Luego de pasar unos minutos bajo la lluvia asimilando que Ron se había ido, Hermione decidió por su propio bien y el del bebé entrar a la tienda nuevamente.
Ella iba toda empapada por la lluvia y además tenía los ojos aún llorosos, no podía creer que el chico la haya dejado así como así.
Al entrar pudo notar que Harry se encontraba sentado en la cama con la cara entre las manos en señal de preocupación hasta que se percató que ella entró y de inmediato poso su mirada en ella para hablarle.
-Es un maldito idiota – Dijo enojado – No sé por qué demonios lloras por él si nos trató de lo peor.
Hermione estaba tratando de contener las lágrimas que luchaban por salir de sus ojos y luego se dirigió a su mejor amigo – No lo entiendes ¿verdad Harry?
-¿Entender qué? No sé de qué hablas.
La castaña se acercó para sentarse junto a él en la cama y lo miraba seriamente, debía decirle aquello que él no sabía.
-Harry ¿recuerdas lo que él dijo? Esa parte de la conversación que no entendiste.
-Sí, el muy idiota dijo que tú y yo estábamos juntos y luego sacó esa tontería que no entendí de "debe ser de él" refiriéndose a mí – dijo Harry bastante confundido – ¿Me quieres explicar?
Ella dio un suspiro aun tratando de contener el llanto que luchaba por salir a flote – Sabes que llevo varias semanas enferma.
-Sí pero no sé qué tiene que ver eso con esta situación.
-Las náuseas, los vómitos, el cambio de humor drástico, la pérdida del apetito, no eran una enfermedad… Eran síntomas.
-¿De qué?
-Piénsalo un poco, cuando a una mujer le suceden esas cosas es porque algo nuevo en ella ha surgido.
-Hermione no sé mucho de salud pero lo que sé es que ¿tienes síntomas como los de una mujer cuando ella está…? – Entonces Harry abrió los ojos de la impresión – Es imposible.
La castaña no podía decir nada entonces para que su mejor amigo terminara de entender aquello ella se tocó el vientre afirmando las sospechas del chico.
Él apenas pudo articular dos palabras – ¿Estás embarazada?
Hermione asintió con la cabeza antes de romper a llorar desconsoladamente en el hombro de Harry. El chico ante esto solo pudo abrazar a su mejor amiga dejando que se desahogara por completo, sin embargo por dentro no podía evitar sentir tristeza por ella y por la situación en la que se encontraba.
Luego de un buen rato escuchando la lluvia y los llantos de la chica ésta decidió que ya era suficiente, además tenía la necesidad de explicarle todo aquello a Harry. Cuando paró de llorar levantó su cabeza del hombro de él y le dirigió una mirada con los ojos hinchados.
-Gracias – dijo ella agradeciéndole de que la dejara llorar en su hombro.
-¿Estás mejor?
-Un poco, te mentiría si te digo que no me afecta que se haya ido.
-En este momento lo odio como no tienes idea pero sigue siendo como un hermano para mí.
Ella sonrió al ver que Harry no le guardaba rencor a pesar de irse así y dejarlos solos. Entonces el azabache volvió a hablar – Hermione no quiero ser cruel, pero no sé qué decir con respecto a tu embarazo.
La castaña empezó a acariciar su vientre bajo la mirada de su mejor amigo – No tienes por qué decir algo, es algo entre él y yo, aunque se fue y ahora es algo solo mío.
-No digas eso, ni loco te dejaré sola en ese estado, sabes que cuentas conmigo para lo que sea.
-Tú tienes cosas más importantes en las cuales preocuparte.
-Podrán ser importantes, pero hoy me enteré que mis dos mejores amigos serán padres, y aunque él sea un idiota sigue siendo su hijo y en lo que él aparece me veo en la obligación de apoyarlos.
-Harry, debes preocuparte por los horrocruxes. Yo puedo cuidar al bebé sola.
-Ni creas que te dejaré irte de aquí. Somos los más buscados ¿recuerdas? Si te llegan a hacer daño a ti o al bebé no me lo perdonaré.
Hermione no pudo evitar soltar un par de lágrimas y luego abrazar a Harry – Gracias, eres el mejor hermano del mundo.
Él correspondió el abrazo – Para eso estamos, además será mi primer sobrino, nunca creí que tendría sobrinos porque soy hijo único pero ustedes son mis hermanos, es lo menos que puedo hacer por el bebé.
-Serás el mejor tío del mundo.
-En el caso de que sobreviva a la guerra.
-Sí lo harás – dijo ella seriamente – Todos confiamos en que lograrás vencer al que no debe ser nombrado, además si no sobrevives ni el bebé, ni yo, y mucho menos Ginny te vamos a perdonar. Aun tienes que volver a verla, recuérdalo.
-Es lo que más deseo… Si te soy sincero cada vez que los veía a ustedes durmiendo tomados de la mano o cosas así me hacía sentir muy celoso, pero es porque extraño tanto a Ginny.
Hermione no pudo evitar sonreír nostálgicamente al recordar esos momentos gloriosos con el pelirrojo, pero luego pensó en todo lo que pasó antes de que se fuera y fue como si una estaca la atravesara. Harry de inmediato se dio cuenta de ello y habló.
-No tienes que estar triste por él, fue su decisión irse y conociéndolo se va a arrepentir como nunca y volverá.
-No lo creo Harry.
-¿Por qué?
-No tomó muy bien la noticia de mi embarazo.
-¿Cuándo se lo dijiste?
-Hoy en el lago.
Harry la miró confundido – Se supone que tú ibas a bañarte y él solo a vigilar los alrededores – Entonces a ella se le incendiaron las mejillas y él entendió aquello – Maldito idiota, sabía que no iba solo a vigilar los alrededores.
-Basta – dijo ella – No importa lo que hicimos o no allá, la cuestión es que me enteré que estaba embarazada el día que nos atacaron en el mercado muggle, ese día compré un test y lo hice esa noche. Cuando se lo dije se enojó conmigo porque lo guardé como un secreto por unos días… Tenía miedo Harry.
-No es para menos – dijo el chico – ¿De cuántos meses estás?
-Sacando cuentas y de acuerdo a mis síntomas creo que unos 3 meses.
-Hermione sigo teniendo dudas acerca de todo esto.
-¿A qué te refieres?
-¿Por qué nunca me contaron que estaban juntos? Vale no quiero saber desde cuando tienen sexo.
-¡Harry! – dijo ella escandalizada.
-Pero vamos ¿por qué no me dijeron que estaban juntos? Me habría gustado saber que al fin había pasado.
-Porque no estamos juntos, ni lo estuvimos ni lo estaremos.
-No entiendo – dijo él más confundido – Si no estaban juntos y estás embarazada eso quieres decir que… ¡Oh por Merlín!
Hermione estaba realmente roja al ver que su mejor amigo se había dado cuenta de lo que habían estado haciendo desde hace 3 meses. Era realmente vergonzoso aquello.
-Por favor no me mates.
-No te mato porque eres mi hermana y estás embarazada… Pero espera a que vea a ese maldito idiota pelirrojo.
-Harry – regañó ella.
-No lo defiendas, él nos trató de lo peor y además dudó de que ese bebé fuese de él… ¡Por Merlín! ¿Cómo se le ocurre pensar que tú y yo estábamos juntos?
-Estaba cegado por el relicario, vio cosas donde no las hay… Y supongo que también el miedo al enterarse de que yo estoy embarazada.
-Miedo – repitió Harry – ¿Tiene miedo de ser padre pero no tuvo miedo de tener sexo contigo sin protección?
-¡Harry!
-Sabes que es verdad… Además tuvieron sexo siendo amigos y nada más. Demonios es que ni siquiera entiendo cómo llegaron a eso.
-Sólo pasó – dijo ella en su defensa – ¡Y no pienso darte detalles!
-Si me los das tendré más razones para querer castrarlo y luego matarlo.
-Harry ¿podemos dejar ese tema a un lado?
-Por supuesto, además no quiero ponerme a imaginar cuántas veces se quedaron solos y quien sabe que habrán hecho.
-Concentrémonos en qué haremos ahora – dijo ella poniéndose seria – Él se fue pero no debemos parar la búsqueda de los horrocruxes, y aún debemos encontrar la espada para destruir el guardapelo de Slytherin.
-Opino que debemos salir de este bosque lo más pronto posible.
-Estoy de acuerdo ¿Qué sugieres?
-Llevo varios días pensando en un lugar en específico.
-¿Cuál?
-El Valle de Godric.
-¿Por qué? – dijo ella no muy confiada de ello.
-Es el lugar donde Dumbledore nació y vivió de joven, y además ahí murieron mis padres por lo tanto ahí fue donde ya sabes quién casi muere. Debe ser un lugar perfecto para esconder un Horrocrux o en su defecto encontrar la espada.
-Me parece peligroso.
-Pero ¿por qué? Es el lugar perfecto.
-Exacto, él espera que vayas allá y tú se lo pones de lo más fácil. Piensa en todos los peligros en los que estarías si pones un pie en el Valle de Godric.
-Piensa en todo lo que podemos averiguar.
-No me convence la idea de que te expongas de esa manera.
-No nos vamos a exponer.
-¿Por qué lo dices?
-Usaremos poción Multijugos.
Ella bufó – Te recuerdo que se acabó, yo usé la última toma para ir a mercado muggle, y todo para nada porque igual nos atacaron. Además no tengo materiales para hacerla y se tardaría como mínimo un mes.
-¿Quién dijo que no tenemos poción Multijugos?
Hermione quedó anonadada ante esto – ¿De qué hablas?
-Digamos que si tenemos una reserva para casos de emergencia.
-¿De dónde la has sacado? – preguntó ella sin poder creérselo.
-De la Oficina de Umbridge.
-¿De cuándo fuimos al Ministerio? – dijo ella sin poder creerlo.
-Exacto, cuando entré ahí tenía una despensa con varias pociones, muchas no las conocía y se veían raras, sin embargo, ésta tenía etiqueta y la tomé, supe que serviría de algo.
-Eres un verdadero genio.
-Sólo pensé en que lo necesitaríamos algún día, y pues aquí está ¿Iremos al Valle de Godric?
Ella dio un suspiro – No estoy muy convencida aún con la idea, sin embargo, prometí acompañarte y apoyarte en todo, así que lo haré.
-Eso significa mucho para mí… ¿No tendrás problemas con el bebé?
-Creo que debo empezar a aprender a cuidarlo en estas situaciones de riesgo, estamos en guerra y estoy embarazada, lo más lógico entonces es que aprenda a sobrevivir así.
-Si es muy arriesgado prefiero que no vengas.
-Ni hablar, quiero ir contigo.
-¿Estarás bien? Puedes quedarte y vigilar desde aquí tu sola.
-Tranquilo, además si tuviera que vigilar no estaría sola, estaría con… - sin embargo, se arrepintió al momento que dijo aquello ya que aún no se había acostumbrado a la ausencia de Ron.
Al darse cuenta de que él ya no estaba su mirada viajó a suelo y pequeñas lágrimas luchaban por salir nuevamente –Él se ha ido y no volverá, debes entenderlo. Estas sola con el bebé y en lo único que debes preocuparte es en que esté bien – pensaba todo aquello mientras sentía como su garganta ardía.
Harry de inmediato se dio cuenta de ello e intervino – Aprenderemos a arreglárnosla sin él. No vale tus lágrimas.
Sin embargo, Hermione seguía sin sacárselo de la mente – Gracias por escucharme, si no te molesta me iré a dormir.
Él asintió y la imitó acostándose en su propia cama. Pero por el lado de Hermione, ella decidió dormir a partir de esa noche en la cama inferior de la litera, la cama que siempre ocupaba Ron, a Harry aquello no le hizo mucha gracia pero respetaría eso y además no quería discutir con ella después de aquel día tan largo.
Hermione se recostó y se tapó con las mantas que eran de él, aún tenía su olor y esencia, justo a lo que olía su amortentia. Intentaba conciliar el sueño pero era imposible considerando todos los sucesos de aquel día.
Era increíble de creer como esa misma tarde ella y Ron habían estado juntos en el lago, y luego de eso había tenido que decirle de su embarazo. A decir verdad ella se decepcionó mucho al ver su reacción, sabía que se enojaría pero no a tal punto de gritarle y de decirle que el bebé posiblemente no fuese de él, y además luego irse sin escucharla. Aquello dolía muchísimo y no pudo evitar soltar unas silenciosas lágrimas para que Harry no despertara, al mismo tiempo que tocaba su vientre que pronto estaría creciendo.
-Todo se ve tan difícil ahora. Yo debería estar odiando a Ron como nunca en este momento, sin embargo, no puedo evitar preocuparme por él. Demonios quien sabe dónde estará, si tendrá hambre o frío – entonces las imágenes de esa misma noche aparecieron en su mente –Fue un maldito idiota y se dejó llevar por el miserable relicario, cuánto quisiera que no hubiese tenido puesta esa cosa y así habría sido él mismo – y justo en ese momento estrelló contra su cabeza la imagen de Ron bajo la lluvia antes de salir de los límites, mirándole –Al principio se veía frío y sin corazón, pero luego que me toqué el vientre él me miró y fue como si quisiera quedarse a pesar de todo. Esa mirada ya la había visto antes, fue una de esas miradas que siempre me dedica cuando está preocupado por mi… Sin embargo, no puedo evitar pensar en que si llega a volver será difícil perdonarlo –.
Hermione siguió acariciando su vientre mientras aspiraba el olor de Ron que estaba impregnado en esa cama y entonces los recuerdos de sus primeros días de acampada golpearon contra ella haciéndola sonrojar y llorar un poco más –Justo en esta cama fue dónde estuvimos juntos por segunda vez, donde prometimos guardar otro secreto de amigos… pareciera que aquello fue hace tanto tiempo, incluso nuestra primera vez fue hace 3 escasos meses y parece que habría pasado una eternidad – Al recordar aquello no pudo evitar sonreír ante tal noche la que vivieron en el número 12 del Grimmauld Place.
La chica no solo recordaba aquellos días si no todos los que había vivido con el chico hasta entonces, con mucha gracia recordó el día que se conocieron en el Expreso de Hogwarts con unos escasos 11 años y lo mal que se llevaron desde el principio, era difícil de creer todo lo que habían pasado juntos desde ese momento y que ahora iban a ser padres, padres en la más extraña situación del mundo, sin embargo, lo de ellos nunca había sido eso de seguir las reglas. Todo era peculiar con ese par.
Entre más recordaba al chico más le dolía su ausencia y el hecho de que estuviera embarazada y él tuviera ideas equivocadas gracias al maldito horrocrux.
Decidió dormir dejando su mente en blanco y acariciando su vientre como venía haciendo desde hace varios días antes de dormir. Luego de un gran rato logró caer en un sueño profundo, sin poder evitar tener la imagen de vaga imagen de Ron en su mente, y no solo la de él, si no la de ella y un pequeño bebé pelirrojo entre sus brazos, como quisiera tanto que aquello ocurriera, sin embargo, por ahora solo podía soñar con lo imposible, o tal vez no tan imposible después de todo.
N/A: Hola a todos! Por los comentarios pude notar que para este momento todos quieren matar a Ron tanto como Harry quiere hacerlo jajaja, bueno en este capítulo Ron no hizo aparición así que espero que no me odien por ello. Nos leemos mañana en el siguiente capítulo, un beso enorme!
