aclaraciones:
hkjjkjk-narración de la historia
jhkjhkhjkhjk-recuerdos del pasado
capitulo 41
Después del nacimiento del príncipe, las cosas parecían bastante tensas para Hathor, ella no habia podido estar demasiado tiempo en el palacio, Anubis rondaba los territorios diariamente tratando de dar con ella, esperando que se descuidase, bajase la guardia y así poder obtener lo que siempre deseo de ella...
Su mente, su poder, su luminosidad, su cuerpo...
En fin...
Lo deseaba todo de ella...
Pero era sabido que ella no era ninguna tonta, después de mucho meditarlo les explico la situación a Anankanon y a Horus, diciéndoles que muy probablemente no podría estar en el palacio largos periodos de tiempo, ellos parecieron comprender-lo muy bien, lo único que los tres lamentaban era el hecho de que el niño se sintiera triste por la ausencia de la diosa egipcia
De esa manera el tiempo paso rápidamente, Hathor habia pasado bastante tiempo sin ir al palacio, por lo que en esos momentos estaba dirigiéndose al palacio en compañía de sus sacerdotisas, quienes no la dejaban ir sola a ningún lado, todas habia estudiado bastante acerca de Anubis, por eso mismo sabían que por mas de que su diosa fuera poderosa, no podía equiparar sus poderes, al menos no mientras no desarrolle su forma bestial, la cual era el símbolo del poder de lo dioses egipcios, Anubis era demasiado poderoso debido a su forma bestial, el era un chacal, eso le daba resistencia, velocidad y gran fuerza a la hora de atacar, pero Hathor no podía acceder a esa forma aun...
Por lo mismo su diosa estaba en gran desventaja y resultaba obvio pensar que el dios de los muertos se aprovecharía de eso...
Hathor caminaba por el lugar, completamente cubierta de pies a cabeza, con Geb y Menfis caminando, cada una a un lado de ella...
Debemos apresurarnos Lady Hathor...no falta mucho para llegar pero es peligroso tardar mas de la cuenta...-dijo Geb con actitud algo nerviosa, era lógico pensar en el por que de su nerviosismo, ellas solo eran sacerdotisas, no podrían hacer nada por su diosa si esta era atacada por que aun cuando ellas eran sacerdotisas seguían siendo seres humanos...
No te preocupes...no hay nadie peligroso en los alrededores...-dijo Hathor con tranquilidad
Es bueno saberlo...-dijo Menfis con alivio aunque eso no significaba que debían andar sin cuidado
Ocurre algo mi diosa...-dijo Geb después de notar como Hathor permanecía callada por varios minutos
No es nada importante...solo pensaba en la cantidad de tiempo que habrá transcurrido en el palacio...-dijo Hathor con una sonrisa en su rostro
De seguro...el príncipe ha crecido mucho...-dijo Menfis
Eso no lo sabemos...después de todo...el tiempo transcurre diferente para nosotras...-dijo Geb con la mirada en el frente, a lo lejos se podía ver la ciudad y en el fondo de esta se distinguía el palacio...
Eso es verdad y es mi culpa...yo detuve su tiempo...-dijo Hathor
Nada de eso...Lady Hathor, fue nuestra desicion...ambas deseábamos esto...-dijo Geb con un gesto de seriedad en su rostro, Hathor no dijo nada, solo se limito a escuchar las palabras de su sacerdotisa...
Ellas eran la única compañía que tenia en el templo y por lo mismo eran las únicas que la conocían bastante al igual que ella las conocía bastante...
Por eso confiaba en ellas, sobre todo cuando no estaba en el templo y lo dejaba a sus cuidados...
Es verdad lo que Geb dice...lady Hathor no debe sentirse mal por eso...-dijo Menfis con una sonrisa en sus labios, Hathor no dijo nada, solo siguió caminando por el lugar...
Las sacerdotisas sabían que su diosa era, por sobre todas las cosas, una buena persona, era sin duda una gran diosa, que siempre estaba dispuesta a ayudar a los que lo necesitan y era precisamente por eso que Egipto era un gran reino, así como también era debido a su bondad y sus buenas intenciones que el príncipe había podido nacer...
Si ella no hubiera cooperado, seguramente ni la madre ni el niño habrían sobrevivido...
Las tres mujeres siguieron caminando con lentitud, hasta haber entrado en la ciudad y llegado al palacio...
Ellas entraron por la gran entrada que constaba de una gran escalera, Hathor pudo ver como en la cima la esperaba Anankanon junto a Horus y aun lado de ellos había un pequeño niño, ellos no podían verla claramente debido a que estaba cubierta por completo, solo sus ojos se veían de entre tanta tela que la cubría...
Bienvenida...-dijo el faraón una vez vio a las tres mujeres en frente de el
Nos alegra verte...lady hathor...-dijo horus mientras le hacia una reverencia con la cabeza, hathor solo asintió con la cabeza ante los saludos de los gobernantes
Entremos en el palacio...-dijo Anankanon, Hathor asintió nuevamente para luego seguir a los reyes, que caminaban junto con el niño, Geb y Menfis caminaron detrás de ella...
Hathor camino lentamente hacia el interior del palacio, con los ojos fijos en el niño que de vez en cuando la miraba mientras caminaban...
Claramente el no sabia quien era y tenia mucha curiosidad por ella , lo podía ver en sus ojos violetas...
En un primer momento pensó que eran cosas suyas, que se debia a sus sentimientos por el, pero claramente no era así, el tenia una esencia y un aura muy parecida a la de Timaius, pero aun así era consciente de que no se trataba de el, no era Timaius, era otra persona, pero lo cierto es que sabia perfectamente que la historia se repetía...
Antes habia reconocido a Germos en Narmer, ahora ocurría lo mismo, este niño era la reencarnación de Timaius y eso la inquietaba un poco..
Hathor...-dijo Anankanon con extrañeza, ella se veía distraída y eso era algo que no ocurría mucho en ella, por lo que se podía decir que estaba preocupado...
Discúlpenme...estaba pensando...-dijo Hathor con una sonrisa en los labios, Anankanon simplemente asintió con la cabeza
Sabes...hace tiempo que no te veía...como ahora no vienes seguido...-dijo Anankanon
Lo se...ha pasado algo cierto...-dijo Hathor
Bueno...aun nadie lo sabe...pero Horus esta enferma...y como bien sabes Hathor...nuestra gente tiende a morir muy joven, o buen al menos la mayoría...ya que mi padre aun vive...-dijo Anankanon con una sonrisa
Lo se...los sacerdotes no pueden hacer nada por ella..-dijo Hathor
No...hace bastante tiempo que venimos estudiando el caso, no hay nada que se pueda hacer...-dijo Anankanon
Entiendo...ella lo sabe...-dijo Hathor, dándose cuenta que ni la reina, ni el niño estaban con ellos en la sala del trono, ella estaba parada a un lado del trono donde estaba sentado Anankanon mientras que sus sacerdotisas se retiraron a preparar sus aposentos...
Si...lo sabe...por eso es que actualmente se esmera por pasar todo el tiempo que pueda junto a Atem, nuestro hijo...-dijo Anankanon con pena por lo que le esperaba sufrir a su hijo
Es una pena...desde ya te digo que lo siento, aunque me gustaría verla...quizás pueda hacer algo por ella si no esta muy maltratado su cuerpo...-dijo hathor como una esperanza para el hombre que estaba a su lado
Lo dices enserio...-dijo Anankanon con algo de esperanza
Claro que si...no sera problema para mi el verla pero quiero que sepas que no puedo asegurarte nada, si ella ya esta muy mal no creo que pueda hacer algo...-dijo Hathor con algo de congoja, ella habia mirado bien a la reina de Egipto y estaba segura de que algo le pasaba pero jamas imagino que estuviera enferma de esa forma...
La revisaría para ver si podía hacer algo por ella, aunque en su interior tenia un muy mal presentimiento...
Te lo agradezco mucho...pero sabes no es el único problema que hay...desde hace meses la ciudad a empezado a ser atacada por grupos nómadas...-dijo Anankanon con preocupación por su reino
Eso ya lo sabia...los he visto entrar en la ciudad desde mi templo...-dijo Hathor
Y que es lo que podemos hacer...-dijo Anankanon mientras la miraba a los ojos, Hathor lo miro, ella sabia que habia una solución pero realmente no estaba segura de que ellos pudiesen controlar aquel tipo de poder...
Por el momento debo pensar en lo que se podría hacer...yo te diré luego que se puede hacer...solo espera un poco...-dijo Hathor con calma, Anankanon la miro unos momentos, el claramente esperaba que ella le diera una solución pero tal parecía que en esa ocasión ella no podía hacer eso...
Lo que le habia dicho su padre hace poco parecía ser verdad...
Ella era una diosa, pero habia cosas que estaban fuera de su alcance y se debia a sus aptitudes divinas...
Ella era una diosa consagrada a la protección, el conocimientos y las artes sanadoras, su fuerte no era la guerra aunque eso no quería decir que ella no sea conocedora de todo lo referente a ese hecho...
Entiendo...gracias de todas maneras...-dijo Anankanon con una sonrisa en el rostro, el no tenia motivos para dudar de ella, ella siempre les habia ayudado, sin mencionar que era divido a ella que su hijo estaba vivo...
Hathor solo lo miro de soslayo por unos momentos, ella sabia que el esperaba otra cosa de ella pero si realmente iba a darle esas herramientas de los dioses, debia estar segura de lo que hacia, tenia que asegurarse de que ellos realmente podrían controlarlos...
No te preocupes, ya veremos que es lo que podemos hacer...ahora iré a ver a tu reina...-dijo Hathor a modo de despedida, para luego disponerse a salir del salón del trono...
Adelante...eres libre de hacerlo...-dijo Anankanon, al escucharlo Hathor se encamino a la salida del salón, camino tranquilamente y paso a un lado de Aknadin como si nada pasara, pero con un ojo puesto en el...
Aun no confiaba en el, la idea de que en algún momento el los traicionaría seguía muy vigente en su mente...
Y ella nunca se equivocaba...
Camino durante varios minutos por el palacio en busca de la reina Horus, hasta que finalmente la encontró en uno de los jardines junto al príncipe Atem, ella le mostraba como se dedicaba a plantar algunas plantas, que afortunadamente se dignaban a crecer en ese lugar...
Horus...-la llamo Hathor una vez que pudo localizarla, la reina se sobresalto al escuchar su voz, mientras el niño miro algo sorprendido a la mujer que estaba a unos pasos de ellos...
Lady Hathor...-dijo Horus con rapidez al ver como la diosa de cabellos blancos se acercaba a ellos
Que bueno que te encontró...estaba buscándote...-dijo Hathor mientras la miraba fijamente, Horus pudo darse cuenta de la forma en la estaba mirando, ella estaba comprobando su enfermedad, con sus ojos...
Ya veo...Lady Hathor...lamento que tengas que perder tu tiempo en el palacio de esta forma...-dijo Horus con una expresión tranquila y sonriente
No tienes que preocuparte por eso...-dijo Hathor, la reina no dijo nada mas por el momento, solo se dedico a esperar a que ella siguiera hablando, Hathor por su lado, poso la mirada en el niño que la miraba con curiosidad...
Es verdad...no has saludado a Lady Hathor...hijo...-dijo Horus mientras miraba al niño, el pequeño príncipe miro a su madre un momento para luego acercarse un poco a la mujer de cabellos blancos que estaba junto a ellos...
Hola...-dijo el niño con algo de pena mientras la miraba con inseguridad, Hathor simplemente le sonrió al mismo tiempo en que se agachaba para estar a la altura del niño
Hola...-le dijo ella con una sonrisa en los labios, tanto Hathor como Horus pudieron notar como el niño se quedaba prendido de los ojos celestes de ella...
Quien es usted...-dijo el niño sin despegar los ojos de ella, Hathor sonrió al verlo, sin duda se parecía a Timaius, pero lo cierto es que el se parecía a el solo en algunas cosas, pero aun así podía sentir la misma energía emanar de el...
Yo soy Hathor...no vengo mucho por aquí pero si me veras algunas veces por aquí...-dijo Hathor con una sonrisa en sus labios al mismo tiempo en que hacia aparecer entre sus manos un pequeño muñeco hecho de telas e hilos, el niño miro esto con emoción, el no podía comprender como era que ella hacia esas cosas pero sin duda le resultaba fascinante...
Horus miro la escena con real emoción, ella era la primera persona en tratar de esa manera a su hijo, ella le sonreía con sinceridad y lo trataba con suavidad y calor, tal y como se espera de alguien como ella
Tómalo...es para ti...-dijo hathor mientras extendía sus manos hacia el niño, el inmediatamente miro a su madre en busca de su aprobación
Vamos, Atem...Lady Hathor te lo esta regalando tómalo...-dijo Horus con una sonrisa
Esta bien...gracias Lady Hathor...-dijo Atem mientras tomaba el muñeco entre sus manos
De nada...-dijo Hathor al mismo tiempo en que volvía a erguirse en el lugar en el que estaba
Atem, hijo ve a jugar, yo debo hablar con Lady Hathor...-dijo Horus con una sonrisa
Esta bien...iré a mi habitación...-dijo el niño con una sonrisa realmente inocente en su rostro, su madre simplemente asintió para luego ver como el niño se alejaba...
Hathor lo contemplo irse en silencio, el niño en verdad habia crecido mucho desde la ultima vez que lo vio, el día de su nacimiento...
Lady...Hathor...si estabas buscándome es por que algo quieres hablar conmigo...verdad...-dijo Horus
Es cierto...Horus...seré directa contigo...-dijo Hathor una vez que poso sus ojos en la reina de Egipto
Esta bien...-dijo horus, sabiendo ya de lo que ella le hablaría, su enfermedad
Mira no se por que has llegado a este punto...en que tu enfermedad es irreversible...actualmente no puedo hacer mucho...dime...por que te lo has callado tanto tiempo...-dijo Hathor mientras la miraba con preocupación y con algo de reproche...
Ella estaba segura que la enfermedad de la reina era avanzada, Horus habia dejado pasar muy tiempo para decircelo a su compañero y al resto de la corte del faraon, no sabia por que lo habia hecho pero lo cierto era que en esos momentos, su enfermedad era irrefrenable, inclusive para alguien como ella...
En estos momentos lo único que podía hacer por ella para salvar su vida, era detener su tiempo, tal y como lo habia hecho con Geb y Menfis
Esto la convertiría en una sacerdotisa consagrada a su templo...
Horus miro a la diosa egipcia en frente de ella con algo de temor, ella la habia descubierto y parecía enojada, las palabras estaban atoradas en su garganta por la culpa que sentía al saber que causaría un terrible dolor a su faraon y a su hijo...
Hacia meses que ese pensamiento la atormentaba fuertemente, ya no sabia que mas podria hacer...
Su enfermedad no tenia cura, se iba a morir y ella les habia ocultado eso a todos y ahora, Hathor la habia descubierto...
Estaba en medio de una encrucijada, y no sabia que hacer...
continuara...
