aclaraciones:
hkjjkjk-narración de la historia
jhkjhkhjkhjk-recuerdos del pasado
capitulo 38
Los primeros años de vida de los jóvenes príncipes pasaron sin contratiempos, ambos recibían las enseñanzas de Hathor hasta que llegara el momento de rendir cuentas ante la diosa, para poder ganarse el derecho de subir al trono...
Shimon siguió ejerciendo su papel como faraon todo el tiempo que paso hasta el ansiado juego de las sombras en el que decidiría quien seria el sucesor del actual faraón...
Aknadin seguía todas las enseñanzas que le eran impartidas, esperando poder ganar el derecho de gobernar el pueblo egipcio, realmente deseaba tener el poder en su manos para usarlo como le plazca...
Anankanon estudiaba arduamente, tratando de superarse a si mismo cada día que pasaba, el chico pasaba varias horas con Hathor, esforzándose por aprender todo lo que pueda de ella puesto sabia que ella no permanecía mucho tiempo en el palacio...
Por lo tanto sabia que no debía perder el tiempo...
Era realmente obvio para todos que la admiraba y respetaba demasiado...
El tiempo paso rápidamente para Hathor, tanto que ni-siquiera noto como el momento de evaluarlos llego...
En ese momento caminaba por uno de los pasillos subterráneos de su templo, caminando cerca de ella estaba Shimon, el actual faraón y el padre de ambos jóvenes de 12 años de edad...
Shimon...estas seguro que ya es momento...sabes que no habrá otra oportunidad...-dijo Hathor
Hathor...creo que están listos...por eso te pido que los pongas a prueba...para ver cual de ellos es digno de ser el próximo faraón...-dijo Shimon
Esta bien...espero no te arrepientas...-dijo Hathor, mientras se quitaba la capa que la cubría , mostrando sus ojos celestes y sus cabellos blancos, ambos habían entrado en una cámara amplia, allí estaban presentes, la familia real, la corte del faraon y las sacerdotisas de Hathor, las cuales actualmente eran dos...
Geb y Menfis, quienes una vez fueron las acompañantes de grandes hombres para esa nación...
Mi señora...-dijo Geb cuando ambos se acercaron al gran grupo que los esperaba allí...
Esta todo listo...-dijo Hathor luego de ver como todos se hincaban frente a ella...
Si...mi señora...-dijo Menfis
Bien...todos pónganse de pie...y empecemos con esto de una vez...-dijo Hathor, todos se pusieron de pie, ella sonrió mientras se acercaba a los dos niños que esperaban...
Ella los miro largamente antes de hablar...
Están listos...esto sera decisivo...-dijo Hathor mientras los miraba sin perder la sonrisa...
Si...estamos listos...-dijo Aknadin con pose muy confiada...Hathor lo miro fijamente para después negar con la cabeza...
Como muy bien sabes...si quieres ser faraon debes vencerme...o al menos demostrarme que te mereces el titulo...por eso te digo lo siguiente...-dijo Hathor con una sonrisa para después mirarlo fijamente mientras extendía sus brazo señalándolo...-demuéstrame lo que vales... y entonces yo...te nombrare faraon...dándote la bendición de los dioses egipcios...-dijo Hathor
Así lo haré...-dijo el niño con actitud altanera...
Ya has empezado mal...pero ni modo...comencemos...como tu eres quien desea ser faraon empieza...tu...y mas vale que hagas un buen movimiento por que no deseo dormirme en medio de un juego de las sombras...así como tampoco deseo ver a mis dioses egipcios con mueca de aburrimiento...-dijo Hathor mientras sonreía...
Entonces empezare...aparece ahora...dragón...-dijo Aknadin, al instante un dragón hizo aparición...
Eso es todo lo que tienes...-dijo Hathor mientras miraba la criatura frente a ella...
Así es...-dijo Aknadin muy confiansudamente...
Pues me temo que no sera suficiente aknadin...ademas tu actitud altanera y sabelotodo esta guiándote por mal camino...-dijo Hathor para después extender sus brazos a los costados mientras cerraba los ojos...-oh...gran pilar que sostienes Egipto...responde a mi llamado...acude a mi...y cumple con la voluntad de los dioses...-recito Hathor, inmediatamente un aura de color celeste apareció detrás de ella, cuando la luz se disipo todos pudieron ver a Obelisco el atormentador detrás de ella...-Obelisco...tiempo sin verte...pero bueno...es hora de actuar...-dijo Hathor quien miro un momento al dios detrás de ella...para después volver a ver al niño que parecía temblar frente a ellos...-Obelisco...ataca al dragón...-dijo Hathor para después cerrar sus ojos...Obelisco lanzo su puño del destino, destruyendo al monstruo enemigo, mientras aknadin se arrodillaba en el piso, por el intenso dolor que acudía a su pecho...
El niño levanto el rostro para verla, ella estaba allí, parada frente a el, mirándolo...
Pronto empezó a moverse para poder ponerse de pie, realmente se sentía fatal, por eso le costaba horrores, aunque había algo que le ayudaba a ponerse de pie...
La avaricia y la sed de poder que tienes..te permiten levantarte...pero es inútil...tu no puedes derrotar a Obelisco...no tienes lo que se necesita...ademas de que tu alma esta tan manchada que lo único que harías siendo faraon es guiar a Egipto a su destrucción...eso es algo que no puedo permitir...por lo cual te digo...que tu no estas capacitado para ser faraon...-dijo Hathor, para después ver a Obelisco, quien luego de un asentimiento por parte de la de cabellos blancos desapareció del lugar...
Aknadin la miro con rencor para luego hacerse a un lado, dándole el lugar a su hermano, quien con una sonrisa se acerco a la arena...
Anankanon...listo...-dijo Hathor
Si...-dijo este super emocionado, tener un duelo de sombras con ella, era su mayor deseo...
Muy bien entonces empieza...-dijo Hathor sonriendo nuevamente...mientras Aknadin mirada toda la situación sabiendo perfectamente que su hermano menor seria el faraon...
Que comience el juego...-dijo Shimon mas que interesado en el resultado de este nuevo juego de las sombras...
Muy bien entonces empieza...-dijo Hathor mirándolo, sabia que las emociones estaban dominando al chico, por lo cual sonrió...
Es cierto...-dijo Anankanon, para luego cerrar sus ojos y expandir sus brazos, Hathor miro este hecho muy interesada...
El va a hacer una fusión...-dijo Hathor mientras sonreía al mismo tiempo en que sus ojos contemplaban como el niño frente a ella invocaba una criatura nacida de la fusión de otras mas débiles-muy bien hecho...lograste fusionar a gaia con el dragón maldito...realmente debo felicitarte...resultaste un buen alumno...-dijo Hathor mientras sonreía
Siempre eh soñado con este momento Lady Hathor...por eso siempre he dado mi mayor esfuerzo...-dijo Anankanon
Es tipo de actitud son muy fructíferas Anankanon...pero bueno creo que esta vez empezare con algo diferente...-dijo Hathor mirándolo fijamente para luego cerrar sus ojos por un momento, parecía estar pensando bien lo que haría...
Jamas he hecho esto pero realmente me gustaría probar algo nuevo con el...tan solo espero que luego no me duela demasiado el verlo en esa forma...-pensó Hathor antes de abrir sus ojos con la determinación marcada en ellos...
Todos allí vieron como ella volteo dándole la espalda al joven príncipe y miro de frente una gran lapida de piedra, estaba desgastada y en ella se observaba a tres enormes dragones...
Hathor pronto junto sus manos uniendo ambas palmas, en su cuello una piedra de color verdoso comenzó a brillar...sus ojos permanecieron cerrados por unos instantes mientras recitaba unas palabras en un idioma innentendible para todos lo que estaban allí...
Bueno esta vez haremos las cosas de diferentes manera debido a que esta es la única vez en muchos años en que hay dos aspirantes al trono egipcio...-dijo Hathor, todos los presentes miraban expectantes el resultado del juego de las sombras que se realizaba frente a sus ojos...
Ah...que significa esto...ella nunca utiliza otros monstruos que no sean los dioses egipcios...-dijo Aknadin con real enojo, no podía ser que según su criterio, ella dejara las cosas muy fáciles a su hermano menor...
Algunas personas piensan que tu fuerza es inferior a la de los dioses egipcios...querido timaius...pero por que no demuestras lo que puedes hacer...-dijo Hathor con una sonrisa en su rostro, todos vieron bastante sorprendidos como, su figura desprendía tal seguridad que incluso el niño frente a ella dudaba del siguiente paso a realizar...
Todos veían como la batalla entre los dos monstruos comenzaba, los poderes de ambos rivalizaban en igualdad de condiciones, y la batalla parecía no tener fin...
Timaius...suficiente...-dijo Hathor, deteniendo la pelea de golpe, todos estaban sorprendidos por la resolución tomada por Hathor, Timaius detuvo su ataque al instante y después de mirarla por unos momentos, desapareció volviendo al grabado de la gran tablilla detrás de Hathor...
Pero por que...yo quería...-dijo Anankanon al ver terminada la pelea entre ambos...con un claro empate...
Esta bien Anankanon...-dijo Hathor mientras caminaba hacia el, el niño cayo de rodillas, totalmente agotado por mantener el enfrentamiento a raya...
Pero este juego...lo espere toda mi vida y ni siquiera...-dijo Anankanon mientras las lagrimas se asomaban por sus ojos...
No te preocupes...-dijo Hathor cuando llego hacia el, pronto toco sus cabellos...-estuviste muy bien...lograste demostrar que tienes un corazón noble al siempre mantener el enfrentamiento de forma equilibrada...pero lamento decirte que aun no estas listo para ser faraon...aun debes aprender muchas cosas...de eso nos encargaremos de inmediato...pero a pesar de eso estoy segura que seras un buen faraon...-dijo Hathor mientras le sonreía, el niño sonrió para luego, en medio de un arrebato de felicidad por haber sido aceptado por ella, abrazarse a ella fuertemente, Hathor sonrió con ternura al momento de corresponder al abrazo...
Shimon contemplo todo con gran incertidumbre sobre todo por su hijo Aknadin, quien hace tiempo venia demostrando una actitud bastante lejana de lo que se esperaba de un faraon...
Pronto se puso de pie y se acerco a sus hijos, miro primero a Aknadin...
Espero que aprendas de esto hijo...-dijo Shimon mientras lo miraba con severidad por lo que había escuchado de Hathor, ya que debía reconocer que ella jamas se equivocaba y si había dicho todas esas cosas, era por que seguramente ella se había dado cuenta hace mucho...
Lo haré...-dijo Aknadin con la mirada baja y las manos empuñadas
Bien...-dijo Shimon para luego mirar a Anankanon, quien al menos sonreía en su lugar junto a Hathor-muy bien hecho hijo...seguramente seras un gran faraon...-dijo Shimon
Gracias padre...haré lo mejor que pueda aunque se que no estoy preparado para eso...-dijo Anankanon con una sonrisa de completa emoción en el rostro...
Hathor sonrió al escuchar al niño, sabia que el lo haría bien, ahora solo quedaba que le enseñara algunas cosas antes de que sucediera a su padre, seguramente eso podría pasar en uno o dos años...
Habían pasado algunos años desde aquel juego de las sombras, las cosas parecían seguir su curso ante los ojos de Hathor...
Aknadin formaba parte de la corte real en esos momentos, al parecer había aprendido la lección de años atrás y ahora estaba al servicio del faraon Anankanon, aunque eso no significaba que Hathor confiara en el plenamente, por que de hecho era todo lo contrario, por que cada vez que lo miraba ya sea en las horas de las comidas o en los pasillos, ella podía ver en sus expresiones y su forma de agachar la cabeza con falsedad, que sin duda el en algún momento los iba a traicionar, tal vez no de inmediato, pero sin duda sabia que eso iba a suceder...
Anankanon había asumido el trono de Egipto hace poco mas de unos meses, el joven era realmente habilidoso en el campo y lo demostraba abiertamente en cada cosa que hacia para el reino, trataba personalmente con sus súbditos los problemas que aquejaban al pueblo, siempre velando por lo que era mejor para ellos...
Durante los últimos años habían aparecido varios grupos noma-des que se movían muy cerca de sus territorios, se trataba de grupos grandes de guerreros, no muy adelantados en técnicas de combate o en cultura pero sin duda no se rendían fácilmente, por eso no era de sorprender que ellos trataran de entrar en los territorios egipcios para derrotar a los residentes y establecerse en el lugar...
Afortunadamente, esta situación se había prevenido con bastante tiempo de anticipación, ellos ahora contaban con un gran ejercito para la protección del territorio, el cual estaba formado en su mayoría por hombres, el resto eran criaturas del dominio de las bestias, estas ultimas no eran muchas debido a que no contaban con un buen método para invocarlas...
La única persona que podía hacer invocaciones poderosas era Hathor y todo el mundo sabia que ella no aficionada a las batallas...
Hathor seguía siendo la encargada de llevar las riendas de las casas de vida, los sacerdotes y los escribas estaban bajo sus ordenes directas y el que no obedeciera lo que ella decía no vería la luz de otro día, sin mencionar que tampoco recibiría los ritos funerarios necesarios para pasar a la otra vida...
En los últimos días había desarrollado una gran preocupación, pues creía sentir la presencia de Anubis cerca de los limites entre el reino de las sombre y el mundo de los hombres, realmente eso la tenia preocupada ya que era conocedora de sus poderes y ambiciones, el era mas peligroso que cualquier otro pueblo del mundo que quiero invadirlos..
Era por esto mismo que había nombrado Gran sacerdote a Shimon, el antiguo faraon, para que manejara los asuntos de las casas de vida, puesto sabia que si Anubis llegaba a ir a esos territorios, seguramente lo haría para buscarla y era mejor mantenerse lo mas lejos posible de todos ellos para que pudieran estar a salvo al menos por un tiempo...
Otra cosa que se había reducido eran sus visitas al palacio real, por el mismo motivo, creía que permaneciendo en su templo estaba protegiendo a los seres humanos que vivían allí, de este modo ella solo estaba en el palacio cuando era llamada por el faraon, de otro modo no salia de su templo...
Ese día en especial había sido llamada para dar el visto bueno a la ceremonia de unión del faraon con una de sus cortesanas...
Anankanon había escogido a su reina y ese día ella seria honrada por su belleza y dignidad...
La reina que poco tiempo después de su unión le daría un heredero...
El príncipe Atem, el sucesor al trono egipcio...
continuara
