Al cabo de un rato Harry volvió de la oficina de Dumbledore luego de haber visto los recuerdos de Snape en el pensadero y al darse cuenta de su destino, les contó aquello brevemente a Ron y Hermione quienes aún se encontraban al pie de la escaleras, ellos estaban sorprendidos ante esos recuerdos pero Harry no se quedó a discutirlo porque se fue solo al Bosque Prohibido pese la preocupación de sus amigos. Una vez allí, se dio cuenta de que la inscripción que había en la Snitch, "Me abro al cierre", se refería a su muerte y dentro de ella se encontraba la Piedra de Resurrección, la cual utilizó para invocar a los espíritus de James y Lily Potter, Sirius Black, y Remus Lupin, quienes lo animaron y prometieron acompañarlo hasta el mismísimo final, fueron hasta el claro donde se encontraba Voldemort, y lo protegieron de los dementores. Harry, sin embargo, entregándose a su destino permitió que Voldemort le lanzara la maldición asesina siendo invadido por un último pensamiento el cual fue su amada Ginny.

Harry despertó en la Estación de King's Cross. Allí se encontró algo que parecía un bebé malformado, y también se encontró con Albus Dumbledore. Éste se disculpó por todo lo que le hizo pasar a Harry por los Horrocruxes, y le habló no sólo de sus errores de la juventud, sino que también le explicó muchas cosas que el azabache no habría podido intuir, tales como que, al igual que Voldemort no podía morir mientras un fragmento de su alma permanecía en Harry, Harry no podía morir mientras su sangre permanezca en Voldemort.

Harry revivió, pero fingió que estaba muerto. Voldemort le ordenó a Narcissa Malfoy a que comprobara si Harry había muerto, pero después de que el chico le confirmara a la mujer que Draco estaba vivo, ella mintió a Voldemort aceptando la muerte de Harry Potter.

El cuerpo de Harry fue trasladado en brazos de Hagrid y guiado por Voldemort hasta los destruidos patios de Hogwarts donde se encontraban los sobrevivientes a la noche de la Guerra. Hermione al ver el cuerpo de su mejor amigo no pudo evitar soltar unas lágrimas y refugiarse en el pecho de Ron quien la abrazaba sin poder creer aquello, y al mismo tiempo que escuchaban las crueles palabras de Lord Voldemort, sin embargo, esto no fue por mucho tiempo.

Neville sorpresivamente se enfrentó a Voldemort, y éste lo paralizó, para luego ponerle el Sombrero Seleccionador y prenderlo en inminente fuego sobre su cabeza al ver que éste se niega a unirse a él. Para ese momento, Horace Slughorn, los parientes de los magos y brujas que estaban defendiendo Hogwarts y los habitantes de Hogsmeade atacaron sin piedad a los mortífagos. Harry aprovechó la distracción para esconderse bajo la capa de invisibilidad, y Neville valientemente logró sacar la espada de Gryffindor del Sombrero y mató a Nagini destruyendo de esa manera inconscientemente el último Horrocrux.

La batalla se reanudó, pero esta vez los mortífagos estaban perdiendo ya que unos optaban por escapar y otros morían intentando no darse por vencidos, hasta que sólo quedaron dos, entre ellos, la despiadada Bellatrix Lestrange, que estaba luchando con Hermione, Ginny y Luna; y Voldemort, que peleaba con McGonagall, Shacklebolt y Slughorn.

Cuando Bellatrix casi mata a Ginny, Molly Weasley intervino sin piedad y se enfrentó a Bellatrix, apartando a las chicas, y tras un exhaustivo encuentro la mató. Cuando Voldemort sorpresivamente estuvo a punto de matar a Molly, Harry lanzó un encantamiento escudo protegiéndola de esta manera y se quita la capa, revelándose ante todo el mundo y para luego enfrentarse a Voldemort una última vez.

Mientras daban vueltas, rodeados por todos los combatientes, Harry le explicaba a Voldemort los errores que había cometido, desde el momento en el que mató a su madre y a su padre hasta que trató de matarlo a él, señaló que su incapacidad de comprender otros tipos de magia es lo que lo había hecho perder. Y al final, para sorpresa del Mago Tenebroso, Harry reveló que la Varita de Saúco que Voldemort llevaba en sus manos no responde bien a él porque no es su verdadero dueño. Voldemort creyó que era necesario matar al dueño anterior para hacerse con la varita, pero en verdad bastaba con ganar en un combate, y el que logró hacer eso fue Draco Malfoy un año atrás cuando desarmó a Dumbledore antes de que Snape lo matara. Y finalmente cuando Harry desarmó a Draco en la mansión de los Malfoy, Harry se convirtió en el dueño de la Varita de Saúco.

Voldemort encolerizado ante aquella confesión, tuvo más ganas de deshacerse para siempre de Harry Potter y lanzó una maldición asesina contra él, que contraataca con un Expelliarmus. El Avada Kedavra rebota en el Expelliarmus, golpeando a Voldemort con su propia maldición y además por el Expelliarmus, quitándole la Varita de Saúco y matándolo al mismo tiempo.

Después de la batalla, mientras todos se encontraban descansando en el gran comedor, Harry se escabulló con ayuda de Luna, y junto con Ron y Hermione fueron hacía la oficina del director y le dijeron al cuadro de Dumbledore, que conservaría la Capa de Invisibilidad ya que se la habían heredado, pero que la Piedra de Resurrección permanecería perdida en el bosque. Y en cuanto a la Varita de Saúco, decidió primero arreglar su propia varita que estaba rota desde que visitó el valle de Godric, y luego fue colocada en la tumba del Director, el verdadero lugar que se merecía. De esta manera, si Harry moría naturalmente, sin ser vencido por ningún otro mago, el poder de la varita se extinguiría.

Tras hacer esto, los tres amigos dieron por finalizada aquella larga y exhaustiva Guerra, ante lo cual se abrazaron y sonrieron entre sí, todo había valido la pena.

Harry les comentó que iría al Gran comedor a por Ginny, a quien no había visto desde hace varias horas y a decir verdad ya la necesitaba. Sus amigos le desearon suerte y le dijeron que irían a la Torre de Gryffindor, que probablemente estaría destruida pero solo querían ir a un lugar que les trajera buenos recuerdos.

Ron y Hermione emprendieron camino hasta aquel lugar y tal como lo habían sospechado estaba en ruinas, aunque no les importó ir hasta allá y sentarse en uno de los sofás frente a chimenea y recordar cuántas veces habían estado ahí pensando en cómo derrotar a Voldemort a través de los años, y que ahora él estaba muerto, así como muchos seres queridos. Ante estos pensamientos Hermione no pudo evitar entristecerse y desahogarse en el hombro de Ron, quien también estaba conmocionado.

En aquel momento era difícil tener un solo sentimiento ya que todo se resumía en algo épico luego de semejante guerra; sensaciones tales como miedo, alegría, rabia, orgullo, tristeza, paz y demás hicieron que ambos pensaran en su exhaustiva búsqueda aquellos meses, el abandono, la tortura en la Mansión Malfoy, la muerte los padres de Harry, la de Sirius, Dumbledore, la de Dobby, Fred, Remus, Tonks y todos los que se sacrificaron en aquella Guerra desde el comienzo hasta el mismísimo final, incluso luego no pudieron evitar pensar en su pequeña Rose, todo había acabado y ella viviría en un mundo seguro. Luego de todo aquello, ambos jóvenes se recostaron en el sofá e involuntariamente se quedaron dormidos abrazados, inundados aún con diversos sentimientos.

Al cabo de unas horas dos personas más entraron a la sala común de Gryffindor, se trataban de Harry y Ginny quienes venía tomados de la mano. A decir verdad, se sintieron un poco intrusos al ver a Ron y Hermione durmiendo de esa manera, pero ya era hora de que se reunieran en el Gran Comedor con el resto de los Weasley, y ellos tenían muchas horas perdidos de todos los demás. Tuvieron que despertarlos.

-Chicos – dijo Harry.

Ellos removieron de inmediato sobresaltándose y se sonrojaron un poco al ver que Harry y Ginny los habían descubierto durmiendo juntos. Sin embargo, no hicieron bromas al respecto y la pelirroja fue quien habló.

-Chicos mamá dijo que ya es momento de que bajen, todos iremos pronto a la Madriguera.

-¿Ya se han ido todos del castillo? – preguntó Hermione levantándose.

-Quedan solo unas pocas personas – respondió su mejor amiga – Además debemos ir a descansar un poco, mañana serán los funerales de los caídos y…- pero la chica no pudo terminar ya que rompió en llanto recordando a Fred, Remus y su querida amiga Tonks.

Harry de inmediato la abrazó y Ron y Hermione no tardaron en unirse al abrazo, era un momento doloroso para todos pero debían ser fuertes.

-Chicos pueden adelantarse, quiero decirle algo a Hermione – dijo Ron – Vamos detrás de ustedes.

Harry asintió y salió con Ginny aun abrazándola y consolándola. Al quedarse nuevamente solos Hermione no pudo evitar ver que unas lágrimas salían de los ojos de él, quien miraba al suelo para no ser visto. Sin embargo, ella sin previo aviso se acercó y lo abrazó con fuerza dejando que ahora fuese él quien llorara la muerte de su hermano.

-Puedes desahogarte todo lo que quieras – susurró ella abrazándolo.

Estuvieron así unos minutos hasta que se soltaron y él la miró a los ojos intensamente – Gracias.

-Cuando quieras.

-Hermione hay algo de lo que si quería hablarte.

Ella estaba un poco extrañada pero igual lo escuchó mientras seguía hablándole – Tenemos que decirles lo de Rose antes de buscarla en casa de Andrómeda.

Hermione había supuesto de que fuese algo así ya que ella también lo había pensado – Quisiera esperar a que se les pasara la tristeza a todos, pero no podemos esconder a Rose por más tiempo. Además, Andrómeda ya debió haberse enterado de lo de Remus y Tonks, quiero ir a verla y darle mis condolencias, y no quiero que se sienta obligada a cuidar a Rose porque nosotros no le hemos dicho nada a nadie aún.

-Tienes razón, es momento de que ya todos sepan… ¿Te parece bajar, reunirlos a todos los Weasley y decirles?

-Creo que sí, llego la hora – dijo ella algo nerviosa.

Ron notó aquello y la tomó de la mano para darle a entender que no estaba sola en ese momento. Ella le ofreció una sonrisa de confianza y ambos abandonaron la sala común de Gryffindor. Caminaban por destruidos y solitarios pasillos de Hogwarts un poco nerviosos pero seguros de que las cosas saldrían bien. Al llegar al Gran Comedor pudieron notar que en efecto no quedaba mucha gente, de hecho ya no había alumnos, solo algunos profesores y los Weasley, aquello tal vez haría las cosas más fáciles a los chicos.

Ron y Hermione se acercaron a la familia Weasley quienes se encontraban parados en medio del lugar hablando entre ellos sobre lo que se haría aquellos días de luto por la Guerra, y a la vez Molly sin tocar mucho el tema de los muertos ya que rompería a llorar de nuevo, trataba de ver como asignaría la habitaciones de la Madriguera para todos.

Molly al darse cuenta de la presencia de su hijo menor y de Hermione les habló – Niños, me dijo Harry que dormían, es bueno que ustedes recuperaran algunas fuerzas, pero es hora de irnos a casa.

-Mamá – dijo Ron aún tembloroso – Tengo que decirles algo a todos.

-¿Qué pasa Ron? Te ves algo nervioso – notó su madre.

-Señora Weasley – intervino Hermione también con voz temblorosa – ¿Podría decirles a todos que vengan? Así nos iríamos a la Madriguera pronto. Les explicaremos porque nuestra actitud.

Molly los miró preocupada y asintió llamando a todo el clan Weasley acercándose. El primero en venir fue Arthur quien se puso al lado de su esposa, seguido de Harry y Ginny, George que venía junto con Charlie, Percy, y finalmente Bill y Fleur, esto últimos tenían la leve sospecha de lo que les dirían, sin embargo, se mantuvieron en silencio mirando a los chicos.

-¿Qué pasa? – dijo Arthur preocupado.

Ron y Hermione se mantenían tomados de la mano y temblorosos, y fue él quien empezó a hablar – Verán, quizás lo que les voy a decir primero no lo creerán ni se lo explicarán, pero es necesario que lo sepan y yo sé que no es buen momento para decirles por todo lo que ocurrió, pero por favor solo les pido que no se enojen demasiado.

-Ron me tienes con angustia, habla de una vez – dijo Molly.

Ron apretó más fuerte la mano de Hermione y con un nudo en la garganta miró a sus padres y a todos su hermanos y soltó aquello – Hermione y yo tenemos una hija.

A excepción de Harry, Bill y Fleur, ninguno de los presentes parecieron entender lo que acababan de escuchar, y esto hizo que los chicos se asustaran más aún, era peor que no hablaran a que les gritaran. Sin embargo, aquel silencio no duró mucho ya que Molly volvió a hablar.

-Es imposible Ron, si es una broma no es graciosa – dijo seriamente.

-Mamá no me jugaría con esto, te lo digo en serio.

-Pero ¿cómo? – Dijo Arthur – Se supone que ustedes estaban en quién sabe dónde buscando Horrocruxes… ¿En qué momento? Ustedes se fueron en Agosto y estamos a Mayo, y eso son…- y entonces comprendió que los cálculos eran correctos – 9 meses.

-Te lo puedo explicar – Empezó a decir Ron.

-No puedo creerlo Ron – dijo Arthur serio.

-Papá escúchalo – dijo Bill – Podrá sonar loco ahora pero cuando los escuches entenderás por todo lo que pasaron éstos meses.

Sin embargo, Molly fue quien habló esta vez – ¿Qué sabes tú que nosotros no William?

-Mucho mamá – dijo Bill sin inhibiciones – Pero dejaré que ellos les cuenten ya que les corresponde.

-Vale ya basta de rodeos – Dijo Ron mirando a sus padres – Sí, es evidente que lo que hicimos fue irresponsable pero no les voy a dar detalles de eso. Solo les voy a decir que Hermione se enteró que estaba embarazada y el día que me lo dijo tuvimos una pelea por eso mismo y por otras cosas, terminé enojándome tanto que la abandoné a ella y a Harry en medio del bosque.

-¿Qué tú hiciste qué? – Dijo Ginny asombrada ante aquello – ¡Eres un bruto Ronald!

-Ginny déjalo que hable – intervino Bill conociendo la historia de antemano.

-Pero ¿no lo estás escuchando?

-Sólo déjalo hablar.

-Gracias Bill – dijo Ron continuando la historia – Les dije cosas horribles de las que me arrepiento y sufrí como nadie cuando me fui, pero todo gracias a la influencia de un maldito Horrocrux. En fin, estuve vagando solo y miserable por semanas hasta que fui a casa de Bill y les conté todo a ellos, me tuvieron como huésped incluso en navidad poco después logré volver con Harry y Hermione, y aunque me costó que ella me perdonara estuve ahí para ella desde entonces.

-Pero no lo entiendo Ron – dijo Molly – Se supone que si se fueron en Agosto ¿ella ya estaba embarazada?

-De hecho les puedo decir que se embarazó en ese mismo mes pero fue luego de que escapamos – dijo él un poco apenado – Sin embargo, la bebé nació hace dos semanas por lo que se adelantó un poco.

-¿Nació en el bosque? – Preguntó Ginny.

-No, nació en el Refugio – habló finalmente Hermione – Fleur fue quien me ayudó en eso.

-Fleur ¿tú te encargaste del parto? – dijo Molly impresionada.

La rubia asintió y Hermione siguió hablando – Y no solo eso, ella me enseñó lo básico de ser mamá, compró cosas para la bebé y además sanó mis heridas.

-¿Heridas de qué? – preguntó Molly.

Entonces aquí los chicos se tensaron. Hermione decidió alzar la manga izquierda de su chaqueta y mostrar las marcas que había dejado la maldición que decían "Sangre Sucia". Todos los presentes se asombraron ante aquello y fue Ron quien se adelantó a hablar.

-Fuimos capturados por Carroñeros y nos llevaron a la Mansión Malfoy, Bellatrix Lestrange torturó a Hermione con la maldición Cruciatus para que dijera de dónde habíamos sacado la espada de Gryffindor, Dobby nos sacó de ahí y nos llevó hasta el Refugio dónde él murió gracias a un cuchillo que le lanzó Bellatrix, junto con llegar nos dimos cuenta de que la bebé ya venía.

-Por Merlín – dijo Ginny impresionada ante aquello.

-Cariño – dijo Molly maternalmente mirando a Hermione – Sufriste la maldición Cruciatus y diste a luz en el mismo día, sin duda tu dolor solo lo comprendes tú misma.

-Me atrevería a decir que Ron también lo comprende, fue él quien me salvó de Bellatrix e incluso la desarmó, y no me dejó sola durante el parto, siempre estuvo conmigo – dijo ella apretando fuertemente su mano.

-Chicos – dijo Arthur – De verdad me cuesta creer todo lo que sufrieron y que aun así salieran adelante con su hija.

-¿Dónde está ella? – Preguntó Molly.

-Con Andrómeda – dijo Hermione – Tonks y yo íbamos a quedarnos con ella pero no lo resistimos, Teddy y Rose están con ella desde anoche.

-¿Rose? – preguntó Ginny.

-Así se llama, Rose Weasley – dijo Ron sonriendo a su hermana.

-Entonces – dijo Molly sonriendo a su esposo – Arthur somos abuelos.

-Y yo soy tía – Expresó Ginny emocionada.

-Vaya chicos – dijo Charlie quien se había mantenido callado con sus hermanos – Ustedes sí que saben animarnos. Felicidades.

-Charlie tiene razón, espero que sean felices con su pequeña hija – añadió Percy.

Ron y Hermione sonrieron y luego vieron como George se acercaba. Era extraño verlo a él solo sin su gemelo. Él les habló – Estoy feliz de ser tío de una hija de ustedes dos y sé que Fred lo habría estado también, no saben cuántas bromas habíamos planeado para cuando fuesen novios.

Entonces aquí los chicos se tensaron mucho al hacerles la mención de la palabra "novios", cosa que ellos no eran y decidieron aclarar.

-No somos novios – dijeron al mismo tiempo causando confusión ante los presentes.

-¿Qué? – Dijo Ginny – ¿Cómo que no son novios?

-Ronald – empezó diciendo su madre – ¿Cómo es que tienen una hija y no son novios?

-Explícate Ron – dijo seriamente Arthur.

-Verán – empezó a decir el pelirrojo bastante incómodo – No quiero darles detalles porque saben el proceso por el que hay que pasar para tener hijos.

-¡Ronald! – dijo Hermione completamente roja de la vergüenza.

-Bueno el punto es que Hermione y yo tenemos una hija pero no somos pareja, sólo amigos ¿me captan? – aquello lo dijo con tanta naturalidad que hizo que Arthur explotara.

-¡¿Me estás diciendo que fue sexo entre amigos?!

-¡Papá no lo digas así!

-Ron, tú y Hermione comieron postre antes de la cena – dijo George preocupado pero sin dejar de sonar divertido.

-No es momento para bromas George – dijo Molly – Ronald sólo dinos que fue lo que pasó.

-Vale ¡ella y yo lo hicimos! Y luego nos arrepentimos porque sabíamos que fue un error, pero ya pasó, ella y yo tenemos una hija pero somos amigos ¿sí?

Aprovechando que Ron hablaba con sus padres Ginny no pudo evitar ponerse al lado de Hermione y susurrarle al oído – Error o no tienes que contarme cómo pasó.

-Ginny – dijo Hermione en susurro – No es el momento.

-Sí pero tendremos tiempo, tienes mucho que contarme.

Sin embargo, las chicas dejaron de hablar ya que la cosa seguía tensa con los Señores Weasley. Ron seguía hablando – Sé que suena disparatado y fue irresponsable pero deben saber que ambos vamos a salir adelante con Rose a como dé lugar, ha sido nuestra meta desde que supimos que Hermione estaba embarazada. Aún no sé dónde vamos a vivir ni cómo vamos a mantenerla pero lo haremos.

Arthur suspiró – Vale Ron, sabemos que acabamos de salir de una Guerra y todos hemos pasado por muchas tragedias. Tal como teníamos planeado Hermione vendrá a la Madriguera, y ahora vendrá con la bebé, se quedarán ahí hasta que sea necesario.

-¿Lo dices en serio papá? ¿No vas a echarme?

-Por Merlín Ron, eres mi hijo y es un momento difícil, necesitas apoyo y sin duda tú madre y yo te lo daremos.

-Tú padre tiene razón – intervino Molly – Y bajo ningún concepto permitiré que tengan a mi nieta en la calle teniendo tantas habitaciones disponibles en la Madriguera, cuenten con nosotros.

-Son los mejores padres del mundo – dijo Ron acercándose para abrazarlos a los dos fuertemente – Los amo, de verdad serán abuelos fantásticos.

Cuando se alejaron los señores Weasley no pudieron evitar acercarse a Hermione quien aún se encontraba algo nerviosa y la abrazaron con fuerza.

Arthur fue quien habló primero – Sabes que te queremos como a otra hija y el hecho de que nos hagas abuelos es lo mejor del mundo en este momento, que no te de pena contar con nosotros.

-Gracias, de verdad estaba muy preocupada por lo que pondrían pensar de mí.

-Tranquila cariño –Dijo Molly – Es un momento difícil y la familia siempre se debe ayudar.

-Muchas gracias, de verdad – cortaron el abrazo y Arthur fue hacía donde estaba Ron.

Aprovechando el momento a solas Molly se acercó y le habló a Hermione en voz baja – Yo sé que no son novios pero sé que vendrán cosas buenas para ustedes, y siempre soñé que entre todos los nietos que tendré un día alguno fuera de ti y de Ron.

Hermione se puso bastante roja ante aquello pero no pudo decir nada ya que el chico se acercaba a ella y a su madre.

Molly volvió a hablar – ¿Cuándo buscarán a mi nieta? No puedo esperar para verla.

-De hecho estaba hablando con papá, ustedes se adelantarán a la Madriguera y Hermione, Harry y yo iremos a casa de Andrómeda por Rose… Además Harry quiere ver a Andrómeda y hablar con ella.

-Pobre Andrómeda – dijo Molly – Al parecer ahora solo tiene a su nieto Teddy.

-Harry es el padrino de Teddy y hablará con ella para que ambos se encarguen de él, aunque primero supongo que debe asimilar lo de Remus y Tonks.

-Sí, hablaré con ella mañana en el funeral – dijo Molly un poco triste al recordar aquello – Entonces los veo en la Madriguera.

-Nos vemos más tarde mamá.

-Cuídenseme mucho – añadió la mujer.

-Hasta pronto señora Weasley – dijo Hermione.

La mujer les dio una última sonrisa y se unió al grupo que iría a la Madriguera. Harry se acercó a sus mejores amigos y les habló.

-¿Listos para ir a buscar a su hija?

Ellos asintieron sonriendo ante la emoción de volverla a ver luego de aquella horrible batalla. Los tres se tomaron de las manos y fue Hermione quien hizo la aparición conjunta, de un momento a otro los tres amigos estaba fuera del lugar que los vio crecer y que fue su casa por tantos años, Hogwarts.

N/A: Hola chicos, espero que estén de maravilla y que les guste este capítulo. Sé que muchos estaban ansiosos por ver la reacción de los Weasley por lo de Rose y espero no haberlos decepcionados. Gracias por los comentarios, sigan así;). Nos leemos en el siguiente, un beso enorme y feliz fin de semana!