslayo para prepararse para la misión de aquel día. No había muchas cosas que empacar ya que Hermione se había encargado de recoger sus pertenencias en el bolso de cuentas y así estar preparados por si no volvían a aquella casa.

Los tres magos abandonaron el lugar y emprendieron camino hasta una calle antes de donde se suponía que estaba la entrada de los empleados del Ministerio. En un callejón tomaron su poción Multijugos tomando la apariencia de tres magos adultos, en Grimmauld ya se habían tomado la libertad de vestirse como ellos para solo taparse con unas capas en lo que caminaban hasta el callejón.

Los chicos siguieron su camino hasta terminar en la entrada de los empleados. Ya dentro del Ministerio se vieron en la necesidad de separarse haciendo que el plan que tenían pensado se desconfigurara por completo, sin embargo, esto no les impediría tratar de conseguir el guardapelo.

Hermione tras la apariencia de Mafalda Hopkirk fue arrastrada por la misma Dolores Umbridge para un interrogatorio a un grupo de nacidos de muggles, la chica pensó que sería un buen momento para obtener el guardapelo así que la siguió. Mientras tanto Ron como Reginald Cattermole fue enviado a cumplir unas tareas impuestas por Yaxley, a lo cual Harry como Albert Runcorn decidió investigar el lugar más a fondo hasta tal punto de llegar a la oficina de Umbridge y recuperar el ojo de cristal del fallecido miembro de la orden, Ojoloco Moody.

Luego de salir de aquel lugar desapercibidamente se reencontró con Ron y se dirigieron a donde suponían estaba Hermione con Umbridge. En efecto, el lugar estaba repleto de personas con padres muggles y la ex profesora de Hogwarts estaba interrogando a una mujer que dio la casualidad de ser la Señora Cattermole, poniendo a Ron en una situación difícil al verse en la obligación de apoyarla ya que ella era su "esposa".

Harry no tardó en atacar a Umbridge y con ayuda de Hermione se desencadenó un pequeño combate en contra de la mujer haciendo que los chicos obtuvieran en guardapelo de Slytherin y liberando así a los nacidos de muggle que se encontraban en esa sala. Sin embargo, no todo era perfecto, al salir de ahí se toparon con el verdadero Reginald Cattermole y justo fue cuando la poción Multijugos perdió su efecto revelando la identidad de los tres chicos.

Yaxley ordenó inmediatamente que cerraran todas las entradas y que capturaran a Harry uniéndose él mismo a la causa, pero los chicos lograron escapar por medio de la aparición conjunta. Para su mala suerte Yaxley tomó a Hermione y vio perfectamente que estaban en Grimmauld Place haciendo que la chica perdiera la concentración, sin embargo, aun así logró zafarse de él y enviarlos a un bosque, lejos de todo.

Al llegar ahí la chica divisó a Harry a unos metros de ella levantándose del suelo pero a su lado estaba Ron, cubierto de sangre y retorciéndose de dolor.

-¡Ron! – dijo ella acercándose y empezando a sacar sus ropas para ver las zonas que sangraban.

Harry no tardó en acercarse y enterarse de lo que pasó – Demonios ¡¿Qué le pasó?!

-¡Sufrió despartición! – dijo ella llorando mientras terminaba de quitar las prendas y veía como zonas de su pecho y su brazo sangraban, el chico sudaba y se quejaba de dolor – Harry busca en mi bolso, una poción que dice Esencia de Díctamo. ¡Rápido!

Mientras Harry buscaba aquella poción ella solo miraba a Ron con ganas de que mejorara – Ron tranquilo, estarás bien – Decía ella entre lágrimas. Eso había sido su culpa ya que ella los transportó. El ojiverde encontró el frasco y se lo pasó a la chica.

Hermione de inmediato empezó a curar a Ron y vio como sus heridas fueron cerrándose haciendo que el chico dejara de quejarse, sin embargo estaba débil.

Harry se dispuso a armar una tienda mágica que la castaña había empacado mientras ella ponía todos los hechizos de protección que conocía para que no fueran encontrados por ningún mago ni muggle que visitara esa área.

La noche cayó ante ellos, por ahora solo se dedicaban a vigilar las afueras y la chica a cuidar de la salud de Ron. Sin embargo, sabían que a partir de aquí estaban solos los tres, ahora si comenzaba el verdadero y duro viaje.

N/A: Hola queridos lectores y lectoras, espero que se encuentren de maravilla y que el capítulos les haya gustado, me hacen feliz cuando comentan así que no dejen de hacerlo jajaja xd. Les deseo fin de semana, cuídense mucho. Besos!