Los tres amigos aparecieron frente a la casa de Andrómeda Tonks en cuestión de segundos, no tenían idea de la hora que podría ser ya que desde hace mucho que no tenían noción del tiempo pero suponían que debía ser alguna hora de la tarde aunque se encontrara algo nublada.
Harry fue quien se atrevió a acercarse a la puerta y tocar, unos minutos después la mujer apareció en el umbral asombrada ante la visita de Harry y sus amigos, ella de inmediato lo abrazó llorando y le habló.
-Ustedes si lo lograron.
Harry no tuvo de otra que responder su abrazo con fuerza y hablarle ya que era obvio que ella sabía que Remus y Tonks estaban muertos – Lo siento tanto Andrómeda.
-Oh Harry, primero mi esposo y ahora mi hija y mi yerno – dijo la mujer llorando con más fuerza.
-Ya todo ha acabado Andrómeda – dijo Harry mirándole.
Hermione no pudo evitar en acercarse a la mujer y abrazarla dándole apoyo, la chica lloraba mientras le hablaba a Andrómeda – Lo siento mucho, nosotras debíamos quedarnos aquí pero yo no podía quedarme tranquila y… siento que fue mi culpa que ella decidiera ir al Castillo.
-Oh Hermione – dijo la mujer – No tienes que culparte por nada, aunque tú te hubieses quedado estoy segura de que Nymphadora igual hubiese ido a esa Guerra a luchar al lado de Remus, mi hija era bastante obstinada en ese aspecto.
La castaña se separó aun con unas pocas lágrimas en los ojos y luego se giró al sentir la presencia de alguien detrás de ella, era Ron, él primero le acarició el hombro para que se tranquilizara y luego abrazó a Andrómeda y le habló.
-Lo siento mucho… Aún no se ha recuperado de la muerte de su esposo y ahora la de Remus y Tonks – dijo él.
-Oh Ron te pareces tanto a Arthur… Él y mi esposo eran muy amigos y verte a ti es como si volviera a nuestros tiempos en Hogwarts… Pero no los aburriré con los relatos de una anciana, por favor pasen.
Los tres magos entraron a la casa en silencio, era triste volver a aquel lugar ya que en la sala había varias fotos en las que salían tanto Ted y Tonks, e incluso había una en la que salía ésta junto con Remus y el pequeño Teddy recién nacido, se veían de lo más felices.
Hermione no pudo evitar entristecerse ya que Tonks se veía tan feliz en aquella foto siendo madre por primera vez y ahora no podría experimentarlo. Sin embargo, ella fue sacada de sus pensamientos por Andrómeda quien le habló.
-Ron, Hermione – dijo la mujer atrayendo la atención de los dos – Sé que están ansiosos por ver a su hija, ella está arriba, ya sabes en cual habitación Hermione.
-Sí, gracias Andrómeda – dijo la chica entendiendo las indicaciones de la mujer.
-Harry tú puedes subir a ver a Teddy si quieres, yo te llevaré.
-Eso estaría bien, gracias – dijo el azabache.
Todos los presentes subieron las escaleras hasta el segundo piso de la casa para llegar a un pasillo dónde estaban las puertas a las habitaciones. Harry y Andrómeda se quedaron en la primera de ellas pero Ron y Hermione avanzaron hasta el final del pasillo donde la chica había dejado a su hija la noche anterior antes de irse a Hogwarts.
Al llegar abrió cuidadosamente la puerta y pudo divisar la cuna que estaba en la habitación. Ella y Ron se acercaron sin pensarlo dos veces y al asomarse pudieron encontrar a su pequeña pelirroja despierta mientras tenía entre sus manos una maraca color rosa que le había regalado Fleur.
Hermione no pudo evitar sonreír y cagarla entre sus brazos – ¡Rose! – la chica abrazaba a su hija y lloraba de la emoción al verla y al saber que todo lo malo había acabado.
Ron sonreía al ver aquella escena y no pudo evitar acercarse a sus dos chicas abrazarlas con fuerza. Él se acercó a Rose y le dio un beso en su cabeza – Aquí estamos otra vez contigo Rose. Ya se acabó todo y estaremos los tres juntos.
Hermione aún con unas lágrimas en los ojos miraba a Ron intensamente mientras él le decía todo aquello a su hija, de verdad que en ese momento no le cabía la felicidad y no pudo resistirse a abrazarlo con fuerza y susurrarle – Gracias por cumplir tu promesa, te quiero.
Él se limitó a abrazarla más fuerte y luego darle un beso en la mejilla – Lo hice por ustedes dos – dijo sin separarse de ella.
Aquella era una hermosa escena digna de ver, y aunque ellos no se percataran ahí parados en el umbral de la puerta se encontraban Andrómeda y Harry quien tenía en sus brazos a Teddy, todos sonreían ante tanta felicidad por parte de los chicos.
Ellos al cortar el abrazo se dieron cuenta que estaban siendo observados desde hace rato e incluso se pusieron un poco rojos. Sin embargo, Harry no hizo bromas al respecto, solo se limitó a sonreírles. En cambio, Andrómeda conmovida si dijo algo.
-Los veo a ustedes con Rose y es como si viera a Remus y Nymphadora con Teddy – dijo ella conteniendo las lágrimas – Estoy tan feliz porque ustedes volvieron con su pequeña.
-Andrómeda todo va a estar bien – dijo Hermione acercándose aún con Rose en sus brazos – No estás sola, te vamos a ayudar y estoy segura que Teddy te necesitará ahora más que nunca, sé fuerte.
-Gracias – dijo la mujer – Quisiera saberlo todo.
-¿A qué se refiere? – dijo Ron acercándose confundido.
-Quiero que me cuenten como sucedió, cómo murieron Nymphadora y Remus.
-Andrómeda – dijo Harry – Mejor vamos a la sala a sentarnos y podremos hablar con más calma.
-Está bien – aceptó ella empezando a bajar las escaleras.
Todos bajaron hasta la sala y se sentaron en los muebles en silencio. A decir verdad aún no querían conmemorar los recuerdos de tan fatídica y trágica noche, pero Andrómeda merecía saber quién había asesinado a su única hija y a su yerno.
Harry suspiró y se dirigió a la mujer – ¿Cómo te enteraste que Remus y Tonks estaban muertos?
-McGonagall vino personalmente a decírmelo hace unas horas, dijo que no era correcto decírmelo por un patronus, pero sin embargo, su visita fue corta y no me dio detalles.
-Entonces no sabes nada de lo que pasó – dijo Hermione dándole a Rose a Ron ya que quería tenerla un rato después de aquella noche.
-Sólo sé que mañana es el funeral de los caídos, aunque no sé quiénes más fallecieron.
Para este momento Ron se tensó y bajó la vista. Hermione de inmediato le abrazó ya que lo tenía a su lado. Andrómeda no comprendía aquello entonces fue Harry quien con todo el dolor de su alma se lo explicó – Fred es uno de los fallecidos.
-Oh por Merlín – dijo la mujer yendo a donde estaba Ron para abrazarlo – Lo siento tanto, no puedo imaginar cómo están Molly, Arthur y todos tus hermanos.
-Tranquila Andrómeda, mamá lo está tratando de llevar lo mejor que puede, sin embargo, mañana es el funeral y sé que será inevitable que llore como nunca.
-Molly es una mujer fuerte.
-Igual que tú – dijo Hermione – Y ambas saldrán adelante a pesar de las pérdidas que dejó la Guerra.
Andrómeda le dedicó una sonrisa a Hermione y volvió a sentarse para reanudar la conversación. Ella fue quien habló – Quiero saber quiénes mataron a Nymphadora y a Remus.
Harry tragó grueso y con un nudo en la garganta evitando mirar a Teddy le respondió a la mujer – Remus fue asesinado por Dolohov – ante esto tomó un suspiro antes de decir lo más doloroso – Y a Tonks la mató Bellatrix.
Al escuchar aquello Andrómeda no pudo evitar romper en lágrimas como cuando se enteró que su esposo había muerto en manos de los carroñeros. Harry se acercó a abrazarla para que ella desahogara todo el dolor por el que estaba pasando, era una situación difícil para la pobre mujer.
Sin embargo, entre lágrimas Andrómeda logró hablar – No puedo creer que la maldad de mi hermana haya llegado a tal punto de matar a su propia sobrina.
-Ella no merece ser llamada tu hermana – Soltó Ron – Yo sé que los hermanos pelean mucho entre sí, pero Bellatrix y Narcissa se avergonzaban de ser tu hermana solo porque te casaste con un hombre nacido de muggles. A Bellatrix no le importó hace unos años matar a Sirius que era su primo y por lo que veo tampoco le importó matar a su propia sobrina y creo que es lo más horrible del mundo, pero sin embargo, tú eres una mujer excepcional y no mereces ser llamada hermana de una basura como Bellatrix.
Aquello dejó helado a todos los presentes a tal punto que ni la misma Andrómeda podía creer lo que estaba escuchando. Ron siguió hablando – Sé que tú familia te juzgo de la peor manera solo por no ser como ellos, pero a pesar de todo el dolor que has sufrido al perder a tu esposo, tu hija y tu yerno no se compara con todo lo malo que ellos van a pasar, ya que Bellatrix está muerta y Narcissa pasará mucho tiempo en Azkhaban con Lucius.
Esa confesión dejó helada a Andrómeda – ¿Bellatrix está muerta?
-Sí – respondió Harry.
-¿Cómo?
-Mamá la mató cuando ella quería asesinar a Ginny – dijo Ron seriamente.
Andrómeda no dijo nada ante aquello simplemente bajó la cabeza hasta quedar mirando el suelo. Harry decidió hablarle – Es hora de seguir adelante, tal vez Remus y Tonks ya no estén pero Teddy si está y él nos necesita, a mi como su padrino y a ti como su abuela ¿Estarás conmigo en esto Andrómeda?
La mujer alzó la vista y miró a su nieto que estaba en brazos de Harry – Lo haré, se lo debo a Remus y Nymphadora, y sobre todo se lo debo a Ted que estaba muy emocionado por ser abuelo.
Harry, Ron y Hermione le sonrieron a la mujer ante la decisión que había tomado, después todo el sufrimiento y las pérdidas de aquella fatídica Guerra, Teddy tendría una familia, tal vez una sin sus padres lo cual era doloroso, pero una familia amorosa al fin al cabo, y eso era más que suficiente.
Los chicos estuvieron media hora más con Andrómeda antes de volver a la Madriguera con la pequeña Rose, Harry prometió ir a ver a Teddy los siguientes días y así tanto él como la mujer estarían con el niño.
Los tres amigos se encontraban frente a la Madriguera caminando hacia la puerta para entrar a aquel lugar que tenía tanto tiempo sin visitar, parecía que hubiesen pasado muchos años cuando solo había transcurrido uno, sin embargo, muchas cosas habían ocurrido desde la última vez que estuvieron ahí.
Ellos entraron al hogar aunque no todo era como cuando se fueron. El día que escaparon a pesar de que estuvieran en una boda se encontraban en tiempos de guerra y debían estar en alerta permanente tal como decía el fallecido Ojoloco, pero ahora todo había acabado y sin duda esa casa no volvería a ser la misma y todos sabían que era por el dolor de perder a Fred y a todas las personas queridas en aquella horrible guerra.
Caminaron hasta la sala dónde pudieron encontrar a todos los Weasley sentados manteniendo conversaciones en voz baja o simplemente en silencio. Sin embargo, aquello se perdió cuando Harry hizo acto de presencia y Ginny se acercó para abrazarlo, aunque la verdadera atracción fue cuando Hermione y Ron entraron a la sala y todos se fijaron en la pequeña que el chico traía entre sus brazos.
Ginny al estar tan cerca de Ron no pudo evitar separarse de Harry y saltar hacía su hermano para tomar a la pequeña entre sus brazos – ¡Es mi sobrina! ¡Y es pelirroja!
Molly se levantó del sillón y se acercó a su hija quien le mostró a la niña que miraba a todos con curiosidad – Oh es mi nieta – luego miró a su esposo con lágrimas en los ojos – Arthur ven a verla, tiene los ojos de Ron.
El hombre se levantó y fue hasta donde estaba su esposa y su hija mirando a su pequeña nieta – Sin duda es una Weasley en todo su esplendor.
Charlie, Percy y George no se demoraron en levantarse para conocer a su sobrina, por otra parte Bill y Fleur se quedaron apartados ya que ellos si la conocían y sabían que los demás estaban emocionados por ver al nuevo miembro de la familia Weasley.
George miró a Ron y Hermione y les sonrió pícaramente, no había sonreído ni hecho un chiste desde que su gemelo había muerto pero decidió decir aquello ya que es sin duda algo que hubiese hecho Fred – Buen trabajo chicos.
Ron y Hermione se sonrojaron al entender el verdadero sentido de esa frase que les dijo George pero no le dijeron nada al respecto, simplemente se limitaron a ver como todos se emocionaban al observar a su hija.
Molly se acercó a los nuevos padres con Rose en brazos y se la tendió siendo Hermione quien la tomara. La mujer luego les habló – Estoy tan emocionada por mi nieta, de verdad debemos darles las gracias por traernos algo de felicidad en este momento tan difícil, aunque sé que pasaron por muchas cosas.
-Gracias a ustedes mamá.
-¿Por qué? – preguntó la mujer confundida.
Pero fue Hermione quien se adelantó a responder – Porque ustedes son maravillosos, porque a pesar de todo por todo lo que tienen que lidiar en este momento abrieron un espacio para aceptar a nuestra hija, que a pesar fue irresponsable la forma en la que ella vino al mundo a ustedes eso no les inmutó, simplemente nos están apoyando pese a nuestra irresponsabilidad y al hecho de que escapáramos.
-Oh mi querida niña – dijo Molly maternalmente – Siempre los vamos a apoyar, sabes que siempre has sido como una hija para nosotros, no dormiríamos tranquilos si los dejáramos en un momento así, los ayudaremos en todo lo que podamos.
-Gracias Señora Weasley.
-Te he dicho muchas veces que me digas Molly querida – dijo la mujer antes de hablarles a los dos de nuevo – Ya me iba a poner a hacer la cena antes de que llegaran, comeremos temprano para descansar ya que mañana es el funeral de los caídos.
-Mamá ¿ya repartiste las habitaciones?
-De hecho sí – dijo Molly – Todos dormirán en sus respectivas habitaciones a excepción de Harry y Hermione… Antes de saber de Rose había asignado a Hermione con Ginny como siempre y a Harry contigo, pero creo que Harry dormirá en la habitación de George y Hermione podríamos poner la cuna de Rose en el cuarto de Ron y tú dormirías ahí, sé que como madre debes despertarte varias veces por la noche.
-De hecho sí, estar en la misma habitación que ellos dos hará las cosas más fáciles, gracias Molly – dijo la chica.
-Sólo espero que no hagan cosas indebidas mientras Rose duerme – dijo Charlie quien no pudo evitar bromear ante aquella situación.
-¡Charlie! – dijeron Ron y Hermione escandalizados.
Él solo pudo reírse junto con su hermano Bill quien no decía nada pero igual no podía evitar molestarlos ante tal situación, era un objetivo fácil.
-Bueno niños – dijo Molly dirigiéndose a Harry, Ron y Hermione – Pueden subir a tomar un baño y a cambiarse para la cena.
Los tres asintieron y empezaron a subir las escaleras, pero no sin antes escuchar un último comentario proveniente de Bill – Ron y Hermione pueden tomar un baño pero procuren que sea por separado.
-¡Bill! – dijeron los mencionados bastante rojos mientras escuchaban las fuertes risas de los hermanos Weasley.
Los tres amigos subieron, Ron y Harry se turnaron para utilizar el baño del tercer piso mientras Hermione utilizó el que estaba frente a la habitación de Ginny. Para la hora de la cena ya todos se encontraban sentados en la mesa, era la primera cena en familia desde que la guerra había terminado, la primera cena con Rose, la primera cena desde el regreso de Percy pero sobretodo la primera cena sin Fred, y eso hacía que fuese silenciosa.
Al terminar de comer nadie dijo nada, solo se limitaron a levantarse y ayudar a Molly a recoger la mesa y lavar los platos para luego cada quien subir a su respectiva habitación. Ron y Hermione subieron con su pequeña en brazos hasta llegar al cuarto del chico.
Hermione se dedicó a ponerle a Rose una de sus pocas pijamas y luego mecerla entre sus brazos para dormirla. Ron se acercó a ella y se sentó a su lado sin decir una sola palabra hasta que Rose logró conciliar el sueño y Hermione la puso en la cuna que Ron había trasladado al cuarto.
La castaña se quedó por unos momentos observando a su hija mientras dormía plácidamente, era la primera noche en paz que tenían y era imposible de creer, entonces la chica no pudo evitar en pensar en sus padres quienes se encontraban desmemorizados en Australia y silenciosamente empezó a llorar con la cabeza abajo.
El chico quien no la había perdido de vista ni por un segundo se acercó a ella y la tomó de la mano hasta sentarla junto a él en la cama. Él la miraba mientras acariciaba sus manos y le limpiaba las lágrimas.
-¿Qué pasó? – preguntó el pelirrojo.
Ella apartó la mirada del suelo y posó sus ojos en él – Estaba pensando en mis padres.
-Supuse que apenas terminara todo esto de la Guerra estarías ansiosa por irlos a buscar.
-Y eso es lo que me hace sentir egoísta.
-¿Por qué te sientes egoísta? – preguntó él extrañado.
-Porque justo ahora tú y toda tú familia están sufriendo por la muerte de Fred y además Andrómeda está dolida con la muerte de Remus y Tonks, y aun así yo solo puedo pensar en buscar a mis padres – dijo ella llorando.
Ron se acercó a ella y la abrazó con mucha fuerza mientras le susurraba – Yo sé que tú estás sufriendo con lo de tus padres tanto como yo estoy sufriendo por lo de Fred, además tú tienes casi un año sin verlos ni saber nada de ellos, sé que es duro.
-Los extraño tanto Ron – dijo ella devolviéndole en abrazo.
-No lo dudo – dijo él y entonces fue cuando se separó para mirarla de nuevo – ¿Cuándo piensas ir por ellos?
Ella se sorprendió ante la pregunta – La verdad aún no lo he pensado, primero quiero estar para los funerales y no quiero irme tan pronto, además esta Rose.
-Sabes que sea cual sea la fecha y el momento que elijas yo te acompañaré ¿cierto?
-¿Tú qué? – dijo ella sin creerlo.
-Te acompañaré, ni loco te dejaré sola en un momento así… Además no sabes cuánto tiempo tardarás en encontrarlos, necesitas compañía.
-Ron pero está Rose, a ella no la podré llevar y no se puede quedar sola.
-Sabes que ya había pensado en eso, y estoy seguro que mi madre y Ginny estarán fascinadas de cuidarla mientras tú y yo no estamos.
-Ron me parece un abuso que la dejemos con Molly por tiempo indefinido.
-Ella entenderá que es porque tienes que buscar a tus padres, además piénsalo así, no podemos aparecer allá con Rose, primero les tienes que explicar todo lo que pasó.
-Tengo miedo.
-¿De qué?
-De que no acepten a Rose, y de que no me apoyen en esto y sobretodo de que no me perdonen por haberles borrado la memoria.
-Pero tú les vas a explicar porque lo hiciste y sabes que lo van a entender, hiciste todo eso porque los amas y querías ponerlos a salvo, y así fue.
Ella se quedó callada mientras miraba su mano enlazada con la de Ron y éste volvió a hablar – Esperaré a que tú me digas cuando quieres ir por ellos.
-Quiero estar con Rose en sus primeros meses, creo que lo mejor es esperar a que ella crezca un poco más y a que se acostumbre a tu familia. Además debo buscar un empleo de medio tiempo para comprar pasajes de avión y las cosas de Rose.
-Más bien debemos buscar un empleo, también quiero comprarle cosas a Rose y el pasaje para ir contigo… Y tengo que buscar un lugar para que vivamos.
-¿Qué? – preguntó ella asombrada.
-No vamos a vivir con Rose aquí toda la vida, sólo tenemos este cuarto y pronto no será suficiente, necesitamos un lugar así sea pequeño.
-¿Quieres que vivamos los tres juntos?
-Bueno tú eres su mamá y yo su papá, lo correcto es que crezca y nos vea a los dos conviviendo con ella, aunque no estemos juntos – esto último lo dijo con un tono apagado.
Hermione lo miraba nerviosa pero sin decir nada. Luego unos minutos en silencio él decidió seguir hablando – Sé que me dijiste que solo me dejara llevar y que luego hablaríamos de nosotros pero…- sin embargo él no pudo terminar la oración ya que ella se había inclinado a él y lo había besado.
Ron se encontraba entre sorprendido y extasiado ante aquello y no pudo más que responder al beso con mucho furor. El contacto cada vez se hacía más intenso a tal punto que se encontraban abrazados recorriendo el cuerpo del otro con sus manos y podían sentir como aquel choque de pieles podía quemar. Pequeños gemidos salían de sus bocas al sentir el roce de lenguas del otro, ese encuentro hubiese llegado a más si ella no hubiera cortado el beso apenada.
-Lo siento Ron – dijo ella nerviosa lo suficiente cerca de él como para que sus alientos se mezclaran – Soy una tonta, no debí besarte cuando estabas hablando.
Sin embargo, Ron no dijo nada sino que volvió a besarla sin poder resistirlo, reanudando aquel roce y el contacto de pieles ardiendo. Hermione pasó sus brazos por el cuello del chico y lo atrajo hacía ella para que se recostaran en la pequeña cama sin dejar de besarse. No saben cuánto tiempo pasó pero nunca separaron sus labios ni dejaron de soltar de vez en cuando algunos gemidos.
Hermione dejó aquello por un momento y lo miró a los ojos para hablarle – Ron ¿Qué somos?
Él respiraba con dificultad y aun así le respondió – Seremos lo que tú quieras que seamos.
-¿Te molestaría por ahora ser solo los padres de Rose?
-Cómo tú quieras para mi estará bien. Pero sabes que me tendrás aquí para cuando quieras hablar de nosotros.
-Necesito aclararme Ron.
-Tómate tu tiempo para aclararte. Sin embargo, eso no cambiará mi idea de que vivamos los tres juntos apenas tengamos dinero y un lugar.
-¿No será un poco raro?
-¿Cuándo ha sido normal algo entre nosotros?
-Creo que tienes razón, siempre somos una caja de sorpresas.
-"Siempre el tono de sorpresa" – ella sonrió al escuchar esa frase, sin duda era la que más los definía.
-¿Quieres dormir ya? Mañana será un largo día – dijo la chica.
-Creo que sí, además Rose no tardará en despertar para darle de comer y necesitamos dormir un poco – esto lo dijo mientras se quitaba de encima de ella para que fuera a la cama que siempre ocupaba Harry.
Pero Hermione no se movió, más bien miró la cama con ganas de no querer ir a ella y entonces lo miró a él y le habló – ¿Te molestaría si duermo contigo?
-En lo absoluto – dijo él mientras buscaba un par de sábanas y se recostaba en su cama al lado de ella pasando su brazo por su cintura para atraerla.
Hermione se acomodó y luego soltó – Buenas noches Ron.
-Buenas noches – respondió el chico antes de darle un beso en la mejilla y acariciar un poco su cuello.
Aquello era realmente una escena reconfortante por ser la primera noche en que dormirían en paz, y eso los hacía sentirse dichosos de tenerse el uno al otro.
N/A: Hola lectores, por acá un nuevo capítulo que espero que les guste y que sigan comentando tal como han venido haciendo, espero verlos en el siguiente, un beso enorme!:)
