Abril había llegado y los chicos decidieron que era el momento de ir hasta Ottery St. Catchpole, cosa que hicieron tratando de no perder más tiempo.

Al llegar a aquella colina pudieron divisar a lo lejos la casa de la familia Weasley de dónde habían escapado hace 8 meses, el trío no pudo evitar quedarse mirando ese lugar que había sido su hogar de alguna manera, suspiraron para luego dirigir su vista más arriba donde se encontraba la casa de los Lovegood.

Sin embargo, cuando llegaron a su destino el Señor Lovegood parecía estar nervioso, especialmente cuando los chicos preguntaron por su amiga Luna a quien no habían visto desde la boda de Bill y Fleur, el hombre dio una excusa de que no se encontraba en ese momento aún nervioso y dejó pasar a los chicos de todas formas.

Hermione inmediatamente preguntó al padre de Luna si les podía explicar el significado del símbolo que había visto tanto en el libro de cuentos del Beedle el Bardo y en la carta de la Biografía de Dumbledore, Xenophilius ante esto les dijo que aquella marca representa a las Reliquias de la Muerte. Los chicos estaban un poco confusos ya que nunca las habían escuchado mencionar, entonces el hombre decidió explicarles que se trataba de tres objetos que, de acuerdo con el Cuento de los Tres Hermanos, permiten a quien las posea dominar a la muerte.

Al trío cada vez le daba más curiosidad aquella historia, y siguieron escuchando la nueva información que le proporcionaba el hombre, quien dijo que la Varita de Saúco, era la más poderosa varita que jamás haya existido; la Piedra de la Resurrección, permite traer al mundo de los vivos a aquellos que han muerto; y la Capa de Invisibilidad, oculta a quien la lleva puesta de la vista de los demás, al escuchar esto último pensaron en la capa que Harry heredó de su padre, James Potter, pero decidieron no compartirle nada a Xenophilius y hablar cuando estuviesen los tres solos.

Tal como habían acordado fue una visita rápida por cuestiones de seguridad. Sin embargo, cuando los tres trataban de marcharse, Xenophilius los distrae insistiéndoles a quedarse más tiempo con él, y Harry sospechó que pasaba algo, así que se mantuvo alerta al igual que sus dos mejores amigos.

Finalmente al borde de la desesperación Xenophilius confiesa que los Mortífagos se llevaron a Luna porque en su revista El Quisquilloso, no dejaba de enviar mensajes de apoyo tanto para Harry como para la todos aquellos que estaban contra Voldemort, y confiesa que los mantuvo ahí tanto tiempo con la vaga esperanza de que si entregaba a Harry a los Mortífagos podría recuperar a su hija.

El hombre tras mencionar el nombre de Voldemort que tenía un tabú, lo Mortífagos hicieron acto de aparición de inmediato para ir a por Harry. Hermione sin pensarlo oculta a Ron bajo la capa de invisibilidad, él la tenía tomada de la mano por lo que no estaba totalmente cubierto, además se dejó a ella misma y a Harry fuera. En cuanto los Mortífagos entraron en la habitación en la que todos se encontraban, Hermione desesperada destruye el suelo sin pensar en las consecuencias y lanza un hechizo contra un cuerno de Erumpent, que estalla destruyendo la casa mientras los tres se desaparecen de allí mediante aparición conjunta.

Junto con volver al bosque empezaron a hablar acerca de la nueva información sobre las reliquias de la muerte. Harry está totalmente convencido de que su capa de invisibilidad es la misma que se menciona en el Cuento de los Tres Hermanos, que la Piedra de la Resurrección se encuentra dentro de la Snitch que Dumbledore le dejó en su testamento y que Voldemort está buscando la Varita de Saúco. Hermione por otra parte no se sintió convencida al escuchar que el origen de las Reliquias de la Muerte estaba tras un cuento para niños. Ella trata de hacerle ver a su amigo que no es más que un cuento, pero Harry estaba seguro de lo que decía.

Los días avanzaban mientras continuaban con sus investigaciones, Ron por su parte les mostró otra cosa que había logrado averiguar mientras estaba fuera y que no había tenido la oportunidad de mencionárselos, se trataba de la existencia de Pottervigilancia, un programa de radio clandestino que había sido creado por Lee Jordan y varios miembros de la Orden del Fénix con el propósito de transmitir las noticias que el Ministerio está siendo manipulado y también animar a los magos y brujas del país a que protejan a los muggles y traten de buscar maneras de enfrentarse a Voldemort y los Mortífagos a como dé lugar.

Ante la sorpresiva noticia de que Voldemort estaba probablemente en el extranjero, Harry señala que eso es prueba irrefutable de que él está buscando la Varita de Saúco y así convertirse en el amo de la muerte, sin embargo, en ese momento Harry pronuncia accidentalmente el nombre del Señor Tenebroso, lo cual activa el Tabú, que llama la atención de los carroñeros de la zona.

Hermione al darse cuenta de que estaban por ser capturados consigue cambiar la cara de Harry para evitar que lo reconozcan, pero a pesar de todo los hombre irrumpieron en su campamento y destrozaron aquel lugar mientras los capturaban. No tuvieron delicadeza con ninguno de ellos, ni siquiera con Hermione que se encontraba embarazada. Ron no paraba de tratar de zafarse para ir con ella pero era imposible, aquello solo le daba más rabia e impotencia.

Los hombres revelaron que serían llevados a la Mansión Malfoy, a lo cual a los chicos se les erizo la piel de miedo ante aquello. Los carroñeros tomaron todas las posesiones de los chicos que podían ser de valor y desaparecieron del bosque.

Cuando llegaron a la Mansión Malfoy, los carroñeros no tardaron en anunciar que posiblemente habían capturado a Harry Potter. Los dueños de aquella lujosa y antigua casa los hicieron pasar albergándolos en el salón principal, los tres amigos se encontraban frente a Bellatrix Lestrange acompañada de su hermana Narcissa y el esposo de ésta, Lucius Malfoy.

Ellos al darse que no podrían adivinar tan fácilmente si aquel era Harry Potter decidieron ir por su hijo Draco, quien luego de mirarlo un buen rato no logró estar seguro causando enojo en su padre y su tía.

Bellatrix decidió revisar las cosas que habían traído los carroñeros consigo, llevándose una gran sorpresa al ver una de las tantas cosas que había en el bolso de cuentas de Hermione.

-¡¿Cómo la obtuvieron?! – Gritó asustada la mujer al ver la espada de Godric Gryffindor.

Ninguno de los tres iba a responder aquello, ante esto la mujer no esperó más y ordenó a que encerraran a Harry y a Ron en las mazmorras para interrogar a Hermione.

Ron al darse cuenta de que ella se quedaría sola con esa cruel bruja empezó a gritar – ¡No le hagas daño! ¡Interrógame a mí pero a ella déjala en paz!

-¡Silencio! – Gritó Bellatrix con maldad – Haré lo que quiera… ¡Llévenselos!

-¡No! – Gritaba Ron mientras era llevado por la fuerza sin dejar de mirar a Hermione quien lo observaba asustada – ¡Hermione!

Él y Harry fueron arrojados y encerrados a las mazmorras como si fuesen un par de perros. Ron de inmediato miró a su amigo desesperado.

-Tenemos que salvarla.

-Cálmate, primero tenemos que salir de aquí.

-¡¿Quieres que me calme sabiendo que ella está sola allá arriba con esa malvada bruja?! ¡Está embarazada y esa mujer no tendrá piedad de ella solo por eso!

-¡Te digo que te calmes para poder idear un plan pronto! ¡Ella y tu hijo también me importan!

Sin embargo, ellos no pudieron continuar su conversación ya que se escuchó una voz aguda pero increíblemente familiar que provenía de esa misma mazmorra tan oscura – ¿Harry? ¿Eres tú?

Ron decidió iluminar aquel lugar cuando sacó el desiluminador, y tras hacer esto se revelaron la figura de otras personas prisioneras, que dadas la casualidad eran conocidas. Entre ellos el Sr. Ollivander, Dean Thomas, el duende Griphook y la dueña de aquella voz, Luna Lovegood.

Los chicos quedaron impresionados al verlos así que fue Harry quien habló – Debemos salir de aquí pronto, todos… Hermione está allá arriba con Bellatrix, quien sabe que le harán.

-Es imposible salir – Dijo Ollivander.

Harry estaba a punto de morir de la desesperación, aunque no tanto como Ron. Entonces sintió algo raro en su pierna, al ver hacía abajo notó como sangraba un poco y decidió investigar. Aquello era causa de un pedazo de vidrio que tenía en su calcetín, y sin más una idea surgió en su mente.

-Tengo un plan – dijo él mirando a todos los presentes.

Mientras tanto, en el salón principal Hermione estaba siendo observada de una manera desagradable por Bellatrix Lestrange, ella sabía que era hija de Muggles lo cual no ayudaba en nada a su causa.

La bruja la seguía mirando hasta que le habló mirando su vientre abultado – Te has estado portando mal pequeña sangre sucia. Me pregunto de quién será este bastardo que llevas dentro de ti ¿Del feo o del pelirrojo? – Decía ella con una sonrisa de burla –En fin, no me importa, lo único que quiero saber es ¿cómo lograron entrar a mi bóveda de Gringotts y sacar la espada?

Hermione quedó perpleja ante esta confesión, y respondió con toda la sinceridad que podía – No la sacamos de su bóveda. No hemos estado en Gringotts.

-¡Mientes sangre sucia inmunda! – gritó ella con rabia.

La castaña se asustó ante esto, no quería que le hicieran daño al bebé. Y además la angustiaba el hecho de que Harry y Ron estuviesen en las mazmorras, las cosas estaban realmente difíciles en aquel momento.

-¡Dime cómo han entrado a mi bóveda! ¡O ya verás! – gritaba ella despiadadamente.

-No entramos – dijo Hermione con un hilo de voz y con la garganta ardiendo en señal de que estaba al borde de las lágrimas y que el miedo la invadía.

-¡Mientes! – dijo la mujer aventando un vaso contra la pared el cual se rompió en mil pedazos. Ella se acercó a Hermione y la miró con desprecio – Ya que no quieres decírmelo por tu propia cuenta, lo averiguaré yo misma de la forma más dolorosa.

Bellatrix empujó a Hermione dejándola en el suelo haciendo que la chica se diera un golpe. Ella estaba asustada y lo hizo más al ver como la mujer se ponía encima de ella y la apuntaba con su varita.

-¡¿Cómo y cuándo entraron a mi bóveda y robaron mi espada?!

-No lo hicimos – dijo Hermione mientras lloraba – Por favor.

-No te creo nada sangre sucia inmunda – y al terminar de decir esto la apuntó con la varita – Crucio.

Al escuchar esto Hermione se retorció del dolor, el más grande que había sentido en toda su vida, aquello era indescriptible. Solo podía llorar y gritar de agonía ante esto mientras la cruel mujer escribía con la punta de su varita algo en su brazo izquierdo en lo que se reía con locura ante el sufrimiento de su víctima.

Repetía la maldición mientras seguía dibujando en el brazo de ella, lo cual hacía eso el doble de doloroso. Hermione solo se pedía a si misma aguantar aquello y se repetía mentalmente –Debes aguantar, por el bien de tu bebé… Y porque tienes que volver a ver a Ron, no puedes dejar que lo último que él escuche de ti sean tus gritos de agonía… Resiste – se decía aquello mientras pasaba por una de las peores experiencias de su vida.

Por otro lado, en las mazmorras solo se escuchaban unos gritos de dolor y desespero que provenían del salón, todos los que conocían aquel tono de voz sabían que se trataba nada más y nada menos que de Hermione.

Ron sin duda era el que la pasaba peor hasta tal punto de empezar a gritar entre los barrotes de la celda – ¡Hermione resiste! ¡Maldición! – decía él con frustración mientras fallidamente intentaba abrir la puerta.

-Ron – llamó Harry luego de haber hablado con los demás ya que su mejor amigo aún no le había prestado atención – Tengo un plan, escúchame.

Sin embargo, no pudieron decir nada ya que escucharon unos pasos provenientes de las escaleras a lo cual Harry escondió un pedazo de vidrio que tenía entre sus manos. Al ver quien abría la celda las cosas no mejoraron, era el traidor Peter Pettigrew.

Ron de inmediato le hizo frente con el seño fruncido al que por muchos años fue su mascota – Déjenla ir.

-Apártate – dijo él apuntando con su varita – Vengo por el duende.

Griphook pasó al frente y fue con el hombre quien aún miraba desafiante a Ron, el pelirrojo solo le daba miradas de odio nada normales.

Cuando ambos desaparecieron por las escaleras Harry sacó de inmediato otra vez el vidrio y le habló a Ron – Acabo de usar el espejo de Sirius para pedir ayuda, no tengo idea de qué tipo de ayuda será ni quién la va a enviar, pero tenemos que salvar a Hermione.

-Si le pasa algo moriré Harry – dijo Ron respirando con dificultad – No puedo quedarme un minuto más aquí parado mientras escucho sus gritos.

Antes de que Harry pudiera decir algo se escuchó un "crack" del centro de la mazmorra revelando nada más y nada menos que a Dobby el elfo doméstico.

-¡Dobby! – Dijo Harry.

-¡Harry Potter! – respondió el elfo emocionado.

-¿Has venido a ayudarnos?

-Claro, Dobby siempre estará encantado de ayudar a su amigo Harry Potter.

-Cielos, gracias… Ehm Dobby ¿puedes salir de esta mazmorra fácilmente por aparición?

-Sí, por ser un elfo – dijo con simplicidad.

-Perfecto – dijo mirando a Ron y luego al elfo – Dobby, necesito que lleves a Luna, el Señor Ollivander y a Dean fuera de aquí.

-¿A dónde debe llevarlos Dobby?

Harry se quedó callado tratando de pensar en algún lugar seguro pero nada se le venía a la mente hasta que Ron intervino – A las afueras de Tinworth hay una casa frente a playa, déjalos ahí.

Ron percibió la mirada de Harry quien no conocía ese lugar y luego habló de nuevo para tranquilizarlo – Confía en mí.

-Bien Dobby – Dijo Harry – Ahora llévalos a dónde te dijo Ron y luego… - pero nuevamente escucharon pasos por las escaleras a lo cual se escondieron y apagaron las luces. Sin embargo, solo se trataba de Griphook.

Harry al verlo de inmediato le preguntó – ¿Hiciste lo que acordamos duende?

-Sí – dijo él – Pero aún está torturando a la chica.

A Ron casi se le sale el corazón al escuchar esto y no pudo articular ninguna palabra. Así que Harry se dirigió de nuevo al duende – Griphook vete con el elfo y todos ellos, estarán seguros, nos veremos cuando rescatemos a Hermione – luego Harry miró al pequeño elfo – Dobby ¿cuánto tardarás?

Dobby estaba tomando de la mano a todas las personas que debía transportar y luego habló – Dobby tardará unos pocos minutos, nos veremos en las escaleras.

Y al decir esto último con un "crack" todos desaparecieron dejando a los chicos solos escuchando los gritos de agonía de Hermione quien cada vez se escuchaba en peores condiciones.

Ron no pudo evitar gritarle – ¡Hermione resiste!

-La sacaremos de aquí pronto – dijo Harry dándole ánimos, para éste punto Ron se fijó que el hechizo de Hermione ya había perdido el efecto por lo que la apariencia del chico ya estaba como antes – Andando, debemos esperar a que Dobby derribe la puerta de la celda.

Sin embargo, antes de que el elfo volviera alguien más abrió la puerta, y era Peter Pettigrew. Ante esto los chicos tuvieron que ganar tiempo peleando con él como podían. Al parecer la desaparición de Dobby y el grito de Ron atrajeron al traidor ahí de nuevo.

Pettigrew intentaba estrangular a Harry, pero éste habla – Recuerda que te deje libre cuando merecías morir hace unos años Pettigrew.

Peter Pettigrew dudó un segundo, y tras esto la mano metálica que Voldemort le dio como recompensa por ayudar en su resurrección lo estrangula a él, matándolo.

Los chicos no podían creer lo que veían. Sin embargo, no perdieron tiempo en aquello ya que la puerta estaba abierta y solo debían subir y buscar a Hermione.

Al llegar de nuevo al salón principal pudieron ver a la chica tendida en el suelo casi inconsciente mientras ella con lágrimas en los ojos veía a Bellatrix. Aquella imagen destrozó a Ron e hizo que su furia aumentara más haciendo que saliera a escena de inmediato para pelear con la familia Malfoy al lado de Harry.

La estrategia estaba funcionando ya que los chicos adquirieron muchas habilidades mágicas haciéndolos insuperables, pero Bellatrix al ver que le estaban ganando tomó a Hermione del suelo y puso un cuchillo en su cuello dejando helados a los chicos.

-Si atacan ella lo pagará caro – ordenó la bruja.

La mujer se reía desquiciadamente mientras volvía a hablar – Veo que los chicos quieren participar… Pero si se portan mal ella y el bastardo que llevan dentro se mueren.

-¡No te atrevas a hacerles daño! – rugió Ron con furia.

-O ya veo a quien le abriste la piernas pequeña sangre sucia – dijo ella regocijándose – El hijo de una sangre sucia y un traidor a la sangre, será un bastardo despreciable, y más aun sabiendo que sus padres son los mejores amigos de Harry Potter.

-¡Déjala libre a ella y al bebé! ¡Tómame a mí en lugar de ellos! ¡Por favor! – Decía Ron con frustración mientras veía a la castaña quien solo podía mirar al techo debido a que el cuchillo se encontraba en su cuello.

-¡No me dirás que hacer maldito traidor a la sangre! ¡Debería darte vergüenza!

Entonces como si de un ángel se tratara Dobby apareció en escena distrayendo a los Mortífagos a lo cual distrajo también a Bellatrix, Ron vio el momento adecuado para atacarla logrando desarmarla. Al verse atacada ella soltó a Hermione haciendo que corriera hacia Ron tan rápido como las pocas fuerzas que le quedaban se lo permitían. Harry por su parte logró recuperar la varita de los tres y el bolso de cuentas de Hermione.

La chica llegó a los brazos de Ron sin intenciones de soltarse, él con cuidado la llevó hasta donde era el encuentro con Dobby para escapar de aquel horrible lugar. Cuando todos estuvieron en posición Dobby hizo la desaparición pero antes de esto Bellatrix sumamente frustrada porque habían logrado escapar ella lanzó el cuchillo en dirección a donde estaban los chicos y el elfo, haciendo que el arma desapareciera con ellos.

Los chicos aterrizaron en una playa que Ron conocía bastante bien, a lo lejos podía ver unas figuras que se acercaban corriendo y que más adelante reconoció como Luna, Dean, Ollivander, Griphook, Bill y Fleur quienes querían asegurarse que todo estuviese bien, sin embargo, no lo estaban ya que el cuchillo que había lanzado Bellatrix logró atravesar a Dobby haciéndolo desangrarse hasta la muerte en los brazos de Harry.

Todos los presentes se encontraban impactados ante aquello, el pequeño elfo había sido su héroe y ahora estaba muerto, pero en definitiva quien se encontraba más afectado era Harry a tal punto de llorar su muerte en la orilla de la playa.

Ron y Hermione observaban aún abrazados aquella triste escena, hasta que la castaña se quejó tocándose el vientre.

-¡Ah! – gritó ella debido al dolor.

Ron de inmediato la miró – ¿Qué pasa?

-Me duele – dijo ella señalando su vientre – ¡Ah!

-Resiste, debe ser aún por el efecto de la maldición Cruciatus.

-Ron me duele – dijo ella llorando.

-¡Bill! ¡Fleur! – Gritó Ron haciendo que su hermano y su cuñada se acercaran a donde estaban rápidamente.

-¿Qué sucede Ron? – Habló Bill.

-Es Hermione, a ella le duele – dijo él sin poder explicarlo muy bien.

-¡Ah! – volvió a gritar ella al sentir ese dolor.

-Déjame vegla – dijo Fleur acercándose a la chica y ayudándola a ponerse de pie. Pero cuando hizo aquello se fijó como los pantalones de la chica estaban húmedos, y no parecía precisamente agua.

-¿Qué pasó? – Preguntó Ron sin entender nada – ¿Hermione tus pantalones estaban así de húmedos?

-¡No! – Dijo ella antes de sentir otro dolor – ¡Ah!

Entonces Fleur lo entendió y miró con preocupación a Ron y a Hermione antes de soltar aquello – Ya viene el bebé.

N/A: Hola chicos, pues muchos temían por la parte de la tortura y aquí se las dejo, la verdad fue difícil escribirla mientras imaginaba el dolor por el que pasaba Hermione en ese momento, espero que les guste el capítulo y que sigan comentando, gracias por el apoyo y nos leemos en el siguiente, un beso enorme.